Super campeones no es mío.

En caso de que algún One-Shot esté relacionado con otro lo diré en este apartado, de lo contrario no será así; pleaseee, les pido que si no les gusta este fanfic ¡bien, es su gusto y yo lo respeto! Y, por lo tanto, espero que ustedes también respeten mis preferencias. Sí, dije que no me agrada Sanae mas no por eso la pondré como no es (es decir, OoC), no lo haré sólo tendrá una evolución en cuanto a sus gustos por Tsubasa-kun (¡ya, ya. No seguiré con el spoiler!). Por favor, a quienes no le guste no hagan un debate, pleaseeee.

No catalogen a Kimiko-chan como una Mary Sue porque no lo es, que consiguiera a Tsubasa-kun es porque no esperará años y años hasta que eso pase (como hizo Sanae) ella intentará que lo sea antes que cualquiera se lo gane. No es Mary Sue, sólo es decidida (si entramos en ese debate YO, en mi modesta opinión, considero a Sanae como la más grandes de la Mary Sue, su personalidad me cae mal, es tan... amable todo el tiempo que ¡aburre!); no despocritaré sobre ella, no caeré en ese error. Por favor, sigan leyendo Amour Sucré y descubrirán que Kimiko Kurokawa NO es una Mary Sue. Sólo es decidida, fuerte, tímida (como pudieron notar en De cómo todo pasó y en el primer cap de Amour Sucré) y... sin más spoiler xD

Tanto como Kimiko-chan como Sanae tendrán una evolución, a su manera y por razones diferentes. Trataré de ser lo más neutral para ambas muchachas y que les parezca lo más verídico posible, no juzgen antes de tiempo, sólo esperen y vean como pasa todo. Si hay algo que no les gusta, o que no entienden sólo díganlo en un comentario que con gusto responderé.

Sobre las ideas que me dejó Sakura Emeraude en el cap anterior las desarrollaré a su debido tiempo, aunque me gustó la primera y esa es la que leerán ahora.

Volviendo al fic, diré que es la segunda parte de ¡Soy la novia de su hijo! y última. ¡Pero no el final de Amour Sucré! ¡Claro que no~!

Y sin nada más que decir, ¡disfruten el cap 2! (¿u One-Shot/Drabble número dos?)


Amour Sucré.

Cap 2. Reflexiones.

Había pasado un día desde que la familia Ozora se enteró del noviazgo de su hijo con Kimiko, y ahora el turno de que les dijeran a los señores Kurokawa; por recomendación de Natsuko iría Tsubasa con traje algo elegante —por la buena primera impresión— y, de esa manera, talvez —y sólo talvez— no se enojarían porque salía con su única hija. En fin, Tsubasa en conjunto con Kimiko se dirigían a la casa de la segunda. Si antes Tsubasa estaba nervioso ahora estaba muy, pero muy asustado, ¿cómo se suponía que les diría la noticia? Obviamente no podía llegar y decir "Soy Tsubasa Ozora... y ¿adivinen? ¡Salgo con su hija!", naturalmente eso quedó descartado desde un principio; conociendo a Yue y Hiro debía de elegir mejor sus palabras, sobre todo porque son un poco sobreprotectores con su hija.

Tsubasa suspiró.

—¿Sucede algo? —preguntó Kimiko a su novio, quien asintió pesadamente.

—Tus padres, Kimi-chan, eso pasa —respondió en una exhalación. ¿Cómo saldría de ese problema?—. ¿Cómo se supone que podré caerles bien si desde que me vieron la primera vez me dieron la impresión de que querían arrogarme al fondo del lago más cercano... y todo porque nos encontraron en tu habitación haciendo los deberes? —se quejó Ozora y se cruzó de brazos.

Kimiko sonrió un poquito divertida, se le hizo adorable ese gesto.

—Lo que pasará, pasará Tsubasa —lo tranquilizó con una sonrisa tímida.


La escena de la hablaba Ozora era la siguiente, lo que pasó era que ese día la maestra de matemáticas había dicho que haría un exámen con los últimos contenidos de ciencias naturales, así que por eso Tsubasa y Kimiko acordaron con ir a la casa de la segunda para memorizarse mejor las cosas, sobra decir que ese día, casualmente, los padres de Kimiko no estaban ya que fueron al supermercado.

¿Estás segura que vaya allá, sin el consentimiento de tus padres, es buena idea? le preguntó un dudoso Tsubasa a su, aún, amiga.

Kimiko le sonrió con su característico semblante—: No te preocupes, Tsubasa. Sé que a papá y mamá no les importara que tu vayas, después de todo ya he llevado a chicos antes y no han reaccionado de mala manera. Sólo asegúrate de no darles una mala primera impresión y todo estará bien.


Tsubasa volvió a suspirar, la que le esperaba al llegar a la casa de Kurokawa.