Disclaimer: Ninguno de los personajes de SNK me pertenece.

Capítulo 15 - La pared María.

Las admiró desde las sombras, dando otra calada a otro de sus indispensables cigarrillos. El vapor escapó por su nariz dejando escapar con él todo el aire de sus pulmones.

-Sh, tranquila todo está bien. -Le decía Hanji a su compañera, que se escondía del mundo haciendo un ovillo con su cuerpo.

La pequeña respiraba atropelladamente y temblaba mucho, pero aquella científica loca seguía allí para ayudara. Por poco no había llegado a tiempo para salvarlas, esta vez se había despistado, no podía volver a ocurrir. Se apoyó en el árbol sobre el cual se encontraba y volvió a aguantar el pitillo con la boca. A sus cuchillas ya no les quedaba mucho, así que tenía que actuar rápido. Echó una última ojeada a las dos mujeres y saltó al vacío.

Intentaba desplazarse lo más rápido posible sin llamar la atención, pero tampoco ocultaba demasiado el rastro de gas que iba dejando tras de sí. A veces deseaba que alguno de ellos lo descubriera de una maldita vez, pero aún no era el momento, por ahora todo debía seguir tal y como estaba. -Me tengo que afeitar...-Pensó después de rascarse la barbilla, acariciando la ya algo abundante barba que cubría su mentón. Su pelo también estaba bastante descuidado, y aún más ahora que había dejado de utilizar aquella vieja pañueleta con la que se lo cubría anteriormente. Llevaba tanto tiempo allí fuera...simplemente se sorprendía de seguir con vida, ya que él había estado petando en las puertas del cielo, como decía la canción.

Después de saltar por encima del último árbol del extenso bosque en el que se encontraban Hanji y Petra decidió que aquel era un buen sitio para hacerlo. Se colocó justo en medio de aquella gran explanada y disparó una bengala color verde que brilló con fuerza en la oscuridad de la noche.

Mientras tanto, unos km más atrás...

- "Boom"-

-Una bengala!? -La mujer castaña se quedó asimilando durante unos instantes aquel hecho.- Vamos Petra tienes que levantarte, tenemos una oportunidad.

Pero Petra no respondía, así que Hanji decidió hacerlo por ella. La cogió en brazos y echó a correr, aquella columna de humo color verde era la única esperanza real de supervivencia que les quedaba.

Algunas horas antes, en un pequeño pueblo fantasma...

Todos los miembros presentes en aquella casa se reunían al rededor de la cama donde descansaba Ymir, que respiraba con dificultad mientras intentaba recordar lo que había pasado.

-Hanji sigue viva!

-Ajá, y Ral también.

-Petra!? -Preguntaron Cintia y Eren al unísono.

-Sí, Petra.

-Pero cómo?

-Es una historia muy larga Jaeger, ya os la contaré después.

-No, ahora.

-No te pongas imbécil maldito histérico.

-Tiene razón Eren, lo importante es que nos cuente cómo ha llegado aquí y donde se encuentran ahora mismo.

El muchacho cogió aire como para seguir protestando pero Mikasa puso una mano en su hombro, apoyando de esta forma las palabras de Armin. Entonces el castaño dejó escapar el aire en un suspiro y intentó tranquilizarse.

-Cof cof.

-Ymir estas bien!?

-Si si, tranquila peque.- Dijo la morena dedicándole una sonrisa a la chica.

-Ymir, puedes seguir por favor?

- Arlert joder, que coñazo eres a veces.

-...

-Aún no nos habíamos levantado cuando las llamas rodearon mi cama. Cuando el fuego llegó a mí me desperté por el dolor, pero en cuanto me di levantado me encontré con que toda la casa estaba en llamas, así que corrí a socorrerlas a las dos y las saqué a rastras por la puerta.

-Fuiste capaz de arrastrarlas a las dos con medio cuerpo quemado?

-Pues claro que sí Springer, ¿con quién crees que estás hablando?

-Wow..

-Sigue Ymir por favor.

-Armin tranquilo ostia! Eres más pesado que una vaca en brazos. Cof cof.

