Capitulo 1: conociéndonos.

Los años pasaron desde que Drácula comenzó a vivir su nueva etapa en vida eterna, ser padre fue un milagro ya que los vampiros no pueden reproducirse con métodos como el sexo; pero eso ya no le interesaba ya que ahora tenía que estar pendiente de Haruka todo el tiempo, ya que la pequeña se transformaba cada vez que quería o simplemente para hacer algo, Drácula en muchas oportunidades pensó que la niña estaría mejor con su abuelo que no él; era cierto que se sentía que tenia los poderes de amabas razas pero los de vampiro no despertaban, es más parecía que la sed de sangre no se aria presente eso lo hacía sentir feliz ya que cuando el tomaba sangre era capaz de perder todo su auto control.

Desde la muerte de su esposa y el hallazgo de evidencia de que cazadores de monstruos, las reuniones anuales se vieron canceladas por asesinos sueltos, como les llamaban, desde entonces ya habían pasado 5 lagos años y Haruka era una verdadera amenaza andante, cuando tenía su arranque nadie tenía el valor para detenerla o cuando no controlaba sus impulsos de cazadora, en cada uno de esos casos Drácula tuvo que salir a buscar a su hija que como de costumbre o por su subconsciente siempre se dormía en el pequeño hueco que estaba en la entrada del castillo, siempre en el mismo lugar parecía que era un lugar que le inspiraba seguridad; ahora ellos dos caminaban por uno de los bosques para encontrarse con alguien que pensaba Drácula le caería bien a su hija, cuando llegaron al lugar acordado Haruka le pregunto a su padre si podía dar un paseo por el lugar y él solo le dijo que si no estaba dentro de un radio de 20 metro la castigaría, Haruka solo asintió ya en otras ocasiones la había castigado por ofender a vampiros nobles pero siempre era para mantener la paz en sus tierras.

Haruka paseo un rato en su forma humana pero al poco rato se transformo en lobo ya que se aburrió de caminar camino bastante hasta llegar a un riachuelo que la invitaba a jugar con el agua, jugó hasta que sintió que la miraban se puso a la defensiva con todos sus sentidos en alerta hasta que de repente una niña la tomo en brazos tan rápidamente que se sintió indefensa, la niña le sonreía y la llevaba muy bien sujetada en dirección a donde estaba su padre no tardo mucho en llega y vio a su padre junto a otros dos hombres, Drácula comenzó a reír a carcajadas.

– Jajá hay hija mía, creo que debí decirte que tuviera cuidado y sobre todo que no te fueras para el arroyo, bueno ya que la pequeña Michiru atrapo aprovechare para presentarte a las personas que están conmigo – hizo una pausa para ver si su hija se des transformaba pero nada paso – ellos son tu abuelo Varían y su amigo Henry – cada uno se le acerco al ser nombrado – y ella es Michiru.

Haruka por fin salió de su estado de shock, para soltarse y volver a su forma humana, miro a su padre de una forma en que él sabía lo que se le venía en sima.

– No se te vaya a pasa por tu cabeza que yo me voy a quedar acá – lo dijo tan fuerte y enojada que Drácula parecía chico al lado de ella.

– Haruka ya hablamos de esto, tu ya no puedes estar sin saber cómo controlar tu poder, aparte yo no soy un hombre lobo como para enseñarte, sé de sobra que no quieres esto pero es necesario, por favor Haruka es por tu bien a parte yo tan poco quiero estar lejos de ti pero yo ahora no estaré en casa y no puedo llevarte conmigo en este viaje: te prometo que tratare de volver lo antes posible, te quiero hija que estés bien – dijo sin dejar que Haruka lo interrumpiera y se transformo en una nube de murciélagos.

Haruka lo miro irse con un semblante frío como un témpano de hielo, pero su mirada denotaba lo sola que se sentía, Varían se acerco a su nieta con la intención de calmarla pero apenas se movió y ella se transformo en lobo y lo miro de una forma amenazante, Varían no sabía qué hacer ya que ella de cierta forma tenía más poder que él; pero cuando iba a intentar acercársele Michiru en su forma de lobo se le acerco y le lamió la cara haciendo retrocedes y des transformar a Haruka de golpe, Michiru hizo lo mismo y la miro de manera firme.

