Freddy quedó sorprendido al escucharme hablar con tanta fluides mientras el mordisqueaba el cuello con tranquilidad.
Cuando terminé de hablar dejé escapar un suspiro entre cortado mientras el terminó de clabar la hilera de colmillos cerca de la tráquea y paró al verme.
-Bueno... Será dificil.-tanteó él y miró al costado-... pero...lo veo efectible.
-¿Porqué no?-ladeé la cabeza y él lamió más las marcas.
-Ellos.
-¿Los chicos?
-Sí. Anda a saber si querrán, mira como los traumastes en menos de 5 minutos-sonrió él y miró a la cámara, los tres animatronicos estaban con las frentes pegadas contra las mesas y el único que reaccionaba era Foxy que tarareaba una canción al son del estilo pirata.
-Pero, si empezamos.
-Empezamos.
-Así es, no todo el trabajo haré yo-gemí, él lamió más
-No está mal...
-Así que...
-... Empezemos.
Sonreí tranquilamente, me bajé de sus piernas y él tocó mi pelo mientras respiraba con impaciencia.
Caminamos en el pasillo derecho mientras observaba todo alrededor, sí o sí empezaríamos hoy.
-Habrá cambio-dijo Freddy en mi oído y con un gruñido, todos miraron levemente por debajo de los brazos.-... Abriéremos de vuelta.
-Empezando ya-refiné con firmeza.
Foxy levantó la cabeza y dejó de silbar, se acercó meneándose como si una de sus patas fuera de palo y con una sonrisa se me acercó apoyando su garfio en mi muñeca.
-¿Qué haremos, muchacha?
Con una sonrisa, fui hasta las puertas, giré sobre mis talones y los miré.
-Primero que nada: Escobas y trapos.
-¡A la orden, capitana!-sonrió el pelirrojo y corrió por el pasillo como si fuera una bala de tiro errada.
Bonnie se levantó con Chica y dieron unos pasos delante de mí sin decir nada.
-Empiecen en arreglar las mesas.
-Ahí vamos.-dijeron ambos.
Freddy miré otra vez sorprendido y de brazos cruzados, se me acercó y se agachó a mi altura volviendo a mirar todo.
-... ¿Cómo lo hicistes?
-¿Qué cosa?
-Convencerlos.
-Ya lo estaban. Así que solo había que ordenarlos de otra forma... un tanto... femenina-le golpeé el hombro.
Se volvió a parar y se arregló el chaleco, me miró como enojado y sonrió.
-¿Y a mí que orden me darás?
-Sé que eres un flojo-negué-, así que, no lo sé.
-¿Con que... flojo, eh?-de improvisto me sujetó de las caderas y lamió levemente los labios.
Gruñí.
-¿Porqué aprovechas cada oportunidad para besarme?
-Tentación-sonrió él y se apartó-, es que me siento que voy volviéndome adicto a ti.
-Eso es imposible-negué y lo empujé más atrás cuando noté que los tres volvían.
Esperando ordenes, todos se dividieron para ocupar la mayoría de las salas. Freddy esperó hasta que le dijera que empezara a lavar la loza, aunque, la verdad era para morirse verle la cara de malhumor y asco cuando le dije que lo hiciera; según él era lo suficientemente "pulcro" para ensuciarse apenas la mano.
Pero él quería cambio de todo, ¿No? Todos haríamos el esfuerzo.
Me puse a limpiar con Chica los ventanales del local, así pasamos un rato hasta que vimos que la lluvia había cesado hace rato y podíamos salir a limpiar los alrededores.
Foxy se quejó, se quejó de que podían reconocerme así que me puso lo que parecía ser un telar pirata y un sombrero típico.
-Prevenir que curar.-dije sonriendo y salí afuera con una cubeta y una esponja.
Mientras que lavábamos los vidrios sentimos como un impacto resonó afuera y una voz maldiciendolo todo.
Bonnie se había chocado con Freddy en la cocina ocasionando que este se des-concentrara -si a eso se le llamaba concentración que lo limpiaba hasta con cada delicadeza- y se le había caído unos platos de las manos
-Es un incapaz.-negó Chica, yo reí.
Cayendo el sol, a penumbras entramos dentro del local de vuelta y trancamos todo.
En ese momento noté como Bonnie estaba afinando lo que parecía ser un bajo rojo y amarillo, Foxy terminaba de colocar un nuevo mantel en la mesa que brillaba intensamente y Freddy estaba colgado de una escalera arreglando los telones del escenario 1A.
Chica dejó las cosas en un rincón y se estiró pidiendo en ser la primera en ir a bañarse, nadie se lo discutió.
Me acerqué al escenario donde estaban todos sentados y los oí balbucear cosas por e cansancio.