(Armin suspiró ya desesperado por el mal carácter de la morena.)

-Ymir no deberías seguir hablando aún estas malherida.

-No pasa nada Christa. -Dijo Ymir volviendo a deshacerse de su expresión de chulería y cabreo para dirigirse a la rubia.

-Arlert tiene razón, la chica tiene que seguir informando. -Ordenó la capitana Cintia secamente.

-Gracias...

-Bueno, pues no me interrumpáis más joder. El caso es que nada más escapar de la casa sentí un impacto muy fuerte en mi hombro, fue entonces cuando me convertí en titán y hui del pueblo. No me acuerdo muy bien de ese trozo, ya os he dicho que tengo algunas lagunas, pero creo recordar que unos titanes nos atacaron. Dejé que Hanji se fuera con Petra mientras yo distraía a las bestias pero la verdad es que la herida del hombro me seguía molestando incluso después de ser regenerada, así que tuve que escapar de ellos yo también. Cuando conseguí perderlos ya estaba en forma humana. Pasé bastante tiempo caminando a la deriva como pude hasta que llegué hasta esta villa y escuché vuestras voces dentro de la casa.

-Entonces la herida del hombro aún no se te ha curado?

-No, pero creo que ya sé la razón de eso...

Ymir dejó que su hombro asomar por el cuello del camisón limpio que le habían proporcionado, enseñando el profundo agujero que se adentraba en su carne. Un orificio completamente circular, el cual estaba rodeado por un gran moratón y sangre seca que asomaba desde el borde de la abertura.

-Eso es un...balazo? -Preguntó Armin completamente atónito.

-Creo que sí, y la bala aún sigue dentro de mi hombro, por eso no se ha podido regenerar como lo hicieron las quemaduras.

-Pero eso quiere decir, que lo que prendió fuego a la casa y posteriormente os atacó fue...un ser humano.

El silencio se hizo con la habitación. Una horda de alocadas ideas comenzó a aparecer en la cabeza del rubio: ¿un traidor en los cuerpos de reconocimiento?¿Un soldado asustado que sabía la verdad sobre Ymir? o quizás, y solo quizás ¿alguien que fuera capaz de sobrevivir fuera de las murallas?

-Eso se va a infectar.-Dijo Jean mirando hacia la herida de la chica. -Si no eres capaz de regenerarlo tenemos que sacar la bala y desinfectar la herida.

-Vale, pero alguien de aquí tiene una mínima idea de medicina?

-Quizás si encontrásemos a Hanji...

-Si es que siguen con vida.

-Mientras no sepamos exactamente si están vivas o muertas nuestro deber es ir a buscarlas y ayudarlas. Así que ya sabéis cual es la misión para mañana. -Cuando Cintia acabó de hablar todos los cadetes volvieron a la realidad sabiendo que volvían a tener un objetivo claro.

-Si señora! -Respondieron todos a coro.

-Ahora a descansar todo el mundo, mañana tendréis un día muy largo.

Toda la tropa comenzó a dispersarse, cada uno buscando un sitio donde poder dormir a gusto. Shasha se acercó junto con Mikasa a la capitana y la ayudaron a llegar a la habitación que le tenían reservada para que pudiera recuperarse. Shasha abrió la cama mientras que Mikasa aguantaba de la mujer, después de esto las dos muchachas la introdujeron con cuidado entre las sabanas.

-Seguro que está bien capitana?

-Sí, tranquila Braus, todo está bien.

-Seguro?

-Estará bien Shasha, yo cuido de ella esta noche.

-No Mikasa, es mi culpa que este así y tengo que...

-Descansar. -Respondió la pelinegra antes de que su compañera pudiera terminar la frase.

-Pero...

-Ackerman tiene razón Shasha, necesitas descanso. Vete, no pasa nada.

-Sí, supongo que tenéis razón...Buenas noches capitana, recupérese por favor -Dijo la muchacha mientras se acercaba a la puerta.

-Braus.

-Si señora?

-No te culpes mas por esto, no fue culpa tuya en absoluto.

