Recuérdame

Capitulo: 15

Caer en la trampa

Enjoy:

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Simon vio cómo su amigo se retorcía de agonía en el suelo e inmediatamente miro hacia Roxan y Ricardio.

— ¿Que paso? —se apresuró a preguntar mirando con puro odio al pelirrojo. — ¡Que le diste!

Roxan en su papel de Marcy fue a detener al castaño.

—Simon, él no tiene nada que ver aquí.

Extrañado Simon los miro a los dos.

—El intento detenerlo. —dijo Roxan tratando de sonar convincente.

—Como dueño no puedo permitir que traigan ese tipo de cosas a mi club.

Ricardio parecía ahora la encarnación del dueño responsable. Una fachada rebuscada que Simon no creyó del todo.

— ¿Qué clase de cosas?

Ricardio rio.

—De las cosas que Marceline acostumbra tomar, drogas obviamente.

Simon sintió que su estómago se retorcía en la amarga decepción pero aun así se dedicó a ayudar a su amigo. Roxan aprovechando que Simon estaba llamando una ambulancia le dio un pulgar arriba a Ricardio por su rápida habilidad para inventar mentiras.

….

Marceline había despertado sintiéndose mejor en cuanto al resfriado pero terriblemente culpable respecto al asunto de Gumball.

—Qué bueno que despertaste.

Miro hacia el otro lado del sofá.

—Valla par de bobos pensé que habían olvidado a su líder.

Ash y Marshall rieron.

—Pensé que ya no querías ser llamada líder. —dijo Ash maniobrando con el control de tv.

—Bueno lo sigo siendo ¿no?

Marceline se estiro desterrando el sueño.

—Eso sí.

Marshall le paso la botella de jarabe.

—Es hora de tu medicina.

La pelinegra mientras servía un poco de la mezcla espesa roja en el pequeño vaso rio sutilmente.

—Suenas como tu mama.

Marshall se tensó.

— ¿Dónde quedo el primo que siempre escondía mi muñeco de peluche?

Su primo rio en el recuerdo de los días que Marceline vivió en su casa.

—Está justo en el mismo sitio que la temida reina vampiro.

Marceline después de un sorbo de jarabe dulce suspiro.

—En el pasado. —dijo a lo que ambos chicos asintieron.

Pasaron varias horas y Marceline seguía a pensar en ese momento tan bochornoso. Las palabras del chico pelirosa seguían repitiéndose en su cabeza.

—Marceline tu móvil suena.

Ash le paso su móvil.

— ¡Diablos! —grito cuando vio quien la llamaba. Justo de quien no quería saber en este momento.

— ¿No vas a contestarle al dulce bobo?

Marshall apareció detrás de ella.

—Que… ¡no!...yo no quiero.

Ash y Marshall compartieron una mirada confundida al ver el estado de Marceline.

—Puede ser urgente. —mascullo el pelinegro a lo que Marceline suspiro exasperada.

— ¡Bien lo hare!

Contesto con algo de rudeza pero luego su expresión callo poco a poco.

— ¡QUE!, ¿dónde está?

De un momento a otro se incorporó del sofá.

—Voy para allá.

….

Bonnibel hace horas que había llegado tremendamente preocupada al hospital donde tenían a su hermano, aun nadien les decía nada y eso la estaba matando.

—Simon por favor, dime la verdad ¿qué fue lo que tomo?

El castaño a su lado suspiro con tristeza.

—No sabemos qué clase de pastilla fue, pero sí que la acompaño con alcohol.

Bonnibel le dio una mirada a Roxan. ¿Qué tanto Ricardio estaría relacionado con esto?, se preguntaba sin dejar de mirar hacia donde llevaron a su hermano para un lavado de estómago urgente.

—Dios cuando dejara de hacer estupideces. —susurro dando un profundo suspiro.

—Bueno ahora hay que esperar a que se mejore.

