ADVERTENCIAS: Este fic es YAOI (relación chico-chico), así que homofóbicos abstenerse. Si aún así lo lees, allá tú, luego no quiero quejas…

-...- conversación

-"..."- pensamientos

-Negritas- palabras que se pronuncian acentuadamente

-/.../- recuerdos

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CAPITULO ANTERIOR... ...

-Pues¿lo que es enserio, enserio?… No- rió a carcajadas -¡Que tonto!. ¡Te lo habías creído, jajajaja…!-

-¡No me lo había creído!- replicó

-Sí lo habías echo- le susurró sonriente –Si hasta te habías sonrojado- rió apartándolo –Adiós Kai-

-¡Espera!- siguió al peliazul que se dirigía a su apartamento. Cuando Tyson cerró la puerta, ésta le dio de lleno en la cara -¡Aaah!- se llevó las manos a la nariz -¡Joder, que golpe!- exclamó cerrando los ojos con fuerza. Retiró las manos –¡Sangre!. Ooh, vaya- se fue corriendo a su apartamento

CONTINUARÁ… …

JUEGODEAMORJUEGODEAMORJUEGODEAMORJUEGODEAMORJUEGODEAMORJUEGODEAMORJUEGODEAMORJUEGODEAMORJUEGODEAMORJUEGODEAMOR

Otra semana había pasado y el bicolor volvía a su apartamento después de haber pasado la tarde con Tala y Bryan. Se le había echo algo tarde, ya pasaban de las diez y media. Entró sonriente al ascensor. Iría a hacerle una visita a Tyson antes de llegar a su apartamento…

Tyson… Esa última semana, el peliazul no había parado de fingir de nuevo que estaba enamorado de él. Pero lo cierto es que, no se daba cuenta de cuando Tyson estaba fingiendo y cuando no. O a lo mejor… a lo mejor es que él no quería ver que Tyson estaba fingiendo… Le dolía cuando el peliazul le decía que le amaba y luego se reía en su cara diciéndole que era mentira, e incluso Ray y Max habían estado delante un par de veces y también se habían reído de él. Eso lo hacía enfurecer y querer matar a Tyson, pero… no sabía porque, no podía enfadarse con el peliazul por mucho rato…

Tala no paraba de repetirle una y otra vez que era amor, e incluso Bryan también se lo dijo un par de veces, pero… eso era imposible, él no podía amar a Tyson, no era el prototipo de chico que buscaba. Pero es que el peliazul le llamaba tanto la atención y le gustaba tanto estar a su lado que… deseaba que llegara el día siguiente para ir a trabajar, era el único momento en el que podía tocar a Tyson sin ser rechazado, mientras rodaban. Y para colmo estaba ese pelirrojo que parecía la sombra del peliazul, siempre estaba con él. ¿Celoso? En absoluto. Solo le molestaba un poco y ya está, nada más…

Una de las conversaciones que había tenido con sus amigos llegó a su cabeza…

FLASH BACK… …

-Entonces… ¿estas enamorado de ese tal Tyson?- preguntó Bryan en un tono casual

-¿Cómo dices?- el bicolor le miró sorprendido

-Es lo que me contó Tala- se encogió de hombros

-Eso es mentira- negó con la cabeza –Todo eso es un invento de tu novio- aseguró

-Lo que tú digas- calló un momento -¿Y como besa?-

-¿Eh?-

-Oh vamos Kai- rulo la vista –Te estoy preguntando que como besa Tyson-

-¿Y eso a ti que te importa?-

-¿A mí?- preguntó inocente mientras se señalaba –Nada, nada- volvió a haber otro momento de silencio

-¿Que tramas con todo esto?- le preguntó en tono serio

-Nada-

-Sí, claro- contestó con sarcasmo –Dímelo- ordenó

-Bueno, no pasa nada porque estés enamorado Kai- ante el comentario, recibió una mirada fulminante del aludido

-¡Yo no estoy enamorado!- replicó

-Sí lo estas- aseguró Tala entrando a la sala –Es más que evidente- rió divertido acercándose a la ventana y mirando por ella

-¡No, no lo estoy!. ¡No me he enamorado nunca y no voy a hacerlo ahora!- el pelilavanda soltó una carcajada -¿Y tu de que te ríes?- preguntó con enfado

-Es verdad, se me olvidaba. Tyson es tu primer amor, pobrecito Kai, pareces un adolescente- siguió riendo

-Oye Kai- interrumpió el pelirrojo el cual aún observaba por la ventana con interés -¿Ese de allí no es Tyson?-

-¿Tyson?- casi gritó. En décimas de segundo se encontraba junto a Tala -¿Dónde esta?- preguntó entusiasmado, aunque él no se percataba de ese tono -¿Dónde?- miró con interés por la ventana

-En ningún lado- respondió -Solo quería probar mi teoría de que estas coladito por ese actorcillo-

-¿Qué?- se molestó

-Entonces, Tyson te gusta para algo más que para pasar la noche¿no es así?- aseguró Bryan abrazando al bicolor por los hombros mientras le sonreía al pelirrojo

-……-

-Eso es un sí- aseguró Tala sonriente

-Pu-pues él me… me gusta mucho, pero no estoy enamorado- aseguró el bicolor en voz baja y bajando la vista al suelo

-O sea, que es como tooodos los demás- prosiguió Bryan –Solo lo quieres para pasar una noche y al día siguiente, si te he visto no me acuerdo-

-Supongo-

-¿Supones?-

-¡No lo se!- exclamó algo exasperado del interrogatorio –Siento que quiero tenerlo cerca todo el tiempo y solo para mí, pero, a la vez no quiero ni verlo… es… algo complicado- se acercó al sofá y se dejó caer sentado –Tyson me hace sentir muchas cosas diferentes y todas a la vez-

