ADVERTENCIAS: Este fic es YAOI (relación chico-chico), así que homofóbicos abstenerse. Si aún así lo lees, allá tú, luego no quiero quejas…
-...- conversación
-"..."- pensamientos
-Negritas- palabras que se pronuncian acentuadamente
-/.../- recuerdos
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CAPITULO ANTERIOR... ...
-Buenas noches- respondió, pasando un brazo alrededor de la cintura del otro
-… Kai-
-¿Mn?-
-Ni se te ocurra mover esa mano de donde está- el mayor dejó escapar una carcajada
-Jajaja… Me estaré quieto- aseguró. El peliazul esbozó una pequeña sonrisa divertida mientras cerraba los ojos
CONTINUARÁ… …
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Día 3… …
-…estuvimos cenando juntos- explicaba un sonriente Tyson –Y… después dormimos juntos. Me abrazó… y, yo le abracé a él- se abrazó a sí mismo –Aunque… aún no se le va lo aprovechado- comentó para sí, poniéndose el dedo índice en la barbilla –Y ayer, estuvimos aquí, viendo unas películas…- alargó la palabra, mientras un leve sonrojó se apoderaba de sus mejillas –y… bueno, jejejeje…- se metió la mano en el bolsillo del pantalón, y sacó una llave -¡Mirad! Ayer me dio una copia de la llave de su apartamento- sonrió levemente y con picardía, pero un bostezo cansado proveniente del sofá, le hizo callar -¿Ocurre algo, chicos?-
-Tyson, llevas casi una hora hablando sin parar de Kai. ¡Por Dios, cierra ya la boca!- pidió el rubio con aburrimiento y haciendo un ademán con la mano
-Te equivocas, Max- le dijo Ray, señalando la esfera de su reloj de pulsera –Va a hacer una hora en: tres… dos… uno… Ahora sí- alzó la mirada y vio al peliazul frente a ellos, el cual les observaba con molestia –Ahora sí llevas una hora hablando sin parar de Kai- el rubio rió a carcajadas, mientras que el chino reía levemente
-¡No hay quien os entienda!- se quejó Tyson -¡Sois vosotros los que os habéis presentado aquí sin avisar, y me habéis presionado para que os cuente todo lo que hicimos Kai y yo estos dos días!- apretó los labios del coraje
-Sí, pero no esperábamos que nos fueses a aburrir- dijo Max, mientras que Ray asentía, dándole la razón –Solamente queremos saber si pasó algo… ¡Ejem!… In-te-re-san-te- lo miró de forma inquisidora
-¿Y a vosotros que os importa eso?- preguntó con enojo mientras les daba la espalda, aunque ruborizándose de nuevo al recordar los besos y caricias del mayor de los días anteriores. Agitó la cabeza a ambos lados con rapidez para librarse del hormigueo que se había formado en su estómago y del color que sabía que había adquirido su cara. Miró su reloj y se sorprendió al ver la hora que era –Chicos, es hora de que os vayáis. Tengo el tiempo justo para ducharme y afeitarme- se acercó a ellos y sujeto a cada uno de una muñeca
-Pe-pero, Tyson…- intentó replicar el rubio –No te hace falta ducharte… ni afeitarte… es-estas bien así. Vamos, no seas malo y cuéntanos si pasó algo interesante- le pidió con una mirada suplicante
-No es de vuestra incumbencia- tiró de ellos y los puso de pie
-Déjalo, Max. ¿No ves que tiene que estar impecable para ver a su amorcito Kai?- él y el rubio rieron
-¡Sois insoportables!- tirando de ellos, los dirigió a la puerta, y prácticamente los echó de ahí –Hasta mañana, chicos- les cerró la puerta en la cara, dejando a Ray con la palabra en la boca –Bien, tengo que darme prisa- se dijo, dirigiéndose al cuarto de baño a toda velocidad
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El bicolor salió del ascensor rápidamente, Tyson estaría a punto de llegar. Entró en su apartamento y le dio un vistazo rápido al reloj, había llegado justo a tiempo por los pelos. Se acercó al sofá y se dejó caer sentado en el, mientras soltaba un largo suspiro…
Unas manos se posaron en sus hombros inesperadamente, y eso le hizo dar un pequeño respingo, aunque a continuación sonrió. No esperaba que Tyson fuese a utilizar la llave tan pronto, y mucho menos se esperaba que estuviese ahí. Se volvió a acomodar en el sofá cuando sintió esas manos deslizarse hacia su pecho, desabotonando la camisa lentamente en el camino…
Giró la cabeza para mirar al peliazul, pero cual fue su sorpresa al ver que quien estaba tras él no era Tyson. Quien estaba a su espalda, era el mismo chico con el que hace meses quiso darle celos a Tyson. Soltando una exclamación de sorpresa, se puso de pie bruscamente…
-¿Tú?-
-¿Qué pasa?- preguntó tranquilamente
