Ya eran las 3:00pm Tina, Artie, Mercedes y Sam, que habían ido a ver a Quinn, ya se habían retirado. Y por fin Santana, Brittany, Rachel y Quinn estaban a solas. Durante toda la visita Fabray había estado un poco inquieta, ya que a ella sólo le importaba saber lo que sucedió en la noche de su accidente.
-Bueno, supongo que ya no se puede aplazar más ¿verdad? –pregunto Quinn cuando nadie en la habitación había emitido algún sonido- Necesito que me cuenten qué paso ese día.
-Quinn en verdad no sé cómo vas a tomarlo, porque no es algo que… -Brittany tuvo que callar por qué no se le ocurría que decirle.
-Okay Quinn, pero primero que nada debes saber un par de cosas que han sucedido –dijo Rachel- Hay cosas que nos pasaron a… a las cuatro y que obviamente no recuerdas, pero lo que por ahora nos importa debe contártelo alguna de ellas dos –comentó señalando a las Brittana.
-Ohh ¿cómo te lo digo?... Okay ya. Quinn yo ya no salgo más con Sebastian…
-¿Ah? ¿Ya no? Pero yo creí que… nada olvídalo, ¿entonces? Porque ayer me dijiste que estabas muy enamorada, y si no es de Sebastian… ¿de quién es?
-Pues… ¡Uffff! Se siente como la primera vez que te lo conté –la latina no podía dejar las manos quietas, así que miro a Britt quién le dio una mirada llena de amor, dándole coraje para decirlo- Estoy saliendo con Brittany.
-¿Qué? –Preguntó Fabray después de unos segundos- Okay puedo manejarlo… ¿Desde cuándo? ¿Cómo? ¿Qué no se suponía que eran mejores amigas?
-Bueno fue… muy difícil aceptar el amor que sentía por ella Q, pero no podía callármelo más, era… era como una lucha interna. Tenía miedo de lo que la gente diría a mis espaldas. Pero me di cuenta que no quería estar con alguien más, solo con ella. Así que reuní el valor suficiente y estamos juntas desde entonces, eso fue hace más de un año.
-Está bien, lamento mi reacción es solo que… no me lo esperaba. Así que te gustan las mujeres San –dijo Quinn en tono bromista, para romper la tensión. Y funciono por que las 3 chicas ahí rieron- Bueno, ¿eso que tiene que ver con lo que paso esa noche?
Las chicas dejaron de reír, era momento de contarle a Quinn la verdad, pero no estaban seguras de cómo reaccionaría. Pero aun así se lo dijeron.
*****************************INICIO DEL FLASHBACK**************************
The Unholy Trinity estaban en el Avalon Bar, decidieron que esa era la forma correcta de despedir a Quinn que por fin iba a realizar sus sueños fuera de ese pequeño pueblo.
-Bueno chicas es momento de brindar por nuestra querida Quinnie pues por fin se va de aquí –Santana levanto su Martini y las rubias chocaron sus respectivas bebidas con las de la latina.
-Ohh no puedo creer que me voy a New York, por fin todo será perfecto.
-Si Q, pero no te puedes olvidar de nosotros –dijo Brittany en un tono muy melancólico. A lo que Lucy contesto rápidamente:
-¡Oh no Britt! Nunca me olvidaría de ustedes, yo sé que me alcanzaran allá, no pueden librarse tan fácil de mí.
-Sí, la alcanzaremos allá y seremos el cuarteto dinámico, nadie podrá detenernos –comento la morocha pidiendo otra ronda de tragos, que se terminaron de un solo sorbo.
Así pasaron la noche, bebiendo y platicando sobre su futuro. Britt se quedaría un año más en McKinley, mientras que la latina estudiaría en la Universidad de Ohio. Solo Quinn y Rach irían a New York.
Cerca de las 2:00am los padres de Brittany pasaron por ella, ya que había discutido con Santana y les pidió que fueran y la recogieran. La latina estaba más que bebida al igual que Quinn debido a que después de que Britt se marchara, ellas solo se habían dedicado a beber y a bailar. El Bar estaba oscuro, hacía mucho calor y la música estaba demasiado fuerte. Así que la rubia y la morocha perdieron la pena y comenzaron a bailar entre ellas, moviéndose sensualmente una contra la otra y dejando a más de uno con la boca abierta. Cuando la canción acabo las dos fueron al baño a refrescarse ya que tenían demasiado calor.
-Santana tengo que decir que te ves muy bien en ese vestido –comento Quinn mientras se ponían labial.
-Y tú tienes muy buenos movimientos Fabray –le respondió la latina con un toco pícaro, ya no sabía lo que decía.
-Lo sé –le dijo guiñando su ojo- y que bueno que acabo la canción sino no lo hubieras soportado.
-Yo diría que es al revés –Santana se había quedado atónita por lo que su amiga acababa de decirle, pero aun así se acercó más a ella.
-¿Aha? –Quinn dio un par de pasos más cerca de la morocha- ¿Crees que hubieras podido soportarlo? –la voz de Quinn sonaba desafiante.
