Disclaimer: Ninguno de los personajes de SNK me pertenecen.

Capítulo 7 - Equilibrar la balanza

Christa: -Se ha ido ya?

Shasha: -No, aún no.

Connie: -Se va a enfriar.

Shasha: -Eso no puede ser! Hay que aprovecharlo...

Armin: -Shasha no por favor.

Shasha: -Venga, no puedo dejar que se enfríe.

Connie: -Quita tonta! No es para ti.

Christa: -Shhh, ya salen.

Los cuatro se quedaron en silencio, rogando para que aquel terrorífico trío no detectara su presencia allí. A través la ranura por la que la puerta dejaba entrar la luz vieron pasar al primero, con paso firme y decidido. Tras él se asomo la esbelta silueta de Hanji, pensativa, a la cual seguía el más bajito del grupo, limpiando la sangre de su ropa mientras murmuraba pestes contra sabe dios qué o quién. Los pasos se alejaron poco a poco, mientras que la cuadrilla de cadetes esperaba inmóvil al sonido que les daría la señal para actuar. Cuando la puerta de los calabozos se cerró, Shasha guió a sus compañeros entre los varios pasillos de celdas, que ya conocía bastante bien por culpa de su incontrolable sentido del apetito.

Cruzaron varias esquinas antes de llegar a las pequeñas escaleras que los encaminaban a su destino.

Nada más abrirse la puerta la luz proveniente de las escaleras aportó un poco de luz a la oscura habitación. Christa entró junto con el agradable olor a bizcocho que despertó la atención de los tres prisioneros.

Christa: -Oh dios mío chicos, estáis fatal.

Reiner rió excéntrico, divertido por el comentario de la chica.

Christa: -Tomad, os hemos traído algunas cosas.

Christa le ofreció pan a Annie, que la miraba atónita, como si acabara de ver un fantasma.

Connie llevo medio Bizcocho a Belth, que simplemente lo aceptó sin rechistar, evitando el encuentro visual con el chico, mientras que Armin y Shasha ayudaban a Reiner a tragar algo de agua.

Annie: -Por qué?

Christa: -Cómo que por qué?

Reiner: -Por qué seguís ayudándonos?

Connie: -Mejor que no preguntéis, prefiero no pensármelo bien.

Armin: -Un ser humano, por naturaleza, no haría lo que vosotros hicisteis a su propia gente sin una razón de peso. Creo que necesitáis ayuda, por eso seguimos ayudándoos, tenéis que tener una razón, una razón que acabaremos descubriendo aunque no nos la queráis contar.

Belth: -Chicos... Soy el culpable de una de las más grandes masacres que jamás haya habido. Soy el mayor asesino de la historia, hace tiempo que dejé de ser humano. Por qué seguís queriendo ayudarme?

Todo se quedó en un profundo silencio. Un silencio prolongado en el tiempo que denotaba la falta de respuestas lógicas ante aquellas impactantes palabras. Annie miraba hacía su amigo con la complicidad grabada en la mirada, mientras que Reiner sonreía con una mueca de aceptación, sintiendo que le habían quitado las palabras de la boca.

Y en ese preciso instante, entró Eren dando una patada a la puerta entreabierta. Reiner tragó el que sabía que sería su último trago de agua en mucho tiempo, disfrutándolo todo lo posible.

Armin: -Eren...

El chico los miró con el odio reflejado en el intenso color verde de sus ojos, que lucían más dementes a cada día que pasaba.

La ardiente mirada del chico se encontró con las gélidas iris de la rubia, que lo miraba inexpresiva, completamente magullada y llena de rabia. Ninguno de los dos apartó la vista de la del otro, matándose con los ojos mientras ambos morían por dentro.

"Largo"-susurro el moreno a los cuatro intrusos, que se mantenían en tensión con miedo a que su compañero volviera a sufrir un ataque de ira, que tan frecuentes eran en él últimamente.

Eren: -Fuera!

Esta vez ya era obvio el estado en el que se encontraba, por lo que Armin tomó la iniciativa de irse, intentando prevenir un problema mucho mayor. Los cuatro fueron alejándose de los tres reclusos. "Resistid" -susurró Christa alejándose de Annie con lentamente. Los 4 fueron pasando a los lados de Eren, que seguía asesinando con los ojos a aquellos traidores hasta que Armin le puso una mano en el hombro obligándole a dar la vuelta.

Armin: -Vamos Eren.

La puerta se cerró, dejando a la oscuridad apoderarse de toda la estancia otra vez.

Reiner: -Definitivamente voy a casarme con esa enana.

Mientras tanto, unos pisos por encima...

Hanji: -Venga Levi, no nos va a ver nadie...

Levi: -Ya te he dicho que ahora no cuatro ojos.

Hanji: -Si lo estas deseando!

Levi: -Ja, ni en tus mejores sueños.

Hanji: -O vamos, está claro que te gusta, si no fuera así no habrías repetido tantas veces...

Levi: -Déjame en paz pesada.

Hanji: -Así que pesada eh? Muy bien, tu lo has querido.

