Bellow! x3

Como están? Espero que bien! No saben lo feliz que me hicieron sus comentarios! Fueron tan lindos *u*

Bueno, no tengo mucho tiempo, lo siento, pero antes de que lean, quiero que sepan que me inspire demaciaaaado en el trailes de The Last para escribir este capi xD

Así que si encuentran algunas semejanzas, no es mera coincidencia! xD

Bien, me debo ir. Espero que disfruten del capi :3 Besos ~


Capítulo II

-¡Cuidado! –Grito el pelirrojo saltando a otro lugar. –Son demasiados, esto no me sabe bien…

-Tsk… -Mascullo fastidiado el Nara.

Ambos observaban la situación desde lo alto, tratando de idear una estrategia. Sakura y Sai se encontraban un poco más abajo, "luchando" por así decirse con los aldeanos de la villa, quienes estaban siendo controlados por el idiota de cabello blanco. Aunque trataran de noquearlos sin lastimarlos, eran demasiados, y su chakra ya se les estaba agotando.

Mientras tanto, un poco más arriba de ellos, en la especie de torre que se formaba en medio de ese gran hoyo en el que se encontraban, Naruto y Hinata trataban de derrotar de una buena vez al individuo, quien decía ser descendiente de la luna.

La chica tenía activado su Byakugan, dando golpes al aire, ya que el albino se encargaba muy bien de esquivarlos, mientras que Naruto se encontraba en las mismas circunstancias.

Pronto Gaara y Shikamaru tuvieron que abandonar el lugar en el que se encontraban, ya que los aldeanos los habían alcanzado. No sabían qué demonios había hecho el peli-blanco con ellos, pero habían adquirido habilidades extraordinarias, por lo cual era aun más difícil esquivarlos.

-Maldición… -Volvió a soltar el Nara. –Esto es tan problemático…

-Espero que Kakashi-sensei esté bien. –Decía preocupada la ojijade.

El Hatake se había marchado del campo de batalla desde hace un buen rato, pues algunos de los aldeanos que se encontraban bajo el embrujo, se estaban encargando de asesinar a los niños del pueblo, a quienes parecía no hacerle efecto el jutsu de control. Como Hokage debía proteger a su gente.

-Hehe… no sé porque se molestan tanto en proteger este mundo… -Decía el peliblanco. -Después de todo, los humanos no son más que simples parásitos que se encargan de sobrevivir, alimentándose del sufrimiento ajeno…

Tanto Hinata como Naruto fruncieron el gesto. Naruto ya se estaba hartando de toda esta situación. Ese idiota no sabía más que decir estupideces.

-Son unos pecadores… Son todos unos pecadores por utilizar el maravilloso regalo del chakra como arma… –Gritaba deformando de forma macabra su sonrisa. -Van a pagar… ¡Lo van a PAGAAAR!

-¡Ya me tienes harto! –Exclamo el rubio, logrando propinarle al fin un certero golpe en el rostro al enemigo, callándolo de una vez por todas.

-No eres quien para venir a hablar de los errores que cometen los humanos… -Decía cabreado. –No todos somos así… ¡no somos unas bestias como tú dices! –Le grito al tiempo que volvía a golpearlo.

-Naruto-kun… -Susurro la Hyuga, sorprendida una vez más a causa del chico del que se había enamorado.

-He… deja de soñar mocoso idiota… -Murmuro. -¡Ya me tienes aburrido!

De su mano derecha salió una esfera blanca, y aunque Naruto estaba preparado para detenerlo, grande fue la sorpresa de todos al ver que esta pasaba de largo y se dirigía a toda velocidad hacia la heredera del clan Hyuga.

-¡HINATAAA! –Se escucho el grito de todos los presentes, mientras observaban como la chica caía a gran velocidad, hacía lo que parecía una muerte segura.

-¡Naruto-kuuun…! –Murmuro, observando la imagen del rubio al que tanto amaba alejarse cada vez más.