Bonnibel asintio.

—Tienes razón.

Al lado de Simon, Roxan vio la llegada de Marceline e inmediatamente se excusó para ir a la cafetería.

— ¿Como esta?

Bonnibel miro a la pelinegra recién llegada.

—El casi se muere, ¡cómo quieres que este!

Marceline la ignoro, mejor miro a Simon, pero antes de que repitiera su pregunta el doctor se acercó al grupo.

—Familiares del chico.

Bonnibel levanto la mano.

—Soy su hermana.

El doctor asintio.

—Él está fuera de peligro ahora pero hay que esperar para ver cómo reacciona su cuerpo a los residuos que quedaron en su sangre.

Exclamaciones de preocupación vinieron de todos.

—Lo único que queda es esperar.

Marceline sintió que alguien la miraba y volteo a ver a Simon que rápidamente fue a consolar a Bonnibel que parecía apunto de desmayarse.

— ¿Puedo verlo? —pregunto Bonnibel a lo que el doctor asintio.

—Él se la paso llamando a una tal Marceline sería bueno que alguien le avise.

Bonnibel frunció el ceño.

—Yo no lo creo.

Se apartó de Simon y se fue a ver a su hermano.

Marceline y Simon se sentaron en la sala de espera en completo silencio hasta que apurados llegaron Fionna y Finn.

— ¿Como esta? —pregunto Fionna preocupada.

—Por ahora está bien.

Ambos rubios compartieron una mueca de preocupación.

— ¿Como que por ahora? —pregunto Finn acercándose a Simon.

—Al parecer su sangre fue intoxicada.

Marshall y Ash negaron. Ellos y Marceline conocían de esas pastillas y no tenían pronósticos buenos.

—Abadeer.

Bonnibel se acercó a la pelinegra después de regresar de ver a Gumball.

—Él quiere verte.

Marceline miro a Ash y Marshall.

—Pueden irse si quieren.

Ash asintio pero Marshall fue con Fionna pues había algo que le tenía que explicar.

….

Pov Marceline:

No estaba muy segura de querer venir a verlo. Todavía sentía esa incomodidad que surgió a partir de su deliberada confesión y arrebato, pero no podía negarme, él fue un apoyo antes, él necesitaba de mí ahora y yo jamás dejaba cuentas pendientes.

Marceline pasa.

Recién despierto el me miro con cierta inquietud.

Tengo que decirte algo.

Me senté en un extremo de la cama.

Si es sobre lo que paso.

El negó.

No, esto es algo que tengo que decirte en caso de que pase algo más.

Inmediatamente lo mire.

No pasara nada más.

El suspiro.

Esa cosa que me dieron es una droga muy peligrosa y me temo no pudieron evitar que se absorbiera en mi sangre.

El sonaba tan derrotista.

Marceline hay algo terrible que hice y ahora quiero que sepas.

Sus manos temblaban y eso no era buena señal.

Yo y mis amigos planeamos algo…algo para vengarme de ti.

Asustada por su debilidad quise hacerlo callar para que guardara su energía pero él era un terco.

Simon…no es lo que piensas…—susurro mientras sus ojos empezaron a cerrarse y yo entre en pánico.

¡Gumball!

Fin pov

Roxan entro despacio al cuarto donde estaba Gumball y Marceline.

—Tal vez yo pueda ayudarte Marceline.

La pelinegra se dio la vuelta con rapidez.

—Roxan. —dijo sorprendida.

—Ah, ah, ahora soy Marcy.

Roxan le dio un vistazo al pelirosa inconsciente.

— ¿De qué rayos hablas? —pregunto Marceline confundida a Roxan que con lentitud saco un frasco de pastillas de su bolsa.

—Esto es el antídoto para lo que tomo tu amigo, si lo quieres tienes que mantener la boca cerrada.

Marceline apretó la mandíbula.

