La historia es mía, pero los personajes son exclusivamente de Richelle Mead, Vampire Academy.

Esta historia puede contener spoiler de toda la saga de Vampire Academy y alguna que otra indirecta de Bloodlines.

Cabe aclarar que soy muy fan de el Musical de Dracula por lo tanto esta historia tiene mucha influencia de su parte y hay varias líneas que son parte de las letra de la misma obra.


¡ATENCION!: Cuando las frases están entre « » , esos simbolitos y en negrita, es como si fuera una voz en off, o bien un recuerdo. « ».Si esta entre esos simbolitos y no esta en negrita es un pensamiento de algún protagonista,

Capitulo 4

En la torre del Castillo.

«Pequeña Dhampir» la voz alegre resonó en su mente.

El cuerpo dormido de Rose empezó a moverse por la cama, «No, basta, déjenme», repetía una y otra vez mientras inconscientemente llevaba sus manos hacia sus oídos.

«Tranquila, soy yo Adrian...Rose »su nombre había sido pronunciado como un eco, como si la voz se fuera desvaneciendo.

Rose se despertó sobresaltada en su cama, la frente llena de sudor y sus manos se enroscaban en su pecho.

«¿Quién era el que le hablo en sus sueño?¿Quien era Adrian?» todas esas dudas atormentaban la cabeza de Rose. Pero si de algo estaba segura, era que esta persona parecía alegre. «¿Alegre de a verla encontrado?¡ ¿Y si alguien me estaba buscando?!» la idea de que alguien estuviera buscándola, logro tranquilizarla un poco.

Habían pasado dos días desde que el Conde la había mordido por primera vez, sin embargo Rose no le reprochaba nada, al contrario le agradecía. Esa era la única manera de que la voces en sus sueños se apagaran, de que el sentido común que le decía que eso esta mal, se callase. Pero esta vez había sido distinto, las voces dijeron su nombre, la llamaron por el nombre que ella sabia era suyo. Además había cierta calidez, en la voz, cierto confort que hace días no sentía.

-Señorita Elizabeth- la voz cálida de Ana se escucho del otro lado de la puerta.

-Adelante-replico Rose mientras se sentaba en la cama, algo mas tranquila.

La mujer humana entro despacio, cargando en sus manos varias toallas y dos vestidos de seda. En lo que llevaba en el castillo, Ana se había ocupado de llevarle la comida, ropa y todo lo que necesitase. Según le había explicado el Conde, Ana era una de las gitanas súbditas que habitaban en el castillo, la de mas confianza para el. Además esta había sido una de las damiselas de compañía que Elizabeth había tenido en su estadía en el castillo. Lo cual era otra intriga para Rose «¿Quién era Elizabeth?¿Y porque el Conde creía que era ella?».La mayoría del tiempo Ana se refería a ella como señorita Elizabeth o simplemente por el nombre.

-Señorita le eh traído dos cambios de vestido para que elija- dijo mientras colgaba en el armario ambos cambios-El señor ah pedido su presencia esta tarde, y ah dejado en claro que pasara a buscarla, para mostrarle los jardines del palacio-explico.

-¿Salir?-menciono Rose algo aturdida. Hasta el momento el Conde la había mantenido presa en la habitación, nunca la había dejado salir, y tampoco había tenido oportunidad de escapar.

«¿Por qué ahora quería sacarla del castillo?¿Mostrarle los jardines? Acaso creía que era una damisela a acortejar. ¿En que época había quedado estancado este sujeto?»Pensó Rose, mientras se trataba de levantar de la cama para dirigirse al baño. Sin embargo su cuerpo le jugo una mala pasada, y algo mareada y sin fuerzas se tambaleo, siendo sostenida a tiempo con Ana.

-Señorita Elizabeth- exclamo la gitana, mientras que la volvía a sentar en la cama.- Tome esto le servirá- le extendió una barra de chocolate que se encontraba en la mesa de luz- El azúcar le hará sentir mejor, yo iré a prepararle el baño, y por favor recuerde siempre comer un poco del azúcar que esta en su mesita para recomponerse de la mordedura-le aclaro mientras se dirigía al baño.

