Nada me pertenece, todo es de la grandioso J.K Rowling

CAPITULO VII.

-Shhhh tranquilo pequeño, ya está- Tom dijo mientras se acercaba a Harry como si de un animal herido se tratase. Orgullo reflejado en su mirada mientras veía los frutos de su obra. Harry sabía que ya no estaba solo en el aula y la firma mágica del otro era tan reconocible que no dudó de quién se trataba, aun así siguió hecho un ovillo con la vana esperanza de que Riddle lo dejara en paz…. Demasiado bonito para ser cierto.

Se negaba a abrir los ojos, si lo hiciese no podría soportar la tentación de eliminar la sonrisa de superioridad que de seguro estaba presente en la cara del prefecto. Sí, un buen puñetazo sentaría muy bien, por más muggle que fuese la acción. O tal vez una buena patada en sus partes más íntimas…. Bueno eso mejor no, sería una desgracia dejar a tal bello ejemplar inútil para el sexo, sí terriblemente triste, no que él fuera a caer en el embrujo de ese ángel caído. ¿A quién quería mentir? Por supuesto que se metería en su cama si se lo pidiese, no que eso nunca fuera a pasar.

-Sabes que no tienes que soportar esto, ríndete ante mí y te liberaré. Unas pocas palabras y todo habrá terminado- Las palabras llegaron como ecos lejanos hasta la mente del más joven. La idea sonaba tan tentadora. Rendición. Todo se limitaba a esa mera acción. Rendirse y el dolor terminaría. Vendería su alma al diablo para que el dolor remitiese, pero vendérsela a Riddle era incluso peor. No lo podía permitir, si cediera ahora todo estaría perdido, su vida ya no le pertenecería más, no sería más que una marioneta en las manos de su maestro.

-De-déjame- Abrió los ojos y encontró a Riddle demasiado cerca, jodidamente cerca para ser sinceros. Intentó alejarse arrastrándose por el suelo, pero pronto una de las paredes del aula abandonada interrumpió su gran acto de valentía (y qué si tenía instinto de supervivencia, no era un maldito gryffindor)

-Mírate, arrastrándote por el suelo, al menos ya empiezas a entender cuál es tu lugar- Tom volvió a acercarse, esta vez acuclillándose a su lado- Ahí tirado en el suelo, retorciéndote de dolor por mi magia, sí, sin duda una de las situaciones más eróticas en las que me he encontrado

-Estas enfermo- Harry por fin centró sus ojos en el mayor, aguantándole la mirada. No iba a permitir que le quitasen el poco orgullo que le quedaba

-¿Enfermo? Puede ser, pero no más que tu mi pequeño Raven, disfrutas del dolor ¿No es así? ¿Por qué otra razón si no no me suplicarías que lo detuviese?

¿por qué otra razón?¿Por qué otra razón? Se le ocurrían miles pero no le iba a dar la satisfacción de contestar. Tranquilo Harry, tranquilo, es una batalla de poder, lo sabes, y no vas a dejarlo ganar. No esta vez, no nunca. Si se rendía sabía que se perdería a si mismo.

Las manos de Tom empezaron a recorrer su pelo. Era una sensación deliciosa, con cada toque el dolor disminuía un poco más, pero no lo suficiente como para aclarar su mente.

-¿Ves como no es tan horrible?- Por Merlín era tan divertido ver a ese terco joven intentar mantener su dignidad y no ronronear por su mero toque. Ver en la mirada del pequeño oji-verde la incertidumbre, la humillación, el dolor. Sí, sencillamente perfecto- Solo tienes que pedirlo y el dolor se detendrá

-Nu-nunca- Aunque sus palabras intentaban sonar firmes el temblor en su voz lo traicionó. Las caricias que le estaba prodigando el mayor lanzaban espasmos de placer por su cuerpo. Suponía que era por el efecto de la maldición, pero a estas alturas ya todo le era indiferente, solo quería que parase, y al mismo tiempo que no parase su caricia nunca.

Viendo que su plan no estaba funcionando tan bien como había pensado, la preciosidad a sus pies era más cabezota de lo que había imaginado, decidió cambiar de táctica.

-Al igual que puedo terminar con tu dolor, puedo hacer que se doble- Ya no había tono juguetón en su voz, ahora ésta era más fría que el propio invierno escocés. Se le estaba terminando la paciencia y Harry era consciente de eso. ¿Valía la pena? Al fin y al cabo sabía que no podía hacer nada contra el que seguramente sería el próximo señor oscuro. Sus ideales tampoco le eran tan repulsivos, él más que felizmente erradicaría a todos los muggles sin dirigir un segundo pensamiento. Pero el perder su individualidad, perderse a si mismo en la magia de Tom era lo que le asustaba. Podía soportar el dolor, pero no perder lo único que le quedaba, perderse a si mismo.

