Buenas! Después de tanto tiempo sin actualizar aquí, he vuelto! Y la verdad, hoy he vuelto más activa que nunca. Para quien le interese, tengo dos series nuevas, una de No.6 y una de Kuroko no Basket :3 Sin más demora, dejemos paso al cuarto capítulo!

Disclaimer: La historia pertenece a Fiamatta Montague. Y los personajes pertenecen a Hiro Mashima.


Two Hearts (Dos Corazones)

Capitulo 4

Como un espejo reflejando a uno mismo.

Como un cristal mirando a través del alma de uno.

Todo roto y hecho trizas, ya nada queda.

La Ciudad de la Canción era maravillosa. Era realmente bonita: Llena de brillo y risas. Había hojas bailando por la ciudad con la suave brisa. Flores de diferentes colores completamente florecidas, bañando el lugar de muchos colores. También habían tiendas de té de izquierda a derecha; cada uno con sus tés especiales hirviendo.

Lucy se sentía feliz y eufórica. Ese era uno de esos días que ella tanto había extrañado tanto. Sentirse feliz era algo que hacía tiempo que no experimentaba después de tantas emociones negativas. Lucy iba caminando felizmente hacia un puente cuando se dio cuenta de que Loki no estaba con ella.

Giro la cabeza hacia todas partes, pero el espíritu celestial no aparecía. El no pensaba abandonarla después de que ella le pidiera una cita. Lucy se enfurecería mucho si ella, la gran y hermosa Lucy Heartfilia, era rechazada por uno de los chicos más guapos del planeta.

"¿Realmente crees que me iría en una cita contigo?"

Loki apareció de entre los pequeños arbustos a la derecha de Lucy, sonriendo divertido. Le llevo unos momentos darse cuenta de que su pareja estaba sosteniendo un ramo de rosas rojas y rosas. Las mejillas de Lucy se tintaron de un suave tono rosado. Podía asegurar que en ese momento Loki se veía muy bien. Si su vida fuese un cuento de hadas, ella seria la Bestia, mientras que Loki sería la Bella, eliminando sus pensamientos anteriores de ella siendo Bella.

Loca.

Lucy estaba volviéndose loca. Bueno, no, eso no es completamente cierto; ella estaba mas allá de la locura pensando que Loki y ella seria los personajes perfectos para la Bella y la Bestia.

Y poco a poco, alguien recoge las piezas rotas.

Pegándolas y juntándolas.

Hasta que estaba otra vez como nuevo.

"Bueno, pues claro que no pensaba eso. Deberías sentirte afortunado por tener una cita conmigo, Loki." Lucy le dedicó una sonrisa a la vez que abría su mano, esperado a que Loki le diese las rosas. Ahora mismo, Lucy, con la mirada fijada en Loki, se sentía segura, en casa, y en paz.

Unos pocos días atrás, ella nunca habría pensado en Loki de otra forma que no fuese su espíritu. Un amigo al que ella podía confiarle la vida, un confidente con el que podía compartir hasta sus secretos mas inconfesables, y un guerrero que la protegerá, pase lo que pase. Loki era solo Loki.

"Sabes? Para ser una chica, eres una bastante agresiva, Lucy." Loki se ajustó las gafas. "Como puedes estar segura de que estas flores son para ti?"

Cuando Lucy pasaba vergüenza, era capaz de decir las expresiones mas adorables que uno pudiera imaginar, y Loki tan solo podía admirarla de todas las formas posibles. Se sentía mal por pensar en ella como más que una amiga, más que una maestra. Y por ello, le gustaba molestar a Lucy sin fin.

Loki no recordaba cuando fue exactamente que empezó a pensar en Lucy como alguien especial. Puede que fuese por ver como sus ojos brillaban cuando era feliz, puede que fuese por ver como sus lagrimas fluían libremente por sus mejillas, o tal vez por la forma en que ella mostraba coraje y fuerza ante sus enemigos. No sabia porque, pero estar con Lucy era algo que él querría por toda su vida.

Puede que realmente hubiese un final feliz para el segundo mejor chico de la historia. Puede que haya una historia donde el príncipe no se queda con la princesa, si no que se queda con ella el caballero. El sabia que eso tan solo era algo muy bonito de pensar, tan solo Dios sabia cuanto deseaba Loki que eso fuese verdad.

Cuando Lucy estaba a punto de abrir la boca para responder a Loki, fue sorprendida por él sacando una rosa roja del ramo, rompiendo el tallo y luego posándolao sobre su oreja. Sonrio un poco cuando vio la expresión sorprendida de la chica.

"Toma." Acercó gentilmente las flores y las poso sobre la mano de Lucy. "Espero que las rosas sean de tu agrado."

Lucy asintió y miro las rosas fijamente.

Roja.

Roja.

Rosa.

Roja.

Natsu.

Ella bajó la mirada cuando recordó algo familiar. Claro, él siempre se metía en medio. Seguramente él sabía compa arrastrarse a su corazón a pesar de no estar cerca.

Abraza las flores y huele su esencia.

