La historia es mía, pero los personajes son exclusivamente de Richelle Mead, Vampire Academy.
Esta historia puede contener spoiler de toda la saga de Vampire Academy y alguna que otra indirecta de Bloodlines.
Cabe aclarar que soy muy fan de el Musical de Dracula por lo tanto esta historia tiene mucha influencia de su parte y hay varias líneas que son parte de las letra de la misma obra.
…
Capitulo 5
En el pueblo…
En las mañanas de Braşov, el pueblo parecía tomar vida, renacer de las cenizas. Los negocios abrían temprano sus puertas, los recolectores de nieves limpiaban todas las calles dejándolas libres para la circulación de los vehículos, y en particular la iglesia parecía rebosar de luminosidad y calidez, que claramente por las noches perdía. En la taberna el movimiento no eran menor, mucha gente venia a desayunar o almorzar y ya que esta tenía una larga historia en el pueblo, llamaba la atención de muchos turistas o la misma gente del pueblo. Sus paredes estaban recubiertas de fotos, y pinturas de todo el pueblo a lo largo de los años. Dimitri se encontraba apreciando la foto en la que Nani y su esposo, posaban delante de la taberna, sonrientes.
-Tenia tan solo 15 años cuando me mude aquí- aclaro Nani, sobresaltando a Dimitri.
-Eras bastante joven-señalo-¿No tuvo miedo de lo que digiera la gente?- cuestiono ahora prestándole atención a ella.
-No me importaba lo que decían los Moroi, respecto de mi romance con Lautaro, menos me iba a importar lo que dijesen los humanos-explico observando la misma imagen que hacia rato estaba mirando Dimitri.
-¿Cómo fue que hicieron su vida aquí?-interrogo Dimitri.
Nani esta vez dirigió su mirada a el y sonrió, entendiendo el verdadero significado de esa pregunta- Lautaro y yo nos amamos, y cuando eso sucede no importa las adversidades-señalo y volvió a dirigir su mirada al cuadro-No le voy a mentir, las cosas no fueron nada fáciles, pero siempre nos apoyamos y creímos que saldríamos adelante y así lo hemos hecho- aclaro- Y por lo que veo usted sabe el significado y el poder de amar a alguien tanto, que no importa las adversidades, o si no, no estaría aquí buscando a esa joven-remarco
Dimitri sintió como los recuerdos de Rose golpeaban su mente y su corazón. Los últimos días en Braşov, habían sido un tormento total. Habían ido varias veces a la iglesia en busca de documentos que hablasen de Elizabeth, habían echo varias excursiones por el bosque a plena luz del día, y hasta habían encontrado varios Strigoi que antes de delatar cualquier movimiento del Conde se habían suicidado o dejado que los matasen. Sydney había buscado en los registros de los alquimistas, pero lo único que hasta ahora sabían era que había contraído matrimonio con el Conde Dracula II en 1514 y hasta habían tenido una hija, que solo tenia meses cuando su madre falleció en un "Misterioso accidente". Esto solo había estado desalentando al grupo, y cada día que pasaba Dimitri sabia que era un día menos para Rose. El sabia como eran los Strigoi, el había sido uno de ellos, y si el Conde tenia alguna fascinación para con Rose, no dudaría mucho tiempo. Y aquel pensamiento solo hizo que recordase lo que cada día le daba esperanzas.
-Ella hizo lo mismo por mi-comento como si lo digiera al mismo aire.
Nani que escucho aquella frase, no la entendió al principio, pero luego comprendió que se refería a la búsqueda.
-Ella me rescato de un estado que es "casi" imposible de volver-aclaro mirando a la señora.
-Pero supongo que si ella logro que eso imposible, fuera posible, hay entonces muchas cosas mas que se pueden volver posibles-admitió Nani, sin darse cuenta que sus palabras, tenían una extraña y no tan alejada vista de la realidad.
-La verdad que después de vivir, por lo que eh tenido que vivir…
No hay imposibles para mi…
En el Castillo…
Rose estaba desconcertada, nuevamente volvía a sentir que sus sueño eran mas reales que solo simples fantasías. Y en las ultimas noche se hacia cada vez mas intenso, ese poder de sentirse arrastrada por alguna magia especial. Los últimos días Rose no se había dejado morder por el conde y por eso pensaba que estos sueños, no eran mas que las pesadillas que antes poseía. Sin embargo esta fue diferente, alguien se le presento y no tenia conciencia, ni sabia el porque. Pero por primera vez se sintió fuera de cualquier amenaza.
