Disclaimer: SNK no me pertenece.
Capítulo 19 - La leyenda del hombre sin nombre
Había mercadillo, eso quería decir que o era jueves o domingo. El murmullo de la gente acompañaba su tranquilo paseo expeditivo por la ciudad. La gente pasaba a su lado sin reconocerla ya que ninguno de aquellos la había visto sin sus gafas, o con algún tipo de peinado algo cuidado alguna vez, pero ella ya había reconocido a varios transeúntes. Aquella gente había vivido entre las murallas, y había conseguido escapar. Aquella gente había sobrevivido a su estancia en el infierno y ahora disfrutaban de una vida feliz en una ciudad sin muros que ocultaran el horizonte. Pero -¿Qué pasa con toda la gente que ya no está?¿Qué pasa con la gente que muriendo cautiva, sin ver el horizonte?- Esas eran preguntas que no paraban de rondar su cabeza cuando reconocía a un noble, o a un prestigioso médico que había conocido dentro del epicentro de lo que antes creía que era, el último núcleo de humanidad en el mundo. Caminaban en silencio por una de las calles principales. Carter avanzaba cabizbajo, nervioso. Ella iba entristeciendo y enfureciéndose a cada paso. ¿Dónde estaba Mike Zacarius ahora?¿Ya nadie recordaba a Nanaba?
-Alto!
Ambos caminantes se detuvieron, mirando hacia el par de guardias que los ordenaran detenerse.
-(Susurrando)Que coño has hecho Carter?
-No he hecho nada, te lo juro.
Ambos policías llegaron junto a ellos y se detuvieron.
-Nos conocemos señorita?
-Mierda- pensó Hanji al averiguar la familiar identidad del hombre que le hablaba. Era uno de los asquerosos embusteros de la policía militar central. Cómo había llegado ese cerdo a ese lugar con la mínima capacidad mental que poseía su microscópico cerebro de mosquito? Aún así sonrió amablemente, (cómo siempre) y le contestó con la mayor cordialidad posible.
-Creo que no señor oficial.
-Seguro? Yo diría que si...
-Pues a mí me parece que se equivoca. -Respondió la mujer con un toque cínico y borde típico de ella cuando su humor no era el mejor que no pudo controlar.
-Oh vamos señorita científica, pare de jugar con nosotros de esa forma y acompáñenos por favor...-Añadió el segundo de los dos oficiales sonriendo con malicia.
(Aquel también era de la policía militar, el capullo del científico de la policía militar...)
Hanj abrió mucho sus ojos sorprendida por el comentario, aquello no era nada bueno. Entonces no vio otra opción que reaccionar, con todo lo que esa palabra conllevaba.
El puño de la de ojos castaños quedó impreso en la mejilla del más bajo y astuto de sus enemigos después de que la mujer lo golpeara y echara a correr llevándose a Carter con ella. Ambos soldados comenzaron a perseguir a los fugitivos, revolucionando todo el mercadillo y creando un núcleo de atención con la persecución. Hanji se abrió camino bruscamente entre la gente hasta conseguir salir de la principal por un callejón poco transitado, por la entrada del cual aparecerían poco después los dos persecutores.
Rápidamente giraron la esquina al final del estrecho paso y prosiguieron con su carrera por una calle algo más ancha, pero en la que no había demasiado ambiente. Carter no parecía querer correr demasiado, lo que provocó que perdieran terreno ante los que querían capturarles, cuando de pronto un encapuchado embistió al científico y a su compañero, tirando a uno al suelo y apartando al otro de su posición anterior. Tras el ataque, el encapuchado se desvió por otro de los callejones de aquella avenida.
Hanji aprovechó aquel incidente para recuperar el terreno perdido, arrastrando a su rehén a la fuerza y perdiéndose por otra de las salidas que atravesaban horizontalmente las viviendas que constituían los límites de la ancha vía en la que se encontraba.
Pasaron bastante tiempo corriendo y perdiéndose por las callejuelas que serpenteaban entre líneas de los planos de la ciudad, pero ahora ya no eran solo dos quienes los perseguían, si no que una gran banda de refuerzos peinaba toda la ciudad en su busca.
Carter estaba cada vez más nervioso, y las piernas de ambos estaban demasiado cansadas cómo para seguir funcionando así que se detuvieron en un pequeñísima avenida completamente descuidaba que funcionaba cómo vertedero para los habitantes de las casas que la rodeaban.
Hanji se sentó apoyada contra una de las paredes que delimitaban aquel pequeño y sucio rincón y intentó recuperar el aliento, pero a veces la vida no da tiempo para descansos...
-Os tengo
Advirtió con tono tranquilo Jhonas, el único inteligente de la pareja que la había reconocido en un principio mientras apuntaba hacia ella con su rifle.
