N/A: Si la cantidad de comentarios es tan buena como en el primer capítulo, les prometo publicar dos capítulos cada semana, gracias por la aceptación a con la historia, me hacen feliz todos sus reviews, espero que el capítulo les guste.

DISCLAIMER: Los personajes de Magical Girl Lyrical Nanoha no me pertenecen y son propiedad de sus respectivos autores, así como el fic que es propiedad de Alejandra y del cual solo me encargo de adaptar al universo de MSLN.

"Vivio"

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Capítulo 2

Habían pasado 3 días en los que Nanoha no hacía más que llorar en momentos y vomitar lo poco que comía, el teléfono sonaba insistentemente y ella lo desconectó, necesitaba hablar con alguien pero no quería que nadie la viera, en la tarde del domingo se sentía mejor y decidió comer un poco de pan y dormir, ya soñaba menos con el ataque, las cosas iban mejorando.

Al día siguiente se despertó aún mejor, muy a su pesar debía recordar todo lo que pudiera, si había sido una mujer como en un principio pensó ver como hizo para... ¿Hacerle lo que hizo? debió de usar algo, pero no recordaba ahora, no sabía que había pasado a ciencia cierta, pero había sido una mujer... al menos eso pensaba pero… si fue un hombre el riesgo de un embarazo estaba latente, esta idea la hizo temblar, si estaba embarazada no quería a ese niño pero, él no tenía la culpa de nada, Nanoha no era una asesina, no podía matar a alguien que prácticamente no había nacido, pero verlo le recordaría lo que paso, ¿Qué tal si se parecía a el? ¿Qué tal si sus ojos en lugar de azules como los de ella tenían otro color? El color de los ojos de él, no lo recordaba bien pero, ella sabía el color de sus ojos, su cabello y su piel, si el pequeño nacía en cualquier aspecto diferente a ella sabría qué sería el a quien vería en esas diferencias pero, ¿Matarlo?... no, fue una mujer, estaba segura ella la vio cuando bajo su pantalón, estaba segura, muy segura, el embarazo no era una posibilidad, ni siquiera una probabilidad pero… Nanoha se levantó de la cama, debía dejar de pensar en eso, simplemente era inconcebible, las cosas ya habían pasado, su cuerpo estaba mucho mejor, el dolor físico casi desaparecía, su mente y su alma estaban en proceso de recuperación algo lenta pero iba por buen camino, al menos eso pensaba, ahora solo debía lidiar con el repentino pánico de abrir la puerta o salir a la calle, pero eso lo haría después, ¿Ir con un psicólogo? Nanoha no creía mucho en ellos pero una ayuda nunca se desprecia. La escuela, ¿Que haría con eso? Tenía que volver algún día, tenía que cruzar la puerta en algún momento… el auto, el maldito auto, lo había dejado ahí, tenía que buscarlo pero volver al callejón, no, eso ni siquiera estaba a discusión en su cabeza, no volvería ahí… su familia, ¿Qué pensarían ellos si les decían lo que le paso? Su padre de seguro se pondría furioso y buscaría a ese tipo para matarlo con sus propias manos, su madre lloraría más que la misma Nanoha, sus hermanos, su abuela a la que tanto amaba…

Prendió la televisión, pasaba canales sin verlos realmente, solo quería ruido que no fuera el de su cabeza, después de un tiempo escucha pasos afuera, la asustan, eso también es nuevo, no era su amiga, ella habría pensado que estaba fuera de la cuidad al no ver su auto estacionado afuera del edificio, los pasos se detienen frente su puerta, su corazón parecía querer salir de su pecho, tocan, cada golpe la hace saltar en su asiento, cierra los ojos y se tapa los oídos, la persona toca de nuevo, Nanoha abre los ojos, baja las manos de su cabeza y se levanta lentamente.