-¡ Pequeña Dhapir ! , por fin te encuentro- Adrian había corrido a abrazar a Rose, sin embargo esta no le correspondió.
-Esto es un sueño- rose miro confundida a todos lados y luego pellizcándose, se alarmo-¿Por qué es tan real? ¿Quien sos vos?- reclamo confundida.
-Rose… soy yo Adrian- la miro extrañado-¿Es que acaso no me recuerdas?-la tomo de las manos.
-No me toques- y retrocedió asustada.
-Rose, por favor soy yo Adrian tu amigo, tu ex, el estúpido que hace bromas- miles de sobrenombres se le habían venido a la mente de Adrian, que seguía sin comprender la confusión de su amiga.
-¿Mi que…?- Rose lo miro extrañada- Yo nunca estuve con vos-lo miraba de arriba y abajo tratando de presionar su mente.
-Que no te acuerdes de que salimos duele.-le dijo algo ofendido- Pero por dios, ¿es que acaso no me recuerdas?, soy tu estúpido acosador-dijo abriendo los brazos como si fuera una super presentación de si mismo.
-Sin duda tengo una imaginación muy grande, como para crear un personaje tan loco, como mi ex…-y comenzó a pellizcarse- Vamos Rose despierta- se dijo a si misma.
-Ya deja de hacer eso- tomo sus brazos, evitando que se siguiera lastimando con los pellizcos.
-¡Ya déjame!- trato de soltarse de su agarre. -Yo no se que tipo de acosador seas, o que tipo de fantasía seas, pero ya déjame.-le advirtió
-Debo admitir que ser llamado fantasía me alaga, pero también estoy seguro que si Dimitri se enterase me mataría- rio aun manteniendo el agarre de Rose.
« Dimitri»
Aquel nombre llego a sus oídos, como la melodía mas grata que allá escuchado en su vida. No sabia porque, pero aquel nombre había logrado despertar muchas sensaciones en ella. Y entonces dejo de luchar y se quedo pensando en "Dimitri".
-Ya decía yo que era como un sedante su nombre para ti-bromeo Adrian al ver la reacción de Rose, y entonces decidió proseguir- Dimitri esta desesperado buscándote-le aclaro, logrando captar la completa atención de Rose.-Tu padre, Eddie y hasta Sydney ah venido a buscarte-le conto- estábamos todos preocupados, tienes que decirme ¿Dónde estas? , Hay que idear un plan para rescatarte. Sabemos que estas con ese loco Strigoi, con complejo de un viejo amor, pero…-antes de que pueda seguir Rose lo interrumpió.
-¿Mi padre?- lo miro entre confundida y asustada.
-Abe, rose-le aclaro.-El viejo- dijo haciendo referencia al apodo que ella usaba.
Rose no lograba procesar lo que escuchaba. La estaban buscando, no tenia idea exactamente que personas, pero alguien la buscaba. Y entonces cuando la palabra "padre" llego a sus oídos, dejo de prestar atención. Ella no recordaba a nadie como figura paterna en su vida. Todo era muy confuso y más por el hecho de que era un sueño, muy real. Cuando Adrian dijo su nombre, miles de emociones la envolvieron y entonces sabia que debía de confiar en el.
-Rose- la llamo, tratando de captar su atención nuevamente. –Lissa esta desesperada, ella organizo todo esto para buscarte…-y nuevamente se vio interrumpido.
-¡Lissa!- se asombro por el echo de reconocer un nombre-¿Ella como esta?¿Esta bien?¿Me esta buscando?. –las preguntas salieron de su boca, como escupitajo.
-Si, Rose, ella esta bien y te mando a buscar. La corte no la dejo venir. Pero eso ahora es lo de menos, necesito que confíes en mi y me digas donde estas, donde te tiene .Absolutamente todo- le aclaro.
