¿Quién soy…?
N/A: hola hola, esta historia me tiene enganchada, sinceramente no pensaba subir un nuevo capítulo hasta que hubiera más comentarios pero ya era mucho lo avanzado a lápiz y no podía postergarlo mucho más. Ruego me disculpen la manera de escribir, se me dificulta eso que el personaje sea el que relate los sucesos que van ocurriendo y no como si lo estuviera recordando, bueno sin más por ahora a leer.
-Hiashi-sama tengo que…
-Eso veo…anda ve, eso ayudara en vuestra relación.
-…-no digo nada y salgo corriendo a buscarle, estoy molesto por lo que dijo mi tío, yo no cuido a la señorita Hinata para ese plan que tiene, lo hago porque quiero, porque se volvió una persona importante en mi vida, alguien con la que siempre puedo estar en paz ¿Y por qué no? Contento de estar con ella, ahhh la ironía, antes me molestaba el ir con ella a algún lado por orden de mi tío, pero ahora incluso corro a buscarla, capaz de retar incluso al patriarca del clan.
-¡Hinata-chan!-el grito me hace voltear donde mi prima y aspirante a Hokague-Hinata-chan ¿Qué te ocurre? ¿Por qué estas llorando?-escuche preocupación en su voz, me ocultare en las ramas de este árbol, desde mi posición veo como saca un pañuelo algo usado de su bolsillo y se lo pasaba, los sollozos de la señorita Hinata no paraban, lo que parece que preocupo a su acompañante rubio-ven conmigo, no me gusta verte así.
Los sigo con la mirada, ¿A dónde planea llevar a Hinata ese chucho? Lo sigo de cerca tratando de ocultar lo más posible mi presencia, la señorita Hinata tiene algo que la destaca de cualquier otra Kunoichi de esta aldea: puede detectarme cada vez que la sigo, me eh dado cuenta pues cada que va al mercado de la aldea, yo estoy perfectamente oculto para vigilarla, pero a la vuelta de la esquina siempre me encuentro con uno de esos panecillos que ella me compra y que tanto me gusta que prepare en la mansión, en cualquier instante en que la vigile en algún momento del día ya me está esperando un panecillo y cuando no es un panecillo, ella deja de notarme dentro de la mansión, no sé bien el porqué, pero dentro de los terrenos del clan ella no logra notarme. Llegan al apartamento y yo tomo posición a un lado de la ventana, asomo un poco la cabeza para observarlos a través de un espejo en la cocina, tengo suerte de que este allí, Naruto la invita a sentarse y este hace lo propio.
-Hinata-chan, cuéntame que ocurrió, no me gusta que llores-que falso el zorro ese.
-Escuche a Soma-san y a mi padre…-la oigo dar un ligero sollozo y veo por el espejo que Naruto la abraza rápido, pero estoy seguro que en esa posición la señorita Hinata estará incomoda.
-No les creas Hina-chan-que burro, se ve que es algo animal, ni siquiera la deja terminar y ya la está abrazando-ellos no saben ni te entienden, por favor no les hagas caso ¿Vale? Ellos no valen la pena-le acariciaba el cabello y le apretaba por la espalda, siento mucho enojo y no sé porque, siento que algo sale de mi garganta, algo ronco desde mi pecho, se escucha como el ruido bajo que aria un animal enojado.
-Na-naruto-kun…-ella no puede quitar las manos del sofá, son las que le brindan apoyo, de lo contrario se iría contra la cintura de Naruto y quedarían en una embarazosa posición y juro que si eso pasa yo mismo matare al chico kyubi, creo que lo que sale de mi garganta son gruñidos, gruñidos que demuestran mi disgusto de verlos así, un lado de mi mente sabe que no ocurrirá nada si los dejo, pero no puedo hacer eso, no dejare a mi heredera sola.