-¿Qui… Quién es?- grita Nanoha nerviosa hacía la puerta.
-¿Señorita Takamachi?- dice una voz masculina.
-¿Quién es?- pregunta asustada.
-Señorita Yakamachi, soy de la policía estatal, encontramos su auto hace dos días, investigamos las placas, intentamos llamarle pero su teléfono no funciona, tuvimos que remolcarlo, debe buscarlo en nuestras oficinas.
-…Ok, gracias.
-Señorita, debe firmarme estos papeles.
-¿Qué?
-Debe firmar esto, donde le hace saber a mis superiores que le he notificado la situación de su auto.
-… Páselos por debajo de la puerta.
El hombre se quedó en silencio pensando.
-¿Disculpe?- dijo después de un momento.
-Páselos por debajo de la puerta para poder firmarlos.

El hombre desconcertado accedió y pasó las hojas trabajosamente por debajo de la puerta, momentos después las recibió firmadas de igual manera y él se retiró, Nanoha estaba sentada con la espalda recargada en la puerta, no estaba lista ni estaba tan bien como ella creía, esto iba a ser más difícil de lo que pensaba.
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Fate descansaba en su cómoda cama, sus labios esbozaban un sonrisa... soñaba con el ataque a esa linda pelirroja, lo que ninguno de los hombres vio y de seguro tampoco la chica recordaba fue que justo antes de morder cruelmente el pezón paso la lengua por él, le gusto el sabor, con ella le paso lo que con ninguna otra mujer que violó, se excito por ella, no tanto por lo que estaba haciendo, al saberla virgen no pudo evitar querer más, aun mas de ella, hizo lo que nunca hace, tuvo contacto directo. Fate revivía esto excitándose más cada vez, no pudo evitar que sus manos bajaran por su abdomen y llegaran hasta su entrepierna, imaginaba como sería tener a esa chica todas noches en su cama, tocándola, besándola, sin violencia, recorriéndola, haciendo que ella disfrutara también, la imaginación de Fate era muy prolífica en cuando a eso y no tardó mucho en llegar al orgasmo, uno más intenso de lo que recordaba, Fate lanzo un pequeño grito al tiempo que su espalda se arqueaba y con ello un líquido extraño, al regular su respiración vio sus dedos aun mojados, frunció el ceño, eso no era normal, nada de lo que paso era normal, no le disgusto, al contrario, hizo el orgasmo más placentero pero ¿Que había sido? y ¿Que era ese líquido? quería evitarse problemas y explicaciones a su papá, así que mañana cuando estuviera sola iría al médico aunque algo tan bueno como eso no podía ser malo ¿O sí?

Fate esperaba con poca paciencia a que la nombraran en el consultorio ginecológico, dio un nombre falso claro, no podía decir Harlaown casi todos sabían quién era su padre, estaba por levantarse a comprar algo de comer cuando dijeron "su nombre", dio las gracias entre dientes a la secretaria y entro al consultorio, la doctora si la conocía, sabía quién era, ella la había revisado cuando tratando de negar su sexualidad se metió en cama con cuanto hombre se le pusiera en el camino, cuando acepto su sexualidad fue a revisarse y cerrar ese capítulo de su vida, por suerte ella estaba perfectamente bien.

-Fate, tiempo sin verte, ¿Cómo estás?- pregunto amablemente la doctora.
-Bien, gracias, ¿Usted?
-Bien también, dime, que puedo hacer por ti.
-Pues… no sé cómo empezar… vera, ayer estaba mmm bueno, ya sabe, jugando un poco y al final sentí algo raro.
-Aja- dijo la doctora escribiendo en la computadora- ¿Que fue eso que sentiste?
-Pues fue así como un orgasmo pero, mucho mayor, y después ese como líquido no sé, fue raro.
-Ok Fate, ¿Has tenido actividad sexual?
-… Sí.
-¿Cuando?-pregunto para volver a escribir.

-Ayer…
-Ok, vamos a revisarte.

