Saludos a todos, aquí regreso con el siguiente capitulo que es muy light, que lo disfruten.

-Todos los derechos de los personajes no son míos son del autor Eiichiro Oda-


Capítulo 3: El reencuentro

Han pasado 6 meses desde que Luffy inicio su noviazgo con su vecina Hancock, donde sucedieron muchas cosas como la aventura con la presidenta de la Junta Directiva para "hablar" sobre su inscripción y por lo cual termino en una candente sesión de sexo salvaje, después de ese día era acosado por la presidenta y llamado para "tratar" unos asuntos, cosa que ya sabía lo que significaba eso, así estuvo unos meses hasta que un día fue llamado nuevamente.

-Aquí estoy señorita presidenta, que es lo que quiere – Dice Luffy entrando.

-Bueno, ya sabes lo que quiero, mi querido Luffy-kun – Dijo Robin sentada detrás de su escritorio, Luffy solo suspiro – Pero esta vez no es para eso por lo que te llame – Dijo extrañando al moreno.

-¿Eh?, entonces para que me llamo – Dijo aun confundido.

-Veras, te llame para decirte algo importante – Dijo y luego se para se acerca al chico y lo abraza con mucha fuerza.

-¿Señorita Presidenta? – Dijo ante el extraño comportamiento, para luego escuchar sollozar a la mujer - ¿Qué le pasa? ¿Por qué está llorando? – Pregunto él.

-Luffy-kun, yo….yo….seré transferida a otra preparatoria – Dijo sorprendiéndolo – me transferirán a la Preparatoria de mi tierra natal, Ohara.

-¿Pero por qué se pone triste? Si la enviaran a su tierra natal – Dice Luffy.

-Oh Luffy-kun, no estoy triste por ir a mi tierra natal – Dice Robin mientras acariciaba el rostro del chico – lo que me entristece es que me alejaran de ti – Dijo sorprendiendo al chico – después de ese día, cada vez que te llamaba para tener nuestras sesiones, me empezaste a gustar, más y más, a tal grado que llegue hasta amarte – Dice Robin.

-Seño….. – Luffy no pudo terminar por que fue silenciado por un dedo en su boca.

-Robin…llámame Robin, aunque sea hoy, solo di mi nombre – Dijo ella – te lo pido por favor.

-Robin….yo…lo siento – Dijo este agachando la mirada.

-Lo sabía, sabía que esto iba a pasar – dijo para luego levantar el rostro del chico – pero aun así quería intentarlo, tenía la esperanza de que te haría olvidarla y con ello convencerte de venir conmigo, pero creo que no será posible – dijo mientras las lágrimas caían de su rostro.

-Lo siento…..yo la amo desde hace mucho y no pienso dejarla – decía el chico.

-Lo sé, lo veo en tus ojos cada vez que lo hacíamos, notaba que no me mirabas a mí, sino a ella – Dijo Robín, él no decía nada – Te puedo pedir un favor.

-Dime Robín – Dijo Luffy.

-Hazme el amor – Dijo ella a lo que él dijo "está bien" – Pero, házmelo como si se lo hicieras a ella, quiero aunque sea por una vez sentir ese amor que tanto le brindas y le das, por favor – Luffy se le quedo viendo.

-Está bien, lo haré, haré que sea para ti inolvidable – Le dijo con una tierna sonrisa.

-Gracias – Le dijo Robin.

Y así Luffy le dio a Robin su última sesión, donde ella experimento lo que es ser amada y deseada aun sabiendo que no era para ella, a la semana después, Robin deja la Institución, con el recuerdo de ese día grabado en su mente y cuerpo, el tiempo paso y las vacaciones de verano comenzaron.

-Luffy, en que tanto piensas – Dice Hancock mientras ve al chico recostado en sus piernas mientras acariciaba sus cabellos.

-En nada importante – Dijo el moreno.

-¿Deberás?, porque te veo muy pensativo – Le dijo Hancock.

-Enserio, bueno ahora que lo dices si pienso en algo – Dijo él.

-¿En qué? – Dijo Hancock.

-En lo mucho que te amo y lo que podemos hacer este verano – Dijo sonriente.

-Oh, mi querido Luffy, yo también te amo y haremos muchas cosas juntos este verano – Dijo Hancock para luego besarlo, después el beso se intensificó más hasta llegar a las caricias, hubieran seguido más de no ser porque se escuchó el claxon de un camión - ¿Qué fue eso?

-Fue el sonido de un claxon de un camión grande – Dijo Luffy, para luego levantarse e ir asomarse por la ventana – Es un camión de mudanza, alguien se está mudando a la casa vecina que estaba sola.

-Vaya, tendremos nuevos vecinos – Dijo Hancock asomándose también.

Entonces ven como el camión se estaciona en la casa y ven como los cargadores acarrean todo, en eso ven un taxi llegar y de él se baja una bella mujer de cabello naranja largo, con unos jeans, una blusa de tirantes y zapatillas de tacon, Hancock al verla presiente que la conoce de algún lado.