-¿Que qué pasa?. ¿Se puede saber que demonios haces aquí?-
-Me dijiste que cuando quisiera pasar un rato agradable contigo, no dudara en venir- se explicó, con una sonrisita insinuante y una mirada juguetona –Hace tiempo que no paso el día contigo, y te hecho de menos- rodeó el sofá, y se paró frente al bicolor
Kai se llevó la mano a la cara con un gesto de molestia, murmurando una maldición que el otro no llegó a escuchar. Inesperadamente, volvió a él ese porte arrogante y frío que solía tener tiempo atrás. Miró al chico con superioridad, alzando levemente la cabeza y le preguntó, con voz neutra…
-¿Cómo has entrado?- exigió saber, cruzándose de brazos
-Con esto- contestó, enseñándole una llave que tenía en la mano derecha –La llave que me diste la ultima vez que estuvimos juntos, hace meses ¿Recuerdas lo bien que lo pasamos?- de pronto, la llave desapareció de su mano -¡HEY!- se quejó
-De "hey" nada- se guardó la llave -¡Largo!- señaló la puerta –Tengo cosas que hacer, no me hagas volver a repetírtelo- un gesto de hastío se formó en su cara cuando el más joven le abrazó, rozando su cuerpo con el suyo con movimientos lentos e insinuantes
-Vamos, Kai ¿Es que no hechas de menos las noches que hemos pasado juntos?- le murmuró en un tono sensual, para después morderle ligeramente el lóbulo de la oreja –Seguro que sí- y sin darle tiempo al otro de decir algo más, lo besó
Echó su peso hacia delante, haciendo a Kai retroceder y caer tumbados en el sofá, sin percatarse de que la puerta se estaba abriendo en ese momento…
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El peliazul se disponía a salir de su apartamento, pero su teléfono sonó. Rápidamente lo cogió, sonriendo ampliamente…
-¿Diga?-
-Hola, Tyson- saludó una alegre voz
-Brooklyn- murmuró –Ho-hola-
-¿Te apetece que salgamos esta tarde?- preguntó sin rodeos, aunque ya se esperaba la respuesta que recibiría. La misma de cada día
-Lo siento, pero ya he quedado- sonrió nervioso
-Lo suponía- suspiró –En fin¿crees que podrías salir conmigo un día de estos?-
-… no se- respondió dudoso y en voz baja
-No te preocupes por ese novio tuyo- puso cara de molestia al pensar en Kai –No se enfadará porque salgas con un buen amigo-
-Jejeje... Ya veremos. De momento estoy muy ocupado- de nuevo sonrió nervioso, pues sabía que el pelirrojo no le veía como un simple amigo –Tengo que colgar, Brooklyn. Llego tarde-
-Mph… de acuerdo- dijo resignado
-Adiós, Brooklyn-
-Adiós-
De inmediato salió de su apartamento, olvidándose de la llamada que acababa de recibir. Se paró en la puerta de enfrente con una pequeña sonrisa en los labios, y la golpeó un par de veces con suavidad. Estaba nervioso e impaciente por ver a Kai. Su sonrisa se borró. ¿Acaso Kai no estaba? Se encogió de hombros, y sacó la llave de su bolsillo, a Kai no le molestaría si lo esperaba en su apartamento¿verdad? Si le dio la llave fue por algo…
No avanzó más de dos pasos cuando de nuevo se detuvo en seco. No podía creer lo que estaba viendo en ese momento. Su expresión de sorpresa pasó a una asesina casi de inmediato. ¿Porque estaba Kai besando a ese tipo? De mala gana, sacó la llave de la cerradura dispuesto a irse, pero una voz le detuvo…
-¿Quién eres?-
-¿Y a ti que demonios te importa?- le gritó sin voltear, para a continuación cerrar bruscamente
-¡Tyson!- exclamó el bicolor, entre sorprendido y asustado -¡Quita de encima!- viendo que el chico no tenía intención de obedecer, lo empujó, haciendo a éste caer al suelo -¡Tyson!- gritó de nuevo, mientras se incorporaba
-¿Tyson?. ¿El actor Tyson Granger?. ¡Ja!. ¿No me digas que también te ves con él?- sonrió divertido, pero no recibió respuesta, ya que el mayor salió corriendo como alma que lleva el diablo -¡KAI!-
El peliazul apretó los puños hasta el punto en que sintió sus uñas clavarse en las palmas de sus manos, y sus nudillos se volvieron blancos. ¿Qué hacía "ese" ahí?. ¡En el apartamento de Kai!. "Ese", era uno de los tantos chicos que habían estado con Kai tiempo atrás. Sentía que quería golpear a ese arrastrado, y también sabía que si no se iba de ahí ahora mismo, ese chico iba a acabar muerto, y posiblemente, Kai también…
Se sintió tentado a volver sobre sus pasos y entrar de nuevo en el apartamento de Kai para matar a ese chico. ¿Y si tan solo le daba un par de golpes? Solo para desahogarse un poco de la furia que sentía recorrerle las venas a toda velocidad. Los puños le temblaron, y un brillo peligroso cruzó su mirada. ¿Y si lo mataba a golpes?… ¡Bah!. ¿Para que? Eso no serviría de nada. Ese chico no era el único que había estado con Kai. Aunque ese chico no volviese, había más arrastrados como ese…