Y Rose por fin se sintió en casa, como si la esperanza volviese a ella. Pero duro muy poco, porque entonces comenzó a desvanecerse el sueño. Ana la había despertado, para desayunar
Unas horas más tarde…
Los últimos días para Rose habían sido un mar de emociones y contradicciones. Luego de aquel día en donde el Conde la había sacado al jardín, las visitas a este se habían echo frecuentes, ya sea para Desayunar o simplemente pasear. Rose logro que el Conde le permitiese salir de la habitación cuando quisiese, siempre y cuando sea acompañada de Ana y que sea de día. Y la verdad es que aquel ultimo impedimento, no le molestaba en nada. En lo que había visto en su estadía, el castillo estaba habitado completamente por Strigois, pero solo que no a todos le tenía que temer. Habían Strigois, y eran los que usualmente Rose se encontraba cuando salía, que tenían las misma características que el Conde poseía. Podían estar bajo la luz del día, y esta no los afectaba más que como a los Moroi. Sin embargo, estaban aquellos Strigois como Lucy, que solo deambulaban de noche y que carecían de comprensión o vida alguna. Rose había aprendido también, según lo que le relataba Ana, que Lucy siempre se había mantenido al lado del Conde. Ya sea como su esposa, prima o simplemente amiga, a lo largo de los años había cambiado de aspecto, nombre, posición social y hasta de carácter. Pero nunca antes había sido ocupado su lugar al lado del Conde, como su compañera mas íntima, a excepción claro estaba de cuando Elizabeth había estado en la vida de este ultimo.
La vida en el castillo no estaba tan mal y Rose comenzaba a pensar si los pocos recuerdos que poseía tenían alguna valides. Además, el espacio en blanco que poseía en su mente, era mucho como para que le hiciese pensar que en verdad, no tenia por que escapar del Castillo.
-Señorita Elizabeth el Conde la esta esperando para desayunar- anuncio Ana.
-Muchas Gracias, ya voy- aclaro y colocando el ultimo broche en su cabello se miro por ultima vez en el espejo. Su pelo estaba recogido con varios broches de oro y llevaba un vestido victoriano de invierno, color azul.-Si Lissa me viera, se reiría de verme así-le dijo a su reflejo.
Y quedo mirándose, petrificada pensando en su amiga. La única razón que hacia a Rose prestar atención al Castillo cada vez que salía de su pieza, de memorizar hasta el ultimo pasillo, era poder crear un plan para escapar y encontrar a Lissa. No sabia como había llegado al castillo y mucho menos que había pasado con su mejor amiga, el último recuerdo que poseía era que iban en el auto, rumbo a unas vacaciones con los Dragomir los padres de Lissa.
-Señorita esta lista-asomo la cabeza por la puerta Ana.
-Si ya estoy-sonrió y dejo de lado sus pensamientos.
Ana cerro con cerrojo la puerta de la habitación y se coloco aun lado de Rose. Caminaron por los pasillos del Castillo y en el camino se encontraron con varios Strigoi "buenos", como solía llamarlos Rose, estos solo se limitaban a saludarla con una reverencia y seguir con sus quehaceres.
-Ana, ¿Que hizo el Conde en mi ausencia?- interrogo Rose.
Ana había resuelto la mayoría de las dudas que Rose había presentado a lo largo de su estadía en el castillo. ¿Como se manejaban en el castillo?¿Como hacían para que la gente no los descubriese? ¿De donde se alimentaban?. Todas las dudas que había podido tener, Ana se las había explicado tranquilamente.
-Ya le eh contado la historia del Conde a lo largo de lo años señorita.- le aclaro.
-Si pero yo me refiero a otra cosa-tomando aliento hizo la pregunta.- ¿El volvió a enamorarse de alguien mas?-consulto.
-El Conde siempre se mantuvo al lado de la Condesa Lucy, señorita Elizabeth- respondió gentilmente, pero notando que aquellos no era la respuesta que esperaba, aclaro- Aunque claro esta, el nunca la amo a ella, solo usted logro hacer que el Conde se transformase en lo que es hoy- concluyo.
-¿Y como es que el Conde se transformo en lo que es ahora?- indago, tratando de encontrar en echo concreto.
-Ya se lo dije señora, usted logro cambiarlo-volvió a repetir.
-Ana el amor no todo lo puede cambiar, las cosas no suceden por arte de magia-y viendo la ironía que tenían esas palabras, aclaro.- O al menos la magia que conozco no hace tales "milagros"- dijo asiendo hincapié en la ultima palabra.