-Hinata-chan, eres muy linda y delicada…y a pesar de ser un poco menos fuerte que los demás no te rindes y eso es admirable-hunde su nariz en el cabello negro azulado de mi algún día jefa y se frota contra él despeinándola, el cabello en el que Hinata se esmera tanto en peinárselo , 15 minutos en la mañana y 15 luego de nuestros entrenamientos, incluso hubo una ocasión en que me lo hizo cepillarlo, a ella no le gustan los nudos o que este desordenado, cuando le pregunte porqué insistía tanto en el cuidado de su cabello me respondió "Porque oka-san siempre se lo cuidaba con mucho esmero…a mí me gustaba mucho su cabello, la observaba peinárselo en la mañana y noche…oto-san le gustaba el cabello de oka-san…cuando estaban solos yo veía a oto-san sonreír al oler su cabello o acariciarlo. Neji-nii-san, un día Oto-san me dijo que estaba muy linda con el cabello recogido…que me parecía a la heredera del clan Hyuga que fue mi madre cuando se comprometieron…que fue lo suave que parecía su cabello lo que llamo su atención desde el primer instante en que la vio…" todo eso me lo dijo con una sonrisa mientras la cepillaba yo de mala gana, al día siguiente que volví de una misión en el país de Rayo, ella encontró una fina peineta en tu tocador, y esa misma tarde me pidió cepillarle su cabello a lo que respondí con un asentimiento y un suave y delicado cepillado-pero debes dejar de tratar de cumplir siempre con tu clan, ya es demasiado, diste lo que tenías para dar y eso debe bastarles a ellos y a ti también…y si no les gusta que les den, renuncia a la sucesión, solo te están succionando como sanguijuelas-que imbécil, conformarse y no ser más de lo que ya es, aún faltan tantas técnicas que no quieren que aprenda por que la consideran poco acta, aún le falta tanto que puede aprender.
-Demo…Naruto-kun…yo debo ser aún mejor…quiero serlo…-quiere sentir el orgullo que nace cuando obtienes las cosas por tu propio esfuerzo, quiero pensar que yo le enseñé eso, ella observaba como su hermana y yo combatíamos, pero Hanabi aún estaba debajo de mi nivel, tras otro intento fallido de golpearme hizo ademan de activar el sello del pájaro enjaulado "Hazlo" recuerdo que le grite, veía a la señorita Hinata muy nerviosa por cómo se habían tornado las cosas, su hermana gruño con frustración y grito que me vencería con sus propias fuerzas antes de salir corriendo "Ella podría vencerme de activar el sello pero ¿a qué sabe una victoria si no es por tu propia cuenta?" me miro, sé que entendió que esa lección iba dirigida también a ella, me sonrió y entrego uno de sus tan afamados panecillos...a veces me pregunto que si dejara de entrenar ¿engordaría con sus panecillos?
-Hina-cha…-se le ve sorprendido pero sonrió-entiendo supongo que no lograre hacerte desistir, creo te pareces a Neji en ese aspecto, ambos son necios a su manera.
Verle esa risueña sonrisa me convenció, supongo que me are de la vista gorda, Naruto si quiere animarla.
En cuanto estoy en la mansión me doy un baño para acostarme en uno de los muebles a leer un libro que me regalo Lee, dice que es de otro país muy muy lejano, "La niebla" se llama de un tal Stephen King, un raro nombre de verdad, pero el libro es interesante, me acomodo bien, los muebles de la rama principal siempre han sido cómodos, pero ya hace años que vivo aquí y este es declarado mi mueble, no soy amigo de la pereza pero ya me salte la comida en cuanto la niebla empezó a avanzar, además, no quiero pensar en lo que dijo mi tío.
Me sobresalto de mi sueño al escuchar un ruido a ver a la señorita Hinata tirada en el suelo, me paro y ayudo a que se incorpore.
-¿Está bien? Señorita Hinata.
-Sí, Neji-Nii-san-se agarra del brazo y se sienta de manera algo torpe en el sillón, ahora empieza a preocuparme.
-Señorita Hinata, ¿Segura que está bien? Actúa de manera algo descuidada.
-Hai Neji-Nii-sam, es solo que…-se escuchan golpes en la puerta algo duros y desesperados a mi parecer.
-Iré a ver, espere aquí-me levanto del suelo y camino a la puerta, al abrir solo puedo ver dos borrones, uno blanco y otro castaño que pasan por sobre mí, literalmente.
-¡Hinata! ¡¿Ya estás en casa?! ¡Apresúrate! ¡Misión urgente! ¡Kurenai-sensei vuelve al fin a misiones!-el chico perro carga a Hinata escaleras arriba junto a su escandaloso saco de pulgas.
-¡Neji! ¡Silencio estoy tratando de leer unos pergaminos!-qué demonios, no soy yo el ruidoso, me levanto lo más dignamente posible y me dirijo con parsimonia a las escaleras para sacar al chucho a patada de la mansión, sentí un pie que me pisaba el hombro y veo al chico perro saltando sobre mí con la señorita Hinata en brazos junto con su equipo ninja, su mugre animal me boto al suelo al pasar sobre mí de manera más torpe que el dueño, me quede K.O. unos pocos minutos.
