"En el presente"

-¿Cómo sigue Quinn?

-Bien supongo- Rachel acomodo un mechón detrás de su oreja -No hay mejoría alguna.

-Lo lamento mucho Rach. Y también por no haber estado ahí- Finn tomo la mano de la morena. La cafetería en la que se encontraban estaba casi vacía

-Esta bien Finn, entiendo que estabas muy ocupado. Mejor dime ¿Cómo te va en la escuela?

-Ohhh muy bien. Estoy en el equipo de fútbol, y estoy seguro que vienen muchas cosas buenas.

-Me alegro, de verdad lo hago. ¿Sabes? Debo irme, ¿hablamos luego?

-Claro, disculpa ¿Quinn esta en su casa?

-Si, ¿iras a visitarla?

-Ahm, tal vez. Me quedare un par de días aquí, así que seria bueno verla.

-Bueno. En verdad debo irme. Cuídate -Berry se despidió y encamino al centro de recreación de la ciudad.

-Bueno días señorita Berry -una linda recepcionista la saludó.

-Buenos días Paige. ¿Todo bien?

-Si, tome- le ofreció un par de papeles -Necesito que firme estos papeles.

-Si, claro. Los leeré y se los entrego cuando me vaya -Tomo los papeles y se dirigió al auditorio del lugar. -Bueno muchachos, creo que es momento de comenzar.

Le pidió a todos los muchachos que estaban ahí que se acomodarán y comenzaran el ensayo, ella se encontraba sentada en una de las sillas observando a sus estudiantes. Pero su mente estaba en otro lado. No podía dejar de pensar en Quinn. Dos meses habían pasado desde que la rubia había llegado a su casa y todos esos días eran una tortura para ella, deseaba decirle todo a su amada, pero sabia que tal vez no fuera buena idea. Quería a su novia de regreso, de verdad lo quería, pero tendría que hacerlo bien. Miles de escenarios habían pasado ya por su cabeza: la manera en que se lo decía, en la forma en que ella reaccionaba o el lugar. Pero nunca había llevado a cabo alguno de ellos. Debía de hacerlo pronto, de eso estaba segura.

En casa de los Fabray el timbre sonó y Quinn se dirigió a abrir la puerta.

-Bueno días Quinn- Se encontró con una gran sonrisa al abrir.

-¿Disculpa?- la rubia no reconocía al chico.

-Hola, soy Finn, Finn Hudson. Solíamos ir juntos en McKinley.

-Claro, si, adelante pasa.

-Gracias- Finn se adentró en la casa y se dirigió a la sala -Supe de tu accidente y lamento muchísimo el no estar contigo en esos momentos, pero la universidad y todo eso me impidieron el venir.

-No te preocupes, no te perdiste de algo bueno. ¿Supongo que sabes de mi estado?

-Si, me encontré con Rachel hace un par de horas y me contó todo. Lo siento mucho Quinn

-Estoy bien, aun no recuerdo mucho pero tengo fé de hacerlo.

-Ese es el espíritu Fabray. Me imagino lo duro que debe ser para ti, y para las personas que te aman, como tus padres o Rach.

-Ohhh si, supongo- Rachel, otra vez Rachel, durante algunas conversaciones que había tenido con sus amigos, todos comentaban lo difícil que sería para esa chica y segundos después cambiaban el tema. Tal vez esta era su oportunidad de saber algo sobre ella -Y... ¿hace cuanto conoces a Rachel?

-Pues, la conocí en la secundaria también. Ella solía salir contigo así que casi no hablábamos.

El corazón de la rubia se detuvo por unos segundos: -¿Salir? ¿A que te refieres con eso?- La mirada de Quinn era desesperada.

-Pues si... me refiero a que siempre estaban juntas- ¡Demonios! Finn sabia que no debía contarle a la rubia a cerca de su relación con la judía, casi lo arruina -Por eso casi nunca hablaba con ella, técnicamente eras su única amiga.

-Ohhh- Quinn se había quedado pensativa.

-Yo... yo debo irme, tengo que ver a mi madre y a todos.

-¿Te vas? Pero si acabas de llegar.

-Lo se, pero recién llegue a Lima y debo saludar a mi familia. Ya sabes.

-Claro, si, lo siento. Cuídate y debes volver pronto.

-Si, lo intentaré. Cuídate Quinn- Se despidió de la chica y salio rápidamente, antes de que dijera algo mas.

-¿Hola?- Rachel contesto su celular.

-Hola Rach, soy Brittany. Oye quería saber si tenias tiempo de venir a mi casa. Necesito pedirte algo.

-Si Britt, pero iría mas tarde. Estoy en el centro recreativo.

-¿Aun estas ahí? ¿Que te parece si te veo allá?

-Si, eso me parece bien. Te veo en una rato. Adiós- termino la llamada y guardo su teléfono.

