Disclaimer: La historia es completamente mía, de mi cerebruto, del mini-angelito a mi hombro derecho y del mini-diablillo en mi hombro izquierdo.. pero los personajes no... en serio no son míos T-T (ojalá lo fueran T-T)

Epílogo... ufff


Te robaré


Epílogo

- Ahhh… Ahhh…

- Vamos Kagome, tú puedes… ya casi… falta poco…

- Ahhh…

- Falta poco

- Ahhh… - gritó lo más fuerte que pudo para que pudiera salir -.

- Ya nació la última Kagome… son hermosas…

- Gracias madre por apoyarme en esto...

-.-

Inuyasha caminaba de un lado a otro… nervioso…, en frente de él, estaban Sesshomaru cargando a su adorable hija a la que le puso por nombre Sakura, Rin -quien dormitaba apoyada en el hombro de su esposo, aún con todo el ruido de la habitación contigua- y Onigumo, el padre de Kagome.

Lady Kikyo, su madre, estaban ayudándola con el parto junto a otras criadas, la marquesa Rin no podía, ya que al dar a luz un mes antes, aún estaba de reposo y acompañaba a los hombres en la espera.

Cada alarido que escuchaba lo hacía perder la paciencia… y él era una de esas personas que no la tiene… especialmente en momentos de presión, aunque a veces se puede controlar… pero ¿Cómo puede hacer ello cuando su esposa está dando a luz y no puede acudir a ella para ayudarla?

- Tranquilo hijo, ya van a terminar – habló Onigumo – Créeme ya pasará.

- Pero… pero ya van una hora ahí dentro… una hora… me estoy preocupando mucho, la pancita de Kagome era más grande que la de Rin, por ello tengo miedo de que tenga alguna complicación en el parto.

Sesshomaru prefería no opinar, ya que le parecía más divertido ver a su primo ir de un lado a otro.

- Inuyasha – salió Kikyo, pero al buscarlo por la habitación no lo encontró, pero sintió una fuerte brisa a su lado – Que impaciente.

- Tranquila querida, yo me puse igual cuando nació Kagome.

- Si amor… lo sé.

-.-

- Kagome… - murmuró al verla dormida, pero ante ese leve ruido se despertó.

- Inuyasha…

- Lamento haberte despertado – se acercó a la cama y vio un gran bultito a su lado derecho.

- Descuida… ahora más que nunca debo estar alerta ante el sonido que puedan hacer – sonrió. Si su esposo era inteligente, se daría cuenta.

- Espera…

Parece que se dio cuenta.

- ¿Qué nombre le pondremos a nuestra hija?

Se fueron las esperanzas ante la presencia de cerebro de su esposo.

- Inuyasha… Tenemos dos... – ni siquiera pudo terminar antes de que la interrumpiera.

- Lo sabía, solo estaba jugando contigo – se empezó a reír, ocasionando que el pequeño bultito se mueva ligeramente.

Se acerca más a sus bebés y observa a dos pequeñas niñas de poco cabello color azabache, en lo único que se diferenciaban era que una de ellas tenía la piel más blanca que la otra.

Abrieron ligeramente sus ojitos, demostrando ante sus padres, sus hermosos ojos ámbar, y el brillo que había en ellos al reconocer a su papá. En ese instante, ambas hermanitas levantan sus manitos hacia Inuyasha, como si lo estuvieran llamando.

Él las toma a cada una con un brazo.

- Con cuidado Inuyasha, son frágiles – avisa Kikyo al entrar con su marido.

Pero en vez de dejarlas en el mismo sitio, se sienta a la izquierda de su esposa, colocando a una de sus hijas al lado derecho de ella para que pudiera abrazarla.

Era el cuadro perfecto de la familia perfecta.

- Lo lamento, tuve que llevar a Rin a dormir, en cambio –miró a su hermosa hija de ojos dorados y cabello negro – parece que Sakura quiere conocer a sus primas antes de dormir.

