- Korra -
La luz del sol está entrando por la ventana de la habitación que Asami me prestó, la luz toca cálidamente mis ojos y hace que poco a poco vaya despertando, volteo mi mirada y cuerpo al lado opuesto para seguir durmiendo porque aún siento mucho sueño, el sol apenas está empezando a salir así que aún debe ser temprano, sin embargo ya no puedo volver a dormir, el solo pensar que Asami está durmiendo a tan solo unos metros de mi me pone algo ansiosa, ella debe verse hermosa durmiendo, me gustaría tanto verla mientras sus ojos están cerrados y su mente perdida en algún sueño que probablemente cuando despierte no recordará, me gustaría mucho verla así, aunque creo que puedo verla…, ella aún debe estar profundamente dormida tal vez si me asomo con cuidado por su cuarto y la veo cinco segundos y luego vuelvo a mi habitación… hhmmm seguro nadie se da cuenta.
Decidida y emocionada me levanto de la cama, abro con mucho cuidado la puerta y me dirijo al cuarto de Asami lo más sigilosa que puedo, cada paso me pone nerviosa y me siento con miedo por si alguien me llega a descubrir, logro llegar afuera de la habitación de Asami, abro con mucho cuidado su puerta para no hacer ningún ruido que la despierte y mi enferma ilusión de verla dormir se arruine, me aseguro de que nadie vea el atrevimiento que estoy a punto de hacer, los pasillos están vacíos así que entro rápido y enseguida veo a Asami en su cama, perfecto podré verla dormir, cierro con mucho cuidado la puerta sin apartar mi mirada de Asami por si ella hace algún movimiento o se percata de que hay una loca enferma entrando a su habitación, cierro la puerta con éxito y poco a poco me voy acercando a su cama, cada paso que doy hace que el corazón se me acelere de echo creo poder escuchar mis propios latidos, me llena de miedo que ella los pueda escuchar también y que se despierte, seguro me saca a patadas de aquí.
Todo mi miedo y mis pensamientos desaparecen cuando logro pararme justo enfrente de ella y puedo confirmar lo hermosa que Asami se ve mientras duerme, todos estamos acostumbrados a verla con maquillaje pero sin eso igual es un rostro perfecto y encantador, sus labios se siguen viendo hermosos y seductores, simplemente me muero por besarla, sus labios realmente pueden ser hipnóticos, siento la enorme necesidad de besarla ahora mismo, además el beso que anoche me regaló a pesar de que fue de lo más bello me gustaría más sentir sus labios sobre los míos.
Siento un impulso recorrer mi cuerpo con este último pensamiento así que me hinco a la orilla de su cama, mi corazón se acelera más… ahora sí que escuchará los latidos de mi corazón pero ya no hay marcha atrás, ni siquiera yo puedo controlar mi cuerpo, mi cerebro ya tomó la decisión de besarla y mi corazón apoya la noción, yo solo puedo ver su rostro más y más cerca del mío, si ella despierta y me hace mierda a golpes al menos me iré con el hermoso recuerdo de su rostro calmado y no hecho una fiera, mis labios están a punto de tocar los suyos, me siento sudar, mis mejillas están ardiendo, trago saliva y abro ligeramente mis labios, están listos para el mejor día de sus vidas y de repente escucho su voz pronunciar mi nombre, me paro en seco, mis ojos se abrieron como nunca antes y sentí que el corazón se me detuvo de repente, solo puedo cerrar los ojos y esperar los golpes que bien merecidos tengo pero… no pasó nada, abro uno de mis ojos esperando ver a una Asami furiosa lista para darme mi merecido, sin embargo veo que ella sigue durmiendo y entonces vuelve a pronunciar mi nombre pero esta vez con un tono demasiado sexy, más bien parecido a un gemido es tan sensual que eriza mi piel, mientras ella abraza una almohada larga, sube una de sus piernas a ella y puedo ver el más hermoso paisaje de todos los tiempos, quedo petrificada ante esa escena pues la pijama de Asami es un vestido color vino y corto de seda, sin duda es una escena digna de admirar por el resto de mis días, ya que no tuve mi beso al menos me llevo una imagen muy sexy de Asami en mi mente. Ok pervertida, es hora de salir de aquí o seré descubierta.
Me dirijo hacia la puerta y justo la tocan pronunciando el nombre de Asami, era la señora que hace las labores del hogar para indicarle que ya es hora de despertar, ¡Oh por Raava, este si será mi fin! A menos que mueva estas inútiles piernas y me esconda cual ladrón debajo de su cama, miro a Asami y ella ni siquiera se ha movido, vuelven a tocar y me escondo debajo de su cama lo más rápido que puedo, estando a salvo escucho ruidos de la cama y Asami responde con un tono somnoliento de que ya ha despertado y le indica a la señora que entre a la habitación.