– ¿Quieres calmarte? Por favor, no te vamos a hacer nada solo queremos llevarte con nuestra manada, te prometo que nada malo te pasara, pero debes respetar a nuestro líder – dijo Michiru un poco asustada ya que noto que los instintos de Haruka no estaban del todo bajo control.

– Tranquila Michiru, para mí no tiene nada de nuevo que ella trate de morderme, cuando se transformo por primera vez me mordió tan fuerte que me dejo una pequeña marca, jeje me da gusto saber que te puedes cuidar… eres igual a tu madre, ven conmigo Haruka – dijo Varían con la esperanza de que se le acercara.

– ¿Cómo puedo confiar en unos desconocidos? – dijo Haruka con cara de o saber que hacer.

– Ven con nosotros y ve por ti misma como es nuestra manada y si no te gusta puedes volver a tu casa sola – dijo Henry un poco molesto por la actitud de la niña, pero se arrepintió cuando vio a su amigo Varían rojo de la ira – mis sinceras disculpa líder.

Haruka se acerco muy lenta mente a Varían para tocar su mano derecha, para ver la pequeña cicatriz que tenia, luego la toco con curiosidad para toco después tirar de su chaqueta, solo que no contaba con botarlo al suelo de golpe, Haruka se escondió detrás de un árbol por si su abuelo se enojaba; Varían estaba atontado, su nieta lo mando al suelo sin siquiera hacer un mínimo esfuerzo eso lo impresiono mucho pero cuando miro en la dirección en donde estaba Haruka noto que ella tenía miedo de él.

–Haruka yo no te voy a hacer nada, es más ¿esto te había pasado con Drácula? – pregunto con mucho interés, Haruka solo asintió asustada – ya veo, por eso me pidió que te cuidara… mira pequeña tu padre quiere que aprendas a controlar tu fuerza para que no le hagas daño a otras personas, Haruka tu ¿me dejarías enseñarte?

Haruka lo miro unos segundo y luego asintió, acercándose de a poco hasta quedar a su lado; Varían no cabía en su felicidad su nieta era más fuerte que él y que el mismísimo Drácula, lo que la volvía en la futura lides de todos los monstruos y brujas; miro como Haruka trataba de tomar su mano con mucho miedo, él sabía porque tenía miedo, Drácula jamás le daría la mano a ella porque tratarían de herirlo ha trabes de Haruka, tomo la mano de su nieta para alzarla en sus hombros, Haruka se asusto al principio pero después se quedo tranquila, miro todo el camino hasta llegar a un pequeño pueblo escondido entre el bosque y la montaña, todas las personas le miraron de una forma asesina por decir mínimo, para ellos era insólito e irrespetuoso que una niña que no sabían quién era estuviera sentada en los hombros de su líder, una señora de casi la misma edad que Varían se les acerco.

– Varían baja en este preciso instante a nuestra nieta de tus hombros que se puede lastima por dios, solo tiene 5 años y tu ya empiezas a hacer tontería deberías avergonzarte – dijo enfurecida y tomando en brazos a Haruka, la abrazo hasta que se tranquilizo; todo el pueblo estaba en shock su líder siendo retado por su esposa era algo impresionante.

–Pero cariño a Haruka no le molestaba, ni le incomodaba, ni mucho menos le disgustaba – dijo tratando de calmar a su mujer.

–Dime mi niña ¿él está diciendo la verdad? – pregunto la mujer a Haruka, quien dijo un casi inaudible sí que para su abuela fue suficiente – Varían si quieres comer algo esta noche ve a casar un venado muy grande y de paso cortas un poco de leña para que Haruka no pase frío en la noche.

Varían se fue sin decir nada, mientras su mujer y su nieta se iban a para la casa; dejando a muchos espectadores atónitos, Haruka miro la casa de sus abuelos algo curiosa y asustada.