-Hay magias que usted parece no recordar señorita-dijo sorprendida Ana- Seguramente el Conde estará complacido de contarle su historia, pero al menos yo esto no le puedo responder- le aviso.
Ambas mujeres ya se encontraban llegado al jardín, cuando Ana se detuvo de golpe y tomando a Rose del brazo la acerco un poco para susurrarle algo.
-Señorita el Conde nunca amo a nadie mas que a usted y estaría dispuesto a cambiar por completo si usted se lo pidiese. Pero recuerde, que el tampoco dudara en cambiarla a ustedes por completo, con tal de que permanezca a su lado – y mirando a ambos lados, continuo- De la magia que un día los separo, estoy hablando, es la misma que a el lo cambio. Tenga cuidado. Yo se que ustedes no es la señorita Elizabeth, pero el lo cree, y no hay poder mas grande que un amor así. -le advirtió. Pero no sin antes deslizarle en uno de los bolsillos que poseía el vestido una estaca de plata y con un papel que decía:
El estaría dispuesto a lo imposible con tal de tenerla a su lado.
….
En la taberna…
Adrian se despertó sobresaltado de su cama, por primera vez había logrado alcanzar a rose por completo y hablar con ella. Pero algo la había despertado y eso lo aterraba. Rápidamente se vistió y bajo apresurado las escaleras de la taberna. Tenia que avisarle urgentemente a Dimitri y al resto de las nuevas noticias. Cuando se había despertado, no había encontrado a Sydney en la cama, por lo que al mirar el reloj, comprobó. Ya era de mañana y todos estarían desayunando. Al primero que encontró en la taberna fue a Eddie.
-Hey ¿que te sucede?- le pregunto este cuando Adrian casi lo atropella.
-Rose, la eh encontrado, rápido- le grito mientras buscaba por la taberna a Dimitri.
-Allí esta-le señalo Eddie que lo seguía.- Los demás han ido a buscar información de seguro. –aclaro.
Adrian dirigió su mirada hacia donde Eddie le indico y observo, que Dimitri se encontraba charlando con Nani.
-Belikov- le grito llamando su atención.
Dimitri enseguida volteo a ver a Adrian y a Eddie que se encontraban bastante radiantes y alegres.
-Rose, esta viva-le aseguro recuperando el aire, por su corta corrida- Hable con ella.-le aclaro.- Parecía no recordar, o al menos no a todos-le explico.
-¿Dónde esta, te digo?¿Esta bien?¿No tenia ninguna marca?- a Dimitri el pulso de su corazón se le había disparado por completo.
-Ella estaba bien, algo confundida, pero perfecta- le aclaro- No llego a decirme donde estaba, alguien la despertó- admitió esto ultimo con algo de pena.
-Esto fue suficiente. Voy a buscarla- aseguro y tomando su gabardina salió disparado de la taberna.
-Pero que mierda…-dijo adrian al verlo salir, como un rayo.
-Rápido estúpido- le grito Eddie y tomando del brazo este salieron a la calle- Tu ve en busca de los demás, yo lo seguiré –señalando a Dimitri que corría por la calle, dirección al bosque.
Estaban queriendo hacer una locura, algo imposible.
…
En el castillo…
Rose no había comprendió aquella palabras, no comprendía ¿Qué era lo que exactamente había cambiado el Conde por ella?¿Que le había querido decir Ana?. Sin embargo no tenia tiempo para pensar, rápidamente abrió las puertas que daban al jardín y se encontró como en todas las tardes la mesa servida. El conde se levanto en cuanto la vio y tomando su mano le deposito un beso en ella. Era usual que el Conde usara tales modales antiguos, según lo que sabia, el había sido convertido 5 siglos atrás. Aquellos gestos eran comunes en aquella época, pero para Rose eran totalmente graciosos, aunque nunca lo mencionase por miedo a ofenderlo.
-Te has levantado esplendida esta mañana-elogio a su compañera.
-Muchas gracias-dijo Rose algo apenada, y tomo asiento frente al Conde.
