Holaaaaaaa~ Lo siento, se que dije que subiría el capitulo ayer, pero no pude.
Por cierto, estuve leyendo sus reviws y (además de hacerme inmensamente feliz) quería aclarar lo de The Last. No es que el fic se trate sobre la película. De hecho, no tiene nada que ver con ella :9 Lo que pasa es que quería iniciar la historia justo en el momento en que Sasuke regresa a la aldea y donde parece comenzar la historia de amor entre Naruto y Hinata. Por eso lo hice relacionado a la peli, y tambien por ese puse a Otsutsuki como un loco que quiere destruir la humanidad x3 para acabar rápido con eso, ya que la trama principal del fic es otra C:
Y justamente tiene mucho que ver con lo que mary-animeangel dijo xD Creo que todos estamos de acuerdo en que a Sasuke no le harían mal un poco de celos, ¿no?
Hahhahahah, ¡Ojalá les guste el capitulo!
Capítulo IV
Naruto y Kakashi ingresaron a la habitación, llamando la atención de los dos jóvenes que ahí se encontraban. La sonrisa de Naruto era enorme, como de costumbre, a pesar de estar todo vendado. Kakashi iba tranquilo, aunque una leve sonrisa también se asomaba bajo su máscara.
-¿Cómo amaneciste hoy? –Pregunto Kakashi, una vez estuvieron cerca de la cama en donde estaba el Uchiha.
-Bien. –Respondió seco.
Naruto sonrió aun más.
-Supe que mañana te implantaran la prótesis. Ahora tendrás nuevamente tus dos brazos.
-Hump…
-Creí que estarías muy ocupado sensei. –Pregunto la pelirosa, dirigiéndose al hokage.
-See, bueno, me tome un breve descanso esta mañana. –Respondió alegre el Hatake.
Por la cabeza de los tres chicos resbalo una gota de sudor. Si bien los daños en la aldea no habían sido de gran magnitud, aun así el Hokage debía ver un montón de asuntos sobre la extraña invasión de Otsutsuki. Pero con Kakashi como Hokage, era algo complicado que todas las cosas marcharan correctamente.
-Cambiando de tema… -Agrego de repente Naruto. –Espero que estés listo para experimentar el horrible dolor que te espera para mañana.
Lo último que dijo llamo la atención de Sasuke.
-No sabes lo terrible que fue… esa vieja bruja realmente disfruto cada segundo de tortura… -Decía un ausente Naruto, con el semblante repentinamente serio y su tez palida.
A Sasuke le costó un poco tragar, pero lo disimulo.
-Pero bueno, -dijo de repente Naruto, volviendo a ser el de siempre. –Con Sakura-chan ahí, es un poco más fácil aguantar el dolor.
La chica sonrió, captando la atención del moreno. No era su típica reacción a esos comentarios. No se sonrojo, ni se puso nerviosa, ni ataco el comentario del Uzumaki. Solo sonrió al ser alagada por él. Cosa que extraño un poco a Sasuke.
-Bueno, creo que él está listo. –Agrego Sakura, levantándose de la cama en la que había estado sentada todo ese tiempo. –Tengo que irme. Si tardo un poco más en volver al trabajo, Tsunade-sama me mata.
Sonrió a los presentes y se marcho sin más, bajo la atenta mirada de Sasuke. Cuando este volteo hacia otro lado, noto la mirada picara de Naruto sobre él.
-Tsk… -Bufó.
Hinata caminaba tranquila por la aldea. Muchas cosas pasaban por su cabeza. Sobre todo cierta "cosa" que no lograba alejar de sus pensamientos. Y esa cosa tenía nombre y apellido. Junto a unas extrañas cicatrices con formas de bigotes.
Suspiro. Por enésima vez en todo el recorrido. Naruto Uzumaki. Ese nombre que desde hace mucho tiempo estaba grabado en su corazón.
Ella le había declarado todos sus sentimientos. Le había dicho que lo amaba. Y aunque él no había dado indicios de sentir lo mismo durante los dos años siguientes a su declaración, los últimos días habían sido un torbellino de diferentes sentimientos y esperanzas.
Esperanzas que la hacían sentir tonta de solo sentirlas. Eran amigos. Buenos amigos. Y él rubio tenía una enorme devoción por cuidar de sus amigos. Era ese el motivo por el que la había estado cuidando y protegiendo durante todo ese tiempo. Solo ese motivo…
A su mente llegaron los recuerdos de unos días atrás, durante las preparaciones para enfrentar al peliblanco.
-Yo ya no soy la misma de antes... –Decía suavemente, sin despegar la vista que le era ofrecida desde ese lugar. Observaba la aldea, embellecida por las luces de cada hogar y edificio ahí.
Naruto la observo.
