Abrazo

— ¿Neji?—se apartó un poco de mi con un sonrojo en las mejillas—yo…quisiera saber cómo eran nuestras vidas antes de que perdiera la memoria, quisiera poder recordar todo—y yo quisiera que no pudieras ya recordar nada por ahora, hasta que caigas en el amor por mí, no es mucho pedir—ayúdame por favor, muéstrame que hacíamos, a donde íbamos, que era mi vida…

—Hija-dice mi tío—tú eras la heredera del clan Hyuga, hija de Himawary Hyuga, tu madre, hermana de Hanabi Hyuga e hija mía, Hiashi Hyuga, actual líder del clan Hyuga.

—Madre… ¿tengo una madre?—esto era algo que Hanabi y yo buscábamos evitar.

—Tenías una madre Hinata…mi esposa…una hermosa mujer…la que trajo tanto a nuestra vida…—mi tío Hiashi se apoya en el marco de la ventana viendo un par de aves volar, yo jamás me entere de lo que ocurrió con mi tía Himawary, se anunció su muerte pero no el cómo o que ocurrió exactamente, cosas que los ancianos ocultan, siempre se ocultan cosas, siempre.

—Oh…y ¿Qué paso con ella?—volteo a ver con un poco de interés a mi tío.

-El destino Hinata, el destino…ella…murió

-Mi madre murió-se toma las manos algo nerviosa, pareciera que no sabe cómo reaccionar o que decir.

-Uff…sí-mi tío se agarra las manos y desde donde estoy veo como se mueve dónde está parado, eso es extraño, él jamás hace eso a no ser que mienta; Hinata se mueve nerviosa en donde está.

-No sé qué decir.

-¿Qué sientes?

-Siento que debería estar triste pero no lo estoy…no la recuerdo…no recuerdo a mi propia madre-sus ojos se empañaron en un segundo en el que se agarró la cabeza, empieza a gemir y a encogerse sosteniéndola aun.

-¿Qué te pasa Hinata? ¿Qué te sucede?

-Mi madre…mi madre…ahh, duele me duele la cabeza-la trato de sujetar pero ella está completamente aferrada a sí misma, no logro moverla para que quite sus manos de su cabeza, luego tan pronto como empezó se detuvo.

-¿Qué te paso? ¿Estás bien? La sujeto de los hombros mientras la sacudo delicadamente.

-Sí, es solo que…vi a alguien-¿alguien? Solo espero no haya sido el rubio.

-Vi a…vi a mi madre…-sonrió de pronto y se acercó al espejo de su habitación, y por un leve instante en su mirada brillosa pero feliz vi de nuevo a mi tía, y eso me agrado, pero ¿Cómo es que ella vio a su madre? ¿No se supone no sabe nada de su vida? ¿Está comenzando a recordar?

-No lo sé, solo empezó a dolerme la cabeza como si me la aplastaran y luego…apareció mi Oka-san, estaba en el jardín, en un jardín especial-se paró de pronto dando tumbos y trato de abrir la puerta de la habitación pero esta se encontraba con seguro-déjenme salir, quiero encontrar ese jardín, mamá era quien lo cuidaba estoy segura.

-Tranquilízate Hinata, todos los jardines de la casa principal fueron cuidados por ella, ya los veras después pero ahora es indispensable decirte algunas cosas. No puedes salir en tu estado actual, cualquiera vería que no estás bien y empezaran a hacerte preguntas y más cosas.

-Neji me ayudaría a responderlas, vamos Neji, necesito encontrar ese jardín.

-Lo siento mucho, pero tu padre tiene razón, debemos explicarte cómo funcionan las cosas aquí y debes de tener cuidado.

-¿Por qué? Todos somos familia, no creo que me ataquen o algo.

-Por eso precisamente necesitamos hablar contigo, explicarte cómo es que funcionan las cosas aquí. Toma asiento.

