Disclaimer: La historia es mía, pero los personajes no.

Segundo capítulo! Amo sus reviews! Gracias a Rinnu, serena tsukino chiba, Vivis99, guest, elvi, catataisho y Guest :D


Te robaré


Cap. 2

No soportaba a su madre, se había despertado maravillosamente esa mañana, pero todo oscureció cuando Eri le avisó que su "adorada" madre quería verla en el salón de té.

Apenas terminó de cambiarse, escuchó unos gritos afuera de su habitación... al pie de la escalera labrada en detalles dorados y con algunos candelabros de oro en la pared, para ser precisos...

Ella se acercó sigilosamente aunque su vestido anaranjado pálido se lo impedía ya que este era algo... exagerado..., miró por la barandilla del segundo piso... su madre discutía con Inuyasha... otra vez...

- Ya le dije que no señora, me niego a hacer algo como eso... - mencionó Inuyasha malhumorado

"¿Qué será aquello que mi madre le pidió?" pensó Kagome

- ¡Madre!, ya llegué... lamento haberme demorado - interrumpió

La condesa se asustó un poco al notar la presencia de su primorosa hija, aún ataviada con esas ropas era hermosa... no importaba cuantos vestidos horribles ordenara y comprara para ella... Kagome era mucho más hermosa que ella, había que aceptarlo... su momento de juventud había pasado, y ahora ella era una vejete, aunque su esposo dijera lo contrario, por ello debía buscar algo que la hiciera sentir joven otra vez... sea lo que sea...

- Vamos al salón madre - se dirigió hacia Inuyasha que la contemplaba con ojos brillantes - ya se puede retirar joven Taisho - tenía que tratarlo con respeto, aunque, ganas no le faltaban por gritar su nombre como lo hizo en la noche...

- Hey!... hija!... ¿Me escuchas? – pregunta Lady Kikyo algo ofuscada por ser ignorada por su propia hija. Había llegado al dichoso salón que contaba con paredes blancas, una mesa de centro color marrón, un sillón para dos personas y otros dos sillones para una sola persona a los lados de la mesita, al lado izquierdo de la habitación, había una ventana que daba una elegante y hermosa vista al jardín bien cuidado por los jardineros y por la joven Kagome... sobre todo con los hermosos rosales que poseía la propiedad Higurashi en el valle Winstorm; la joven estaba ensimismada en sus pensamientos, pero su madre hecha a perder todo ello con sus palabras.

- ¿Decías madre? – pregunta ella, echándose un poco de viento con su abanico, menos del que ella necesitaba, ya que al recordar lo que ayer en la noche había hecho con Inuyasha, había puesto sus nervios a flor de piel, hasta se podría decir que sudaba… quería sentirlo de nuevo con ella… dentro de ella

- Voy a ser clara, porque por lo visto no soportas los sermones – declaró – te decía que tu debut en el baile de Rosalet Mirales va a ser fenomenal, toda la sociedad inglesa se va a rendir a tus pies en cuanto pases por los umbrales de aquella mansión, además, con el magnífico vestido que te está confeccionando Tsubaki Loraine, vas a dejar a los más guapos con la boca abierta.

A decir verdad, el vestido era en verdad hermoso, lo sabía porque antes de ayer fue con Madame Sango a ver como iba el proceso de confección y para dar el visto bueno ante su elección, claro que a su reciente amiga, le fascinó y le sorprendió el buen gusto de Kagome... quién sabe si en lugar de que ella hubiera escogido la tela y los detalles que quería que tenga, lo hubiera hecho su madre... pero solo lo había consentido ir a ese baile porque la verían finalmente como una señorita de 18 años ante la sociedad y los hombre podrían caer ante ella como unos buitres en busca de carne fresca, pero eso no importaba porque ella ya había entregado su corazón, y él, era la única persona a la que quería sorprender con su elegante vestido, con el que quería dar su primer baile durante su debut...

Al único que quiero sorprender es a Inuyasha…

- Lo que digas madre – respondió con un ademán de su abanico

- Kagome… - insistió

- ¿Si?

- Te eh notado muy pensativa últimamente, ¿Pasa algo?

- No… pasa nada – dijo algo acalorada. Las gotas de sudor amenazaban por aparecer en su frente. Si no se acordara de las caricias de Inuyasha, de ella y él moviéndose al compás de… Ah, va a ser difícil olvidarse de todo lo que pasó la noche anterior… Inuyasha había dejado secuelas en su cuerpo difíciles de olvidar.

- Parece que tienes fiebre, voy a traer al doctor – hiso amago de levantarse de su lugar, pero Kagome fue más rápida y se paró antes que ella.

- No, no, para nada – levantó un poco su ostentoso vestido amarillo para poder caminar

- ¿Sabes dónde está tu padre? – preguntó la señora Higurashi para cambiar de tema, ya habría un momento en que su hija le diga la verdad, aquello que hace en ese momento es porque está nerviosa, y no por algo es sangre de su sangre… la conoce perfectamente… algo oculta, y por el nivel de nerviosismo que tiene es aún más evidente.

- Creo que está en el despacho… ¿Van a hablar o discutir de algo? – preguntó la azabache

- Si, de hecho quería decirle si iba a seguir manteniendo a ese… pedante hijo de Taisho, digo… su padre ya murió y ese joven no va a seguir con el mismo débil trabajo de cuidador de caballos, necesita algo más rudo – dijo en un tono hostil… Kagome aun no podía entender ¿Qué le hizo Inuyasha para que se comporte de esa manera con él?

- Déjalo tranquilo madre, él hace su trabajo honestamente

- Ja! Honestamente dices... ayer escuché como estaba con una mujerzuela en la antigua caseta de guardianes

- E-es-cu-cuchaste? - preguntó algo -muy- perturbada

- Claro... bueno... es que salí a la cocina por un vaso de agua, ya que tu padre no la llevó antes de ir a dormir y los criados estaban durmiendo, así que bajé y fui por el agua, luego salí a dar un pequeño paseo nocturno, y de paso para ir a ver tus perfectos rosales cuando escuché sus gemidos y los gemidos de esa... me dio asco... será mejor que lo saque de aquí, no puede estar convirtiendo la propiedad en un lugar para sus encontrones con las mujerzuelas del pueblo

Kagome estaba más petrificada que una piedra... su madre los escuchó... ambos pensaban que todos dormían... ahora las cosas se complicaban más... su madre hablaría con su padre para echarlo y eso era lo que él buscaba... una razón para botarlo cual perro a la calle... se aprovechan de que Inu Taisho murió y que Inuyasha se había convertido en un hombre hecho y derecho... aunque eso le da mucho que pensar... no sabía porque su padre de un lado a otro empezó a odiarlo y tampoco conocía lo que su madre le pidió al joven pelinegro para que respondiera de esa forma... todo era confuso... necesitaba encontrar la respuesta de esas dos incógnitas... ya que si no lo hacía, perdería la oportunidad de vivir junto al amor de su vida... todo dependía de la respuesta de su padre y de su madre... ellos deben saber algo que ella no, pero ¿Qué era?


Ya saben..., si les gusta déjenme un review, ¿sí?

BYE

By: valeaome :3