Finalmente, relajó el gesto de su cara, pasando a uno que tan solo mostraba seriedad y abrió los puños lentamente. Inesperadamente, sintió como era tomado por el brazo derecho, y lo giraban con brusquedad sobre sus talones. Cuando abrió los ojos, se topó de lleno con los del bicolor…
-Tyson, espera, no te vayas. Pu-puedo explicártelo-
-Me lo imagino- habló con seriedad pero con un ligero tono de sarcasmo, mientras veía la camisa a medio desabotonar del mayor
Kai se percató de eso, y soltó al peliazul de inmediato para abotonarse la camisa todo lo rápido que podía…
-¡Hablo enserio!. ¡No es lo que crees!-
El rostro del menor se tornó ceñudo, maldiciendo en su mente a Kai y a ese chico sin parar. ¿Acaso Kai se creía que él era idiota?. ¡Odioso Kai…!. ¡Apenas llevaban juntos unos días, y ya le estaba engañando con otro!. ¡En su propia cara! Apretó los dientes, mientras gruñía levemente ¡Nadie se reía de él, y luego se iba de rositas!. ¡No!…
Kai tragó duro al ver la cara de enojo que tenía el peliazul. Sus ojos se abrieron en grande al ver como el menor alzaba el puño lentamente ¿Tyson iba a golpearle? A su mente llegó la advertencia que el peliazul le hizo hace tan solo unos días. Si Tyson lo descubría con otro… No pudo evitar echar un vistazo rápido a cierta parte de su anatomía mientras de nuevo pasaba saliva de forma dolorosa. Inconscientemente, retrocedió un paso. Quería explicarle al menor lo que había pasado en su apartamento, pero era como si se hubiese quedado mudo e inmóvil…
El peliazul levantó el puño lentamente, mientras pensaba en que lugar podría golpear a Kai, un lugar que fuese muy doloroso ¿Y si le rompía la nariz de un puñetazo? Sí, ese era el lugar perfecto. Una sonrisa maliciosa se dibujó en sus labios, preparándose para golpearle donde había pensado. El puño le tembló ligeramente. Una parte de él no quería golpear a Kai, no quería lastimarle. Si no podía darle un puñetazo, le daría una buena bofetada. Su brazo tembló bruscamente, y después se tensó. Era como si una fuerza invisible le sujetara el brazo y no le permitiese moverlo. Sentía deseos de golpearse a sí mismo antes de hacerle daño a Kai. No podía. No… no quería hacerlo…
Sintiéndose bastante frustrado, bajó el brazo acompañado de un fuerte soplido; mientras que el bicolor no pudo evitar suspirar aliviado. Quería vengarse de Kai, de hecho, en su mente ya lo había matado de unas cincuenta formas diferentes, pero ahora, lo tenía frente a él y no podía hacerle nada. Absolutamente nada. ¿Porque no?. ¡Maldición!. ¿¡Porque le pasaba eso!?…
-Tyson, tranquilízate¿quieres?- pidió, pero sin acercarse al menor –No ha pasado nada. Déjame que te lo explique-
¿¡Qué no había pasado nada!?. ¿¡Y que demonios le iba a explicar!?… Quería matar a Kai, pero no podía hacerlo ¡Eso era genial!. ¡Perfecto! Ahora solo quería gritar del coraje y la frustración…
-¡TE ODIO, KAI!. ¡TE ODIO!- le gritó todo lo fuerte que pudo, sin importarle en absoluto quien le escuchara, o lo que pensaran de él. Se dirigió a las escaleras y bajó por ellas con pasos rápidos, pero sin llegar a correr
-¡Tyson!- lo llamó, pero fue ignorado -¡Oh, vaya!. ¡Solo yo puedo tener tan mala suerte!- masculló algo hastiado –Lo mejor será ir a buscarlo- le dio una mirada rápida al pasillo, y se encontró con quien había sido el causante de su problema, recargando la espalda en el marco de la puerta de su apartamento –Túú…- masculló, fulminándolo con la mirada mientras se acercaba a él con pasos decididos
-¿Desde cuando das explicaciones de lo que haces, eh?- preguntó con seriedad –Déjalo, si se quiere ir, que se vaya- hizo un ademán con la mano –Aunque… no hubiese estado mal que se hubiese unido a nosotros, jeje…- tomó la mano del mayor y tiró de él, sin percatarse de que éste le estaba atravesando con la mirada –Vamos adentro-
-No- lo separó de él con brusquedad –Lárgate ¡Ya!- cerró la puerta de mala gana, y la echó con llave -Ya ni siquiera me acordaba de ti. Ni siquiera recuerdo tu nombre- masculló. El otro abrió la boca para hablar, pero fue interrumpido –No me lo digas, porque no me interesa. No me interesas- especificó –Vete a buscar a otro, y olvídame- le ordenó, mientras se dirigía al ascensor con algo de prisa, debía buscar a Tyson
