Disclaimer: Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a su creadora, Stephanie Meyer… Yo solo juego con ellos, en diferentes situaciones creadas por mí. La publicación de esta historia en otro lugar es considerado plagio. Esta es una historia original. Queda prohibida su adaptación y/o copia parcial o total.
Capítulo beteado por Nohemi Cullen , Betas FFAD.
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#lbLB
Capítulo IV: Barbacoa y ángel
— ¿Qué pasa? —preguntó mi hermano, mirándome preocupado.
—Se hizo tarde y eso no está bien —susurré bajito mientras me levantaba de la banca, Emmett se levantó conmigo y tomó mi mano preocupado.
— ¿A Jacob no le gusta que llegues tarde a casa? —preguntó, ahora rojo del enojo.
—Sí, pero es porque se preocupa mucho por mí —dije, mirándolo a los ojos con suplica.
—Yo te llevo —dijo arrastrándome hasta su carro.
—No es necesario —dije tratando de irme.
—No dejaré que mi hermana tome un taxi…
—Metro…
—Peor todavía. Ven, te vas conmigo —dijo abriéndome la puerta del carro cuando llegamos a este.
—El dinero te ha rendido hermano —dije con una sonrisa mientras me montaba en el auto, era un Mercedes Benz negro.
—Si no te hubieras casado y terminado tus estudios tal vez tendrías uno como el mio —dijo cuando ya se había dado la vuelta y encendido el auto.
—Lo siento mucho —susurré bajando la mirada por el peso del arrepentimiento.
—Mordelona, no te pongas triste, pero es que me enoja que te hayas ido así —dijo alzando mi mirada y acariciando mi mejilla. Luego me dio un beso en la frente y sonrió y yo le sonreí de vuelta, luego se puso serio—. Debes comer más. —Luego encendió el auto y arrancó, mientras yo le daba las indicaciones para llegar a casa. Cuando llegamos, las luces de la casa estaban apagadas. Suspiré, posiblemente estaba tomando con sus amigos.
Me giré hacia mi hermano el cual me miraba con lágrimas en los ojos. —No te pierdas de nuevo mordelona, tú sabes que yo te amo, y que si te perdiera otra vez te buscaría por cielo y tierra. —Yo sollocé y lo abracé fuertemente
—No me perderé de nuevo, hermano, te lo prometo —le dije mientras lo soltaba.
— ¡El sábado! ven a comer a casa con Rose y María Isabel y trae a ese idiota para que le rompa… digo, le destrocé la cara —dijo sonriéndome ampliamente. Yo lo miré con el ceño fruncido—. No me mires así, me quitó a mi hermanita. —Yo le sonreí, él anotó su dirección y teléfono en el mío y me bajé del auto no sin antes dejarle una buena mordida en el brazo y él lanzara una risotada. Cuando llegué a la puerta de la casa, gritó: "Se lo mostraré a Rosalie, te va a venir a asesinar". Y luego se fue.
Saqué las llaves y abrí la puerta. Todo estaba oscuro y en silencio, así que decidí subir a vestirme. Pero sentí que me jalaron el cabello y caí de rodillas al suelo.
— ¿Me estabas engañando Bella? —susurró él poniéndose a mi altura—. Te vieron con un tipo y vieron como te estaba abrazando, ¡claro! Pero es que zorras como tú necesitan que las castiguen para que hagan las cosas bien y no busquen que las jodan por otro lado —dijo, mientras me empujaba al piso, yo sabía lo que venía ahora y tenía miedo, y estaba llorando porque recordé a mi hermano y me sentí feliz porque por lo menos él lo era.
Me quitó la blusa rápidamente y entonces sentí el primer golpe de la correa en mi espalda, no chillé. Pero al segundo golpe lo hice muy fuerte y luego fueron más, perdí la cuenta cuando llegamos al quinceavo golpe. Sentía la humedad de la sangre, en mi espalda que era mínima, pero ardía como cuando te quemas, o como cuando te arrancas un vello de la piel.
—Pero eso no es suficiente castigo —dijo y sentí como subía mi falda y empezaba a bajar su corredera del pantalón.
— ¡No por favor!, no lo hagas. Ese era mi hermano, era ¡Emmett!, no me hagas esto. ¡Te lo suplico, no quiero! —grité y sollocé pero no le importó pues me golpeó con mucha fuerza y decidí callar…
8 de Julio del 2011
Esta semana había sido muy dura. Jacob no había dejada de golpearme y abusar de mí, y yo no había dejado de vomitar y de tener mareos. Así que decidí ir a la peluquería para que me volvieran a cortar por encima de los hombros, esta vez fue en capas, y las puntas se disparaban en picos hacia arriba creando una sensación de profundidad y el flequillo me daba un toque muy juvenil.
