Nada me pertenece, todo es obra de la gran J.K. Rowling
Esta historia es SLASH, si no te gusta para de leer
CAPÍTULO III
Tom Riddle había estado de camino al gran comedor con sus dos compañeros de curso y mayores seguidores Andraya Lestrange y Terence Higgs cuando sintió un estallido de magia en una aula cercana. Al principio iba a dejarlo pasar, no era su asunto, pero de repente reconoció la magia como la del espía Raven así que sin mediar palabra se dirigió hacia la fuente de poder, sabiendo que sus dos seguidores marcharían detrás de él.
Al abrir el aula abandonada tuvo que retroceder un poco ante la intensidad de la magia que allí había. Para ojos inexpertos el panorama era estremecedor, todas las mesas y sillas estaban apelotonadas en un rincón junto con tres cuerpos desparramados, dos de ellos atrapados por un inmobilus. El tercero tenía la vista fijada sobre el estudiante que estaba sobre él sin parpadear y con una expresión de inmenso dolor. Tom se diO unos segundos para analizar al cuarto estudiante, daba la apariencia de un chico enclenque, o podía ser por la enorme ropa que llevaba encima. Por el escudo debía ser de su misma casa, aunque era incapaz de recordarlo. Su cabello era tan negro como el plumaje del cuervo con el que se encontró, pero lo que más llamó su atención fueron los ojos del chico, obviamente menor que él. Eran de un verde esmeralda increíble, lo más cercano que nunca había visto al verde del avada kedavra. Por su posición dedujo que estaba utilizando alguna técnica mental sobre su víctima y se apresuró a detenerlo, no le era conveniente que algún profesor los encontrase y empezaran a hacer averiguaciones.
Con paso calmado se colocó al lado del desconocido chico y con un hechizo bloqueó la línea de energía que lo unía mentalmente al otro. El menor se giró con enfado y desde esa escasa distancia Tom pudo observar que era una verdadera belleza. La expresión del menor cambió drásticamente al reconocerlo, de estar enfadado pasó a sorprenderse y después a una de leve temor. ''Así que el niño sabe quién soy'', pensó con algo de arrogancia el Premio Anual.
– Levántate- Nada más oír la orden Harry se apresuró a obedecer, ya era bastante malo haberse descubierto ante Riddle como para hacerlo enojar más- Sígueme
Harry miró alrededor buscando sus gafas, no podía irse sin ellas, pero Tom no era una persona paciente
– ¿A qué esperas?- ese niño estaba terminando con su paciencia
– Dis- disculpa Riddle pero ne-necesito mis gafas- Harry se odió por su tartamudeo, pero la magia de Tom estaba sumamente alterada y, la verdad sea dicha, poder ver esa enorme masa de energía burbujeando sin parar ponía tenso a cualquiera.
– ¿ A caso eres estúpido? ¡Invócalas!- la última palabra la había gritado y resonó por toda la habitación. Riddle quería salir de ahí cuanto antes y el poder observar el torso desnudo del niño lo ponía inexplicablemente tenso. Después de darse una bofetada mental por su descuido Harry invocó las gafas. Riddle se dirigió a sus subordinados- Borrarles la memoria y dejadlos en la enfermería-
Lestrange y Higgs solamente asintieron con sus cabezas. Entonces Tom se quitó su capa y la puso sobre su pequeño espía quién ya estaba en posesión de sus gafas. Sin mirar atrás salió rápidamente del aula cogiendo a Raven fuertemente del brazo, impidiendo que pudiese escapar. Caminaron por innumerables pasillos hasta llegar hasta el séptimo piso, una vez allí Tom recorrió el corredor tres veces, una puerta apareció ante ellos y el prefecto obligó al menor a entrar, con tanta fuerza que Harry tropezó y fue directo al piso. Riddle pasó por su lado sin siquiera mirarle y bloqueó mágicamente la puerta, impidiendo que el joven pudiese escapar.
Harry admiró su nueva ''prisión''. Se trababa de una sala de tamaño medio, vestida con los colores de Slytherin y que contenía un sofá, dos sillones con una mesa entre ellos y una cálida chimenea. El mayor ya estaba tomando asiento en uno de los sillones individuales y señalaba con la mano el sofá que quedaba a su izquierda. Harry obligó a sus piernas a obedecerlo y se dirigió hacia allí. Una vez sentado se sintió incapaz de mirar al otro a los ojos, así que decidió seguir el diseño de la alfombra. Tom estaba planeando su siguiente movimiento, ya estaba intrigado antes de conocerlo por el simple hecho de haberlo estado espiando, pero la demostración de poder que había contemplado ciertamente le había desconcertado. Se decidió por la vía más directa
– ¿Cómo te llamas y en qué curso estás?- Harry dio un respingo al oír su voz, intentó averiguar su humor por el tono, pero este era simplemente llano
– Harry Potter y estoy en quinto
– Bien, veo que has dejado tus estúpidos tartamudeos, ¿ Qué le estabas haciendo a ese Gryffindor?
Harry intentó serenar su respiración antes de responder y al mismo tiempo aclarar sus ideas, no sabía qué tanto revelar, pero tenía claro que a Riddle era sumamente difícil engañarlo así que decidió ajustarse lo más posible a la verdad.
– Usaba la Legeremancia para crear un mundo dominado por mí- Riddle seguía mirándolo fijamente, supo que tenía que ser más preciso- Sabía que no podía dañarlo realmente ya que las protecciones avisarían a los profesores, así que usé ese mundo para vengarme, lo que allí se siente es real, pero no deja marcas en el cuerpo-
Esa respuesta sorprendió al mayor. Él también dominaba el sutil arte de la Legeremancia por eso sabía lo difícil que podía resultar dominar la mente de otro, y no digamos ya dañarlo haciendo parecer que es real.
– Y eso lo hiciste porque...
– Ellos me atacaron- Levantó la mirada hacia el otro, pero rápidamente la bajó, no pudiendo resistir la presión que ejercía
– Y no alertaste a los profesores
– No, no me dio tiempo y de todas formas poco iba a importar, no soy nadie
Esa respuesta le dio varias nociones sobre la personalidad del chico que tenía delante, aunque algo le molestaba. ¿Por qué un joven con su poder pensaba que no tenía valor?
– Bien, mis amigos borrarán la memoria de esos chicos y haremos como que nunca sucedió- Con estas palabras Harry se relajó y empezó a levantarse, pero la voz de Tom le detuvo- No obstante, aún tienes muchas cosas que explicar, como el hecho de que me estuvieses espiando hace unas semanas.
Un nuevo capítulo, espero que os guste.