-...Si señora -Susurró Shasha mientras le dedicaba una falsa sonrisa y cerró la puerta.

La habitación se quedó en silencio durante unos instantes. Mikasa se dispuso a sentarse en la silla junto al cabezal de la cama, pero la convaleciente la agarró de la mano, y le pidió que se sentara en la cama junto a ella. La muchacha accedió y se acomodo en la cama, apoyando la espalda en la pared y entonces Cintia dejó caer su cabeza sobre las piernas de la chica.

-Ackerman.

-Si señora?

-No dejes que siga atormentándose de esa forma, esa chica es demasiado alegre como para perder su sonrisa por un daño colateral de una batalla.

-Tranquila capitana, me encargaré de que no lo haga.

-Me alegra oír eso. Necesitáis buen humor y ánimos para aguantar tal y como estáis ahora, no podéis permitiros desmoronaros, porque el primero que lo haga se llevara al equipo con él. Me entiendes?

-Si capitana, lo sé perfectamente.

La rubia cerró los ojos y asintió con la cabeza, aprobando la respuesta de Mikasa.

-Ackerman.

-Si señora?

-Tienes miedo?

-No señora.

-Bien. Necesito que me prometas otra cosa.

(Mikasa la miró desconcertada)

- Soy fuerte, y he hecho todo lo que debía desde que me uní a las tropas, pero mi cuerpo ya no me permitirá aguantar más. Tu eres fuerte también, increíblemente fuerte, incluso podría comparársete con Rivaille, y sé que tienes lo que hay que tener para cuidar de los tuyos. Necesito que resistas por mí lo que tus compañeros no puedan resistir solos.

-...

-Espero que estés a la altura.

-Lo estaré señora. -Aprobó finalmente Mikasa mirándola seriamente. -Yo seré fuerte por las dos.

-Bien.

El silencio volvió a apoderarse de la habitación, volviendo todo más tranquilo y tenue.

-Mikasa. -

-Si capitana?

-Tienes una voz muy dulce, sabes alguna canción?

-No muchas señora.

-Da igual, solo cántame algo bonito.

Mikasa guardó silencio durante unos instantes, pero no tardó demasiado en empezar recitar suavemente la nana con la que su madre la solía arropar cuando era solo una niña. La fina dulce voz de la pelinegra llenó el silencio de la habitación, inmiscuyéndola en una melancolía que parecía cobrar vida propia para acariciar suavemente su piel. Con cada sílaba y con cada nota de la canción de cuna el frío se colaba un poco más entre sus huesos, hasta que Mikasa susurró la última palabra de nana. Cuando el silencio volvió a cobrar protagonismo el frio ya era dueño y señor de la habitación, un frío que recordaba a la soledad, un frío que recordaba al olvido, un frío que Mikasa notó muy de cerca. La chica miró hacia la capitana que dormía con semblante feliz sobre sus piernas. Parecía en completa calma y reposo, como si su rostro hubiera rejuvenecido unos años de golpe, como si ya ningún recuerdo del infierno que tuviera por vida la torturara más. La chica acarició el pelo rubio de la mujer, asegurándose de que ya dormía. Su piel estaba fría, demasiado fría, y entonces se dio cuenta de que el sueño en el que se había sumido la capitana no finalizaría a la mañana siguiente, ya que aquel frío que tanto helaba sus huesos provenía del cuerpo inerte de Cintia.

Apretó su cabello entre sus manos intentando no derramar ninguna lágrima, ya no se permitiría llorar, ahora debía ser el doble de fuerte. Dejó pasar unos silenciosos minutos en honor a la fallecida y después de esto la tapó bien con las limpias sabanas de la cama. No había tiempo para enterramientos ni funerales, no había tiempo para llorar a los caídos, la misión seguía vigente, y cada vez había más bajas por las que debían conseguir su objetivo. No se perdonaría dejar que todas aquellas personas se perdieran en el olvido en vano.

-Yo seré fuerte por las dos, se lo prometo.