La doctora acompaño a Fate a su consultorio, hizo un minucioso y molesto examen, después le hizo preguntas sobre si se sentía cansada o mareada y cosas así, tomo unas muestras y después siendo la última paciente le pidió esperar, Fate se preocupó, de estar bien la habría dejado ir, algo malo pasaba con ella, que tan malo sería para no dejarla ir y verla el día siguiente…

Los pasos de la doctora la sacan de sus pensamientos, camina lentamente muy pálida, Fate al verla empalideció también.

-Doctora ¿Qué pasa?- le pregunto al verla que no hacía nada más que estar de pie.
-Siéntate Fate.
-¿Qué pasa? ¡Dígame algo por favor!- dijo mientras se sentaba.
-Fate, al revisarte hoy, solo de vista se veía algo más o menos normal, tome muestras pensando que tenías algo más pero, después recordé que en un diplomado que tome hace 2 semanas y en una clase de mi doctorado nos dijeron algo que me pareció imposible en ese momento… hay en el cuerpo femenino una hormona, todas las mujeres las tenemos, es como el ADN mitocondrial el cual no sirve de mucho pero a la vez te dice genéticamente quien eres y de dónde vienes, esta hormona actúa igual, no está activa y todas las mujeres del mundo nacemos, crecemos y morimos con ella y nada pasa… sin embargo tu… has desarrollado algo que ha activado esta hormona…
-Doctora, no tengo idea de que me esté hablando, solo diga las cosas claras- la interrumpió la rubia.
-Esta hormona es capaz de actuar como el ADN de algunos anfibios los cuales son…
-¡SHAMAL-SAN!- dijo la oji-rubi llamándola por su nombre haciéndola voltear- Doctora... solo dígamelo, ¿Me voy a morir o qué?
-Fate, puedes embarazar a otra mujer.

La oji-rubi abrió los ojos y la boca de una manera que no pensó posible, no decía nada, solo la veía fijamente, hasta que soltó una sonora carcajada.

-Por favor doctora, eso es absurdo, ¿Como yo, siendo mujer podría embarazar a otras mujeres? ¿Desde cuándo? ¿Cómo? No, eso es imposible- dijo aun riendo.
-Fate, no bromeo, de verdad puedes hacerlo, ese líquido que dices que salió, analizado es un conjunto de proteínas que… bueno, te lo podré fácil, ese líquido es semen, no como el semen masculino pero funciona igual.
-… ¿Qué?
-Eres una mujer única Fate, el hallazgo médico del siglo 21.
-… ¿Qué?
-Dime, ¿Has tenido relaciones con alguna mujer en estos días?
-… ¿Qué?
-¡Fate! ¿Has tenido relaciones con alguna mujer estos días?
-Eh… pues…- estuvo a punto de decir que no pero recordó a la pelirroja- sí, creo que sí.
-¿Crees? … bueno, no quiero alarmarte pero, debes buscarla y traerla aquí.
-¿Me… me está diciendo que podría ser… madre en estos momentos y que ella sería… la … madre de mi hijo?- Pregunto Fate lívida de la impresión.
-Hija, por cuestiones de genética seria niña y si… podrías ser madre ahora.
-...Disculpe… yo tengo que… -Fate dejo la frase a medias y solo se levantó, la doctora no intento detenerla, sabía que tenía mucho que pensar, ella sola volvería.

