Hola de nuevo! Aquí traigo la conti al fin, perdón por la gran demora pero es que la escuela enserio es un dolor en el trasero, pero ¡hey! Quedo más largito este cap, así que lo compensa x3

También quiero decir que me di cuenta que el titulo del fic esta incorrecto por así decirlo, ya que la historia se desarrolla en una universidad y en el titulo puse "High School" y bueno para las (os) que sepan ingles eso significa preparatoria… Apenas me di cuenta de eso y pues ya me da hueva tener que pensar en otro título, puede que en un futuro lejano le cambie el nombre. XDD

En fin, gracias mucho a las personas que me dejan sus sensuales reviews.

Me animan mucho a seguir escribiendo :D

Sin más que decir. ¡Empecemos!

Todo estaba en silencio, nadie despegaba la mirada de aquel hombre, y es que este tipo enserio te hacia cagarte en los pantalones de solo verlo. Después de varios segundos de silencio incómodo, fue Levi quien rompió el silencio.

̶ ¿Quién fue? – dijo con voz amenazante.

Todos sudaron frío, unos incluso se empezaban alejar de la entrada, claro, lo mas disimuladamente posible. Nadie contestaba lo cual hacia que el enojo del azabeche aumentara, el cual empezó avanzar hacia la multitud.

̶ No lo repetiré otra vez… ¿Quién fue?

Nadie sabía de que estaba hablando el azabeche, pero algo que todos sabían es que si nadie decía nada, todos pagarían los platos ratos,

̶ Entonces… Nadie va hablar ¿Eh? Supongo que lo que quieren es un castigo…

̶ Eh… D-Disculpe – interrumpió al nervioso.

El pelinegro busco con la mirada a quien lo había interrumpido, ya le enseñaría una lección por eso, pero todo deseo de destruir se fue a la mierda ya que la persona que le interrumpió era el lindo castaño que lo había ayudado esta mañana. Y su fuera por arte de magia, el pelinegro cambio de humos en un dos por tres.

̶ ¿Qué se te ofrece? – pregunto calmado.

Lo que dejo a todos sorprendidos.

̶ U-Um b-bueno… ¿Quisiera saber por qué esta d-de mal humor? – dijo temeroso.

̶ Sencillo, a un idiota se le ocurrió dejar el pasillo mugroso, sabiendo que aquí hay reglas bastante estrictas sobre la limpieza, además de que ODIO la suciedad. – dijo de forma hostil.

Eren y Jean dieron un respingo, ya que habían sido ellos los que dejaron el pasillo "mugroso". Genial, si ese tipo no los mato en la mañana, lo haría ahora.

̶ Je, si… S-Sobre eso… - empezó a decir el ojiverde, pero fue interrumpido por el pelinegro que ya estaba cara a cara frente a el.

̶ ¿Sabes quién fue? – pregunto con una voz tan profunda y… ¿Gentil?

̶ E-Ehh, algo así… - respondió nervioso, sonrojado a mil por tener al azabeche tan cerca.

̶ Mocoso, necesito saberlo, ese bastardo no se saldrá con la suya. – dijo molesto, con un aura oscura alrededor – deseara nunca a ver nacido.

Ambos chicos solo se ponían más nerviosos, esos comentarios no les ayudaban en nada a confesar.

̶ Yo sé quién lo hizo.

Se voltearon encontrándose a una joven de cabello castaño claro, de grandes ojos color miel, algo bajita, la cual veía con burla a ambos chicos.

̶ ¿Sabes quién lo hizo Petra? – pregunto el azabeche.

̶ Por supuesto maestro, yo sé quien fue, mejor dicho, quienes fueron los que ensuciaron el pasillo. – dijo mirando a los jóvenes con malicia.

̶ Ha, ¿Así que fue más de uno? – dijo más molesto – Dime quienes son. – exigió.

La sonrisa de la joven se hizo más pronunciada.

̶ Maestro ~… - canturreo, aferrándose al brazo de Levi, lo cual dejo sorprendidos a ambos chicos y mas a Eren. – sabe que no me gusta verlo enojado, así que se lo diré.

̶ Suéltame Petra. – exigió Levi con el ceño fruncido, pero esta hizo caso omiso.

Eren estaba en shock, ¿Quién ese creía esa perra para acercársele al pelinegro de esa forma? Lo que más le molestaba al castaño es que Levi no hacía nada para quitársela de encima.

̶ Pero maestrooo – chilló la ojimiel – usted es tan cómodo~ dijo con ojos coquetos.

Eren empezaba a incomodarse, esa tipa no le daba buena espina.

̶ Tsk, solo dilo maldición. – dijo irritado.

Esta solo soltó una risilla para después voltear a ver a Jean y a Eren. – Pero si los tiene en frente suyo maestro.

̶ ¿Qué? – se volteo rápidamente hacia los chicos - ¿Ah? ¡¿Dónde mierda se fueron?! – dijo furioso.

Corrían lo más rápido que sus piernas les permitían, después de que la chismosa esa le contara al azabeche que habían sido ellos, Jean no dudo ni un minuto en salir huyendo de ahí. Después de tanto correr, se detuvieron debajo de un árbol para recuperar el aliento.

̶ Hay carajo, ¿Es que no podemos pasar ni cinco minutos sin toparnos con ese wey? – pregunto Jean molesto – Agg, ¿No piensas lo mismo Eren?