-Esa mujer, siento que la conozco de algún lado – Dijo Hancock.

-Ahora que lo dices, creo que yo también – Dijo Luffy algo pensativo.

Mientras tanto con la mujer pelinaranja….

-Que bien se siente regresar después de un largo tiempo – Dijo ella – Algunas cosas han cambiado en mi ausencia – entonces ve la casa de Luffy – y otras espero que siguán igual – en eso observa que por una de las ventanas están dos personas – Al parecer no tanto – Dijo para luego levantar la mano y haciendo la seña de saludo.

-Parece que nos está saludando – Dijo Luffy.

-Eso parece – Dijo Hancock – que tal si vamos a saludarla también.

-Me parece bien – Dijo el chico para luego alejarse de la ventana y salir al encuentro con la pelinaranja – Hola soy Luffy y ella es Hancock – Dijo el chico presentándose a lo que Hancock dijo "hola" – mucho gusto de conocerte.

-El gusto es mío – Dijo la pelinaranja – pero yo ya sabía quiénes son ustedes – dijo ella.

- ¿Ya nos conocías? – Dijo Luffy.

-Sí, ¿no me recuerdan? – Dijo la pelinaranja a lo que la pareja dijo "No" – Soy yo, Nami.

-Nami….Nami…. ¿!Nami!?...¿!eres tú!? – Dijo Hancock.

-La misma – Dijo la ahora conocida como Nami para luego ver como Hancock la abraza con mucha efusividad – ¿Cuánto tiempo no?

-Desde que terminamos la preparatoria que no te veo – Dijo Hancock.

-Un momento – Dijo Luffy – ¿cómo es que me conoces a mí también?, yo no te recuerdo.

-Oh es cierto, no me recuerdas porque antes usaba anteojos, tenía pecas y el cabello corto – Dijo Nami.

-Anteojos….mmm…. – Dijo Luffy aun pensando hasta que un recuerdo se le vino a la mente.

- 7 años atrás -

Era una linda mañana de sábado, como cualquier otro, y en un parque de juegos se encontraban tres personas, dos jóvenes y un niño, una de las jóvenes tenía el cabello corto de un color naranja intenso, usaba anteojos grandes y tenía pecas, está concentrada en lo que parece ser un cuaderno de dibujo, la otra joven pelinegra conocida como Hancock estaba jugando con un niño de 9 años en los juegos.

-Listo! – Exclamo la joven peli naranja llamando la atención de los otros dos.

-Que pasa Nami – Dijo Hancock.

-Ya lo termine – Dijo Nami.

-¿Qué terminaste Nami-nee? – Dijo el pequeño Luffy.

-Termine el dibujo que estaba haciendo – Dijo la Peli naranja.

-Déjame ver – Dijo Luffy.

-Mira – Nami le mostro el dibujo que era un paisaje de una playa con la puesta del sol, al lado una bonita casa.

-Wooow, te quedo bonito Nami-nee - Dijo el niño.

-Bueno, no es para tanto – Dijo apenada la joven.

-Pero en verdad te quedo genial – Dijo Luffy.

-Luffy tiene razón, te quedo genial – Apoyo Hancock.

-Si ustedes lo dicen, entonces es verdad – Dijo Nami viendo el dibujo.

-Qué tal si vamos a jugar – Dijo Luffy mientras jalaba a Nami y Hancock.

-Vamos pues – Dijo Nami.

Y así pasaron toda la mañana jugando en todos los juegos del parque hasta que llego la tarde, el pequeño Luffy quedo cansado que se quedó dormido, Hancock al estar entretenida jugando recordó que tenía preparado una canasta con bocadillos para un dia de picnic, por lo que le dijo a Nami que si cuidaba a Luffy en lo que regresaba, a lo que Nami le dijo que si y lo recostó en su regazo.

-Qué lindo te vez – Dijo Nami mientras acariciaba los cabellos del niño, se le hizo muy tierno mientras dormía que le dio por darle un beso en la mejilla, esto ocasionó que el niño despertará – Oh, ya te despertaste.

-Nami-nee? – Dijo el niño somnoliento – y Hancock-nee?

-Hancock fue por unos bocadillos a su casa, al rato regresa – Le dijo Nami.

-Oh, ya veo – Dijo Luffy.

Nami contemplaba al niño le parecía muy encantador, era muy alegre, simpático y al parecer cuando creciera sería muy atractivo, esto último hizo que se ruborizara, aunque la idea de verlo ya crecido no le parecía mala idea, en ese momento se le vino una idea.

-Luffy – Dijo ella llamando la atención del niño.

-Si Nami-nee – Dice Luffy.

-Sabes, se me ocurrió hacer un retrato tuyo, que te parece – Dijo Nami.

-¿Mio? Está bien – Dijo el niño.

-Entonces ponte debajo de ese árbol – Le dijo a lo que el niño obedeció.

Y así Nami procedió a retratar al niño debajo del árbol, estuvieron un buen rato hasta que Hancock llego con los bocadillos para realizar el picnic.

