Nada del mundo de Harry Potter ni sus personajes me pertenecen, todo es obra de J.K Rowling
Esta historia es Slash, quedas avisado.

CAPITULO II

Harry entró a su habitación por una ventana abierta y se dejó caer directamente en la cama. Miró alrededor asegurándose de que estaba solo y se transformó. Todo su cuerpo temblaba, en el baño no sabía si iba a ser capaz de conseguir la transformación en animago completa. Afortunadamente parecía que la adrenalina había hecho bien su trabajo y había ayudado a su magia a cambiar. No sabía qué hubiera sucedido si Riddle llega a descubrirlo, o mejor dicho lo sabía muy bien, y la perspectiva de su prematura muerte no lo seducía para nada. Intentando relajar sus agarrotados músculos tomó una decisión, por ahora dejaría en paz a Tom, limitándose a observarle de lejos. Por lo menos hasta que se le olvidara en incidente.

Ya habían pasado dos semanas desde que Tom se había encontrado con Raven, como había decidido llamar al espía en su mente, pero no había tenido noticias de él. Suponía que iba a recibir algún tipo de chantaje o algo parecido, pero o bien Raven no había descubierto nada, o tenía otros planes. De todas formas ante la falta de actividad Tom decidió olvidar el tema y centrarse en asuntos más importantes, cómo decidir sobre qué sangre-sucia iba a liberar a su mascota. Tan solo el pensar en ello lo excitaba.

Harry por su parte acababa de terminar su castigo con Snape. No sabía por qué el hombre parecía odiarlo tanto, aun más siendo su jefe de casa, pero había sido así desde la primera vez que posó sus ojos en él. Nunca le quitaba puntos, pero eso no lo eximia de los arduos castigos como limpiar todos los calderos utilizados a lo largo del día. Pero para Harry estaba bien, él también se odiaba a si mismo, al menos Snape era sincero y directo con sus sentimientos hacia él.

Iba en camino hacia el Gran Comedor cuando se topó con su club de fans, Weasley, Thomas y Finnegan.

-Pero si es la pequeña víbora- Weasley estaba aburrido y acababa de encontrar a su juguete favorito. Harry intentó pasar por su lado pero el pelirrojo le cogió fuertemente del brazo- ¿A dónde crees que vas? ¿No sabes que es de mala educación no saludar a tus amigos?- los dos trogloditas que lo acompañaban rompieron a reír estrenduosamente

-Cómo si tu supieras lo que es la educación- Susurró, sabía que no debía seguirles el juego pero ese día no estaba de humor.

-¿Qué has dicho?- Weasley estaba rojo de furia y le propinó un puñetazo al estómago- Tendremos que mostrarte a quienes les debes respeto- Con la ayuda de sus dos compinches arrastraron a Harry hasta una aula abandonada que quedaba alejada de los pasillos principales./p

Al entrar lo lanzaron contra unos escritorios y con el golpe perdió sus gafas. Sentía como su magia empezaba a burbujear dentro de él, pero la mantuvo sujeta, no podía arruinar años de control por una cosa así. El pelirrojo se acercó lentamente a él, dejando a los otros dos custodiando la puerta. Una vez a su lado cogió con brusquedad su rostro.

-Pareces una chica sin las gafas, apuesto a que eres la puta de toda su casa

-Déjame, no me toques- Intentó separarlo con sus brazos, pero la comadreja era más fuerte que él.

-Vamos, vamos Potty, seguro que una perra en celo como tu disfruta de tantas atenciones- dijo mientras con una mano apresaba sus brazos y con la otra empezaba a desatar su corbata

Sintiéndose acorralado le dio un cabezazo que hizo que el gryffindor se alejara. Desgraciadamente Thomas ya tenía su varita lista y lo apuntaba con ella lanzándole un emexpeliarmus/em que hizo que su varita saliera disparada desde la parte trasera de su pantalón. Weasley por su parte intentaba parar la hemorragia nasal que el cabezazo había provocado. Una vez paró también agarró su varita y apuntando a Harry lanzó un incarcerus

-Vas a pagar por lo que has hecho- Nada más decir estas palabras se abalanzó contra Harry destrozando sus ropas

Harry sentía que su magia se estaba descontrolando, tenía que hacer algo pero nada se le ocurría, solamente era consciente de las asquerosas manos del traidor por todo su cuerpo. Sentía náuseas y un odio mucho más fuerte del normal. Ya no importaba que se descubriera su coartada, quería hacerle daño a Weasley, quería destrozarlo y bañarse con su sangre.

Ajeno a estos pensamientos el pelirrojo ya había roto la camisa y los pantalones del moreno cuando notó que una atmósfera fría invadía el aula. Sus dos compañeros de casa también lo notaron y empezaron a observar alrededor en busca de la fuente. Desgraciadamente para ellos no se fijaron en su víctima. Harry había usado magia sin varita para hacer desaparecer las cuerdas que lo sujetaban y aprovechando el descuido de sus captores dejó salir aun más de su magia. Ésta hizo que los cristales temblaran y que la temperatura bajase aún más. Reuniendo magia en su mano derecha Harry empujó a Weasley, que fue a parar a la otra punta del salón, estrellándose contra el muro de piedra. Thomas viendo a su jefe en peligro corrió hasta él, dejando solamente a Finnegan apuntando a Harry. Tembloroso intentó mandarle un empetrificul totalus/em , pero Harry, mucho más ágil que él logró esquivarlo sin dificultad y reuniendo aún más poder en sus extremidades lanzó una ráfaga de magia que los envió a todos ellos a la otra punta del salón, haciendo que se golpearan con todo objeto que se les cruzase. Una vez liberado Harry recuperó su varita, inmovilizó a los dos secuaces y se acercó a Weasley que a duras penas se mantenía consciente

-No sabes las ganas que tenía de hacer esto- Harry mantenía una expresión de gozo total

-E-eres un de-demonio- las palabras salían sin fuerzas de los labios del pelirrojo

-Oh pequeña comadreja si aún no has visto nada-

El moreno tenía ganas de aplicar todos los conocimientos de artes oscuras que había recolectado a lo largo de los años, pero sabía que cualquier hechizo poderoso sería detectado por las protecciones del colegio, así que se decidió por jugar con la mente del chico. Usando Legeremancia penetró en su mente, pero en lugar de observar los inútiles recuerdos de su acosador implantó las imágenes más horripilantes que su mente ideó, empezó a torturarlo en su imaginación, haciendo que todo pareciese real. Cada golpe, cada cuchillada sucedían en verdad para el pelirrojo. Harry estaba totalmente entregado a su tarea, estaba disfrutando su vendetta cuando repentinamente algo lo sacó de la mente de Weasley. Furioso se dio la vuelta, preparado para hechizar a aquél que había interrumpido con su diversión, cuando se encontró cara a cara con Riddle, quién lo observaba con una expresión insondeable.

Y hasta aquí el capítulo de hoy. Muchas gracias a aquellos que han comentado y los que han añadido la historia a favoritos, también agradecer a esa persona que aunque no le quería mostrar la historia (por vergüenza) se las ha ingeniado para descubrir el link, gracias por tus palabras de ánimo. De momento la historia avanza, cómo podréis observar mi Harry es un completo OC, adoro al Harry original, pero me apetecía verlo en el papel de sádico. No creo que tarde mucho en actualizar ^^