Una leve brisa entró por la rendija abierta de la ventana, haciendo bailar las cortinas cuando Mikasa se marchó de la habitación, intentando disimular lo máximo posible su estado de ánimo. Bajó las escaleras hasta el salón y lo cruzó sin hacer ruido para no despertar a nadie. Cuando salió de la casa se encontró con Connie y Shasha que charlaban sentados al lado de la puerta de salida.

-Hey Mikasa.

-Hola.

-No podías dormir?

-No...bueno simplemente me aburría, no tengo sueño.

-Ya, va a ser difícil dormir hoy. Las palabras de Ymir me siguén desconcertando cada vez más cuando las pienso. ¿Cómo puede volver a estar viva Ral?

-Bueno, lo único cierto es que Hanji está viva. -Respondió Shasha, que aunque seguía estando algo más cabizbaja de lo habitual se alegró al escuchar sus propias palabras.

-Sí, eso es cierto. Yo ya la echaba de menos.

-Hablando de capitanas, ¿Que tal está Cintia?

-Cintia?

-Claro, ¿vienes de estar con ella no?

-Sí...

-Mikasa?

-"Boom"-

Los tres cadetes se sobresaltaron al escuchar el estruendo, pero aún se quedaron más sorprendidos cuando vieron la bengala ascender en el cielo. Connie fue el primero en reaccionar apartando a Mikasa de la puerta para abrirla y levantar al resto de soldados. -Arriba todo el mundo! -Gritó el muchacho con fuerza mientras intentaba despertar a Armin zarandeándolo en el sofá. Todos se fueron despertando lentamente pero cuando Connie señaló la ventana y todos vieron la verde columna de humo la casa se revolucionó. Los soldados corrieron para colocarse sus equipos, pero aunque todos ya se estaban preparando ninguno sabía cómo llegarían a tiempo. Cintia casi no podía moverse y Ymir se encontraba en un estado bastante mejorable.

Berthold salió de la casa admirando la señal. Pensó en otras soluciones, aun sabiendo que no encontraría. El chico ya empezaba a frotarse inconscientemente su pulgar derecho cuando Reiner apoyó su mano en el hombro del moreno.

-Yo y Jaeger nos encargamos Belth, no hace falta que lo hagas tu.

El chico miró a su amigo de reojo durante unos instantes y asintió con la cabeza, tranquilizándose y aceptando la ayuda. Definitivamente odiaba transformarse, ese odioso proceso de metamorfosis acababa con su integridad tanto física como psicológica, además de que no soportaba las caras de pánico que provocaba en la gente, no soportaba ser el monstruo de la historia, el malo de la película, y por mucho que lo tuviera asumido aquello seguía destrozándole por dentro.

Todos los soldados se encontraban ya preparados fuera de la casa cuando los dos muchachos se transformaron para recogerlos. Ambos titanes comenzaron a correr hacia la bengala a la vez, alejándose rápidamente de aquella casa donde descansaba el cuerpo de Cintia. Mikasa aún intentaba consolar a Shasha abrazándola mientras lloraba. -Una inútil, soy una inútil...-sollozaba susurrando la pobre chica.

-No es culpa tuya Shasha, la capitana no te culpaba en absoluto. Tienes que aguantar.

Respondía Mikasa intentando que su voz no se quebrara también.

La tierra retumbaba a cada zancada que daban, avanzando abundantes metros entre paso y paso a una gran velocidad. Eren avanzaba algo más por delante que Reiner, encaminando la marcha a un ritmo frenético que el titán acorazado adaptó fácilmente.

En cuanto ambos llegaron al lugar donde nacía la humarola color esperanza solo encontraron una gran columna de piedra a medio derribar en medio de una explanada. En aquella pequeña llanura se podían divisar algunos escombros repartidos por toda la explanación y algún que otro solitario árbol chamuscado. Pero allí, escondidas entre los escombros pudieron ver a la capitana Hanji que salió de su escondite haciendo aspavientos con los brazos intentando llamar su atención.

