Un sabor a metal me recubrió la boca mientras observaba como Freddy acomodaba las cosas en una sala llena de cámaras.

E lugar, en pleno desordeno era poco iluminado por una luz central, las dos puertas, un escritorio lleno de papeles y cosas inútiles y en las paredes coloreado de posters y dibujos de niños chicos.

-Este lugar, antiguamente era del guardia de seguridad, pero, llegó un día en que no apareció nunca más por las instalaciones y ni de vista lo vimos aparecer...

-¿Porqué no?

-No lo sé-se encogió de hombros.-, se habrá aburrido del trabajo-suspiró-, de todos modos, estaría para nada, ya que, siempre nosotros vigilamos en lugar.

-¿Entonces para qué lo querían?

-Simple-sonrió-, él era la comida de la semana.

EL escalofrío recurrió toda mi espina dorsal, dándome la piel de gallina y la mala sensación otra vez.

-Pero, por desgracia: Escapó.

-...

-Y no comimos en el resto de esa semana-sonrió más-, así que, decidimos buscar la siguiente víctima, y, ¡Oh, mi metálico corazón! ¡Ángel de tules negros y alas del gran Principe Nocturno! Caí ante tí.-hizo reverencia.

Sentada, crucé las piernas y los brazos mientras arqueaba las cejas.

-Oh, ahora eres un poeta.

-Yo soy todo, querida-se apoyó en la pared.

-Mira vos. No lo sabía-sonreí.

-Todo...-murmuró.

-¡Que ya entendí!-él rió, suspiré avergonzada y miré a todos lados-... ¿Y los demás?

-Estan "preparando" las cosas.

-¿Qué cosas?

-La forma en la que te cocinaremos.

-¡Ay! ¡Angelito, la inocencia !-reí con sarcasmo, Freddy me ojeó con un recelo irrelevante en sus ojos cyan.

Sin decir ninguna palabra, se dejó de recostar y se fue por la puerta derecha, y estuve sola un rato hasta que noté una mirada violeta.

-Ummm...

-Oh, perdóname.-sonrió el chico que se acomodaba la corbata- ¿[Nombre], no?

-Aha...-él caminó hacia la otra silla que había bajo el escritorio y se sentó enfrente de mí.

-Llámame Bonnie.

-Ummm... si...

Rió.

-¿A mi también me tenes miedo?

-¿Eh?-me despabilé-, ¡N-No, claro que no! Es que...

-¿No te acostumbras?

-... Algo así.

Bonnie reía como niño, y eso que parecía tener unos dos años más que yo, tan simpático atinó a ser, y tan tibio cuando me abrazó levemente para darme la bienvenida al lugar.

La charla se hizo entretenida mientras esperé a que Freddy llegara, Chica, tras él, me observó con una sonrisa recelosa y confusa.

-Ya está todo, ¡Ven ven!

Miré a Freddy.

-Está todo bien, vé.

-... OK.

Chica me llevó a lo que sería un desván lleno de ropa, estas, eran tan coloridas como monocromáticas, era todo de ensueño.

Sacando las cosas del camino, abrió paso entre ellas y sacando del pestillo, abrió una puerta tras estas cosas.

Haciéndome pasar, ya empezaba a sentir el calor inevitable preferente del agua caliente.

-¿Esto es...?

-EL baño, claro-sonrió la rubia-, tomate el tiempo que quieras, ahora te traeré ropa.

-... Gracias-sonreí.

-De nada-fue tras la puerta, aunque hubo un mutis antes de que dijera algo más-, oh, y otra cosa... Freddy es así.

-V-Vale...

Espere a que cerrara la puerta, cuando me aseguré de que se había ido, y con tono de emoción, deje salir unos pequeños chillidos mientras me sacaba la ropa.

Cuando casi me sacaba la ropa interior, sentí la sensación que me observaban, y se acertó más cuando sentí ruidos tras la puerta.

Pensé que sería Chica trayéndome la ropa, pero, tal vez, era solo me imaginación.

Encogiéndome de hombros, volví los brazos para desprenderme el brasier, el ruido a rasqueteo se sintió en la puerta.

Acto reflejo, me tapé con la ropa y fui contra la pared para abrir la puerta, pero, esta estaba mínimamente abierta para mirar...

-Yerr... ¿Dónde estas, sirena?

-¿¡...?!

Un ojo brillante y canino observó desesperado tras el rabillo de la puerta.

-...

-Yarr... ¿Yer, otra vez me evito? Y eso que uno viene de bien.-suspiro.

Ahí caí quien era, sonaba al chico del parche de hace un rato.

-¿... Qué haces aquí?

-¡¿Eh?! ¡N-Nada!

-Vete.

-Pero, Lass...

-Ve-te.

Los gemidos como de cachorro disminuyeron a medida de que se alejaba escuché un ronco suspiro.

La voz...

-Perdónalo... ¿Ha hecho algo más?

Freddy.