-¿Cosas como cuales?- preguntaron interesados los otros al unísono

-Pues, no lo se. Me es difícil de explicar-

-Jajaja... Sí, definitivamente pareces un adolescente enamorado, jajaja...-

-¡Cállate Bryan!-

-Es que me hace gracia porque tienes la respuesta en tus narices y no quieres verla, estas enamorado de ese chico Kai y por mucho que lo niegues, esa es la única verdad-

-Pero- intervino Tala –para mala suerte de Kai, a Tyson le gusta otro chico- el bicolor apretó los puños frunciendo el ceño ligeramente

-En el caso de que… realmente estuviese enamorado de Tyson… ¿Qué debería de hacer o decirle?. ¿Qué? Con todos los demás a sido tan fácil… Pero con Tyson me es imposible-

-Pues yo en tu caso haría una cosa- dijo el pelilavanda

-¿Qué cosa?-

-Ser persistente-

-Aja- contestó simplemente, no muy convencido –Pero él me a dicho muchas veces que me odia-

-Corrijo. Ser muy persistente-

-Gracias- lo miró de reojo –Eres de mucha ayuda- comentó sarcástico

-No hay de que-

-Mira Kai, no te vamos a molestar más con este tema- se acercó a él –Es solo que con esto al único que engañas es a ti- Bryan asintió dándole la razón a su novio

-Kai¿te has dado cuenta de que Tyson es la primera persona que te llevarás a la cama por amor y no por pasar una simple noche con cualquiera?- preguntó sonriendo de lado con diversión

-¡Bryan!- le reprendió el pelirrojo

-¿Qué? Me resulta divertido imaginármelo- al pelirrojo le apareció una gota en la cabeza –Los nervios de la primera vez, las típicas maripositas en el estómago, los movimientos torpes para quitarle la ropa…- miró a Kai –No, en eso ya tienes mucha experiencia, has desnudado a tantos chicos que ya perdimos la cuenta hace mucho. Pero… te aseguro que no será igual-

-¿Y que va a tener de diferente? Yo lo veo igual- dijo el bicolor con simpleza

-No es lo mismo hacerlo con la persona que amas a hacerlo con cualquier otra, te lo aseguro-

-Si tú lo dices- se encogió de hombros

-¿Se lo vas a decir?- preguntó el pelirrojo

-¿A quien?. ¿El qué?-

-A Tyson. ¿Le vas a decir que le amas?-

-¡Yo no lo amo!- casi gritó -¡Sí que me atrae, pero no lo amo!- el pelilavanda sonrió de lado pero no dijo nada

-Vale, dejaremos el tema por la paz- salió de la sala y rápidamente volvió con una revista en las manos –Mira Kai¿has visto quien te robado el puesto de la portada esta semana?- preguntó divertido

-¿Quién a sido el imbécil que…?- Tala le puso la revista frente la cara -¡Tyson!-

-Sip, tu amorcito te robó el puesto en la portada y no solo en ese sitio- abrió la revista y pasó las páginas rápidamente

-¿A que te refieres?-

-Mmm... Veamos... la lista de este mes de los diez mejores actores- se dijo mientras continuaba pasando las paginas -¡Aquí está!- se la entregó –Mira ahí- le señaló con el dedo la pagina correspondiente

-¿Qué miro?- preguntó confundido. Tala suspiró resignado, había notado al bicolor muy, pero que muy despistado desde hace un tiempo

-La lista de los diez mejores actores del mes. Mira quien está en el primer puesto-

-¡Tyson!-

-Jajajaja...- rió Bryan de buena gana -¡Por primera vez en mucho tiempo te han robado el primer puesto, ya era hora!-

-Y yo estoy el segundo en la lista- se dijo sonriendo levemente

-¿Porque sonríes?- preguntó con confusión el pelilavanda

-Yo no sonrío- aseguró –Y mejor me voy de una vez, me estáis aburriendo hablando del mismo tema todo el tiempo- cerró la revista y se puso de pie no sin antes darle una ultima ojeada a la portada de la revista

-¿Te le vas a declarar?- preguntó burlón Bryan

-¡NO!- gritó en respuesta

-Oh vale. Lo preguntaba porque yo podría darte unas clases para que te declares- él y el pelirrojo rieron

-¡Sois insoportables!- exclamó cerrando de un portazo

FIN FLASH BACK… …

El ascensor se abrió sacándolo de sus recuerdos y rápidamente se acercó a la puerta que correspondía al apartamento del peliazul. Le llamó la atención que ahí dentro se escuchase tanto jaleo y música, no estaba tan alta como para molestar a los vecinos, pero sí se escuchaba algo. Le tocaron el hombro y se dio la vuelta, encontrándose con tres chicos que no había visto en su vida y por su apariencia, eran un par de años menores que él…

-Apártate, queremos pasar- le dijo uno de ellos mientras tocaba el timbre

-¿Aquí?- señaló Kai la puerta

-Claro- contestó otro –Ahora apártate- la puerta se abrió y los tres chicos entraron apartando al bicolor

Kai abrió los ojos de par en par. Cuando la puerta se abrió, vio a un montón de chicos ahí dentro, a primera vista había más de diez¿más de diez?. ¡No!. ¡Más de veinte!. ¿Qué hacían ahí todos esos chicos?. Frunció el ceño y apoyó la oreja en la puerta, pero lo único que escuchaba era mucho jaleo. Voces, risas… y la música. ¿Qué estaría pasando ahí?. Se separó dispuesto a tocar la puerta, pero en ese momento ésta se abrió repentinamente haciéndolo caer de boca. Pero no sintió el frío suelo, sino… un cuerpo. Levantó la cabeza y rápidamente se vio rodeado por unos brazos…

-¡Takashiii!- exclamó feliz

-M-Max- rápidamente se puso de pie -¿Qué es lo que está pasando aquí?-

-¿Qué no es obvio?. Estamos haciendo una fiesta- contestó sonriente

-¿Fiesta?- repitió entrando a la sala y efectivamente, eso estaba lleno de gente y no había veinte chicos, no, había más -¿Quiénes son todos estos?- preguntó con el ceño fruncido