Pero Eren seguía procesando lo ocurrido. ¿Acaso es tal Petra salía con Levi? ¿Eren pareja? ¿Amantes? Todas esas preguntas rondaban en la cabeza del ojiverde, pero un golpe lo hizo volver a la realidad.

̶ ¡Auch! ¡Oye! ¿Qué te pasa? – pregunto molesto.

̶ ¿Qué me pasa? Esa pregunta debería hacerla yo. – dijo el ojimiel molesto de que su amigo siguiera distraído – has estado como idiota desde que ese sujeto apareció.

El otro solo se sonrojo, era cierto, ese hombre lo hacía perder la noción del tiempo con solo verlo.

̶ L-Lo siento. – dijo avergonzado.

Jean soltó un gran suspiro. – A veces no te entiendo ni un carajo. – dijo rascándose la cabeza – pero bueno, al menos por fin escapamos del loco ese.

Eren dejo escapar una risilla, a veces le causaba risa la forma de hablar de su amigo.

̶ Si, tienes razón, pero no creo que nos libremos tan fácil, ahora que sabe que fuimos nosotros y aparte de que nos escapamos nos querrá destruir, no lo dudes. – dijo preocupado el castaño.

̶ Agg y que lo digas, ese tipo está bien loco, se ha de fumar alguna mota potente o algo por el estilo. – dijo con burla, lo que provoco que el ojiverde soltara otra risilla – En fin, hay que irnos, dudo mucho que cuando nos encuentre nos quiera dar un abrazo.

Eren empezó a carcajearse, lo que provoco que Jean también empezara a reírse. Estuvieron así un rato, ya después de calmarse un poco se quedaron viendo fijamente para volver a carcajear.

Ya después de cesar las incontrolables risas, Jean ayudo a Eren a ponerse de pie.

̶ Hay que irnos, no queremos que nos encuentre… Aún. – dijo Eren con una sonrisa.

̶ Aww, ¿Pero que no quieres un abasho de osho de parte de nuestro maestro favorito? – fingió tristeza el ojimiel mientras se abrazaba a sí mismo.

̶ ¡Hahahaha! ¡Jean ya párale! – suplico el pobre castaño muriendo de la risa.

̶ ¡Oye tú! ¿Por qué te ríes? ¿Acaso te parece muy chistoso? – empezó Jean, fingiendo que era Levi. Trataba de poner la misma cara de amargado, lo cual no le salía y hacia verlo cagado.

Eren solo se agarraba el estomago debido a la risa. Pero el golpe de gracia fue que Jean se puso de rodillas, ya saben, para verse más enano.

̶ Mocoso de mierda, me haces bullying solo porque no soy tan alto como tú. ¡¿No es así?!

Al ojieverde le faltaba el aire, a penas y podía respirar, pero toda esa risa desapareció al ver al azabeche atrás del ojimiel, que por cierto este seguía haciendo bromas acerca del pelinegro.

Miedo era poco lo que demostraba el rostro del castaño, ya que le pelinegro tenía una gran aura oscura saliendo de el, su rostro esta sombrío y podía jurar que sus ojos estaban rojos.

̶ ¿Qué te pasa mocoso? ¿Te comió la lengua el gato? – seguía el ojimiel, lo que hacía que el azabeche se molestara aun más.

Jean vio en la cara de su amigo el miedo, aparte de que le hacía señas para que parara con su imitación, entonces Jean al fin entendió lo que estaba pasando, podía darse por muerto.

̶ … Esta atrás de mi ¿cierto? pregunto el ojimiel. El castaño asintió, trago duro antes de voltearse. ¡Carajo! Ese hombre ahora mismo parecía el mismo diablo.

̶ Ehh… N-No es lo que está pensando, yo solo estaba… Hablando de otro sujeto. – dijo nervioso.

̶ Dame una muy buena razón para no matarte ahora mismo – dijo de forma hostil.

̶ Porque… Soy su alumno favorito.

Respuesta equivocada, Levi agarro bruscamente de la camisa a Jean, a pesar de que este era más alto que el… Mucho máásss alto.

̶ ¡Jean! – chillo el castaño.

Al pelinegro le molesto mucho que el castaño se preocupara mucho por el ojimiel, ya iba soltarle el primer golpe pero…

̶ ¡Espere! – dijo de repente Jean – Quisiera decir una última cosa.

̶ No jodas maldito…

̶ ¡No! ¡Enserio! Quisiera decir mis últimas palabras…

̶ ¿Qué? ̶pregunto hastiado.

̶ … ¡Mire! ¡Están regalando productos de limpieza! – dijo señalando a la nada.

̶ ¡¿Ehhh?! – volteo rápidamente, soltando al ojimiel.

̶ ¡CORRE! – le grito Jean a Eren.

̶ ¡Malditos mocosos! ¡No escaparan! – sentencio el pelinegro llendo tras ellos.

Era toda una persecución, como en las películas de acción, en un momento de la corretisa Jean diviso un bote de basura, el cual lo agarro y lo tiro para que fuera un obstáculo para el pelinegro. El cual funciono, ya que al ver el "desastre" que había, no pudo evitar empezar a recoger.

Y así fue como dejaron atrás al azabeche. Pero eso no los detuvo, seguían corriendo por sus vidas, sabían que iría tras ellos en cuanto acabara con la "suciedad". Estaban cansados, sus pulmones pedían a gritos más oxígeno, siempre que querían tomar aire, se podía oír al pelinegro alrededor.

̶ Hay carajo. ¡Dame un maldito respiro! – se quejó Jean.