De alguna manera que no se explicó en ese momento Fate estaba a la entrada de la casa, bajo del auto y subió a su cuarto, se acostó en la cama, no sabía si reír o llorar, el hecho de poder embarazar mujeres no era algo que te dicen todos los días, no era posible, investigaría ella por su cuenta, si todo resultaba ser falso, iría a romperle la nariz a la doctora, pero si era verdad… ¿Que haría? ¿Fingir que nada paso? ¿Seguir su vida como si nunca hubiera sabido nada? ¿qué pasaría con esa niña? tendría a su madre, esa chica pelirroja... ¿Porque tenía que haber tenido contacto directo con ella? tal vez eso no tenía nada que ver, tal vez solo bajo ciertas circunstancias el embarazo se daba, en un callejón oscuro mientras la viola en presciencia de cuatro hombres no serían las condiciones propicias para embarazarla, la chica no estaba para nada relajada, ¿Afectaba eso? ¿Cómo funcionaba realmente? ¿Debía tener orgasmos para ser peligrosa? ¿Tuvo un orgasmo violando a la chica? tal vez... con tanta adrenalina y emoción tal vez, ¿Que haría con ella? no podía buscarla y decirle "hola chica pelirroja, sé que no me recuerdas pero hace pocos días te violé y ¿Adivina qué? puedes estar embrazada" era absurdo, pero si fuera real, no podía hacer con esa niña lo que su madre le hizo a ella, no podía solo dejarla ahí, sola, la pelirroja se veía buena persona pero... no, no sería como su madre, primero investigaría si eso era posible, si lo era, buscaría a la pelirroja, cuando la encontrara ya vería que hacer.

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Nanoha estaba ahora en un dilema, las hojas que había firmado decía que tenía que recoger el auto en un lapso cuatro semanas, de eso hacía tres semanas, había conectado el teléfono, su madre la había llamado pasa saludarla, Nanoha vivía sola desde hacía 2 años, sus padres no tenían demasiado dinero pero tampoco eran humildes, ella decidió irse a vivir sola para estar más cerca de la universidad y tener más libertad siempre cuidado su integridad, en ese lapso había salido con algunas personas y al terminar la relación siempre quedaban como amigos, si bien era aplicada en sus estudios también le gustaba divertirse aunque sabía cuándo hacerlo y cuando no.

En casa la comida escaseaba, de la escuela ya ni se preocupaba, con las faltas que tenía ya habría perdido las materias, en esos días había salido unos minutos de su departamento hasta el pasillo que daba a la escalera y al escuchar ruido volvía corriendo, era un avance poder salir, el día anterior saludo a su vecina y ese día en la mañana salió hasta la puerta de la calle, un poco nerviosa pero lo logro, estaba segura que las cosas ahora irían mejor, los golpes ya no se le notaban y el dolor había por fin desaparecido, pronto estaría lista para ir por el auto y comprar comida, tal vez iría a darse de baja en ese semestre a la escuela, tenía cosas pendientes pero poco a poco pensaba ella.
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Fate estaba sentada en el suelo de su habitación, con las manos en la cabeza meciéndose con expresión ausente, en esas semanas había pasado todo el tiempo que su padre no estaba en casa y parte de la noche investigando, preguntando y llamando a gente especializada sobre lo de su supuesto caso, no dijo que ella era la posible chica, invento excusas como una tarea, un reportaje y todo lo que pudo para sacar información, al final de su investigación resulto que era una teoría que aún estaba por confirmarse, pero los descubridores, unos genetistas suecos estaban seguros de eso, tan seguros que solo esperaban la noticia de una mujer que pudiera embarazar a otra, Fate ahora estaba realmente asustada, no quería ser ella esa mujer pero, la ginecóloga no era cualquier persona, era muy capaz, un poco joven pero tenía 2 maestrías y estaba estudiando un doctorado, hacia muchos cursos y diplomados y si eso decía eso debía ser... saco cita nuevamente, debía hablar muy seriamente con ella.
La chica del servicio toca su puerta y aviso que su padre había vuelto y la comida estaba lista, Fate bajo a comer, saludo a su padre y se sentaron a comer.

-Papá... eh...
-¿Si hija?- dijo el hombre al verla extraña desde hace unos días.
-Papá... ¿Qué pasaría si... yo fuera hombre y embarazara a una chica?
-Pues no sé qué decirte pequeña, no eres hombre, no lo sé.
-Mmmm... Pero… ¿Si fuera hombre y te digo que vas a ser abuelo, te gustaría?
-Pues sí, aunque eres joven pero no me disgustaría... ¿Estas embarazada?
-¿Qué? ah... jajaja no papá, solo fue una pregunta, ya sabes, de repente hago preguntas raras.
-¿Segura hija?
-Sí, no estoy embarazada papá...
-Ok, ¿Quieres que ya sirvan las verduras?