-Amigos de Tyson- contestó con sencillez abrazándolo del brazo –Son guapos¿eh?- sonrió de forma juguetona

-¿Dónde está él ahora?- preguntó rápidamente buscándolo con la mirada

-Pues… la última vez que lo vi, estaba riendo como loco con Zeo, Kane, Mystel, Raúl y Daichi- dijo enumerando con los dedos

-¿Quiénes son esos?- preguntó celoso

-Pues unos amigos- contestó en un tono evidente mientras reía

El bicolor entró a la sala con paso decidido y buscó al peliazul con la mirada, hasta que finalmente lo encontró sentado en el sofá y no se habría enfurecido si no hubiera sido por un pequeño detalle, tres chicos estaban sentados a su izquierda y dos a su derecha, pero no fue eso lo que le enfureció, no. Lo que le sacó de sus casillas, fue ver que los dos chicos que estaban junto a Tyson, lo manoseaban libremente y lo abrazaban a su antojo…

Se acercó con paso decidido y se paró frente al peliazul con los brazos cruzados y gruñendo levemente, como pidiéndole a Tyson silenciosamente una explicación del porque se dejaba manosear así…

-Jajajaja… Ya, Zeo, quieto- apartó la mano de su abdomen -¿Sabes que cuando bebes se te van las manos?- sintió un brazo rodear su cintura y un cuerpo pegarse al suyo. Miro al chico a su izquierda con seriedad y apartó la mano –Mystel, a ti no te hace falta estar borracho para que se te vayan las manos-

-¡Vamos a brindar, Tyson!- exclamó el rubio a su derecha -¡Por Tysooon!- exclamó alzando el vaso. Cuando lo bajó, se lo ofreció al peliazul

-No Mystel, lo siento pero no quiero acabar la noche como tú- rió nervioso al ver lo borracho que estaba su amigo. Éste le volvió a ofrecer el vaso sin hablar –No, ya he bebido antes un poco y no me apetece más- Miró al frente y su sonrisa se esfumó. De mala gana se puso de pie –Perdonadme chicos, de repente me he sentido mal- paso junto a Kai ignorándole, pero éste le agarró por la muñeca para detenerle

-¡Suelta!- apartó la mano -¿Quién demonios te ha dejado entrar?. ¡Se me olvidó poner un cartel gigante en la puerta con luces de neón que pusiera, prohibida la entrada a Kai Hiwatari!- casi gritó. Lo empujó y se perdió entre la gente Fue a seguir a Tyson, pero un montón de brazos abrazándole por el pecho le detuvieron. Asustado miró atrás para ver a quien pertenecían esos brazos y se encontró con los cinco chicos que estaban con el peliazul hace un momento

-¿Pero qué demonios…?- de pronto se vio sentado en el sofá, en el mismo sitio en el que estuvo Tyson -¿Qué hacéis?- preguntó algo mosqueado

-¡Eres Kai Hiwatari!- dijo Raúl sorprendido

-¡Es muy guapo!. ¿Eres amigo de Tyson?- pregunto Zeo curioso –No sabíamos que lo conocieras, nunca nos a hablado de ti- Kai se molestó al escuchar lo último

-¿Tyson te ha invitado a su cumpleaños?- preguntó Kane

-¿Es su cumpleaños?- preguntó inmediatamente en respuesta -¿Por eso la fiesta?-

-Claro- contestó Daichi -¡Hey! Si no te ha invitado¿qué haces aquí?-

Kai no contestó, se puso de pie y se fue a buscar a Tyson. Rápidamente lo encontró, estaba bailando con un chico, precisamente con ese odioso de Brooklyn. Miró al peliazul, recargando su espalda en el pecho de ese chico que tanto odiaba, el cual, tenía las manos puestas en la cadera de Tyson. ¡Eso lo hizo enfurecer!. Fijo toda su atención en los movimientos del peliazul y pasó saliva ¿Cómo podía bailar tan bien?. ¿Cómo podía mover así las caderas?… Esos movimientos lo hacían verse tan apetecible y sexy…

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Dejándose llevar, bailaba al ritmo de la música, moviéndose como su cuerpo deseara con sensuales movimientos de cadera. Recargado en ese amplio pecho; sentía la respiración agitada del pelirrojo chocar en su oreja haciéndolo estremecer…

-Ahora vuelvo- susurró

-¿A dónde vas Brooklyn?- pregunto girando un poco la cabeza para mirar al pelirrojo

-Voy al lavabo, vuelvo en un minuto- el peliazul asintió y vio al mayor salir de la sala

Miró a su alrededor buscando a sus amigos hasta que los encontró. Ray hablaba muy animadamente con Mystel, el cual aún seguía ebrio. Max estaba hablando con Kane y Raúl. Se encogió de hombros y continuó bailando cuando de nuevo sintió las manos en su cadera y ese cuerpo pegarse al suyo. Sonrió y se volvió a recargar en su pecho, pero dejó de sonreír cuando las manos comenzaron a moverse descaradamente y a tocarlo por completo. Un escalofrío le recorrió cuando unos labios comenzaron a rozar juguetonamente detrás de su oreja y las manos se colaron bajo la camiseta…

-Brooklyn, me dijiste que solo íbamos a bailar- sujetó las manos y las colocó en su cadera –Quieto- pero parecían no querer obedecer y en un santiamén, las manos estaban de nuevo acariciando su pecho bajo la camiseta –Brooklyn, aquí no- le dijo mirando a ambos lados para ver si alguien les estaba mirando -¿Desde cuando tienes las manos tan largas?- preguntó molesto mientras dejaba de bailar. Otra protesta se ahogó en su garganta al sentir unos labios besar su cuello –Brooklyn te he dicho que aquí no. O bailas, o me voy- advirtió. Las manos se detuvieron dentro de su camiseta, estaban frías. El cuerpo detrás del suyo comenzó a moverse bailando lentamente, pero… ¡Un momento! Esa forma de bailar… Esa forma de besar… Las manos frías… Bufó exasperado -¡Kai Hiwatari, suéltame si no quieres morir!. ¡YA!-