-Y todo eso es gracias a ti… Naruto-kun. Desde el momento en el que te conocí… desde el momento en el pude observarte claramente… quise ser mejor. Superarme a mí misma. –Sorprendió al muchacho. Aunque eso ya se lo había dicho anteriormente. –Dicen que cuando conoces a la persona que amas sientes eso. –Naruto se sobresalto. Hinata no cambiaba su semblante de serenidad. Ni siquiera su característico sonrojo se asomaba. –Quieres superarte para él o ella… quieres ganarte su respeto y admiración… quieres protegerle y poder estar a tu lado.
Eso fue lo último que dijo.
Una ráfaga suave pasó junto a ellos, revolviéndole los cabellos a la chica. En todo momento, Hinata no había apartado la mirada del frente, cosa que él agradeció, ya que la había podido observar detenidamente, perdiéndose en ella… sin comprender lo que estaba sintiendo en ese momento.
A su mente vino el recuerdo de cuando ella le dijo sus verdaderos sentimientos, seguido de un casi sacrificio por él.
Un sonrojo adorno sus mejillas. ¿Desde cuándo Hinata se había vuelto tan hermosa?
No… ella siempre fue simplemente perfecta. Solo que el parecía tomarle real importancia a ese hecho ahora.
Observo en la misma dirección que ella lo hacía, siendo envueltos por un largo silencio, pero cada uno perdido en sus pensamientos.
Sacudió su cabeza irritado. Llevaba toda la tarde pensando en lo mismo. Las palabras que Hinata le había dicho esa vez, y la imagen del viento sacudiendo suavemente su cabello lo tenían hipnotizado.
"Quieres superarte para él o ella… quieres ganarte su respeto y admiración… quieres protegerle y poder estar a tu lado."
No había nada fuera de lo común en esa frase, lo que le molestaba era lo que sintió después de eso. Ya que durante toda la batalla con el Otsutsuki, en lo único en lo que pensaba era en… protegerla a ella.
Rasco su cabeza irritado. Recordando ahora la vez que ella le había confesado sus sentimientos frente a Pain.
¿Cómo nunca había notado los sentimientos de la Hyuga hacía él? Realmente era tan despistado… De seguro si lo era.
Ahora lo único que le quedaba aclarar era… ¿qué era lo que realmente sentía por Hinata?
Respiro hondo y volvió a tratar de tomar el vaso frente a él. Chisto la lengua cuando falló. Esto era tan irritante. Llevaba ambos brazos vendados. Uno, causa a la batalla que había tenido hace poco, y el otro, acaba de ser implantado, por lo que no tenía control total sobre él.
Su entrecejo estaba arrugado, le cargaba ser un completo inútil. Iba a intentar tomar el cristal una vez más, cuando la puerta de su casa se abrió.
-Lamento llegar tarde, la fila del mercado estaba realmente larga. –Explicaba Sakura mientras entraba con unas bolsas en sus brazos.
Sasuke volteo a verla, sin cambiar mucho su expresión. Se veía algo agotada y desaliñada. De seguro su turno en el hospital había sido muy atareado. Dejo las bolsas aun lado de la puerta y se acerco al pelinegro.
-¿Qué pasa? –Dijo notando la cara de molestia en su amigo, y frente a él, un vaso de agua intacto.
Sasuke volteo el rostro algo sonrojado, sintiendo vergüenza de lo inútil que era en esos momentos. Sakura sonrió divertida y enternecida cuando comprendió que era lo que pasaba.
-Espera un momento.
Sasuke la vio entrar a la cocina, para luego volver con una pajilla en sus manos. La deposito en el vaso y le indico al chico que se sentara para poder beber. Este se sentó, pero no bebió ni una gota de agua. No lo haría hasta que ella saliera de ahí y no le viera tan patético. Sakura sonrió.
-Creí que Naruto estaría contigo. ¿Por qué no está aquí? –Pregunto curiosa, observando para todos lados.
-Tsk… El idiota del dobe desapareció hace una hora. Dijo que iría por algo de ramen, pero no volvió más. –Explico bufando hacia el lado. –De todas formas, tampoco me molesta su ausencia.
Sakura suspiro. Ese estúpido de Naruto de seguro estaba devorando su tercer plato de ramen, mientras que Sasuke estaba aquí, solo, y sin poder hacer nada.
-Bueno, eso ya no importa. –Hablo. –Mejor iré a preparar la cena. De seguro tienes mucha hambre. Compre un montón de cosas deliciosas para comer. –Decía sonriente recogiendo las bolsas, luego camino hacia la cocina. –Si necesitas cualquier cosa, solo dime.
La vio desaparecer tras el umbral. Ya llevaba una semana desde la operación de su nuevo brazo, y Sakura junto con Naruto se encargaban de ir a verlo todos los días para que estuviera bien. Bueno… la primera más que el segundo.
Se perdió en el sonido que provocaba el filo de la cuchilla al cortar los vegetales, observando el lugar donde había desaparecido la pelirosa. La había visto casi todos los días desde que regreso a la aldea. No era como si le molestara. En lo absoluto. Solo que no podía dejar de notar ciertas cosas..