«¡ Alto ! ¿Ella sabia que el Conde la había mordido?¿Porque se lo tomaba como algo común?»Pensó alertada Rose.

-Alto Ana-exclamo para detenerla antes de que entrara al baño.

La mujer se detuvo y se acerco a Rose.

-¿Cómo es que tu….-respiro- lo de la mordida?-aclaro algo alterada

-Señora eran usuales sus desmayos antes, y solían ser por una sola razón-sonrió explicando tranquila.

-¿Acaso era normal?-la miro extrañada-Que el me me….-señalo su cuello.

-Que el Conde bebiera de usted- la miro como si fuera lo mas común del mundo- Era habitual señora, el solía dejar, como lo hace ahora-señalo la mesita de luz, y sobre ella había un plato con chocolates- dulces para cuando se levantase, no sufriera de mareos-explico.-Ahora con su permiso le preparare el baño.

-si claro, adelante Ana-permitió. « ¿Qué tan enferma estaba esa Elizabeth para dejar que bebiera de ella?¿Acaso era una puta de sangre?¿Pero si era así porque no la trataba de esa manera el Conde?» Las preguntas que se hacia Rose eran mas de las que se respondía. Pero sabia que si quería escapar o sobrevivir tenia que averiguar algo importante.

¿Quién era Elizabeth?

En el pueblo de Braşov.

La taberna se encontraba revolucionada de gente, las noticias de que un forastero había sobrevivido a un ataque de los muertos, se había esparcido por todo el pueblo. La gente estaba extasiada, asustada y sorprendida. Nunca antes alguien había sobrevivido a un ataque de los muertos. No habían tardado en llegar el padre y las monjas de la iglesia, para bendecir la taberna y al propio forastero.

Por otro lado Abe se encontraba inquieto. Ahora que tenía la certeza de que su hija estaba más allá de las fronteras de ese bosque, no podía evitar las ganas de levantar e irla a buscar el mismo. Sin embargo la llegada del equipo de búsqueda lo logro calmar un poco.

-Señor Mazur- respondió Dimitri en saludo a el.

-Belikov-lo saludo con bastante frialdad y luego dirigió su mirada al resto- Ivashkov, Ozzera, Tanner- saludo y devolvió su mirada a Dimitri.- Parece que la búsqueda será mas complicada de lo que creimos-admitio con confidencialidad.

-¿Qué sucedió?¿La encontraron , saben donde estas?-su voz demostró angustia y desesperación.

-Algo asi-y haciendo señas hacia el segundo piso dijo- Pero vallamos arriba, aquí hay mucho movimiento- ordeno y se encamino hacia las escaleras.

El resto del grupo siguieron sus pasos, hacia el piso de arriba, donde se dirigieron a unas de las últimas habitaciones.

-Adrian-exclamo Sydney al ver a su novio tras pasar la puerta de la habitación y se arrojo a sus brazos.

-Sage-sonrió Adrian, correspondiéndole el abrazo.-Ya te extrañaba mucho-le murmuro dándole un beso en su frente.

-Creo que me van a salir caries- y haciendo un gesto de arcada, se burlo Christian de la escena.

Sydney algo avergonzada se alejo de los brazos de Adrian y volvió a poner su posición de típica alquimista.

-Ya ves lo que haces-se quejo Adrian.

-sisisisi Ya déjense de boberías-les llamo la atención Mikhail.

-Ah si- rápidamente Sydney se dirigió a la cama donde tomo la tablet con la que había estado trabajando y les mostro un mapa de Transilvania.- Hace mas o menos 6 siglos atrás, el Castillo de Bran, que se encuentra detrás del limite de los bosques del pueblo. Era usado por el rey Luis I de Hungría para cumplir una función comercial y defensiva contra el voivoda de Valaquia. Pero a partir del siglo XV, la propiedad paso a manos de una familia de nobleza importante de la época, que la abandono en manos de un primo de la madre quien se hizo cargo de esta hasta el día de hoy. –con eso termino de relatar la historia del castillo.

