Quizá se entienda, quizá no pero aquí está esta historia

Naruto no me pertenece, le pertenece a Kishimoto sensei

Mil disculpas por tardar tanto, aquí la segunda, última (ya no) y enredada parte


AL FINAL HE SIDO YO

Especialmente dedicado a Sempai, aunque no

espero que lo lea nunca. Sempai-kawaii

Alguna vez te preguntaste si el amor existía, si algún día te enamorarías de alguien sinceramente, fue así como rompiste tantos corazones, buscaste y te dejaste encontrar, pero nadie te hizo sentir lo que querías, lo que creías que buscabas.

Pero ahora eres tú quien sufre, porque te obsesiona la idea de querer ser alguien para esa persona, porque esa necesidad casi enfermiza de verlo te llena completamente, ¿es amor? no, no lo es, no quieres que lo sea; si lo fuera tendías que arrancarte el corazón para no sentirlo, porque sabes que esa no te la esperabas, jamás creíste que el amor era un dolor de pecho y saltos del corazón, porque jamás imaginaste querer llorar mientras sientes mil mariposas volar en tu estómago.

Te sientes triste, idiota, desgraciado. Estas triste pues sabes que es totalmente estúpido enamorarte de un completo desconocido; porque sabes que mereces sufrir pero no quieres más, necesitas distraerte y no pensar más en él. Pero es imposible cuando su rostro flota en torno a ti, cuando una voz canta su nombre en tu oído antes de dormir, cuando giras la cabeza constantemente queriendo verle, aunque te patees mentalmente pues tu misión es olvidarlo.

¿Le gustas? ¿Y qué? Tú ya sabes que todo terminará mal, pues debes mucho y es tu deber pagar, por qué él solo es una visión y una pesadilla, aun así es como si no quisieras despertar.

Te odias, te odias por lo imbécilmente débil que eres, odias la estúpida sonrisa que se posa en tus labios cuando lo ves, odias la cara de idiota que pones cuando te escribe, odias tus cursis y patéticamente tontas reacciones de tu cuerpo cuando oyes su voz, su maldita voz. Casi no habla, Sasuke es una persona callada, pero cuando escuchas su profunda y fría voz los vellos se te erizan y las manos se te enfrían.

Odias lo estúpida, enferma y obsesionadamente perdido que estás, porqué cuando quieres olvidarlo se aparece y no puedes evitar tirar todo al caño. Te odias tanto que ya ni sabes si el problema es contigo o con él; odias pensarlo tanto, odias dejarte influenciar por él, odias la vida inocente que tenías antes de conocerlo y más aún la oscuridad en la que vives ahora.

Te sientes menos humano, sientes que tu alma muere, ¿qué pasó contigo?, ¿cuándo y cómo fue que caíste en esto?, ¿es una maldición? No, es un hechizo, te ha embrujado, embaucado, pero él no hizo nada, nunca te dijo que te quería o si quería que tú lo hicieras, fuiste tú quien se engañó a sí mismo, quien se ilusionó, quien pensó que había algo, quien se dejó llevar por su mirada, si, su hermosa mirada, sus ojos profundos y fríos, el negro que te atrapa. Entiendes ahora que no es una maldición, que aún sientes, aún vives. Todo ese desastre, todo ese lío, siempre fuiste tú y solo tú.

Caminas lentamente con la mirada perdida, y entonces lo vez, allí está, igual que siempre, ajeno a todo lo que te pasó y lo que sentiste, le sonríes y saludas con la cabeza; sales hacía el resplandeciente exterior del colegio, todo ha pasado, ¿te seguirá gustando?, tal vez. Pero ya no te dejaras llevar, aun así sabes que ya nada será igual... ¡Ahora te dormirás más temprano!

—Después de todo, al final he sido yo.

S&N


Bueno, esto fue todo, espero y os haya gustado

Todo fue escrito bajo las influencias de mucho tiempo sin tomar cafeína, en una clase aburridísima, pensando en los lindos ojitos de sempai y la canción perdida de mi infancia que él amablemente me ayudó a recuperar resonando en mi cabeza sin parar.

Review?

Nota de edición: Me gusta mucho ésta historia pero dadas las circunstancias en las que la escribí, considero que es mi deber y obligación subir un capítulo más.