-Pero… Kai- se acercó un paso, dubitativo -¿Me estas diciendo que no te apetece pasar la tarde y la noche conmigo?- preguntó, ligeramente sorprendido
-Ni yo mismo lo habría dicho mejor- apretó el botón del ascensor –No eres alguien que merezca mi tiempo. Ahora, esfúmate- continuó hablando, sin voltear
-Si quieres podemos quedar otro día- propuso, mientras se acercaba al bicolor con pasos decididos, el cual entraba al ascensor
-No quiero volver a verte. Olvídate de mí- le ordenó mientras de nuevo lo fulminaba con la mirada. Para su suerte, la puerta se cerró antes de que el más joven pudiese entrar, eso le hizo suspirar de alivio –Tendré que cambiar la cerradura de mi puerta lo antes posible, antes de que esto se repita- se dijo, observando detenidamente la llave en la palma de su mano. Recordó que ese chico no era el único que poseía una copia de la llave de su apartamento y eso le hizo bufar de enojo hacia sí mismo -Dejarle una copia de la llave de mi apartamento a los que me parecían mejor en la cama- habló con un gesto de incredulidad en su rostro, pareciéndole imposible que él hubiese hecho eso alguna vez -¿Porque demonios hacía esas cosas tan estúpidas?- se preguntó, guardando de mala gana la llave en uno de sus bolsillos –¡Aarg!. ¡No debí de haberle dado una llave a Tyson!- suspiró, de nada valía quejarse ahora –A ver, a pensar donde se puede haber metido ese crío- se mordió el labio inferior ligeramente, de forma nerviosa¿y si ahora Tyson no quería volver a saber de él? -¡Oh, maldita sea!- pateó el suelo
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Tyson se encontraba en el parque en el que tantas veces había estado con Kai. Estaba recargado en la baranda de madera de un pequeño puente que había, observando el río que bajo el cruzaba. Aunque su mente estaba en otro lugar, o más bien, pensando en otra persona…
-Como te odio, maldito Kai. Ya lo sabía, lo sabía…- masculló, frunciendo las cejas –Sabía que me engañarías, que no significo nada para ti. Por eso no quería nada contigo, por eso no quería tenerte cerca, por eso no quería enamorarme de ti- apretó los dientes y gruñó –Pero ya, ya lo ha logrado. ¿Quería reírse de mí?. ¿Quería verme sufrir?. ¡Pues ya lo ha conseguido!- golpeó la baranda con los puños –Sí, me duele saber que ahora estará con… "ese tipo"- admitió para sí mismo. Sintiéndose cada vez más rabioso, cerró los ojos con fuerza, formándose unas pequeñas arrugas en su nariz y el entrecejo –Pero esto no se quedará así, Kai, eso lo juro- abrió los ojos rápidamente -Me voy a convertir en tu peor pesadilla, y ahora sí sabrás lo que es el dolor, Kaicito- soltó un fuerte soplido al recordar su intento frustrado por querer golpear al bicolor ¿Y ahora como iba hacerle la vida imposible si ni siquiera había podido darle un simple puñetazo? Que por cierto se tenía bien merecido –Dios, estoy… ¡Estoy celoso!. ¡Yo no puedo estar celoso, y menos de un arrastrado como ese chico!. ¡Yo nunca he sido celoso, y Kai no va a despertar celos en mí!- cogió una piedra que había junto a su pie derecho y la lanzó al río con todas sus fuerzas, formando una gruesa columna de agua al impacto -¿Es que yo no soy suficiente para él y por eso necesita irse con otros?- casi gritó -¿Porque yo no puedo ser la persona que lo retenga a su lado?. ¿Porque?- se preguntó, con frustración y rabia. Pateó el barandal, e ignoró el dolor punzante que se había formado en su pie segundos después -¡Estúpido Kai!. ¿Qué tengo que hacer para gustarte de verdad?. ¿Qué tengo que hacer?… ¡Dios, como te odio!- se revolvió los cabellos con desesperación, quedando totalmente despeinado –Yo… yo… Esto es… ¡AAH!- gritó encorajado
Sintió que le tocaban el hombro con suavidad, y eso aumentó su furia, no quería saber nada de nadie, quería estar completamente solo para poder desahogarse…
-¿QUÉ?- gritó con furia, dándose la vuelta con tal rapidez que casi provoca que se caiga al suelo. Vio que un par de adolescentes le extendían cada una un papel en blanco junto con un bolígrafo, mientras le sonreían de forma tímida -¿Para esa estupidez me molestáis?- preguntó histérico -¡LARGAOS!. ¡NO TENGO TIEMPO PARA VUESTROS ESTÚPIDOS AUTÓGRAFOS!- les gritó -¡ESFUMAOS!. ¡YA!- las chicas salieron del parque casi corriendo por el susto