–No estés asustada mi pequeña, esta casa es tanto nuestra como tuya, ¿te han dicho qué eres igual a tu madre? – dijo la mujer esperando que hablara un poco más Haruka.

– Si, el abuelo y mi papá, él siempre lo dice – dijo Haruka algo triste.

Su abuela no dijo nada, ella entendía que su yerno no podía expresar todo el tiempo su amor a su hija, y mucho menos a su nieta; ya sabía algo y era que Haruka no era muy buena controlando su poder lo noto cuando vio a su esposo con ella en sus hombros en señal de haber sido vencido por la pequeña; la miro un instante más antes de agacharse para dale un beso en su frente junto con un abrazo.

– Ve a jugar a fuera Haruka, mientras yo preparo tu cuarto, de seguro estas cansada… vamos – dijo mirando como su nieta dudaba en salir, pero aun cuando le insistió ella no salía – no te harán daño y si lo hacen tu abuelo y yo estaremos más que furiosos, así que sal con toda tranquilidad.

Haruka salió con cuidado ya que no conocía a nadie de esa aldea, apenas salió y unos adolescentes se le acercaron, la miraron por un rato.

–Jaja si esta cosa venció a nuestro líder, puede que ya cualquiera lo pueda hacer… vamos enano pégame con todas tus fuerza de nenita – dijo el muchacho con cara de burla.

Haruka ni lo pensó le pego con todas sus fuerzas mandándolo a volar unos cuantos kilómetro de distancia, los amigos de este y la aldea completa veían atónitos a la pequeña niña, después de unos segundo Haruka se arrepintió de lo que hizo ya que sus abuelos se le acercaron, se preparo para lo peor.

– ¿Qué creen que están haciendo grupo de vándalos? – dijo Varían muy enojado – ella no conoce nada de nosotros y uds. vienen a intimidarla, para demostrar lo fuerte que son, por favor, ella apenas y sabe dominar sus instintos ¿cómo no pensaron que tuviera una fuerzas mucho mayor que la de uds.?

– Nuestro yerno la envió para acá para que aprendiera a controlar su fuerza, no vino de visita nada más y si venció a su abuelo fue porque ella tiene más fuerza que cualquiera, ahora largo de aquí, fuera – dijo la abuela tomando a su nieta de forma protectora y posesiva.

Haruka no entendió nada de lo que pasaba, se suponía que ella hizo algo malo o no era así; miro a su abuelo y este a ella, Haruka bajo la cabeza esperando a que la retaran pero este solo le desordeno el pelo, y la llevo en brazos a su casa, Haruka no sabía qué hacer, tomo un poco de aire y valor para hablar.

– ¿Por qué no me retan por lo que hice? – pregunto Haruka mirando a sus abuelos a los ojos.

– Drácula ¿no te dijo nada de nuestras costumbres verdad? – dijo Varían mirando sus ojos, como no le respondió lo tomo como un sí – acá es normal que entre los miembros jóvenes usen su fuerza o como le dicen los humanos que muestren su poderío, por eso no te retamos en todo caso no creo que él no te haya provocado, así que todo está bien.

Haruka mira a su abuela para saber si decía la verdad, y al parecer así era; sin previo aviso su abuela la tomo de la mano y la llevo hasta uno de los cuarto de la casa, al entrar miro con tranquilidad un lindo cuarto lleno de peluches y muy iluminado, lo miro como cosa rara para ella eso no era tan lindo y deseaba que no le mostraran la peor amenaza de su padre.

– Amor, creo que nuestra nieta no es del tipo de niña que le gusten los vestidos – dijo su abuelo desde la puerta algo que no le agrado a su esposa, pero no dijo nada solo miro a su marido y luego a Haruka – mira Haruka, a tu abuela Helen siempre deseo que su hija, o sea tu madre, usara un vestido aunque fuera una sola vez y bueno lo hizo y más de una vez pero eso fue hace años… no te voy a decir más pero quiero que sepas que no te aremos nada y sobretodo no te forzaremos a hacer algo que no quieras ¿entiendes?