Y así mi tío comienza a explicarle como es que la casa Hyuga es como es, las ramas, los guardianes, el sello, la herencia todo, claro que evita el tema de que la quieren marcar pero fuera de eso también le explica cómo debe referirse a los diferentes miembros del consejo y del clan, debe actuar cada vez que se encuentre dentro de la mansión.

-Pero tampoco puedes salir de los terrenos de la mansión ni mucho menos de la familia principal, al menos por un tiempo en lo que todo esto se resuelve. ¿Crees poder hacerlo?

-Pero…necesito

-¿Crees poder hacerlo, Hinata?

-Sí padre-ella inclina triste la mirada y yo solo observo mal a mi tío que solo me hace signos de que vaya a buscar a Hanabi, voy y regreso con ella.

-Hanabi, lleva a tu hermana a los baños, que se sienta bien, cómoda.

-Sí padre. Ven Hinata-one-sam.

-¿One-sam?

-Es la manera en la que me refiero a ti, descuida en el baño te hablare de cómo es que hablamos aquí-se van platicando y en cuanto cierran la puerta mi tío esculca en los cajones del cuarto de la señortita Hinata con el byakugan activado.

-¿Qué está buscando? Hiashi-sama.

-Tío, Neji, estoy cansado de repetirlo-se me forma una gota de sudor tras la cabeza de solo escucharlo-de cualquier forma, ayúdame con esto-me pasa unas cuantas libretas-revisa que ninguna de ellas tenga información que nos delate frente a Hinata.

-¿A qué se refiere?-son solo notas sobre las técnicas del clan y borradores de los reportes de misiones que tuvo en los últimos años con su equipo.

-Hinata no siempre expresa lo que siente, creo que ya te has dado cuenta de ello-claro que sí, luego de muchos años de conocernos, solo hace un par de años es que ella se empezó a relajar un poco alado mío para hablarme de ella—, pues las chicas como ella en general se desahogan con diarios en los que ponen gran parte de su corazón, con ello sentimientos, recuerdos y sueños—se abraza a un pequeño cuaderno con un pequeño seguro mientras sus ojos toman otro matiz y una ligera aura luminosa lo rodea, ¿mi tío tendrá un diario?—como sea, como sea—se limpia una escurridiza lagrimita y me extiende el cuadernito—tómalo, ábrelo y revisa que no sea un diario, no te preocupes de que si falta, ella no lo notara, ya inspeccione toda la habitación con el byakugan y no hay nada que pudiera delatarnos—me guardo el cuadernito entre mis ropas para que este seguro.

—Hiashi-sama—no puedo solo llamarlo tío, no me parece correcto— ¿Por qué tomarse esta molestia?

—Grrr—sé que le molesta pero me cohíbo de decirle así—porque cabe la posibilidad de que recuerde todo si llega a leer de sí misma todo lo que ha vivido, y eso no debe ser hasta que tú y ella estén comprometidos frente al consejo.

—Ya veo—sigo pensando en que la cosa esta mal pero los argumentos de mi tío son convincentes y pues… ¿a quién engaño? En verdad quiero el puesto como heredero del honorable clan Hyuga.

—Bueno ahora solo resta decir…mucha suerte hijo, cuando creas que todo está listo solo avísame para que hable con el consejo, mientras tú serás el que entrene nuevamente en todo lo que es la técnica del clan Hyuga, se lo diré a Hianata en cuanto salga del baño—se queda pensativo un momento y me encara—creo ya debes saberlo, no quiero que te propases con Hinata, o créeme que no quedara nada de ti que pueda ocupar un puesto como miembro de este clan—el que me tenga agarrado de la camisa y mirándome con esos ojos es…no es muy agradable.

—Descuide, mi padre me inculco respeto a las mujeres, cuanto y más para Hinata-sama.

—Muy bien, entonces me retiro, debo hablar con la hokague para que la dispense por un tiempo.