El desayuno era una imagen que Rose recordaba vagamente de a ver tenido, cuando desayunaba en lo de Lissa. Había té, café, algunas rosquillas y varios pedazos de todo tipo de pasteles, pero dentro de lo que se encontraba un desayuno "normal" para vampiros, en este caso para el Conde, había una jarra de Sangre y varios bocadillos de algún tipo de carne cruda. Ambos solían siempre desayunar en silencio y muy pocas veces había logrado entablar una conversación, pero esta vez rose tenia una duda y pensaba sacársela de encima.
-¿Alguna vez bajo al pueblo?- curiosos mientras tomando un sorbo de su café, trataba de mostrase lo mas tranquila posible.
El conde la observo unos minutos, como si estuvieras buscando la verdad tras esa pregunta, y tras unos minutos y mirándola firmemente le contestó.
-Solo para la semana de los muertos-le explico y sorbió algo de la sangre en su vaso.
-¿Qué es la semana de los muertos?- pregunto confundida.
-En el pueblo se celebra esta semana en conmemoración de una matanza que ocurrió hace muchos años-dijo con algo de resentimiento.
-¿Hace cuantos años?- interrogo Rose.
-Hace muchos- sentencio sin dar otra respuesta.
-¿Usted estaba?-volvió a indagar. Rose sabia que estaba a punto de quebrar la paciencia del Conde, pero necesitaba respuestas.
-¿Y porque la curiosidad tan repentina?- señalo el Conde mientras tomaba otro sorbo.
-Ninguna curiosidad-negó Rose- Solo quiero conocerlo mas, saber mas de su personas, como por ejemplo ¿Que es realimente usted? –remato.
-Ya te lo eh dicho Rose-digo ahora algo cansado.
-Si ya lose, pero…-y tomando aire pregunto lo que en verdad quería saber y la duda que se le había generado hace un rato- Usted me dijo que esta vivo, pero también me aseguro que no es un Moroi la otra noche, entonces ¿Qué es?-volvió a insistir.
El conde se recargo un poco en la mesa y sonriendo respondió- Un Conde Rose, solo un Conde-
-¿Cómo lo transformaron en este, "Conde"?- dijo haciendo referencia a la metáfora que había usado este. Si el no quería responder que era, tal vez averiguase como es que fue transformado en eso.
-Con magia- respondió con la mayor obviedad posible.
-¿Qué tipo de magia?-cuestiono, levantando lentamente las cejas.
El Conde entrecerró los ojos y nuevamente como si buscara otra pregunta, le pregunto.- ¿Porque quieres saberlo?-cuestiono.
-Por simple curiosidad…-dijo restándole importancia.
-No me parece que sea simple curiosidad-aclaro y esta vez su voz no era la calmada que solía usar, demostraba cierta hostilidad.- ¿Qué has hablado con Ana?- su voz hizo que Rose bajara su vista
-Nada, ya se lo eh dicho, fue simple curiosidad- trato en vano de excusarse.
-¡No Elizabeth! – Exclamo enfadado y se levanto de la silla rápidamente-¿Qué te ha dicho Ana?- pregunto amenazante.
-No me ha dicho nada-respondió algo asustada.
-Pues entonces deja de hacer preguntas que no tendrán respuesta y limítate a desayunar callada-le ordeno a los gritos y acercándose a ella tomándola por el mentón fuertemente, le aclaro- Yo que tu, no buscaría respuestas que no te van a agradar-le advirtió y ahora pasando su mano libre por el cuello de esta, la miro fijamente- Acuérdate que eres una simple puta de sangre.-le dijo amenazante.
Aquello fue lo que dinamito la paciencia que Rose había mantenido. En lo que recordaba de su vida el termino "Puta de sangre", era dado para aquellas Dhampir que daban su sangre mientras mantenían relaciones. Un termino demasiado ofensivo y equivoco para Rose.
- ¡No! – le grito Rose y con reflejos que desconocía, tomo el cuchillo que estaba a un lado de pan y se lo clavo en el pecho del Conde.
Este asombrado y algo adolorido se alejo y soltó a Rose rápidamente. Esta por su parte, no tardo un minuto en levantarse de la silla y salir huyendo por el jardín. Recordaba bastante este último y sabia que si lo atravesaba daría con el bosque, que según sabia, dividía al castillo del pueblo. Sabía que aquel cuchillo, no lo mataría, pero tal vez le diera el tiempo suficiente para lograr escapar. Unos segundos después y apunto de terminar de cruzar el jardín, comenzó a escuchar los gritos de Drácula llamándola.