-Sin embargo esos datos son los que se brindan a cualquier persona que desea saber sobre el castillo-aclaro Abe-Pero los verdaderos datos, los encontramos en la base de datos de los Alquimistas.-explico ofreciéndole unos archivos a Dimitri.

-¿El Abandono Sangriento?-leyó Dimitri en una de las primeras hojas y miro intrigante a Sydney y Abe.

Este último le hizo gestos de que siguiera leyendo.

-El Abandono Sangriento, es el titulo caratulado al hecho del abandono del castillo de Bran, y dado en manos a su primo en Conde Báthory. Ese mismo día por la mañana el pueblo de Brașov, habia sido tomado en manos de Vlad Drăculea, y tomando a la familia Báthorycomo sus rehenes se alojo en el Castillo de Bran. El día de San Bartolomé de 1459, Vlad hizo empalar a la mayoría de los sajones de Brașov, la ciudad transilvana que se había rebelado contra él, ya que habían apoyado al pretendiente Dan II junto con desleales húngaros y rumanos, y a continuación organizó un festín en el centro de este nuevo bosque de empalados aún aullantes, frente a la tarima donde un verdugo descuartizaba lentamente a los cabecillas de la sublevación y sus familias. La peculiar celebración duró hasta muy entrada la noche, cuando, para iluminarse, Vlad y su ejército prendieron fuego a la ciudad ante los ojos de sus 30.000 agonizantes ciudadanos. Incluso a los que no mandó empalar los amontonó e hizo que sus soldados los mataran a sangre fría con espadas, picas y cuchillos. Los pocos sobrevivientes del pueblo, la mayoría gitanos, fueron acogidos por el Conde Dracula Báthory, quien fue el único sobreviviente en quedar en pie en el castillo, junto con su prima-hermana La Condesa Lucy Báthory. Sin embargo un grupo de pueblerinos, los acuso de hacer ritos sangrientos y practicar la magia roja. Tales personas decidieron aun así, no abandonar su pueblo y volvieron a reconstruir Brașov, y plantaron como línea divisoria del pueblo y el castillo, el ahora conocido bosque de Brașov. Desde aquella época el castillo quedo bajo la supervisión de los primos Brașov, que más tarde se volverían unos de los matrimonios más influyentes de Transilvania. –Termino de leer y miro intrigado a Sydney- ¿De que modo esta relacionado esto con el paradero de rose?-

-Mira la siguiente hoja- le indico Sydney, y señalándole algunas fotos en ella explico- Las posesiones, entre ella el castillo, han pasado a lo largo de los años de padres a hijos. Pero lo extraño del caso es que la mayoría de los herederos siempre son hijos únicos y poseen no solo el mismo nombre si no las mismas características físicas.-explico mientras mostraba relativas fotos de los herederos anteriores.

-No importa cuantos siglos hallan pasado, los herederos encuentra muy poco agradable bajar al pueblo y parecen encontrar cierta seguridad dentro de las fortalezas del castillo.-acato Abe- Esto es un claro ejemplo de dos Strigoi que se han ocultado lo bastante bien e inteligentemente del mundo Moroi. Protegiendo así su existencia y sembrando el pánico en el bosque de su alrededor para asegurar, que solo los curiosos y estúpidos entrasen en el y se volvieran la apetitosa cena.-explico.

-Lo que intentas decir, es que dos Strigoi tan antiguos como el castillo mismo, tiene de rehén a Rose.-intento aclararse Mikhail.

-No solo eso-aclaro Sydney- La gente del pueblo empezó a notar esta misma similitud y las desapariciones seguidas de los cuerpos hallados muertos, a lo largo de los años han llamado muchos la atención. Los Alquimistas hacen visitas continuas y de echo hay varios viviendo en la zona para hacer desaparecer la mayoría de los cuerpos encontrados. Pero las cosas han empeorado con los años y ahora los ataques no solo ocurren en la zona del bosque, si no que ahora los asesinatos han empezado a suceder en pleno pueblo. La gente esta cada vez mas alterada y aunque hemos tratado de evitar que se corriese la noticia de los extraños sucesos, ya que varios forasteros han venido y han intentado entrar a la zona-hizo una pausa bruscamente y bajo la mirada- solo que ninguno ah vuelto. Esto altero al pueblo y ya casi nadie se acerca a la zona, ni siquiera salen en las noches.

