Como prometí, jueves actualizo! Bueno, solo no tomen diferencias de horario xD aquí son las 9:p.m. y ahora si no tengo excusa más que dormí como doce horas xD
¿Cómo están? Espero re bien!, yo re feliz de volver a escribir este fic y como podrán darse cuenta a su derecha hay una barrita y es más pequeña que las anteriores, lo que solo puede significar ¡que se nota que estoy de vacas! Y más tiempo para escribir, y más intenso (o así lo siento yo que ya no soy robot por la u) y más tiempo dedicado a ustedes
Así que después de esto ya les llegará mi testamento a todas y cada una de ustedes! Ya que ahora que respiro puedo dedicarme a esta hermosa parejita no tan crack :3
BTW ando con tiempo y ganas de one-shots si quieren un hirohiko (tipo al estilo el choque del auto de Isaka) me lo dicen y lo hago :3 solo que como todos mis fics llevan un hilo conductor me costaría un poco con Misaki y Nowaki, pero igual pidan veré como lo acoplo ok besos chicas y las veo en mi monologo más abajito oki (Ri, ya tengo anotado tu fic con el bebé ya de año y tantos xD)
Anna Kamijou se había encargado de realizar en un día todas las preparaciones para la boda, decoración, pastel, el abogado que los casaría, invitaciones, música, y demás excepto la invitación al padre de Akihiko que había sido hecha por parte de Satou y para su suerte, la única tarea de la boda que le encargó a su esposo fue bien cumplida debido a que podía visualizar a Usami Kanou hablando con su hijo. Vio un poco de tristeza en el rostro de Akihiko pero le dio poca importancia, cada quien reacciona diferente frente a un compromiso.
-Espero que la abuela y Hiroki les esté yendo bien- se dijo a sí misma Anna al notar que la mayoría de invitados estaban y Akihiko se encontraba frente al altar…
-Abuela, ¡no me lo voy a poner!-
-¡Es hermoso!, además seguro que cabes en él; yo era igual de delgada que tú cuando me casé-
-¡Es un vestido joder!-
-¡No me hables así niño malcriado!-
-¡Abuela!-
-Ponte mi vestido de novia ¡ya!- Hiroki se intentaba arreglar la corbata mientras la abuela se la desarreglaba para no terminar de vestirse y, hasta el momento le había, tomado aproximadamente una hora.
-¿ya están listos?- pregunto Satou del otro lado de la habitación
-¡No!-¡Ya!- respondieron ambos al mismo tiempo lo que hizo que el señor Kamijou dudoso abriera la puerta.
-La música ya empezó a sonar-
-Pero Hiroki aún no…- Hiroki agarró el vestido de la abuela y le quitó una de las rosas blancas que tenía sobrepuestas, colocándosela él en la solapa del saco.
-¿te parece?- la intentó calmar con una ligera sonrisa que le fue devuelta con el doble del tamaño.
-Nieto baka, estás hermoso- respondió sonriéndole mientras lo tomaba de la mano, para acompañarlo al altar.
Cuando pasó por el gran arco de rosas blancas en la entrada por inercia detuvo su andar y volteó a ver su reloj: 8:00 a.m; pero la boda comenzaba a las y media y, más importante, ¡Akihiko era el que tenía que caminar hacia él!, pero cuando lo vio esperándolo la única razón lógica fue voltear a ver a la abuela que le guiñaba un ojo.
-Dijiste 8:30-
-Sí te decía que harías el papel de novia, no lo permitirías- dijo la abuela mientras le daba a Hiorki un ramo de flores y lo empujaba con su padre para que empezaran a caminar hacia el altar.
-Hiroki- tomó el brazo de su hijo quien rápidamente le desvió la mirada echándole una mirada asesina a su abuela que prácticamente lo ignoró.
-Umm- Hiroki respondió quedito dejando a un lado la molestia al sentir el firme brazo de su padre estrechando el suyo.