El silencio se adueñó de aquel instante, incrementando la tensión y angustia que este significaba. Un silencio demasiado prolongado, una calma que precedía a una tempestad, una falta de ruido que pronto sería finalizada, pero...para sorpresa de la científica, no fue cortada por el sonido de un disparo, si no por el zumbido del viento al ser cortado por el asesino metal que se clavó en la garganta Jhonas. La sangre comenzó a brotar de su cuello mientras que su cuerpo se tambaleaba hacia atrás ya inerte.
Entonces apareció él, saltando desde el techo de la casa en la que la de gafas se apoyaba. Sus ojos azules la miraron perceptiblemente más emocionados de lo habitual mientras se retiraba su capucha y la abrazó con fuerza.
-Erwin?
-Pensaba que estabas muerta.
-Oh dios, no sabes cuánto me alegro de verte
-Pues no jajaja, aún no tendréis que aguantarme un poquito más.
-Cómo has llegado aquí?
-Bueno, es una historia realmente larga...y ahora mismo no tenemos tiempo suficiente.
-Eso puedo arreglarlo -Dijo el comandante mientras volvía a cubrirse la cabeza y se acercaba a su víctima para recoger su cuchilla. -Seguidme.
Mientras tanto, en la provisional casa de los cadetes...
-Me aburro.
-Y yo...
-Donde está el resto?
-Armin se ha llevado a Eren, a Shasha y a Connie a investigar la ciudad.
-Mi Christa?
-No es tuya.
-Ja, ya quisieras tu Brown.
-Creo que está con Annie -Respondió Berthold intentando cortar la previsible discusión que se avecinaba.
-Con Annie?
-Si, dijo que ella y Petra la iban a llevar de compras...
-No saben donde se meten jajajaja
-No, claramente no...
-Por?
-Bueno...Annie no es la típica señorita a la que le entusiasman los vestidos o las faldas, más bien todo lo contrario. Puede ser todo lo elegante que quieras, pero la verdad es que su imagen no le preocupa demasiado...
-Ya, bueno, mi Christa la acabará convenciendo.
-Ni de coña.
-Y donde está el idiota de Jean? -Preguntó Reiner extrañado de no verlo reposando sus heridas
Ymir rió con picardía.
-Creo que invito a Mikasa a una cita.
-Que!? En serio!?
-Sip
-Pero aún no está recuperado del todo no?
-Oh vamos Bufar, ¿por qué coño iba a decirle que sí Mikasa si no es por pena?
-Que mala eres a veces...
-Oh dios, tengo que ver eso -Saltó Reiner con su habitual tontería ya recargada
-Jean no va a dejar que los vayamos a estorbar...
-Sí.
-Entonces cómo piensas ir a mirar?
-Es la hora de los disfraces Belth...
-Joder Brown, cada día estas peor.
-No sé si os habéis fijado, pero...en este bloque de edificios hay una tienda de disfraces.
-No te referirás a esa casa abandonada que da tanto miedo?
-Ajá.
-No, no podemos hacer eso, sería de muy...
-Por qué no? -Interrumpió Ymir levantándose junto con Reiner.
-Oh dios, esto no va a acabar bien..
-No seas así Belth, siempre buscándole el lado negativo a las cosas.
Mientras tanto, a las afueras de la ciudad...
-Sentaos donde queráis, hay sitio de sobra.
Los invitó Erwin una vez dentro de su morada. Hanji buscó el asiento junto a la ventana de aquella pequeña librería abandonada que el rubio utilizaba como refugio mientras que ambos hombres se sentaban cercanos a donde ella había decidido.
-Muy bien Carter, ya puedes comenzar a hablar.
-Bueno, supongo que no me queda otra opción. Si lo que queréis es información, entonces os la daré.
-Donde estamos?
Estáis en "Esperanza", el nuevo hogar de la humanidad.
-Patético...-Bufó la científica por lo bajo.
-Cómo habéis conseguido llegar aquí, y cómo conseguís sobrevivir fuera de las murallas?
-Bueno, esas dos respuestas están interconectadas. La historia de este sitio no está contrastada, ni es posible hacerlo, pero si hay una leyenda que se toma cómo cierta. -Comenzó a hablar Carter mientras se echaba hacia delante en su asiento. Su rostro se iluminó cómo el de un padre cuando cuenta un cuento a sus hijos y prosiguió con su explicación:
-Esta ciudad fue fundada ya hace mucho tiempo, cuando las murallas aún eran jóvenes.
