Capitulo 11.- Un trato entre Rey y príncipe
-Bueno majestad, espero no le moleste dormir en la misma habitación que nosotros –le dijo Kakashi al rubio, los tres apenas habían desembarcado e iban rumbo ala cabaña que el peliplata compartía con Sai.
-Muchas gracias por su amabilidad señor –dijo Naruto, lo que ocasiono que Sai estallara en carcajadas.
-¿De que te ríes maldito mocoso del demonio?
-Es que... jajaja, es jajaja... gracioso jajaja tu jajaja de jajaja señor no... auch –se quejo el pelinegro –¡¡Kakashi, eso me dolió!!
Naruto sudo gotita, al parecer esos dos se llevaban muy bien
-Majestad, no es necesario que me llame señor, solo llaméeme Kakashi
-Bueno después de que te enseñemos nuestra caballa y descanses un rato te llevare a conocer la isla –dijo Sai sonriendo -¿Qué te parece Naru-chan?
-Me encantaría Sai-kun
En las dos semanas que había durado el viaje de regreso ala isla de barba roja, Sai y Naruto se habían hecho muy buenos amigos, por lo que Sai había dejado de llamarlo príncipe o majestad, para llamarlo "Naru-chan"
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-Gracias por dejar que los acompañara –dijo el gobernante ingles al pelinegro
-No es nada –le dijo Itachi
-Espero que, podamos encontrar a mi hermano antes de que ese bastardo le haga algo –dijo con una mezcla de tristeza y enojo.
Itachi lo miro de reojo y suspiro.
-Oi, ¿Recuerdas cuando nos escapamos de mi palacio disfrazados de sirvientes?
-Si... Fue muy divertido –dijo con una risa forraza –Itachi... Ahora se lo que tu estas pasando yo...
-No digas nada Cristian –le dijo el pelinegro mientras ponía una mano en el hombro del rubio –Yo no pude ayudar a mis padre y estoy seguro que mi hermano también esta muerto... Y por eso... Yo quiero ayudarte, no quiero que pases lo mismo que yo
-Gracias Itachi, siempre has sido un gran amigo, mío y de Inglaterra
-Y tu de Rusia y mío.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Sai y Naruto comenzaron su paseo por la isla, mientras caminaban, algunos hombres miraban al rubio con lujuria descarada, pero claro, no se atrevían a acercarse a el para cumplir sus deseos pues, sabían que Rosa Negra los mataría de la peor forma, eso claro, si Sai no se le adelantaba, pues ellos sabían que el segundo de Sharingan tenia en muy buena estima al rubio ingles y no dudaría en luchar para protegerlo.
-Tal parece que Sai ya te a reemplazado Sharingan –le dijo un hombre un poco mas bajo que el peliblanco y de afilados dientes
-Suigetsu será mejor que te calles antes –le dijo un hombre ciertamente mas alto que Sasuke, cabello castaño para luego tomar un gran sorbo de ron
-Pero Juugo yo solo digo lo que veo –se defendió el peliblanco –Si Sharingan sigue cazando moscas le van a quitar a Saisito.
El castaño miro a su líder, este quería parecer asesinar al peliblanco con la mirada
-Juugo... Suigetsu –gruño en el ultimo nombre –Necesito su ayuda para estar a solas con el rubio ingles
-Así que te interesa el inglesito –dijo Suigetsu –Pues cuenta con nosotros.
-¿Y que dirá Rosa Negra de tu deseó? –dijo Juugo
-Yo creo que ya va siendo hora de que dejen en claro quien es el que mas poder tiene –dijo el peliblanco –Y que mejor oportunidad que esta
El castaño suspiro
-Como sea... ¿Qué es lo que quieres que hagamos?
-Quiero que ustedes dos entretengan a Sai
-Seria mas simple solo amararlo, ese chico no es tonto –dijo Suigetsu –Aunque tenga cara de uno.
-Lo que sea, pero solo aléjenlo del rubio
-Como digas Sharingan
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-¡Nunca había visto algo tan bello! –dijo Naruto emocionado a ver lo hermoso que era la cascada, la cual se encontraba en el centro de la isla y alimentaba un lago cristalino.
-Aquí hay gran belleza –dijo sonriendo –Pero también cosas horribles
-¿Cosas Horribles? ¿Cómo que?