Haruka solo movió la cabeza ya que como siempre que ocupaba toda su fuerza se quedaba dormida en unos instantes, antes de tocar el suelo su abuela ya la tenía en brazos, tomándola con mucho cuidado de no hacerle daño involuntariamente, la acostó en la cama del cuarto, asegurándose de taparla bien y de que estuviera cómoda, deposito un beso en su frente y se retiro del dormitorio en compañía de su esposo; una vez lo bastante lejos del dormitorio comenzó a llorar a mares, su nieta era igual en grandes sentidos a su hija, el color y tipo de cabello eran iguales e incluso la mayoría de las facciones de su rostro eran como el de su madre.

– Es igual a ella… es igual a mi niñita, tal vez no en todo pero si en gran medida… – dijo ya llegando a la cocina, se giro de repente mirando a su marido con ojos con un poco de ira, provocando miedo en él – ¿cómo no la trajiste antes?… mira como llego, sabes de sobra que nuestro "yerno" no puede expresar sus sentimientos hacia ella, mucho menos darle alientos a que ella le diga que lo quiere y no voy a aceptar la escusa de que es por los cazadores que rondan las tierras del reino de los monstruos.

– Él no la trajo antes porque no lo dejaba, lo intento en varias ocasiones pero nunca se alejo de él siempre volvía y él me avisaba para que volviera a casa – dijo mirando para afuera y notando la presencia de su mejor amigo junto a su familia – tenemos visitas mi amor, será mejor que te limpies la cara.

Helen se lavo la cara para salir junto a su marido a la puerta y recibir a sus visitas, Henry y su familia estaban en la puerta de la casa de su líder para conocer más a fondo a la pequeña nieta de este.

– Buenas noches líder, he venido a presentarle mis disculpas a su nieta por el comportamiento de mi hijo, ya que apenas y llego esta tarde y él ya empezó con sus cosas – dijo Henry algo molesto con su hijo, y este solo lo miro con algo de enojo – espero que su impresión sobre la aldea no sea errada por el actuar de él, por otro lado traje a Michiru para que se conozcan mejor y de paso hablar de cómo la van a entrenar ud. y su señora mi líder.

– La verdad no lo he pensado, y pues no creo ser lo suficientemente fuerte como para entrenarla, ni se diga para retarla pero creo que eso si lo hizo muy bien mi yerno, ahora si me disculpas mi amor, me llevaré a Henry y a su hijo para hablar de ciertos temas, tu junto a Natalia pueden ver que abra de cenar mientras que la pequeña Michiru puede intentar despertar a Haruka – dijo mientras se retiraba en compañía de los mencionados y dejaba a las mujeres ver lo que harían.

Helen y Natalia se retiraron a la cocina dejando a Michiru ver que haría; la pequeña Michiru fue al cuarto que le apunto Varían a un paso pausado y pensativo, entro sin hacer ruido alguno encontrándose con la niña que le dio su merecido a su hermano mayor, la miro por un largo rato detallando cada detalle de su rostro, en un acto involuntario le dio un beso en la mejilla logrando despertar a la bella durmiente, que al abrir los ojos se encontró con un azul que la impresiono, la primera vez que vio a la dueña de esos ojos se quedo muy impresionada de que a pesar de estar en su forma humana corría como si estuviera en su forma de lobo, pero ahora sus ojos la deslumbraron a tal grado de dejarla sin aliento, sin razón o pensamiento, solo estaban eso hechizantes ojos de un azul imposible de comparar con algún azul de la naturaleza; pero como todo sueño tiene su fin, el pequeño en sueño de Haruka y Michiru fue interrumpido por el sonido del estomago de Haruka, quien al darse cuenta se volvió un tomate con manos y pies.

Sin decir una sola palabra Haruka se levanta de su cama para dirigirse a la cocina, no le dirigió ni una sola mirada a Michiru mientras se retiraba de su dormitorio, antes de salir totalmente de su cuarto se encontró con su abuelo que la miro con curiosidad, la cual fue respondido con una gruñido feroz que asusto a más de media aldea, paso por su lado y fue hasta la cocina, donde su abuela la miro con recelo y mucho cuidado, al poco rato llegaron los demás Varían miro a su nieta con miedo justo en el ínstate en que ella lo mira de forma acecina.

