Capítulo 1: Reunión.
- Korra -
Hoy después de tres años volveré a reunirme con mis amigos, por fin veré a Asami, no sé cómo podré contener mi emoción de verla frente a los demás, tras estos años lejos de Ciudad Republica pude darme cuenta de que mis sentimientos hacía ella ya no solo son de amistad y lo que siento se fue reforzando con el tiempo, es a la única a la que le escribí cartas y cuando recibía de ella me hacían sentir feliz y me daban paz, hasta que me di cuenta por mis suspiros de que me sentía enamorada al leer sus letras, ni siquiera con Mako llegué a suspirar tanto como lo hacía al recordar a Asami, además que no necesité contacto físico, verla, pasar tiempo con ella para que mi amor creciera, me atrevo a decir que mis sentimientos son más profundos y espirituales. Admito que también me emociona poder ver a Mako, creo que después de mi pelea contra Kuvira lo que necesito ahora es poder estar con mis amigos.
Quedamos de vernos en el restaurante del hotel de la Ciudad, en cuanto entré me dicen en recepción que ya me están esperando y que siga derecho por el siguiente pasillo, así lo hago y puedo ver a Asami sentada en un lindo sofá color vino, el cual se ilumina por la luz que entra de un gran ventanal y ella mira hacia afuera, la hermosa imagen que mis ojos admiran me paraliza el cuerpo, incluso peor que cuando peleé contra Kuvira; no sé como retrocedo hasta usar como escudo la pared para no verla, necesito tranquilizarme, toco mi pecho con la mano izquierda para ayudar a calmar mi respiración, cierro los ojos y poco a poco me estoy estabilizando y me empiezo a sentir relajada, abro los ojos, cierro fuerte mis puños, respiro hondo y empiezo a caminar hacia ella mientras me repito "actúa natural, actúa natural" pero ¿cómo actuar natural frente a esa mujer? El pasillo es largo y enseguida puedo apreciar que su mirada está perdida en una revista, no le tomo mucha importancia porque su hermoso rostro roba mi atención por completo, los años no han pasado en vano y sin duda se le nota un rostro más maduro y gentil, admiro esa ligera y delicada sonrisa que sus rosados labios dibujan, sus hermosos ojos atentos a la lectura, su piel clara y radiante, sus manos delicadas sosteniendo con gracia aquella revista, sin duda alguna está más hermosa que antes.
— ¡Hey Asami! —. En cuanto pronuncio su nombre se levanta, apresura su paso hacia mí y nos abrazamos enseguida como si fuéramos imanes opuestos, atraídas salvajemente por nuestros brazos dejamos que la ley magnética haga su trabajo, hundo mi cabeza en su hombro y estando en sus brazos puedo respirar su peculiar y delicioso aroma, quiero embriagarme de su esencia, siento un agradable calor que inunda todos mis sentidos, por un momento siento que no hay nada ni nadie a nuestro alrededor, que solo estamos las dos y nuestro abrazo, no quiero soltarla pero temo que se dé cuenta de ello y que me tome por una loca, así que no tengo de otra más que soltarla y volver a mi triste realidad, donde para ella solo soy su amiga a la que no ha visto desde hace tres años.
— Asami —. Vuelvo a repetir su nombre con una gran sonrisa.
— Korra, qué gusto volver a verte.
— Lo mismo digo, mírate te has puesto más hermosa —. Rayos, ¡mi lengua está floja!
— Gracias, tú también te ves muy linda, ese corte de cabello se te ve muy bien.
— ¿De verdad lo crees?, muchas gracias —. Estoy muy apenada, nunca creí que le gustara mi corte de cabello, JA si supiera como me lo hice, debe verse horrible, pero ella es tan linda que seguro solo quiere darme un cumplido.
— Mako nos espera en aquella sala ¿vamos?
— *No, no vamos, quiero tener tiempo contigo a solas* —. Claro eso me gustaría responder, pero también he echado mucho de menos a Mako y quiero verlo. No me salen las palabras y solo puedo asentir con la cabeza y la sigo.