-¿Cómo sabías que era yo?- susurró en su oreja de forma seductora

-¡Solo un idiota como tú baila así de mal y tiene las manos tan frías!- le dio un fuerte pisotón y cuando se vio libre, le encaró –¡Te me largas a la de ya!- señaló el pasillo que daba a la puerta –¡Nadie te a invitado, intruso!- se fue de nuevo dejando solo al bicolor. Se dirigió a la cocina a beber un poco de agua –Ese tipo ahora se a propuesto echarme a perder el día de mi cumpleaños. Con lo bien que me iba hasta ahora. Como siga tan pesado, lo mejor será que me mude a otro sitio- se llevó el vaso a la boca y comenzó a beber tranquilamente

-¿Porque no te gusto?- escuchó a sus espaldas repentinamente, haciéndole escupir el agua y toser por el susto

-Cof, cof, cof… ¡Imbecil, me has… cof, cof, asustado! Cof- el bicolor se acercó rápidamente y le palmeó la espalda

-¿Porque le haces caso a todos menos a mí?- preguntó cuando el peliazul dejó de toser

-Porque no mereces mi tiempo- contestó con simpleza. Se disponía a salir de ahí, pero el mayor le sujetó por los hombros e hizo que se sentara en una silla -¿Qué pasa?. ¿Herí tu orgullo de… súper actor perfecto?- preguntó con sarcasmo mientras lo miraba con seriedad

-¿Porque yo no te gusto?- insistió

-Por la sencilla razón de que eres tú- lo señaló – Y tú, nunca, jamás de los jamases me vas a gustar¿lo entiendes? Así que deja de perder tu tiempo y lárgate a buscar tu rollito de esta noche-

-No se de lo que hablas-

-Claro- dijo con sarcasmo –Te he visto cada noche llegar a tu apartamento con un chico diferente. Te has pasado así todo el mes-

-¿Me estabas espiando?- preguntó sonriente

-¡No!. Pero no se como, daba la casualidad de que tú estabas en el pasillo y precisamente apontocado en mi puerta con un chico a la hora en la que yo siempre llego de estar con Ray y Max… ¡Ja!. ¿Cómo puedes hacer algo así? Yo no estaría contigo ni en sueños, preferiría morir virgen antes que estar contigo-

-¿Eres virgen?- preguntó abriendo los ojos de par en par

-¡Claro que no idiota!- le dio un coscorrón –Solo era un decir- se cruzó de brazos y le miró con desdén -Mmm… yo no soy como tú, cada noche uno diferente. Eres repugnante- dijo en tono frío mientras se ponía de pie, pero Kai de nuevo le detuvo, sujetándole la camiseta -¿Qué quieres?- preguntó cortante

-Yo t-tengo que... de-decirte algo-

-"¿Kai tartamudeando?"- se preguntó alzando una ceja -¿Qué quieres?- repitió en el mismo tono

-Pues verás… Yo creo que… he comenzado a… Estoy comenzando a sentir cosas-

-Ajá- contestó simplemente al no saber que decir -¿Y…?- le animó a continuar. Cuanto antes le contara Kai esa tontería que tenía pensada decirle se iría

-Eem, bueno pues, yoo…- miró al suelo sin soltar el agarre de la camiseta del peliazul –Mira Tyson, me cuesta aceptarlo pero, eso lo hice por olvidarte porque…- cogió aire –me he enamorado de ti- susurró –Al final a pasado y me he enamorado de ti Tyson- el menor no dijo nada y se sentó frente a Kai –Yo nunca había sentido esto. Este nerviosismo, esta sensación en mi pecho cuando estoy con una persona y…- se quedó callado sin saber como continuar. Suspiró nervioso

-Mmm… ¿Me has hecho la vida imposible porque estás enamorado de mí?- preguntó en tono cortante

-Supongo. No era mi intención hacerte enfadar, bueno, en un principio sí pero ahora no, solo quería que me prestaras atención-

-Ah. Y te has llevado cada noche a un chico diferente a tu apartamento¿para…?-

-Para olvidarte- finalizó

-Aja- afirmó con la cabeza mirándolo de forma fría -Te has llevado cada noche a un chico diferente a tu apartamento para olvidarme-

-Sí-

-Ok, plantearé la pregunta dándole otro enfoque… ¿Desde que empezaste tu carrera como actor, te has llevado cada noche a un chico diferente a tu apartamento para olvidarme?- preguntó irónico -Ah sí, muy bien. Pero te recuerdo que tu carrera comenzó hace cuatro años y yo a ti te conozco hace uno sin contar el día que te conocí en persona. Primer fallo, sigue- dijo en tono frío

-Yo, yo…- tartamudeó

-Otra cosa. Te propusiste enamorarme para que fuese otro más en tu lista, para que abandonase mi carrera como actor y no se cuantas cosas más tendrías en mente. Y tú solo lo hacías¿para qué? Ah sí, para que te prestase atención. Tú tuviste toda mi atención el día que te conocí en persona y tú solito provocaste que dejara de prestártela con tu estúpidos aires de rey. Dos fallos ¿Algo más que añadir?- preguntó con sarcasmo

-Te amo-

-Yo también- dijo mirándolo fijamente

-¿En serio?- pregunto esbozando una sonrisa, aunque incrédulo. El peliazul afirmó y le dio un pequeño beso en los labios

-Sí. Yo también tengo ganas de reírme de ti- se puso de pie -¿Quieres que juguemos de nuevo? Pues muy bien-

