Recuérdame

Capitulo: 16

Secuestro

….

Marceline miro el líquido humeante del vaso de cartón frente a ella. La discusión que tuvo con Simon seguía repitiéndose sin parar en su mente además de lo que paso con Gumball, ella se negaba a creer que sus sentimientos eran ciertos, prefería pensar que la confusión aflojo su lengua.

Él era un chico dulce, demasiado para su propio bien en su opinión. Todo un príncipe que cualquier chica tomaría sin dudarlo, pero ella amaba ya a otra persona.

— ¿Y entonces le dirás? —pregunto Fionna terminando su soda.

—Yo…no puedo.

Marceline suspiro.

—Hice una promesa.

Fionna no pudo evitar arquear una ceja.

—Vamos tienes que evitar que sea engañado, él está seguro que Marcy regreso a su vida.

La pelinegra finalmente tomo su bebida.

—No sé si debería, la Marcy que el una vez conoció se convirtió en esto que vez ahora...una mala persona. —Susurro triste. —Sería una penosa decepción…no quiero hacerle eso.

Fionna sintió pena por su amiga. Tantas veces la vio como una persona fuerte y ahora solo era una chica a asustada tanto como ella, oh cualquiera.

—Solo inténtalo si, si lo amas…

Sonriendo débilmente Marceline se puso de pie ya que aún tenía un trabajo al cual asistir.

….

Simon en su habitación se apresuró a buscar aquellos viejos recuerdos que necesitaba revisar y entonces recordó que se había deshecho de todos ellos incluyendo a Hambo. En pocas palabras había faltado a su promesa.

—Simon.

La falsa Marcy que había estado ayudando (contra su voluntad) a la madre y tía de Simon apareció de repente sin tocar siquiera la puerta antes.

—Hola.

Roxan se sentó junto a él en la cama.

— ¿Pasa algo? —pregunto fingiendo interés.

—Hay algo que debo confesar.

Ella asintio.

—Perdí a Hambo.

— ¿Quién?

Simon levanto una ceja. Esperaba por lo menos una reacciono, pero ella se quedó indiferente.

—El muñeco que te dio tu padre cuando tenías cuatro años.

Roxan mentalmente se golpeó.

—Oh eso…

El ambiente se volvió tenso. Pero antes de que Roxan se pusiere en evidencia la madre de Simon le pido un rato a solas a lo que ella acepto gustosa ya que bien sabia de que iban hablar.

—Nos vemos mañana entonces.

Apenas salió la madre de Simon miro a su hijo.

—Quiero que termines tu relación con Marceline—exigió cruzándose de brazos.

—Que…pero… ¿por qué?

Simon se puso de pie rápidamente.

—Marcy nos ha abierto los ojos.

El castaño negó.

—No es verdad.

— ¿Entonces Marcy es la mentirosa? —le pregunto a lo que Simon negó.

—No es eso, mama, la tía Lucy la conoce ella trabaja con ella en la tienda.

Sus intentos de defender a la pelinegra parecían nulos incluso con el mismo.

—Bueno no más, ella la despidió ya.

Simon amplio sus ojos.

— ¿Ella estuvo aquí?

La mujer asintio.

— ¿Pregunto por mí? —cuestiono casi desesperado.

—Lo intento pero Marcy se encargó de echarla.

Con una rapidez increíble salió corriendo directamente hacia afuera mientras solo escucho a su madre llamarlo por su nombre completo. No le importaba en este momento otra cosa más que salvar su relación.

….

Marceline pov:

Este día no podía ser peor a cada momento. Estaba desempleada y sola, como siempre obviamente.

Cuando me di cuenta de cómo Roxan me difamo con la familia de Simon estuve a punto de decirles que la verdadera Marcy era yo, solo que en vez de eso retome mi proyecto de hacer lo correcto y Salí sin decir nada más. Rayos desde cuando era una mujer de palabra.

Un tintineo me llamo la atención así que meto la mano en el bolsillo de mi chaqueta y saco mi móvil para darme cuenta que tengo un mensaje de Simon.

Se acabó.

Decía obvio y cortante. Había terminado conmigo, ja era lo más obvio después de todo lo que Roxan le debió de contar, cosas que de verdad me gustaría decir eran mentiras.

Fin pov.

Un auto color rojo se detiene cerca de la pelinegra.

—Hey Abadeer.

Ella se gira a ver a Ricardio y no puede evitar soltar una risa irónica pues este se había vuelto el menor de sus problemas.