– ¿Por qué estaba en mi dormitorio? – dijo Haruka tratando de calmarse, pero al no escuchar respuesta, rugió más fuerte que la vez pasada congelando la sangre de todos en la aldea.

– Porque creía que sería mejor para ti tener alguien de tu edad con quien hablar – dijo Varían casi comiéndose las uñas por lo que podría pasar si su nieta se enojaba.

– Por el momento no gracias, no quiero que desconocidos se acerquen a mi mientras duermo, mucho menos ella – dijo con más enojo que la ves pasada mientras se retiraba – me voy a mi dormitorio, no quiero que me molesten, solo avisen cuando se vayan.

Se levantó de la mesa rustica de roble para volver por ese pasillo estrecho a su dormitorio y ahí tratar de apaciguar su furia, mientras en la cocina un muy asustado Varían pensaba en cómo arreglar este problema, Helen se paro y camino hasta el dormitorio que desde ese día seria de su nieta, entro de forma silenciosa y le acaricio la cara, logrando que la girara y le mirara fijamente.

– Tienes que aprender a relacionarte con los jóvenes de esta aldea, yo entiendo que en el mundo donde has crecido hasta ahora haya sido duro a tal grado de no querer a nadie cerca de ti pero acá tendrás que convivir con las demás persona, aunque no te guste pero trata de no enfurecerte a la primera ya que aun no pasa ni un año como para que sepamos todo, Haruka, piensa en cómo tratar de relacionarte con los demás y qué cosas te gustaría que supiéramos – dijo Helen mirando la mirada asustada de Haruka para después irse a la cocina y mirar a su esposo de forma de advertencia.

– Lo siento cariño – dijo Varían más asustado que antes.

Justo antes de que dijera algo más Haruka apareció y se volvió a sentar en su puesto, pero sin mirar a nadie, cosa que alarmo a Varían pero no a Helen, quien esperaba otra cosa aparte de que se volviera a sentar pero al ver que no hacía nada más decidió hablar para ver qué pasaba.

– Haruka hay algo que debes saber y es que, a partir de mañana ira a la escuela de la aldea – apenas dijo la palabra "escuela" Haruka la miro como si no creyera lo que escuchaba – lo siento si no es de tu agrado pero tienes que ir para que aprendas a dominar tu habilidades y…

– ¿Con quién hablaron para creer que yo voy a ir por las buenas? – dijo con un tono lúgubre y que denotaba que ahora si estaba furiosa, Varían rezaba para que mañana siguiera con vida, por otro lado Helen ya había notado que Haruka no sabía nada y que cierta persona no hacía más que meter la pata y bien a fondo.

– Haruka, ya hablamos sobre que tenias que sociabilizar con el resto de la aldea y más con los niños de tu edad – dijo de forma firme Helen.

– Simplemente no iré a ningún lado y es mi última palabra – dijo Haruka volviendo a parase de la mesa y yendo a su dormitorio a dormir de una vez.

– Cariño espero que no metas más la pata o no será una sola noche la que duermas en la calle – dijo Helen mientras se retiraba de la mese y se iba a dormir.

El asombro de los invitados fue enorme al saber que su líder esa noche dormiría en la calle, pero una de las invitadas miraba el pasillo por donde desaparecieron las dos mujeres de esa casa pensando que mañana las vería de nuevo pero no de la misma forma que hoy, por otro lado Varían pensaba como decirle a su esposa que su nieta estaba ahí para que conociera a cierta damita y que dentro de cuatro meces tenían de comunicarles que se casarían en el futuro, de solo planteárselo sentía los diente afilados de su nieta en su mano rompiéndola y desgarrándole la carne. Después de unas horas más sus invitados se retiraron a dormir y dejaron a su jefe en su casa, esperando que no lo dejaran dormir afuera; una vez que sus invitados estuvieron lejos de su vista se atrevió a voltear su rostro para mirar los ojos de su esposa y ver cómo debía comunicarle la decisión de Drácula.