Habíamos decidido ir a casa de Emmett. Y el corte era más un método de escape que algo para verme bien. Cuando llegué a casa busqué algo que ponerme. Ese día vería a mi amiga y a mi sobrina y estaba emocionada. Así que decidí ponerme una blusa manga larga blanca holgada y con un escote en V que no mostraba nada, y tratar de maquillar el golpe en mi cara pero esto sí era imposible, así que suspiré, y me puse unos jeans color oscuro. Cuando estuve lista salí a la sala y Jacob estaba allí esperándome.
—Vamos —susurré, él se acercó a mí, me tomó de la barbilla y miró mi golpe detenidamente, luego frunció el ceño y apartó bruscamente su mano.
—Eres torpe, nadie se sorprenderá por el golpe —dijo abriendo la puerta y tomando de paso las llaves de la casa y las de su nuevo auto.
Hace tiempo que él había dejado de comportarse de manera dulce conmigo, y yo dejé de pedirle a Dios todos los días de que las cosas fueran diferentes. El camino a casa de mi hermano fue en silencio, él miraba el camino con el ceño fruncido, a mi hermano tampoco le agradaba, y después de rogarle que me dejara ir accedió, solo si él también iba.
Cuando llegamos, bajamos en silencio. Me disponía para ir hacia la puerta cuando Jacob me tomó bruscamente del brazo y me giró para que lo mirara.
—Cuidadito dices alguna palabra de lo que pasa en casa —me amenazó y yo solo pude asentir. Me tomó de la mano y tiró de ella hasta llegar a la entrada de la casa de mi hermano. Tocó el timbre y esperamos a que abrieran. Cuando esta se abrió nos dejó a la vista a mi querida amiga la cual me abrazó fuertemente, pero fue algo incómodo pues su prominente barriga no nos dejaba.
—No sabes cuánta falta me hiciste Bells —susurró sollozante en mi oído, me solté de la mano de Jacob y abracé fuertemente a mi amiga, no me había puesto a pensar cuánta falta me había hecho y lloré como no lo había hecho en todo este tiempo, porque me sentía reconfortada, porque la extrañaba, porque por primera vez me arrepentí de haberme casado con Jacob.
—Rose —sollocé en su hombro, y ella se echó a reír entre sollozos, luego de unos minutos nos separamos, ella me miró sonriente pero luego después de mirarme fijamente, su mirada se tornó seria. Luego miró fríamente a Jacob, y se echó a un lado.
—Pasen, están en el patio —dijo y luego fue delante de nosotros mostrándonos el camino. Mi hermano estaba haciendo la barbacoa junto a Jasper, el hermano de Rosalie, el cual también quería como si fuera mi hermano pues prácticamente habíamos crecido juntos.
Luego sentí como alguien se me colgaba encima, era Alice. Me abrazó fuerte y luego me arrastró alejándome de mi marido. Nos sentamos en unas sillas alejadas en la sombra, mientras que Jacob se acercaba a mi hermano sin dejar de mirarme con el ceño fruncido, yo tragué en seco. Sentí que me estaban zarandeando, y luego encaré a Alice que me miraba con el ceño fruncido.
—Te cortaste el cabello. —Yo asentí—. Y no me llamas porque esta ocupada. —Asentí—. Estas más delgada. —Asentí nuevamente—. Jacob te golpeó. —Asentí y luego abrí los ojos desmesuradamente y negué varias veces con miedo e impresión.
—Entonces ¿por qué tienes ese moretón? —preguntó enfadada.
—Me… me… me caí en… en... el baño cuan… cuan…do limpiaba. —Me miró con la ceja alzada y luego negó y frunció los labios. Luego sonrió ampliamente, yo miré a donde ella miraba y vi a una niña pequeña de cabellos negros y ojitos azules viniendo de la mano de Rosalie, que venía aún con el ceño fruncido, cuando llegó a donde estábamos se sentó y nos presentó.
