Recuérdame
Capitulo: 5
Rescate.
Gracias por leer ;) :
….
Flash back
Sonó la campana y Marceline estaba por salir del salón e irse a encerrar a su habitación, pero antes de que siquiera se pusiera de pie el mismo chico que la ayudo a curar a Hambo se plató frente a su pupitre.
—Hola. —saludo Simon sonriéndole amablemente cosa que extraño a la niña pelinegra ya que nadien en todo el internado le dirigía la palabra más que para molestarla.
—Vas a tu habitación verdad.
Marceline asintio.
— ¿No te aburres tu sola en esa habitación?
Ella pensó en decirle que no tenía amigos pero eso en su mente sonó tan triste y humillante que prefirió no decir nada.
—No estoy sola. —susurro dándole al igual que Simon una mirada de soslayo a su oso rosado atado a su bolsa escolar.
—Es verdad, pero a veces tres es más divertido.
Fin flash back
Marceline sonrió, Simon fue el primer amigo que tuvo para hacerle compañía en las aburridas tardes que antes solía pasar sola.
El siempre tan dulce y amable se quedaba después de clases para hablarle de sus historias llenas de misterio y suspenso, aun si ella fingía no ponerle atención el insistía en hablarle.
Sonó el teléfono junto a su cama y extrañada se incorporó para contestar.
—Residencia Abadeer. —dijo después de ver el numero en el identificador.
—Oh, qué bueno que contestas niña.
Ella dio un suspiro exasperado.
—Jhon, ¿qué paso ahora?
—Tu madre está en problemas y necesita tu ayuda.
Marceline negó, cada que su madre se metía en problemas ella era a quien siempre molestaban.
— ¿Que hizo ahora? —pregunto saliendo de la cama
—Un policía la atrapo robando en una tienda de ropa.
—Y por qué no me sorprende. —susurro Marceline mientras escogía que ponerse para ir al colegio.
—La fianza es de 500 dólares. —dijo Jhon como si nada.
— ¡500!, no yo no tengo esa cantidad de dinero Jhon.
Su padrastro empezó a criticarla por su falta de amor a su propia madre, pero ella no estaba cayendo en ese viejo chantaje.
—Olvídalo Jhon ese pez no picara.
Colgó antes de que empezara con la rutina de amenazarla. Mejor fue a arreglarse para ir al colegio.
….
Al otro lado de "Ooo" en una pequeña casa azul Fionna termino de prepararse para ir al colegio y ahora estaba bajando al comedor para tomar el desayuno pero en el camino escucho la conversación que su hermano tenía con alguien en el teléfono.
—Se lo dije y el claro que me dijo que no.
Fionna levanto una ceja.
—Como sea, los vi en el hospital y te aseguro Gumball que ya es un hecho.
¿De que estaba hablando su hermano?, se preguntó mientras terminaba de bajar a el comedor donde su madre le había dejado su desayuno antes de irse a trabajar.
—Fionna ya me voy al colegio. —dijo Finn saliendo apurado. Cosa que alentó más su curiosidad, ¿acaso sus amigos estaban tramando algo?, y si era así lo escondían porque nada bueno podría ser.
Fionna pov:
Me moría por saber que tanto escondían mi hermano y sus amigos pero entonces recordé que tendría que dejar las investigaciones para más tarde ya que las chicas llegaron puntuales a recogerme.
—Buenos días chica.
Saludo mi amiga peli morada con una sonrisa.
—Hola Lumpy.
—Qué bueno que abres Fionna estaba empezando a desesperarme tu timbre. —dijo con un fruncimiento de ceño.
—Créeme amiga a nosotras también nos estabas desesperando.
Todas rieron ante la cara de indignación de la princesa grumosa, como se hacía llamar en el grupo de las más populares de la preparatoria de Ooo. Todas tenían un sobre nombre que usaban para llamarse unas a otras. La princesa flama, la Princesa mora, la dulce princesa y la princesa fantasma eran al igual que la princesa brumosa de alto nivel y hacían una especie de iniciación a las que querían entrar.