En cuanto empiezo a caminar mi mandíbula se abre descaradamente, ¡Por Aang y Roku! ¿Qué le pasó a la forma de caminar de Asami? Con cada paso, sus caderas se mecen de una forma bastante hipnótica para mis ojos, creo que debo dejar de ver su sensual movimiento, alzo la mirada y mis ojos caen de nuevo en el ritmo de sus caderas. Se ha convertido en una extraordinaria mujer, en una muy atractiva.
Damos unos cuantos pasos más y puedo ver a Mako, me emociono tanto que corro hacia él para abrazarlo, a pesar de nuestro pasado amoroso terminamos como muy buenos amigos.
— Mako, ¿cómo has estado? —. Le pregunto mientras suelto nuestro abrazo.
— Se puede decir que bien, tenemos muchas cosas que contarnos, te… he extrañado mucho, pero dime tú ¿cómo has estado?
— Pues… no muy bien, pero ya habrá tiempo para eso.
— Así que tú eres el Avatar Korra, mucho gusto yo soy el príncipe Wu de Ba Sing Se y estás… a mis servicios hermosa. — Dijo un alegre moreno con un coqueto movimiento de cejas.
— Lo siento no pude deshacerme de él, es mi responsabilidad.
— No te preocupes ¿Qué tan molesto puede ser?
— Ni siquiera te lo imaginas.
— Vamos chicos sentémonos, su príncipe tiene hambre y muchas cosas que contarle al Avatar sobre su futuro… juntos —. No sé si en estos momentos extraño a la Reina, al menos ella no intentaba coquetearme.
— Bien vamos, hay que ponernos al día —. Dice Asami empujándome levemente por la espalda.
Una vez sentados los tres… bueno cuatro, me siento muy feliz no sé ni por dónde empezar, fueron tres años muy largos para todos. En la pequeña platica antes de que nos traigan la comida salió a la luz el pequeño secreto que guardaba con Asami, en todos estos años solo he respondido sus cartas, al principio traté de hacerlo pero no quería tenerla preocupada, además que en los últimos meses antes de mi partida y durante toda la batalla contra Zaheer, fue la que más me estuvo apoyando y me alegra haberlo hecho ya que con sus atenciones, su fuerza, inteligencia y belleza me fue enamorando, es una gran chica, solo un torpe como Mako no lo vería, me alegra de que su relación tampoco funcionara ya que eso me da una oportunidad… o eso creo.
Mako a pesar de su pequeño berrinche acepta de mala gana que ni a él ni a Bolín les respondí sus cartas, pero no todo puede ser color de rosa, las cosas se complican un poco porque Asami muy emocionada menciona su posible reconciliación con su Padre, me molesta mucho que piense en darle una segunda oportunidad, porque sus planes con Amon eran inaceptables, no puedo permitir que su Padre la lastime de nuevo, así que a causa de este tema empezamos una pequeña discusión y acepto que en este momento no me estoy poniendo en su lugar, estoy siendo egoísta ya que pensar en esa posible reconciliación puede traer problemas y creo estar pasando por alto lo que siente ella, después de todo es su Padre y su única familia, es todo lo que le queda y a pesar del daño ella lo ama.
Luego de exaltarnos un poco con el tema, el príncipe Wu le insiste a Mako que lo acompañe al baño como siempre para vigilarlo, creo que le dio vergüenza que le dijera eso frente a nosotras y Mako lo obliga a ir solo y vaya error, la primera vez que no le hace guardia mientras va al baño y gente de Kuvira lo secuestra, ahora tenemos que suspender nuestro reencuentro e ir a rescatarlo. Con ayuda de las enredaderas espirituales puedo obtener fácilmente su ubicación, así que vamos por él y nos enfrentamos a soldados de Kuvira, a pesar de que la prioridad es rescatar a Wu yo solo puedo estar cuidando de Asami, sé que ella es una mujer muy fuerte y sabe defenderse, pero no puedo evitar en todo momento ayudarle y protegerla de los ataques enemigos, sin duda somos un gran equipo.
Estamos a punto de saltar de un tren en marcha y tomo de la cintura a Asami, no puedo permitir que le pase algo y que en el salto se lastime, hacemos un aterrizaje algo duro pero todos sanos y salvos, nunca imaginé que así de activo sería nuestro primer día de reencuentro, a pesar de todo me siento muy feliz de poder pelear al lado de mis amigos nuevamente.