De nuevo se volteó hacia el barandal, ignorando a las personas que se le habían quedado mirando por el escándalo que estaba montando, y que comenzaban a murmurar cosas sobre él…
-¡Kai, eres un maldito desgraciado!. ¡Yo ni siquiera puedo hablar con Brooklyn, pero él sí puede llevarse a quien quiera a su apartamento!- se quejó
A su mente llegó una imagen que le hizo arder de celos y coraje. Recordó cuando entró en el apartamento de Kai y se lo encontró tumbado en el sofá, con ese chico sobre él. No pudo evitar imaginarse lo que estarían haciendo ahora: Juntos, en la cama, y… y… desnudos, pasándoselo de maravilla. Eso le hizo hervir la sangre. ¿Porque Kai no se había negado?. ¿Porque?… Negó con la cabeza, mientras se respondía mentalmente esa estúpida pregunta. ¿Y porque demonios iba a ser? Porque Kai no le quería, seguramente ya se habría aburrido de andar tanto tiempo detrás de él y no conseguir nada. Dejó escapar un suspiro quejumbroso. Y tampoco podía negar que ese chico era guapo, como todos los amantes de Kai…
-¡Yo puedo ser mucho mejor que ese arrastrado facilón!. ¿Porque no me puede querer solo a mí?… ¡AAH!. ¿Pero que demonios estoy diciendo?- gritó encorajado -¡TE ODIO, KAII!- gritó con todas sus fuerzas, sintiendo una pequeña parte de él desahogada
De nuevo volvió a sentir unos suaves toques en su hombro. Apretó los labios, deseando lanzar al río a esas estúpidas y molestas fanáticas. ¿Es que no podían dejarlo en paz más de diez minutos seguidos? Se volvió a dar la vuelta con furia…
-¡YA OS HE DICHO QUE NO TENGO TIEMPO PARA VUESTROS ESTÚPIDOS AUTOGRAFOS!- pero cual fue su sorpresa al ver que no eran fanáticas quienes estaban tras él, y su enojo se evaporó súbitamente-¿Tú?- preguntó, ligeramente sorprendido
-Hola, Tyson. Ya veo que ese tipo te ha puesto de mal humor-
-¿Qué tipo?- preguntó medio despistado -¿Cómo sabías que estoy aquí?-
-Je. Bueno, pasaba por aqui, y... solo tú gritarías en mitad del parque y a todo pulmón que odias a Kai- comentó riendo levemente. Tyson se ruborizó y desvió la mirada, deseando que la tierra le tragase por el escándalo que había montado para desahogarse. Seguramente, ahora Brooklyn pensaría que estaba loco o algo por el estilo –Pero es comprensible, yo también le odio, jajaja…- el peliazul le miró, sin entender
-¿Tú?. ¿Porque?-
-Porque quiere lo mismo que yo- respondió, pasando la mano por los cabellos enmarañados del menor, peinándolos un poco con los dedos –Aunque con la diferencia de que él te reemplazará por otro rápidamente, pero yo no lo haré- deslizó la mano a la mejilla y se la acarició lentamente, disfrutando de la suavidad de la morena piel
-Brooklyn… ¿realmente estás interesado en mí?-
-¿Cómo?-
-¿Me buscas a mí, o buscas a mi fama y dinero?- le preguntó sin rodeos
-¡A ti!- exclamó con rapidez -¿Porque preguntas eso?- interrogó, dejando de acariciarle la mejilla por la sorpresa
-No lo se. Creo que escuchar eso tantas veces acabó por meterme esa idea en la cabeza- rió sin ganas
-¿Quién te ha dicho eso?-
-Kai- susurró con voz neutra –El imbécil de Kai-
-¿Pero quien se cree que es ese tipo para ir hablando esas cosas de mi?- Tyson tan solo se encogió de hombros en respuesta -¿No me digas que tú te creíste eso, Tyson?- preguntó, temeroso por la respuesta
-Yo… bueno, no… no lo se- tartamudeó algo torpe, evitándole la mirada
-Tyson, recuerda que estoy interesado en ti desde hace dos años. Por aquel entonces no eras famoso, y aunque no te conocía en persona, me encantó tu forma de ser. Eso es lo que me enamoró de ti- el menor no dijo nada -¿Por eso me evitabas estos meses?- aseguró, totalmente convencido
-Mmm… Creo que sí- respondió, casi en un susurro
-¿Crees?- preguntó confuso
-……-
-Tyson, me importas mucho. Yo nunca te lastimaría, ni te cambiaría por otros- aseguró con firmeza, pero con voz suave
Las palabras de Brooklyn hicieron al menor sentirse bien, relajado, y querido, pero… pero no le hacía sentir lo mismo que Kai provocaba en él con tan solo mirarle, ese estremecimiento que le recorría por completo…
-¿De verdad?- preguntó dudoso y con poco entusiasmo
-Claro- sonrió levemente
Brooklyn se inclinó y besó al menor con calma, estrechándolo contra su cuerpo cuando sintió que su beso era correspondido. Eso le alegró enormemente, ya que en un primer momento pensó que Tyson le apartaría…
Delineó los labios del peliazul, impaciente por comenzar a explorar cada rincón y volver a probar el sabor de esa boca que le encantaba. No tuvo que esperar mucho para poder hacerlo, y el beso pasó de ser suave, a ser apasionado…