-Esto solo nos quiere decir o que estos Strigois se están cansando de quedarse en el Castillo, en el cual han permanecido años, o simplemente en numero de Strigoi que habita en el, es mayor al que creemos. Y al a ver bajado en nivel de "Curiosos", los Strigoi no tiene de otra que bajar al pueblo a alimentarse. –aseguro Abe.

-¡¿Osea que esto ya pasaría a no ser solo una búsqueda personal no?!- formulo Adrian curioso.

Sydney asintió y explico- Si todos estos datos son verdades, estaríamos ante una de las cuevas o refugios mas grandes de Strigoi del mundo.-aclaro confirmando lo que todos temían.

-Entrar o salir del castillo seria entregarse a la misma muerte.-aseguro Dimitri.

Su semblante solo mostraba frustración y miedo, miedo de no recuperarla nunca mas. Y en la habitación no reinaba otro ánimo que el pesimismo y la agonía.

-¡Pero ella sigue viva!-exclamo Adrian en un arranque de impotencia- Yo la pude sentir, no la logre alcanzar en sus sueño, pero llegue lo suficientemente lejos, como para saber que sigue con vida.-explico.

-¿Cuándo sucedió esto?- Abe que se había mantenido hasta ahora calmado, miraba relativamente a Dimitri y a Adrian buscando una respuesta.

-Mientras estuvimos viajando camino hacia aquí, Adrian logro alcanzar en varias ocasiones a Rose, pero solo llego a decirle un par de cosas antes de ser sacado del sueño.-explico.

-El semblante de ella esta casi apagado, esta como… cuando…-dudando de sus palabras dirigió una pequeña mirada a Dimitri.

Dimitri consiente de lo que aquel silencio significaba se acerco a la ventana y mirando hacia la calle afirmo- Esta en las misma condiciones como cuando yo la mantenía cautiva en Rusia-aclaro con voz firme y fría.

El silencio reino en la habitación. Dimitri estaba consiente de que eso formaba parte de su pasado oscuro como Strigoi, y que lo que mas lamentaba y se reprochaba era el echo de cómo había tratado y lo que había realizado con Rose. Le llenaba de furia e impotencia que ahora ella estuviera pasando por el mismo calvario. El miedo y terror le recorría cada centímetro de su sangre, con solo pensar que podría llegar a convertirse en eso que tanto odiaba, en un STRIGOI. Un golpe en la puerta de la habitación, saco a todos de sus pensamientos, sin embargo la que se acerco a abrir fue Sydney.

-AH Nani eres tu- exclamo aliviada y la dejo pasar- Ella es Nani la esposa del tabernero y la dueña de la posada-la presento ante todos.

-Encontraste eso que te pedí Nani – exclamo con una voz delicada hacia la señora.

-Si Abe-le replico la señora con cierto tono de cansada- Mira ¡Aquí lo encontré!- le extendió una caja- Tiene la fotos de todos los festivales y en cada una de ella el Conde Dracula aparece junto a la Condesa Lucy-aclaro.

Esto último, mencionado por la señora, dejo a más de uno de los presentes confundidos. Sydney viendo la reacción de estos paso a explicarle que la Señora era una Moroi, pero que se había mudado de joven al pueblo escapando de las reglas de la Corte. Ella pertenecía a la familia real de los Zeklos, pero tras enamorarse de un humano su familia se había encargado de mantener el secreto, obligándola a huir lejos y ocultarla.

-Podríamos a ver hecho eso no Sage…-murmuro Adrian al oído de su novia.

-También esta la foto del festival ese, el que te mencione que el Conde fue acompañado por una hermosa chica Dhampir- explico, mientras que revolvía la caja buscando entre fotos viejas.