-Hay un lugar al otro lado de la isla en la que hay esqueletos y cadáveres putrefactos, por ese lugar la isla se gano el nombre de "reina muerte" –dijo seriamente para luego sonreír –Bueno, ¿Te gustaría nadar?
-Si n.n –Sai sonrió y paso un brazo por detrás del cuello del rubio, haciendo parecer para quien lo miraba de lejos, que ambos se abrazaban cariñosamente.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Sasuke estaba que mataba a Sai por atreverse a tocar a SU rubio, porque después de todo ya lo era.
-Parece que se están divirtiendo –dijo Juugo quien se encontraba recargado en el tronco de un árbol.
El comentario del castaño solo sirvió para aumentar el enojo, las ganas de asesinar a Sai y sus ¿Celos?...
-Creo que ya te lo han ganado Sharingan –menciono el peliblanco
-Juugo, Suigetsu...
-Si, si, ya sabemos –dijo el castaño mientras acercaba a su compañero
El peliblanco salió de su escondite y se dirigió a los dos chicos que se divertían en el lago
-¡Sai, hermano! –dijo el peliblanco para luego atraparlo por el cuello con un brazo
-¡Suigetsu suéltame bastardo! –le grito el pelinegro tratando de soltarse de su agarre
-Hola rubio –dijo sin prestarle atención a las quejas de su compañero –Si me disculpas me lo llevare un rato, si nos disculpas –dijo para luego retirarse rápidamente sin dejar reaccionar a Naruto.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-Es tu turno Sharingan, nosotros nos encargaremos de Sai –le dijo Juugo mientras terminaba de atar el ultimo nudo.
Sai estaba muy bien amarrado y colgado cabeza debajo de la rama de un árbol mientras se retorcía tratando de liberarse.
-¡Sasuke, deja que me libere y te juro que te la corto y hago que te la tragues! –le grito molesto mientras trataba de soltarse del amarre
-Jeje, tranquilo Saisito –le dijo con burla Suigetsu.
-Bastados, dejen que me desate y verán lo que es bueno
-Si, si lo que digas –dijo el peliblanco mientras comenzaba a jugar cartas con su compañero
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-Sai-kun ya se tardo –dijo el rubio mientras miraba el agua cristalina.
-Olvídate del idiota de Sai –dijo la voz gruesa de Sasuke, sobresaltando al pequeño ingles
-¡¿Qué hace aquí?! –le pregunto con una mezcla de odio y temor -¿Dónde esta Sai-kun? –eso si que molesto a Sasuke, frunció y apunto estuvo de golpearlo, pero se contuvo.
-¿Tanto te interesa el idiota de Sai? –le dijo molesto –Recuerda Rubio, tu me perteneces, YO soy tu amo
Naruto frunció el seño, era verdad que en el barco había sucumbido ante su tristeza y dolor a tal punto que había aceptado sin que el pelinegro era su amo, pero ahora, no lo haría.
-Yo no le pertenezco a nadie –dijo mirándolo desafiante –Y menos a un absurdo intento de hombre
-Pero si a alguien como Sai –dijo tratando de contener su furia, había decidido que esta vez tendrá al rubio sin forzarlo, quería que el se le entregara y lo conseguiría, después de todo el era el gran Sasuke el Rojo y no había nada que el no pudiera conseguir y el príncipe ingles, con seguridad, estaba incluido en esa lista.
-Al menos es mas hombre que tipos como tu que gustan estar violando a sus prisioneros –golpe bajo.
Sasuke comenzaba a perder la poca paciencia que tenia y si eso sucedía, lo mas seguro es que terminara por violarlo nuevamente para demostrarle quien era el amo.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-¿Crees que ya se haya echado al plato al rubio? –le pregunto el peliplata al castaño mientras ambos seguían jugando, ignorando al pobre de Sai quien aun continuaba gritando y forcejeando para liberarse
-A mi que me importa –dijo el castaño
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-Esta vez no vengo a poseerte –le dijo mientras se sentaba en el suelo y cruzaba los brazos –Solo quiero que hablemos... Es todo
-¿Crees que soy un idiota? –le dijo molesto -¿Crees que nací ayer?
-Cálmate Dobe, no hagas que te calle –dijo un poco molesto
Naruto lo miro con desconfianza, se sentó frente a el, a pesar de todo aun lo quería, era difícil olvidarte de la persona que por muchos años fue el amor de tu vida
-¿Por qué? –se atrevió a preguntarle, el pirata lo miro sin entender -¿Por qué de un momento a otro se acerca a mi con "intenciones" de ser "amable" con migo?