Después de aquel atentado contra el príncipe Wu sabemos que él ya no estará a salvo en el hotel, así que Asami dice que por ahora estará más seguro en su casa, además de que la abuela de Mako y toda su familia lo cuidaran y se haran compañía.
Ya es algo tarde y Asami nos invita a una deliciosa cena en su casa para por fin celebrar nuestra reunión, es una noche muy agradable llena de risas, anécdotas y algunos temas para ponernos al corriente sobre lo que pasó durante estos años, poco a poco la familia de Mako y el príncipe Wu se van retirando para ir a dormir y al final solo quedamos Mako, Asami y yo en un pequeño bar que tiene en su casa recordando viejos tiempos, hasta tocamos un poco el tema donde Mako nos tuvo a las dos de novias, es algo incómodo pero mi relación con él está más que superada, ahora solo tengo ojos para mi hermosa Asami, creo que durante toda la noche no he parado de observarla lo más discreta que puedo, su sonrisa es tan linda, su voz agradable y sus movimientos tan delicados, esta mujer me tiene embrujada.
De pronto Mako se levanta diciendo que no puede quedarse más tiempo ya que temprano debe madrugar y tiene que marcharse, se ofrece para llevarme a casa y cuando estoy a punto de aceptar, Asami lo interrumpe diciendo que lo mejor es que me quede en su casa, así Mako no se desviara de su camino y llegara más rápido para descansar, la verdad es algo que no me esperaba, ni siquiera lo pienso y acepto su invitación. Acompañamos a Mako a la salida y lo despedimos, nos quedamos ahí sin decirnos nada mientras vemos a Mako alejarse en su Sato Móvil, de re-ojo veo a Asami sonreír, tengo muchas ganas de tomar su mano, abrazarla y confesarle mis sentimientos ya que por momentos siento que exploto si no se los digo YA, ¡vamos solo tengo que armarme de valor! ¿qué pasaría en el peor de los casos? Aunque hoy es mi primer día aquí creo que es muy estúpido y tonto si le confieso, así como así mis sentimientos, lo mejor es irme a dormir me siento cansada, hoy ha sido un día bastante movido. Al menos puedo preguntarle en que cuarto puedo dormir.
— Korra.
— Asami —. Ambas pronunciamos los nombres al mismo tiempo y soltamos una risilla.
— Dime, soy toda oídos.
— Ah nada importante, mejor dime tú —. Seguro ella si tiene algo mejor que decir.
— Qué extraño acabo de olvidarlo, mejor entremos a la casa y te muestro en que habitación puedes descansar.
— De acuerdo, porque definitivamente hoy fue algo agitado —. Dejo que camine delante de mí para que me muestre el camino, pero si no le voy a confesar mis sentimientos al menos antes de dormir quiero observar de nuevo ese sensual caminar.
Llegamos al área de dormitorios y abre la puerta de una habitación, entramos y a pesar de que es pequeña se ve muy acogedora.
— Disculpa las molestias, no es mi intención —. Digo así sin más.
— Nada de eso, estoy muy feliz que pases la noche en mi casa y disculpa que te dé está habitación pero las más grandes se las di a la familia de Mako.
— Descuida no tengo problema con eso, además solo será esta noche.
— Sí que desgracia…, si quieres puedes dormir conmigo para que no te sientas sola.
— ¿Perdón? —. ¿Escuché bien lo que acaba de decir? Alguien dígame que no alucine esas palabras.
— No me hagas caso estoy cansada y ya no sé lo que digo, mejor me retiro y te dejo descansar.
— No te preocupes no pasa nada, que tengas buena noche.
— Gracias, igualmente.