-Ya no doy más-gimió Bonnie y dejó el bajo en un rincón del escenario.
-Yarr...
-No es la gran cosa-gruñó el gigante, los tres lo miramos-, parecen humanos quejandose.
-Uy, lo siento-gruñí-, los humanos somos tan detestables para los bichos del Inframundo.
Las miradas recayeron en mí.
-Así es, no sirven para nada.
-Ya veo, entonces, ¿Por qué sigo viva si soy tan inservible?
-Por qué te mantengo con vida.
-¿Vos?
-Yo.-gruñó y se bajó acercándose y me miró desde arriba-, si no fuera por mí, todos los que ves a tu alrededor te hubieran dejado hecha huesos-señaló a los dos hombres.
-...
Los miré, sus miradas apagadas justo se habían encendido como fuego. Temblé al notar como se relamían los labios como bestias pero Freddy gruñó poniéndose en medio.
-Ya saben que no-gritó-, ella será mí comida.
-Comparte el tesoro, camarada-gruñó Foxy sacándose el parche-, nos morimos de hambre.
-Ya odio comer las pizzas de Chicas, solo una mordida-sonrió maquiavélicamente el pelivioleta, Freddy gruñó mostrando dientes.
-No.
Di un paso atrás, Freddy miró.
-La están asustando-regañó él-, basta.
Ambos chicos suspiraron y sus ojos volvieron a estar sin vida.
-Perdón~-canturreó Foxy, Bonnie asintió.
-Enserio, no queremos comerte-oí decir de la rubia que volvía ajustandose la ropa-, no qeremos...
Esa noche no llegué a dormir bien del todo, además del frío de la sala me sentía incomoda, otra vez era la sensación de que alguno me miraban pero llegué a ojear media dormida como Freddy y Chica estaban en el escenario haciendo la guardia y Foxy se llevó a Bonnie a dormir al Pirate Cove, cuando cambié la cámara para ver a estos dos últimos, estaban tirados boca abajo en mitad del escenario tapados con frazadas deshilachadas.
Fijandome en el escenario de vuelta noté como Chica dijo algo y se levantó y Freddy la frenó y la volvió a sentar cabizbajo.
Seguí observando pero ambos giraron a ver la cámara cuando el click sonó en el momento; Freddy la soltó y Chica con un suspiró fue a la cocina por que enseguida sentí enseguida los ruidos provenientes de ahí... nota mental: cambiar la cámara de audio por otra mejor como las demás.
Volví a ver la CAM 1A, Freddy ya no estaba en el escenario.
-¿Dónde- -...?
-¿Estás de chusma?-sentí, giré y lo vi ahí apoyado en la puerta derecha, él y sus ojos tan brillantes era lo único que llegue a notar a oscuras.
-No puedo dormir-me excusé.
Me miró y suspiró, prendió la luz unos minutos y me levantó de la silla, se sentó él, me sentó ensima en forma contraria en que mi cara quedara contra su pecho y nos tapó a ambos.
En el momento que me apoyó contra su pecho, se inclinó a un costado para sacar la caja musical y tarareó.
Entrecerrando los ojos, me acomodé un poco más y apoyé la nariz en su cuello, olía a sangre, todavía tenía ese olor de ese día y era mezclado con el dúlce olor a miel.
-Eres un oso...
-¿Hm...?
-Un oso tierno-sonreí y cerré los ojos completos.
-... Sí, un oso...-sin verlo, hizo una mueca ya que sentí como se acomodo y dejó la caja musical sobre la mesa y me abrazó más
-La caja musical-susurré, él abrió un ojo.
-¿Qué pasa con la caja...?
-¿Siempre fue tuya?
-... Era de..-hubo un pequeño mutis-... sí, siempre mía.
-Es hermosa... Me hace acordar algo que escuche en el instituto.
-Hmm... Y es que no es la típica caja musical...-respiró-, es de Ouverture de Carmen.
-Eres todo un amante de la musica clásica-bostecé.
-¿Tú no?-me miró.
-Algo...
Acomodándose de vuelta, me acuné más en su firme cuerpo, tarareo la melodía de esa pieza de acto hasta que se terminó la caja musical.
-... quisiera llevarte a ver alguna obra de teatro.
-Nada mal-dejé decir
-Sshh... Vamos a dormir ya...
-Pero...
-¿...?
-Pero... tú... no... duermes...
-Haré el intento de parecer lo más humano posible... y... perdón por lo de hoy.
-Perdón concedido.
A la mañana siguiente desperté todavía apoyada en Freddy, este estaba con el cuello hacia atrás y su galera sobre su cara dejando escapar lo que parecía ser un ronquido -más bien era una clase de rugido-, gemí apenas y me volví a acomdar.
