N/A: Creo que es muy pronto para publicar la continuación, o tal vez no. ¡En fin! ¡Aquí se las traigo! Mucho, mucho NanoFate y pues ahora el "Rated" sube a "M". Dejen muchos comentarios nenas ;) ¡Okaaaaay! ¡Si no quieren no! XD
DISCLAIMER: Los personajes de Magical Girl Lyrical Nanoha no me pertenecen y son propiedad de sus respectivos autores, así como el fic que es propiedad de Alejandra y del cual solo me encargo de adaptar al universo de MSLN.
"Vivio"
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Capítulo 5
-¡Doctor!- gritaba Nanoha desde la cama del hospital donde Fate le había conseguido un buen cuarto, nadie la atendía, Hayate había salido a preguntar mientras Nanoha se retorcía de dolor en intervalos de 20 o 25 minutos.
-Nanoha cálmate, si te exaltas conseguirás más dolor- trataba de confortarla Fate.
-Nanoha… deberías hablar con alguien… di que eres Fate T. Harlaown y… necesitas un médico… nadie te niega nada.
-Hayate, está viendo eso, mientras piensa en algo relajante, un campo verde con grandes árboles que dan sombra, tu estas acostada ahí, imagina que tienes un tazón de frutas, imagina que….
-¡FATE T. HARLAOWN!- dijo tomándola de la blusa- ¡Imagina calmantes para mí y tráelos! ¡O JURO QUE TE …..AHHHHHHHHHHHHH!
-Ok… – dijo Fate aterrorizada por la pelirroja
Fate iba a salir cuando Hayate ya venía con el médico.
-Buenas tardes señorita, señora…
-Hola doctor… podría darme algo para el dolor… por favor.
-Su ginecóloga viene en camino nos recomendó no darle nada, no debe tardar.
-¡Fate! ¡Dile algo! – dijo Nanoha empezando a llorar.
-Doctor, tal vez deba darle algo no cree, mírela- dijo la rubia preocupada.
-Lo siento señorita….- dijo el médico esperando el nombre de Fate.
-T. Harlaown, Fate T Harlaown.
-¿T. Harlaown?... entiendo déjeme ver dónde está su doctora- el médico salió apresurado del cuarto y volvió a los 2 minutos con una jeringa en la mano.
-Vaya, tienes un apellido mágico- le dijo Hayate al oído.
-Señora Takamachi hable con su ginecóloga, me dijo que puedo ponerle, esto debe quitarle el dolor en poco tiempo- dijo mientras metía el líquido en el suero de Nanoha.
-Gracias…- dijo Nanoha secándose una lágrima.
El médico espero unos minutos y después de checar su reloj salió, Nanoha cambió de expresión en cuestión de segundos.
-Fate-chan… te amo, gracias- dijo Nanoha con una expresión de relajación.
-Eh… si Nanoha yo te quiero también.
-Hayate… a ti también te amo.
-Cuanto amor tienes para dar hoy…- dijo Hayate riendo.
-Si… ¡Shamal! También te amo- dijo viendo hacia la puerta. Fate se paralizo, no recordaba que su ginecóloga era la misma.
-Hola Nanoha… Hayate, ¿Fate que tal va todo?- dijo la doctora poniéndose una bata.
-¿Se conocen?- pregunto Hayate.
-Si claro Fate es mi….
-Paciente, ella me checa a mí también.
Hayate frunció el ceño pero en ese momento puso toda su atención en Nanoha a la cual el poderoso pero pequeño sedante estaba pasando.
-Ok Nanoha ahora ¡Puja!- decía la doctora en la sala de partos.
-¡No! ¡Duele!- decía Nanoha.
-Nanoha, mientras menos pujes más dolerá, ¡Puja!
Nanoha acostada en la cama con el cabello pegado en la cara por el sudor y lágrimas asintió, Hayate tomo su mano mientras Fate estaba casi a un lado de la doctora, esperando para ver nacer a su hija.
-Muy bien Nanoha, puja una vez más lo más fuerte que puedas, será la última.
Nanoha tomo aire y cerró los ojos mientras pujaba, sintió un dolor más fuerte que los anteriores la cual la hizo gritar con toda la fuerza que sus pulmones le permitieron, después de eso, Nanoha dejo de sentir tanto dolor y su cuerpo se relajó.
Fate estaba muy nerviosa, vio salir una pequeña cabecita con cabello claro, no distinguía si era rubia como ella o pelirroja como Nanoha, Fate sintió que su corazón salía del pecho al escucharla llorar, era su hija, la cual estaba en los brazos de Youko, Fate siguió a Youko mientras Hayate se quedaba dándole apoyo y secando el sudor y las lágrimas que aun salían de los ojos de su amiga.
-¡Es niña!- dijo Hayate a lo lejos.
-Dios… es maravillosa- dijo Fate a punto de llorar de emoción mientras Hayate la limpiaba, no quiso tener ayuda de nadie más aunque un pediatra estaba ahí para cualquier cosa.
-Es tu hija Fate… te pedí que cortaras en cordón umbilical pero no reaccionabas, lo hice yo.- decía Shamal
-No te escuche, discúlpame… ¿Puedo cargarla?- dijo mientras veía a la pequeña de piel blanca como la nieve, cabello liso y rubio, no podía ver sus ojos ya que la niña aun lloraba a todo pulmón con los ojos cerrados.
-Llévala con Nanoha.