- Tranquilo… - habló Inuyasha. Sesshomaru se acercó a ellos, la sentó despacio en la cama y puso una de sus manos en su pequeña espalda, y otra en su cabecita para que se mantuviera firme. – Hola Sakura… - se agachó hasta llegar a la altura de su sobrina - tu papi Sesshomaru te trajo para que veas a tus primitas… ellas son… emmm… son… - volvió a enderezarse y miró a su esposa - ¿Kagome cómo se van a llamar nuestras niñas?

- ¿Qué tal si yo nombro a una y tú a la otra? – sugirió.

- Me parece una buena idea… - volteó a ver a su sobrinita – Sakura ella es tu prima… Emi – dijo mostrándole a la niñita con la piel tan blanca como la de su madre.

- Y ella es tu prima Ami – mostró a la pequeñita con la piel del color de su padre.

La pequeña movió sus manitos queriendo acercarse, pero Sesshomaru no la dejó, más bien, la volvió a levantar, hasta tenerla en ambos brazos.

- Sakura, es hora de que nos vayamos a casa, debemos dejar a tío Inuyasha y tía Kagome con tus primas Ami y Emi, además, mami tiene que descansar en su suave cama y no en la de huéspedes – mencionó mientras empezaba a caminar a la salida.

Kagome no entendió lo último, pero luego le preguntaría a qué se refería.

- Bueno… nosotros también nos tenemos que ir… les prometimos a los condes Mushin que los visitaríamos esta tarde – se apresuró a hablar su madre.

- Pero quiero conocer a mis nietas – rogó Onigumo.

- Ya tendremos tiempo… por el momento, necesitan estar a solas para disfrutar de su nueva familia – respondió, empujando a su marido por la puerta, y cerrándola al salir.

- Me parece que mi madre está tan emocionada con el nacimiento de las pequeñas que no quiere llorar en frente de nosotros – se empezó a reír la nueva madre.

- Si, aunque tu padre tenía el tipo de emoción que hace que las personas salten en un pie de alegría – se empezó a reír con ella – Ahora tenemos nuestra propia familia… cuidaremos a nuestras hijas… tú como una madre instructiva les enseñaras todo lo que una dama debe saber, y yo como un padre protector, persiguiéndolas con pistola en mano para que un muchacho cualquiera no se les acerque.

- Pero… tú eras un muchacho cualquiera cuando te conocí.

- Me refiero a alguien sin sentimientos que solo use a nuestras hermosas hijas… Kagome, yo te amaba desde antes y no era plan mío dejarte como un trapo malgastado… yo te imaginaba así, conmigo… con diez hijos como mínimo.

- ¡Diez!... apenas vamos dos… ¿Me quieres matar?

- Matar de placer sí… sabes mejor que yo que podemos intentar por el tercero cuantas veces queramos… ya que ahora este rancho es mío… se lo compré a Sesshomaru cuando reuní la cantidad suficiente… tenemos habitaciones suficientes como para esa cantidad ¡O tal vez más!

- Por eso tu primo dijo que Rin estaba en la habitación de huéspedes… Ahhh… espero que nuestras hijas no hereden lo libertino de su padre – murmuró sonriendo.

- Pero sí lo amorosas de su madre – y la besó apasionadamente para luego seguir contemplando a sus retoños… aquellas nacidas por el amor que sentían ambos, por el cariño que se tuvieron el uno al otro, por todos los sentimientos que se prodigaban mutuamente, porque lucharon por estar juntos a causa de la intensidad de ese sentimiento tan profundo… y también por una promesa que inició toda su aventura…

"Te robaré…"

FIN... (¬ ¬)


Ufff que lindo sesshy en su faceta de padre... me lo

imagine así y pues... fue muy bonito :3

También la familia de Inuyasha...

Gracias a todos por tomarse su tiempo y dejar su hermoso review...

Una vez más... gracias :3 ^_^

Bueno... ahora si... nos vemos muy prooonto... no en

serio... tengo MUCHOS proyectos que esperan ser plasmados en mi compu

y esperan ser leídos por ustedes :3

BYE

By: valeaome :3