— ¿Por qué tendría que hacerlo? —pregunto a lo que Roxan suspiro.

—Tu novio es un chico muy lindo y me gusta, así que me hago pasar por una estúpida amiga que tuvo para quedarme con él.

Marceline rio pues Roxan se estaba haciendo pasar por ella sin saberlo.

—Tienes que estar bromeando.

Roxan negó.

—Tú decides, oh finges que no me conoces, oh tu amigo muere.

Le tendió el frasco.

—Elije bien Marceline.

Ella podía oír la respiración poco a poco más débil de Gumball y sin más que hacer estiro la mano y tomo el frasco. Acepto su condena sin chistar ya que no había otra obsion, no podía dejar morir a Gumball. Aunque significara su felicidad ella no era tan cruel.

….

En la cafetería Fionna y Marshall estaban conversando. Ella no quería decir nada de lo que paso entre Gumball y Marceline pero el pelinegro era muy insistente.

—Nooo, estas bromeando, si es eso…

Fionna sonrió ante su gesto.

—Es la verdad, Gumball está enamorado de Marceline.

Marshall aun en negación tomo un sorbo de su taza de café.

—Como estas tan segura.

Fionna miro hacia todos lados asegurándose que ni Simon, ni Bonnibel estuvieran escuchando.

—El la beso.

— ¡QUE! —grito escupiendo su café.

—Lo sé, lo sé, pero shuuu nadien debe saberlo.

En el otro lado de la cafetería Bonnibel no paraba de destrozar una servilleta de papel.

—No entiendo, desde cuándo son tan unidos esos dos.

Simon se encogió de hombros.

—Ellos estudiaron juntos ¿no?

Bonnibel asintio.

—Si pero ellos se odiaban.

Finn rio. Sus amigos eran tan despistados a veces.

—Bueno eso era antes, está enamorado de ella.

El castaño y la pelirosa al igual que Marshall escupieron su café.

—Vamos solo piénsenlo, la manera en que la mira…yo he notado esas cosas y es la misma forma en que Simon la ve durante las clases.

Él se sonrojo cuando escucho a su amigo y Bonnibel solamente resoplo fastidiaba.

—Mi hermano enamorado de esa…

Simon le dio una mirada de advertencia.

—Eso es imposible.

El castaño le se quedó mirando su taza, no se sentía tan seguro ahora.

….

Roxan salió para encontrarse con Simon que ahora conversaba con Marceline quien había salido después de darle una pastilla a Gumball.

—Hola—dijo con falsa sonrisa.

—Oh, Marcy casi olvido que estabas aquí.

El castaño volteo hacia su novia.

—Ella es Marcy una buena amiga mía.

Marceline se cruzó de brazos.

—Oh, enserio.

Fionna y Marshall aparecieron después.

— ¿Oye quién es? —pregunto Fionna.

—Marcy…una amiga de Simon—respondió con simpleza Marceline y Fionna le dio una mirada llena de confusión.

—Que maldita broma es esta.

Roxan y Marshall se miraron con puro odio antes de que la chica se girara a ver al castaño.

—Entonces, Simon necesito ir a mi casa podrías llevarme.

El castaño asintio.

—No te importa verdad.

La pelinegra negó.

—Bien entonces en un momento regreso.

Apenas salieron Marshall detuvo a Marceline.

— ¿Que rayos acaba de pasar?

Ella suspiro.

—Nada—dijo masajeándose las sienes.

—Como que nada, ¡Marceline ella dice ser tú!

No dijo nada solamente se fue otra vez con Gumball. Lo echo hecho estaba, su decisión fue salvar una vida aun condenando la suya, tal vez así se empezaba a resarcir los daños.

….

Más tarde Gumball comenzaba a despertar sintiéndose en si débil pero feliz de estar vivo. Miro hacia la silla junto a su cama, se sorprendió mucho de ver a Marceline junto a él.

—Hey no debes levantarte.