-No-gemí-, estoy bien.

-... Bueno.

Del todo, cerró la puerta, dejándome sola y en silencio.

Me senté en la pared por no sé cuanto tiempo

Pero el agua perdió su calor y su niebla

Igual que cuando yo perdí toda mi esperanza y mi miedo

Y afronte que de ahora en adelante: No iba a ser la misma.

Chica había entrado, me preguntó como estaba el agua y si necesitaba algo más, a lo que no le contesté y se llevó mi ropa tarareando unas canciones.

Luego del agua entre tibia y fría, Chica me había dejado unas prendas de ropa nueva y un papel que rezaba:

"Si no te entra, lamento decirte que le pedirás alguno de los chicos algo de ropa :))

PD: Lamento también decirte que queme tu ropa en la cocina mientras intentaba plancharla. u.u Freddy ya me retó por eso.

PD2: No hay pizza. DD:"

Me puse la ropa... me quedaba chica. Ya sin saber que hacer, pegué un grito de lo cansaba que estada por las cosas malas del día, a lo que, alarmó a todos y más al... grandote.

Movió techo, piso y pared con tal de llegar hasta donde estaba, sujetarme de los hombros y con expresión de furia de titán preguntarme que me pasaba, a lo que empecé a lamentar y gemir como niña chica en plenos berrinches.

Todos suspiraron, Freddy me palmeó la cabeza con un gruñido bajo y se retiró murmurando algo que no llegué a escuchar.

-Freddy-le llamé antes de que se marchara.

-¿Qué?

-Esto... la ropa de Chica...

-¿Qué pasa con la ropa?-

-Me queda chica-ahí, fue la peor idea que metí, Freddy, alzo cejas y me miró de arriba a abajo.

-¿Está muy ajustada?

-A-Algo.

Arremangandose, el hombre se me acercó, me agarró la blusa y en menos de 5 segundos la había rajado de par en par, mostrando el brasier.

-¡¿QUÉ CARAJOS HACES?!

-Shhht...

¡La pollera, sí, también la pollera! Aunque, paro, apenas llegaba cerca de mis nalgas, donde se quedó más callado, me miró por unos segundos y bajó las manos.

Empezó a reír en lo bajo.

-¿Sabes que me tientas?

-¿E-Eh?-lo miré.

Él sonrío.

-Me provocas.-su mano tomo mi boca, paso la yema del dedo sobre los labios.

Empecé a temblar, mi cuerpo actuaba como si estuviera en el peor de los riesgos. El cuerpo empezó a hervir como si volviera a estar en el agua con cada cm que su rostro se me acercaba hacia a mi.

Cerré los ojos y esperé, los pocos segundos se me hicieron que no acababan.

-... Oye... ¿Qué haces?

Abrí un ojo, Freddy me miró arqueando una ceja y una mueca torcida.

-¿Hm...?

El pelimarrón suspiro sin dejar de reír en lo bajo, apoyó su pera en mi cabeza y siguió sujetándome con firmeza.

-Eres fácil de leer.

-¿A qué te refieres?

-Sé que esperabas que te besara.

-C-Claro que no...-Él suspiró-... es cierto.

-... Todo a su tiempo.

-¿Todo?

-Todo.

Llegué a levantar las manos, y inconscientemente, ya había devuelto el abrazo.

Las horas pasan, la noche cae, y quedo observando como Bonnie cierra una rejilla por fuera y luego tranca la puerta con cerrojo.

Chica estaba en la cocina, con Foxy, el chico del parche. Resultaba ser que ese chico es muy... hiperactivo, y muy reservado para sí mismo, así que se la pasa todo el día dentro de su escenario practicando un acto que jamás pudo terminar.

Freddy, preparaba una de las mesas que había, y me pidió su ayuda para que pusiera un plato y unos vasos de wiskey.

Chica llegó con las pizzas que chorreaban muzzarella y otras con otros condimentos, -Dios santísimo, parecía famélica, hasta ya babearía por comer un trozo- tras ella Foxy traía unas botellas de cerveza.

Todos se sentaron y esperaron a que yo los acompañara, ahí, en la mesa, sirvieron todo, pero en mi vaso ni una gota de alcohol.

-¿Qué paso?-pregunte algo enojada

-¿Qué cosa?-dijo el pelimarrón.

-La cerveza.

-¿Esta?-señaló, yo asentí-, ah, con que, quieres.

-¡Claro que sí!

-Lo lamento, eres menor-sonrió él.

-Tienes menos de 19.

-¿Y? He tomado peores y que resacas tuve.

-No, [Nombre], no te daré.

Los otros tres se acomodaron, Chica suspiró tranquilamente, Bonnie empezó a jugar con la comida y Foxy con una sonrisa apoyó los pies en la punta de la mesa mientras se inclinaba en la silla.

-Bardo, bardo, ¡Mandadla a la tabla, Fred! ¡Mandadla a dormir con los tiburones!-tarareó el pelirrojo.