Asami se acerca a mí, pone una de sus manos suavemente en mi mejilla derecha mientras yo no aparto la mirada de sus hermosos ojos verdes que se van cerrando, mi rostro y el suyo ya están demasiado cerca y me regala el beso en la mejilla más tierno que he recibido en mi vida, simplemente no lo puedo creer, mi corazón se acelera, no es la primera vez que recibo un beso en la mejilla por parte de Asami pero por alguna razón este lo siento diferente, toco la mejilla que me besó y puedo sentirme sonrojada, la veo retirarse fugazmente de la habitación. ¿Qué fue este beso? ¿Por qué siento que hay un significado diferente al de otras veces? ¿Será posible que ella también sienta algo por mí? Definitivamente tengo que saberlo, empiezo a caminar intentando alcanzarla, la puerta se cierra en mis narices, aún con mi mano en la mejilla me recargo en la puerta, con la mirada hacia la ventana donde entra la luz de la luna, esa luna tan hermosa a la que dejo ser cómplice de mi único pensamiento… Asami en serio siento algo muy fuerte y hermoso por ti, tienes que saberlo.
- Asami -
Han pasado tres largos años desde la última vez que vi a Korra, hubiese dado lo que sea por haberme ido con ella, apoyarla y estar a su lado cuando más me necesitaba pero no me lo permitió, aunque ha respondido mis cartas me habría gustado tenerla cerca y poder abrazarla en sus días más difíciles, pero la espera ha terminado hoy la volveré a ver y con suerte la tendré en mis brazos.
Quedamos de comer en el restaurante del hotel de la ciudad, Mako y yo estuvimos de acuerdo en llegar más temprano de la hora acordada, ambos la íbamos a esperar al final de un pasillo que está algo cerca de la recepción, quiero tener mi tiempo a solas con ella, quiero ser yo a quien ella vea y abrace primero, así que lo digo a Mako que mejor nos espere en la sala donde comeremos y que el príncipe Wu venga con él me facilita las cosas para convencerlo.
Me siento muy nerviosa y ansiosa, solo miro el reloj deseando que marque la hora acordada, ella es puntual. Desde el sofá en el que me encuentro sentada puedo escuchar al recepcionista darle la bienvenida e indicándole que pasillo tomar, escuchar su voz me hace entrar en pánico así que para tratar de disimular solo fijo mi mirada hacia el ventanal que tengo a un lado, siento su presencia en el pasillo pero desaparece, estoy segura de que era ella pero no entiendo porque desapareció, eso me da tiempo para pensar en otra cosa que hacer porque no quiero que me descubra echa un ramo de nervios, con la mirada busco algo que pueda serme útil y encuentro un stand con revistas, escucho un ruido tras aquella pared lejana y tomo cualquiera lo más rápido que puedo, la abro y me doy cuenta de que la tengo al revés, rayos pensará que soy una tonta, pero ya es tarde para ponerlo de forma correcta, solo espero no se dé cuenta.
Oh Santa Kyoshi ella está caminando hacia mí, la puedo sentir, mis manos están temblando, mi corazón está a punto de salirse de mi pecho, no tengo el valor para alzar la mirada, me siento muy feliz, mis labios quieren sonreír a lo grande, pero debo contenerme.
Por fin llega hasta el sofá en donde me encuentro luchando contra mis emociones, dice mi nombre y ya no puedo contenerme más así que salto hacia sus brazos, es un abrazo hermoso y cálido, no tengo el deseo de soltarla, pero debo hacerlo, cruzamos algunas palabras y ella me elogia diciéndome que me veo hermosa, admito que me avergüenza mucho escucharlo y ella se ve estupenda con ese nuevo cambio. Le digo que tenemos que ir a la sala donde Mako nos espera, obviamente me gustaría que solo fuésemos ella y yo, pero no quiero verme tan obvia, aún no estoy lista para confesarle a Korra que tras estos años de ausencia he comprendido que la amo, que ella ha sido mi motor e inspiración para salir adelante y me gustaría que estuviera a mi lado por el resto de nuestras vidas.