-No sé si es cierto lo que dijiste... -comenzó a caminar Satou hacia el altar tomando a Hiroki consigo. Satou tenía una enorme razón para creerle a Gilbertson pues su hijo jamás hubiese querido decirle que se casaría por lo que la excusa de ocultar el fraude con la familia, explicación que proponía Gilbertson, sonaba muy coherente. Pero lo notó, lo notó desde el momento en que vio de nuevo a su hijo: su actitud, sus facciones, incluso aunque fuera terco algo había cambiado, y para alguien tan observador como Kamijou Satou, aunque Gilbertson dijera lo contrario, dudaba mucho que su hijo pudiera mentir, sobretodo por esa mirada. Suspiró volteando a ver a su Hiroki que le ocultaba la mirada, pero continuó hablando a pesar de ello
–…Pero tienes los ojos chocolate de tu madre- a penas oyó eso Hiroki lo volteó a ver dudoso –y la misma mirada que tu madre me da, es la que le das a Usami- Hiroki sintió taquicardia por una milésima de segundo en que también su andar se detuvo, pero Satou inmediatamente lo jaló mientras seguían el paso. –Si esto es lo que quieres, no tengo objeción.-
Hiroki tragó en seco mientras miraba a Akihiko, sus ojos achocolatados se enfocaron en su amor platónico, ¿había Akihiko alguna vez dejado de ser su amor platónico?. Nowaki tenía razón, toda la jodida razón del Mundo porque a penas lo vio; lo supo. Que podía mandar al carajo a su familia, a inmigración y a su propia dignidad de estar engañándose a sí mismo, con tal de cumplirle cualquier capricho a Akihiko, desde el más pequeño hasta uno que involucraba volver a sufrir en carne viva su amor no correspondido.
Porque desde pequeño había procurado siempre la felicidad de su mejor amigo, de su amor secreto, su primer amor, su todo desde que tenía memoria. Y miraba a Akihiko y su corazón latía rápido, y sus nervios lo delataban y no necesitaba de nada más que esos ojos violetas para convencerse que una y mil veces moriría por el peligris. Cerró los ojos levemente, mientras se le formaba un nudo en la garganta; qué no daría para que aquello fuera real.
Agachó la vista mientras suspiraba bajito, ya no podía engañarse, era estúpido pensar que Akihiko era un capricho, o un simple enamoramiento. Ahora hasta la palabra amar se quedaba corta para alguien que soportó más de veinte años de su vida un amor no correspondido y que aún así, siendo rechazado, ése corazón sólo palpitara así de rápido por una persona. Su vista volvió a subir y quedó vista en Akihiko quien por unos instantes le devolvió la mirada. Iba a desviar la suya pero se contuvo un momento; siempre supo lo que sentía por Akihiko pero ahora era distinto, ahora no iba a esconderse tras la figura de otro hombre, no iba a fingir que lo odiaba, y por nada del Mundo iba a bajar la vista como siempre lo había hecho, porque sólo por ésa milésima de segundo, quería ser egoísta y pensar que esa mirada que ahora le dedicaba Akihiko era de amor y no solo de agradecimiento por el favor que Hiroki le hacía.
Satou aprisionó el brazo de Hiroki para que éste lo volteara a ver y fue que Hiroki visualizó que ya estaba en el altar; se detuvieron y Satou besó en la frente a Hiroki, sabía que su hijo era lo suficientemente maduro para tomar sus propias decisiones y, aunque tuviera sus dudas, ahora más que nunca dejó aflojar su carácter para mostrarle a Hiroki que lo apoyaba.
Sin más soltó el brazo de Hiroki y le ofreció la mano de su hijo a Akihiko. Frunció el ceño, Akihiko no estaba feliz, lo cual Satou notó de inmediato pero solo pudo atinar a brindarle una mirada casi asesina mientras con un poco de esfuerzo soltaba la mano de su hijo para entregarlo.
-¿Ese es un collar de mujer?- fue lo primero que pasó por la mente de Hiroki. Se recriminó él mismo pues toda la noche se había quedado pensando en las palabras de Akihiko sobre "no quiero que seas mi amigo", sabía que tenían que hacer una farsa pero eso no les impedía seguir siendo amigos. Se lo quería preguntar pero el único momento que tenía se vio desperdiciado con su pregunta que para colmo sonaba a celos.
-Tu abuela me lo regaló- se limitó a decir mientras tocaba el dije rojo que cargaba en su cuello.
El abogado subió enfrente del altar para la boda civil y Akihiko contuvo el aliento mientras cerraba sus puños, ¿qué andaba haciendo el stripper allí? Le pidió con la mirada a Hiroki una explicación y a penas abrió la boca, el "Tesoro de Sitka" comenzó a hablar.
-¡Hermanos y Hermanas!, estamos aquí reunidos para unir a Kamijou Hiroki y Usami Akihiko en matrimonio- bajó la cabeza y les susurro a los novios –omití lo de sagrado porque no sé si siguen siendo vírgenes-
-Continúa idiota- fue la respuesta inmediata de Hiroki mientras levemente volteaba a ver si alguien había escuchado, por parte de Usami, no hubo respuesta alguna pues se encontraba ido en sus pensamientos. Volteó a ver a Hiroki pero nunca le devolvió la mirada y en cambio sentía que Gilbertson tenía su mirada clavada en él desde el público.