Yo estaba más oh menos en proceso de ser aceptada. Me hacían cumplir todo tipo de labores pesadas, cargar sus libros, pedir su almuerzo y hacer sus tareas.
A veces pensaba en negarme pero entonces recordaba lo que le paso a la chica anterior a mí. La princesa lodo, como la nombraron después de que se negara a hacerle manicure a la princesa grumosa.
—Como sea vámonos ya.
Subimos todas a su auto y ella se apresuró a poner la misma odiosa canción en el reproductor de música.
—Hey escuche que estuviste en el hospital.
Me gire a ver a la princesa fantasma.
—Sí, ¿por qué?
— ¿Cómo esta Marshall?
Me sonroje.
—Él está bien. —dije tratando de ser indiferente ante el tema, pero las otras chicas chillaron emocionadas.
—Te gusta verdad.
La princesa flama me codeo.
— ¡Que!, ¡claro que no!
— ¡Si claro! —gritaron al unísono todas a acepción de la grumosa que seguía cantando a todo volumen.
—Él es lindo pero es un delincuente.
La princesa mora hizo un gesto de desagrado mientras me hablaba.
—Bah, nadien es más lindo que mi novio.
Ante el comentario de la grumosa la princesa fantasma le susurro a Bonnibel algo sobre novio imaginario.
—Oh, como los amigos de Bonnie. —susurro la princesa flama.
— ¿Finn y Simon? —pregunto grumosa levantando una ceja.
—Finn es lindo.
La princesa flama se sonrojo mientras decía aquello.
—Simon también es guapo. —Dije ganándome miradas curiosas de todas.
—No es lo que piensan, él es como mi hermano.
Me apresure a decir cuando entendí por qué me veían así.
—Estoy de acuerdo con Fionna el chico no es nada feo, pero es una lástima que el ya este saliendo con alguien.
El auto se detuvo y brumosa se giró a ver a la fantasma.
—Que buen chisme, cuéntame quien atrapo al nerd.
La fantasma sonrió de medio lado.
—Es la reina vampiro.
Todas hicieron exclamaciones de sorpresa.
— ¿La punk?, ¡wow!, quien lo diría.
Todas bajaron y yo me apresure a entrar a el salón de clases.
Fin pov
Gumball apenas vio pasar a Fionna apurada no tardo en llamarla.
—Hola Gumball. —dijo la rubia girándose a mirar a su amigo peli rosado.
—¿Paso algo?
Cuestiono Gumball arqueando una ceja.
—No, es solo que olvide terminar mi tarea y quiero aprovechar que la profesora Tree Trunks no ha llegado.
Gumball la tomo por el brazo.
—Fionna…lo de ayer.
Ella se sonrojo.
—Ah, eso…yo no…eh estado muy ocupada como para pensar en eso.
Cuando el hizo una mueca de decepción Fionna no pudo evitar sentir su estómago retorcerse con la culpa, él era un amigo muy querido para ella y no quería lastimarlo.
—Gumball por favor, tu confesión me tomo por sorpresa…dame algo de tiempo.
Pidió dando un paso de distancia.
—Está bien.
Le dio una sonrisa tensa y se alejó por el pasillo perdiéndole a Fionna suspirar aliviada.
….
En las escaleras de piedra Marceline espero a que no hubiera nadien mas cerca para dejar a Ash que le contara sobre lo que hizo ayer.
— ¿Bien, dime que hiciste con él?
Ash se recargo en el tercer pilar de piedra.
—Lo lleve de paseo. —susurro con una sonrisa de medio lado.
—Ash que le hiciste.
—Le conteste el mensaje a Ricardio.
Marceline suspiro, por un momento pensó que el peliblanco había echo una tontería.
—Así lo pensara dos veces antes de meterse con nosotros.
Ella lo miro con ojos entornados.