La comida siguió su curso normal y Fate supo al menos que si la pelirroja estaba embarazada él no se enojaría, lo difícil sería explicarle.

-Fate, tardaste en volver- dijo la ginecóloga sentada frente ella.
-Si... doctora, investigue por mi cuenta, ahora le creo...
-Bien, ¿Que vas a hacer?
-Eso vengo a que me diga, ¿Qué hago?
-¿Que paso con la chica que me dijiste? ¿Porque no la trajiste?
Fate cerró los ojos y suspiró.
-No sé dónde está.
-¿Cómo? ¿No es tu pareja?- pregunto la doctora frunciendo el ceño.
-No... Mire, yo la buscare, es amiga de un amigo... quiero preguntarle... porque no le ha dicho a los medios... de que me encontró... ya sabe.
-Porque tengo ética Fate, no quiero aprovecharme de ti de esa manera... además aun me falta hacerte unos estudios, tomara un poco de tiempo, mientras busca a esa chica, puede estar embarazada sin saberlo.
Fate pasó las manos por la cara y la cabeza y las dejó en su nuca y suspiró nuevamente.
-Fate, no imagino cómo te sientes pero, debes tomar la responsabilidad, aunque sea informa de la situación a la chica.
-No es eso, no quiero huir solo... es tan extraño, tan irreal que no se bien cómo reaccionar...
-... Fate... mira, yo sé que no es buen momento pero...
-¿Quiere informar a los medios no es así?- dijo Fate más tranquila viéndola directamente.
-Si…
-Entiendo, agradezco que no haya dicho algo antes de preguntarme, ¿Sería posible que lo dijera sin decir mi nombre o poner mi imagen?

-Sí, de hecho así sería, al menos mientras los resultados están listos.
-Doctora, necesito tiempo, informe si quiere pero que nadie sepa que soy yo, ni cuando los resultados estén listos, ya sabe quién es mi padre, yo no sé qué postura tenga el gobierno con respecto a esto, él tampoco se imagina, no sé cómo lo tome ni como la chica vaya a reaccionar, necesito preparar terreno y eso toma tiempo.
-Claro, no te preocupes.
-La veré luego, supongo que seguiré viniendo.
-Adiós Fate, gracias.

La rubia solo sonrió y salió de consultorio, después desde su auto llamo a un detective privado, lo cito en un café y le explico entre mentiras que necesitaba ver a esa chica, la describió y describió su auto, el detective sabiendo quien era ella acepto sin preguntar nada, se verían en dos días para resultados, Fate dio un cheque y volvió a casa.
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Nanoha estaba sentada en el sillón deprimida de nuevo, cuando alguien toco la puerta, no se movió, nadie que estuviera afuera le interesaba…

-Nanoha, ¿Estás ahí?- grito una voz familiar desde afuera.
Nanoha levanto la cabeza pero no se levantó, volvió a su posición.
-Nanoha, si no me abres en 2 minutos iré por un cerrajero… por favor ábreme…
La castaña se levantó sin ánimo y abrió la puerta, encontró a su amiga Hayate la cual sonreía pero al verla borro de inmediato la sonrisa.
-Nanoha... pero… ¿Que te paso?- pregunto al verla en el estado deplorable en que estaba.
-Hayate… yo…- no pudo continuar, su amiga la estaba abrazando y ella estaba llorando en su hombro sin darse cuenta, Hayate la empujo un poco hacia dentro y cerró la puerta, Nanoha lloro en los brazos de su amiga durante muchos minutos, cuando se calmó un poco fueron hasta el sillón donde se sentaron, Nanoha lloro un poco más y después entre sollozos y lágrimas le contó lo que paso.
-¿Fuiste a la policía?- pregunto su amiga roja de ira y con la voz y las manos temblándole de coraje, Nanoha negó con la cabeza -¿Fuiste al doctor?- volvió a preguntar, Nanoha volvió a negar con la cabeza.
-No… no creo que sea necesario… te digo… fue una mujer.
-No estas segura de eso, que tal si no lo era, ha pasado casi un mes, Nanoha si estas… embarazada cada día que pase será más peligroso realizar un aborto.