-¿Festival?- aquello ultimo había tanto atraído como desconcertado a Dimitri.

-Sisisisi. Cuando apenas me mude aquí, Ronaldo y yo empezamos a trabajar en la taberna, en ese momento sus dos dueños eran bastante ancianos y no tenían hijos. Con el pasar de los años nos tomaron cariño y la taberna quedo a nuestro cuidado una vez fallecidos ambos. La antigua dueña nos había explicado que la Taberna fue una de las primeras casas en ser reconstruidas luego de la famosa quema y que había permanecido en su familia por años. La familia Brașov ah mantenido por años la tradición de alojarse en la posada, la famosa "Semana de los muertos" , y realizar grandes fiestas todas las noches a su costo. De esa manera en la taberna hay al menos una foto o pintura de la familia Brașov, realizando el brindis de la última fiesta.- explico Nani.

-¿Y porque es inquietante la compañía de una Dhampir?- pregunto Christian sin ánimos de ofender.

-Bueno, jovencito- exclamo maternalmente- Primero porque este pueblo es muy poco frecuentado por Morois y mucho menos por Dhampirs, más para la época en que sucedió.- aclaro.

-¿En que época sucedió?- inquirió Adrian

-mmmm Si mal no recuerdo, la fecha que tenía escrito la pintura, databa de unos 5 siglos atrás.- aclaro- Es una de las fotos mas viejas y en la única en la que la compañía no tenia titulo noble- especifico- Según unas cartas no enviadas a alguien, de la tabernera de esa época. El que el Conde se allá presentado al Festival, de la mano de una campesina, había dado que hablar en el pueblo. La mayoría creía que este se casaría con su prima la Condesa Lucy Tercera, pero esta se había mostrado ausente en todo el Festival.

-¿Y como se dio cuenta usted de que era una Dhampir?- cuestiono Dimitri.

-Según la misma carta, la señora explica que la joven tenía el hábito de guardar en una de sus piernas, atada a una liga, una estaca de plata- y aclarando este hecho dijo – ella parecía encargarse de vestirla por las mañanas y era la única que el Conde dejaba que se acercase a su dama.-

-Sigo sin comprender porque esto tiene alguna relación con lo que estamos buscando- dijo algo confundido Adrian.- Con mucho respeto, pero hay miles de Dhampir que son "Buenas compañías" –dijo lo ultimo haciendo comillas con sus dedos.

-Tiene relación por esto-declaro Abe mientras sacaba una pequeña imagen de la caja. Al mismo momento que les mostraba a los jóvenes la pintura de aquel festival en donde la, Dhampir en cuestión, estaba presente.

-Roza- pronuncio casi sin aliento Dimitri al observar a la joven en la pintura.

-Ah si, si, es ella. Ahora recuerdo su nombre-sonrió- Era Elizabeth-declaro.

-Pero si es igual a la pequeña Dhampir, diría que hasta es su gemela buena, bueno claro esta. Rose es la única "mala" - bromeo Adrian.

-¿Sabe algo mas de esta joven?- pregunto Abe mas que interesado.

-No recuerdo mucho de lo que decía la carta, sin embargo se las buscare. –afirmo- pero si quieren algo mas detallado tal vez deban ir a la biblioteca de la iglesia, allí llevan registro de todas las personas-aclaro- Se que su nombre completo es Elizabeth Hathaway ¿si les sirve de algo?- expreso.

-¡¿Hathaway?! – se mostro asombrado Abe.

Como si las revelaciones del parecido entre Rose y Elizabeth no los hubiesen ya asombrado lo suficiente, ahora también tenían que saltar la hipótesis, de un familiar de Rose. Uno que no solo estaba ligado a ella por un apellido, si no que ahora parecían tener algo más en común, un hombre. El Conde Drácula. Pero entonces….

¿Quién era Elizabeth Hathaway?

En el Castillo. El sol ya estaba casi cayendo, cuando el sonido de la puerta abriéndose alerto a Rose.