Sus pensamientos estaban centrados en Natsu. Él tan solo no iba a dejar sus pensamientos, verdad? Siempre la visitaba, hasta en sus sueños, siempre dejándola escuchar el sonido de su risa hasta si no estaba en el área. Incluso ahora, cuando ella pensaba que su mente estaba centrada en Loki, él la recordaría siempre que su corazón aun le pertenece. Y ella no podría escapar nunca.

Lucy dejó salir un suspiro. Las cosas realmente no iban mejor. Todo estaba en su imaginación. Una grieta de la realidad que ella deseaba que fuese verdad; un tiempo y lugar donde un Salamander de pelo rosa existía. Un momento estaba feliz, al siguiente, había vuelto al punto de partida; de vuelta al punto donde Natsu era la única cosa en el mundo para ella.

Fue sacada de sus pensamientos cuando Loki tocó su brazo; obviamente tratando de devolverla a la realidad fuera de sus pensamientos.

"¿Estás bien, Lucy?" Su voz estaba llena de preocupación –en contraste a su actual tono flirteante–

"Sí, estoy bien"

Él sabía que estaba mintiendo. Ahora que pensaba en ello, conseguir algo de un color cercano al rosa no era buena idea a partir de ahora. Si él quería ser el caballero, no sería bueno para él recordarle el príncipe a la princesa.

"Tú sabes, Lucy, ahora mismo estamos legos de Magnolia." Él agarró sus brazos y los guió hacia el otro extremo del puente. "Sé que unas cuantas semanas no conseguirán sacarle de tu mente tan fácilmente, pero, espero que él sea sacado de ahí pronto. Fruncir el ceño no te hace ver linda, Lucy"

Ella esbozó una pequeña sonrisa. 'Puede que sea hora de olvidar y seguir adelante.'

"Tú sabes, Loki, tengo altas expectativas sobre ti, y espero que no eches a perder nuestra pequeña cita de hoy"

Ambos fueron hacia el final del puente y actualmente caminan hacia una de las mejores tiendas de té del lugar. Madam Aurora era una de las diez tiendas de té dentro de la famosa lista de 'mejor lugar para una taza de té'.

"No te preocupes Lucy, vivo por mi reputación. No he tenido cuatro docenas de chicas por nada."

"Playboy."

"Lo sé"

"Mujeriego."

"Sip, ese soy yo."

"De cualquier forma, cómo más podrías ser llamado?" Se estaba quedando sin adjetivos insultantes para Loki. Todo lo que quedaba en su diccionario estaba en la línea de guapo, lindo, caliente y perfecto.

"No lo sé, tú qué crees?" Sus ojos brillaban maléficamente mientras acercaba su rostro al de ella.

Si intentaba evadir su pregunta, lo estaba haciendo bien. Si estaba flirteando con ella, lo estaba haciendo perfectamente.

Extraña no era la palabra. Pero ella pensó que le gustaba la situación igualmente.

"Esta es básicamente la razón por la que te he preguntado. No puedo pensar en nada más, Casanova."

Lucy le escuchó reír un poco, cosa que hizo que ella arqueara una ceja.

"Qué?"

"Ahí, tu lo has dicho."

"El qué?"

"Casanova. Me gusta."

Su risa llegó a sus oídos. Lucy comenzó a reír felizmente con él. Cualquiera diría que su risa es contagiosa, bueno, esa persona probablemente estría dando vueltas en su tumba ahora mismo porque su teoría era correcta.

Rojo. Un sacrificio que hace cada vez que un fragmento perfora su piel.

Rosa. La cicatriz dejada por los momentos que se han ido.

El día pasó mientras Lucy y Loki paseaban por la ciudad. La comida tuvo unos pocos incidentes, con todos los chicos suplicando por la atención de Lucy, y todas las chicas acercándose demasiado a Loki. La tarde fue callada y pacífica, ambos fueron a un parque cercano y tan solo hablaron sobre todo bajo el sol. Cuando acabaron de hablar, comenzaba a oscurecer. El cielo nocturno estaba besando el día que se iba.

"Loki, me lo he pasado muy bien hoy."

Habían vuelto al hotel donde se alojaban y Lucy se dejó caer sobre el sofá.

"Gracias, Loki"

Sus ojos se cerraron poco a poco mientras ella dormía pacíficamente; teniendo pequeños suspiros de alivio cuando respiraba.

Loki la levantó del sofá y la dejó gentilmente sobre la cama. Miró su rostro y posó una mano sobre su mejilla mientras memorizaba y enterraba su rostro en su mente. Cuando se sintió satisfecho, dejó la habitación y se fue a la suya.

Y durante el proceso de todo,

Él deseaba que las cicatrices de cristales y espejos rotos continuarían como un distante recuerdo.

Un recuerdo que debería ser enterrado en el pasado.


Cuarto capítulo! Cada vez se me hace más rápido traducir jaja *porque te estás acostumbrado, idiota...* Espero que guste, en cuanto pueda traigo el quinto!

Besos, Takane'chan