Nanoha bajo la mirada y unas lágrimas corrieron por sus mejillas.
-No, no creo estar… bueno, ya sabes… si lo pensé pero… era una mujer, estoy segura… además no me siento mal, vomite antes pero eso ya pasó.
-Nanoha, ¿Hay algo que pueda hacer por ti?
-… Si… necesito comida y debo buscar el auto… no quiero hacerlo sola… ¿Podrías ir conmigo?
-Claro Nanoha- Hayate volvió a abrazarla.

Nanoha y Hayate fueron en taxi a buscar el auto, lo encontraron rápido al llegar allá, la llanta seguía reventada, Hayate tuvo que llamar al mecánico y prácticamente hacer todos los tramites, solo sacaba a Nanoha de su trance cuando le pedía firmar algo, mientras, la pelirroja se alejaba de la gente y trataba de no hablar mucho y cuando alguien la tocaba por accidente se alteraba así que Hayate se la paso a su lado todo el tiempo, la visita al súper mercado fue un poco más relajada ya que ahí había niños y familias enteras aunque no estuvo tranquila del todo.

Antes del anochecer ya estaban de nuevo en el departamento de Nanoha.
-Nanoha... ¿Qué harás con la escuela? ¿No la vas a dejar o sí?
-... No lo sé, por ahora no tiene caso que vaya, ya perdí las materias que llevaba.
-Hay algo que no entiendo... si la persona que dices es mujer como hizo para...
-No quiero hablar de eso- la interrumpió tajante.
-Si claro, discúlpame... bueno, me voy.
-¡No! ¡No te vayas a esta hora!- dijo la castaña tomándola de la mano.
-No es tarde, apenas son las 7...
-Lo sé pero ya no hay luz... quédate aquí hoy y mañana te vas en la mañana.
-Nanoha...- Hayate vio la súplica y el temor en los ojos de su amiga, sabía que no estaría tranquila si ella se iba- está bien, me quedare aquí y mañana me voy ¿Ok?
-Ok.

Hayate preparó algo de cenar y prácticamente obligo a Nanoha a comer, había perdido peso y no se veía muy bien, a la hora de dormir Nanoha lo hizo en su cama y Hayate en el sillón, cualquier otro día habrían compartido la cama como tantas veces antes pero esta vez Hayate sabía que Nanoha no toleraría a alguien cerca de ella.

En la madrugada un ruido proveniente del baño despierta a Hayate, era Nanoha vomitando, la chica se levanta y entra sin pedir permiso, Nanoha estaba sentada en el suelo llorando con las manos en el estómago.
-Nanoha... no tenías que pasar por todo esto sola- le dice mientras se sienta a su lado. Nanoha solo llora, Hayate comprende que no puede dejarla sola más tiempo, no sabe cómo ha pasado el mes en ese estado...
A la mañana siguiente Nanoha despierta en su cama, no recuerda cómo llegó ahí aunque estos últimos días han sido más de lagunas mentales que de otra cosa, se levanta de la cama y camina a la cocina, ahí encuentra a Hayate cocinando, ésta al verla sonríe y la invita a sentarse.

-¿No iras a la escuela?- pregunta una Nanoha más pálida de lo normal en ella y ojerosa.
-No, me reporte enferma, ayer fueron los exámenes así que no tengo a que ir, me quedare contigo hoy.
-No pierdas clases por mí.
-Deja de decir eso... come, no te ves bien- dijo Hayate acercando un plato con comida a donde estaba sentada, Nanoha al ver la comida siente hambre pero instantes después siente nausea y se levanta corriendo al baño con la mano en la boca, Hayate no tiene que seguirla para saber lo que hace- ay Nanoha...