A la mañana siguiente todos en la aldea estaban asustados, porque desde muy temprano se escuchaba como unos rugidos provenientes de la casa de su líder, nadie sabía de quienes se trataban pero era seguro que ni un solo aldeano quería cruzarse con quienes fueran; pocas horas después en la escuela del pueblo (o más bien en los campos de entrenamiento) cierta niña de ojos azules pensaba si es que lo de la mañana era una pelea entre nieta y abuela, o eran nieta y abuela matando al abuelo; segundos después supo que era la primera opción ya que una loba de pelaje color blanco intenso, traía en su hocico (o boca, dentadura, como gusten) a un lobita de pelaje color oro, que venía bien amarrada.

Todos miraron incrédulos a la esposa de su líder era la primera vez que se le veía en su forma de lobo después de muchos años sin usarla y por los rasguños que traía se notaba que tuvo una pelea campal contra la pequeña loba; sin mucho cuidado la arroja al suelo y la mira de forma severa, para poco después destransformarse las dos al mismo tiempo.

– Muy bien jovencita, ahora vas a asistir a tus clases todos los días y no se te ocurrir repetir el show de esta mañana nuevamente, pero en todo caso fue bueno tener algo de ejercicio matutino pero no lo vuelvas a hacer, ahora más que nunca tienes que dominar tus instintos ¿entendido? – dijo Helen muy seria, todos los ahí presentes estaban sorprendidos, ya que la mujer ahí presente estaba llena de heridas y moretones, sin mencionar que la pequeña niña al frente suyo parecía no tener ni uno solo.

– Si ya entendí… es solo que no quería ponerme esa ropa, dile al abuelo que lamento haberle roto el brazo izquierdo – dijo muy apenada Haruka, sin mirar a su abuela a los ojos.

Helen la miro con ternura, ya que esto lo vivió hacía muchos años atrás pero con alguien muy diferente, alguien quien no se disculpo y jamás se retracto de lo que había hecho, ni disculpas le mando a su padre, pero bueno eso era el lado positivo de Haruka no era igual a ninguno de sus padres; sonrió con orgullo de que su nieta fuera muy diferente a su padres, se agacho para estar a la altura de Haruka y le deposito un beso en la frente en forma de despedida. Haruka miro como se iba su abuela, para después voltear y ver a los que serian sus compañeros de clase; de todos los ahí presentes logro reconocer a la niña que fue a buscarla junto con su abuelo y que la vio dormir; Michiru le sonríe porque la a reconocido a pesar de su mal carácter ella le parecía agradable, con cautela se fue acercando a Haruka, quien no se movía de su lugar y tentando un poco a su suerte le tomo de la mano, cosa que provoco que Haruka las mirara.

– Que bueno que hayas venido… ven te presentare a nuestro profesor – dijo Michiru mientras empezaba a caminar en dirección al profesor pero este retrocedía a cada paso que ellas daban.

– Lo siento niños, hoy tengo algo que hacer compromiso – dijo el profesor mientras salía corriendo de la escuela.

Los niños miraron a su profesor salir huyendo, para luego volver a mirar a la recién llegada y hacer lo mismo poco después; Michiru miro extrañada el comportamiento de todos sus compañeros y profesor, ya que no entendía el porqué de su huida, era verdad que Haruka tenía un humor nada amigable pero no por eso van a temerle, de repente siente como Haruka se suelta de su mano para irse pero Michiru no la dejo, la volvió a tomar de la mano y la dirigió hasta el bosque.

– No te preocupes, yo te ayudare a controlar tus instintos, no dejes que lo que paso te moleste, ellos solo son unos cobardes – dijo con una sonrisa que logro hacer sonrojar a Haruka.

– Si… está bien – dijo por decir algo – ¿qué vamos a hacer?

– Lo primero que me enseñaron fue como conseguir alimentos del bosque… como por ejemplo vallas, champiñones y hierbas curativas… ¿sabes algo de eso? – pregunto muy tranquila, vio como se sonrojaba de nuevo y negando con la cabeza – para nosotros que vivimos en los bosques es importante saber esto, ya que él no solo nos proporciona resguardo sino alimentos, bueno empecemos.