-Neji ¿Dónde está Hinata? No la encuentro en su cuarto.
-Salió con el chico perro, tío Hiashi-me sale una tos con polvo y me levantó sacudiéndome las huellas de patas.
-Ya veo…vamos pues, hay que despedirla, busca a Hanabi.
-Aquí estoy padre-escuche su vocecilla y me la encuentro sentada en mis hombros, niña del demonio ¿En qué momento se me subió?
-Muy bien, vamos-creo haber visto una casi imperceptible sonrisa, quizás es mi imaginación, al salir camine a su lado con Hanabi-sama en los hombros, no pesa nada y se comporta bien apoyándose en mí cabeza. Llegamos en solo minutos, Hanabi salto de mis hombros y vimos una pequeña comitiva, Shikamaru Nara hablaba con Kurenai-sensei, traía en brazo al pequeño Asuma hijo, el equipo de Usumaki hablaba con la señorita Hinata y su amigo el chico perro, toque suave su hombro y esta volteó un poco sorprendida donde nos encontrábamos.
-Hinata-sama, espero le vaya bien en su misión, la primera de Kurenai-sensei luego de lo ocurrido con Asuma-san y de tener a su pequeño.
-Neji-nii-san. Arigato por venir a despedirme.
-¿y qué hay de nosotros Nee-san?-Hinata activo un segundo el Byakugan, pero de todos modos entrecerró los ojos como si no pudiese ver bien.
-Hanabi-chan, Oto-san-sonrío y se acercó a su hermana que saltó a sus brazos casi tirándola al suelo.
-Cuídate mucho Nee-san-vi que la abrazo y la señorita Hinata sonreía, al soltarla se apartaron un poco.
-¿No piensas darle un abrazo a tu viejo padre?-ella sonrió después de poner una cara de sorpresa y corrió a estrechar entre sus brazos a su progenitor, admito que mi tío Hiashi está comenzando a cambiar, ya no es solo el frio patriarca del clan, ahora es el padre de la señorita Hinata-y ya que estás en eso ¿Por qué no le das uno a Neji?-es más listo el diablo por viejo que por diablo, la empujo suave a mí y esta poso sus manos en mi pecho, la veo nerviosa por estar presente su padre y hasta trata de retirarse lentamente objetando que no es necesario que yo me incomode obedeciendo órdenes, la abrase completa, apretando su espalda con ambos brazos, la solté un poco y bese su coronilla dejándola sonrojada y con los ojos abiertos, a lo que le sonreí.
-¡Hina-chan!-es el rubio acercándose con una sonrisa, que cambia a una mueca algo seria mirando a mi tío Hiashi, que insolente, gruño de nuevo viéndole, mi tío me toca el hombro y veo como toma a su hija menor de la mano.
-Mucha suerte hija, cuídate mucho-él y Hanabi se despidieron y tomaron rumbo a la mansión, me quedare hasta que su equipo salga de la aldea.
-Shino, Kiba, Hinata nos vamos.
Ya estaban a unos metros de las puertas de la aldea cuando veo a Naruto adelantarse.
-¡Hinata! ¡¿Cuándo vuelvas aceptarías ser mi novia?! ¡Regresare de misión esperando tu respuesta! ¡Cuídate mucho!-agitaba con gran animo el brazo en señal de despedida, la señorita Hinata se sonroja y sonríe antes de seguir corriendo a su equipo, el cielo esta tiznado de un rojo anaranjado, se veía muy lindo, algo que daba un hermoso contraste con esa despedida y declaración, al parecer todos opinaban lo mismo pues sonrieron, fui el primero en desaparecer y el único que no felicito a Naruto por declararse.
Corrí a la mansión pasando de largo a mi tío y prima pequeña, al igual que sus gritos llamándome; pensé en irme al bosque pero no tengo ganas de eso, no me comprendo a mí mismo, cuando me molesto entreno o corro, pero a pesar de estar furico por la insolencia de ese rubio igual tenía un pesar encima de la espalda. Cerré de un golpe la puerta de mi habitación, tiré una mesa antes de votarme a la mitad de mi cama, apreté las sabanas y una almohada, me deslizo hasta el suelo, mis ojos están pesados y tengo algo que me aprieta el estómago.