A medio movimiento el pelirosa se detuvo.

—Los efectos secundarios de esa cosa que tomaste es un ligero adormecimiento de todo el cuerpo, yo te recomiendo quedarte quieto.

Gumball levanto una ceja.

—Creí que los daños no se podrían curar.

Marceline le sonrió.

—Los milagros ocurren bobo.

Desde afuera de la habitación Bonnibel no veía con buenos ojos la manera en que su hermano se acercaba a la pelinegra. Ahora las suposiciones de Finn no le parecían tan descabelladas.

—Wow…mira que tarde es debería dejarte descansar. —susurro apartándose apenas lo vio acercarse.

—Marceline…tenemos que hablar.

Ella negó sintiéndose nerviosa.

—Bu…bueno yo no quiero hacerlo.

De camino a la puerta se topó con Bonnibel que simplemente la miro con aprensión.

— ¡Marceline tenemos que hablar!

Bonnibel lo empujo de nuevo en la cama.

—Tú no vas a ningún lado.

Aunque no quería tuvo que quedarse quieto y obedecer a su hermana que no tuvo consideración cuando comenzó a regañarlo.

….

Simon recién regresaba de acompañar a "Marcy" cuando en el aparcamiento en vez de bajar rápidamente mejor se quedó aun adentro pensando en que tal vez todo lo que estuvo hablando con "Marcy" era verdad, Marceline era una mala influencia y a él le dolía darse cuenta.

¿Esto que paso con Gumball fue acaso una señal para considerar su relación tan precipitada?

—Simon cuando llegaste.

Apunto de sentarse en una de las sillas de la sala de espera Simon miro a Marceline.

—Hace un momento.

Se quedaron mirándose un rato.

—Tenemos que hablar. —dijeron ambos al mismo tiempo y luego rieron por la coincidencia.

—Está bien vamos.

Ella le tendió una mano para ayudarlo a levantarse y claro él lo acepto. Ambos se fueron a un sitio más privado para poder hablar, cada uno aprensivo a su propio modo.

—Entonces quieres comenzar.

Marceline dio un suspiro preparándose para contarle todo.

—Paso algo que me gustaría contarte.

Simon asintio.

— ¿Tiene que ver con Gumball?

La reina vampiro asintio sorprendida.

—Él…él hizo…bueno él…yo…—murmuro ella sin encontrar la forma de contar aquello que aun la hacía sentir terrible. Tal vez esto signifique el fin de su noviazgo.

—No…espera ya lo sabía.

Marceline levanto una ceja.

—Como… ¿cómo que ya lo sabias?

Simon asintio.

—Marcy me lo conto todo.

La pelinegra se cruzó de brazos.

— ¿Así?

Su tono burlón le provoco un fruncimiento de ceño al castaño.

—Que insinúas Marceline.

Ella rio.

—Bueno que me sorprende que se enterara.

El castaño también rio solo que con cierto dolor.

— ¿Cuándo pensabas decírmelo?

Marceline suspiro.

—En algún momento.

Simon apretó los puños.

—Claro cuando casi mataras a mi amigo era un buen momento. —mascullo Simon con burla y enojo.

—Dime cuando tendrías la valentía para contarme que consumías drogas.

Su cabeza giro con rapidez y su mandíbula callo con la incredulidad.

— ¡Que!, ¿de que estas hablando?

Simon negó.

—No te atrevas a mentirme.

Marceline no podía creer lo que escuchaba, él estaba poniéndola en duda.

—Tu querida Marcy te lo dijo ¿no?...ella es quien te está mintiendo.

Para Simon fue la gota que derramo el vaso.

—No sabes lo que dices, ¡yo dudaría primero de ti antes de dudar de ella!

No hubiera querido decir las cosas así pero ya lo había hecho y se dio cuenta lo mucho que le había dolido herirla cuando fue tarde. Algo en la mirada de Marceline lo regreso al pasado cuando la Marcy de la que se enamoro estaba con él.

