Loreee!!! Mil gracias por haberte pasado. La verdad es que si esta un poco liado pero ahi veo como le hago. Sobretodo para seguir metiendo a Harry en el asunto, porque creo que los otros estan ganando protagonismo /...
Capítulo III: La selección.
Harry, Ginny, Luna y Neville estaban todos juntos en un vagón. Ron y Hermione estaban en el vagón de prefectos. Ginny le explicaba a Luna todo lo que sabía del quidditch, cómo jugarlo, y los pormenores de la situación, ya que Luna sería la nueva comentarista de quidditch.
- Cuando haya jugadores definitivos-dijo Ginny-apréndete los nombres para que no confundas a la gente. Ya la profesora McGonagall te enseñará como marcar los puntos.
Mientras tanto, Neville le contaba a Harry como le había ido en el verano, pero él ni lo escuchaba. Estaba mirando a Ginny. Tenía tantas ganas de pedirle que fuera su novia, o que al menos saliera con él, pero sentía que traicionaba a su mejor amigo. Cada vez que Ginny sentía su mirada, Harry miraba hacia otro lado, la pelirroja sonreía levemente y reanudaba su conversación con Luna.
De pronto, alguien chocó contra la puerta del compartimiento. Harry pudo ver que una cabellera negra se estampaba contra el vidrio.
- ¡Lo siento tanto! Déjame ayudarte…-decía Ernie Macmillan tratando de ayudar a una chica de cabello negro y ondulado, poco más debajo de los hombros, de piel bronceada ojos color miel, brillantes.
- ¡Basta, Ernie!-le espetó la chica quitándose la mano de Ernie de su hombro-¡La próxima vez que intentes ayudarme a pasar, intenta no descalabrarme!
- Pe…pero, Hazel…
- Pero nada, Ernie.-Hazel volteó y se encontró con las caras sorprendidas de Harry, Neville y Ginny. Luna le sonreía con serenidad. Deslizó la puerta y dijo algo apenada:-Disculpen, pero Macmillan no sabe el significado de ser sutil con una dama.
- ¿Qué?-preguntó Neville asombrado-¿Te…te ha lastimado?
- Para nada-respondió Hazel-sólo tiene que aprender a ser menos rudo en sus movimientos.
Le brindó una sonrisa a Neville y deslizó la puerta.
- ¿Quién es ella?-preguntó Harry con las cejas arqueadas.
- Hazel Walters-respondió Ginny y Harry tuvo una excusa para mirarla-comparte cuarto conmigo y Hermione.
- Pues vaya que tiene su carácter-dijo Neville, Luna estaba ahora muy concentrada leyendo El Quisquilloso-¿no oyeron cómo le gritó a Ernie?
- Todos lo oímos, Neville.-dijo Ginny y Neville se puso rojo.
Por fin, llegaron a Hogwarts. Mark y Elizabeth bajaron juntos. No habían hablado casi en todo el camino, cosa rara en ellos, porque casi siempre se la pasaban bromeando o imitando a dos maestros de Hogwarts que tenían un romance (la señora Pince y Filch eran los más frecuentes ejemplos). Pero ahora estaban más callados que nunca uno con el otro. Mark estaba muy serio desde que mencionaron a Miriam. Y Elizabeth no sabía que decir al respecto, aún y cuando era su mejor amiga.
Cuando subieron al carruaje, Elizabeth decidió que era mejor romper ese incómodo silencio de una vez por todas.
- ¿Quieres?-preguntó Elizabeth cuando le ofreció grageas de todos los sabores.
- Ah nooo….-respondió Mark mirando la caja de color azul con algo de miedo-recuerda esa última que me salió. Sabía a moco.
- ¿Y tú cómo sabes a que sabe el moco de todos modos?-dijo Elizabeth y Mark se puso rojo.-Anda, toma una.
Mark sonrió un poco y sacó una de las grageas, color rosa brillante. Se la metió a la boca y cerró los ojos.
- ¿Entonces¿A qué sabe?
- ¡Puaj! Hígado.
Elizabeth dejó escapar una carcajada.