—Hasta luego Hiashi-sama—oigo un quejido de detrás de la puerta y se me escapa una ligera risa, creo que podría acostumbrarme a esto, es lo que pienso mientras me dirijo a mi habitación con la curiosidad picándome por saber que tendrá adentro ese pequeño cuadernito.

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Abro los ojos temprano en la mañana, como siempre el primero en despertar, pero no porque me guste, por muchos años, aun con las cosas que requería ser ninja, los miembros del Souke me usaban igual que a varios del Bouke, sirviente, lavaba los baños, cortaba las malezas de todos los jardines de la mansión, tenía que salir a comprar los ingredientes para distintas comidas, y no solo una bolsa o dos, sino kilos y kilos por tener que alimentar a la rama principal, me debía levantar muy muy temprano para cumplir con todas mis tareas y que aún me diera tiempo de entrenar e ir a la academia, pero aun después de que mi tío les prohibió tratarme de esa forma, el hábito se quedó conmigo.

—Se está tardando demasiado, mi tío dijo que a las 6 empezáramos los entrenamientos—entró en silencio como ya es costumbre, espero a que se levante por la luz que entra a través de la puerta pero nada, solo se da la vuelta con un quejido de molestia, mira que es algo caprichosa, nunca espere esto de la señorita Hinata—Hinata, despierta, tú padre dijo que entrenáramos al alba.

—Ummm Neji~~~—creo que se está quejando de despertar a esta hora, vaya que si olvido todo, incluso su cuerpo olvido como levantarse temprano. Me acerco para moverla del hombro pero noto su cara completamente pacifica, no con el puchero que esperaba ver—Neji~~kun—siento como un sonrojo se apodera de mi cara al escucharla, es la primera vez desde hace tanto que la escucho decirme así, parece que está soñando, se le ve muy muy linda con esa sonrisita y el hilito de saliva en su mejilla.

— ¿En qué estoy pensando? Hinata, por favor despierta, debemos entrenar, son órdenes de Hiashi-sama—la mueblo del hombro pero ella me toma la mano y me jala a ella, sus brazos rodean el mío y lo aprietan—Hianta, despierta por favor, tu padre me matara si me encuentra aquí—toco su mejilla de forma suave aun si por mi cara esta cayendo algo de sudor por los nervios, parece reaccionar y abre un poco los ojos, me mira y da un tierno bostezo.

—Neji-kun…ohaio—sonríe con su rostro adormilado y otra vez me ruborizo.

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En cuanto Hinata se cambió comenzamos a entrenar, yo a ser sincero esperaba que fuese más difícil volverla a instruir en las técnicas del clan, en el control de chakra pero no fue así, parece que su cuerpo no olvido, sus movimientos son gráciles y fluidos, elegantes y dignos de todo un Hyuga y claro, que mejor que darle unos consejos para que lo perfeccione aún más de lo que era su nivel antes de que perdiese la memoria.

—Quizás es muy pronto pero quiero mostrarte un Jutsu especial…-expulse chakra a través de mis dedos el cual rodeo mis palmas, asesto un golpe al maniquí y después otro con mi otra mano pero ya cerrada en un puño, el maniquí es arrancado del palo donde estaba sujeto y alcanzo a dar unas tres vueltas antes de caer al piso sin la cabeza—parece simple pero no queda en eso—me siento en el suelo y ella frente de mí, sobre su rostro la clara muestra de atención, sigue siendo una buena alumna, eso no desapareció—este golpe puede es la combinación entre el puño suave y el taijutsu de Lee—pone cara de no comprender—es un miembro de mi equipo, especialista en taijutsu, ya te mostré como es ese ninjutsu, y parece que lo recuerdas, o al menos lo recuerda tu cuerpo; la técnica consiste en golpear un punto débil del enemigo, elegí la cabeza por ser la más desprotegida la mayoría de las veces, aparte de que es donde el golpe puede dar varios resultados, desde un desmayo…hasta una embolia o la muerte: el golpe consiste en golpear los puntos de chakra pero al mismo tiempo que tú mismo chakra entre dentro de los canales de tu oponente, después con el puño haces una aguja de chakra con la que tocaras un punto de su rostro y al entrar nuevamente chakra sus canales, que ya están apretando las venas y el cerebro, estos liberan todo dando golpes minúsculos pero potentes en tu oponente—la veo concentrada en su mano, y no puedo evitar poner una sonrisa—las técnicas Hyuga se basan en dañar de forma letal, con este golpe puedes dejarles una bomba de tiempo dentro de su cuerpo, solo necesitan un golpe para explotar, si das uno suave solo le causaras daños internos, en la cabeza por ejemplo un simple puñetazo impregnado de chakra puedes dejarlo aturdido o bien desmayado, por la manera rápida en que el chakra ajeno entra al cerebro y lo oprime. ¿Has entendido?