̶ Cállate que te va a oír. – susurro el ojiverde.

Estaban escondidos detrás de un edificio, se asomaban de vez en cuando para ver si había rastro del pelinegro.

̶ Uff, creo que por fin lo hemos perdido. – dijo Eren aliviado.

̶ ¿Enserio crees eso? – le susurro al oído.

El castaño se volteo rápidamente, encontrándose con el rostro del azabeche a escasos centímetros de su rostro, lo que le hizo asustarse y sonrojarse.

̶ ¡Hay por favor! – se quejó el ojimiel - ¡¿Qué mierda?! ¡¿Acaso es Goku o qué?!

̶ ¿Quién? – dijo confundido Levi – Como sea, eso no importa, al fin los encontré mocosos odiosos… Nos vamos a divertir mucho. – dijo de una forma espeluznante.

Los chicos solo se abrazaban entre ellos y rezando por sus vidas.

Lo que no sabían, es que un intendente se encontraba pintando ese mismo edificio, pero este tenía puestos unos adiculares con la música al máximo, estaba bailando con brocha en mano usándola como micrófono, y en uno de sus pasos de baile pateo un bote de pintura vacio, el cual termino cayendo, dándole en la cabeza al azabeche dejándolo K.O.

Los chicos se quedaron sorprendidos y algo confundidos, pero Jean se recupero rápidamente.

̶ ¡Haha! ¡Wohoo! ¡Al fin! – exclamó feliz, agachándose para quedar a la altura de un inconsciente Levi - ¡Ha! ¡Ya no eres tan duro bastardo! – seguía festejando.

Por lo tanto Eren, estaba aliviado de seguir con vida pero se preocupo de sobremanera al ver a Levi tirado en el suelo, parecía como si estuviera muerto.

̶ Vámonos Eren antes de que despierte. – dijo el ojimiel empezando a andar.

Pero Eren se quedó en su sitio, no podía dejarlo ahí.

̶ ¡Espera! – exclamo Eren.

̶ ¿Qué pasa?

̶ Yo… No podemos dejarlo ahí. – respondió llendo hacia el pelinegro.

̶ … No hablaras enserio…

Eren se encontraba arrodillado, empezó a examinar al azabeche, notando que de su cabeza salía algo de sangre.

̶ ¡Jean no estoy bromeando! – dijo alarmado - ¡Necesitamos llevarlo a la enfermería!

̶ ¡¿Estás hablando enserio?! ¡Te recuerdo que este tipo nos trato de matar! ¿Y ahora quieres ayudarlo? – dijo Jean más que molesto. Si definitivamente a veces no entendía a su amigo.

̶ Solo… ¡Ve a buscar ayuda! – pidió el ojiverde.

Jean seguía sin entender, su amigo se veía desesperado y asustado. ¿Tanto así quería salvarlo?

̶ Jean… Por favor. – suplico.

̶ ¡Bien! ¡Bien! Aggg, iré a buscar ayuda, solo que si se despierta y te mata antes de que yo llegue, recuerda que te lo advertí.

Y así Jean fue a buscar ayuda, dejando a Eren solo. Eren suspiro aliviado, colocó con suma delicadeza la cabeza del azabeche en sus piernas usándolas como almohada, empezó a quitar los cabellos que estaban sobre la herida. No era grave, apenas y era una pequeña abertura, pero no quería que se infectara.

Empezó a ver más detalladamente el rostro del pelinegro, tenia rasgos finos, unos labios delgados y su piel era muy blanca, hacia resaltar muy bien su color de cabello pero sobre todo, su rostro tan varonil, incluso inconsciente tenía su ceño fruncido, pero se le veía más calmado.

̶ (Es tan guapo) – se dio cuenta de lo que había pensado, sacudió su cabeza sonrojándose demasiado por haber pensado en eso – (Quiero decir… "Cool"… Eso.) – se corrigió – Además… El ya tiene una pareja. – dijo en un susurro.

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Recorría todos los pasillos en busca de la jodida enfermería, seguía sin comprender la actitud de su amigo. ¿Por qué diablos ayudar a ese loco? Seguía sin entender, de ir tan rápido choco con alguien.

̶ ¡Oye idiota! ¿Podrías fijarte por dónde?... – pero no termino su insulto, ya que la persona que tenía en frente era el mismísimo…

̶ ¡¿Armin?! – dijo sorprendido.

̶ ¡¿Jean?! – igual de sorprendido.

̶ ¡Wuau! ¡Armin! – lo abraza fuertemente.

̶ ¡Jean! ¡Ha pasado mucho! – dijo el rubio emocionado con pequeñas lágrimas en sus ojos.

̶ ¡Dios no puedo creer que tu también estés aquí! Espera a que Eren te… ¡Eren! – recordó que su amigo seguía esperándolo.

̶ ¿E-Eren? – al ojiazul le brillaron los ojos de solo escuchar el nombre del castaño - ¡¿El también está aquí?!

̶ ¡Por supuesto! Pero primero tenemos que buscar la enfermería… ¡Ven ayúdame a buscarla! – empieza a jalar al rubio.

̶ ¿Le paso algo a Eren? – pregunto preocupado.

̶ No descuida, está bien… Es una larga historia. – explico el ojimiel jalando más fuerte.

̶ ¡Jean espera!

̶ ¡No hay tiempo!

̶ ¡Es que no estoy solo!

̶ ¡Pues que se jodan! Además, yo no veo a nadie más.