-¡Elizabeth! ¡Elizabeth vuelve aquí, es por tu bien, te lo advierto!- gritaba en su búsqueda.
Rose no comprendía como aun podía permanecer corriendo, según recordaba su estado físico en la preparatoria era bueno, pero no creía que tanto. Y entonces cuando estaba apunto de entrar en las fronteras del bosque un recuerdo mucho más fuerte que los anteriores la atormento, tirándola al suelo.
Flashback….
.:Rose:.
-Roza…-El hablo suavemente- Se que estas aquí. Tú no tienes ninguna posibilidad de correr Ninguna posibilidad de escapar-Su mirada fija iba bajando. El pensaba que yo me ocultaba detrás de un árbol o que estaba en cuclillas. Unos pasos más. Era todo lo que necesitaba él. Pero no podía sacar la estaca. Yo estaba congelada, sosteniéndola de una manera que aun no me atrevía ni a respirar.
-Roza…-
Su voz fría y mortal acariciaba mi piel. Todavía estudiando su entorno, Dimitri dio un paso adelante. Entonces dio otro. Y luego otro. Pienso que cuando a el se le ocurrió buscar fue en el instante que yo salte. Mi cuerpo se estrello contra él, tirándolo al suelo. Él inmediatamente trató de tirarme cuando traté de conducir la estaca por su corazón. Los signos de fatiga y de lucha estaban por todas partes sobre él. El derrotar a otro Strigoi había cobrado su precio, aunque dudaba que yo estuviera en mejor forma. Luchamos cuerpo a cuerpo, y una vez, logre arañar su mejilla con la estaca. Él gruño de dolor, pero mantuvo su pecho bien protegido, yo podía ver donde le había rasgado su camisa la primera vez que se la había enterrado. La herida ya se había sanado.
-Eres asombrosa-él dijo, en sus palabras llenas tanto por la furia de la batalla como de orgullo.
Yo no tenia fuerzas para una respuesta. Mi único objetivo era su corazón. Luche por lograrlo, y por fin, mi estaca perforo su pecho pero él era demasiado rápido. Él lanzo mi mano lejos antes de que yo pudiera conducir la estaca por el pecho. En el proceso, él me lanzo lejos de él. Volé varios pies de distancia. Afortunadamente no me lastime contra los árboles. Me puse de pie, aturdida, y lo mire venir hacia mí. Era rápido, pero no tan rápido como lo había estado en las luchas anteriores. Nos íbamos a matar a nosotros mismos tratando de acabar uno con el otro. Había perdido mi ventaja, así que salí corriendo hacia los árboles, sabiendo que estaría detrás de mí. ¡Yo estaba seguro que él podría alcanzarme, pero si tan solo yo pudiera tener una pequeña ventaja, entonces tal vez yo podría intentar asegurarme un buen ataque.
-AHHHHH- el dolor que sentí y el grito no solo había sido parte de mi recuerdo se sentían reales.
Fin de Flashback….
Cuando Rose tomo conciencia de la realidad, se dio cuenta de que no era mejor la situación actual, a la de su recuerdo. El Conde la había logrado encontrar y la había tomado del cuello y estrellado contra uno de los arboles del bosque.
-¡Por dios Elizabeth!-grito realmente enojado y mirándola acusatoriamente volvió a repetir- No ves que estoy vivo, yo no te dañare, te protegeré. – Dijo usando esa voz calmada que antes había usado.- Tu puedes ser como yo, yo te convertiré y veras que ya nunca te querrás alejar de mi- y inquinándose a su lado, acaricio el rostro de esta.
Rose estaba paralizada, allí tirada contra en árbol, tratando de encontrar una oportunidad de escapar. Pero todo su mundo se vino abajo cuando el pronuncio aquellas palabras. Ya no tenía escapatoria. El Conde se inclino como si fuera a morderla. Aquellos dientes, perforarían su piel y él la convertiría en un monstruo como él o bebería de esta hasta que estuviera muerta. Era el uno o el otro camino, ella estaría demasiado drogada y estúpida para darse cuenta. La persona que era Rose Hathaway dejaría este mundo sin aun comprenderlo. Entonces fue cuando las emociones, colmaron a Rose. Si ella de algo estaba segura, era que no quería morir, y mucho menos ser transformada. Todo eso casi explotar la cabeza de Rose, cuando de repente unas figuras transparentes se interpusieron entre el Conde y ella. Este asustado y desconcertado se alejo de repente, y al notar que las figuras los buscaban, comenzó a agitar sus manos alrededor, espantando a esas figuras como si de mosquitos se tratase.