- Ah, por cierto-dijo Mark como si no le hubiera importado que Elizabeth se riera de él-toma, es para ti.
Le extendió la mano, que contenía una caja pequeña, como aquellas que se usan para guardar un anillo de compromiso o algo parecido.
Elizabeth lo miró consternada. ¿Mark le estaba regalando algo?
"La separación le ha pegado duro" pensó.
Tomó la pequeña caja con desconfianza. Era de color rojo escarlata con un lazo azul que lo envolvía. Miró a Mark, pero en su cara no había ninguna señal de que la estuviera engañando.
Abrió la caja lentamente, y de repente dos grandes serpentinas salieron disparadas hacia su cara. Elizabeth dio un grito y Mark comenzó a reír.
- Bromas muggles-dijo Mark entre carcajadas.-Mis padres comienzan a importarlos, los probarán en la primera visita a Hogsmeade.
- ¿Siguen en el negocio? Pensé que con la competencia de los gemelos Weasley (que por lo que he escuchado, tiene un tremendo éxito) iban a cerrar.
- ¡No, que va!-dijo haciendo un ademán extraño-ellos no son competencia. Mis padres lo miran por el lado bueno, ahora los compradores tienen dos opciones: Zonko y Sortilegios Weasley.
Elizabeth se encogió de hombros.
Cuando bajaron del carruaje y se dirigían al castillo, Mark y Elizabeth fueron súbitamente sorprendidos por un niño aparentemente de primero, muy parecido a Mark, solo que éste tenía los ojos castaño claro.
- ¡Hermano!-exclamó el niño.
- Ah¡hola Michael!-lo saludó Mark en tono alegre, aunque un poco fastidiado-¿Listo para la selección?
- Sí. Espero tocar en Gryffindor al menos, no sé que me harán papá y mamá si toco en Slytherin… ¿tú quién eres?-preguntó mirando a Elizabeth como si apenas se hubiera dado cuenta de que estaba ahí.-No eres Miriam¿verdad?
- No.-dijo Elizabeth al instante-yo soy Elizabeth, Elizabeth Harlow.-le extendió la mano y el niño la saludó no muy convencido.
- Entonces ella es tu nueva novia…-dijo Michael.
- ¡No!-exclamaron los dos al mismo tiempo.
- ¿Él y yo?-dijo Elizabeth con cara de espantada.
- ¡Claro que no!
- No hay manera…
- Demasiado absurdo como para siquiera pensarlo…
- Nunca, nunca en la vida…
- ¡Es mi mejor amigo!
- ¡Es mi mejor amiga!
- Ya, ya-los paró Michael-mejor me voy, ustedes los mayores se vuelven paranoicos con cualquier cosa…
Se alejó siguiendo a un grupo de estudiantes.
Mark y Elizabeth se miraron.
- Vaya, tu hermanito es algo…
- Incómodo algunas veces.-completó Mark-mis padres han tratado de disuadirlo de sus preguntas incómodas, pero ni que hacerle. Vamos, nos estamos quedando atrás.
El cielo encantado del Gran Comedor de mostraba estrellado y despejado casi totalmente. Las mesas de las cuatro casas, Gryffindor, Slytherin, Ravenclaw y Hufflepuff se hallaban acomodadas en cuatro columnas. Al fondo estaba la mesa de profesores, en donde Dumbledore se encontraba al centro.
Harry, Ron y Hermione se sentaron juntos y esperaron pacientes a que la ceremonia de Selección diera comienzo.
La puerta principal se abrió y la profesora McGonagall entró seguida de muchos niños con las caras asustadas.
- Cada vez son más pequeños¿verdad?-le susurró Ron a Harry.
- ¡Arlingen, Betty!-llamó la profesora McGonagall. Una niña de cabello rubio y muy rizado fue hacia la profesora, y temblorosa tomó el sombrero, se lo puso y se sentó en el taburete.
- ¡Hufflepuff!-exclamó el sombrero y la mesa de Hufflepuff se llenó de aplausos mientras recibían a Betty Arlingen.
- ¡Bibbins, John!