Todo empezó cuando criminal del subterráneo robó una muy preciada riqueza a la familia real. El hombre del que ya nadie recuerda el nombre se perdió entre las catacumbas del subterráneo escapando de la policía de la realeza, arrastrándose por las sinuosas rutas de la ciudad bajo tierra cómo un cobarde, empujado por su miedo a la muerte. Se dice que se internó tanto bajo tierra que llegó a parajes desconocidos, encontrando tanto amplias y oscuras cuevas cómo hondos y largos túneles. A cada día que pasaba, el hombre sin nombre se adentró más y más en las entrañas de la tierra, escapando de sus persecutores, que aún le seguían los pasos muy de cerca, hasta que un día, el fugitivo se topó con un profundo lago de negras aguas.
Pasaron horas y horas, quizá días mientras que el cobarde sin nombre nadaba sin rumbo; hasta que por fin llegó a una pequeña cala de tierra en la que pudo descansar. Allí se encontró un túnel que ascendía hacia arriba por el cual escalo hasta llegar a un colosal salón de cristal, cuyo techo tenía cómo apoyos los dormidos cuerpos de titanes.
El hombre se paralizó por el miedo, acurrucándose en una esquina tapándose los ojos para no ver aquellos demonios, pero la imperiosa necesidad de supervivencia lo empujó a dejar de sollozar y actuar empujado por el más animal de sus instintos, el de comer.
El fugitivo sin nombre se convirtió en el humano que devoró a un titán.
Este hecho fue el desencadenante de todo, ya que cómo ya sabemos ahora, todo aquel que ingiere carne de titán es despreciado cómo alimento por estos.
Entonces perdió el miedo, perdió toda idea de angustia y se lanzó a nadar de nuevo, dirigiéndose temerariamente a un horizonte desconocido e incierto que resultó ser el de la libertad.
Pero el fugitivo no fue el único que consiguió llegar al final de aquel lago para desembocar en el mar, si no que sus persecutores también lo lograron al seguir sus pasos en silencio. Pero las cosas habían cambiado, ahora aquel hombre era un héroe para ellos, ahora aquel criminal era una esperanza para la humanidad.
Desde aquel día, aquel grupo de la guardia real fue movilizando medios para ir llevando cada vez más y más gente por aquel río subterráneo, proporcionándoles la salvación de ingerir carne de titán, poniéndose así a salvo de ellos y burlando al propio demonio.
Entonces las gentes salvadas comenzaron a construir una aldea usando los árboles del bosque, comenzaron a practicar la pesca ya que el mar estaba a disposición de todos, y poco a poco, fueron construyendo un hogar. Una esperanza.
El silencio se hizo con la habitación durante unos largos segundos. Entonces Carter volvió a recostarse en el asiento y colocó las manos sobre su estomago, conforme con su trabajo, y entonces suspiró.
Erwin lo miraba fijamente, inmóvil, serio, callado y concentrado pensando en millones de cosas que no podía adivinar.
Carter miró hacia el techo con una leve sonrisa asomando entre sus labios.
-Qué preciosa es la literatura... ¿verdad?
El silencio prosiguió con su reinado durante unos instantes más, hasta que Hanji consiguió pronunciar algo con un ápice de coherencia.
-Entonces...¿Eso es solo un simple cuento...no?
-Sí, es un cuento, un cuento con todas sus exageraciones y alteraciones de la realidad pero...¿no podrían ser todas nuestras vidas cuentos también? Eso que acabo de contaros es el texto literal con puntos y comas que narra la creación de esta ciudad, pero lo que cuenta es tan real cómo este sillón en el que estoy sentado ahora mismo.
-Pero eso es...imposible...
-No, no lo es. De hecho aún sabemos dónde está la cueva que lleva a ese lago. Sabemos que la sala de la que el hombre sin nombre comió carne titánica era el interior de la muralla María porque conseguimos adentrarnos dentro de ella. Conseguimos romper sus muros recogiendo los suministros suficientes para todos los que vivimos aquí y reciclamos la piedra con la que estaba construida para construir estas casas.
Continuara...
Bueno, ahí va la primera de muchas respuestas a uno de tantos misterios que aún nos quedan por descubrir. A veces soy obligado por mi imaginación a escribir lo que ella crea, y esta ha sido una de esas veces jajajajaja. Ojalá les haya gustado, a mi realmente me ha gustado escribir esta "leyenda", espero que no les importe distanciarse de esa forma de la trama de los personajes, pero creo que era necesario.
En cuanto a uno de los comentarios que me han dejado, (en concreto el de "Leonhardtrose", a quién agradezco muchísimo tales halagos) me ha hecho mucha gracia eso de las hipótesis, por eso les invito a compartirlas con migo aquí, por eso me gustaría pedir algunos reviews, si es que me los merezco, para saber que piensan sobre esta explicación a una de las incógnitas, o de las hipótesis que puedan tener sobre la verdad de las que quedan. A parte de que sería muy divertido, se agradecería muchísimo.
Doy mil gracias a todos los lectores tanto si comentan cómo si no lo hacen.
Hasta el próximo capítulo ;)