Nadie esperaba lo siguiente. Sin siquiera pensarlo, el Uzumaki salto en la misma dirección que la ojiperla, impulsándose con su propio chakra con tal de conseguir más velocidad.

Todos vieron como se formaba una nube de polvo en el suelo, en donde acaba de aterrizar la pareja. Estaban expectantes, ya que no podían observar nada.

Una sonrisa se formo en el rostro del peli-blanco, la cual se borro rápidamente al ver como el polvo se disipaba, dejando ver la figura de dos personas.

Naruto tenía una de sus rodillas apoyada en el piso, mientras que cargaba a Hinata en sus brazos, logrando así haberla salvado de la caída.

-Naruto… -kun… -Susurro apenas la Hyuga. Este sonrió.

-Recuerda que no puedo dejar que nada te pase… -Sus ojos azules se encontraron con los perla de la chica. –Ya que aun… hay algo que debo decirte.

Hinata se sobresalto, sintiendo como los latidos de su corazón se aceleraban aun más. Naruto la dejo en el piso para luego incorporarse. Le dio la espalda.

-Quédate aquí. -Volteo un poco su cabeza, logrando que la chica viera parte de su sonrisa. -Me encargare de protegerte… -Fue lo último que susurro, antes de salir disparado hacia arriba.

Hinata solo lo observo, sin poder tranquilizar a su acelerado corazón. Aun así, no pudo evitar sonreír.

-Menos mal… -Dijo para sí misma, al ver que su amiga estaba a salvo, y que Naruto ya se encontraba nuevamente en lo alto de esa torre, enfrentando una vez más al peli-plateado.

-¡Sakura!

Ese grito logro sacarla de sus pensamientos, solo para ver como uno de esos "aldea-zombies" se encontraba a unos escasos metros de distancia, con la clara intención de atacarla. No le dio el tiempo suficiente para esquivarlo, así que solo alzo sus brazos y cerró los ojos esperando el impacto.

Impacto que jamás llego, puesto que lo único que sintió, fue como un brazo rodeaba su cintura y la alzaba por los aires.

Cuando abrió los ojos, noto que el aldeano de antes se encontraba inconsciente en el piso, a unos metros de donde aterrizo, aun sintiendo la presentica de alguien a sus espaldas.

Una vez que volteo, sus ojos se abrieron a más no poder, impactada por saber la identidad de su salvador.

-Sa-… sasuke-kun… -Apenas articulo. Este estaba serio y mirando directo al frente.

-Sasuke… -Murmuro un sorprendido Shikamaru.

-¿Te encuentras bien, Sakura? –Fue lo único que salieron de sus labios.

-Se-see… ¿Por qué… tú…? –Pero fue interrumpida.

-Luego te explico. Ahora, no te desconcentres.

Sakura, quien aun estaba choqueada, asintió. Estaban en medio del campo de pelea, no podía desconcentrarse.

Una vez que el Uchiha se aseguro de que su compañera estuviera a salvo, se aproximo hasta donde estaba Naruto junto al enemigo.

-¡Teme! –Se sorprendió el rubio.

-Parece que llego justo a tiempo… -Soltó el moreno, con una leve sonrisa de lado.

Naruto también sonrió.

-Así es. Justo a tiempo.

Ambos se posicionaron frente al peli-plateado, con una mirada desafiante en sus ojos.

-Ha… ¿qué? ¿Se supone que ustedes dos me derrotaran? Por favor… ¡Deben estar bromeando! –Y de un salto, se precipito sobre los dos ninjas, los cuales comenzaron a esquivar sus ataques hábilmente.

-¡Me tienes arto! ¡Muere! –Lanzo unas esferas de chakra hacía Naruto, que en cuanto lo impactaron, se convirtió en humo.

-¡Te atrape! –Grito tras él. –¡Ahora Sasuke!

El azabache solo emitió un sonido de su boca, dando a entender que estaba listo.

-No tan rápido… -Se escucho venir del albino, quien tenía una sonrisa en sus labios.