- ¡Ravenclaw!
- ¡Carter, Mildred!
- ¡Slytherin!
- ¡Dashwood, Michael!
- Ah, por favor…-le decía Mark a Elizabeth por lo bajo-que no toque en Gryffindor…
- ¡Ravenclaw!
- ¡SÍ!-exclamó Mark con un ademán de triunfo y parándose de su asiento, sin darse cuenta de que todo el Gran Comedor se había quedado en absoluto silencio.
Mark miró a su hermano, quien lo ignoró y se marchó silenciosamente a la mesa de Ravenclaw. Mark se sintió más avergonzado que nunca, Elizabeth lo tomó del brazo y lo ayudó a sentarse. Hubo algunas risas, que pronto fueron apagadas por la presencia de Albus Dumbledore, quien se había levantado de su asiento en señal de advertencia.
La selección siguió, sin más "¡SÍ!" y sin risas (bueno, casi…).
Cuando la selección hubiera acabado, Dumbledore se dirigió al estrado, en donde dijo:
- ¡Bienvenidos, una vez más, a un año de educación mágica!-dijo con voz serena pero entusiasmada.-Supongo que no están de humor para escuchar un aburrido discurso, así que lo aplazaremos hasta que terminemos de deleitar un magnífico banquete.-extendió sus brazos a los lados-¡A comer!
- ¡Genial!-exclamó Ron cuando vio que los platos, antes vacíos, se llenaban de toda la comida que se pudieran imaginar.
- ¿Has pasado un buen verano, Harry?-preguntó Hermione, quien no había tenido oportunidad de hablar con él en el tren. Y no había pasado las vacaciones en La Madriguera.
- Lo de siempre-respondió él con indiferencia mientras tomaba unas chuletas, miró a Hermione, y parecía como si ésta esperaba que le dijera algo sobre Sirius-han intentado poner de nuevo a Dudley a dieta, pero es todo.
- Lo 'ue n'ecesita e'e ch'ico e's 'ue le c'osan la 'oca 'on un hech'izo-dijo Ron con la boca llena de patatas.
- ¡Ron¡No hables con la boca llena!-le dijo Hermione.
Ron la ignoró y tragó para luego decir:
- Te aseguro que con eso baja de talla en menos de lo que canta un gallo.
- Dile eso a mi tía Petunia. Ella sigue y sigue diciendo que Dudley es un "niño grande".
Ron soltó una carcajada.
Cuando la última varita de regaliz se hubiera esfumado, Dumbledore volvió a subir al estrado.
- Lo prometido es deuda-dijo-ahora, déjenme darles los avisos.
»Las pruebas para los equipos de quidditch tendrán lugar la segunda semana de septiembre. Quiero que quede claro que, los alumnos de primer año, no pueden participar aún en el quidditch.
»Quedan prohibidos todos los artículos provenientes de Sortilegios Weasley. También me permito recordarles que este año tenemos un maestro nuevo, Horace Slughorn, quien ha tomado su viejo cargo de Pociones. Por lo tanto, el profesor Severus Snape les impartirá Defensa Contra las Artes Oscuras.
Harry se quedó boquiabierto. ¿Snape¿El mismo Snape?
"Dumbledore debe estar bromeando" pensó.
Cuando los prefectos conducían a los estudiantes a sus salas comunes, Harry les dijo a Ron y Hermione mientras subían las escaleras:
- No puedo creerlo, simplemente no puedo…
- ¿Qué cosa?-preguntó Hermione.
- ¡Qué Snape sea maestro de Defensa!
- ¿No Dumbledore estaba decidido a no darle la plaza?-preguntó Ron
- ¡Eso es lo que yo pensaba! No sé que pretende Dumbledore con todo esto.-terminó Harry antes de entrar por el hueco del retrato después de que Hermione dijera la contraseña ("Viruela de dragón").
- Dejemos el tema por hoy¿quieres?-dijo Hermione antes de que Harry dijera otra cosa.-Estoy muy cansada ahora.
- De acuerdo.-respondió Harry-Hasta mañana.
- Hasta mañana.
