Personajes por la maravillosa J.K.R
Historia de Piccolo999
Traducción de Smithback
Soledad IV
Había pasado una semana desde que Harry había llegado a Hogwarts. Había usado los primeros días para famliarisarse con sus nuevos alrededores; exultándose con su nueva libertad. El castillo y sus alrededores eran mucho más grandes que el ala para niños del hospital psiquiátrico Waltham. Cuando no estaba en clase, pasaba su tiempo paseando por los corredores, adaptándose al extraño comportamiento de las escaleras, observando a los retratos movibles y creando un mapa mental de Hogwarts.
Por la noche, él solía utilizar un útil hechizo que había encontrado en uno de sus libros que le alertaba sobre la presencia de otros, permitiéndole moverse por el castillo durante la noche, evitando ser detectado. Si estaba particularmente aburrido entraba a los salones de clase, tomaba algunos objetos al azar, una bonita pluma de oro de la profesora McGonagall, un raro libro de hechizos dejado en el escritorio del profesor Flitwick, y lo que le gustase en el momento. Por supuesto que era lo suficientemente inteligente para esconder los objetos en un lugar seguro. Una de las primeras cosas que hizo cuando llegó a Hogwarts fue encontrar un lugar para esconder sus recolecciones. Había elegido una pared cerca de los dormitorios de Hufflepuff. había removido con ayuda de magia una parte de la pared y así creado su propio lugar incógnito seguro y En caso de que alguien se acercase y preguntase, se aseguró de que no pudiesen probar nada.
Fue durante su segundo día en Hogwarts, que fue convocado a la oficina del director. El viejo profesor que lo había 'rescatado' del hospital mental, le hizo recordar la promesa que le había hecho jurar a Harry, antes de darle su carta de Hogwarts, que Harry no debía volver, jamás a robar algo. Harry alegó y mintió sobre su inocencia. Y sin pruebas, Dumbledore, aunque con renuencia, tuvo que dejarlo ir.
Al final de la tercera noche, Harry tenía en su cabeza un mapa bastante completo de Hogwarts; o al menos, uno bastante completo sobre los lugares más obvios. Un viejo castillo como aquel debía tener bastantes secretos y él estaba determinado a encontrarlos todos.
Hasta ese punto, Lo más intrigante había sido su encuentro con su profesor de pociones Severus Snape. él lo había elegido de entre los estudiantes, durante la primera clase, haciéndole preguntas básicas y no tan básicas sobre pociones. Harry había estudiado bastante antes de llegar a Hogwarts, por lo que estaba más que preparado, así que contestó tres correctamente. Snape no reconoció su logro y simplemente siguió con lo suyo, sin mostrar expresión alguna en su rostro. De todas formas, Harry sintió algo; Severus Snape lo estaba evaluando. ¿por qué? Él no lo sabía, sabía que su profesor de pociones tenía un interés en él, pero ahora Harry era el interesado.
El resto de la semana pasó como un juego de ajedrez entre los dos; totalmente silencioso e invisible para los demás. Snape solía preguntarle cosas específicas durante la clase; como si lo quisiese atrapar en Jaque mate, pero Harry siempre lograba salir. Snape lo miraba con suspicacia y Harry siempre lo notaba, notaba la mirada del mago sobre él. Cuando Snape miraba a otro lado, Harry miraba a su jefe de casa con escrutinio.
La pregunta era clara, ¿por qué?
¿por qué éste mago en particular tenía tanto interés en él? No podía solo ser el hecho de que fuese famoso. Nadie más lo miraba con tanta intensidad, lo cuestionaba tanto. Las personas lo miraban y susurraban sobre él, pero nadie lo hacía al nivel que Severus Snape lo hacía. Las preguntas sin respuesta molestaban a Harry, por lo que él encontraría las respuestas.
Durante un domingo en el que la mayoría de los estudiantes de Hogwarts se encontraban paseando por los jardines y los mayores jugaban Quidditch,, o algunos otros solo descansaban en el sol, y otros más jóvenes solo paseando y corriendo. Harry era uno de los pocos que se había quedado dentro. Estaba buscando a alguien, alguien que definitivamente no se encontraba fuera con los demás. Era la niña de cabello castaño que había conosido en el tren. Había escuchado su nombre durante la primera clase que compartieron, pociones. Snape dijo su nombre, ella había alzado su mano con timidez, Snape tuvo que repetir su nombre, y al no obtener respuesta, levantó la vista, la miró, gruñó y prosiguió.
¿su nombre?
Hermione Granger. Harry sonrió con solo pensar en ello. Ella era quizá la persona más dañada en Hogwarts,, además de él, y él estaba determinado a hacerse su amigo.
Harry la encontró en la biblioteca, en la parte más recóndita. Ella estaba agachada sobre una pieza de papel, escribiendo en ella; scratch scratch scratch sin pausa alguna. Harry la observó por un largo rato, escondido entre los estantes. Ahí sola parecía tan relajada y tranquila, e incluso sonreía ligeramente, mientras trabajaba. Era una linda visión y casi odiaba interrumpirla, pero no iba a ganarse su confianza espiándola desde las sombras.
"Hola" dijo Harry, saliendo de entre los estantes y acercándose lentamente a ella.
Hermione dio un pequeño chillido y lo miró como un pequeño ratón asustado, con los ojos bien abiertos, lo observó con aprensión.
Harry sonrió en lo que esperaba fuese una sonrisa tranquilizadora, y continuó con su lento avance. "está bien, solo te vi aquí estudiar y pensé en acercarme, sentarme contigo, ¿no te importa, verdad? Yo también tengo mucha tarea que hacer."
Hermione no dijo ni una palabra, pero él no esperaba que lo hiciese. Ella observó como el jalaba una silla en frente de ella. Él no se quería sentar demasiado cerca de ella, se notaba que valoraba su espacio personal. Sacó pluma y pergamino, y con una final y alentadora sonrisa, se dispuso a trabajar. O al menos pretendía trabajar, aunque en realidad estaba viendo como ella lo miraba. Ocasionalmente él murmuraba algo, cambiaba de página y hacía algunas notas; pero todo el tiempo mantuvo un ojo sobre la nerviosa niña. Unos cinco minutos después ella finalmente se relajó y se puso a trabajar.
Harry sonrió y se dispuso a trabajar de verdad. Trabajaron juntos por unas tres horas; ninguno diciendo ni una sola palabra. Faltaba poco para la comida, cuando él recogió sus cosas y levantó.
"adiós Hermione." Dijo mientras se despedía con la mano mientras se iba.
Hermione solo levantó la cabeza y lo vio marcharse.
Fue la primera de muchas sesiones de estudio que tuvieron durante los meses siguientes.
*Notas de la traductora:
Muchas gracias por los reviews, me alegra mucho que les esté gustando.
-¿Hay algún día en específico en el que les gustaría que actualizase? Ya saben, lunes o martes o… etc.
-aunque el autor no lo recomendase, yo si lo hago, recomiendo para ésta historia, la canción We're going to be friends de The White Stripes
Gracias por leer.