Ambos titanes dejaron a todos sus pasajeros en el suelo para tumbarse ellos también. La mayoría de los cadetes corrieron hasta Hanji abrazándola con fuerza. Eren y Reiner se unieron a la reunión unos instantes después de unos instantes, llevando a Ymir con ellos y completando así la tropa nº104. Algunos saltaban de alegría como Connie, otros simplemente se aferraban a la capitana cómo Shasha, (que ya no sabía si lloraba por Cintia o por volver a ver a su loca preferida) y otros simplemente se mantenían cerca como Annie, pero lo cierto es que todos estaban felices de volver a ver a aquella maníaca. Al fin y al cabo, a estas alturas ya no estaba claro quién era enemigo o quién no. Después de un fuerte abrazo con su compañera de experimentación Eren se acercó a los escombros, donde encontró a Petra Ral, sentada rodeando sus rodillas con los brazos y hundiendo la cabeza entre estos, mientras que se cubría del viento tras una de las piedras.

-Petra?

La mujer levanto la cabeza, dejando que sus dos grandes ojos asomaran sobre sus brazos y pestañeo varias veces. Eren pasó por encima de la piedra lentamente y se acercó a ella despacio.

-Petra...está bien?

-...

-Soy yo, Eren.

La chica abrió mucho sus ojos durante un segundo para luego volver a esconder la cabeza entre las piernas, gimiendo en silencio mientras su cuerpo temblaba visiblemente. Eren se frenó al ver que la reacción de su antigua compañera.

-Me tiene miedo?

-Déjalo Eren, es difícil. -Dijo Hanji agarrando del hombro al muchacho.

Eren miró triste hacia ella y se dejó caer sobre la piedra que había pasado antes.

-Los nuevos cadetes también me temen. Es normal supongo, soy un monstruo.

La mujer lo miró preocupada y se acuclilló pellizcándole las mejillas con cariño.

-No me seas así de tontito hombre, no eres ningún monstruo.

El chico la miró dedicándole una sonrisa como agradecimiento a su apoyo pero aquel tierno momento finalizó repentinamente cuando Roger (uno de los tres supervivientes del escuadrón de Cintia) comenzó a gritar.

-¡No puede ser!¡!Estamos perdidos!¡Joder, no puede ser!

Ambos miraron hacia donde se encontraba el muchacho. Roger Green no era el más fuerte de mente en los cuerpos de reconocimiento ni mucho menos, de hecho ya se sabía que no sabía aguantar toda la mierda que debía pero aquella vez era algo fuera de lo normal. El chico se encontraba arrodillado ante la gran y rota estructura de piedra, gritando al cielo en busca de respuestas a una respuesta que aún nadie parecía conocer.

Todos comenzaron a preguntarle al soldado la razón de su angustia pero el chico lloraba demasiado como para dar una respuesta comprensible. Armin comenzó a analizar la situación atentamente, cuando se dio cuenta de aquel detalle, aquel horrible detalle que le revelaba de un duro golpe la cruda realidad.

-Oh dios mío.

-¿Pero qué pasa? -Preguntó Jean desconcertado.

-Fíjate allí Jean, donde se rompe la piedra.

Entonces Jean lo vio también, como un pequeño trozo del escudo de la muralla asomaba en los escasos restos de roca que quedaban en pie.

-Eso quiere decir que...

-Sí, me temo que sí. Esa columna es lo único que queda, la muralla María ya no existe.

Continuara...

Pues aquí estamos jajaja.. "La pared María ya no existe" ¿Cómo se ha destruido la muralla? ¿Cómo reaccionaran nuestra querida familia a este hecho? ¿Quién es ese individuo que lanzó la bengala, y que lleva apareciendo desde el principio? ¿Cómo es posible que Ymir recibiera un disparo? ¿En realidad podría haber gente viviendo fuera de las murallas? Si quieren resolver todas estas incógnitas sigan leyendo esta historia. Si es que se proponen hacerlo quiero darles las gracias, tanto a los que comentan como a los que no, todo aquel que se interese es bienvenido, pero en esta ocasión me gustaría pedir algunos reviews (si es que me los merezco) para saber si realmente les agrada el transcurso que va llevando la historia. Otra vez muchas gracias por leer y que tengan un buen día ;)