Al volver, ambas amigas comen despacio, Nanoha apenas come y Hayate se preocupa más por ella, esperara unos días más para ver si mejora, si no la llevara al doctor aunque tenga que hacerlo a rastras.
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Fate acaba de salir del café con los datos de la pelirroja, no se llamaba Miyu como dijo, mintió, eso no le extrañó, sabía que no le diría su nombre real, ya tenía su dirección, ¿Cómo acercarse a ella? Nunca vio a las mujeres que atacó después, ¿Sentiría remordimiento al verla? ¿Qué haría si a la pelirroja se le ocurría abortar? Una violación era una violación, estaba segura de que no querría a un niño producto de una violación, debía encontrarla antes de que se le ocurriera abortar... ¿Sentimiento materno? Tal vez... las cosas estaba cambiando para Fate desde que se enteró de eso, ¿Qué pasaría si no era verdad? ¿Se sentiría decepcionada? ¿Era lo mejor?... debía hablar con ella, estaba segura de que no la recordaría además iría vestida de mujer, se veía muy diferente así, se haría su amiga y se ganaría el amor de la pequeña, pero debía empezar ya, antes de que la castaña tomara una decisión drástica, aunque aún guardaba una esperanza de que todo fuera un error, debía verla... Nanoha Takamachi, se llama Nanoha Takamachi.

Días más tarde, cuando por fin se armó de valor se levantó a las 9:00 y salió rumbo al departamento de Nanoha, después de buscar un poco dio con el edificio y se detuvo en la acera de enfrente, ¿Cómo llegar? ¿Qué decir? Busco el auto de Nanoha y lo encontró, ahí estaba con la llanta reparada, pensando en que hacer, tamborileaba los dedos en el volante mientras pensaba cuando de repente la vio junto con otra chica salir de edificio, Nanoha parecía molesta y no se veía nada bien, había perdido peso, se veía cansada y demacrada, sabía que algo así pasaba con la mujeres que atacaba pero nunca pensó verlas después, una punzada de arrepentimiento la golpeo de repente, sacudió la cabeza y volvió a fijar su atención en ellas, la otra chica discutía con Nanoha, momentos después Nanoha dijo que si con la cabeza y subió al auto en el lugar del copiloto mientras la chica rodeaba y subía en el lugar de conductor, Fate debía estar en su día de suerte, prendió el auto y siguió sigilosamente a las chicas, después de 20 minutos de seguirlas el rumbo se le hizo familiar... preocupantemente familiar.
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-¡Hayate yo no quiero ir!- dijo la pelirroja cruzada de brazos en el asiento del auto.
-¡Nanoha ya! ¡Debes ir! Ese vomito no es normal, además ya casi llegamos, ya nada ganas con ponerte así.
-... - Nanoha no dijo nada solo paso sus manos por la cara
-Sé que tienes miedo, pero debes asegurarte, el hecho que lo niegues no quiere decir que no esté ahí, vamos, bájate por favor hemos llegado.

Nanoha se bajó nerviosa y Hayate la acompaño dándole ánimos, subieron directamente al 3° piso, Hayate dejo a Nanoha en una silla y fue a hablar rápidamente con la recepcionista, después volvió con Nanoha, minutos más tarde dijeron el nombre de Hayate y ambas entraron, la joven ginecóloga fue amable con ambas, Hayate describió brevemente la situación y los malestares de Nanoha.

-¿Has tenido actividad sexual Nanoha?- pregunto la doctora.
-... No... Si- dijo mientras frotaba sus manos en sus piernas en una clara señal de nerviosismo- yo n... no... sí.
Hayate tomo las manos de Nanoha obligando a detenerse.
-Si tuvo, hace como un mes, es algo tímida con gente que no conoce, discúlpela por favor- dijo la amiga sonriendo.
-Claro entiendo... Nanoha, vamos a revisarte... si gustan pasar las dos si así lo desean...
-Gracias doctora, vamos Nanoha.
Nanoha se levantó siguiendo a Hayate, después de unos minutos ya estaba en la camilla acostada, a punto del llanto.