La mujer se separo de él, sacando las manos de debajo de sus pantalones y girando la cabeza con orgullo siguió con su camino como si nada hubiera pasado. Levi puso los ojos en blanco en una mueca exasperación, y cruzó el pasillo en sentido contrario a la chica. Cuando llegó a su despacho y se sentó en el sillón que Erwin le había regalado por su "gran actuación" en las últimas expediciones, aunque en realidad solo se lo había dado porque él se había comprado uno mejor. Sacó todo el papeleo que tenía pendiente y lo miró con asco, como si de un montón de basura se tratara. En aquellos papeles no se hablaba de otra cosa que no fuera estúpida política. Y él debía firmar aquellos papeles como si estuviera de acuerdo con lo que aquellos cerdos egoístas le imponían como condición para salir de aquellos asquerosos muros. Incluso le habían tenido que enseñar a escribir, (cosa que aún no dominaba) para poder estar en el puesto en el que estaba. Cuándo había elegido él ocupar ese lugar? Si simplemente lo hubieran perdido en alguna expedición todo sería mucho mejor, ninguno de esos proyectos de monstruo conseguiría matarlo, y no tendría que aguantar a nadie. Sabía que todas esas cosas que pensaba eran solo tonterías sin sentido provocadas por la especie de rabieta con la que se despertara aquel día. Simplemente odiaba todo lo que tenía a su alrededor, pero bueno, eso le pasaba frecuentemente así que no se preocupaba. No le disgustaba ser un cabrón egocéntrico, así que simplemente por tener ese día, cogió todo su papeleo y lo tiró junto a la paja, preparada para encender las hipotéticas hogueras que se harían en caso de que tuvieran que acampar durante una expedición. En cuanto volvía a su despacho se encontró con Erwin, quién caminaba inexpresivo. Cuando se cruzaron el rubio ni se dio cuenta de la presencia de el moreno, que pasó de saludar por simple pereza. El comandante seguramente estuviera pensando en alguno de sus planes, abstraído del mundo real.

Cuando llegó de vuelta a su despacho y se recostó de nuevo en su trono personal, dejo que los huesos de sus doloridas piernas descansaran sobre la tapizada mesa, mesa que aunque a muchos podría parecerles hasta una obra de arte, a él le importaba menos aún que el papeleo, le era completamente indiferente si la madera era del norte, o de si las diferentes figuras fueran incrustaciones de otros materiales, todo eso le resbalaba. Lo único que calmaba su mal humor en aquellos momentos era que todo lo que tenía a su alrededor estaba impoluto, como tenía que ser.

En eses mísmos momentos en los campos de entrenamiento

Mikasa: -Fuiste un estúpido.

Armin: -Simplemente no soy capaz de odiarles Mikasa.

Jean: -Ella tiene razón, no se merecen una mierda.

Armin: -Vamos Jean, no puedes pensar así. Tú eras de los que mejor se llevaba con Reiner.

Mikasa: -Armin, no tienen perdón.

Jean: -Tú lo has dicho Mikasa.

Los tres siguieron trotando en silencio mientras Armin pensaba en las palabras de sus compañeros. Quizá tuvieran razón, pero aun así seguía convencido de que debía descubrir el motivo que empujaba a sus tres antiguos amigos.

Armin: - Que tal está Eren?

Mikasa: -Estaría mejor si no lo hubieras hecho.

Armin: -Vale, ya sé que tu también estás enfadada pero respóndeme por lo menos!

Mikasa: -Está más tranquilo. Hanji se lo llevo para experimentar.

Armin: -Ok

Jean: -Mikasa, debe ser duro tener que aguantar todo esto. Si necesitas ayuda solo tienes que avisarme.

Una pequeña risita se le escapó al pequeño rubio, divertido por las evidentes intenciones de Jean.

Mikasa: -Por qué iba yo a necesitar ayuda?

Jean: -Emm, pues, no sé, debe de ser difícil todo lo que estás pasando con lo de Eren, y... Bueno, eso...

Mikasa: -Estoy bien Jean, gracias.

Jean: -Si, vale genial, me alegro...

El entrenamiento prosiguió en silencio, hasta que el sargento Levi por fin bajó de su habitación para darles la orden de descansar.

Unas horas después

Ya casi todos estaban cenando entraron Hanji y Eren por la puerta, haciendo bastante ruido entre carcajadas. Los dos se sentaron en la misma mesa, separados del resto de conocidos, y prosiguieron con su conversación, riéndose hasta quedar sin respiración haciendo alusión a diversos individuos allí presentes, entre los cuales se repetían bastantes veces los nombres de Armin, o Rivaille.

Los dos estaban hasta arriba de tierra, pero a ninguno parecía importarle.

La cara de Heichou iba volviéndose cada vez más y más terrorífica a medida que se mordía el labio inferior, intentando reprimir sus ganas de arrancarle el cuello a aquella estúpida loca. Pero antes de que la ira de Rivaille se manifestara en la habitación Erwin se levantó y se dirigió al centro de la habitación.

Erwin: -Soldados, hoy hemos recibido el consentimiento para la misión más significativa y importante que hayamos tenido hasta el día de hoy. El próximo lunes, reuniré a la máxima patrulla de exploración que sea posible. La humanidad igualará la balanza con este golpe, golpe que asestaremos con la propia arma que un día la agredió.

Tenemos a los 3 titanes más peligrosos en nuestro poder ahora, que junto a la fuerza de Eren y nuestras tropas conseguirán de una vez por todas ganarle una partida a los titanes. Dentro de 5 días señores; recuperaremos la muralla María. Prepárense.

Continuara...

Y aquí prosigue la historia, espero que esté siendo de su agrado. Aún aguardan muchas cosas en esta inminente expedición, que pronto se llevará a cabo.

Quería agradecer especialmente a todos los lectores que comentaron, dieron follow o fav a este fic ya que eso es lo que mantiene la historia viva, pero no me olvido de los que no lo hicieron, a quienes invito a que se animen a darme su opinión sobre cómo se encamina esto. Muchisimas gracias por leer, y sobre todo por comentar. Hasta la próxima!