̶ ¿Armin sucede algo? – pregunto curioso.

̶ ¡Marco! – exclamo el rubio con una sonrisa.

Marco se volteo hacia Jean. - ¿Quién es él? – pregunto ladeando la cabeza como si de un cachorrito fuera. Mientras tanto Jean no despegaba los ojos del pelinegro.

̶ ¡Oh! El es Jean, un viejo amigo. – respondió el rubio.

̶ ¿Enserio? Mucho gusto. – le extiende la mano – Yo soy Marco Bodt – dijo con una gran sonrisa.

Jean se quedo embelesado por esa criatura. ¿Enserio podía existir un ser tan bello?

Tomo su mano suavemente. – Encantado, soy Jean Krischtein – deposito un pequeño beso en el dorso de la mano del pelinegro.

Marco solo se sonrojo mientras que Armin… También, pero este estaba con la boca abierta. Nunca pensó que su amigo bateara para el otro bando, y mucho menos que fuera así de caballeroso.

̶ Mu-Mucho g-gusto. – dijo bajando la cabeza, sonrojado a mil.

El ver a Marco todo avergonzado, hizo que Jean también se avergonzara, desvió la mirada con un leve sonrojo en sus mejillas. Armin pudo notar cierto momento incómodo. ¡Incluso el se había avergonzado y no sabe porque! Y es que ver a Jean siendo un galán y a Marco todo tímido… ¡Dios! ¿Quién no se chivea por esas escenas? Habia sido una escena bien goddamn cute.

̶ Perdón por la tardanza, pero es que ya no había papel de baño… ¡Qué suerte que traía un poco conmigo! – soltó una carcajada – En fin, ¿me perdí de algo?

̶ ¿Eh? ¡Oh! No, de nada Connie. – respondió el rubio.

Connie arqueo una ceja. - ¿Quién es él?

̶ El es Jean Krischtein, un amigo mío.

̶ Mucho gusto. – respondió el ojimiel.

̶ Connie Springer. – dijo extendiendo su mano.

El otro solo devolvió el saludo. Y así empezaron a cotorrear de cómo se conocieron Jean y Armin, a cosas más personales como que les gustaba hacer en sus tiempos libres, comidas favoritas, géneros musicales, a qué hora salían a comprar el pan, etc.

̶ Entonces… Marco ¿Te gustan los animales? – pregunto el ojimiel.

̶ ¡Sí! ¡Son las cositas más bonitas de todo el planeta! – dijo con estrellas en los ojos.

̶ ¿Incluso los que matan? – pregunto Connie.

̶ ¡Sí!

̶ …¿Enserio? ¿Incluso las tarántulas, pirañas y todos esos animales feos? – seguía Connie.

̶ Connie, las tarántulas no son animales, son "insectos" – corrigió el rubio – y son de la familia de los arácnidos.

̶ Ay si tu genio, pues perdón por no saber tanto. – dijo viéndolo feo.

Y así siguieron otro rato, Connie hablaba con Armin, mientras que Jean conocía más a Marco, de repente Armin se acordó de Eren.

̶ ¡Oye Jean! ¿Cuándo vamos a ir a ver a Eren? – pregunto el rubio emocionado.

̶ ¿Mmm? – seguía embobado viendo al pelinegro, pero un click en su cerebro lo hizo volver a la realidad - ¡Mierda es cierto! ¡Eren!

̶ ¿Quién es Eren? – pregunto Marco.

̶ ¿Es alguna especie animal? – dijo Connie.

̶ ¿Saben dónde está la enfermería? – pregunto el ojimiel.

̶ No, pero tranquilo, aquí tenemos un mapa. – respondió Connie sacando el mapa de su mochila.

̶ … ¿Y por qué tienen un mapa? – se extraño Jean.

Los tres solo se quedaron viendo entre ellos, recordando que seguían dando vueltas sin encontrar el puto camino de regreso, por suerte un intendente paso por donde ellos estaban y les obsequio el mapa, y yo se que se preguntaran ¿y por qué no simplemente le preguntaron hacia donde ir? Bueno, muy sencillo, ese intendente… era nuevo. XD

̶ Ehh, por nada en especial. – respondió Connie cayéndole una gota por la cabeza estilo anime.

Empezó a chequear el mapa, tratando de localizar la enfermería.

̶ Que suerte la nuestra, si no me equivoco, la enfermería debería estar justo en frente de este edificio.

̶ Pues hay que apurarse entonces. – dijo Jean empezando a andar.

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̶Ese estúpido ¿Dónde diablos está? – se quejo el castaño.

Ya llevaba como 20 minutos esperando a su amigo y este no se aparecía por ningún lado.

̶ (¿Me habrá abandonado?) – pensó – (No, claro que no, Jean podrá ser un hijo de puta a veces pero no tanto, y más cuando estoy con alguien que me quiere matar.)

De solo pensar eso se puso nervioso, quiero decir ¿qué pasaría si el azabeche se despierta antes de que Jean regresara? Pensar en eso hacia quererlo huir lo más pronto posible, pero no podía, o más bien no quería, no quería dejarlo solo.

̶ T-Tal vez… Me g-gusta un p-poco. – admitió acariciando el rostro del pelinegro con dulzura, una sonrisa se había formado en sus labios pero se esfumo rápidamente al notar que el azabeche empezaba a moverse.

̶ (¡Hay no, ya lo desperté!) – pensó exaltado.