Al momento de cargarla la niña calmo su llanto y en el camino hasta donde estaba Nanoha se calló, Hayate las observaba atentamente, Fate llego hasta con Nanoha y Hayate, la rubia le dio un beso en la frente a la pequeña, después se la dejo en el pecho a Nanoha y la beso de igual manera en la frente.
-Es hermosa… Hayate… no habría podido hacerlo, mírala, es tan pequeña- dijo Nanoha llorando de emoción tomando su manita.
Hayate asintió y sonrió, después se acercó y beso a ambas mujeres, mientras Fate parecía estar en trance, solo las observaba, entendió lo que Nanoha había dicho, en algún momento pensó a abortar pero no lo hizo, unas lágrimas de culpabilidad empezaron a bajar por sus mejillas pero después nuevos bríos nacieron en ella, nunca podría dejarla, ni a Nanoha ni a su pequeña.
-Nanoha, te pasaremos a tu habitación, nuestra labor aquí terminó, llegando allá será mejor que empieces a darle de comer- dijo la doctora.
-Claro… ¿Tienes hambre pequeña?- dijo Nanoha tocando el escaso cabello de su hija- cabello rubio…- dijo disimulando una mueca.
Nanoha fue mandada de vuelta a la habitación, Hayate estaría con ella mientras Fate iba a hablar con la doctora sobre los cuidados de Nanoha.
-Fate esto es fascinante- dijo la doctora dentro de su auto con puertas y vidrios cerrados.
-¿Exactamente qué es tan fascinante y porque?
-Tu hija… creo que sabe quién eres tú, al cargarla dejó de llorar, eso solo pasa cuando los carga su madre…
-Soy su madre- dijo Fate en voz baja volteando a todos lados.
-Si Fate pero los bebés se calman porque escuchan el corazón que han escuchado 9 meses… ella no tuvo contacto directo contigo, ¿Cómo sabe que eres su madre?
-Si tú no sabes que eres la doctora, yo que soy la paciente menos…
-Necesito estudiar a tu hija.
-¿Qué? No, definitivamente no, no la quiero metida en todo esto, ¡Es un bebé por dios!
-Fate… ¿Nanoha no sabe nada verdad? No sabe de ti, no sabe que su hija es tu hija también.
-…N-No
-¿Porque? ¿Qué escondes Fate? ¿Son amigas solamente? ¿Fue una noche de copas y ella no recuerda? ¿Porque temes tanto decirle?
-Ella no lo entenderá, yo quiero estar cerca de mi hija, lo estoy ahora, todo el embarazo estuve con ella, yo fui quien le compraba lo que se le antojara a Nanoha, vivo casi con ella…
-No se trata de eso Fate, no es de compañía o comprensión.
-Tu no la conoces Shamal, no has estado con ella día y noche, cuidándola, conviviendo 8 meses, sentir las patadas y movimientos de mi hija en la mano, nunca te recargaste en ella esperando que se moviera, Nanoha nunca se quedó dormida en tus brazos mientras veía las noticias de las 10, nunca te levantaste a media noche a calentar leche porque no podía dormir, nunca la consolaste ni trataste de tranquilizarla cuando las hormonas la hacían estar voluble, limpiando sus lágrimas, riendo con ella, tu solo la revisabas cada mes, la veías media hora una vez al mes, no pretendas venderme la idea de ser madre ni decirme como tratar a la madre de mi hija ni de cómo cuidarlas.
-… Tienes razón…
-Debo irme, iré a cuidar a mi hija- Fate salió del auto y camino hacia dentro del hospital.
Cuando Fate volvió al cuarto encontró a Nanoha durmiendo, mientras Hayate estaba de pie cargando a la niña, Fate se acercó hasta donde estaban en silencio, para mala suerte de las chicas el ruido de Fate al entrar despertó a la pequeña, tenía mueca de que iba a empezar a llorar.
-Shh pequeña, despertarás a mamá- le dijo Hayate- ¡Fate-chan! Ella acaba de dormir, Nanoha esta exhausta quiero que descanse.
-Dámela antes que llore.
Hayate le pasó a la niña, la rubia se la recargo en el pecho y la pequeña rubia después de unos segundos volvió a dormir.
-Vaya… – dijo Hayate realmente sorprendida.
-¿Ya viste sus ojos?- pregunto tratando de no hacer mucho ruido.
-¿A que te refieres?- dijo Hayate
-El color de sus ojos, ¿Los tiene como Nanoha?- dijo Fate meciendo a la pequeña.
-No, no ha abierto los ojos, es muy pequeña aun.
-Ah…
Fate esperaba ver algo de ella en su hija aparte del cabello liso y rubio, a pesar de contar con la confianza de Nanoha, la pelirroja no le había dicho como fue el embarazo, siempre manejo lo que le dijo a su madre, que el padre de su hijo era un buen hombre pero que estaban separados por acuerdo mutuo, solo Hayate sabia la verdad por boca de la misma Nanoha.
La bebé se movió y empezó a hacer ruido.
-Creo que tiene hambre- dijo Fate, Hayate se acercó a verla y en eso la pequeña abrió los ojos lentamente y fijo su mirada en Fate.
-Fate… te está viendo…
-No puede ser, un bebe a esa edad no ve nada más que sombras- la pequeña seguía viendo fijamente a la rubia.
-Mira sus ojos Fate… son extraños y hermosos…. bicolores- Fate sonrió y volteó a ver a Hayate- Heterocromía, tiene un precioso ojo carmín… como los tuyos…
Fate desvió la mirada hacia su hija nuevamente, ella seguía viéndola.
-Tiene hambre, Nanoha sigue durmiendo, ¿Qué hacemos?- dijo Fate.