-Neji-los golpes de mi tío me despertaron, por la ventana se apreciaba la oscuridad de la noche fuera, quizás son las 8 o 9, me sentía empapado de sudor, había un enorme bochorno dentro de mi cuarto y me sentí asqueado de todo, una mueca de molestia pura se alojaba en mi rostro y los constantes golpes de mi tío solo me enfadaban aún más-voy a entrar-un haz de luz me hizo gruñir y enterrar mi rostro en las almohadas del piso, cuando cerró la puerta me senté frente a él, independientemente de cómo me sintiera le debo respeto a mi tío Hiashi-¿Qué te ocurrió?-toma asiento frente a mí y a pesar de la penumbra se le veía serio.
-No me ocurre nada Hiashi-sama, no tiene usted de que preocuparse-serio y frio, así me siento, tal y como antes, lo peor de todo es que no sé porque.
-…-su rostro no muestra ninguna expresión, no me gusta la forma en que me está viendo, como si me leyera-comprendo-posa una mano en mi hombro y me lo aprieta, un gesto de apoyo, uno innecesario.
-Uff-me tubo nuevamente en cuanto sale de mi cuarto, solo me levanto a abrir la ventana y volver a tirarme ahora sobre mi estómago, la posición es cómoda, pero la sonrisa y sonrojo de la señorita Hinata hace que no pueda pegar ojo-ese rubio… ¿Cómo se atreve a pedirle ser su novia? Que tonto-entierro la cabeza en mi almohada pensado en como mi prima lo rechazaría, pero por más escenas que repaso la sola idea de un rechazo por parte de ella a su amor de la infancia es simplemente impensable-No entiendo ¿Por qué debería importarme tanto? Es tonto el cómo me siento.
-Lo que tienes se llaman celos.
-¡Hanabi-sama!-tomó la manta sobre el suelo para tapar mi torso desnudo-¡¿Qué estás haciendo aquí?
-Se llaman celos y pueden ser fraternales, como los de un hermano.
-¡Yo lo que quiero saber es porqué esta en mi habitación!-recibí una almohada lanzada con fuerza shinobi que me tumbo al suelo.
-Aunque hay otro tipo de celos, los hay entre un hombre y una mujer que se gustan mutuamente, que conveniente ¿Verdad? De pronto te sientes atraído por Hinata-nee-chan, luego que Oto-san te comunicara que con su casamiento te harías heredero y con la sucesión, líder del clan. Que conveniente.
-Hanabi-me paré dejando caer la manta-con todo respeto no sé a qué se refiere-mugre chamaquita que sólo viene a molestarme.
-Te lo dejare más claro, si no sientes nada por Hinata-nee-chan, déjala en paz y no la incomodes.
-Uff Hanabi, sé que no me creerás y también que no tengo porque explicarte nada nada pero…cuando digo que yo quiero mucho a tu hermana sabrás que digo la verdad- y así es, la quiero mucho, desde que nos reconciliamos la volví a querer como cuando era un niño.
-Jum…-parece que se rindió y luego de escrutarme de arriba abajo pasa por mi lado pero dándome una palmada en mi espalda pegajosa por el sudor que me hizo dar un respingón, se detuvo un instante en el marco de la puerta- y Nii-sam, no te andes tapando, ya eh visto muchos torsos y hay muchos más marcados, lindos y atractivos.
-¡Hanabi!-salió corriendo y yo tras de ella.
-¡Oto-san! ¡Oto-san! ¡Neji me está dando un mal ejemplo de metro sexualidad.
-¡Hanabi!-¿De qué demonios está hablando esa chiquilla de su mal padre?
-¡Y seguro que te está insultando en su mente! ¡Oto-san!-entramos corriendo en el despacho de mi tío y salto a ella tapándole la boca con una mano, pero algo nos detuvo, el jefe del clan nos daba la espalda con un porte algo serio, parecía que en sus manos traía un pergamino. Se levantó y nos miró, paro a nuestro lado y dejó el pergamino en mano de Hanabi.
Hyuga Hiashi:
Su hija está en el hospital, tuvo un accidente en una pelea contra shinobis que emboscaron al equipo, peleaban contra varios enemigos pero una explosión en una pelea ajena la impactó contra una roca. Regresó directo a la…
No termine de leer lo que le ocurrió, corro a mi habitación por una camisa, salgo por la puerta para seguir a mi tío, detrás va Hanabi con la carta en un puño, el kimono que trae junto con las sandalias tradicionales no la dejan correr, me inclino un poco y ella salta a mi espalda, llegamos a la puerta del hospital al mismo tiempo que mi tío las atravesaba.