-Y celebrar con ellos el momento más importante de sus vidas, la unión de su amor…- y Akihiko ya no quiso escuchar más, lo había pensado toda la noche, en acabar con la farsa de una vez por todas antes que comenzara la boda; pero a penas vio a Hiroki entrar no pudo hacer nada, simplemente se quedó viéndolo casi boquiabierto cómo Hiroki se dirigía hacia él, ¿en verdad quería cortar con la farsa? Atravesó por su mente aquella pregunta, porque ver a Hiroki en esa situación le contuvo el aliento, y por un segundo creyó el poder morir porque allí estaba su sueño… haciéndose realidad. Pero a penas volvió a rememorar esa pregunta, se obligó a dejar de ver a Hiroki y comenzó a voltear a ver a su alrededor. Un fraude, un engaño a todos, eso era y toda la noche en vela le tenía más que confirmado lo que tenía que hacer.
-Yo- tragó en seco mientras levemente levantaba su mano.
-¿Eh?, todavía no tienes que hablar- le susurró el bar tender que ahora trabajaba de abogado.
-Pero necesito hacerlo.- volteó a ver a Hiroki y este movió ligeramente su cabeza adivinando lo que esos ojos violáceos reflejaban.
-¿No puede ser después?- preguntó el "abogado" en susurro. En respuesta Akihiko bajo la mirada-
-No- y sin voltear a ver a Hiroki se dio la vuelta dirigiéndose a la gente, vio a todos, centrando su vista en la familia de Hiroki, exhaló quedito y procedió a hablar.
-Di-disculpen la interrupción- se oyó un leve murmuro de las personas pero pronto callaron dejando a Akihiko el espacio para continuar-quiero comenzar diciendo a todos muchas gracias por venir, yo… sé que éste es el momento más inoportuno para hablar pero tengo algo que quiero, no, que necesito decir-
-Akihiko- Hiroki lo miraba consternado, no podía creer lo que iba a decir, iba a detenerlo pero la mirada violácea de Akihiko se lo impidió esa hermosa mirada decidida le decía que no había vuelta atrás por lo que se resignó a escuchar lo que diría.
-De hecho, es una confesión la que debo hacerles a todos ustedes. Yo, vengo de Inglaterra y residí en Japón por los últimos veinte años; sin embargo mi visa expiró, por lo que estaba obligado a volver a Inglaterra, pero me rehusé a ser deportado y la única forma de no irme de Japón era casándome.- Akihiko tragó en seco mientras bajaba la mirada para no enfrentar a la gente que seguía en un silencio monótono.
-Así que obligué a Hiroki a casarse conmigo- se oyó el tono de sorpresa de las personas opacado por la voz de Hiroki que le susurró que no siguiera, incluso esa petición le dolía por lo que respiró y obviándolo siguió hablando
-Conozco a Hiroki desde los diez años, cuando llegué a Japón, y nunca he conocido a alguien con tanta ética y buenos modales; supongo que es por ser un Kamijou- sonrió levemente- Hiroki es… es… mi amigo; y me aproveché de ello para fingir este compromiso y, engañarlos a todos.- Le estaba costando respirar y sus manos a los costados se ponían cada vez más frías, mientras intentaba no rememorar las palabras hirientes que salían de su boca… -Yo… había procurado no hacerle daño nunca y, con esto, te lastimé- lo volteó a ver y el rostro preocupado de Hiroki le atravesó el corazón por lo que rápidamente desvió la mirada. –No tengo palabras para expresar lo arrepentido que estoy por todo esto y solo quiero que sepan que fue mi absoluta culpa y que Hiroki no tuvo nada que ver.-
-Akihiko- y el aludido lo volteó a ver, y la expresión triste de Usami lo hizo adelantar un paso por inercia pero Akihiko se lo impidió haciéndose para atrás.
–Hiroki… sólo perdóname ¿sí?- no quería escuchar la respuesta, sus manos frías se hicieron un puño, le bajó la mirada y a penas escuchó una sílaba de los labios del moreno, lo interrumpió –Hiroki… yo… te explicaré por qué lo hice; espérame en tu cuarto, me iré a cambiar – su tono de voz monótono hizo que Hiroki dudara pero Akihiko obvió esa cara que le miraba preocupado y lo ignoró completamente, yéndose del establo en el que se había montado la ceremonia.
-Sé que vino en yet privado así que lléveme de regreso a Japón, ahora- le susurró audiblemente a Gilbertson, mientras éste salía detrás de Usami.