-Nadie más puede hacer ese trabajo ahora más que Nanoha, esperemos un poco si no despierta la despertamos.
Las chicas esperaron unos minutos, Hayate le pidió a la niña, cuando ésta dejo los brazos de Fate empezó a llorar despertando a Nanoha.
-Parece que no le caigo bien- dijo a Nanoha.
-¿Porque dices eso?- dijo tallándose los ojos.
-La carga Fate y está tranquila, la cargas tú y está feliz, la cargo yo y comienza a llorar… tanto que quiero a mi sobrina- dijo dejándosela a Nanoha en el pecho.
-¿Porque llora?- pregunto Nanoha preocupada.
-Tiene hambre, no tiene nada malo- dijo Fate.
-Mm… veremos- dijo acomodándose a la niña para después descubrir su pecho, la pequeña como si supiera que hacer pego los labios al pezón de su madre y empezó a succionar, Fate presenciaba toda la escena, vio el rozado pezón de Nanoha con los pequeños labios de su hija en él, recordó lo que ella misma le hizo a ese pezón meses atrás, la forma cruel como la lastimo solo porque podía hacerlo, recordó las lágrimas de la pelirroja… empezó a sentirse muy culpable, Nanoha era buena chica, tal vez en otras circunstancias habrían sido buenas amigas como eran ahora, si ella no tuviera ese trauma creado por su madre, el poder que le daba el dinero y la falta total de autoridad, no habría lastimado a Nanoha pero si no la hubiera lastimado su hija no estaría ahí ahora, no era lo correcto pero… el celular de Fate comenzó a vibrar en su bolsillo trasero, lo saco y vio el identificador.
-Hola papá- dijo la rubia aclarando su garganta y sus pensamientos viendo hacia la apacible escena que le regalaba Nanoha mientras Hayate buscaba ropa limpia para ambas en la maleta.
-¿Fate? Soy Zest, los muchachos y yo necesitamos hablar contigo, ¿Crees que puedas venir a la bodega en una hora?- dijo la voz de unos de los hombres que la acompañaban en las noches.
-Claro papá, te veré en una hora, espérame ahí- dijo y colgó- chicas… tengo algo que hacer, volveré e horas, si necesitan algo me llaman- y salió rápidamente con una opresión en el estómago.
La rubia manejaba su auto mientras lágrimas de felicidad y culpabilidad salían de sus ojos, estaba tan feliz de tener a su hija pero a la vez la conciencia la torturaba a cada momento, compro un café y se detuvo en una esquina a beberlo y calmarse, tenía mucho que analizar, lo que importaba ahora era estar con Nanoha y su hija… ¿Que nombre le pondría Nanoha? De seguro le preguntaría a Hayate y a ella pero la decisión sería de Nanoha, sería "algún nombre Takamachi"… porque no podría ser "algún nombre Harlaown" o mejor aún "algún nombre Takamachi T. Harlaown o T. Harlaown Takamachi" Fate sonrió, la ley no permitía ese tipo de registro en el nombre de un bebé, ni siquiera lo tenía contemplado, con Fate hasta las leyes cambiarían, terminó su café y volvió a su camino, llego puntual a la cita en la bodega.
-Hola muchachos, ¿Qué pasa?- dijo entrando.
-Hola Fate- dijo Zest – wow, te ves preciosa vestida de mujer.
-Ah gracias… ¿Para qué querían verme?- pregunto sentándose frente ellos.
-El gobierno retomó nuestro caso, quiere darnos un trabajo bien pagado y un tratamiento nuevo a base de cedulas madre o algo así, el caso es que quiere que vayamos a Yakutsk
-¿Siberia?- pregunto Fate
-Si hay mucho trabajo que hacer allá, la población es poca y necesitan hombres fuertes como nosotros.
Fate rió de muy buena gana –Si claro… ¿Qué clase de trabajo harán allá?- pregunto después de reír.
-Algunas cosas en el pueblo, otras en el río Nanoha y…- dijo Zest.
-¿Qué? ¿Qué dijiste? ¿Cómo se llama el río?- pregunto Fate
-Nanoha, se llama Nanoha, Yakutsk está situado en el cauce del río Nanoha.
Fate sonrió, debía ser una señal del destino.
-¿Que necesitan de mí? ¿No me llamaron solo para despedirse o sí?
-No… queremos pedirte dinero prestado… para poder llegar allá…
-¿Cuánto necesitan?
-Seria viaje en avión y después en tren…
-¿Cuánto necesitan Zest?
-1000 dólares…
-¿Cada uno?- pregunto Fate.
-Si…
-Ok, como bien saben nunca cargo chequera ni nada de eso, mañana les traeré el cheque.
-Fate como quedará… ya sabes, lo que hacíamos antes.
-Quedará como esta, en el pasado, después de mañana, ustedes no me conocen ni yo los conozco, no les he visto ni me han visto jamás.
-Claro, gracias Fate, te extrañaremos.
-Lo se chicos, cuídense- dijo Fate abrazándolos y saliendo de ahí.
Las cosas estarían bien, esto debía ser una señal, los chicos se irían y estarían mejor que ahí, nada la ligaría con su escabroso pasado, excepto Nanoha y su hija, desde el momento en que se enteró del embarazo su vida cambió, su forma de pensar cambió tenía solo 18 años, casi 19, tenía toda la vida por delante para estar con su hija y con Nanoha… sin duda Nanoha era hermosa y le gustaba, no por nada la escogió aquella noche, pero, Nanoha nunca hablaba de novios o novias… después de su experiencia era normal, aun así Fate vislumbraba la posibilidad de estar con Nanoha… de volver a tenerla, esta vez sin violencia, esta vez sí le haría el amor, no la tomaría a la fuerza… Fate sacudió su cabeza, Nanoha era solo su amiga, y si quería estar cerca de su hija debía seguir así, no quería hacer nada que pudiera alejarla.