-Hahaha, puedo soportar más que eso –se acercó más.
-Tranquila San, no sabes lo que dices –Más bien ambas estaban tan ebrias que no sabían lo que decían.
-Creo que tomaré el riego –dicho eso Santana acabo con la distancia que las separaba y beso a la rubia. Quien, perdida en el alcohol le correspondió.
Al principio era solo un beso tranquilo pero fue convirtiéndose en algo más pasional. Santana mordió los labios de Quinn con habilidad hasta que los separó. Entonces adentró la lengua en su boca y se apretó aún más contra ella hasta que le aplastó dolorosamente los senos con su pecho y sus dientes entrechocaron. A Quinn la sangre le ardía en las venas y su piel se calentaba bajo la presión de los labios de la latina. En un pequeño momento de lucidez se apartó de la morocha, quién abrió los ojos. Ambas estaban sonrojadas y no sabían que hacer. ¡Le habían sido infieles a las mujeres de sus vidas!
-Lo siento Quinn –la primera en hablar fue Santana- yo… perdí la cabeza no sabía lo que hacía…
-Lo se San –respondió entrecortadamente- Pero de todos modos esto estuvo mal, muy mal.
La rubia tomo sus cosas, pago en la barra y salió. Busco su coche y trato de abrirlo, pero estaba tan ebria que no podía meter la llave, hasta que llego Santana y como pudo la ayudo.
-Fabray no te puedes ir así, estas muy mal. Mejor deja le marco a Berry para que venga por nosotras.
-¿Cómo puedes decir eso? Acabo de serle infiel a mi novia ¡y tú dices eso como si nada! –La voz de Quinn subió de tono- ¿Qué no te sientes mal?
-Obvio que si rubia, pero no podemos atormentarnos con ello. Estamos en muy mal estado y nadie tiene por qué enterarse de lo que paso. Aparte solo fue un beso, ¡ni que nos hubiéramos acostado!
-Ya López déjame en paz, no dices más que idioteces –entro en su coche y lo arrancó inclusive antes de que Santana pudiera decir algo más.
La latina solo la vio alejarse. Observo que o manejaba tan mal, así que le restó importancia y le marcó a su madre ya que como habían llegado en el coche de Quinn se había quedado sin manera de regresar a su casa.
-Púdrete Fabray –fue todo lo que dijo después de colgar con su mamá.
********************************FIN DEL FLASHBACK********************************
Las chicas le habían contado la mayoría de cosas a la rubia. Omitiendo claro cualquier rastro de quién era la pareja de Quinn. Esta estaba callada, de hecho todas estaban calladas, solo esperaban la reacción de Lucy.
-Entonces… tú y yo… ¡Ohh no lo puedo creer! ¡Brittany lo siento mucho! Tienes que entender, yo estaba muy mal y Santa….
-Calmada Quinn –la interrumpió Susan- eso ya pasó, Santy me contó todo. Y estamos bien. No voy a negar que me sentí muy mal al momento pero… -levantó sus hombros restándole importancia.
A pesar de eso el color en las mejillas de Quinn no bajaba, y tampoco se le ocurría que decir. Así que Rachel fue la que rompió el silencio.
-Bueno Quinn, ¿Cuándo te dan de alta?
-Pues se supone que mañana, pero el médico no nos ha dicho algo.
-Y ¿No has pensado que harás?
-¿A qué te refieres?
-Pues sí, ¿No has pensado que harás? ¿Vas a estudiar? ¿A trabajar? –esta vez la que hablo fue Santana.
-No había pensado en eso –respondió un poco confundida- Obviamente perdí mi oportunidad en la universidad, y en todo caso no recuerdo mis clases en la Secundaria.
-Bueno Q, encontraremos qué puedas hacer –le dijo Rachel tomando su mano.
Quinn se quedó petrificada, pues un pequeño recuerdo vino a su mente:
Era Rachel, su voz, el roce de su mano, pero estaban en casa de la rubia. Había más personas y la morena le había dicho más o menos esas palabras y había tomado su mano. Trato de recordar más, pero no pudo.
Brittany tomo de la mano a su novia y le dijo algo al oído. Santana asintió y se acercó al par de chicas que estaban delante de ellas.
-Bueno, tenemos que irnos. Britt dejo a su horrible gato en la veterinaria y debemos pasar por él. Pero prometo venir a verte mañana Quinn ¿Okay?
-¡Santana! –Gritó Britt- Mi gato no es horrible. Solo está por mal camino, prometió dejar a su pandilla pronto.
-Ahmm sí. Estaba bien San, mañana te veo. Cuídense –Fabray se despidió de ambas y volteo hacia Rachel, que aún tenía su mano entre las de ella- ¿Tú también te irás?
-No, bueno si quieres que me vaya puedo irme.
-¡No! –Quinn se dio cuenta de lo fuerte que sonó su voz, pero no quería que la morena la dejara- Digo, puedes quedarte, no quiero quedarme sola.
-Claro, si es lo que quieres –respondió Rachel con una gran sonrisa en los labios.
