Disclaimer: La historia medio calentona es mía, pero los personajes no.

Lo siento!... en serio... no era mi intención retrasarme con el capi. es que, tuve exámen tras exámen... y todo para reprobar un exámen... además, aquí en mi país hubo una celebración -no era Halloween- y eso me retrasó más porque mis amigo y yo estabamos atareados por la preparación de dicha celebración y pues... tuve insuficiente tiempo para escribir -sin mencionar que desde hace 3 días tengo unas ojeras de muerte, me veo fatal-...

Bueno, aquí está... por fin el capítulo así que disfrútenlo...

Falta un capitulo y el epílogo :)


Te robaré


Cap. 6

- ¿En serio?

- Si, por favor, necesito que nos des asilo en tu casa Sesshomaru, no tengo otra persona a quién acudirle – pide Inuyasha – vamos primo, no puedes decepcionarme ahora que más te necesito.

Ambos se encontraban en el despacho de Sesshomaru de Toodstale, necesitaba un poco de tiempo a solas.

- Pero secuestrar a la hija de una familia rica es un delito – trató de hacerlo entrar en razón, pero fue en vano.

- Por ello, necesito un tiempo aquí, para conseguir trabajo y poder casarme con ella, vamos Sesshomaru, dame solo dos meses aquí y luego me voy con Kagome

- No lo sé… - el joven de cabello negro, y ojos dorados, tan parecido a Inuyasha que casi parecían hermanos; volteó a ver a su mujer por una ventana que daba al jardín. Su adorada esposa Rin en espera del hijo de ambos, mientras conversaba amenamente con la "novia" de su primo.

"Tal vez debería darle una oportunidad a Inuyasha" pensó el marqués.

-.-

- Bueno, el vestido te sienta muy bien Kagome – la felicita la joven esposa de cabello negro medio largo, atado en una impecable trenza francesa y un hermoso vestido de encajes color anaranjado que favorecía su vientre abultado – ya sabía que uno de mis vestidos te sentaría bien, además no lo utilizo por ahora.

Ambas estaban sentadas esperando el té en unas sillas que se encontraban allí

- Muchas gracias marquesa de Toodstale, yo… - iba a continuar, pero la interrumpe.

- No, por favor, dígame Rin, usted es la prometida del primo de mi esposo, no me permito que ninguno de mis familiares me llamen con tanta cortesía – le mostró una bonita sonrisa

- Gracias mar… Rin – ella también esbozó una sonrisa.

Ella vestía un vestido color celeste acentuado en el busto y al borde de este tenía una blonda delgada, su cabello estaba suelto, de hecho, ya lo traía de esa manera.

Llegaron a las tierras de Toodstale, en la madrugada, ya que este estaba al noreste de Inglaterra y no se demoraron mucho en llegar a caballo.

- De nada… ¿Kagome, cierto?

- Si, Kagome Higurashi

- Hija de…

- Bueno… yo… soy hija de los condes de Winstorm

- ¿Vienes de allí? – preguntó con un dejo de asombro en su voz.

- Pues avanzamos un poco más antes de venir a aquí, Inuyasha y yo llegamos desde allí a caballo – dijo sin problema alguno, pues claro, ¿Para qué iba a mentir?

- Me imagino que debes de estar cansada

- Si, más ahora en mi condición que… - se dio cuenta a tiempo de las palabras que iban a salir de su boca

- ¿A qué te refieres con ello? – pregunta mientras la curiosidad la carcome lentamente por dentro.

- Pues… ¿Guardarías un secreto?

- Claro que sí Kagome, confía en mí para lo que sea y seré una tumba - dijo ella en un tono bajito, mientras una criada aparecía con una bandeja en la que llevaba dos tazas de porcelana con té caliente, y una taza con azúcar, colocándolas en la mesa blanca que estaba entre las dos.

- Pues – esperó a que la criada desapareciera – Yo… yo estoy embarazada – respondió ella para escuchar un leve grito de parte de la marquesa.

- ¿En serio? – la azabache asiente – entonces tendremos un trato especial contigo porque…

- No, Rin, por favor, quiero que sea una sorpresa para Inuyasha, a parte, ¿Qué mejor que enterarse por mí? – dijo ella tratando de convencerla

- Bien, entonces no diré nada – la azabache cogió su taza e iba a beberla cuando Rin añadió – aunque… ¿Podría lanzarle indirectas?

- Bien, pero no más ¿Eh? – contestó ella tomando su té.

Las dos continuaron hablando, pero de cosas más habituales, como, que estilo de crochet usaban para los tejidos, sobre vestidos y peinados, y algunos chismes de sociedad.

-.-

- Yo te podría dar trabajo y un techo – dijo Sesshomaru al ver a su esposa sumamente feliz cuando su futura "cuñada" le mencionó algo – pero no vivirás en esta casa – volteó a ver a su primo.

- ¿Entonces? - preguntó Inuyasha con una gran impaciencia. Hace media hora que están allí, recién son las 4:00 am y tenía mucho… MUCHO… sueño, y no podía de dejar de pensar que si él estaba así, Kagome estaría peor.

- Vivirás en Rateround house y trabajarás ahí como capataz – dijo él en el tono más serio que había empleado antes de que se casara con su esposa.

- Bien, por lo menos tendré a Kagome… ahh no – se pasó las manos por su oscuro cabello – ella no puede quedar como la simple esposa de un capataz.

- ¿Qué harás?

- ¿Podrías hacerme un último favor?

- Dime…

- Quiero que nos presentes ante sociedad diciendo que somos los marqueses de Smartvillage, pero solo nosotros sabremos que trabajo para ti.

- ¿Por qué haces todo esto?

- Por Kagome… sé que aunque tenga buenos valores, no… no lo soportaría, ella siempre ha vivido en esto y… no creo que ella pueda vivir sin tener un título.

- Inuyasha – se acerca a él y pone una mano en su hombro, como si quisiera darla apoyo con ese simple gesto – Si se aman, eso les basta, ella te hace palpitar, ella es lo que te tiene loco, y apuesto a que tú también la tienes así, no creo que eso le interese estando a tu lado, pero si tienes problemas como ese… ¿Por qué simplemente no le preguntas?.

- No me gustaría que me mintiera, ella también sería capaz de pedirte lo mismo si estuviera en mi lugar.

- Bien, Inuyasha, eso lo dejo en tus manos, Rin y yo te apoyaremos en lo que necesites, y de eso estoy seguro, ya que veo que se lleva bien con ella, me dices si lo que me acabas de decir lo puedo realizar, ¿Bien?

- Bien, mañana te doy una respuesta, hablaré con ella hoy.

-.-

La pequeña familia se encontraba ya en la mesa degustando de una deliciosa comida, cuando un comentario indiscreto por parte de la marquesa hace poner en duda a todos y cada uno de los que se encontraban allí.

- Kagome, come más, es necesario que te alimentes por su bien.

En ese momento Kagome quería estrangularla y Rin quería desaparecer de allí.

Las palabras brotaron solas de su pequeña boca.

- Kagome, ¿De qué habla Rin? – pregunta Inuyasha con el cejo fruncido, ¿A qué se refería con lo de por su bien?

- Inuyasha, es hora de que te enteres de algo que pasó en la casa de Smartvillage.


Ya saben..., si les gusta déjenme un review, ¿sí

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By: valeaome :3