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Nanoha estaba en el hospital aun, la pequeña comió y se durmió.
-Hayate, esto es… es rubia…
-Nanoha… algo más cambió.
-¿Qué?
-Sus ojos… no son azules como los tuyos o de algún color en particular, son bicolor
-¿Bicolor? ¿Sus ojos son bicolor? – pregunto Nanoha con temor.
-Sí, un carmín muy intenso… como Fate y uno verde… lo siento Nanoha.
Nanoha se recargó en la cama y suspiró.
-Nanoha, sus ojos son hermoso, debes verla…
-¿Tráela quieres?- dijo Nanoha refiriéndose a la niña, Hayate fue a la cuna que tenía ahí en el mismo cuarto.
-Está dormida, tratare de no despertarla- dijo mientras la levantaba, después de sacarla de la cuna la llevó con Nanoha y se la puso en los brazos, Nanoha la observó detenidamente.
-Mira Hayate, cabello rubio… pero mi mismo color de piel, y…y… pero tiene bicolor y cabello liso…
-Nanoha, es tu hija, no tu clon, no podía ser igual que tu… y lo de los ojos bicolor se llama Heterocromía…
-Lo sé, solo hago el recuento de los daños como se dice popularmente, no me importa si no tiene ojos azules, la amo como es, es perfecta- dijo besándola, la pequeña se movió y abrió los ojos un momento para después volver a dormirse.
-¿Viste sus ojos?- preguntó Hayate.
-Sí, muy lindos… ten, llévala de nuevo a su cuna, quisiera dormir un poco antes de que vuelva a darle hambre.
Hayate tomo a la niña y se quedó observando a Nanoha caer en el sueño que tanta falta le hacía.
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Después de 2 días Nanoha volvió a su departamento, Fate se había despedido de los hombres el día anterior y con ellos también de su pasado, ahora se dedicaba a cuidar a Nanoha y ayudarla con la pequeña cuando Hayate no estaba con ella.
-Nanoha, ¿Ya pensaste en un nombre?- pregunto la rubia mientras acariciaba el cabello de la bebé.
-Sí, me gusta Vivio.
-¿Vivio? ¿No te parece muy común?
-Si pero, me gusta- respondió la pelirroja acercándose envuelta en una bata- Fate- chan, ¿Te has fijado como te ve? Tan… fijamente, no sé, ¿Es raro no crees?
-Tal vez solo le llamo la atención, tal vez por eso…
-No lo creo.
-Nanoha un bebé esta edad no ve nada, solo ve sombras, tal vez reconoce mi voz pero no puede ver más allá de una cosa no definida.
-Mmm entonces no lo sé, le daré de comer- dijo sentándose en la cama y recibiendo a la niña- ¿Sabes Fate? Se llamará Vivio, a Hayate y mi mamá también le pareció muy común pero me gusta.
-Bueno, es tu decisión, tu sabes, ahora regreso- dijo la rubia saliendo, no le gustaba ver cuando Nanoha amamantaba a su hija, la conciencia no la dejaba en paz cuando eso pasaba, la madre de Nanoha había llegado casi al dar a luz Nanoha y se volvía loca de emoción al ver a su nieta, le encantaban los ojos de la pequeña, sería una chica muy hermosa cuando creciera, tan hermosa como Nanoha pero con ojos bicolores y cabellera rubia.
El mes que estuvo la mama de Nanoha con ella, Fate paso poco tiempo en el departamento de Nanoha, no quería interferir mucho en su relación, extrañaba a Nanoha y tenía ansias por ver a su hija, mientras Hayate tampoco iba mucho por la misma razón de Fate, al finalizar el tiempo, la misma Fate llevo a Momoko al aeropuerto y la despidió, Nanoha recibía constantes llamadas de sus hermanos y su abuela, iba a mandarles fotos de Vivio por internet, ya que por motivos de la escuela de los chicos y la salud de la abuela no podían viajar de momento.
Al volver del aeropuerto Fate fue al departamento de Nanoha, al entrar ésta la abrazó sin darle tiempo a decir nada.
-Te extrañe Fate-chan- le dijo con sus brazos en el cuello de la rubia.
-También yo Nanoha… ¿Cómo esta Vivio?
-Bien, también extrañándote- dijo alejándose un poco de Fate quedando separada por muy poco, solo se veían-… tus ojos Fate… son como aquel de Vivio- dijo acariciándole el rostro.
-¿Eso es malo?
-No… Tus ojos son hermosos…
Ambas se quedaron viendo, Nanoha seguía acariciando la cara de Fate.
-Disculpen…- dijo Hayate no muy lejos, al escucharla se separaron rápidamente asustadas como si hubieras estado haciendo algo malo.
-¡Hayate!- dijo Nanoha
-Disculpen que las interrumpa pero, olvide las llaves de mi casa aquí esta mañana… solo vengo por eso y me voy… – entró rápidamente al cuarto de Nanoha y momentos después salió- aquí están… nos vemos chicas.
Al salir, Nanoha y Fate se quedaron viendo sin decir nada, no sabían que decir o que hacer, Vivio empezó a llorar.