— Buen día Señorita Sato.
— Buen día Gertrudis.
— Deseo confirmar que para el día de hoy la Señorita espera que se haga un desayuno especial, ya que el Avatar y el Príncipe Wu están de huéspedes.
— Sí por favor, hoy le encargo que el desayuno sea más especial, lúzcase confío en Usted.
— Claro que sí señorita yo me encargo, por cierto ¿Quiere que vaya a despertar al Avatar?
— Eeh… no, déjela dormir un poco más, debe seguir muy cansada yo misma iré a despertarla más tarde.
— Bien, entonces si no se le ofrece algo más iré a preparar el desayuno.
— Sí todo está bien, muchas gracias.
— Con permiso Señorita.
¡Por todos los espíritus! Un poco más e iba a valer tres hectáreas del Reino Tierra.
En estos pocos minutos el alma me abandonó y regresó porque estuve a punto de ser descubierta si no me encontraban en mi habitación, tengo que salir de aquí cuanto antes pero ¿Cómo? Estando debajo de la cama es fácil ver los movimientos de Asami, en cuanto la señora salió vi Asami entrar a su closet, es muy grande seguro debe tener millones de prendas, zapatos y accesorios en ese lugar, tal vez ahora que está ahí dentro buscando su ropa puedo escabullirme y salir de aquí, tardé mucho pensando mi estrategia y Asami salió del closet, se dirige a su cama para poner todo lo que sacó, camina hacía su tocador y se empieza a quitar su pijama, quiero apartar mi vista pero simplemente no puedo, ¿Qué es este morbo? No puedo dejar de ver su cuerpo, veo poner sus manos en su panty y la empieza a deslizar hacía abajo de una manera tan sensual, no puedo creer que hasta para desvestirse esta mujer sea tan sexy, trago saliva mientras su panty va cayendo, no estoy segura de estar lista para ver de esta forma tan vil y cínica su parte más atesorada, cierro los ojos y sólo puedo ver como camina desnuda hacia su baño, no puedo creer todo lo que vi, todas esas imágenes están dándome vueltas en la cabeza me siento mareada.
En fin no tengo tiempo que perder, debo aprovechar y salir ahora o me descubrirán, salgo lo más rápido que puedo, miro hacia ambos lados por si hay alguien que pueda verme, perfecto está despejado, corro hacia mi habitación, entro y me aviento a la cama haciéndome un ovillo, todas esas imágenes de Asami siguen en mi cabeza y solo me hacen desearla más, cosa que igual me reprocho a mí misma, una cosa es amarla y otra desearla como mujer, no, no puedo imaginarme con Asami en un acto sexual, aaagh espíritus pero qué rayos me pasa, sí ella se entera de lo que acaba de suceder seguro me odiara, debo tranquilizarme y dejar de pensar en todo esto, pero recuerdo ese gemido tan sensual que ella hizo cuando pronunció mi nombre por segunda vez. ¿Por qué ella lo dijo de esa manera? Lo mejor es que me vaya a dar un baño con agua helada para que se me baje todo este calor.
Me meto a la ducha y trato de mantener mi mente en blanco haciendo ejercicios de respiración que me enseñó Tenzin, después de unos minutos salgo de la ducha, me vuelvo a poner mis ropas y cuando me estoy cepillando el cabello escucho a Asami llamar a la puerta.
— Buen día Korra ¿puedo pasar?
— Si claro, pasa —. Rayos debo actuar normal o me descubrirá.
— Hola, ¿qué tal pasaste la noche?
— Bien, la cama es muy cómoda y pude descansar bastante bien.
— Me alegro, oye ¿podemos sentarnos un momento? —. Dijo señalando un par de sillas de la habitación. Oh no, seguro se dio cuenta y me matará.
— Sí por supuesto.
— Gracias, en unos minutos estará listo el desayuno y te iba a decir que si querías podías usar la ducha pero veo que ya te me adelantaste o si quieres te puedo prestar ropa para que no te pongas la misma.
— Cómo crees, tu ropa es muy linda y cara no me vería bien en ella, la arruinaría toda.
— Qué cosas dices, mi ropa es bastante normal de echo a veces creo que me visto como una anciana.
— Pues te ves como una anciana muy linda.
— Vaya ¿qué ahora te gustan las ancianas? No me digas que Katara te gusta.
— Por Aang ¡qué cosas dices! Sólo lo dije bromeando.
— Jaja ya sé sólo quise ver tu reacción y ha sido una muy divertida, te ves muy linda sonrojada.
— Asami… —. Su comentario me hace sentir nerviosa, tengo mis manos sobre mis piernas y de la nada ella pone una de sus manos sobre la mía.