-La habitación de Hyuga Hinata, por favor-admiro a mi tío, puede mantener su expresión seria y calmada aun teniendo a su hija en el hospital.
-Hyuga Hiashi ¿No?-la secretaria leía un papel con una mueca de pena que no me agradó-habitación 113, están en operación, por favor espere fuera.
-Muchas gracias-camina con toda la magnificencia que el porte Hyuga da a los que nacen en esa familia, caminaba donde su hija, su primera hija, estaba teniendo una intervención, para salvarla, quizás con algún trauma que perjudique su vida, no, yo aún no soy un hombre Hyuga y eso se nota en mi cara, estoy igual o más preocupado que Hanabi que camina a mi lado. Legamos a la sala de espera, pero no pasamos a verla, quizás no nos lo permitan este día.
Tal y como creí no pudimos pasar a verla sino hasta el día de hoy, el tercer día después que nos enteramos que ella estaba en el hospital, su cabeza está cubierta por vendas, está dormida, según el examen médico ha sufrido un fuerte trauma en la cabeza a causa de esa pelea, pero que es posible darle de alta mañana por la tarde, escucharlo me hace sentir muy aliviado; Sakura es la encargada de monitorear a Hinata, nos advirtió que no podría entrenar por un tiempo y que debíamos traerla a chequeos regulares para asegurarse que no hubiera posibles consecuencias.
-Pero por ahora pueden llevársela, lo mejor sería que despierte en un lugar que se sienta familiarizada-escribía en una carpeta mientras hablaba, la señorita Hinata no despertara aún-en la noche se despertó muy confundida, le dimos calmantes para que descansara, en el estado en el que se encuentra es lo que más necesita-la señorita Hinata no pesa nada, la llevo en brazos vestida con ropa limpia, justo alado de mi tío Hiashi y la hermana de la señorita feliz en mis hombros por que su hermana ya regresaba a casa, no pesaba al igual que su hermana, pero tenerla en los hombros y la mayor en brazos con las piernas de la chica en medio era algo embrolloso.
-Hanabi, te caerás y tiraras a tu hermana ¿No deberías bajarte?
-Estoy bien Oto-san, me agarrare fuerte.
-Itatatatata-me está jalando del cabello cual si fuesen riendas.
-Uff está bien, solo no le arranques el pelo a tu primo.
-Hai, Oto-san-y allí va el monstruito a jalarme otra vez el pelo.
Como esperaba, un tranquilo camino a casa con la señorita Hinata en brazos echo una molestia a causa de un cuerpo extra. En cuanto llegamos a la mansión mi tío me mando a llevarla a su habitación, entrando veo su cama con las sabanas a un lado, me imagino que la pusieron así para cuando llegara, la acuesto con cuidado y la arropo, se le ve linda al dormir, sinceramente es la primera vez que la veo dormir, creo que me sentare un momento, no creo que le moleste. Ya paso un rato y ella sigue durmiendo, Sakura dijo que ella se despertaría en cuanto el calmante se pasara, luego de comer vuelvo a su habitación, cambio de posición y una de sus manos cuelgan de un borde de la cama, me le acerco y la tomo, como siempre negándose a ser toscas y conservar la delicadeza que tiene desde chica, me arrodillo frente a ella y pongo su mano en mi cara, como cuando me despierta luego de un entrenamiento y me quedo dormido en el patio, su mano esta tibia, pase mis labios y sonreí, como quiero a esta pequeña señorita, me gusta tanto decirle así, lo es, es una señorita Hyuga, delicada, dulce, amable pero a la vez decidida y valiente, siempre dando lo mejor de si y mucho mucho más, nos asustó a todos y en especial a mí con ese golpe que se llevó, menos mal que no habrá consecuencias.
-¿Quién eres tú?-abro los ojos, hay un par como los míos asustados y confundidos mirándome, la señorita Hinata esta despierta y lo más alejada que puede de mí, lo que es desconcertante. Me senté frente a ella y me estiro.
-Hola señorita Hinata, me alegra que este al fin despierta ¿Cómo se siente?-le sonrió para tranquilizarlo.
-¿Hinata?-seguro es por la amnesia que la tiene algo confundida.