-¿No tendremos una noche tranquila?-murmuró Bonnie.

-Nope...-gimió Chica escuchando-... ¡Oh, por la pizza! ¡Dale de una vez la cerveza, Freddy!

-¡Es una niña!

-¡Bonnie y Foxy también son pendejos, y toman!

-...

-No somos sus padres-gruñó la rubia.

-...-el oso chasqueó la lengua-, bieeen... ten.

Y sonreí.

-¿No hay bardo, Lass?

-Nah.-sonreí.-, a menos que, luego de la comida, el grandote quiera seguir la discusiones si soy taaan chica, como dice.

-Ya veremos-murmuró antes de tomar una última copa.

Asi fueron las cosas en las primeras tres noches.

Ambas, no dormí absolutamente nada, por que, primero que todo, no había lugar donde sentirme cómoda, ni siquiera en la silla; ellos a excepción de Foxy, hacían guardia recostados en lo que parecía ser un escenario, y la noche se pasaba en silencio, aunque, de vez en cuando, se escuchaba el tarareo marinero del pelirrojo o la tranquila melodía del bajo de Bonnie.

Chica era de levantarse a veces e ir a la cocina, pero en ese proceso de que la alumbraba a veces con la linterna que me proporciono Freddy, ella parecía estar en blanco, como sonámbula.

En ese tiempo, también noté la actitud en la que Freddy aportaba mientras con disimulo lo miraba.

Pasaba serio, caminaba con nerviosismos y a veces reía en lo bajo como si fuera un Santa Claus descompuesto.

Llegó a pasar casi a la semana en la que ya me iba acostumbrando a esos hechos, a las pizzas y a las burlas en la mañana que una de esas noches, cerramos todo hasta con mesas y sillas por la tormenta que se venía a azotar el lugar.

Esas horas, tip de la madrugada, me hicieron levantarme de la silla giratoria que había en una sala de observación para ir a la cocina.

Desatranqué la puerta derecha y prendí la linterna para alumbrar el camino hasta llegar a tomar agua y buscar algún resto de la comida. Caminando, me topé con el zumbido de algo en mis oídos, era una clase de música...

Llegando más de cerca, apagué la linterna y en silencio me dirigí al comedor principal.

Lentamente, me acerqué al escenario notando el gran traje de Freddy dándome la espalda y escuchando esa risita escalofriante.

-¿F-Fred...?

Él se giró, se me dio un vuelco al corazón cuando en su cara y en el resto de su ropa, fue iluminada por la luz del ventanal las manchas más carmines que vi.

-...

-¿E-Estas bien? ¿Estás herido?-pregunté temblando.

Se paró. Se paró y gimiendo como un perro lastimero, se me fue acercando, acto reflejo: retrocedí un par de pasos hasta darme contra una de las mesas.

Sus ojos... Sus ojos brillaban como los de una bestia, una bestia encelada y con más ganas de saciar su paladar degustador.

Cerca ya de mí, apoyó sus manos en los costados de la mesa, encima de las mías; jadeando y todavía gimiendo, no me miró, dejó caer su pelo sobre su rostro, y cuando miré hacia su dirección, las gotas tan espesas y con olor putrefactorio, cayeron sobre mí, empalagándome toda y mis pupilas se achicaron al ver su mandíbula desdibujada y los dientes de una persona normal eran realmente una hilera de cuchillas.

-... No hagas nada-me dijo.

-... ¿Q-Qué es esto?-susurré.

-No digas nada... a nadie.

-... Er-Eres un...

Alejó apenas la cara y me observó.

-... Me sigues provocando-amagó a sonreír, yo no le contesté-, déjame que te limpie eso.

Cuando bajó más hasta mi rostro, cerré los ojos y sentí una electricidad y un frío en mi ser cuando sus labios besaron mi mejilla con desesperación y se desvió a mis labios.

La noche no dejó de iluminarse, ni se quedó callada al igual que una caja musical.

...

¡Hola gente!

Perdón la demora del capítulo, tuve... bueno, distracciones que no me dejaban seguirlo del todo yyyy... eso ^w^U (Nota: Jamás mezclen la vida amorosa y amistades al mismo tiempo, te vuelve loca xDD Lo digo por que u know)

Admiren el tercer capitulo, que me costo como la fruta madre e3eU

Admito que, AMÉ la parte "liviana" y la "pasadita" eweU me dio una leve emoción -que, casi nunca me pasa- y la verdad me encantó "todo" como dice ahí (Nota 3 -si, 3, Ury no sabe contar- Recuerden siempre esa palabra, será clave de todo x3)

Y me estoy dando cuenta que esta historia parece más teatro que novela fangirlera de 5NaF xD Tal vez, es por que tengo costumbre de rolear y... bueno, eso, las acciones las hago antes o despues del dialogo yyy eso...

Bueno, los dejo, hasta el próximo capi~