-Tranquila Nanoha, no pasa nada- decía Hayate acariciándole el cabello.
-Tengo miedo...- susurro Nanoha.
-Lo sé, tranquila.
-¿Lista Nanoha?- pregunto la doctora interrumpiendo la plática que no alcanzó a escuchar.
-... Si- dijo sabiendo perfectamente que no lo estaba.
-Bien, trata de relajarte, esto será rápido.
Nanoha asintió con la cabeza y de alguna manera que no entendió soporto el examen médico, 15 minutos después esperaban a la doctora, Nanoha estaba sudando y Hayate trataba de no preocuparse.
-Bueno chicas... Nanoha- dijo la doctora.
-¿Que pasa doctora?- pregunto Nanoha.
-Felicidades Nanoha, estas embarazada.
Estas palabras hicieron eco en la cabeza de Nanoha quien sintió que se desmayaba.
-... debes tomarte estas pastillas.
-¿Qué?- pregunto Nanoha después de recuperar el aliento.
-Debes tomar estas pastillas, ese vomito es consecuencia de una baja de presión y...
-¡No! ¡No! ¡No! ¡No puedo estar embarazada! ¡Dime que no es verdad! ¡Dímelo!- dijo Nanoha tomando a la doctora de la bata.
-¡Nanoha por dios! ¡Déjala!- dijo su amiga mientras quitaba sus manos, Nanoha la soltó y se fue llorando del lugar, Hayate se disculpó y salió corriendo tras ella.
La doctora se quedó desconcertada y un tanto asustada.
-Doctora, ¿Que tenía esa chica de cabello pelirrojo? ¿Porque salió así de aquí?
-¿Fate? Lo siento no puedo dar ese tipo de información, ¿La conoces?
-Sí, es Nanoha, la chica que le dije, vino antes de que la trajera.
-Eso explica muchas cosas... Fate, Nanoha está embarazada.
La rubia sintió un vértigo que la obligo a asirse del marco de la puerta, pero no fue suficiente y calló al suelo, sentía que le faltaba el aire, vio a la doctora acercase a ella y decirle algo...
-¿Fate?... ¿Fate te sientes mejor?- escucho la voz de la doctora a lo lejos.
-Doctora... Shamal... ¿Qué voy a hacer?- Fate decidió llamarla por su nombre, la doctora no puso objeción, después se sentó en la camilla en la que ahora estaba acostada.
-¿Te sientes mejor?
-Sí, ¿Que paso?
-Te desmayaste pero es normal has estado bajo demasiada presión estas semanas, Fate tenemos que hablar, Nanoha está afectada por el embarazo...
-¿No lo acepta? ¿No quiere tenerlo?- pregunto la rubia con temor.
-A juzgar por su reacción no lo creo pero, independientemente de eso no está bien de salud, el embarazo le afecto en la presión, ha estado mal estos días., creo que debes hablar con ella y cuidarla.
-Si... debo irme, hablare con ella- dijo Fate mientras se bajaba de la camilla.
-Fate, mañana saldrá todo a la luz excepto tu nombre y foto, ¿Está bien?
-Si... no te ofendas Shamal pero eso es lo que menos me preocupa ahora, debo ver a Nanoha.
-Claro, suerte, no lo tomo nada bien.
-...Me imagino, te veré luego- dijo Fate al salir del consultorio.

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N/A: ¿Les gusto el capítulo? ¿No les gusto? Igual dejen sus comentarios y apóyenme con la historia ¿No? Okay, okay, si no quieren no… Una cosa más… ¿Qué les gusta más? "HayateCarim" o "HayateAlicia" Les pido su más sincera opinión. Nos vemos :3