-Iré por ella- dijo Nanoha muy sonrojada, Fate se sentó en el sillón- mira quien está aquí Vivio- le dijo a la pequeña que se veía molesta, llegó hasta donde estaba Fate sentada y Nanoha se la dio, la pequeña se quedó viendo a Fate atentamente y la rubia beso su cabeza- podrías verla un momento, iré a cocinar algo para comer.
-Claro no hay problema- dijo Fate.
Nanoha se fue a la cocina y ella acostó a Vivio en el sillón y se hincó en el suelo observándola, la pequeña ahora veía al techo.
-Vivio…-susurro la rubia, la pequeña rubia no volteó a verla pero pareció poner más atención a la voz de Fate- ¿Sabes quién soy verdad mi pequeña? De alguna manera lo sabes… nunca quise que las cosas pasaran así, tu madre, Nanoha es tan buena… me arrepiento mucho de lo que hice, pero no me arrepiento de tu nacimiento, cambiaste mi vida y apenas tienes un mes… estaré junto a ti, no seré como mi madre… porque así como Nanoha yo soy tu madre también… pero ese será nuestro secreto- Vivio empezó a inquietarse, Fate se levantó y la levanto- todo estará bien mi pequeña no temas- le dijo al oído y fue la cocina, ni Nanoha ni Fate comentaron lo sucedido y el día transcurrió normalmente, al entrar la tarde Fate volvió a su departamento al ver por la ventana a Hayate entrar al edificio.
-¿Ibas a besarla?- preguntó Hayate.
-¿Qué? ¿Estás loca? Es mi amiga así como tú, ¿No te beso a ti o sí?- dijo Nanoha saliendo del cuarto, Vivio dormía después de comer.
-Nanoha, las vi, de no haber llegado se habrían besado.
-¿Y si ese fuera el caso qué? ¿Dejarías de hablarme? ¿Si me hubieras visto besar a Fate retirarías tu amistad de mí?
-¡No! Nanoha eso no me importa pero que hay de Fate? No quiero que por una confusión salgas lastimada, tu misma lo dijiste, es tu amiga, quien te asegura que Fate no te ve tan solo como solo amiga…
Nanoha suspiro.
-No soy lesbiana Hayate… no sé qué paso… yo… no se…
-Tranquila Nanoha, deben ser las hormonas o algo así- dijo abrazándola.
-Sí, eso debe ser.
Seis meses habían pasado desde aquel encuentro y no se había vuelto a repetir, las 3 actuaban como si nada hubiera pasado, Nanoha iba a clases en la mañana, estaba en casa de vuelta a las 12, nadie en la escuela sabía que tenía una hija, 4 de los seis meses se la paso haciendo ejercicio para recuperar su figura, Hayate se había mudado a 2 puertas del departamento de Nanoha y entraba a clases a las 10 y salí Fate llevaba solo una clase, d por lo cual Vivio nunca estaba sola, ya se había acostumbrado a las 3 chicas, siempre las veía a su alrededor, a Nanoha no le gustaba salir de noche y siempre estaba en casa después de clases junto con Fate, si bien no habían tenido otro acercamiento los coqueteos y la atracción era cada vez más evidentes, incluso Hayate se daba cuenta pero como le había dicho a Nanoha eso realmente no le importaba, sabía que Fate era buena persona y amaba a la pequeña, estaba tranquila si algo pasaba entre ellas.
Vivio estaba sentada en la cama jugando con la blusa de Nanoha, Fate estaba con ella, era viernes en la tarde, las chicas solo se relajaban esperando el fin de semana.
-Vivio… Vivio- dijo Fate subiendo un poco la voz tratando de llamar la atención de su hija, la pequeña volteo a verla- no juegues con eso tu madre se enojara si la llenas de saliva.
La niña rió y se metió la blusa a la boca.
-¡Diablos! Nanoha me matara, se supone que estoy cuidándote-dijo quitándole la blusa- ¿Porque te gusta mordisquear la ropa de Nanoha?- le preguntó volteando a verla, la niña la veía atentamente-… solo hay una forma de saberlo- dijo Fate y se metió la blusa a la boca, Vivio río y movió las manos hacia arriba y abajo.
-¿Fate que haces con mi blusa?
-¡Nanoha!... yo…- Nanoha estaba envuelta en una bata blanca a medio abrir, desde donde estaba Fate podía ver a la sexy pelirroja de cabello mojado, la observó de arriba abajo con la boca abierta.
-¿Estabas… que? Fate, yo pensé que Vivio era la que hacía eso.
-Si lo hace ella, solo quería saber porque lo hacía… pensé que tu ropa sabia diferente a las demás… y yo…
-¿La estabas probando para ver si tu idea era cierto?- Pregunto Nanoha levantando una ceja.
-… Si.
-Fate-chan eres una tonta-dijo Nanoha riendo- la ropa solo es ropa… bonito ejemplo le estas dando a mi hija, que par de tías te conseguí Vivio- dijo Nanoha acercándose a la cama, Nanoha acostó a la niña y empezó a cambiarla de ropa, la pequeña reía alegremente y estiraba los brazos tratando de agarrar algo- ¿Qué? ¿Qué quieres?- le pregunto mientras volteaba detrás de ella buscando algo que pudiera llamarle tanto la atención.
-Creo que tiene hambre- dijo Fate viendo a Nanoha.
-¿Qué? Porque dices…- Nanoha se dio cuenta que su bata se había abierto un poco más dejando ver algo más de sus senos, Nanoha se sonrojo y se cubrió- ya decía yo que nada podía llamarle tanto la atención como eso.
-No puedes culparla por eso…
-¿Cómo dices?- pregunto Nanoha aún más roja.