Haruka solo asentía o negaba con la cabeza a lo que le preguntara Michiru, ambas pasaron toda la mañana y la tarde en el bosque viendo los frutos que se podían comer y las hierbas que servían para curar; cuando ya estaba oscureciendo decidieron que era momento de volver al pueblo; caminaban mientras tenían al fin una conversación, hasta que de la nada un búho gigante y viejo comenzó a atacarlas, Michiru empujo a Haruka cuando vio que la estaba a punto de golpear siendo ella la que recibiera el golpe más fuerte; Haruka se le acerco y la reviso, luego de verificar su estado, se transformo, Michiru la miro con preocupación ese búho era muy viejo y nadie le había podido hacer un rasguño siquiera, miro con preocupación cómo Haruka se preparaba para atacar, como el viejo búho la estaba a punto de atacar con todo, no pudo ver ya que cerró los ojos y se tapo los oídos, estuvo así un largo rato hasta que siente una cálida mano sobre su hombro, abre los ojos y ve como Haruka le sonríe, mira a su alrededor y en el suelo estaba el viejo búho muerto, su sorpresa se reflejaba en su cara.

– ¿Cómo lo hiciste? – dijo más por inercia que por querer saber.

– Pues simple salte sobre él y… creo que es mejor no especificar, ya es muy tarde como para ir caminado a la aldea creo que será mejor que nos quedemos acá y veamos la forma de resguardarnos – dijo mientras tomaba en brazos a Michiru y la trasladaba cerda de un árbol para poco después irse a buscar algunas ramas y piedras para hacer una fogata.

Esa noche Haruka puso en práctica todo lo que le había enseñado Michiru en el día, quien estuvo muy contenta de ver que tan rápido podía aprender Haruka en tan solo unas horas; esa noche comieron vallas y champiñones junto con el viejo búho; Michiru estaba muy sorprendida de que a pesar de la tosca postura que tenia Haruka cuando se puso en posición de ataque fue lo suficientemente efectiva para vencer y matar al viejo búho.

Por otro la en la aldea habían cuatro personas a punto de matar a un solo hombre por la acciones y actitud que tuvo ese día.

– ¿Cómo se te ocurrió dejar solos a los niños?, ¿acaso eres un idiota? – gritaba Varían mostrando su enojo por cada uno de sus poros – son apenas unos niños que no controlas al 100% sus instintos y para rematar, están perdidas mi nieta y la hija del segundo al mando… como se te ocurrió decirnos que no sabes donde están porque no impartiste la clase de hoy, por miedo a una niña

– Varían cálmate en este instante que insultar y/o masacrar a este inútil no nos ayudara a encontrarlas – Helen estaba que descuartizaba al pobre hombre que estaba al frente de los cuatro.

– Creo que debemos buscarlas, nosotros cuatro nadie más… aunque admito esto no lo hacemos desde que nos casamos ¿no Helen? – pregunto Natalia dirigiéndose a su casa sin esperar respuesta.

– Si Natalia, eso es mucho tiempo – dijo mientras entraba a su casa.

Ambas mujeres se cambiaron de ropa, a unas más cómodas para lo que iban a hacer, sus esposos se sonrojaron a más no poder ya que esa ropas era un poco… reveladoras; incluso el pobre hombre que hace unos minutos atrás estaba siendo maltratado verbalmente estaba que no se lo creía, a pesar de los años esas dos mujeres seguían siendo las más hermosas de la manada.

– Varían, ¿vienes o te quedas? – dijo Helen sonriendo por el estado de estupor de su marido.

– Voy – dijo con algo de dificultad.

– Nosotras nos adelantaremos… vámonos Helen – dijo Natalia mientras corría hacia el bosque, en pocos segundos Helen ya estaba a su lado.

– Si le dices a alguien lo que viste, date por muerto alfeñique – dijo Henry con mucho enojo por la cara de baboso que tenía el imbécil que miraba en la dirección donde desapareció su esposa y la de su líder.