-"¡Me-me has rechazado!"- se dijo extremadamente sorprendido. Frunció el ceño –Mph, menos mal que te has dado cuenta de que estaba jugando contigo y que no era verdad que te amo, porque sino…-

-Sino nada mi amor- le cogió las manos y lo puso de pie –Vamos a hacer una cosa- le pasó un brazo por el cuello abrazandolo -¿Te parece?-

-¿Qué cosa?- preguntó intentando esconder su entusiasmo, aunque no le salió muy bien

-Una cosita muy divertida- le puso el dedo índice en la frente y lo deslizó hasta la punta de la nariz –Me vas a acompañar a la puerta…- sonrió y bajó el dedo en una caricia hasta los labios donde lo detuvo de nuevo –entonces, yo te haré algo que te va a encantar- aseguró con una sonrisa pícara mientras deslizaba el dedo hasta la barbilla, donde finalmente lo retiró

-¿Qué es?- el peliazul sonrió de esa forma demasiado inocente –No es algo bueno- aseguró retrocediendo un par de pasos, liberándose del abrazo del menor –Cuando sonríes así, siempre me haces algo malo- retrocedió otro paso

-¿Dónde vas mi amor?- se acercó y le puso las manos en los hombros –No te vayas, te gustará- le dijo sonriente acercándose a sus labios lentamente –Te haré...- susurró alargando la última palabra -¡Esto!- exclamó al tiempo en que le daba un rodillazo. El bicolor gritó de dolor y se dejó caer al suelo de rodillas -¡Y con un poco de suerte, no podrás usar a tu amiguito nunca más!- se dirigió a la puerta de la cocina mientras reía satisfecho -¿Pero que se cree que soy, un fácil al que se puede llevar a la cama?. ¡Ja! Pobrecito, lo lleva claro-

-¡Yo no creo eso de ti!- exclamó aún arrodillado en el suelo y con la cabeza baja

-Ya- se recargó en el marco de la puerta –Pobre Kai¿te lastimé?- preguntó en un falso tono de preocupación –Sería conveniente que te fueses a tu apartamento- aconsejó con una falsa sonrisa

-No me puedo mover del dolor- le susurró –Acompáñame- una diminuta sonrisa se formó en sus labios

-No. Le pediré a Max que te acompañe- dijo desganado –Y yo me quedaré aquí con Brooklyn-

-¡No!- exclamó rápidamente mirando al peliazul –Ven tú, tengo un regalo para ti-

-Claro, como que tú sabias que hoy es mi cumpleaños- dijo con sarcasmo

-Sí, lo sabía. Se lo pregunté hace tiempo a... ¡Garland!-

-Garland se acaba de enterar hoy porque yo le he pedido que viniera, pero no a podido venir- bufó molesto mirando a Kai –Esta bien, te ayudo. Solo porque me das lastima- aclaró. Se agachó junto al bicolor y pasó un brazo de éste por su hombro ayudándolo a ponerse de pie –Vamos de una buena vez- comenzó a caminar de mala gana dirigiéndose al apartamento del bicolor, cuando llegaron, éste sacó la llave y abrió la puerta, cerrándola tras de ellos

-Déjame en el sofá- pidió

-De eso nada- lo soltó y se dirigió a la puerta

-¡Espera!- el peliazul se detuvo pero no volteó –Tu regalo-

-No quiero nada tuyo imbécil- le dijo en tono frío encarándolo. Vio que Kai puso cara de tristeza y se sintió mal, aunque no entendía porque si eso era lo que él quería, que Kai sufriera. Con pasos inseguros se acercó a el –Yo… lo siento Kai, me he pasado contigo. Está bien, acepto tu regalo- le sonrió -¿Qué es?- preguntó curioso -¿Es grande?. ¡Me gustan los regalos grandes!- exclamo como un niño pequeño

-Espera aquí- entró a su habitación. Al cabo de un rato, salió con un regalo en las manos envuelto en un papel azul marino. Se sentó en el sofá y miró al menor –Ven, siéntate. No te voy a morder- Tyson se sentó a su lado pero sin acercarse demasiado, el bicolor seguía sin inspirarle confianza

-¡Que bien!. ¡Es verdad que tenías un regalo para mí!- dijo emocionado. Kai se lo entregó -¡Gracias!- exclamó mientras lo abría. Cuando terminó de desenvolverlo, se detuvo en seco mirando lo que había tras el papel –Es-esta es… es…- miró al mayor sorprendido

-¿No te gusta?-

-… yo, siempre quise tener esto- dijo anonadado, preguntándose como es que Kai sabía que él siempre quiso ese regalo –¡Esta es la cazadora que utilizaste en tu primera película!- se puso de pie -¿Para mí?. ¿Me la regalas de verdad?-

-Claro que sí, es toda tuya-

-¡Muchas gracias Kai!- se la puso rápidamente –Ooh, me está grande- puso cara de puchero, mirando como las mangas le llegaban a media mano

-Te queda muy bien- dijo mientras él también se ponía de pie

-¿En serio?- preguntó sonriente encarándolo

-Sí. Te hace ver adorable- le susurró

-Gra-gracias- dijo nervioso mientras un pequeño sonrojo se formaba un sus mejillas –Jejeje, después de todo no eres tan mala persona como creía. Aunque eso no te quita lo presumido y lo engreído que eres…-

Los labios del mayor se posaron en los suyos repentinamente haciéndolo callar. Aunque en un primer momento intentó separase, después, por alguna razón no lo hizo y correspondió al beso abrazándolo por el cuello y jugando con el cabello entre sus dedos. Kai pasó un brazo por su cintura y le puso la otra mano en la nuca, uniendo más sus cuerpos y profundizando el beso, recorriendo con su lengua toda la boca del peliazul. Se separaron con la respiración agitada y se miraron a los ojos…

-Kai…- susurró

-Sshhh, no digas nada- pidió en un tono suave cogiéndole la mano. Lo condujo a la habitación pero cuando Tyson vio a donde se dirigían, se soltó bruscamente -¿Qué pasa?- preguntó confundido