—Hai, Neji-sensei—ella…ella me volvió a llamar sensei, la señorita Hinata que conocí aún está allí dentro, quizás aún dormida por el golpe pero allí dentro, no puedo evitar sonreír y comenzar un entrenamiento más duro; Hanabi nos observa mientras come helado y hojea una revista donde se ven a Shinobis con cabello de todos los colores y eso no me agrada.

No bien terminamos a eso de las 3 de la tarde, fue un buen comienzo pero parece que me volví a exceder con ella, tan pronto como el enfriamiento acabo se tumbó en el césped y se negó a ir a asearse.

—Hinata, ve a asearte, es lo que siempre acostumbrabas hacer—me siento a su lado observando los árboles.

— ¿A si? ¿Qué más Neji-kun? ¿Qué más hacia yo antes?—se yergue y me observa con detenimiento, a mi mente vuelve los te´s que siempre preparaba de menta, esos deliciosos panecillos suyos con los que, ¿Por qué no decirlo?, me consentía—siempre al terminar los entrenamientos tu traías algo de té, solías traer de menta…jamás me dijiste si lo hacías porque te gustaba o porque era mi favorito, no lo sé…pero sí sé que eras la mejor preparándolo, eras la única en el clan que aprendió todas y cada una de las ceremonias del té y eso era admirable—la veo bajar la mirada y creo que metí la pata, eso era algo de gran distinción, saber todas las ceremonias, y ahora no recordar ni como se hace un té de menta—descuida, veras que pronto recuperaras la memoria, lo prometo.

—…—calla un instante en el que me observa, quizás analizando mis palabras pero sonríe—hai, Neji-kun—me levanto y la guio donde la cocina—Neji-kun, ¿la mansión Hyuga es tan grande?

—No tiene idea, perdón tienes—la costumbre—es enorme, recuerdo que de niños, jugábamos a escondernos, perseguirnos por los pasillos y de más, muchas veces los ancianos del consejo se enfurecían tanto que se les ponía la cara como tomate—de solo recordarlo no puedo evitar emocionarme, y parece que a ella le gusta escuchar—una vez, un tal Susuri-sama se puso tan rojo al regañarnos que no aguantamos las carcajadas y tuvimos que salir corriendo o nos castigaría—ambos reímos un poco pero una garganta aclarándose callo nuestras risas.

—Hinata-sama, buenas tardes, me sorprende que este aquí perdiendo una tarde así de valiosa, yo y muchos del consejo la imaginábamos quizás estudiando alguno de los royos Hyuga pero por lo que veo—su prepotencia me hace poner mi cara seria de siempre mientras me escudriña—a usted le gusta pasar su tarde por los pasillos de la mansión poniendo en duda el honor de su nombre…

—Si me permite el atrevimiento, no sé porque habría de poner en duda el honor del nombre de Hinata-sama, si lo único que hacíamos era ir a…

—Como dije Hinata-sama, debería dedicar su tiempo a situaciones más…provechosas. Con su permiso.