-Que no puedes culparla por ver tus senos así… O sea… digo porque… de ahí comió y… como que el biberón no le gusta mucho aun… y… ah bueno… yo… creo que…
-Fate-chan, ¿Podrías buscarme otra blusa? No puedo andar por la vida sin ropa y ya que me hiciste el favor de mordisquear la que tenía lista… ¿Podrías darme otra?
-Si… claro, pero fue Vivio, lo juro.
-Aja… claro- dijo Nanoha mientras levantaba y cargaba a la niña, Fate le dio la blusa y Nanoha le dio a la niña, la rubia salía cuando Nanoha dejó caer la bata y comenzó a vestirse.
-¿Dios, que pasa con tu madre, quiere provocarme?- le dijo en voz baja a la pequeña rubia mientras salía casi corriendo.
Nanoha salió después de unos minutos, vio a Fate jugando con Vivio en el sillón, Nanoha se sentó a su lado y la niña dejo lo que estaba haciendo y estiro los brazos a su madre en clara señal de querer estar con ella, Fate se la dio, la pelirroja se acostó con su hija en brazos y subió las piernas y pies descalzos a las piernas de Fate, la rubia comenzó a darle un masaje en los pies.
-¡Aaah! ¡Fate! Tenía mucho que no hacías eso, me encanta… me relaja mucho.
-Ok…-dijo pasando saliva- lo haré más seguido.
Después de unos minutos Fate subió las manos y empezó a acariciar parte de las piernas de Nanoha, la niña que dormitaba en el pecho de Nanoha subía y bajaba al ritmo de la respiración de su madre quien trataba de no despertarla, respiraba un poco agitada a la par de Fate.
-Chicas a que no saben que…- Hayate se quedó dónde estaba viendo la escena, Fate acariciando las piernas de Nanoha y Nanoha disfrutando de eso mientras la pequeña estaba por dormirse en su pecho, al escucharla Vivio se despertó y Nanoha se levantó, Fate se quedó dónde estaba con gesto serio.
-Hayate… ¿Cómo te fue en la escuela?- pregunto Nanoha tratando de desviar la atención.
-Bien…
-Disculpen chicas, debo llamar a mi padre- dijo Fate levantándose del sillón- más tarde vuelvo.
Fate salió y Nanoha se quedó sola con Hayate, esperaba preguntas pero no las hizo.
-Nanoha, vengo a que me prestes a mi sobrina, quiero llevarla conmigo esta noche, desde que dejo de llorar se divierte mucho conmigo, puedo traerla mañana… o pasado mañana, como tu veas…
-Pues… sí, claro, no vives lejos de aquí.
-Vivo a 3 departamentos del tuyo, no pasa nada… además creo que tienes cosas que hacer…
Nanoha se sonrojó pero no negó nada, preparo la pañalera de su hija y 20 minutos después estaba sola.
-Hola Fate- dijo al teléfono.
-¿Nanoha?
-Sí, crees poder venir ahora, necesito hablar contigo.
-Claro, voy para allá.
Cuatro segundos después estaba tocando la puerta de la pelirroja, se abrió y la rubia entro, detrás de ella la puerta se cerró.
-Nanoha, me asustaste- dijo al verla recargada en la puerta.
-Lo siento…
-¿Nanoha pasa algo? ¿Dónde está Vivio?
-Con Hayate… estamos solas…
Fate paso saliva y se quedó de pie.
-¿Qué? No vas a entrar?- dijo Nanoha acercándose a ella.
-Si… ¿De que querías hablar?- dijo yendo al sillón. Nanoha la siguió y se sentó a su lado.
-De algo pero primero… podrías seguir con lo que hacías hace un momento?- dijo acostándose en el sillón y subiendo las piernas en las de Fate.
-Claro- dijo la rubia empezando a acariciar las piernas de la pelirroja, no tardaron mucho en relajarse y volver estar como estaban antes de la interrupción- Nanoha, tienes unas piernas hermosas.
-Mmh… Fate…
Nanoha gimió un poco con los ojos cerrados, tomó las manos de la rubia y las subió un poco más, sin embargo Fate subió aún más y ahora tenía sus manos en la cintura de Nanoha mientras ésta podía sentir la respiración de su compañera en la mejilla, la pelirroja abrió los ojos y giro un poco la cabeza quedando a escasos centímetros de los labios de Fate.
-Nanoha…- la rubia no dijo más y se acercó lentamente hasta rozar sus labios, después la besó, Nanoha tímidamente al principio empezó a responder el beso, la rubia como pudo se acomodó encima de Nanoha y el beso se volvió más apasionado, las manos blancas revolvían el cabello rubio y las manos de Fate recorrían la cintura y hombros de la pelirroja.
-Nanoha…- dijo agitada separándose un poco de los labios rojos- deseaba tanto esto, poder besarte.
-Yo también Fate- dijo volviendo a acercarla.
Los besos eran cada vez más apasionados, la lengua de Nanoha se paseaba con los labios de Fate haciéndola perder la razón para después entrar en la boca de la rubia, Fate no podía creer la maestría que tenía Nanoha para besarla, si seguía así tendría un orgasmo sin siquiera quitarse la ropa… ¿Orgasmo? Fate abrió los ojos rápidamente y se separó un poco.
-¿Que… pasa?- pregunto Nanoha agitada.
-Nanoha… estas segura… ¿Qué quieres esto?- preguntó de igual manera la rubia.