-¿Que qué pasa?. ¿QUE QUÉ PASA?- gruño -¡IDIOTA!- gritó -¿Te crees que me puedes comprar con una odiosa cazadora?. ¡Pues lo siento, pero conmigo esto no funciona!- se quito la cazadora de mala gana

-¿Qué haces?- preguntó enarcando una ceja

-¡TOMA!. ¡NO LA QUIERO!- se la lanzó en la cara -¡Y por tu bien no te me acerques en una semana al menos!- amenazó dirigiéndose a la puerta, pero no la pudo abrir –Mi amor¿me abres la puerta?- preguntó con esa sonrisa que estremecía a Kai

-No se de que me hablas- el peliazul se acercó y le puso las manos en los hombros

-Hiwatari, dame la llave, o…- echo la pierna un poco hacia atrás

-¡Sí!. ¡Sí!. ¡Toma la llave!. ¡Pero no me des más rodillazos!- sacó la llave de su bolsillo y se la entregó rápidamente. Cuando el menor la cogió, se cubrió con las manos ese lugar que siempre era golpeado –Ahora aléjate- le dijo retrocediendo unos pasos

-Que obediente- le delineó el rostro con el dedo índice –Por eso te amo- le dijo divertido mientras se dirigía a la puerta, cuando la abrió le lanzó la llave al mayor -¡Hasta nunca!- exclamó feliz

-¡Quiero tener una cita contigo!- exclamó de repente

-No- contestó con seriedad mientras metía la llave en la cerradura de la puerta de su apartamento. El bicolor salió junto a Tyson con rapidez

-¿Porque no?. ¡Al menos una!. ¿Qué te cuesta?-

-Me cuesta perder mi tiempo- abrió la puerta pero Kai le impidió entrar atravesando el brazo

-Solo una ¡Una!… Y ya no te molestaré más- aseguró

-No te creo. Tienes la virtud de estar siempre incordiando-

-¡Te lo juro!- casi gritó

-Esta bien- Kai sonrió ampliamente –El treinta y tres de éste mes tengo un hueco para ti-

-Ok- respondió feliz -¡Espera!. ¡Ningún mes tiene treinta y tres días!- exclamó molesto

-¿No?- preguntó mirando a Kai con cara inocente –Pues entonces siento decirte que nunca tendremos esa bonita cita-

-¿Pero porque me rechazas¡Solo lo haces conmigo!- se quejó

-¿Y aun lo preguntas? Pues porque te odio y si te dejo acercarte a mi es porque me aburro y juego contigo para pasar el rato-

-Sino me concedes una cita te haré la vida imposible- amenazó

-¿Más todavía?. ¡Ja! No lo creo-

-Bueno, vamos a comprobarlo- cerró la puerta y cogiendo en brazos al peliazul, lo metió en su apartamento a pesar de los gritos y amenazas de éste

-¡KAI!. ¡O me sueltas o te voy a estar pateando donde ya sabes hasta asegurarme de que no puedas tener descendencia!- Kai simplemente rió -¡No te rías!- le tiró de las orejas haciendo que el bicolor le dejara en el suelo inmediatamente

-¡Eres un salvaje!- le gritó. Al instante recibió una bofetada –Pareces un león enjaulado- se frotó la mejilla

-Si me provocas, te ataco- rió de lado

-Quiero una cita contigo- insistió

-No- contestó rulando la vista –Oye, es mi cumpleaños y ni siquiera me dejas disfrutar este día con mis amigos-

-Disfrútalo conmigo- el dijo en tono sensual

-¡Eres insufrible!- exclamó exasperado con una mano en la frente –No se como la gente te admira- suspiró de forma pesada –eres un idiota y un engreído- miró a Kai fijamente por un momento -¿Porque nunca te enfadas conmigo cuando te insulto y te pego?- le preguntó intrigado

-Mmm… Pues no lo se- respondió con simpleza encogiéndose de hombros -¿Cuándo será nuestra cita?-

-Nunca- respondió en otro suspiro cansado

-Mañana pasaré a recogerte-

-No estaré listo-

-Te sacaré a la fuerza- aseguró tranquilamente

-¡Decidido!-

-¿El qué?- preguntó confundido

-¡Me voy a mudar, ya no soporto tenerte cerca¿contento?. ¡Ya has conseguido lo que querías!… Con lo que me gusta mi apartamento ahora me tendré que mudar- frunció el ceño –¡Estúpido!- el mayor le sujetó las muñecas con algo de brusquedad

-¿Eres sordo o que te pasa?- preguntó con enfado, cohibiendo un poco al peliazul -¡Quiero una cita, no que te mudes!. ¡Si te mudas, yo también me mudo!. ¡Te perseguiré hasta en tus sueños y no vas a salir de aquí hasta que me concedas una cita!- inmediatamente, el peliazul frunció el ceño y cobró el porte que había tenido hasta el momento

-¡No hay cita y no va a haber cita!- replicó. Sin duda alguna, Kai le estaba demostrando que sí podía hacerle la vida más imposible de lo normal

-¡Sí va a haber cita!- Tyson se estaba agobiando y desesperando -¡Y no hay más que hablar!… ¡Eres testarudo, pero yo lo soy más!-

-¡CALLATE!- le ordenó intentando soltarse del agarre

-Pues cállame tú- le susurró acercándose a sus labios. El menor retiró la cara e intentó soltarse del agarre de sus muñecas, pero no lo conseguía –Jajajaja… Eres un crío, no te vas a poder soltar- aseguró aumentando la fuerza en las muñecas de Tyson

-¡Me estas haciendo daño!- se quejó casi en un grito. Rápidamente, se le ocurrió algo con lo que sabía que el bicolor le soltaría –Kai…- le llamo con voz entrecortada –Me duele mucho, snif- le dijo cabizbajo mientras unas lagrimas descendían por sus mejillas –Kai, malo- puso cara de puchero. Inmediatamente vio sus muñecas liberadas