-Unos minutos más-susurré en lo bajo.
-Hmmm...
-¿'Tas despierto?
-Por más raro que creas, tengo sueño... déjame dormir, mujer.
-Heh... impresionante.
-Duerme-gimoteó.-... ya no siento las piernas...
-¿Me levanto?
-No... quédate... me das más calor.
-... U-Um... está bien...
Esperé un rato para volver a dormir, y sería nomás de 1 hora 2 dos que sentí que Freddy se acomodó, me agarró con firmeza y empezó a lamerme los labios dándome un escalofrío.
-Nooo...-gemí y le puse la mano en la cara, sujetó mi muñeca y lamió los dedos-¡...! F-Freddy... no empieces... recién comenzamos el día.
-Dame razones para comenzar el día-me dijo, yo abrí un ojo y sonreí.
-¿Qué quieres~?
-Lo de siempre.
Le hice bajar la mano y no me esmeré en acercarme por que él ya me había sujetado de la mandíbula para su brusquedad natural.
Pasando los pocos minutos me separé y con desesperación busqué aire.
-Que bestia.-chasqueé la lengua
-Hm-hm~
-... ¿Podemos levantarnos? Seguro los demás.
-Los demás ya os vieron durmiendo de todos modos-se inclinó hacia mí-, así que, empezaron a limpiar lo que faltaban hasta ahora.
Con un suspiro, miré como justo Foxy iba a la despensa enfrente a donde estábamos, nos observó, chifló y se metió dentro.
Me bajé acomodándome toda y bostecé.
-Vete a bañar, preparo algo para los dos.
-Oh, lastima, me pierdo verte cocinar a vos por una vez-sonreí, Freddy se sonó el cuello.
-Será la única vez que me verás cocinar.
-Bueno, que no se te queme-reí y me fui a bañar
No demoré en ir a bañarme, dejé todo y me metí mientras se calentaba del todo el agua.
Saliendo, me coloqué la ropa y me di cuenta que cada vez me quedaba más ajustada y ya no era la ropa interior que se veía a tres cuadras.
Caminé al sótano, abrí la puerta y bajé las escaleras prendiendo la luz.
En el lugar había 4 camas, en todas estas habían cosas de valor.
A los costados unos roperos y en los pies de las camas un mueble con una lámpara de luz.
Leí los nombres rezados en carteles como si fueran de circo, cuando llegué a leer el del gran oso Freddy Fazbear, abrí el placard y encontré unas camisas.
-Agarra cualquiera-suspiré.
Saque una de las típicas blancas y miré a las escaleras con recelo mientras me sacaba la ropa rasgada y me ponía la camisa. Esta, tan grande que era, me tapó más abajo casi llegando un poco más arriba de las rodillas.
Aproveché a sacarme el short y caminé de vuelta para salir.
-¿Esa es mi camisa?-oí decir al pelimarrón mientras servía el café.
-Sí.
-¿Por qué...?
-La ropa ya no me entraba-señalé.
-... entonces...
-Sí, estoy en bolas-gruñí y me senté agarrando la taza y un pedazo de pan.
-...
-¿Qué?
-... te queda bien.
-Gracias-sonreí levemente.
Luego de la comida, ayudé con los demás a limpiar.
Así pasamos por resto de... 2 semanas llegué a contar en el calendario.
El lugar era otro, teníamos que admitirlo: Volvía a ser el lugar que Chica me había contado.
La gran apertura fue en épocas primaverales.
Todavía, esa tarde, todos se aprontaban para la entrada, menos yo.
-¡¿Todavía no tienes la ropa?!-se preocupó Chica.
-Nope...
-Perfecto... ¡Completamos!-se quejó ella-, Freddy nos matará.
-ME matara.
-No, también es mi culpa, son lo demasiado flaca para que te entre mi ropa.
-No te preocupes-le dije y caminé por la sala de cámaras-, me quedo acá o me voy al Pirate Cove hasta que cierren y ya.
Chica me miró preocupada.
-Tengo una mejor idea.
-¿Eh?
-Pídele esto a los chicos: Un pantalón de tiro negro y una corbata de moño, una camisa con chaleco y telares.
-¿Qué se te ha ocurrido ahora, Chica?
-No lo sé, solo reza que salga-y se fue.
Corrí en busca de todo, los tres hombres me miraron como para matarme cuando hablé del tema pero cada uno cumplió.
En la tarde vi como Chica iba a contratiempo remodelando las cosas y agregando como si fuera una diseñadora de moda -jamás me lo esperaba de ella-.
A media hora de abrir, me mandó a ponerme lo que ella había terminado, era la clase de ropa que una maga usaría: Ropa justa y elegante como la que llevaban los tres hombre con el toque femenino de los tules cayendo por los hombros.