Esta se había bañado y ya estaba cambiada con uno de los vestidos que el Conde le había proporcionado. ( ) Tenía escote recto, bastante estallado a torso y con una caída en pico, los brazos eran ajustados hasta un poco mas arriba del codo y luego caía en pico, con las mangas bastante abiertas. La falta terminaba recta por delante, justo tapando los zapatos, y tenia una cola no muy larga. El color era beige casi tirando al dorado. Su pelo lo había recogido en una media colita, dejando caer algunos mechones sobre sus hombros.

Rose se había tratado de mantener bastante tranquila, sabia que en la salida tenia que prestar la mayor atención a como era el castillo, pero que en su estado se le haría bastante imposible huir. Sin embargo cuando el Conde entro en la habitación se le helo la sangre y sus nervios volvieron en menos de dos segundos.

-Elizabeth-dijo sorprendido el Conde cuando ingreso- Estas tan hermosa como te recordaba en esos días- alago sinceramente.

-Yo…yo- tartamudeo « Vamos Rose actúa, no puedes quedarte callada» se obligo- Yo no lo logro recordar, pero supongo en que puedo confiar en tu palabra- y dedicando aquella sonrisa que hace no mucho recordaba a verla usado en la academia, procedió a acercarse un poco a el.

-Créeme que nunca mentiría acerca de tu belleza- afirmo el conde y le extendió su brazo.

Rose al principio, no comprendió el gesto del Conde, pero cuando al fin entendió que quería que tomase su brazo se tenso. Hasta ese día lo máximo que se había acercado al Conde, era cuando este usaba compulsión en ella, y bebía de su sangre. Sin embargo el tenerlo cerca le resultaba peligrosamente alertador.

-Elizabeth vamos- insistió el conde y al ver sus dudas replico- ¿Acaso sigues desconfiando de mi?- su semblante dejo de ser dulce y paso a demostrar fiereza.

«No lo hagas enojar Rose, no lo hagas enojar» se repitió para si misma, mientras trataba de formular una mentira.

-Es que aun es raro para mi…-tragando saliva decidió continuar- no te recuerdo y lo poco que conservo de mi memoria, me dice que los Strigoi son…-las palabras quedaron en el aire y rose no se animaba a continuar.

-Son…¿malvados, destructivos, seres oscuros de la noche?-completo el Conde

Rose asintió tímidamente bajo la expectante mirada de Drácula.

-Si, tienes razón-afirmo, y ante el asombro de Rose, continuo- Pero aquí en el Castillo la mayoría de los Strigoi, no nos parecemos a los que crees conocer, somos "Especiales"- señalo

-¿Especiales?- Rose parecía mas confundida de lo normal.

-Te lo puedo mostrar, pero solo si decides acompañarme-aclaro.- No tienes porque temer Elizabeth, ya antes me has aceptado, ahora también lo harás- dijo posesivamente.

Rose estaba en una encrucijada, sin embargo la idea de salir del castillo la tentó lo suficiente, como para aceptar el brazo del Conde y salir de la habitación.

El castillo era mucho más grande de lo que imaginaba y se encontraba rodeado de un frondoso bosque, en lo más alto de una serie de cadenas montañosas. Las dudas empezaron a surgir en la cabeza de Rose, como brotan las flores en primavera. Cada pasillo, cada lugar que recorrían le era más atractivo y terrorífico. El Conde la conducía por todas partes del castillo y le explicaba la historia de cada cosa. Pero había una duda que Rose quería saber hace tiempo y era «¿Dónde estaba?». Sin embargo, todas las dudas quedaron apagadas en cuanto atravesaron las puertas que daban al jardín del palacio. El sol estaba casi cayendo, pero aun así se podían apreciar la variedad de flores y las colosales fuentes que adornaban aquel hermoso lugar.

-Lo eh mantenido como a ti te gustaba-le susurro a su oído

Rose se tenso completamente, se había encontrado tan distraída mirando el maravilloso jardín, que no había prestado atención a que el conde se estaba colocado justo detrás suyo. Las manos de este tomaron sus hombros y comenzaron a descender por sus brazos.