—Mi amor, ella es tu tía Bella, es hermana de tu papá. —La niña se acercó a mí cautelosamente y me abrazó fuertemente para solo tener 1 año
—Ti Nela —me dijo en un grito yo no pude soportar las lágrimas y también la abracé fuertemente, luego me tomó el rostro fuertemente y yo siseé de dolor, ella frunció el ceño y quitó las manos de mis mejillas, luego cuando me vio sus ojitos se llenaron de lágrimas—. Nela—dijo mirando a su madre y señalando mi mejilla la cual me miró acusadoramente
—Sí, dinos, Bella ¿qué paso? —dijo Rose cruzándose de brazos, yo pensé rápidamente.
—Me caí en la entrada de la casa cuando sacaba la basura. —Frunció el ceño y luego Alice me volteó a mirar enojada.
—No te habías caído en el baño—siguió mirándome y yo baje la mirada al suelo diciéndome estúpida por haberla cagado.
—Es que… es que…—No sabía que decir, y luego se me ocurrió otra cosa—. La verdad no lo sé, ustedes saben lo torpe que soy —dije casi temblando de miedo, Alice iba a replicar algo, pero entonces Emmett me salvó del interrogatorio y me alzo de la silla en la que estaba sentada.
— ¡Mordelona! Te juntas con este par de cotorras y te olvidas de tu sexy hermano —dijo dándome un beso en mi mejilla lastimada, yo siseé de dolor de nuevo, me miró a la cara y frunció el ceño, y me di cuenta de que hoy era el día de "fruncir el ceño a Bella"—. ¿Qué te pasó en la cara Bella?
—Me caí—dije simplemente
—Te estás cayendo mucho esta semana —dijo serio y luego volteó a ver a Jacob mientras él asaba la carne con Jasper y Edward que había aparecido de la nada, cuando me miró y me regaló su muy particular sonrisa torcida y yo me sonrojé, como siempre que él lo hacía, escondiendo la cara en el cuello de mi hermano.
Después de eso nos acercamos todos a comer y ahí saludé a Jasper y a Edward, me senté al lado de mi Jacob el cual en la mesa no decía nada y apretaba con su mano mi rodilla. Así pasamos la velada hasta que se hizo tarde y volvimos a casa, cuando él se fue a la habitación yo estaba nerviosa, sin embargo no hizo nada y dormí tranquilamente.
10 de Julio del 2011
Hoy también vomité toda la comida de ayer además de la de toda mi vida, luego fui a preparar el desayuno de Jacob y fui directo al hospital después de que él se fuera a trabajar, para buscar los resultados de los exámenes. La suerte de la noche del sábado no había durado mucho, pues el domingo había recibido unos golpes de su parte por el simple de hecho de que no le había preparado bien la carne, pero no llegó a tocarme la cara.
Entré a este y les dije sobre mi cita con Emmett, me dijeron que esperara unos minutos para que me atendiera. Me senté y vi que la sala no estaba muy llena así que suspiré y me puse a pensar en el pasado como lo llevaba haciendo desde el domingo.
Flashback
Me encontraba sentada en la sala de la casa de Alice esperando a que ella bajara con la película que íbamos a ver, cuando llegó Edward y se sentó a mi lado, él y yo no éramos los grandes amigos pero nos llevábamos muy bien y siempre que podíamos hablábamos de cualquier cosa.
—Hola Bella —dijo con esa sonrisa torcida que siempre me había hecho sonrojar y esa no era la excepción, por Edward siempre había sentido algo pero no como lo que sentía por Jake, pero aun así él me movía el piso.
—Hola —le dije en un susurro mirándolo tímidamente, luego como si nada tomó mi rostro y posó sus labios sobre los míos en un beso dulce y suave, yo seguía sorprendida pero luego respondí, se sentía la electricidad en el ambiente mientras nuestros labios se tocaban en un beso suave y necesitado, que nunca había tenido con… ¡Jacob! Me separé rápidamente de Edward y lo miré sorprendida y salí rápidamente de la casa.
Fin flashback
Tenía tiempo sin recordar aquello pues ese día solo estaba en mi mente ya que después de eso Jacob me pidió que nos casáramos y huyéramos. Me quedé pensando en aquel beso y la forma cálida en la que sus labios se amoldaron a los míos, hasta que me llamaron.
Entré a la consulta de mi hermano y él me sonrió.
—Bien señora Black aquí tenemos los resultados de sus exámenes de sangre —dijo con una sonrisa—. Los revisé todos y le digo que usted está excelente y embarazada…
TAN TAN TAN JAJAJJAJAJAA que mala soy como las deje. Pasen por la pagina principal para que vean el trailer... me sentire ofendida si no lo hacen. Lo hice con mucho amor. Gracias a todas por ser parte de esto. Son poquitas pero especiales
Natty