— ¿Lo dejaste muy mal?
Ash asintio.
—Solo te diré que tendrá que caminar mucho.
La presencia de Simon puso en apuros a Marceline que ahuyento a Ash con una mirada de advertencia.
—Nos vemos luego.
Ella asintio.
—Buenos días. —mascullo Simon parando junto a ella.
—Valla, ¿tú llegando tarde?, pensé que te vería sentado y quieto en tu pupitre.
Simon suspiro, apenas llego a su habitación estaba por quedarse dormido hasta que el despertador sonó.
—Pero bueno no te expulsaran por unas cuantas horas de retraso.
El miro su reloj.
—Mejor dicho nos expulsaran.
Marceline levanto una ceja.
—No estarás pensando que yo iré a aburrirme a propósito. —dijo cruzándose de brazos dispuesta quedarse hay parada, pero Simon le jalo del brazo como buen tutor dispuesto a hacer entrar en razón a su pupilo.
La llevo arrastrando hasta la clase de química donde recibieron varias miradas curiosas.
—Bonita hora de llegar. —dijo aspera la profesora de química la señora Rainicorn bajando su libro.
—tomen sus lugares.
Ambos fueron a revisar la tablilla donde venían los nombres de sus compañeros de laboratorio y chasquearon los dedos.
—Borra esa maldita sonrisa de tu rostro Heartfill. —susurro marceline mientras se ponía la bata blanca.
— ¿Oh qué? —pregunto Ricardio cruzándose de brazos.
—Te golpeo
Marceline le dio una mirada de muerte antes de mirar a Simon.
—Bueno empecemos lavando los tubos de ensayo.
La grumosa miro al castaño como si le creciera una segunda cabeza.
—Estás loco, este manicure es muy costoso como para echarlo a perder con agua.
Le mostro sus uñas color purpura con pequeños destellos.
—Claro en que estaba pensando.
Mientras preparaba todo Simon miro de soslayo al pelirrojo que le sonreía con suficiencia. Sintió la ira creciente en su interior ante su gesto burlón y la impotencia de no poder ir a romperle la cara.
— ¿Hey Simon estas bien? —cuestiono Finn extrañado por su comportamiento.
—Si estoy bien.
Bonnibel y Finn compartieron una mirada preocupada.
—Escuchamos que te metiste en una pelea ayer.
Simon dio un suspiro mientras dejaba él tubo de vidrio en el fregadero aprovechando que la profesora estaba distraída.
— ¿Quién les dijo eso?
—Escuchamos a Ricardio hablar de ello con sus amigos. —contesto Finn serio, algo muy curioso en el alegre muchacho que daba a demostrar que de verdad estaba preocupado.
—Supongo que solo escucharon la mitad de la historia.
Finn y Bonnibel compartieron una mirada confusa.
—Simon, Ricardio es un alumno de honor de la preparatoria. Si los profesores se enteran tu beca estará en reconsideración.
El castaño no se mostró afectado con dicha información, había visto que estaba a punto de hacer y no se arrepentía por lo que hizo, hasta Incluso aceptaría las consecuencias sin chistar.
—hice lo correcto chicos, no tengo por qué arrepentirme.
Se fue de nuevo a su lugar dejando más preocupados a sus amigos que habían escuchado algo totalmente diferente a lo que decía el pelicafé.
….
—Oye Marceline, has escuchado los recientes rumores. —dijo la fantasma acercándose junto a uno de los amigos de Ricardio que no paraba de sonreír.
—Que tu novio está perdido a miles de kilómetros si Janne ya escuche esos rumores.
La fantasma frunció el ceño.
—Muy graciosa punk, Clarence estará bien pero quien cuidara de tu mascota y de Ash.
Marceline la miro mal.
—Es una pequeña sorpresa que Ricardio reservo para ti querida, disfrútala.