Para el toque final, Chica me incrustó una especie de glamour en el pelo al igual de lo que sería una galera pequeña que caía de costado con una pequeña rosa.
-Es de Freddy.-sonrió ella mientras se terminaba de maquillar-, lo lavé tantas veces que se achicó, él jamás se enteró, así que, me dio para retocarlo un poco.
-Eres increíble.-reí.
-Seré floja y despistada la mayoría del tiempo pero es que... es algo especial.
La abracé y le agarré de ambas manos, son reímos y nos miramos al espejo.
-Hoy daremos lo mejor.
-Así es.
-... ¿Te falta mucho?-pregunté.
-Para nada, vámonos, en 10 abrimos.
Los tres esperaban impacientes en la entrada del local, Foxy miraba con su ojo sano a travez de la cortina y con desesperación dejaba gritar a veces "Hay gente, la hay! Yo-ho-ho!"
Bonnie con pasividad sujetaba el bajo colgado de sus hombros al lado de Freddy, y sin decir que este estaba mirando con impaciencia mi llegada.
-Se tomaron su tiempo-sonrió Bonnie.
-Perfeccionarla a ella fue todo un escándalo-bromeó Chica y me sonrió, yo reí.
-Valio la pena, ambas se ven hermosas.-murmuró Freddy.
-Gracias.
Chica caminó arreglandose el collar hasta donde estaba Foxy, miró por la ventana y se sujetó el corazón con locura.
-¡Son muchos!
Freddy gruñó. Aplaudió para llamar la atención de los cuatro y todos los miramos.
-Nos quedan 5 minutos, así que escuchen: Primera noche, primeros nervios, lo saben bien.-tomó aire-, den lo mejor. Suerte.
-Vamonos acomodando-dijo Bonnie y caminó al escenario, Chica fue se me acercó.
-Va- -
-Ella se queda conmigo-miró Freddy a Chica, con una mirada y un bufido de frustración, la rubia se marchó a la cocina.
-...
-¿Pasa algo?
-Nervios.-gemí.
-Es normal... yo siento lo mismo...-me miró-, solo, saluda, cuando veas que ya no es necesario, vé y ayuda con las ordenes.
-... está bien.
Lo miré, sentí confianza.
Antes de que diera la orden, le llegué a acomodar la corbata y la galera.
-... Gracias.
-No hay de qué.
Firme, puse las manos tras la espalda y escuché como con un grito ordenó a Foxy a abrir las puertas.
Varias familias entraron por esa puerta, con emosión de ver el lugar tal cual era.
Miré con sorpresa todo mi alrededor y al igual que Freddy, él me levantó.
-Vamos. ¡Bienvenidos a Freddy & Friends Pizza!
La noche, esa noche, fue larga, por lo menos eso pasó hasta que noté como era ese tiempo.
Ví como las personas que conocía hace poco y ahora eran "familia" mía volvían a tener color... tal como en el lugar.
Caminé tomando ordenes y notando como Bonnie alegremente tocaba su bajo, Foxy corría con los niños jugando a escondidas y busquedas de tesoro, Chica preparaba suculentas pizzas y fainás y coo Freddy... como Freddy miraba con orgullo y felicidad el lugar.
12:00. Todo cerrado, empezamos a limpiar el lugar entre risas, contando las anécdotas de hace pocas horas y como Chica había preparado algo para comer y Foxy trajo del Pirate Cove lo que parecía ser vodka.
-¡Yaaarrr! ¡Camaradas, sé que esto no es ron, pero, a tomar!
-Espera un poco, no terminamos-rió Bonnie y siguió barriendo.
-Extrañaba esto-oí decir a Freddy, Chica asintió.
-Todos lo extrañavamos.
-Yo no pensaba que habría tanta gente queriendo venir al lugar-sonrió Foxy-, no después de todo.
-Lo sé.-asintió Freddy-, pero, miremos del lado de que eso ya pasó y esto ahora es... Todo lo que deseavamos cumplir de vuelta.
-Lo es-murmuré y llevé los platos a la cocina.
Cuando todos nos sentamos en la mesa a comer y a contar anécdotas, sentimos el ruido de la puerta.
Freddy se levantó al igual que Bonnie y Foxy. Chica y yo nos miramos.
-L-Lo lamento, ya... hemos cerrado-dijo Chica.
Sentí el ruido que hizo Freddy y como sus ojos se desorbitaron por un instante, pero, empezó a temblar y gruñir.
-¿Qué haces tú aquí?
...
¡Holiwis! ewe Toushé a todos.
No tengo mucho que decirles, solo preguntarles si saben quién es el que entró justo en ese momento. Dum dum dum~
Pronto subiré otro capitulo para que se desvelen.
¡Jaa nee!