Tyson se entregó al beso y se abrazó a la fuerte espalda del pelirrojo, pero… había algo extraño. No sentía nada con ese beso, no sentía nervios, ni felicidad, no estaban las típicas mariposas en el estomago, ni su vello se ponía de punta. Era como cuando Kai le besaba tiempo atrás, sus besos no le hacían sentir nada. Absolutamente nada…
Hace unos meses, pensaba que los besos de Brooklyn eran los mejores, pero en ese momento no le encontraba nada de fantástico a los besos del pelirrojo. Era un beso como cualquier otro. Sentía que le faltaba algo, le faltaba alguien, le faltaba… Kai…
¡Oh, genial, ahora resulta que los besos de ese aprovechado le fascinan!. ¿Y porque diantres pensaba en los besos de Kai mientras le estaba besando Brooklyn? Debía sacarlo de su cabeza ¡Ya! Brooklyn le ofrecía algo que sabía que Kai no le daría nunca: fidelidad y amor verdadero. A parte de eso, se sentía protegido y seguro en sus brazos, cosa que con Kai nunca había llegado a sentir completamente…
Sintiéndose algo molesto consigo mismo por no poder dejar de pensar en Kai, se separó del beso, pero no del abrazo…
-¡Guau!. ¡No te imaginas lo que extrañaba el poder besarte!- confesó, con la respiración algo agitada. El menor tan solo le sonrió levemente en respuesta, sin saber que decir -¿Te puedo preguntar algo?- lo abrazó por los hombros y empezaron a caminar
-¿Qué?-
-¿A dónde ibas el otro día con ese Kai?. ¿Es cierto eso de que sois novios?. ¿Entonces era verdad cuando dijiste que no le odias? Si Kai es tu novio¿porque me has permitido que te bese, eh?- una mano en su boca, le impidió seguir con su interrogatorio
-Jejeje… Tranquilízate, Brooklyn. No es normal que hables tanto- rió nervioso, retirando la mano lentamente, para después responder –A ver… íbamos a patinar sobre hielo. Sí, era cierto que éramos novios- frunció el ceño –Y no solo lo odio¡lo aborrezco, y quiero matarlo con mis propias manos!- apretó y abrió los puños varias veces, pero rápidamente se volvió a relajar, no quería montar otro espectáculo –Y he permitido que me beses, porquee…- buscó las palabras que decir, pero no las encontró -… no lo se- murmuró
-¿No lo sabes?- arqueó las cejas de la impresión. Se detuvieron e hizo que el peliazul le mirara a los ojos -¡Tú me dijiste que yo te gusto!- le recordó
-Y-y… me gustas, Brooklyn- se mordió levemente el labio inferior, con nerviosismo
-¿Pero…?- le animó a seguir hablando, aunque con temor a la continuación, pero sabía que había algo más que Tyson no se había atrevido a decirle, lo podía ver en su mirada indecisa
-Pero no te amo- el pelirrojo bajó la mirada con tristeza, y eso hizo que Tyson se sintiera mal –Tú eres genial, Brooklyn, eres un chico fantástico, y te juro que siento deseos de golpearme por no haberme fijado en ti. Pero solamente me gustas, no puedo verte como algo más que mi amigo- le explicó, algo nervioso, pero con sinceridad en su voz –Yo antes tee… pero ahora no…- suspiró -Lo siento-
-¿Amas a Kai?- casi aseguró
-No- respondió de inmediato, con una repentina frialdad en su voz y desviando la mirada con enfado
-Mmm… Ya veo. Te has peleado con él- aseguró. Tyson apretó los puños y gruñó por lo bajo
-Ese… Ese Kai… ¡Lo he descubierto con otro!. ¡Me está engañando!- exclamó irritado
-¿Cómo?- preguntó no muy sorprendido, ya que se esperaba algo así
-Cuando fui a verle esta tarde… e-entre en su apartamento, y… lo vi besándose con otro. Con uno de los arrastrados que estuvo con él… y que estará ahora mismo- finalizó en un susurró, bajando la mirada con un brillo de decepción y celos en ella
-¿Ves?- le puso las manos en los hombros, con suavidad -A eso me refiero, él ya te ha reemplazado por otro. Pues tú haz lo mismo, reemplázalo, o mejor dicho, olvídalo y empieza de nuevo- sugirió
-¿Contigo?- preguntó, mirándolo de soslayo
-Me gustaría que fuera así, pero si yo no puedo darte la felicidad, pues con otro. Solo quiero verte feliz-
Reemplazar a Kai, olvidarle… Quería hacerlo, pero no sabía si podría lograrlo. Kai había terminado logrando que se enamorara de él, aunque no quería admitirlo. Y... antes de estar con otro que no fuese Kai, prefería estar solo…
-Por el momento prefiero estar solo- desvió un momento la mirada -¿Te apetece tomar algo en mi apartamento?- propuso de pronto para cambiar de tema
-Claro, vamos- lo abrazó por la cintura y se fueron de allí