-Lo siento, lo siento- lo abrazó -¿Te he hecho mucho daño?- preguntó preocupado. Lo que menos quería, era hacer llorar al peliazul

-Síí- le respondió mientras unas lagrimas descendían por sus mejillas, aunque por dentro no sabía si podría aguantarse las ganas de reír por mucho tiempo –Eres malo conmigo-

-Yo… Perdóname. Nos olvidaremos de la cita¿de acuerdo?- preguntó con suavidad separándolo por los hombros lentamente para secarle las lagrimas, pero se quedó pasmado al ver que el peliazul sonreía ampliamente y se limpiaba las lagrimas -¿Cómo?-

-¡Muy bien Kai, es lo más apropiado que has dicho en tu vida!- le palmeó la espalda

-¿Tú estabas…?. ¡Tú estabas llorando!- aseguró

-No, solo estaba fingiendo para que me soltaras- se frotó las muñecas –En serio me estabas haciendo daño- le aseguró. Se acercó y le dio un rápido beso en la mejilla -¡Me voy!- exclamó sonriente saliendo de ahí. Cuando llegó a la puerta de su apartamento, no encontró su llave puesta en la cerradura como estaba antes de que Kai le cogiese en brazos -¡Genial!- exclamó sarcástico -¡Me han robado las llaves!. Mañana tendré que cambiar la cerradura- se dijo mientras tocaba el timbre. El rubio abrió la puerta

-¿Dónde estabas?- preguntó rápidamente

-¿Quién es el gracioso que dejó entrar a ese odioso de Kai?- gruñó -¡Como me entere de quien fue, se va a arrepentir!-

-Aammm… Pues no lo se amigo- respondió el rubio con nerviosismo al ver la cara de enfado de Tyson

-¿Dónde está la gente?- preguntó sorprendido al no ver allí a nadie

-No es por nada pero¿te ha fijado en la hora que es?- el peliazul miró su reloj de pulsera

-¡Dios, es tardísimo!. ¿Y Brooklyn?-

-El pobre se ha quedado dormido en el sofá esperándote- contestó el chino

-Oh vaya, me he entretenido demasiado con ese pelmazo- se quejó en voz baja

-¿Has dicho algo Tyson?-

-¡No Max!- negó con la cabeza

Entró en la sala y sonrió al ver al pelirrojo sentado en el sofá y durmiendo tranquilamente, se sentó a su lado y acarició la mejilla del chico lentamente. Brooklyn abrió los ojos con pesadez y miró a su lado encontrándose con Tyson quien le miraba sonriente…

-Ya has vuelto- murmuró -¿Dónde estabas Tyson?- el mencionado dejó de sonreír

-Pues… se me presentó un asunto urgente y tuve que salir sin más remedio- sonrió levemente –Perdón por no avisarte pero creí que volvería más rápido-

-No importa- se desperezó

-¿Quieres dormir aquí?-

-¿Contigo?- preguntó sonriendo de forma pícara

-Bueno… si tú quieres-

-Claro que quiero, pero no puedo-

-¿Porque?-

-Mañana trabajo y como pase la noche contigo, haré cualquier cosa excepto dormir, te lo aseguro- Tyson rió

-Bueno, vale- se acercó a los labios del mayor

-Tyson- le llamó el rubio interrumpiéndolos

-Dime- se separó del pelirrojo lentamente para mirar a Max

-Nosotros ya nos vamos- le dijo refiriéndose al chino y a él. Tyson se acercó al rubio y a Ray -¿Nos vemos mañana?-

-Sí, ya sabéis la hora- Ray asintió. El peliazul bufó –Vaya un cumpleaños, ni siquiera he podido disfrutar- se quejó

-¿Porque lo dices?- preguntó interesado el rubio

-Por nada, es solo que tengo mala suerte supongo- bufó de nuevo

-Bueno amigo, ya nos vamos- Ray abrazó por los hombros a Max de forma amistosa –Nos lo hemos pasado muy bien-

-Ojala yo pudiera decir lo mismo- murmuró frunciendo el ceño ligeramente

-¿Qué?-

-Nada, nada que… ya nos vemos mañana. Adiós amigos- los despidió con la mano

-Tyson, yo también me voy- se acercó a él

-Ooh, vaya- puso cara de puchero -¿Te vas ahora que podemos estar solitos tú y yo?- le preguntó poniéndole la misma cara

-Lo siento Tyson, pero ya es muy tarde- se inclinó un poco para besar al menor que enseguida le correspondió y le abrazó por el cuello

-De acuerdo- le susurró sobre los labios

-Tú también deberías de irte a dormir, tienes cara de cansado-

-Estoy muerto de sueño- le dio un rápido beso y se separó del abrazo –Recogeré un poco este desorden y me iré a dormir- miró a su alrededor -¿Quién a recogido todo esto?- preguntó sorprendido

-Pues… Max, Ray y yo-

-Lo siento- dijo avergonzado –No era necesario que lo hicierais vosotros-

-Solo te hemos ayudado un poco- bostezó tapándose la boca –Ya sí me voy, me caigo de sueño- le comentó sonriente

-Esta bien. Ten cuidado- pidió

-Lo tendré- aseguró –Pero no me puedo ir sin mi beso de buenas noches-

-¡Claro!- exclamó acercándose rápidamente al pelirrojo. Le puso ambas manos en las mejillas y le dio un beso que rápidamente fue correspondido por el otro -Buenas noches-

-Buenas noches- salió del apartamento con una sonrisa plasmada en los labios

-Me daré una buena ducha antes de irme a dormir- se dijo

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Se sentía extraño, le costaba trabajo respirar, intentó moverse pero no podía, era como si tuviese algo encima que se lo impedía. Se intentó mover de nuevo sin éxito cuando sintió algo tocar ligeramente sus labios en un pequeño y suave roce, eso había sido un… ¿un beso? Ese era un sueño muy raro y real…