-¿Qué quieres de mi?

-Fácil, lo quiero todo de ti. Tu devoción. Tu fidelidad. Tu vida misma. No eres importante para nadie, yo te haría importante. Tu poder es subestimado por esta cerrada sociedad, yo te daré el lugar que te corresponde. Únete a mí y haré que los deseos más oscuros de tu corazón sean cumplidos. Vuélvete en mi contra y me aseguraré de que no quede nada de ti.

Harry sabía que no tenía opción, no podía luchar contra Tom, y en lo más remoto de su mente tampoco quería. Su vida dejaría de pertenecerle, pero ¿había algo de valor en ésta para lamentar su pérdida? La respuesta era no. Pero si iba a rendirse lo haría en sus propios términos, no perdería sin luchar.

-Sí me uno a tu grupo no quiero tener que responder ante nadie que no seas tu

-Yo soy tu señor, es a mi a quién debes lealtad.

-Bien, tampoco quiero tener que seguirte todo el día

-Me acompañarás cuando yo lo diga, no hay lugar para negociaciones, pero sé que eres un solitario, no te pediré más de lo que sé que puedes soportar. Aunque habrán ocasiones que te necesitaré a mi lado y no aceptaré un no por respuesta. Cualquier desobediencia será castigada.

-Te serviré fielmente, pero me reservo el derecho a veto- Era una apuesta arriesgada pero necesaria, no iba a quedar totalmente a merced del otro

-No voy a permitir que te subleves, mi palabra es ley

-Prometo no hacer nada en tu contra pero no puedo prometer cumplir todas tus órdenes si no estoy de acuerdo con ellas.

Esto no le hizo nada de gracia al futuro señor oscuro, él pedía devoción absoluta de sus siervos. Nadie osaba incumplir sus órdenes. Pero también era consciente de la personalidad del joven ante él. No tenía nada que perder, nada lo ataba, es decir, nada que amenazar para asegurarse de su lealtad, pero tampoco tenía ambiciones. Necesitaba mantenerlo atado a él, ganarse su confianza, y si el derecho a veto lo conseguía tendría que ceder. Por mucho que odiase la idea.

-Está bien, te permitiré reservarte el derecho a vetar alguna de mis órdenes directas hacia ti. Pero tendrán que ser decisiones motivadas y bien argumentadas.

Harry sabía que no iba a ganar nada más, por lo menos no tendría que soportar a la cuadrilla de orangutanes que seguían a Tom y tampoco tendría que cumplir cada uno de sus retorcidos deseos. Algo era algo. Por ahora se limitaría a ganar pequeñas batallas, pues sabía que no podría ganar la guerra.

-Bien Riddle acepto.

Nada más pronunciar esas palabras supo que se arrepentiría, pero ya no había vuelta atrás, Tom no le dejaría retirar su palabra.

El mayor por su parte se sorprendió de que el pequeño por fin se rindiera, tal vez no era tan estúpido como a veces parecía. Sin una palabra más lanzó el contrahechizo temporal.

-No olvides que ahora me perteneces. Mi confianza tendrás que ganártela, así que de momento dejaré el hechizo en ti pero inactivo. Ahora tienes castigo con Snape, pero esta noche quiero que te reúnas conmigo en la sala común cuando todos ya se hayan acostado, hay mucho de lo que hablar

Sin una palabra más Riddle salió de la habitación dejando a Harry asimilando lo que acababa de hacer. Había vendido su alma a Tom Riddle y ahora ya no podía hacer nada para evitarlo.

Siento haber tardado tanto en actualizar, pero después de los exámenes no encontraba la inspiración. En un principio el planteamiento del capitulo era distinto, pero al ir escribiéndolo decidí que aún era muy pronto para empezar con las escenas picantes, pero paciencia llegarán jejejej

Muchísimas gracias por los comentarios, me alegran el día y me dan fuerzas para seguir escribiendo la historia.

Muchas os habéis quejado de la longitud de los caps, como ya dije al principio esta historia es una historia de prueba, solo por diversión. Es mi primer fic y de momento mi mayor ambición es llegar a terminarlo y que quede un producto del que pueda estar orgullosa, de momento no me planteo hacer una historia complicada, con varios planos e historias simultáneas pues creo que sería un fracaso.

Espero poder actualizar otra vez este mes, aunque vienen las fallas y pararé poco por casa xD

Un besoo