—Oh dios.

Con el corazón en la mano un pensamiento se formó en su cabeza.

….

Marceline pov:

Sus palabras me habían lastimado como solo él podría hacer y había huido antes de que nuestro rompimiento fuera sellado con otra cruel acusación. Había sido una tontería volver aquí pero necesitaba la compañía que había llegado a apreciar.

Hola. —dije entrando silenciosamente a su habitación.

¿Marceline, que paso?

Abrocho rápidamente su camisa y se giró a verme.

Nada solo…solo quería…

Me tomo de la mano y yo lo mire a los ojos rebosantes de cariño.

Disculparme. —susurre a lo que el confundido me tomo con su mano libre la barbilla.

¿Por qué?

Sus ojos continuaban a mostrar ese amor que yo no podía corresponder.

Por no poder quererte como a ti te gustaría.

De un momento a otro me abrazo con fuerza y yo lo permití. En ese momento solo necesitaba el apoyo.

Pelearon verdad.

Susurro descansando su cabeza en mi cabello.

Debí de suponerlo cuando mi hermana me dijo que Marcy estaba con Simon.

Lo mire.

Eso era imposible porque la verdadera Marcy estaba aquí conmigo.

La sorpresa fue evidente en mi expresión. Él lo sabía, de todas las personas él me había descubierto.

Encontré una caja llena de montones de recuerdos. Después de ver y comparar la foto en tu dije con la que se encontraba entre todas esas cosas fue fácil deducir que Marcy eres tú.

Con cierta diversión le reconocí su astucia.

Marceline porque no le dices la verdad…yo sé muy bien cuanto significas para él.

Me aparto para poder mirarme a los ojos una vez más.

Además es obvio que tú también lo quieres.

Alguien a nuestras espaldas se aclaró la garganta.

Fin pov.

—Fionna. —susurro gumball sonriendo

—Hola.

La rubia jalo del brazo a Marshall obligándolo a entrar con él a la habitación.

—Marshall Lee.

No con el mismo entusiasmo con el cual se refirió a Fionna saludo al pelinegro.

—Vamos ustedes dos deben llevarse mejor.

Fionna le dio un codazo sutil al pelirosa.

—Ella tiene razón ustedes ya no son rivales.

Internamente Marceline se golpeó en la frente por ese descuidado comentario.

—Bueno eso me inquieta más. —Marshall se cruzó de brazos.

—Marceline esta pálida.

La reina vampiro miro a su amiga. Habían sido muchas emociones para ella y ahora le pasaban la factura.

—Ven hay que conseguirte algo de café.

Ambos chicos se quedaron solos. Gumball sonrió ante la excusa para el interrogatorio que vendría de parte de Marshall que ahora se ponía el título de hermano sobre protector.

— ¿Así que estás enamorado de mi prima? —pregunto incómodo.

—Habría algún problema si lo estuviera.

Marshall rio.

—Bueno me sorprende que lo estés.

Gumball frunció el ceño.

—Ella no es precisamente el tipo de chica con la que tu familia esperara verte.

Desde afuera Bonnibel espiaba.

—Bueno la opinión de mi familia no es mi preocupación.

Miro hacia sus manos.

—Simon es mi amigo y no puedo hacerle esto por eso he insistido en que le cuente la verdad.

Marshall levanto una ceja y Bonnibel ahogo un grito.

Bonnibel pov:

Tenía que actuar rápido e Idear un plan que acabara su noviazgo para siempre. Ricardio y su venganza tardaban mucho, ahora yo actuaria sola. Pensé alejándome antes de ser descubierta espiando.

Esta vez ni los recuerdos podrán unirlos.

Fin pov

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Hooooola mis queridos lectores estuve leyendo sus pasados comentarios y solo les puedo adelantar que tomare en cuenta cierta idea ;] asi que estén atentos.