-Maldición!- grito cuando al tratar de espantarlos, su piel hizo contacto con una de figuras y lo quemo.
Rose quiso levantarse, pero otro recuerdo volvió a azotarla.
Flashback…
.:Rose:.
Estaban parados sobre un punto.
-¿Otro efecto de besada por las sombras?- Él pregunto, dando un paso en el puente.
-Sí- trague-Resulta que a los fantasmas no les agradan los Strigoi.
-Tu pareces no agradarles tampoco-
Tomé un paso lento hacia atrás. ¿A donde podría ir yo?. En cuanto me giré para correr, él estaría sobre mí.
-¿Y , fui ya lo suficientemente lejos para que no quieras convertirme?-pregunte tan alegre como yo pude.
-Él me dio una sonrisa torcida y sarcástica.-No. Tus capacidades de Shadow Kiss tiene su habilidad…Que mal que desaparezcan cuando tú te hallas despertado.-
¡Que! Este aun era su plan. A pesar de cuanto yo lo había enfurecido, él todavía quería guardarme a su alrededor para toda la eternidad.
-No vas a despertarme-le dije
-Rose, no hay manera de que puedas…-
-NO-
Me subí a la barandilla del puente, balanceando una pierna por encima. Yo sabia lo que tenia que pasar ahora. Se quedo paralizado.
-¿Qué estas haciendo?-
-Te lo dije. Voy a morir antes de convertirme en Strigoi. No voy a ser como tú o los demás. Yo no quiero eso…tu una vez no querías esto-Mi cara se sentía fría cuando la brisa de la noche soplaba en ella, resultado de las lagrimas que caían sobre mis mejillas.
Fin de flashback.
Rose había nuevamente vuelto a la realidad, y con mucho esfuerzo se logro poner de mi, aun apoyada sobre el árbol. El Conde estaba, tirando en el suelo, con varias quemaduras en su cuerpo y parecía estar sumamente cansado. Los espectros de hace un rato habían, desaparecido. Y entonces comprendió la situación. Tenía una oportunidad de escapar. Y sin dudarla la aprovecho. Comenzó a corre, adentrándose cada vez mas en el bosque, sabia que este abarcaba varios quilómetros y que el pueblo estaba lejos. Pero tenia que escapar.
-Vamos Rose- se decía para si misma una y otra vez, mientras corría.
Entonces fue cuando lo vio, era un camino, un camino que seguramente llegaba al pueblo. Sabia que ir por el era peligroso, ya que tal vez se podría encontrar a otro Strigoi, pero si seguía por el bosque y se perdía… seria peor. Corrió por el unos minutos, y se encontraba esperanzada aun de no oír señales del conde. El camino la llevaba a un puente cruzaba la corriente, que parecía atravesar en dos la tierra. Cuando subió a el, y era bastante alto, pudo vislumbrar el pueblo a lo lejos. Su corazón parecía que iba a explotar de la emoción que sentía. Pero la felicidad le duro momentos, cuando observo quien se hallaba del otro lado del puente. Rose quedo paralizada a la mitad del puente, sin poder dar crédito a lo que sus ojos veían…
..Es imposible…
….
Bien, espero les guste. La verdad es que ni idea de cuando voy a poder volver a actualizar. Me lleve varias materias asique tengo que estudiar porque….
La mano arriba Termina el año Por pelotuda Sigo estudiando La mano arriba Digo presente La vieja chota Me pone ausente La mano arriba No estudio un choto Alto machete Me saco un 8 Con mucho amor, este capitulo lo hice por momento inspirada y otros medio forzada por mi misma, porque quería subirlo hoy. Espero verlas pronto y muchas gracias a todas las que dejan sus Reviews, en el próximo Kosiumi Noticias voy a responder a todos. ;)