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El peliazul se disponía a meter la llave en la cerradura, pero no pudo evitar mirar sobre su hombro derecho y contemplar con odio y resentimiento la puerta que había tras él, con los ojos entrecerrados y el ceño fruncido…
A su cabeza llegó la imagen de lo que seguramente estarían haciendo en esos momentos Kai y su… "amiguito". Su mandíbula se tensó y su cuerpo se puso rígido por unos segundos, fulminando esa dichosa puerta con la mirada. Finalmente volvió la mirada al frente y abrió de mala gana, dándoles paso a ambos chicos…
Pasaron una tarde amena y tranquila. Aunque el pelirrojo aún no se daba por vencido y seguía coqueteando con Tyson, disimulando muy poco, y en ocasiones nada, el interés que tenía en él y sus intenciones por conquistarlo…
-Mmm… Oye Tyson¿tienes planes para esta noche?- preguntó en un tono casual, pasando el brazo por los hombros del menor
-Pues no- con disimulo y lentitud, retiró el brazo de sí
-¿Y que te parece si salimos esta noche?- se arrimó al otro, pero Tyson se alejó un poco –Ya sabes… tú y yo solos- le propuso con una sonrisa seductora, mientras pasaba el brazo por la cintura del menor para que no se alejase de él y lo apegaba a su cuerpo –Aún recuerdo que tú y yo antes salíamos juntos todas las noches, y bailábamos sin parar- se acercó un poco al rostro del menor, el cual intentaba alejar esa mano de sí, sin éxito –Bailábamos juntos… muy juntos. Hace tiempo que no te veo bailar, y me encanta como te mueves- se acercó un poco más, hasta rozar los otros labios
-Emm… sí lo recuerdo… pero eso era antes…-
Antes de poder seguir hablando, sintió los labios del mayor posados en los suyos, presionándolos suavemente. Tyson se intentó apartar y apretó los labios de la impresión, no quería que Brooklyn le volviera a besar, no quería engañar a Kai. Pero recordó que "su novio" ahora se estaría divirtiendo con ese chico. Frunció ligeramente el ceño y abrazándose al otro con algo de brusquedad, separó ligeramente los labios, permitiéndole acceso a Brooklyn…
Pero… los besos de Brooklyn ya no le gustaban, no quería que le besara. Con un movimiento repentino y firme se separó del beso, pero al parecer eso al pelirrojo no le importó pues en cuanto cogió una bocanada de aire, volvió a besar al menor, esta vez apasionadamente. Finalmente, Tyson se relajó en los brazos del mayor, y acomodándose en ellos, se dejó besar y recostar en el sofá muy lentamente, ya que el pelirrojo no quería que el menor le volviese a empujar de nuevo. Cuando el aire de nuevo se les hizo necesario, se separaron. Brooklyn aprovechó para acomodarse sobre el cuerpo del otro con ágiles movimientos, y se inclinó para saborear el cuello del peliazul…
Tyson se estremeció ligeramente al sentir los besos del mayor descender a su cuello ¿Cuándo se había tumbado en el sofá?. ¿Y que hacía Brooklyn sobre él? Apoyando las manos en los hombros del otro, lo separó con suavidad
-Escúchame, Brooklyn…-
-¿A que hora paso a buscarte?- preguntó, esbozando una sonrisa
-A ninguna, no voy a salir- como pudo, se apoyó en sus codos –Quítate, por favor- cuando se vio libre, se separó todo lo que pudo del otro, sentándose en la otra punta del sofá
-¿Porque no?- se volvió a acercar, de forma disimulada
-… porquee… mañana trabajo, y tengo que madrugar-
-Eso no es excusa, yo también trabajo, pero no me importa perder unas horas de sueño por estar contigo. Además, antes también salíamos juntos cada noche, y nunca te has quejado sobre que tengas que madrugar al día siguiente- lo miró inquisidoramente –Dime la verdad-
-Es por eso, créeme. Es que como estamos terminando de rodar la película, el director nos está exigiendo más porque quiere que el final quede perfecto, y… llegó más cansado. Tú sabes lo estricto que es éste director, Brooklyn, no quiero que me llame la atención porque mañana llegue al estudio medio desvelado¿lo comprendes?- le puso su mejor sonrisa inocente, sabiendo que con eso siempre había convencido al pelirrojo
-Hum, sí- suspiró, para segundos después sonreír ampliamente –Se me ocurre una manera de estar juntos sin perder horas de sueño-
-¿Sí?. ¿Cuál?- preguntó poco interesado
-Si yo duermo aquí, no perderemos horas de sueño y estaremos juntos- le susurró de forma insinuante
A Tyson no le gustó para nada el tono utilizado por el pelirrojo, pero no pudo evitar sonrojarse levemente. Se puso de pie rápidamente al ver como el mayor se acercaba a él para besarle…