Abrió los ojos de forma pesada y un largo gemido escapó de sus labios sin quererlo, provocando que cerrase los ojos, los volvió a abrir y parpadeó un par de veces confundido por la extraña sensación que estaba sintiendo recorrerle por completo. Observó el techo de su habitación por un momento recordando lo que acababa de soñar, juraría que había soñado que… ¡Un momento!… Se estremeció al sentir unos labios besar insistentemente su abdomen al tiempo en que unas manos frías acariciaban sus piernas…

Manos frías…

Eso no era posible¿acaso seguía soñando? Con un lento movimiento, alzó un poco la cabeza y se miró a sí mismo, se encontró con que estaba en ropa interior, miró a un lado y observó que la camiseta y el pantalón de su pijama estaban en el suelo¿qué hacían ahí? Si él se puso el pijama antes de dormir…

El sentir una lengua deslizarse desde su abdomen hacia su pecho le hizo soltar un pequeño suspiro e inmediatamente, su mente reaccionó a lo que había visto en el momento en que se miró a sí mismo ¡Kai estaba encima suya!. ¡Y… y… también estaba en ropa interior!. ¡Eso no podía ser un sueño, debía de ser una pesadilla!. ¡Sí, una maldita pesadilla!…

Los besos ascendieron por su pecho y otro gemido se le escapó involuntariamente al sentirlo lamer su pezón izquierdo ¡Eso no era un sueño, era demasiado real!. ¿Pero como había entrado Kai ahí?. ¡Eso era imposible! Cerró los ojos al sentirlo recostarse por completo sobre su cuerpo. Un cosquilleo apareció en su estómago cuando los besos se dirigieron a su cuello y unos dientes se clavaban suavemente en esa zona…

Abrió los ojos con pereza, estaba muy cansado…

-Kai- susurró -¿E-eres tú… de verdad?- el cuerpo sobre el suyo se estremeció -¿Kai?- susurró buscando la mirada del mencionado

-……- sonrió levemente y se acercó a besarle en los labios apasionadamente, profundizando el beso de inmediato. Entreabrió los ojos en mitad del beso y comprobó que el peliazul no los había cerrado. Se separó del beso lentamente –Te amo- con un movimiento intencionado, hizo que sus entrepiernas rozaran sacando de ambos chicos un largo gemido –Y también te deseo- le susurró mordiendo juguetonamente el lóbulo de su oreja

-Yo… tengo mucho sueño- también susurró, aunque él fue por cansancio –Me acabo de acostar hace poco- murmuró cerrando los ojos lentamente. Sentía esas manos y esos labios seguir con la tarea de recorrer su cuerpo, sacándole algún que otro suspiro sin él quererlo –Déjame dormir- murmuró poniéndose ambas manos sobre la cara –Déjame- se quejó con cara de puchero. Se intentó incorporar de forma pesada, con los ojos ligeramente abiertos –Eres un pesado hasta en mis sueños- lo intentó empujar pero solamente cayó tumbado en la cama y se acomodó en ella –Este sueño no me gusta- murmuró con los ojos cerrados mientras se acomodaba para continuar durmiendo

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Abrió los ojos repentinamente…

-¡Kai!- exclamó sentándose en la cama de golpe

Rápidamente se palpó el torso con movimientos rápidos y nerviosos, se miró y se fijó en que llevaba el pijama puesto. Se llevó una mano a la cabeza confundido ¿Porque había soñado eso tan… extraño? Él no ama a Kai, ni siquiera lo desea… o a lo mejor inconscientemente sí, porque sino¿porque tuvo ese sueño?…

¡Lo que le faltaba, soñar que ese odioso de Kai Hiwatari se metía en su cama en mitad de la noche, lo dejaba en ropa interior y lo tocaba y besaba a sus anchas!. ¡Eso tuvo que ser un sueño, Kai no besa tan… bien… y mucho menos le haría gemir!…

Enrojeció levemente al recordar algunas cosas pero enseguida frunció el ceño molesto consigo mismo…

-¡Genial Tyson!. ¡Genial!- exclamó con una mezcla de enfado y sarcasmo mientras se levantaba de la cama -¿Porque tienes esos sueños tan estúpidos?- se dirigió al baño y apoyando las manos en el lavabo se miró al espejo –Esto no es bueno- se dijo mirando su reflejo. Abrió la llave del agua fría y poniendo las dos manos bajo el agua se las llevó a la cara para refrescarse. Suspiró con pesadez mirando de nuevo su reflejo, fijándose con atención en las gotas cristalinas que bajaban delineando su rostro –Será mejor que me duche- se dio una última mirada sin percatarse de una pequeña marca rojiza en el lado derecho de su cuello

CONTINUARÁ… …

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CAPITULO SIGUIENTE… …

-Mira Kai, tú no me gustas y eso no lo puedes cambiar. Lo siento, pero ni siquiera me caes bien- el bicolor bajó la cabeza al escuchar eso –Y tú tampoco me amas, es solo que… como decirlo… te has obsesionado conmigo porque soy el único que no te ha hecho caso. Es solo eso. Kai, tú solo te amas a ti-


-¿Qué es lo que hago mal?- se preguntó angustiado sentándose en la cama -¿Porque no le gusto?- suspiró –Quizá Tyson sea inalcanzable para mí y… lo mejor sería que me olvidase de él- soltó un largo bufido –Soy patético, suplicándole por un poco de atención ¡Ja! Se supone que Tyson sufriría por mi amor y ahora soy yo el que lo está pasando de pena- se puso de pie –Será mejor que me vaya de una vez- cuando pasó junto a la cocina, se detuvo al ver que el peliazul estaba allí –Eeh… Tyson- lo llamó con indecisión

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