Hizo una reverencia obligada y se retiró por un pasillo, no pude evitar gruñir en frustración, detesto a los miembros del consejo y su manera despectiva de tratarla.

— ¿El quien es?

—Susuri-sama, el mismo del que te contaba, esa vez escapamos pero nuestras madres nos dieron una buena reprimenda, siempre fue así—me di la vuelta y me encamine a la cocina seguido por ella, no hablo en el trayecto, quizás le afecto las palabras del viejo, no estoy seguro, serví un par de platos de miso que quedo de la mañana y comimos en silencio, mi tarde ya estaba agria luego de toparnos con Susuri, tan ensimismado estoy que ni siquiera note que debía ayudar a Hinata a que actuara de la manera correcta frente a los ancianos del consejo—Hinata, cuando nos topemos con… ¿Qué haces?

—Llenando de agua este cubo—traía una sonrisilla maliciosa como la de una niña pequeña, dentro del balde la veo verter harina y leche, revolver todo con una cuchara y sonreírme—nos vengare de todas las veces en que nos fue mal por su culpa Neji-kun, amarrare este cubo sobre la puerta por la que pasara y le caerá todo, parecerá pastel—carga con un poco de dificultad el cubo y una imagen de ella de muy pequeña me llega a la mente, maliciosa pero inocente, no una venganza donde corriera sangre sino una donde habría que correr para que no nos reprendieran, me pregunto si la amnesia retrograda en realidad hace actuar a los que la tiene de la misma manera que cuando eran críos.

— ¿Sabes que si en verdad ara eso yo participare?—la veo sorprenderse pero asentir con una gran sonrisa— ¿Sabes que podemos meternos en serios líos?—asiente con la cabeza ya no tan convencida— ¿sabes que su plan requiere que Susuri-sama entre por donde colgara ese balde?—ahora agacha la cabeza, seguro pensando en que su plan se fue a la basura, yo suspiro derrotado—¿Sabes que yo are que todo el plan funcione?—otra vez esa sonrisita de niña pequeña.

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¿Cómo es que me metí en una situación en que sostengo un pedazo de cuerda cuyo extremo contrario está amarrado a un balde con agua, harina y leche? No lo sé, en general pienso más las cosas.

—Allí viene, estate preparada y a mi señal tiras fuerte de la cuerda—bueno, al menos puedo disfrutar de este regreso al pasado mal escondido tras un mueble con Hinata alado mío tratando de aguantar sus risas— ¡Ahora!—es un derrame de emociones, una canción empieza en mi mente, las risa de Hinata son las notas principales, nuestras pisadas corriendo el ritmo y los gritos e improperios del viejo Susuri el instrumento que hace divertida una canción. Corremos por todos los pasillos, no noto en que momento nos tomamos de las manos pero esquivar a los sirvientes me hace concentrarme solo en lo que hacemos.

Nos soltamos para perderlo entre risas y ya se formó un caos en el suelo de la mansión, pisadas blancas y un camino goteante del mismo color, me topo con ella en una esquina y riendo se regresa y dobla por otras, se me escapa una risa al seguirla pero se convierte en un sonido de huida al ver como un viejo lleno de cosa blanca y chorreante se me acerca por el pasillo, me la topo y huye juguetona, la agarro de frente por la cintura sonriendo y ella riendo, corremos del viejo Susuri pasando por delante de Hiashi y Hanabi, esta última enseñándole unos tintes de cabello; la persecución llega hasta el patio, lo perdemos en una esquina y la tomo de la cintura para subir a un árbol, allí aguantamos la respiración y vemos pasar una y otra vez al viejo buscándonos, tiene determinación eso lo admitimos, ya es anochecer y el sigue lanzando barbaridades sobre nosotros y la vergüenza en que se convertirá el clan de caer en manos de Hinata, la cual está muy quitada de la pena charlando conmigo sobre el clan precisamente, no tiene recuerdo de que tanto esta sobre sus hombros pero ya es responsable.