El murmullo de la gente se empezó a escuchar algunos se paraban, otros solo se le quedaban viendo a Hiroki que boquiabierto aún asimilaba todo lo que había dicho Akihiko. Iba a ir tras Akihiko pero la primera persona en detenerlo fue su padre que se había levantado.
-Tú no vas a hablar con él, lo haré yo- el ceño fruncido de Satou lo hizo quedarse callado pero aún así no le permitió avanzar un paso más.
-Yo, ¡espera!- Hiroki retuvo a su padre quien ya había hecho ademán de caminar hacia el peliblanco que ya no estaba al alcance de su vista.
-Hiroki, él…-
-Es su prometido no el tuyo Satou- respondió Anna cortando la próxima pelea que se aproximaba haciendo un pequeño silencio incómodo que Hiroki aprovechó
-Papá… solo necesito hablar con él- Satou no se convenció de aquello pero estaba seguro que era mejor que Hiroki le hablara por aparte a que Satou fuera a golpearlo hasta que se le quitara el enojo y a Satou, casi nunca se le quitaba el enojo.
-De acuerdo- esbozó molesto
-Anda corazón, nosotros nos disculpamos con los invitados- Hiroki se detuvo a ver la sonrisa adorable que su madre le proporcionaba y el guiño de la abuela que se había quedado al margen en la pelea; quedó sorprendido ante aquello, porque la conducta que esperaba era exactamente la de su padre que podía notarse en los ojos su odio pero jamás espero el apoyo de su mamá y menos de su abuela como reacción a la verdad. Estuvo a punto de preguntarles pero ahora más que nada tenía otra duda en la cabeza, por lo que bajó la mirada en agradecimiento sin atreverse a preguntar más.
-Él me dijo que lo esperara en la habitación, iré con él- se limitó a decir mientras se encaminaba hacia la mansión.
-Anna, por qué… no estás molesta- Satou se cruzó de brazos al ver a su hijo marcharse mientras su esposa conservaba aún la sonrisa-
-¿Qué no te diste cuenta? Eres hombre, supongo eres distraído en esas cosas- rio Anna mientras su esposo lo miraba confuso…
-¿a qué te refieres?-
-La mirada que Usami le da a Hiroki es la misma que tú me das-
AxHxAxHxAxHxAxH
Hiroki entró a su habitación, justo como había indicado Akihiko. Toda la casa se encontraba desolada como si no hubiese nadie lo cual proporcionaba un silencio enorme en que Hiroki comenzaba a ordenar sus pensamientos.
Camino hasta sentarse en una orilla de su cama, ¿en qué estaba pensando Akihiko?, después de todo el había sido el que había querido iniciar la farsa; hizo una mueca de disgusto, admiraba a Akihiko por ser alguien que hacía lo que se proponía, y no podía creer que hubiera desistido cuando habían logrado tanto.
Suspiró audiblemente y el eco se lo devolvió. De pronto aquellas palabras que le había dicho el día anterior retumbaron en su cabeza, "No quiero que seas mi amigo" "no siento lo mismo", sus enormes ojos chocolate se abrieron sobremanera al recordar aquello; ¿y si no se quería casar porque en realidad ya no lo quería ni como su amigo? Detuvo su aliento. Aquello podría ser verdad.
¿Y si se dio cuenta?
Cerró sus ojos instantáneamente y volteó la cabeza para varios lados tratando de quitarse esa nefasta idea, porque era una explicación lógica del porqué Akihiko podría haberlo abandonado en el altar, tal vez se dio cuenta de sus sentimientos hacia él y por ello ya no quiso seguir con la farsa, después de todo le había dicho aquellas hirientes palabras.
Su corazón se detuvo por una décima de segundo en que cerraba sus puños y exhalaba el aliento contenido, los minutos pasaban y se hacían eternos y Akihiko no daba señales de aparecerse y Hiroki cada vez pensaba en una y mil razones negativas por las cuales Akihiko había decidido cancelar el fraude; sin embargo un ruido ensordecedor lo hizo salir de sus pensamientos. Se dirigió a la ventana mientras un yet negro surcaba el cielo. Inmediatamente frunció el ceño.
Es él.