Le indico que me siga a dónde Mako y quiero hacer algo atrevido para ella, camino lo más sensual que puedo quiero que me note como mujer, aunque solo fueron tres años ya no soy solo aquella chica "linda" ahora soy… "ardiente", quiero que me vea atractiva creo que sería bueno empezar a llamar poco a poco su atención y cuando menos se lo espere podré confesarle mis sentimientos. Siento su mirada en mis caderas y sonrío maliciosamente, aunque la sonrisa se me borra cuando pienso que seguro ella me vera como una ridícula y exagerada y cuando quiero parar ella pasa muy rápido a mi lado para alcanzar a Mako y abrazarlo, siento que me arrancan las entrañas, me da muchos celos la forma en que llega a su lado para abrazarlo, deseo tener mi arma y electrocutar a Mako o mínimo knockearlo para dejarle en claro que su tiempo con Korra ya pasó y que ni se le ocurra hacer un intento de reconciliación. Eso a la vez me da algo de miedo porque ni siquiera sabía que tan celosa puedo llegar a ser, debo tranquilizarme si es que no quiero asustarla y el príncipe Wu no me ayuda en nada cuando empieza a coquetearle, sé que es hermosa pero que quede claro que algún día será la Señora de Sato.
Estamos con algunas bebidas y quiero molestar a Mako, así que "accidentalmente" dejo caer la bomba diciendo que Korra en este tiempo solo respondió mis cartas, solo logro un pequeño berrinche de su parte y yo estoy muy divertida, conforme seguimos conversando mi diversión termina cuando me exalto con Korra porque no comprende la situación con mi Padre, me hace sentir muy triste el saber que ella no me apoya con esta importante decisión, él después de todo es mi Padre y mi único familiar, a pesar de todo sé que lo amo pues él me cuidó y pese a sus acciones sé que me ama y así será toda su vida.
Las cosas no pueden ponerse peor pues llegan soldados de Kuvira y secuestran al príncipe Wu y bueno, el equipo Avatar está de regreso y listo para rescatarlo, admito que no esperaba una reunión llenada de acción, pero fue divertido, extrañaba pelear codo a codo con Korra y también quiero que vea que ahora soy más fuerte. Completamos el rescate y decido que el mejor lugar para el príncipe Wu después de este atentado es mi casa así que vamos hacia allá y los invito a cenar.
La cena y la noche está siendo maravillosa, la familia de Mako y el príncipe Wu se van a dormir y quedamos los tres por lo que los llevo a un mini bar que tengo en casa, ahora podemos platicar un poco más sobre nosotros y así es hasta que Mako anuncia que debe marcharse ya que al día siguiente tiene que madrugar, le ofrece a Korra llevarla a casa pero es algo que no puedo permitir, no puedo darle oportunidades a Mako para que la conquiste de nuevo así que le ofrezco a Korra quedarse en mi casa, me alegra mucho que aceptara me siento muy feliz de saber que esta noche ella dormiría a unos metros de mí.
Despedimos a Mako y mientras observo como se aleja, río por dentro pues sé que le he echado a perder sus planes con Korra si es que los tiene, ahora que estoy a solas con Korra y sin nadie que nos moleste estoy considerando confesarle lo que siento, aunque creo es muy rápido y algo así la desconcertaría o ¿no? ¿Qué puedo perder si se lo digo ahora? Lo decido y pronuncio su nombre, en ese preciso instante ella hace lo mismo con el mío y me quedo sin valor de confesarme, tal vez es una señal, aún no es el momento. Ya es muy tarde y lo mejor es ir a dormir ya habrá tiempo para declaraciones de amor, le pido que me siga hasta su habitación, no sin antes repetir el movimiento de caderas que hice para ella esta tarde, me resulta excitante y gracioso es algo que solo puedo hacer para ella.
Llegamos y entramos a una pequeña habitación, cruzamos algunas palabras y creo que debo salir de aquí lo antes posible o terminaré aventándola en la cama para hacerle un poco de esto y aquello, ya me puedo imaginar el encabezado del periódico por la mañana "Asami Sato dueña de Industrias Futuro viola al Avatar", que horror, al final agarro fuerzas y me despido de ella con un beso en la mejilla al que le pongo todo mi amor, aún no soy lo suficientemente valiente para confesar mis sentimientos con palabras, por ahora lo haré con acciones, con este beso aunque muero de ganas porque sea en sus labios pero eso aún no puede ser, salgo lo más rápido que puedo de la habitación, ni siquiera me tomo la molestia de ver su reacción después del beso, solo quiero salir de aquí antes de que sea descubierta. Cierro la puerta y me recargo sobre ella mientras agacho la mirada y pongo mis manos en mi pecho, definitivamente ella tiene que saber que la amo.