Apenas sonó el timbre del almuerzo Ricardio, la fantasma y su amigo salieron riendo como locos. Marceline se quedó hay pensando que habían querido decir esos tres hasta que de repente se incorporó y corrió hasta el tejado donde no había señales del peliblanco.
Miro el jardín y de un momento a otro un segundo pensamiento la hizo palidecer y sentir un vacío en el estómago.
….
—Entonces le dije que lo que tenía en mi mochila era un perro.
Finn miro a el castaño que no había estado escuchando ni una sola palabra de su aventura en el la biblioteca por estar pendiente de la puerta.
— ¿Él está bien? —pregunto Gumball.
—No lo sé. —respondió Finn mientras tomaba un cartón de leche.
—Marceline, ¿qué pasa?, ¿estás bien?
La pelinegra suspiro aliviada cuando vio a Simon ileso.
—Estoy bien solo…estaba buscándote.
Simon levanto una ceja, no era solo eso y él lo sabía. La expresión de angustia que tenía hace rato no podía ser por nada.
— ¡Oye! —grito indignado el pelirosa cuando la reina vampiro tomo su charola, pero ella no le presto atención y se fue hacia una mesa libre.
—Simon viste lo que hizo.
—Sí. —respondió mientras seguía a la pelinegra dejando boquiabierto al peli rosado que no tuvo de otra que volver a armar su almuerzo.
Marceline pov:
Mire la comida en mi plato y fruncí el ceño, tenía que tomar la charola del chico rosa, dios esto era una ofensa para mis ojos yo odiaba el rosado.
— ¿Pasa algo? —pregunto Simon sentándose frente a mí.
—No nada.
El no debía saber de la amenaza de Ricardio, lo conocía él era capaz de ir a pelear de nuevo con él y como decían los rumores podría perder la beca por culpa de Ricardio.
—Es solo que odio las fresas.
Gumball dejó caer su charola con fuerza.
— ¿Entonces por qué tomaste mi comida?
Me pregunto mientras me fulminaba con la mirada.
Tú eras el más cercano eso le habría dicho pero no debía de dar a conocer que estaba escondiéndole algo a Simon.
—Solo por molestarte chico.
Simon dio un suspiro cansado, tomo la magdalena rosada y la cambio por la suya.
—Gracias pero no era necesario.
Tome mi móvil que no paraba de vibrar.
Ayúdame…
Decía el extraño mensaje que venía de un número que yo no conocía, mi primer pensamiento fue que era una bromita de Ricardio pero el segundo me helo la sangre.
—Marceline, ¿adónde vas?
No me detuve, Ash necesitaba mi ayuda.
Fin pov.
Simon tomo el móvil de Marceline y miro el mensaje que tanto había perturbado a la pelinegra. Era una fotografía con una dirección adjunta.
— ¿Qué es eso? —pregunto Finn que se asomó también.
—Es Ash uno de los chicos que molestan a Gumball, pero ¿qué le paso?
El rubio vio que Simon se puso de pie.
—Esa tonta seguramente fue a ese lugar. —susurro el castaño.
—Es su problema no tuyo Simon.
Gumball se añadió a la conversación.
—Oye no estarás pensando en…Simon es peligroso. —advirtió Finn tratando de detenerlo Pero Simon simplemente salió sin decir nada más.
—Gumball rápido llama a Bonnie ella sabrá que hacer. —ordeno Finn levantándose de la mesa.
….
Flash back:
—Dime otra vez ¿porque yo tengo que ser la princesa?
—Por que como el príncipe necesita una princesa para salvar.
—Bueno pero entonces que sea una reina.
—Está bien una reina Marceline, el príncipe salvara una reina…
Fin flash back
Fin del quinto capítulo. Diganme que les pareció, que emparejamientos quieren ver cualquier duda será resuelta ;)
Gracias por sus comentarios queridos lectores me emociona ver que ustedes les gusta tanto como a mi el escribirlo
y para mostrar mi agradecimiento...!dos capítulos!
espero que les gusten XD