—Y esa es la verdadera función de esta marca—me amarro nuevamente mi banda sobre la frente para ocultarla.

—Entonces dices que las únicas personas…

—Que pueden activarme la marca, son Hiashi-sama y tú.

Un silencio se instala entre ambos.

—Te prometo jamás activarlo, Neji-kun, es una promesa—me extiende la mano y yo sonriendo la acepto, sé que ella jamás lo activaría, con o sin sus recuerdos; el estómago de ambos suena en ese instante y yo me sorprendo de solo pensar que estuvimos comportándonos como niños toda la tarde, faltamos a nuestros estudios y por lo que noto, también faltamos a la cena.

—Bueno, quizás tú no pero seguro Hiashi-sama me manda a dormir fuera de aquí en cuanto note a qué hora estamos volviendo a casa—salto del árbol y extiendo mis brazos para que ella igual salte.

—Vamos en silencio y veras como no se da cuenta—habla en susurros muy raros, esa sonrisa no se ha ido en toda la tarde. Entramos en mucho silencio a la cocina, donde torpemente comemos algo de cereal y panecillos, activaría el Byakugan pero sería injusto pues ella aun no logra dominarlo del todo, tropezamos pero no parece disgustarle y a mi sorprendentemente tampoco me disgusta. La acompaño a su cuarto y seguimos hablando bajito, lo único que aria que me aria pensar que regrese en el tiempo es que ella me pidiera dormir junto a ella, mi corazón tamborera y siento como rebota en mis costillas, mis manos se sienten húmedas y mi cara no deja de poner una sonrisa y cerrar los ojos, llegamos a su puerta y me siento como en esas películas donde el chico lleva a la chica hasta el pórtico de su casa.

—Bueno pues…te veré a primera hora mañana—luego de todo un día juntos y es lo único que puedo decir.

—Me la pasé muy bien Neji-kun.

—Yo también, hacía mucho que…no me relajaba.

— ¿Lo disfrutaste?

—Sí Hinata, disfrute de tu compañía.

—Eso me alegra, quisiera saber si así era antes, si lo estoy haciendo bien.

—Así eres tú, esta eres tú, con o sin memoria…—nos sonreímos y yo noto que por más que intento no logro irme, por más que me despido no logro sentir que ya puedo irme.

—Bueno...descansa, estarás cansada y mañana debes levantarte temprano nuevamente y…—siento que mi corazón se parara si no ocurre na…me abrazo, mis mente se queda blanca y su cuerpo se aprieta a mí, yo aún asombrado no quepo en mí mismo, quiero decirle algo pero nada sale de mi boca y antes que me dé cuenta ya entro a su habitación con un enorme sonrojo en las mejillas—Que…linda…

N/A: lamento si es cortito o si es un día después de que llegara el comentario numero 5 pero mi madre me corto el internet y bueee, gracias gracias por su apoyo, así estará la temática para los que no sepan, en cuanto mas rewiens aparezcan más rápido aparecerá el capítulo siguiente, sin excusas ni tardanzas mayores a un día o dos, este cap va dedicado al comentario numero 12 sin el cual yo no estaría aquí.

Cambiando un poco de tema, para todos los interesados en buenas historias de esta parejita, tengo agregados muy muy buenas historias, vale la pena leerlas y dejar un comentario, créanme, no se arrepentirán si visitan mi listado de historias favoritas.

Una que quiero recomendar es "Desafiando al destino", también "Una historia trágica", "Operación: rescatando a One-chan", sin olvidarme de "Déjeme enseñarle" muy buenas historias se las recomiendo muchísimo y bueno, si pasan por mi listado de historias favoritas allí las encontraran todas, léanlas dejen comentario ya saben, la verdad es triste que te lean pero no comenten. Ah y los one-shots muy buenos igual, allí encontraran muchos.

Sin más que decir, nos leeremos en cuanto rebasemos el comentario 18 sayo.