-¿Tyson?-
-Voy a tomar un poco de aire fresco- dijo sin más, mientras salía al balcón
-Voy contigo- se puso de pie y fue tras el menor –Bueno¿y que te parece mi idea?- Tyson le miró interrogante –Te parece bien que pase la noche contigo¿verdad?- el peliazul llevó la mirada al frente con seriedad
-… no-
-¿Porque no?-
-Brooklyn, déjalo ya¿quieres? Ya te he dicho lo que siento por ti, no me presiones- pidió
-Pero…-
-Oye, creo que yo ya me voy a dormir- se desperezó –Estoy cansado-
-¿Dormir ahora?- preguntó incrédulo -¿Pero tú has visto la hora que es?. ¡Ni siquiera son las nueve!- exclamó mirando el reloj
-Pero… hoy he tenido un día pesado y estoy cansado- miró al mayor; quería decirle que se fuese de ahí y que le dejase solo, pero no sabía como hacerlo de forma disimulada –Eeh, Brooklyn…-
-Ya, ya se lo que quieres decir. Me voy- Tyson se sorprendió, pero agradeció al cielo el que por fin pudiese estar solo –Nos vemos pronto-
Le dio un sorpresivo beso en los labios y salió de allí rápidamente, antes de que el peliazul le pudiese decir algo. Y con la firme idea en mente de volver a tener el cariño de Tyson. Si lo tuvo una vez, lo podría volver a conseguir, de eso estaba seguro. Y esta vez, se aseguraría de que ningún estúpido creído se lo arrebatara…
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El peliazul dejó escapar un largo suspiro y entró en la sala; miró el reloj, preguntándose que estaría haciendo Kai en ese momento. ¿Aún estaría con ese chico?. ¿Estarían juntos?… Quizá sí, después de todo, aún era temprano…
-¿Y a mi que me importa lo que haga Kai?- sacudió fuertemente la cabeza a ambos lados -¡Por mí puede hacer lo que quiera, con quien quiera!. ¡Me da igual!-
Se dirigió a su habitación, pero sus pasos le traicionaron y le llevaron frente a la puerta principal. Se detuvo en seco y llevó la mano al pomo de la puerta. Quería alejar a ese arrastrado del bicolor, quería darle la paliza de su vida y enseñarle que no debe de acercarse a Kai. Gruñó por lo bajo. ¿Qué más daba lo que él hiciese si Kai no se negaba a ese chico? Le dio un puñetazo a la puerta intentando descargar su rabia, para después irse corriendo a su habitación. Se dejó caer bocaarriba en la cama, y de mala gana se cruzó de brazos mientras fruncía el ceño. Estuvo así por bastante rato, fulminando el techo con la mirada como si fuese el culpable de lo que sentía en esos momentos…
Se puso de lado y su mirada se suavizó al recordar cuando el bicolor durmió con él las noches anteriores, en ese lado vacío de la cama. Sintió un hueco frío en el estómago, un sentimiento de abandono que le hacía sentirse triste y melancólico. Pasó la mano por la almohada e inconscientemente deseó que Kai estuviese con él en ese momento…
-¿Qué haré mañana?- se preguntó en un susurro, mientras continuaba pasando la mano por la almohada de forma lenta y despistada –No puedo actuar como si nada- lo que le dijo Brooklyn en el parque le llegó a la cabeza súbitamente /-¿Ves? A eso me refiero, él ya te ha reemplazado por otro. Pues tú haz lo mismo, reemplázalo, o mejor dicho, olvídalo y empieza de nuevo-/ -Mph… sí, eso es lo que haré- se volvió a poner bocaarriba –Que no se piense ese tonto de Kai que me muero por estar con él. No es nadie importante para mí- miró de soslayo la otra mitad del colchón y rápidamente volvió la mirada al techo –Puedo estar sin él perfectamente. Ya es hora de dejar el estúpido juego a un lado y continuar con mi vida como siempre- sentenció, cerrando los ojos
CONTINUARÁ… …
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Bueno, para las que querían ver a un Tyson celoso (que eran muchas) ahí lo tenéis, jejeje... No recordaba que esto venía antes del "Tyson vs. Tala" Os avisé con demasiada antelación. ¡Sorry! n.ñU
Este capitulo, es para: Kari Hiwatari. En agradecimiento por el fic que me está escribiendo a mi también n.n
Reviews contestados en mi profile, pincha arriba en: "Takaita Hiwatari"
Si alguien me va a dejar un review, que no lo haga por Log-in, porque la página no lo permite con mis fics
GRACIAS por sus REVIEWS a:
KARI HIWATARI
RAVEN KINOMIYA
OKAMI REIKO
KAILY HIWATARI
VAMPIRE PRINCESS MIYU
SENSHI HISAKI RAIDEN
HAKURA-BLACK
QUIMERA D.
KAT IVANOV
SAKURA-CHAN
MANA1989
NADESICO
GINNY -FLOR DEL CEREZO-
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