Ahora que lo notaba, la casa se sentía estúpidamente desolada por lo que a grandes zancadas fue hacia el cuarto de Akihiko y notó que no estaba, más que su mudada de ropa. El desgraciado ni siquiera se había ido a cambiar, y esa era en menos de una semana, la segunda farsa en que caía Hiroki. Quedó boquiabierto por unos instantes, con el ceño fruncido mientras regresaba a su habitación…
-No, no se va a salir con la suya- ¡una jodida explicación! ¡al menos eso! Todavía no le cabía en su mente cómo Akihiko podría haberse largado sin explicarle absolutamente nada; mínimo por todo el inútil sacrificio que había hecho, quería al menos una razón lógica ¡pero no!, Akihiko siempre lo tenía que enredar todo, haciéndole sentir una maraña de sentimientos que ahorita no estaba dispuesto a soportar. Regresó a su habitación, por su maletín, si Akihiko quería pelea, le iba a dar pelea, absolutamente por nada del mundo iba a dejar que ese fastidioso, tonto, malhumorado, sarcástico e incomprensible hombre lo dejara sin decir al menos que lo odiaba por sus sentimientos. Abrió rápidamente su maletín para buscar sus documentos y su billetera para largarse hasta el fin del mundo si era necesario para buscar al estúpido que lo había dejado en el altar sin explicación alguna.
Sin embargo, su maletín se encontraba vacío y en lugar de su visa y demás documentos había un pequeño papel doblado que lo hubiera tirado de no ser porque en el frente del papel estaba escrito su nombre. Con letra más que conocida para el castaño. Cerró la mandíbula con fuerza y frunció levemente su nariz mientras suponía de quien era la culpa que no estuvieran sus cosas. De pronto cayó en la cuenta que Akihiko lo tenía planeado, ¿desde cuándo? Hubiese querido saberlo, pero ahora solo tenía aquel papel que de seguro le daría la explicación que buscaba.
Desdobló con cuidado el papel con cuidado pero antes de leerlo desvió la mirada, ¿en verdad quería saber lo que contenía aquello?, por una razón había ocultado sus sentimientos todo aquel tiempo; porque temía que si los revelaba Akihiko lo rechazaría de inmediato, inclusive rechazándolo como amigo. Ése había sido su miedo más grande desde que tenía memoria y por ello había preferido ser su amigo a cambio de quedarse a su lado para siempre, como lo había pensado desde pequeño.
Aún así no pudo evitar abrir aquel papel el cual comenzó a leer haciendo que inmediatamente sus facciones de enojo cambiaran sobremanera… una oración, solamente una oración fue necesaria para que Hiroki no pudiera sostenerse en sí yendo de a poco a su cama mientras sostenía el papel con fuerza y murmuraba un silente "baka" que desaparecía entre sus pensamientos que se tornaban cada vez más confusos
"Sé que ésta es la manera más cobarde de decírtelo, pero lo oculté hasta ahora para poder estar a tu lado siempre… Te amo"
Sus ojos achocolatados no daban crédito a lo que leía una y otra vez, lo leía y mientras más veces lo leía su corazón palpitaba increíblemente más rápido; no podía ser, incluso estaba seguro de que era la letra de Akihiko, la nada caligráfica letra que tenía por escribir rápido a mano, sin embargo, lo escrito en ella era prácticamente imposible. -Eso significaría…- Susurró Hiroki audiblemente, pero sus oídos solo escuchaban el latir de su corazón. Si eso era una broma de mal gusto… no, Akihiko jamás haría eso. Akihiko… Akihiko… Akihiko… Hiroki parpadeo volviendo en sí, seguía sin obtener respuesta y quería una explicación para aquella oración que en estos momentos solo significaba para él un acertijo indescifrable porque si fuera cierto….
-Porque si me… amara, no se hubiera ido…-
Wow, la jodida inspiración está presente y me siento estúpidamente feliz (y creo que han visto en mis notas muchas de mis facetas exageradas) y les agradezco el compartirlas conmigo porque sé que están leyéndome y no saben lo bien que se siente cuando me responden :3 es como wuaaa me gustó, les gustó, gustó! (saben, creo que me doy a entender en mis fics pero no tanto en las notas de autor)
En fin chicas, aquí no las consumo tanto leyéndome para que les dé tiempo a escribirme cofcofindirectadereviewcofcof xD las quiero chicas y hasta el otro lemon, em es decir mínimum ;)
Y finalmente E te respondo por aquí :3 Yo también! No tenés idea cuánto me dolió que Hiroki dijera eso "tu amabilidad me lastima" es prácticamente destrozarte y te juro que esa es en parte la razón por la que hice este fic y puse a Akihiko como está hasta ahorita… destrozado, merece sufrir porque Hiroki ha sufrido por muchísimo más tiempo u.u :3 y aquí está la declaración xD supongo fue al estilo Akihiko, pero con eso Hiroki no se va a quedar quieto te lo aseguro, mil gracias por tu comment :D me alegró saber que también odiaste a Akihiko por ser tan baka u.u esa Nakamura le tengo un odio-amor bien raro xD