— Te lo digo en verdad, eres muy linda Korra y hay algo que me gustaría confesarte… me resulta un poco vergonzoso, pero ya no puedo y no quiero seguir ocultándolo.
— A mí también me gustaría confesarte algo —. Quiero confesarle que la amo antes de que diga que me descubrió espiándola y mate a golpes.
— ¿En serio? Bueno, pero déjame hablar a mi primero por favor, necesito sacarlo ya.
— Señorita Sato el desayuno está listo y el príncipe Wu está ansioso por empezar —. Se escuchó decir a Gertrudis desde la puerta abierta.
— Ay rayos olvide que el príncipe Wu está en casa —. Dijo Asami con su rostro lleno de decepción.
— Qué curioso yo igual.
— Bueno enseguida vamos Gertrudis, muchas gracias por avisarme.
— ¿Y lo que me quieres decir? —. Digo toda nerviosa y ansiosa.
— Temo que tendrá que ser terminado el desayuno, no quiero hacer esperar a Wu porque se puede poner algo… exasperante, hablé con Mako y dijo que vendrá a desayunar con nosotros, seguro no tarda, mencionó que terminó la tarea por la que debía madrugar.
— Genial Mako vendrá, adelántate yo sólo terminaré de cepillar mi cabello y te veo en el comedor.
— Sí… me adelantare —. No estoy segura, pero me pareció notar la expresión de Asami algo deprimida.
Ella sale de la habitación y me siento pensativa por la expresión con la que se marchó, además ahora muero de curiosidad por saber lo que me quiere confesar, me siento con algo de miedo.
Estando en el comedor, el desayuno es agradable en compañía de todos y está realmente delicioso, aunque no tan deliciosa como Asami en la mañana, ay no, no debo estar pensando estas cosas tan temprano, ni dejarme llevar por la lujuria, rayos desde ¿cuándo me volví así? Que fea de verdad.
De pronto Mako menciona que en la Ciudad nos esperan al príncipe Wu y a mí para hablar con el consejo y el Presidente sobre el asunto de Kuvira, es algo muy importante así que tenemos que irnos cuánto antes, Asami dice que nos acompañara, pero en ese momento hablan de Industrias Futuro porque surgió un problema y debe ir a supervisarlo. Noto en Asami una expresión de enojo, tal vez apenas se da cuenta de que hice algo muy malo, creo que es un buen momento para salir huyendo con Mako, no quiero enfrentar su furia, tal vez si pasa algo de tiempo a ella se le baje el enfado y no me golpeé tanto. No estoy segura de si acercarme a ella es una buena idea, pero lo haré.
— Korra no se te olvide que quiero hablar contigo sobre algo importante —. Dijo mientras agarraba una de mis manos.
— Claro que no, tengo mucha curiosidad por saber de qué se trata —. Pongo mi otra mano sobre la suya y así su mano queda atrapada por las mías.
— ¿Crees poder venir más tarde a mi casa?
— Yo creo que sí.
— Bien te espero esta noche, por favor no tardes.
— No lo haré —. La abrazo y le doy un beso en la mejilla. Ella sonríe y eso me tranquiliza.
- Asami -
Estoy tranquilamente durmiendo cuando de repente escucho ligeros ruidos extraños en mi habitación, no les tomo importancia porque realmente me siento cansada y sólo quiero seguir durmiendo, sin embargo me hace ponerme alerta al escuchar una respiración agitada y fuerte, me da un poco de miedo porque la escucho muy cerca, no quiero abrir los ojos para no hacerle saber a quien quiera que esté en mi habitación que ya lo escuché pero me mantengo en guardia lista para atacar, presiento que es un soldado de Kuvira y lo envío a mi casa porque se enteró de que el Príncipe Wu está aquí y viene atacar, sólo quiero que se acerque más para poder dar un buen golpe y knockearlo, pero mientras más se acerca reconozco el aroma de ese ser, es el aroma de Korra estoy 100% segura, no hay manera de que no reconozca su olor además sé que la puedo sentir, no hace falta que la mire ¿Será posible que ella…? Sin querer dejo escapar su nombre de mis labios y siento que cometí un error pues todo indica que se estaba acercando a mí para besarme y lo acabo de arruinar, esperen… ¿¡Ella iba a besarme!? No puedo creerlo, ¿Esto es un sueño? Si es así quiero mi beso A-HO-RA, sigo esperando mi beso y este no llega, al parecer la asusté tal vez piensa que estaba soñado con ella. ¡Eso es, un sueño! fingiré que sigo durmiendo para que termine de hacer lo que vino hacer, ruego estar en lo correcto y sea ese beso, aunque estoy algo emocionada, si Korra iba a besarme es porque ella también siente algo por mí, ¿no? ¡Qué emoción!