«¿Me iba a morder?¿ Acaso solo me había traído ,para enseñarme la belleza, antes de no poder apreciarla nunca mas? » la cabeza le iba a explotar y su pulso se había acelerado a mil. Si de algo estaba segura en ese momento, es que no quería morir, pero mucho menos ser transformada en Strigoi. Prefería hasta la propia muerte, que ese estado de inmortalidad. Pero la acción que realizo el Conde le hizo olvidar cualquier pensamiento. Drácula había tomado ambas manos de ella y las había expuesto al sol. Las estiraba fuera de cualquier refugio que podían dar las sombras, pero no eran sus propias manos la que la sorprendían, si no que las de el estaban junto a las de ella en el Sol. No se quemaba, no se hacían polvo, ni siquiera parecía demostrar una mínima molestia en su piel.

-¿Cómo…como?- la pregunta no podía ni siquiera salir de sus labios, sin sonar incoherente.

-Te lo dije Elizabeth, yo no soy como ellos, yo no estoy muerto- le aclaro y con un hábil movimiento se paro frente a ella, fuera de cualquier sombra, a plena luz del día.

Rose no daba crédito a lo que veía, no creía haberse confundido, el tenia colmillo, ojos rojos y ese carácter frio que cualquier Strigoi poseía. Pero sin embargo, hay estaba, frente a ella.

- ¡ ESTOY VIVO ¡- y abriendo sus brazos, dirigió su mirada hacia el atardecer.

De golpe una frase llego a la mente de Rose como si de una ráfaga se tratase. « Lo que esta muerto, no siempre permanece muerto». Y observándolo hay, a plena luz del día, aquella frase se le hacia efectiva. Como si de un impulso se tratase se acerco a el, y colocando sus manos en el pecho de este, sintió su corazón latir. Drácula pareció sorprendido por el repentino gesto, pero enseguida coloco sus manos sobre ella y las contuvo más contra su pecho.

-Pero tu estas… muerto-aquellas palabras quedaron como volando en el aire.

-¿Lo estoy?-retruco apretando mas las manos de ésta.

De golpe otro recuerdo sicodélico llego a la mente de Rose

"Mi corazón palpita, estoy respirando" y por primera vez veía el rostro de quien se lo había dicho. Era un hombre lo bastante mas alto que ella, y la tenia sostenida de la misma manera que el Conde lo hacia ahora. Sin embargo, esa no era la similitud que mas le aterraba, si no los ojos. Eran ojos rojos como la sangre, iguales a los del Conde.

De vuelta a la realidad, mirando ahora los ojos de Drácula, pudo notar la diferencia. El hombre de sus recuerdos la miraba frio, como si la deseara, pero no por amor, si no como premio. A diferencia de los ojos que tenía enfrente, que la miraban hasta con amor, como si ella fuera la salvación en medio de la desolación.

-No,- negó- Tu estas vivo-acepto

-Y es gracias a ti Elizabeth, es gracias a tu amor que estoy vivo de vuelta-confeso, mientras que una de sus manos acariciaba la mejilla de Rose.-Cuando te arrancaron de mi lado, no tienes una idea de lo que sufrí. «Mi corazón estaba destrozado. Mi mundo estaba destrozado».

Aquella ultima frase había salido de la boca del Conde, pero ah Rose le llegaron a sus oídos, con su propia voz. La sensación de ya a ver vivido esa situación, de comprender lo que era perder algo importante, era desesperante. Sin embargo el Conde no parecía darse cuenta del trastorno de Rose y continuo hablando, pero ella ya no lo escuchaba. Estaba sumergida nuevamente en los recuerdos sicodélicos.

Rose estaba frente a un chico pelirrojo, un tanto mas alto que ella, y aunque su figura estaba poco nítida ella distinguía quien era. « Mason ».Su amigo, su compañero de travesuras, estaba hay, frente a ella.

-¿El es…Dimitri es un Strigoi?-pregunto.