-Por que se me da la gana –dijo simplemente –Además, velo de este modo... –dijo mirándolo con una sonrisa de superioridad –Te conviene tenerme de tu lado...
-Y según tu ¿porque me conviene? –pregunto el rubio con el seño fruncido
-Porque yo soy el Rey pirata –le dijo acercándose a el, asta casi rozar sus labios con los del rubio -¿Oh es que prefieres ser el amante de ese viejo rabo verde al que llamas Orochimaru?
-¿De que hablas?
-Veras, ese "consejero" es en realidad el pirata conocido como "la serpiente blanca", te quiere como amante para poder hacerse de tu querida Inglaterra
-¡¿Qué?! –exclamo el rubio –Pero mi hermano es el rey...
-Problemas menores para el un pirata, simplemente debe matar a tu familia y luego, cuando le des un heredero y el sea el rey, a ti y al engendro
-Mientes...
-Piensa lo que quieras, me da igual...
-¿Qué ganas tu en todo esto?
-A ti... –A Naruto casi se le salen los ojos de su orbita –Te quiero a ti, se mío por propia voluntad y te prometo que a tu querida familia esta a salvo
-Aunque fuese cierto lo que dices –dijo molesto –¿Cómo podría un simple ladrón como tu ayudar a mi familia?
-Te recuerdo principito que YO soy el rey de los pirata e incluso los corsarios me obedecen –dijo molesto –Créeme, si yo quisiera el mundo entero estaría bajo mis pies.
-¿No tengo salida verdad?
-No, a menos claro, que quieras ser el juguete de un viejo senil –dijo con arrogancia –Por lo menos con migo sabrías lo que es realmente el placer.
-No, no te creo
-Te recuerdo inglesito que hace años mi madre, Rosa Negra, una de los piratas mas conocidos y yo, fuimos a una fiesta en TU palacio y estuvimos ahí como si nada –se burlo el pelinegro –Sinceramente tienen una pésima vigilancia, ahora imagínate lo fácil que seria para alguien, digamos, el consejero, matar a toda la familia real sin que se den cuenta.
-¿Y porque no lo ha hecho?
-Simple, de nada le serviría ya que el no tiene lazos sanguíneos con la familia real por lo que le seria muy difícil el hacerse con el Inglaterra, a menos claro, que tuviera descendencia con un miembro de la familia real y quien mejor que el hijo menor
Naruto estaba de lo mas sorprendido, tenia que aceptarlo, lo que el pelinegro decía tenia mucha lógica.
-Te dejare para que lo pienses –dijo para luego alejarse
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Orochimaru se encontraba en las galeras de su barco, frente a el se encontraba una figura oculta por las sombras, pero que se podía apreciar que estaba atado.
-O-Orochi... Maru... –gruño el hombre oculto por las sombras -¿Qué demonios quieres?
-¿Esa es la forma en que recibes a quien te ha tratado tan bien durante todos estos años?
-Es así... Como... Recibo a... Una... Víbora traicionera
El pelinegro sonrió con descaro.
-Por lo visto aun sigues conservando ese espíritu indomable
-Y lo... Seguiré teniendo...
-Bueno te dejare solo –dijo el viperino –Solo vine a decirte que pronto estarás con tu querida Rosa Negra
-Roxiel... –murmuro para si –Bastardo... –gruño molesto -¡Como te atrevas a tocarla te juro que te matare maldita serpiente rastrera!
La sonrisa de Orochimaru creció cada vez mas, era divertido molestar a su "querido" invitado, pues este siempre tenia esa reacción con tan solo mencionar el nombre de Roxiel
-Me pregunto... –hablo nuevamente -¿Roxiel será tan buena como tu en la cama?
-¡BASTARDO! –el hombre enfureció mas, tratando de liberarse de sus amarres y lastimándose en el proceso sin importarle -¡NO TE ATREVAS A TOCARLA! ¡ESCUCHASTE!
Orochimaru se fue del lugar, mientras escuchaba los gritos desesperado, furiosos, de su prisionero, rió como un lunático, ya estaba muy cerca de cumplir su deseo, tendría al menor de los príncipes ingleses, mataría a su patética familia y cuando fuera rey, también lo mataría a el y al pequeño engendro que pudiera llegar a tener, un poco mas de tiempo, peso, un poco mas de espera y tendría lo tanto deseaba.
Continuara...