La morena estaba sola en su oficina. Leía los papeles que la recepcionista le había dado antes esa mañana. Entre ellos había mas solicitudes para entrar en su taller, nunca creyó que tendría tantos alumnos pero los tenia. Contaba con 16 chicos y chicas en ese momento pero sabia que necesitaba mas para que su obra se llevara a cabo respetablemente. Así que firmo todo y así obtuvo 5 chicos. Ni siquiera se preocupo en mirar sus nombre, la próxima clase los conocería. Dejando eso de lado comenzó a hacer arreglos en su obra, ahora con mas participantes. En ese momento Brittany llegó.

-Hola.

-Hey Britt, pasa.

-Gracias- la rubia tomo asiento frente a la chica.

-¿Que pasa? No tienes buena cara.

-Si, perdón, he tenido un mal día. Oye, me preguntaba si podrías hacerme un favor.

-Claro, dime que necesitas.

-Mira, yo creo que tengo mucho tiempo libre, y... me gustaría saber, claro si puedes. Que me ayudes a entrar en el taller de danza. La profesora Sienna es demasiado estricta y no me deja entrar, dice que las fechas de inscripción ya pasaron.

-Bueno es que ya lo hicieron, pero no te preocupes yo hablare con ella. Pero ¿Porque quieres entrar? Britt, tu bailas demasiado bien.

-Lo sé, es solo que me gustará estar en el, no tanto para aprender, sino mas bien para bailar. Aparte se que hacen recitales y me encantaría participar. Puedo obtener créditos extra.

-Bueno si, esta bien. Yo te ayudaré. Pero no se por que esa no es la razón por la que querías verme ¿O me equivoco?

-Ohhh cielos. Lo notaste- La rubia tomo una gran bocanada de aire -Mira Rach, yo se que no debería de entrometerme en tu vida y todo eso, pero creo que... creo que sería bueno que le contáramos toda la verdad a Quinn.

-Brittany, ya hablamos sobre esto y...

-Toc toc. ¿Puedo pasar?

-Claro Kurt, pasa.

-Oh, lo lamento ¿Las interrumpí? Por que puedo irme y regresar después.

-No, no es necesario. Vine a hablar con Rachel acerca de lo que todos pensamos.

-Ahh ya se lo comentaste. ¿Y tu que piensas?- dirigió su pregunta a la morena.

-Yo creo que no deberíamos hacerlo aun, no sabemos como pueda reaccionar, tal vez le haga daño o algo asi- Termino su frase bajando la mirada, pues su razon era demasiado boba.

-Pero, por otro lado, se supone que somos sus amigos y que debemos ayudarla a recordar. Técnicamente le estamos contando una vida que no tiene. En esa vida faltas tu. Debemos decirle, porque le estamos creando recuerdos falsos, y eso puede terminar perjudicándote Rach. Además, ya no soporto mentirle a Q, ella es una de mis mejores amigas.

-Si. En algún momento se lo debes decir, y es mejor ahora. Aparte no creo que la dañe- Kurt añadió: -Pero puedo notar que esa no es la verdadera razón por la que no le has dicho. Hay algo más.

-Lo hay, pero es que... Okay, se los diré. Yo tengo miedo de perderle ¿saben? El que ella llegara a tener novia no era parte de sus planes, y obviamente sé que le afectará y tal vez se aleje de mi. Yo no se si pueda soportar el verla partir. Es egoísta, lo se, pero en verdad me da miedo.

-Rach, la antigua Quinn te ama con todo su ser, lo se. Y también se que esa Quinn sigue ahí, solo debemos hacerla volver. Pero nunca lo lograremos is no lel hablamos con la verdad- Brittany se levanto de la silla y se dirigió a la salida -Solo piénsalo ¿si?- y salio del lugar.

-Ella tiene razón. ¿Lo sabes verdad?

-Si, lo se. Pero se que son muchos sentimientos y no se si podre manejarlo.

-Lo harás...- El chico le dio un abrazo- Ahora, vamos.

-¿Que? ¿A donde?

-A almorzar algo. Por eso vine. Anda vamos, te ayudare con tu problema.

-Ahh esta bien, ¿Porque no?- la morena tomo su bolso con los papeles que debía entregar y salio tomada del brazo de su amigo.

El timbre de Quinn sonaba por segunda vez esa mañana y toda confusa como estaba se dispuso a abrir la puerta, creyendo encontrar a su latina amiga pues habían quedado en ir a buscar actividades para la rubia.

-Ahh no sabes cuanto amo que ya estés aquí- dijo al momento de abrir la puerta, pero el visitante no era quien prensaba.

-Yo igual Quinn, yo igual...

Agh lo sé. Me tarde mucho en actualizar. Perdón, pero todo lo que había escrito se perdió y me moleste mucho así que deje de aqui estoy.

Quiero agradecerle a unas chicas en Facebook y a las que han comentado, que me animaron a seguir escribiendo (saben quienes son ;)

Como siempre, preguntas, sugerencias y comentarios son bienvenidos.

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