-¿Que no se nota al besarte?... lo deseo Fate- dijo volviendo a besarla, la chica estaba a punto de dejarse llevar cuando recordó las palabras de la doctora "Fate, puedes embarazar a otra mujer"
-Nanoha… espera- dijo separándose.
-¿Qué? ¿Porque… que pasa?
-Solo espera un poco… yo tengo que… espera- dijo y se levantó y salió corriendo, dejando a la pelirroja confundida y avergonzada.
-¿Fate? … no puede ser…- dijo quedándose acostada en el sillón con las manos en la cara.
Fate estaba en la puerta de su departamento buscando las llaves en sus bolsillos, al sentirlas metió la mano y las sacó, buscaba la llave de la puerta entre la llave de su auto, el departamento de Nanoha, la de la puerta de la casa de su padre y otras más que de momento no recordó de donde eran, de tanta ansiedad cayeron al suelo.
-¡Ah diablos! ¡Qué bueno que no hay alcantarilla aquí si no se habrían caído dentro!- dijo levantándolas y sacando la llave correcta, abrió torpemente y entro corriendo, fue hasta su cuarto y busco en cajas en el closet.
-Vamos, vamos, ¿Dónde están?... álbum familiar… no… foto de papá, lo siento papá pero no… ropa que voy a donar… ¿Dónde están?... ¡ah! ¡Aquí están!- dijo sacando unos cuantos condones femeninos- ¡Caducidad… si! Caducan el otro año…
Dejo todo lo de más tirado en el suelo y salió corriendo, cerro de nuevo la puerta de su apartamento y cuando iba a entrar al de Nanoha la puerta estaba con llave.
-¿Qué?... ¿Pero qué demonios?- Fate saco su llave, abrió la puerta y entro sin hacer ruido, Nanoha estaba sentada en el sillón viendo hacia el techo.
-Nanoha…
-Fate…- dijo volteando a verla- discúlpame por favor… es solo que, no sé qué paso, yo perdí el control… pero no quiero perderte, sé que no debí besarte pero… lo siento en verdad, ahora que sé que no sientes lo mismo que yo solo quiero pedirte que lo olvides y continuemos con nuestra amistad sin que esto afecte… suena difícil pero si se puede, solo ¿Olvidémoslo si?
-No, no podré olvidarlo.
-Fate, por favor…
-Nanoha…- dijo sentándose a su lado y tomándola de las manos- no lo olvidare porque yo también quiero esto, si me fui es porque recordé algo urgente pero ya está arreglado y eso no podía esperar a mañana porque no quiero interrupciones.
-Pero tu…- Nanoha no pudo continuar hablando, los labios de Fate sobre los suyos se lo impedían- perdón por hacerte pensar otra cosa…- volvió a besarla, la pelirroja entendió el lenguaje de los besos de Fate, sabía que era sincera y también ella deseaba lo mismo, Nanoha volvió a Nanoharse de alegría y empezó a besarla, las manos de Nanoha acariciaban la espalda de Fate mientras ella acariciaba la cintura y la cadera de la pelirroja.
La rubia volvió a recostar a Nanoha en el sillón.
-Vamos al cuarto- dijo Nanoha sin dejar de sentir los labios de Fate en el cuello.
Ambas se levantaron y caminaron al cuarto cerrando la puerta, Fate tomo de la cintura a Nanoha y volvió a besarla
-Fate, espera, hay algo que quiero pedirte- dijo alejándose un poco.
-Dime…
-Esta será mi primera vez… sé que te preguntas que pasó con Vivio pero… será mi primera vez, ten… cuidado por favor- dijo sonrojándose y desviando la mirada.
Fate tomo su barbilla levantando el rostro sonrojado y le beso los labios.
-No te preocupes, confía en mí, no te lastimare.
Nanoha sonrió y volvió a pasar sus brazos por el cuello de la rubia volviendo a besarla, Fate la llevo de espaldas a la cama y la acostó, quedando encima de ella, las manos de la rubia comenzaron a subir de la cintura a los senos de la pelirroja, la toco con cuidado casi rozándola, Nanoha se estremeció y dejo escapar un gemido, después Fate bajo las manos y levanto la blusa quitándosela, Fate admiró la piel blanca y empezó a besar el abdomen, subiendo hasta los senos atrapados aun detrás del sujetador negro, Fate inconscientemente paso la lengua por sus labios y despojo a la pelirroja de esta prenda dejándola totalmente desnuda de la cintura hacia arriba.
-Eres hermosa Nanoha…
Ambas chicas sonrieron y Fate acerco su boca a los blancos senos y empezó a masajear el pezón con la lengua mientras con la otra mano tocaba el otro seno, Nanoha tomo el cabello de Fate para evitar que se alejara de ella y con la otra mano apretó la mano de la rubia sobre su seno, Fate entendió que Nanoha necesitaba más pasión y así lo hizo, la rubia se mantuvo entretenida por largo rato, besando y lamiendo, suave y tiernamente con tranquilidad cada uno de los senos de la pelirroja y también mordiendo y succionando con desesperación, complaciendo a su compañera y por supuesto a ella misma.
Sus manos recorrían cada curva, la miró a los ojos, los vio llenos de placer, Fate desnudo por completo a Nanoha en un segundo.
Una idea le vino a la mente, haciéndola sonreír con malicia.
Sin mediar palabras, tomó a la chica por las caderas, dejándola al borde de la cama.
Fate no tardó en acariciar las rodillas de la chica sentada frente a ella, separando luego las sensuales piernas para descubrir la intimidad de la joven.
Y ahí estaba Nanoha, respirando agitada de solo ver como su amante la observaba con detenimiento; había admiración en sus oscuros ojos carmín, sin mencionar la lujuria y la pasión.