— ¿Podemos hablar?

—No.

Ella se comenzó a caminar. Pero el pelirrojo bajo del auto para seguirla.

— ¡Marceline! —grito para hacerla parar pero ella continuaba a caminar hacia el parque para perderlo entre toda la gente.

—Solo déjame tranquila Heartfill.

Con el poco temperamento que tenía el pelirrojo la jalo con rudeza del brazo.

—Te dije que teníamos que hablar.

Ella con la misma rudeza le dio un tirón para que la soltara.

—Y yo te dije que me dejaras tranquila.

Ricardio dio un profundo suspiro para controlar su ira.

—Bien, solo quería preguntarte si de verdad permitiste que Roxan engañara a Simon.

Ella asintio y el frunció el ceño.

— ¿Por qué?

Marceline rio amargamente.

—Que obsion tenía, no podía permitir que Gumball fuera lastimado.

El ceño de Ricardio se hizo más pronunciado.

— ¡Tú no eres de las que renuncian así!

La reina vampiro se extrañó por el comportamiento de su enemigo.

—Que más te da Ricardio, ganaste.

Intento une vez más irse pero la tomo de los hombros.

— ¡Tú no eres así maldita sea!

Sacudiéndola la hizo mirarlo a los ojos.

—Donde está la chica cruel que me enamoro.

—Se fue…murió.

El la empujo después.

—Sabes ahora ya no me importa ocultarlo más… ¡yo soy Marcy!

Su declaración no solo sorprendió a Ricardio sino también a Simon que había estado espiando todo.

—Que…que…

Ambos se giraron a ver al castaño que parecía al borde del colapso.

—Tú…tú eres… ¡NO!...esto es una mentira más…

Sin decir nada más se fue sin siquiera mirar atrás.

….

Bonnibel estuvo esperando no más de dos horas hasta que finalmente Simon entro por la puerta con una expresión que hasta a ella le preocupo.

— ¿Hijo que pasa? —pregunto su madre saliendo con rapidez de la cocina.

— ¡Simon!

Fue hacia el librero y saco el viejo anuario escolar.

— ¿Simon que pasa?

Dejo caer el libro al suelo.

— ¡Simon!

Forcejeando con el agarre de Bonnibel puso la mano en la perilla. Tenía que volver, era su único pensamiento.

— ¿Que paso?

Cuando él se derrumbó en el suelo a todos en la sala se les detuvo el corazón.

….

En el hospital Gumball miro hacia el cielo. Cuando estaba inconsciente había pensado que jamás volvería a ver lo que más amaba y hasta había aceptado su destino por que se sentía la peor de las personas.

Pero después hubo alguien que sin proponérselo se había convertido en su razón para querer de nuevo la vida, ahora se daba cuenta de lo estúpido que fue al intentar morir dos veces.

—Hey a donde crees que vas.

Se giró a ver a sus amigos.

—Necesito hacer algo. —dijo con simpleza.

—Pero tú hermana…

El pelirosa negó.

—Mi hermana no es mi jefa y yo puedo ir donde quiera.

Marshall y Finn miraron a Fionna en busca de apoyo pero ella simplemente asintio.

—Suerte.

Gumball asintio y se fue.

….

Bonnibel pov:

Simon ya parecía más calmad, había aceptado quedarse recostado en el sofá mientras su madre le preparaba un té. No sabía que paso exactamente pero sí que Marceline tuvo algo que ver en todo esto.

Marcy…fue…fue Marceline todo el tiempo…y yo…

Simon se incorporó.

Tengo que salir.

Yo inmediatamente lo detuve.

Simon escúchame estas aun en shock, tienes que calmarte.

Lo mire a los ojos.

Que no entiendes que me preocupo por ti —le dije mientras le ponía una mano en su mejilla.

yo…yo…Simon…te quiero.

Fin pov

Ambos se miraron.

—Bonni…bel.

Ella negó se acercó más a él y cerrando la corta distancia entre ellos le dio un beso como tantas veces había soñado. Simon por su lado no intento apartarse y eso le asustaba un poco.

—Te amo.

Susurro apartándose mirando su expresión de confusión.

….

En la entrada Lucy se sorprendió de ver en su puerta a Marceline. Palideció cuando al girarse se dio cuenta de lo que su sobrino estaba haciendo.

— ¡Marceline!

Su grito hizo reaccionar al castaño.