-Que andan haciendo – Pregunta Hancock.

-Nami-nee me está dibujando – Dijo Luffy en su posición.

-Deberas – Dice Hancock.

-Sí, solo dame un momento, ya mero termino – Decía Nami aun concentrada en su cuaderno de dibujo, momentos después termina – Listo, ya está terminado.

-Quiero verlo – Se acerca el niño, el junto con Hancock se acerca al dibujo – Woow, te quedo genial.

-Sí, te quedo muy hermoso – Decía Hancock.

-Yo opino lo mismo – Dice Nami.

El dibujo era de Luffy debajo del arbol, con una sonrisa donde reflejaba toda su inocencia, además de lo que lo caracterizaba, parecía que el retrato se fuera a salir del cuaderno de lo bien hecho que estaba.

-Bueno, quien tiene hambre – Dijo Hancock.

Y así Hancock sacó un mantel de la canasta para extenderlo y poner los bocadillos preparados pasando una linda tarde de día de campo.

- presente -

-Ahora lo recuerdo, eres a quien le gustaba mucho dibujar, recuerdo que siempre ibas con nosotros al parque y regresábamos juntos a casa – Dijo Luffy.

-Ya me recordaste, que bueno – Dijo Nami.

-Y dime, como te ha ido, desde que te fuiste porque tu madre fue transferida a otra ciudad ya no supe nada de ti – Dice Hancock.

-Bueno, como ya sabe, mi madre es Marine y pues nos fuimos por que la transfirieron a Cocoyashi, ahí fui a la Universidad y estudie Diseño de modas – Dice Nami – cuando termine la Universidad empecé a diseñar mi primera línea de ropa, al principio fue difícil, porque era una novata y nadie quería a una recién salida de la escuela, pero afortunadamente me encontré de pura casualidad con un cazatalentos llamado Pappug, vio mis diseños y me dijo que los llevará a su taller, ahí fue donde conocí a otra chica llamada Camy que también es diseñadora y desde entonces entre las dos sacamos la marca de ropa "Criminal".

-Dijiste ¿"Criminal"?, la ropa de moda juvenil del momento – Dice Hancock.

-Así es, como la vez – Decía Nami.

-Vaya, eso sí es sorprendente – Dice Hancock – y que haces de regreso por acá.

-Queremos expandir el mercado y abriremos una sucursal aquí, por lo que me vine a vivir aquí – Dice Nami.

-Que bien – Dice Hancock.

- Ya terminamos de descargar su mudanza – Dice uno de los cargadores que se acerco a ellos.

-Muy bien, muchas gracias – Dice Nami – este, me podrían ayudar acomodar algunas cosas por favor – Le dice Nami a la pareja a lo que ellos aceptan – Gracias.

Y así estuvieron todo el día ayudando a Nami a mover todas las cajas a sus lugares correspondientes, no se imaginaron que tuviera tantas cosas, hasta que por fin Luffy dejo la última caja en su lugar, que era la habitación de Nami.

-Vaya, creí que nunca terminaríamos – Dice Luffy.

-Perdón, no pensé que sería mucho – Dice Nami.

-No te preocupes, lo bueno es que ya terminanos – Dice Luffy.

-Gracias Luffy, eres igual de lindo y caballeroso que antes – Dice Nami mientras lo abraza y lo aprieta contra sus pechos.

-Ya sabes, para lo que se te ofrezca – Dice Luffy sonriente – Bueno, ya me tengo que ir, mañana tengo escuela.

-Deja los acompaño a la puerta – Dice Nami para luego salir y bajar a la sala donde Hancock movía unas cajas – Muchas gracias por su ayuda.

-No hay de que – Dice Hancock – Bueno, ya nos vamos, nos dio mucho gusto de verte de nuevo y bienvenida otra vez.

-Igualmente – Dice Nami.

Hancock y Luffy se van cada uno a su casa, mientras Nami sube a su habitación y se pone a desempacar algunas cajas, en eso de una de ellas se encuentra con su viejo cuaderno de dibujo.

-Mis viejos dibujos – Dice mientras hojeaba el cuaderno – no me acordaba de ellos aún seguía hojeándolo hasta que se detuvo en un dibujo en especial - Luffy – Veía el dibujo que hizo de Luffy en el parque – Como has crecido, te has hecho un hombre atractivo – acaricia el dibujo – si supieras que otra de las razones que vine fue porque quería verte – dice y abraza el dibujo.


Y corteee, aquí termina este capítulo, ¿cómo ven la llegada de Nami?, ¿esto afectará la amistad entre ellas?, dejen sus comentarios para saber su opinión y saber que tanto les gusta esta historia o que le puedo mejorar, gracias.

NA: Aquellos que no les gusta, por favor de abstenerse de comentar con agresiones hacia mi persona, solo no comenten o no siguán leyéndola, eso es muy anti profesional e irrespetuoso, además de que es algo que yo nunca haría.