Nanoha vio atentamente como Fate escondía la cabeza entre sus piernas. Luego, un pequeño choque eléctrico la recorrió entera. El sentir como la rubia clavaba dulcemente esa traviesa lengua en su intimidad, recorriéndola con paciencia, lamiéndola entera, separando cuidadosamente los pliegues para poder disfrutar más de ella… era hermoso.
-¡Ahhh! ¡Fate!
La pelirroja hubiese querido alargar aquel gemido, pero esos labios aprisionando su clítoris, casi la hicieron desmayarse. No imaginaba que Fate fuera tan apasionada y tierna a la vez.
Así, el cuerpo de la mujer se relajó, disfrutando la forma en que la rubia deslizaba su lengua, acariciando con insistencia el botoncito que coronaba la entrada de su sexo.
-Aahh…
Fate estaba satisfecha de oírla gemir de forma tan sensual, cosa que la incitaba a continuar, más pronto, los bocados que daba al sensible sexo de la chica, se volvieron más desesperados.
Fate estaba hambrienta de ella y quería disfrutarla al máximo una y otra vez.
Succionó el clítoris de la pelirroja, sintiendo como esta se retorcía agradecida por ello, pues pequeñas convulsiones de placer la habían recorrido al sentir el orgasmo.
-¡Aah! ¡Fate!
Nanoha casi le gritó, arqueando la espalda y echando la cabeza hacia atrás, posando las manos sobre los rubios cabellos de su amante, intentando retenerla entre sus piernas, que siguiera prodigándole placer.
Cansada, Nanoha se dejó caer sobre las tibias sabanas de la cama, siendo abrazada instantes después por la ojirubi, quien la llenó de besos y caricias.
Fate no sabía que tenía esa mujer, que la estaba volviendo adicta a ella, con tenerla esa vez supo que no podría estar sin ella jamás.
Entonces, deslizó sus suaves manos nuevamente por la cintura de la pelirroja, tocando cada rincón de aquel cuerpo.
Posando sus dulces labios en su vientre, mientras sus manos, no perdían tiempo y ya se encontraban rodeando el sexo de Nanoha. Quería hacerla vibrar nuevamente, que suspirase las cuatro letras de su nombre y lo hizo… la seda de sus manos la acariciaban con paciencia.
-Aahh….Fate!
La chica sonrió con placer al escuchar a su amante gemir entre sus labios; quizás ya la había hecho esperar suficiente, la rubia se levantó de la cama y se despojó sola de su ropa, dejando el pantalón al pie de la cama mientras veía a aquella diosa con las piernas abiertas esperándola, estudiándola con la mirada llena de deseo.
Fate se acercó nuevamente y la acomodó en la cama, acaricio sus senos mientras la besaba, después se hincó entre sus piernas, Fate se agacho y acarició con la lengua el sexo húmedo de la pelirroja mientras ésta volvía a gemir, después con un dedo primero entró en ella lentamente, atenta a su rostro, Nanoha gimió más fuerte y su respiración se aceleró, después introdujo dos dedos en la pelirroja.
-Aaah Fate…. ¡Sigue! ¡No te detengas sigue… sigue!
La rubia aceleró el ritmo, Nanoha seguía gimiendo, pensó que no podría recibir más placer pero se equivocó, abrió los ojos desmesuradamente cuando Fate empezó su labor nuevamente al lamer y chupar su clítoris al tiempo que entraba y salía rápidamente de ella.
-¡Aaaahhh! ¡Fa.. Fate!- decía entre gemidos y respiraciones ruidosas y agitadas, la espalda de la pelirroja volvió a arquearse mientras los dedos de Fate eran empapados… Nanoha había tenido otro orgasmo.
-Dios… Fate… eres maravillosa…- dijo tratando de jalar aire.
-No, tu eres maravillosa- dijo besándola, la pelirroja sintió húmedos los labios de la rubia, esto la excitó, empezó a tocar los senos de Fate, sentía sus pezones erectos entre sus dedos, nunca había sentido eso antes pero le gustaba… vaya que le gustaba.
-Esta noche será para ti- dijo Fate volviendo a besarla, después Fate fue a la orilla de la cama donde estaba su pantalón.
-¿Que haces?- dijo Nanoha- ven aquí…
-No me iré a ningún lado- dijo acariciando las piernas de la pelirroja- de verdad me gustan tus piernas- tomo una y la puso en su hombro, comenzó a besarla y tocaba hasta donde sus brazos le permitían, Nanoha cerro los ojos, en ese momento Fate aprovecho para sacar el condón de su empaque y ponérselo, después separo las piernas de Nanoha y se acomodó en medio y empezó a friccionar.
-¡Fate!... ¡No te detengas!
-¡Nanoha!
Decían entre jadeos y gemidos, después ambas tuvieron el orgasmo al mismo tiempo.
Nanoha cerró los ojos con cansancio y satisfacción, en ese momento Fate se quitó el condón y lo aventó bajo la cama, después se dejó caer en la cama cansada, y cerró los ojos.
-Fate, eres fantástica- dijo besándola.
Fate sonrió- Tu lo eres también- le dijo y se dedicó a besarla, estuvieron horas besándose y acariciándose hasta que la noche y el cansancio las venció.
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N/A: ¿Les gusto? ¿No les gusto? Igual dejen su comentario, no me molesta en lo absoluto. Solo quiero complacer sus deseos de continuación. Nos vemos en el próximo capítulo de esta candente historia… XD