-Sé, señorita Hinata y perdone el atrevimiento de su guardián pero, a pesar de esa venda en la cabeza, creo que se le ve muy linda-me le acerque para peinarle un poco el cabello pero inmediatamente salta de la cama, tropezando y cayendo, tocándose la cabeza-Señorita Hinata-la sujeto de los brazos para levantarla pero ella grita y manotea que no me le acercara, me aparta a un metro con golpes-cálmese por favor, se hará daño-en la habitación de un shinobi siempre hay armas, la de ella no es una excepción, es fácil lastimarse.
-¿Quién eres tú? ¿Dónde estoy?-observa a su alrededor muy confundida como si no pudiera reconocer su propio cuarto; dirigió la mirada a mí y me escudriño de arriba abajo-¿Quién eres? Ugh-se toca la cabeza con mueca de dolor, ¿Sera por la contusión?
-¿Qué ocurrió?-su padre entra al cuarto y la pequeña Hanabi con él, al ver a su hermana despierta corre a abrazarla pero esta no le corresponde.
-¿Hinata-Nee-cha? ¿Qué ocurre?-alza su mirada para verla pero solo encuentra extrañeza y confusión sin signos de reconocer a su propia hermana menor, no la aparta pero tampoco hace gesto de abrazarla.
-Hija ¿Estas bien?-el tío Hiashi se acerca extrañado por la escena.
-¿Quién es usted? ¿Quiénes son todos ustedes?-nos miró a cada uno de los presentes y termino con su hermana que aun la abrazaba-¿Quién…quien soy yo…?
Un algo se instaló en mi pecho y no tarde en que todo me llegara de golpe, Hinata no nos recordaba ni a mí a su hermana o siquiera a su padre, no recordaba ni quien era ella misma, amnesia, eso era, la contusión en la cabeza le había provocado amnesia y los doctores de Konoha no lo había notado debido a los calmantes que le suministraron.
-¿No me recuerda Hinata-sama?-pongo mis manos en mi pecho y espero ansioso su respuesta.
-No… ¿debería?-eso fue un duro golpe, olvidado por la persona que más quiero, frunzo el ceño en confusión, sé qué es lo que provoca la amnesia pero sigo sin asimilarlo, ¿Cómo podría olvidarme? A mí, su primo y protector, nos conocemos desde pequeños.
-Sí…debería…
-Lo siento pero no te recuerdo…no logro…recordar nada-abrió mucho los ojos tocándose la cabeza con ambas manos, se le veía muy asustada.
-Hija…soy tu padre…
-¿Mi…padre?-alza la vista a mi tío, creo que la palabra y significado no se borraron de su memoria pues se acerca a refugiarse en sus brazos-papá… ¿eres mi papá?...-le veo unas lagrimitas, la escena es un abrazo pero no uno afectivo por parte de ambas personas, es mi tío quien la rodea, ella está muy confundida para corresponder y se le ve desconfianza en la mirada.
-Sí…soy tu padre…Hiashi, yo te crie desde que perdiste a tu madre, te eh tratado mal desde muy pequeña, te eh menospreciado y tachado de inútil, eh sido muy duro y cruel contigo pero no más hija, no más Hinata-le acariciaba con ternura el cabello y pude escuchar como su voz se quebraba en la última oración.
-Padre…no recuerdo nada, no recuerdo nada, no sé quién soy ni sé que paso, no te recuerdo padre-ahora se sujetaba con fuerza a mi tío, asustada lloraba.
-Lo sé hija, pero tranquila, estarás bien-la amnesia no puede ser curada, solo se puede esperar a que el individuo recupere de a poco sus recuerdos…eso claro si el golpe no fue muy fuerte, pero el que sufrió Hinata fue causado por una explosión.
N/A: Holaaaaaa ¿Qué les parece? Lo sigo? Ustedes dicen, regresaran los recuerdos de Hinata? O deberá comenzar su vida y obtener nuevos recuerdos a causa de ese golpe? Yo ya sé jeje ^^u pero si ustedes me dicen que suba nuevo cap para saber que aran, en un par de semanas ya podría estar subido el otro, pero deben comentar, si yo no veo comentarios dejare esto sin terminar. Buenos nos vemos, a por cierto, una recomendación, no sé si conozcan a "Maranine Scual" si les gusta la pareja de HinaxNeji pacense por sus historias, en verdad que no se arrepienten. Sin más que decir me despido.