El pelinegro empezó a abrir sus ojos lentamente encontrándose con los aguamarina de Eren, el cual estaba muerto del susto. Oh sí, ya podía darse por muerto.

̶ ¿Dónde estoy? – dijo adolorido - ¿Qué mierda pasó?

̶ E-Es… una larga historia. – dijo nervioso mientras jugaba con sus dedos.

El azabeche lo miraba con aura asesina, el castaño dio un respingo era obvio que tenía que contarle todo…

Le empezó a contar lo sucedido, no se salto ningún detalle, en ciertas partes de la historia el pelinegro oscurecía más su mirada poniéndole los pelos de punta al ojiverde.

̶ Al f-final, le cayó un bote de pintura en la cabeza. – finalizo, rogando de que el pelinegro no lo matara.

̶ ¿Estás maldito o algo así?

̶ ¿Eh?... N-No ¿Por qué piensa eso?

̶ Porque siempre que me encuentro contigo me tiene que pasar algo… Algo malo. – respondió molesto.

̶ ¡Eso no es cierto!

̶ ¿Ah no? ¿Y qué tal esa vez que me rociaste esa mierda en los ojos? – pregunto burlón – Ahora me caen cosas en la cabeza ¿Qué falta? ¿Qué algún coche me arrolle? – dijo irónico.

̶ ¡No diga eso! – dijo molesto lo que sorprendió un poco al azabeche – A-Además esas cosas solo pasan porque usted siempre quiere hacerme daño a mí y a mí amigo. – se quejó cruzándose de brazos.

̶ (En realidad… Solo era a tu amigo a quien quería lastimar). – pensó.

Y así se formo un silencio incómodo, Eren se dio cuenta de que el pelinegro seguía sobre sus piernas lo que le hizo sonrojarse.

̶ ¿Sa-sabe dónde está la enfermería?

̶ ¿Para qué?

̶ ¿Pues como que para qué? Para que le curen su herida. – contesto como si fuera obvio.

̶ No es para tanto, solo es un pequeño corte, además estoy muy cómodo. – dijo acomodándose más en las piernas del otro haciéndole sonrojar más si era posible.

̶ P-Pero se le puede infectar. – dijo abochornado.

̶ Ya te dije que está bien.

̶ Pero…

̶ Tsk, ya calla. – dijo molesto – Dios, si que eres una molestia.

Para el castaño esas palabras fueron demasiado, sintió un dolor en su pecho, se incorporo rápidamente sin importarle una mierda que el azabeche siguiera sobre él, empezó a alejarse lo más rápido posible. El otro también se incorporo.

̶ ¡Oi! ¿A dónde mierda crees que vas? – empieza ir tras él.

Eren sabía que Levi lo seguía, pero no le haría caso ¿Era una molestia? Que se joda entonces, no tenia porque soportar esos tratos, además el ya tenía a su noviecita esa para ayudarlo, el ya no tenía porque seguir ayudándolo.

Además, no quería que lo viera llorar.

̶ ¡Eren!

El aludido se volteo hacia donde le gritaron, encontrándose con Jean que iba hacia él, se secó rápido sus lagrimas mostrando una sonrisa algo forzada.

Mientras que Levi solo se quedó observando.

̶ ¡Ufff!... Dios, necesito ponerme a dieta. – dijo el ojimiel tratando de recuperar aire.

El castaño dejo escapar una risilla por el comentario de su compañero.

Otra vez ¿Por qué ese idiota siempre hacia sonreír al castaño? Eso paso por la mente del pelinegro, quien empezaba a cabrearse y mandaba miradas de odio al ojimiel.

̶ ¿Por qué diablos tardaste tanto? – pregunto el castaño posando ambas manos a la cintura.

̶ Si ya se, estas enojado, pero que te puede animar.

̶ ¿Ah? – dijo confundido.

̶ Eren amigo, quiero que me digas quien es la persona que viene hacia nosotros.

̶ Amm… - empieza a buscar con la mirada - ¿El intendente?

̶ ¿Eh? – se volteo a buscar a su amigo rubio, pero no estaba en ningún lado – Agg, se me olvido por completo que no tiene una condición física muy buena, espera aquí.

Jean fue asomarse para ver si sus amigos estaban cerca, en efecto, ya venían.

̶ ¡Oigan, muevan el culo que Eren ya está aquí! – grito molesto - ¡Menos tu Marco!

̶ ¡Ya vamos! ¡Deja de joder! – contesto un furioso Connie - ¡¿Y por qué a Marco no le a carrereas?!

̶ ¡Rápido que estos weyes me miran como si estuviera loco! – grito Jean refiriéndose a Levi y Eren.

̶ ¡Que ya vamos! – hace una pausa - ¡Y Armin se volvió a parar! – se quejó Connie - ¡Armin apúrate no manches!

A Eren le brillaron los ojos ¿Había dicho?...

̶ ¿Armin? – dijo el castaño.

̶ ¡Agg! Cof cof… ¡Ya voy Connie no me grites! – se quejó el ojiazul.

Varios minutos y gritos después…

̶ Hay ya era hora. – se quejó Jean.

Connie y Armin fulminaron con la mirada al ojimiel que les estuvo gritando todo el tiempo, menos a Marco.

Eren estaba en shock, ese pelo rubio, esos grandes ojos azules, ese cuerpo menudito… ¡Era su gran amigo de la infancia!

̶ ¡Armin! – gritó el castaño de pura felicidad mientras pequeñas gotas cristalinas recorrían sus mejillas.