En otro lugar dos pequeñas niñas estaban mirando a su alrededor con un poco de preocupación ya que para ese entonces sus familias deberían haber notado su ausencia; en eso estaban pensando ambas cuando de repente Michiru comenzó a temblar, Haruka la miro y examino su herida, no estaba del todo mal esta pero cuando le tomo la temperatura noto que tenía mucha fiebre… la mirada que tenía en ella le dedicaba, decía que tenía hipotermia, Haruka como siempre actuó instintivamente y se transformo, pero al ser su forma de lobo tan pequeña, no podía darle el calor que necesitaba, pensó que si hacia "eso" sus abuelos se enojarían pero al no quedarle mucha opción, hizo lo que su padre le prohibió hacer, poco a poco su forma de lobo fue creciendo hasta tener el tamaño más grande que el de un lobo adulto, es más el tamaño que tenia era mucho más grande del que se le haya visto a un lobo. Con un cuidado extremo rodeo a Michiru con su cuerpo, esta estaba asombrada de lo que había hecho Haruka, y por sobre todas las cosas por lo suave de su pelaje, estuvieron un rato más despiertas pero a fin de cuentas el cansancio las venció y se durmieron profundamente.

Por otro lado los grupos de Helen y Varían, no las encontraban y comenzaban a desesperarse, ya que llevaban horas desaparecidas, Varían sugirió que ellos volvieran por si ya estaban en la aldea, mientras que ellas seguían buscando (ya que se negaron rotundamente a irse al pueblo). Helen y Natalia caminaban por el bosque un poco cansadas ya que no encontraban rastreo de las pequeñas pero de repente divisan una fogata en su campo visual y algo dorado junto a ella, corrieron a todo lo que podían y se encontraron con un inmenso lobo con un pelaje de color oro, que estaba envolviendo a una pequeña niña que dormía plácidamente.

– Gracias al cielo que están las dos bien – dijo Helen mirando a las niñas, pero luego mira con más cuidado a Michiru y ve que tiene una herida – Natalia, tu hija tiene una herida no parece ser de riesgo pero no tiene del todo buena pinta… por lo menos está bien tratada.

– Helen… ¿cuán fuerte es tu nieta? – dijo Natalia mirando lo que estaba al otro lado de la fogata; su voz denotaba lo asombrada que estaba, pero sabía de sobra que eso no lo pudo haber hecho Michiru, pero si lo pudo haber hecho Haruka.

– No lo sé, pero de algo estoy segura nadie la podrá superar… ¿por qué la pregunta? – dijo mirando a Natalia.

Natalia no respondió ya que escucharon un quejido de dolor, miraron a las niñas y notaron como el gran lobo había vuelto a ser Haruka quien con una mano se limpiaba los ojos y con la otra sostenía a Michiru.

– ¿Cuándo llegaron? – dijo con sueño.

– Hace poco mi niña, lo has hecho muy bien… descansa nosotras nos ocuparemos de uds., así que duerme tranquila – dijo Helen mientras sostenía a Haruka y Natalia hacia lo mismo con Michiru quien se quejo de dolor al ser movida.

Helen y Natalia se miraron un buen rato, para luego marcharse con las niñas y los restos del viejo búho, caminaron con mucho cuidado de no despertarlas; no tardaron mucho en llegar a la aldea en donde les esperaban sus esposos muy inquietos, al verlas corrieron a su lado… Henry miro a Michiru con preocupación ya que su herida no estaba para nada bien según él; Varían estaba inmóvil viendo a Haruka dormida en brazos de su abuela y con los restos de cierto búho muy peligroso.

– ¿Lo hizo ella? – dijo Varían muy entusiasmado, como respuesta solo recibió un beso por parte de Helen quien entro a su casa con la pequeña, eso sí le entrego los restos del búho a su marido.

Continuara…

N/A: ya se mucha demora, pero no tenia inspiración y aun tengo problemas con mis otras historias pero que se le va a hacer, nos leemos en otra ocasión, bye bye.-