—Simon ella los vio. —dijo Lucy cargando la caja que la pelinegra había empujado en sus manos antes de huir.

— ¡Simon!

Bonnibel grito furiosa tratando de detenerlo pero este una vez más iba detrás de Marceline.

—Marceline por favor…escúchame.

Ella se giró a verlo con lágrimas en los ojos.

— ¿Por qué no me lo dijiste desde un principio?, ¿porque lo ocultaste?

Marceline simplemente cerró los ojos y las lágrimas corrieron libres por sus mejillas.

—Sabes cuánto te busque…cuanto desee verte.

El intento acercársele pero ella volvió a dar un paso de distancia.

—Marceline…

La pelinegra negó.

—Para que, para decepcionarte más. —mascullo secándose los ojos.

—No…yo no estoy decepcionado.

Ante esto ella soltó una risa burlona.

—Tú mismo me hiciste darme cuenta, yo deje de ser Marcy hace mucho tiempo.

Se señaló así misma.

—Ahora soy únicamente Marceline…la reina vampiro…una abusona…

Para empeorar las cosas Bonnibel apareció una vez más entre los dos negándose a dejar a Simon con la pelinegra.

—Simon tu madre está muy preocupada.

El castaño estiro su mano para convencer a la pelinegra de dejar que la confortara pero ella obviamente había visto el beso entre ellos dos.

—No…Marceline…escúchame.

Ella negó, las cosas eran mejor de esta fue llorando sin decir nada más.

—Simon no, espera.

Bonnibel puso su mano en el hombro del castaño.

—No te humilles de esta forma por ella.

Se jaloneo por un buen rato con su amiga pero la pelirosa no estaba soltándolo.

—Bonnibel solo…déjame…

La empujo y comenzó a caminar pero ella lo abrazo desde atrás.

—Ella te traiciono…Simon ella y mi hermano…se besaron.

Sus ojos se ampliaron en estado de shock. Bonnibel pensó que de esta manera podía mantenerlo aquí con ella pero el simplemente se sacudió su agarre y fue detrás de Marceline.

….

Gumball por otro lado se había cansado de esperar y estaba a punto de irse para su casa cuando una figura al final de la acera le llamo la atención. Ella venia llorando desconsolada y eso le preocupo.

Marceline miro igual al peli rosado y sin pensarlo se arrojó a sus brazos abrazándolo con fuerza.

—Marceline… ¿qué paso?

Ella levanto la mirada y se acercó a milímetros de su rostro escandalosamente sonrojado.

—Déjame reparar mi error. —le dijo y él puso su manos en sus mejillas.

—Por favor.

Lo beso sin importarle nada más que aferrarse a lo único que ella creía que le quedaba ahora.

— ¡Maldición! —grito el pelirrojo desde su auto después de ver su intercambio. El tontamente había pensado que una vez que quitara a Simon de su camino él tendría el camino libre para manipular a su gusto a la pelinegra pero ahora el hermano de Bonnibel le echaba a perder el plan.

—Simon, ¡No!

Antes de que Gumball siquiera fuera consciente de la presencia de su amigo este le dio un puñetazo en la cara dejando sorprendidas a Marceline y Bonnibel.

— ¡A que estás jugando idiota!

El peli rosado miro hacia su amigo y se limpió el labio roto.

— ¿De qué rayos hablas?

El castaño apretó los puños.

—Sobre esto.

Marceline fue a ayudar a Gumball.

—Simon ya es suficiente. —dijo con firmeza mirándolo molesta.

—Es verdad hay que irnos.

Bonnibel lo jalo del brazo.

—No, no dejare que él, la engañe.

Gumball sonrió.

— ¿Yo?

Se puso de pie empujando detrás de el a la reina vampiro.

—Yo no fui quien la engaño recuerdas…tu solo salías con ella para vengarte.

Con incredulidad Marceline miro a Simon a los ojos y casi colapsa al ver que si era cierto.

—Eres…un idiota… ¡te odio!

Salió corriendo lejos de ambos chicos que comenzaron a llamarla desesperados, solo que ella se negó a escucharlos y corrió hacia el parque sin darse cuenta de la figura oscura que vino desde atrás hasta que esta le tapó la boca hasta que perdió el conocimiento.

….

Wow el final está cerca…pero chicos no se preocupen estoy interesada en hacer una secuela así que sigan atentos y continúen dejando sus comentarios ya que eso siempre motiva ;]