El rubio se volteo encontrándose con su amigo castaño, gruesas lágrimas empezaron a recorrer sus mejillas.

̶ ¡Eren! – gritó el rubio.

Eren empezó a correr a una gran velocidad hacia su amigo.

̶ ¿Y que tú no vas correr? – pregunto Connie.

̶ Hay enserio que quiero, pero estoy muy cansado. – respondió el rubio. Y como no, si Connie los llevó a otro lugar que no era y tuvieron que correr una gran distancia para poder llegar. Dios ni porque tenía el puto mapa.

Armin recibió con los brazos abiertos a su querido amigo quien no dudo en abrazarlo fuertemente, ambos lloraba sin control. Los otros tres miraban conmovidos la escena mientras que Levi solo quería matar al rubio.

̶ Eren… N-No puedo cree que estés aquí, y-yo… ¡Te extrañe tanto! – decía el ojiazul llorando.

̶ ¡Y-Yo también! Oh Armin… Creí que no te vería en un largo tiempo.

Joder, vaya que era conmovedora la jodida escena, incluso Connie y Marco ya tenían pañuelos en mano mientras que Jean trataba de hacerse el fuerte.

̶ Esto es muy bello… ¿No lo cree? – le pregunto el intendente a Levi quien se le quedó viendo raro.

Pero era cierto, Eren tenía esa hermosa sonrisa en sus labios, esa sonrisa que le cautivo desde la primera vez que la vio y es que ese niñato era hermoso en todo el sentido de la palabra, embozo una pequeña y casi imperceptible sonrisa. Y es que ese joven además de cautivarlo, despertó sentimientos que él creía nunca, ni en sus más locos sueños, sentir. Y es que él… estaba enamorado de ese niño.

Decidió que lo mejor sería irse, estaría mal irrumpir su encuentro, por mucho que le molestara, el castaño se dio cuenta que Levi se iba, se sintió mal, se había olvidado que el azabeche estaba ahí.

̶ Chicos ¿Me permiten un momento? – pregunto el castaño con una sonrisa.

̶ ¡Claro! – dijeron todos al unísono.

Eren empezó a correr en dirección al azabeche.

̶ ¡Oiga! – gritó el castaño.

El pelinegro se volteo hacia el chico con su misma expresión fría e indiferente, pero por dentro se sentía… Feliz.

̶ ¿Qué es lo que quieres?

̶ Y-Yo… Solo quería d-disculparme… Siento haber causado esto. – respondió con su mirada baja y un leve sonrojo adornaba sus mejillas.

̶ No tienes porque disculparte. – dijo el azabeche dejando sorprendido al castaño – Creo que soy yo el que debería disculparse, perdón por ponerme todo loco… Otra vez, pero como te habrás dado cuenta tengo muy poca paciencia y control y también de que ODIO la suciedad. Pero estoy seguro que eso ahora lo saben.

El otro solo asintió, oh claro que lo saben… Eso sin dudarlo.

̶ También perdona… Lo de antes, no era mi intención decir eso, estaba molesto por todo lo ocurrido. Solo quería algo de silencio, créeme, eres todo menos una molestia… Eren.

Eren estaba sorprendido, no que va, impactado, eso había sido tan lindo de su parte, podía ver perfectamente en los ojos contrarios que no mentía. Se sonrojo de sobremanera, no era tan malo después de todo.

Levi desvió su mirada, estaba avergonzado y un leve rubor cubría sus mejillas, vaya discursito gay que se echo, miro de reojo a Eren quien se encontraba más rojo que un tomate maduro.

Levi carraspeó. – Bueno, me tengo que ir, tengo que ir a que me limpien esto. – dijo señalando su herida.

Sin más que decir, empezó a retomar su camino, pero…

̶ ¡L-Levi-san! – llamó el ojiverde.

̶ ¿Y ahora qué es lo que…? – pero fue interrumpido, ya que el castaño le dio un corto y casto beso en su herida para luego salir huyendo.

Eren corría más rápido que un rayo, estaba sonrojado hasta el cuello, hasta le salía humo de su cabeza ¿Por qué había hecho eso? No lo sabía, solo sintió la necesidad de hacerlo. Se detuvo detrás de un edificio, su respiración era agitada y su corazón le latía a mil.

̶ (Parezco una colegiala enamorada) – se dijo mentalmente – P-Pero, esto es incorrecto… Él, ya tiene a alguien. – dijo triste.

Mientras Levi seguía procesando lo ocurrido ¿En serio había sucedido? Acerco su mano a la herida, sintió a la perfección esos suaves y cálidos labios en su frente. Hubiera deseado que durara más, pero eso mocoso era muy inocente al parecer.

̶ (Que jodidamente encantador) – pensó.

Oh sí, sin duda el estúpido y sensual Cupido lo había flechado.

That bitch… XD

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̶¡HAHAHAHAHAHAHA! – se reía una loca Hanji.

̶ ¿Es enserio? – preguntó el ojiazul aguantándose la risa.

̶ Que si maldita sea. – suelta un suspiro - ¿Cuántas veces tengo que repetirlo Erwin? – se quejó Levi.

̶ Perdón… Es que, no me lo puedo creer.

̶ ¡Ni yo! ¡Hahahahaha! ¡No puedo creer que un botecito de pintura te haya dejado tan jodido! – dijo aún riéndose la castaña - ¡Lo peor es que me perdí del show!