Había cambiado. No mucho, pero si lo había hecho. Físicamente, el cambio era obvio. Ya no tenía el cuerpo de una adolescente. Aunque sus curvas siempre estuvieron presentes, ahora se habían acentuado mucho más. Sus proporciones estaban justo en su medida. Tenía el cuerpo de toda una mujer. Pero claro, ante los ojos de cualquier mortal Sakura era una mujer hermosa. Y eso nadie podía negarlo ni dejar de notar. Sobre todo él. Era un hombre después de todo…
Pero el cambión del que hablaba no era ese. Era un cambio en su personalidad. Su esencia seguía siendo la misma, después de todo, Sakura siempre sería Sakura. Pero ya no era la chiquilla nerviosa que se sonrojaba cada vez que él hacía acto de presencia. No era que eso le molestase, pero a veces extrañaba esas reacciones por parte de ella. El tema era que no imaginaba que las cosas serían así en cuanto el volviera. Había pensado mucho en ella cuando estuvo de viaje. En todos la verdad, pero sobre todo en ella. "No se necesitan razones para amar, solo para odiar". Esas palabras retumbaron en su cabeza durante todo ese tiempo. Después de la pelea con Naruto, comprendió lo equivocado que había estado todo ese tiempo, pero sus preguntas y pecados eran demasiados como para quedarse tranquilo en Konoha. Necesitaba aclararse. Necesitaba respuestas. Y solo las conseguiría viendo el mundo con sus nuevos ojos.
Recordó el día que se marcho, cuando le pidió acompañarlo. No podía dejarla ir con él. En primer lugar, porque necesitaba aclararse por sí solo. Necesitaba una respuesta única, y saber que él mismo había podido terminar con todo el odio que había carcomido su vida.
El segundo motivo, era ella. Sakura tenía una vida plena en Konoha, junto a todas las personas que la querían y necesitaban. No podía dejar que perdiera todo lo que tenía por culpa de su redención. Eran sus pecados, y debía pagarlos por sí solo.
Aunque hubiera querido darle una respuesta ese día, no podía, ya que no la tenía. Era por eso que había pensado tanto en ella durante los últimos dos años. Porque si bien no podía decir claramente que la amaba, Sakura no era cualquier persona para él. Y tal vez, después de tanto escucharla decirle que deseaba hacerlo feliz, a cierta parte dentro de él, había comenzado a agradarle la idea.
Sobre todo cuando la veía ahí, con ese delantal abrazando su cintura, cocinando tan tranquila, y con esa sonrisa en su rostro. Se sorprendió a sí mismo al pensar en eso como una escena familiar. Ella cocinando, y el perdido en su hermosa esposa, esperando a que en cualquier momento entrara alguno de sus hijos gritando que tenía hambre.
Toda una familia feliz.
Familia… hace mucho que no pensaba en eso. En una familia de padre, madre e hijos. Se había acostumbrado a pensar en el equipo 7 cada vez que esa palabra rodaba su cabeza. Pero ahora era diferente.
Una familia junto a Sakura…
El quería revivir a su clan. Y para eso necesitaba a una mujer fuerte para que fuera la madre de sus hijos. Sakura calzaba a la perfección con el perfil. Sobre todo en lo que a fuerce se refería.
Sonrió de medio lado, casi imperceptiblemente. De cierta forma sentía que eso era una simple escusa, para explicar los extraños pensamientos que repentinamente habían agolpado su mente.
-¿Sasuke-kun? –Se giro de repente la muchacha, sorprendida por la presencia del moreno. ¿Desde cuándo estaba ahí? -¿Necesitas algo? La cena ya va a estar. –Decía con una sonrisa, aunque el chico siquiera se inmuto.
-Hump… -Fue lo único que salió de sus labios, sin dejar de observar a la ojijade, quien se había comenzado a sentir nerviosa con la inexpresiva mirada que le dirigía el chico.
-¿Sucede algo? –Pregunto algo nerviosa.
Sasuke no respondió. Solo se giro sobre sus talones, y camino una vez más hacia a la sala. La Kunoichi podría haber jurado que había visto una leve sonrisa en el rostro del Uchiha…
¿Que taaal?
Hehehhe ahora entienden un poco lo que pasa por la cabeza de Sasuke ahora que esta de vuelta n.n
Tengo algo que decirles. Estoy planeando un nuevo fic. Este sera UA, y tratara sobre todas las parejas que pueda sacar de la serie xD Tengo muchas ideas y planea ser bastante divertido. De hecho, ahora que termine de subir este capi, comenzare a escribir el primero del otro fic x3
Espero que alguno de ustedes se pase por ahí, y al igual que este, dependerá de su acogida su continuidad n.n
Bueno, bueno, si tengo suerte, lo subiré en unas horitas más :3
Hehehhe, nos leemos x33333