Rose se sorprendió al notar que la que había echo la pregunta fue ella misma. Masón dudo solo un momento. Como si tuviera miedo de responder y entonces… el asintió.

La realidad la había devuelto de sus recuerdos y se encontraba nuevamente frente al Conde. Su cabeza empezaba a molestarle, y estaba segura que ya casi no tenia fuerzas.

-Fue como perder lo que mas valoras, tu alma- confesa el Conde.

Aquella confesión había arrastrado nuevamente, a la mente de Rose, otra frase. «Usted perderá eso que mas valora…». Y con aquello la cabeza de rose estallo. Eran demasiados recuerdos para un simple momento, su cuerpo comenzaba a fallarle y estaba segura que caería rendida frente a Drácula en unos minutos. Este notando el deterioro de su acompañante ofreció volver a la habitación y sin más preámbulos la condujo nuevamente por los pasillos del Castillo. Pero antes de poder cruzar el último pasillo, alguien bruscamente la arrebato de los brazos del Conde. Empujándola contra una de las columnas del pasillo, con tanta fuerza, que Rose no pudo reaccionar cuando empezó a perder la conciencia. Lo ultimo que sus oídos escucharon fue "Lucy"

-¡Lucy!- replico el Conde enojado.

-Solo yo estaré siempre a tu lado por la eternidad-ordeno Lucy, luego de a ver empujando a Rose contra una de las columnas del salón.-Yo a ti señor me entregado-le grito incomprendida, acercándose al conde- ¿Ella que te da?- señalando a la inconsciente Rose-¡ Tu me prometiste ser tu reina !-le reprocho, tomando de la camisa al conde, enojada.

-¡Calla!-le ordeno enojado.

-No me puedes ahora traicionar-le grito indignada

-No sigas mas-la alejo de el bruscamente y se encamino a Rose.

-Debes destruirla, debes acabarla-articulo casi gritando, mientras en un intento de detener al Conde se abalanzaba sobre su espalda.

-¿Cómo osas tú ordenar?-la tomo del cuello y la elevo unos centímetros del suelo-¡A tu tumba vuelve y no te atrevas nunca a desafiar ,mis poderes porque si lo haces, a ti te destruiré.-la tiro golpeándola contra una pared, como si de un papel se tratara.

-Ella no te ama y no te desea- le manifestó impotente desde el suelo.

-Eso es algo que por verse esta-exclamo, mirándola con superioridad, y retomo su marcha a hacia Rose

-¡Tu final será, tu ruina ella será!¡ A ti te destruirá! –le grito acusatoriamente, mientras intentaba detenerlo

-¡Vete Ya!- y dándole otro golpe mas, la dejo tirada en el suelo llorando, mientras que el tomando a Rose en sus manos retomo su caminata hacia la habitación.

-Maldita…- Grito desgarradoramente Lucy

«Yo se que ella no es Elizabeth. »


SIP, así como lo ven. Dos capítulos en una misma semana. TRANQUILOS, no es una visión, es que estaba al pedo ya en el colegio y me dio tiempo a escribir.

Este capitulo por hay se hace pesado, porque tiene mucha historia y blah blha blha. Pero es importantísimo, porque genera dudas y cosas que se van a aclarar en los próximos capítulos.

Para aclarar Rose recuerda, inclusive, los últimos días antes de escapar de la Academia. Luego ya no recuerda nada, una laguna, capuf se esfumaron.

Nuevamente muchas gracias a Allie Sheridan x3 , porque realmente adoro sus comentarios. ;)

Y Besitos los vemos en la próxima.


¡Adelanto exclusivo!

-¡ Pequeña Dhapir ! , por fin te encuentro- Adrian había corrido a abrazar a Rose, sin embargo esta no le correspondió.

-Esto es un sueño- rose miro confundida a todos lados y luego pellizcándose, se alarmo-¿Por qué es tan real?¿Quien sos vos?- reclamo confundida.

-Rose… soy yo Adrian- la miro extrañado-¿Es que acaso no me recuerdas?-la tomo de las manos.

….