Ahora debo hacerle creer que sigo dormida y que su beso será bien recibido porque yo también siento algo por ella ¿qué hago? ... ¡Ya sé! Volveré a decir su nombre pero por la situación en la que estamos me siento algo excitada, el que ella esté aquí observándome me hace pronunciar su nombre en un gemido y por inercia subo mi pierna a la almohada que siempre abrazo por las noches, supongo que eso le confirmará que estoy teniendo un sueño con ella y de paso que es un sueño algo… algo emocionante, pero ese beso ya no llegó, no la siento moverse o hacer algo por un par de minutos, al parecer decidió marcharse porque escucho sus pasos dirigirse hacia la puerta y justo toca la puerta Gertrudis, abro uno de mis ojos discretamente para ver a Korra y está ahí en medio de la habitación, pobre seguro debe sentirse en graves problemas, debe esconderse le daré tiempo para eso y la haré creer que no escuché el llamado a la puerta, escucho sus pasos y sus movimientos me indican que está a salvo debajo de mi cama, que triste ojalá estuviera aquí arriba conmigo.
Una vez que Korra se encuentra a salvo le respondo a Gertrudis y quedamos en que hará un desayuno especial para Korra y se fue a prepararlo, ahora tengo que ayudar a Korra a salir de aquí, ¿Qué hago? ¿La enfrento y le hago saber que la descubrí? Después de todo no es tan malo porque al parecer sí le gusto, pero tal vez eso la hará sentir incómoda o tal vez aún no está lista, mientras pienso como ayudarla perderé tiempo en mi closet.
Después de unos minutos decido que la dejaré ir sin enfrentarla, pues quiero ser yo la que se confiese primero, pero antes… jugaré un poco con ella, estoy segura que debe estar observándome bajo la cama y cómo voy a tomar un baño es normal quitarme la ropa antes de meterme a la tina ¿no? Empiezo a quitarme la pijama muy lentamente, quiero que observe cada parte de mi cuerpo, quiero decirle con mis movimientos "Hey Korra todo este cuerpo puede ser tuyo si respondes a una sencilla pregunta". Me siento algo rara, como una mujer sexy y malvada es algo realmente extraño pero me resulta divertido, ahora le daré el postre antes del desayuno a mi amada Avatar, agarro lo más sexy que puedo mi panty y la voy quitando muy sensual solo para ella pero con cuidado porque aún no estoy lista para mostrarle la parte de mi cuerpo más atesorada, quiero reírme a carcajadas y muero por ver su expresión pero por ahora es suficiente, ya tendré tiempo de ver su rostro cuando la tenga en mi cama, pensar eso hace que muerda mi labio inferior con algo de coquetería, me muero por tenerla en mi cama, su cuerpo me vuelve loca, rayos ¿Desde cuándo me volví tan pervertida? Korra hace que desconozca esta parte de mí. Me meto al baño y la escucho irse.
Me apresuro a bañarme, a cambiarme y antes de ir a la habitación de Korra recibo una llamada de Mako donde me pregunta si no tengo problema con que venga a desayunar con nosotros, le dije que no había problema que ya sabe que es bienvenido pero obvio su presencia ahora me molesta, siento que quiere acercarse de nuevo a Korra, en fin, debo ir a su habitación a "despertarla" y ahora que tengo la sospecha de que yo le gusto o que siente algo por mi debo confirmarlo cuanto antes.
Toco la puerta de la habitación y entro, me siento muy nerviosa porque no quiero que sepa que estaba despierta cuando ella fue a mi habitación, solo quiero confesarle mis sentimientos y saber los suyos, deseo tanto que me corresponda y besarla al fin.
Estoy a punto de confesarme tratando de ponerme romántica, tomo una de sus manos que tiene sobre su rodilla antes de confesarme pero llegó la metiche de Gertrudis a arruinarlo todo y como gracias a ella mi confesión ya no pudo ser, le menciono que hablé con Mako y que vendrá a desayunar con nosotros, ella se puso muy feliz lo cual me hace entristecer, tal vez estoy equivocada y aún lo ama, no, no puedo darme por vencida hasta que esté segura, hasta que escuche con su propia voz sus sentimientos.
Fuimos al comedor a desayunar todo va muy bien, sin embargo, Mako tuvo que salir con qué debe ir a la Ciudad con Wu y mi Korra, pues no se la dejaré tan fácil yo también iré con ellos, pero como los espíritus seguro me odian surgió un pequeño e insignificante problema en mi compañía que debo ir atender, muy bien Mako ganas esta ronda, no a la chica.
Llegó el momento de despedirnos, yo no quiero esperar más, yo necesito confesarle a Korra mis sentimientos así que quedamos que esta noche la vería, hoy será nuestra noche.