Levi ya tenía una gran vena marcada en la frente. – Cállate estúpida cuatro ojos.

̶ ¡Ya! Ok, ya me calló. – dijo la castaña tranquilizándose de inmediato, pero no duro mucho ya que empezó a reírse otra vez.

̶ ¡Maldita! – se abalanzó sobre la castaña a punto de propinarle otra golpiza.

̶ Agg, ¿Ya van a volver a madrearse? – se quejó Mike que venía llegando – Dios, enserio que no se pueden estar quietos ustedes.

̶ Hay Mike, es que te perdiste de una gran historia. – dijo la castaña divertida.

̶ ¿Así? ¿Y cuál es?

̶ Ni se te ocurra maldita cuatro ojos. – amenazó el pelinegro.

̶ Oh vamos Levi, somos tus amigos, nadie sabrá acerca de esto mas que no que nosotros… Y bueno los sujetos que lo presenciaron. – dijo Erwin tratando de sonar comprensivo.

Levi soltó un gran suspiro de resignación, Erwin tenía razón a pesar de que luego eran un dolor en el culo (más Hanji), confiaba en ellos, y mucho.

̶ Tsk, está bien.

Hanji le contó todo a Mike lo que nadie se esperaba es que este no se inmuto nada, ni siquiera una risita.

̶ ¿Y bien? – preguntó el pelinegro.

̶ ¿Y bien qué? – preguntó el rubio.

̶ ¿No vas a decir nada? – dijo Levi.

̶ Oh Levi amigo, tranquilo, a cualquiera le pudo haber pasado. – dijo Mike sereno.

Los tres se quedaron viendo entre ellos extrañados, no se esperaban eso de Mike, digo, de Erwin tal vez pero… ¿De Mike?

Lo que no sabían es que Mike se estaba cagando de la risa, pero en su interior.

̶ Vaya, jamás te habían pasado estas cosas. – dijo el ojiazul - ¿Hay algo más que te haya sucedido? – dijo curioso.

̶ Si, de hecho hay otra cosa. – contesto el pelinegro.

̶ … Ajá ¿Y qué es? – preguntó Hanji.

̶ No se los diré.

̶ ¡¿Qué?! ¿Pero por qué no? – se quejó la castaña.

̶ Porque no.

̶ Hay ándale, no seas mamón. – dijo Mike.

̶ No se lo diremos a nadie Levi. – dijo Erwin.

Los tres miraban al pelinegro con su cara más angelical.

̶ Agg, bien se los diré. – dijo molesto – Y ya dejen de hacer esas caras que se ven muy idiotas.

Los otros solo rieron victoriosos.

̶ ¡Wohoo! ¡Ya sabía que usar las caras angelicales funcionaria! – exclamó la castaña - ¿Y bien? ¿Qué es lo que nos tienes que decir?

Levi tomó un gran respiro. – (Terminemos con esto de una buena vez) Yo… Estoy enamorado.

Los otros estaban hechos piedra.

̶ ¿Q-Qué dijiste? – preguntó un muy sorprendido Mike.

̶ No lo volveré a repetir.

̶ ¿Estará drogado? – susurró la castaña a sus compañeros.

̶ No estoy drogado estúpida. – se quejó el azabeche, si, es por eso que no quería decirlo, ya sabía que sus amigos iban a decir puras estupideces.

̶ ¿Es enserio? – preguntó el ojiazul aún en shock.

̶ ¡Que si joder!

̶

̶ ¡Oh sí! – exclamó Mike feliz - ¡Paguen!

̶ ¿Ah? – dijo un confundido Levi.

Erwin y Hanji revisaban sus billeteras mientras mandaban miradas de odio al rubio más alto.

̶ Maldito Mike, jamás creí que fueras a ganar. – se quejó la castaña.

̶ ¡Pues créelo nena! – empezó a festejar.

̶ ¿Puedo saber qué mierda está pasando? – dijo el pelinegro.

̶ Pues veras enano, los tres apostamos a ver cuándo sería el día en que te dignaras a encontrarte a alguien, yo dije que te quedarías soltero por el resto de tu vida, Erwin, que a lo mejor lo encontrarías en un futuro lejano y bueno Mike… - mirando al rubio molesta – Que lo encontrarías este año.

̶ Si, jamás creímos que lo fueras a encontrar tan pronto. – hace una gran pausa - ¡Pero me alegro tanto de que al fin hayas encontrado a tu media naranja! – dijo el ojiazul super feliz mientras abrazaba al azabeche.

̶ ¡Siii! ¡Estamos muy felices por ti enano! – dijo la castaña riendo.

̶ ¡Yeah! ¡Abrazo grupal! – apoyó Mike.

̶ ¡Suéltenme ahora antes de que los destruya! – amenazó el pelinegro, pero sus amigos hicieron caso omiso de sus exigencias.

10 minutos después…

̶ Y oye Mike. – llamó Erwin - ¿Cómo supiste que Levi al fin encontraría a su otra mitad?

̶ Muy sencillo Erwin. – dijo Mike acercándose más a sus amigos – Horóscopo.

̶

̶ … ¿Qué? – dijo Levi cayéndole una gota estilo anime.

̶ Lo juro, leí el estúpido horóscopo esta mañana, y eso decía. – soltó una risotada.

̶ ¡Mierda, sabía que debí comprar el periódico hoy! – se quejó la castaña.

̶ Y… ¿Cuándo conoceremos a la afortunada? – preguntó Mike curioso.

̶ O afortunado. – apoyó Hanji.

̶ Hmph, eso ustedes ya lo saben. – dijo el pelinegro dejando a sus amigos con la incognita.

̶ Espera… ¿Qué? ¡Oye no! – se quejó el ojiazul.

̶ ¡¿Cómo es eso de que ya sabemos?! – gritó la castaña llendo tras su amigo.

̶ ¡Vuelve aquí Levi! – gritó Mike.

oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

̶ ¡Yay! Estoy tan emocionada. – brincaba de la alegría - ¡Muchas gracias por invitarme a tu casa!

̶ En realidad te invitaste sola. – dijo indiferente – además, si no lo hacía me hubieses echado lata todo el día.

̶ Jejeje, tal vez ¿Oye y vives sola?

̶ Vivo con mi hermano Eren.

̶ ¡Oh! ¿Y cómo es él? – preguntó curiosa.

̶ Bueno, físicamente, es de mi misma estatura, es de piel algo morena, cabello castaño y ojos color esmeralda.

̶ Vaya… ¿Acaso es él? – dijo la castaña señalando a un joven.

Mikasa se volteo, en efecto era su querido hermano, estaba con otros chicos, pero dos de ellos se le hacían muy familiares.

̶ ¿Acaso son…? – susurró para sí, sus ojos se abrieron de sobremanera - ¡¿Armin?! ¡¿Jean?! – empezó a correr hacia ellos.

Los aludidos se voltearon, ambos se sorprendieron, no podía estar pasando.

Here we go again… ¬¬

Ambos abrazaron fuertemente a la chica, y aunque fuera difícil de creer, Mikasa estaba llorando… ¡Y por alguien que no era Eren!

Y bueno ya después de un largo momento, al fin todos se disponían regresar a sus hogares.

̶ Oye espera un momento ¿Cómo que ella va a venir a nuestra casa? – preguntó Eren.

̶ Es una larga historia, veras…

̶ ¡Soy Sasha! ¡Mucho gusto! – dijo mientras tomaba la mano del castaño y la empezaba a sacudir con fuerza – tu eres Eren ¿verdad? Mikasa me ha contado mucho de ti.

̶ ¿E-Enserio?

̶ No, solo me dijo como eras.

̶ ¡Oigan eso no es justo! – se quejó Jean – invitan a desconocidos a su casa pero no a sus amigos de hace ya mucho tiempo.

̶ No la invite, se invito sola. – explicó Mikasa.

̶ Oh no te preocupes amigo. – intervino Sasha – puedes venir con nosotros.

̶ ¿Enserio? – dijo el ojimiel entusiasmado.

̶ ¡Claro que sí! Es más ¡que vengan todos, yo invito!

̶ ¡Wow! Oye, pero si es nuestra ca… - iba a replicar el ojiverde pero fue interrumpido por Mikasa.

̶ Ni lo intentes Eren, no te hará caso ¿cómo crees que termino siendo nuestra invitada?

El castaño lo pensó un momento, no era mala idea, necesitaba despejar un poco su mente, y la idea de pasar todo el día con sus amigos no sonaba nada mal.

̶ Naa, que demonios ¡Claro, pueden venir! – dijo con una gran sonrisa.

̶ ¡Wiii! ¿Y tú que dice Mikasa? – preguntó Sasha.

̶ Hmph, podría ser divertido.

̶ ¡Ya está entonces! ¿Qué opinan si nos vemos en su casa en 15 minutos? – propuso el ojimiel – de paso que cada quien traiga algo.

̶ ¡Sí! ¡Sí! ¡Qué buena idea! – dijo la castaña emocionada - ¡Yo traigo el karaoke y los juegos!

̶ Marco y yo traeremos la botana. – dijo Connie.

̶ Yo puedo traer películas. – dijo el rubio - ¿De qué quiere que traiga?

̶ ¡De acción! ¡No, mejor una de comedia! – decía Connie.

̶ Una de terror. – dijeron Jean y Mikasa.

̶ Trae de todo un poco. – dijo Marco.

̶ Entonces yo traigo el pulque. – bromeo Jean, los demás solo se rieron.

̶ No ya enserio ¿qué vas a traer? – dijo la azabeche.

̶ Ya veré qué, pero tranquilos traeré algo.

Ya todo listo, se retiraron a sus respectivos hogares para conseguir las cosas y prepararse.

A lo lejos, se podía ver la silueta de una persona, mejor conocida como Petra, quien había visto todo, desde el momento que Levi estaba con Eren y como este al último le había dado un beso.

̶ ¿Así que piensas que podrás quitarme a "mí" Levi? – empieza a reírse – pobre, no sabe con quién se enfrenta.

Continuara…

¡Yay! Al fin pude terminarlo y carajo sí que quedo más largo de lo esperaba, 21 putas páginas XD

Muy bien mí, Petra you bitch! No te saldrás con la tuya.

Qué cosas, primer día de escuela y ya se arma el desmadre en la casa de Eren y Mikasa hahaha, alguien deténgame, también otra cosa, si ustedes los lectores lo desean, hare un pequeño especial donde se vea la party hard de estoy weyes.

Si así lo quieren, se aceptan sugerencias, de que canciones le gustarían que cantaran, juegos, películas… De todo se acepta!

Espero les haya gustado este cap, perdón otra vez por tardarme más que la última vez, si Dios lo quiere, actualizare más rápido XD

Sin más que decir, nos vemos en otro cap… O especial :D

~ B y e .