Nota Ury: Otra vez, advertencia de que la Reader se pasa con Fazbear~

...

-Ah... pará...

-¿Qué pasa?

Miré a la puerta del Backstage con recelo a medida de que ajustaba más contra Freddy y suspiraba.

-Nada. Me pareció oír algo.

-No me asustes.-sonrió él y siguió.

Sujetándome más de las piernas, corrió el vestido más hacia arriba. Según él, le "molestaba" en cada momento en que daba una estocada.

Lo mismo pasaba con sus pantalones, eran "jodidos".

Jadeante, me sujetaba más de sus hombros mientras con fuerza me arrebataba todo y me pegaba contra una de las paredes de madera con desespero.

Desde ese... día, se volvió más activo, más posesivo, y siempre me incinuaba para eso.

Las primeras veces, fueron horribles, sentía que mis piernas se habían roto y no podía caminar, a lo que tomé de excusa de que me lesioné el tobillo y por eso andaba coja.

Luego se volvió una clase de "rutina".

Aprovechamos cada momento posible para pecar en el lugar.

Tras escenario, en el baño, en el Backstage -como ahora-, el vestíbulo, la sala de cámaras...

Muchas veces corrimos el riesgo de que alguno nos viera.

Llegaba cierto tiempo después de que cuando volvíamos a abrir, de vez de antender los clientes, nos fugamos como dos niños a escondernos y a conocer más la anatomía del uno y del otro, jugando por un largo rato y volver para luego decir que "no había pasado nada."

Pero gracias a que Bonnie despistaba a la celosía de Chica, la torpeza de Foxy o la simple curiosidad del humano de Mike, eran simples salvaciones.

Curiosidad del humano... ¿Desde cuando decía eso de los que eran como yo...?

¿Acaso ya no me "sentía" humana?

Miré a Freddy por un instante mientras le mordía levemente el labio.

Procediendo con los besucones y mordidas mientras que nos agitamos y empezamos a gemir en sincronía.

Sentía su masculinidad tan dura dentro de mí, y mí ser tan ajustado contra todo.

Estaba cerca.

Apoyé mi cara en su cuello y le mordí al acto en que se había corrido dentro de mí.

-Maldita sea...-mascullé.

-¿Eh?

-Te has corrido mucho.

Él suspiró apartándose y volviéndose a subir los boxers y los pantalones, miró levemente hacia mis piernas y se agachó acercándose.

Temblé levemente.

-¿Q-Qué haces?

-Limpiarte.-contestó.

Me apoyó contra la pared y empezó a lamer con tranquilidad; me tapé levemente la boca mientras empezaba a gemir lascivamente, lo miré.

Siguió lamiendo el clítoris un rato hasta ver que no salía nada más.

Pasándose el puño, me miró lujurioso y se relamió sonriente.

-Listo.

-Dios, ¿Cómo eres capás de...?

-¿De ser tan...? Oh, mi reina... soy un demonio en el endoesqueleto de un humano, es obvio que haré las cosas más repulsivas que puedas imaginar.

-Ya me lo demostrastes.-gemí y levanté las panties del suelo.

Él miró a la puerta.

-Debemos volver, nos esperan.

Sonriente esperó a que me arreglara el pelo y volviera a pasarme la mano por la cara para sacarme el sudor que corrió el poco maquillaje que llevaba esa tarde.

Arreglandome las partes traseras, salí delante y observé como todo el mundo seguía en lo suyo.

Freddy miró ensima de mí y sonrió a mi oído:

-Te veo a fin de turno, princesa.

Con una pequeña sonrisa le besé y me retiré a donde estaba la pelirrubia tomando ordenes.

-Perdón por la demora.-susurré ajustandome el delantal.

-Demorastes.-bufó ella-, ¿Qué tanto te cuchicheas siempre con Freddy? Ya sé bien que son pareja y tooodo lo que quieras decir, pero, enserio, ¿Hasta dentro del trabajo se distraen?

Reí.

-Perdón, perdón, es que... Boss quiere que haga ciertos "trabajos" para él luego de que cerremos.

-Pero, todo estará cerrado luego de eso.-oí decir a Foxy que pasaba con una manada de niños tras él vestidos como si fueran piratas.

-Lo sé.-asentí.-, pero, saldré con el a hacer esos trabajos.

-¿Y qué van a hacer?-preguntó el pelivioleta a unas cuantas mesas.

-Comprar más cosas comestibles.

-COSAS-rió Bonnie, Chica sonrió.

-Ya entendí.

Chica negando entre risas me entregó las ordenes pedidas y fui a la cocina buscando las comidas para las mesas.

Moviéndome con agilidad en los pocos lugares bacantes llenos de niños, llegué a entregar las ordenes y fui a por más con los demás.

En todo el rato, miraba a Freddy saludar cordialmente a las familias que venían de aquí para allá.

Noté como unos niños se le acercaban y le cinchaban del pantalón, y él con una sonrisa paternal los consentía ante todo. Las familias estaban encantadisimas con la forma de que Fazbear dirigía el local.

Antes de que todo el mundo se fuera, todos limpiavamos los restos de las mesas con los demás empleados.

Llegó a entrar una pareja joven y contemporánea, el gran oso los saludó como si los conociera de toda la vida y pocos segundos después buscó con la mirada algo.

A mí.

Sacudiendo la mano como señal, dejé la última entrega y sacándome el delantal me fuí acercando.

Chica miró levemente.

-¿Qué harán estos dos aquí?-la oí decir mientras me alejaba, al parecer, ambos hombres, tanto como el conejo y como el zorro, le habían negado la respuesta.

La mujer, de vivos colores de pelos y ojos violetas traslucidos con su piel mezquina, me observó por un principio hasta que levanté la vista más arriba al hombre que tenía el pelo atado de color negro azabache y ojos ámbar y piel canela.

-¿Es ella?-dijo la mujer con una voz tan serena y maternal

-Así es.-sonrió con orgullo el demonio pelimarrón y me sujetó de las caderas-, ella es [Nombre-Apellido], mi pareja.

-Vaya, encantada de conocerte.

-El placer es mío...-sonreí con timidez esperando respuesta, el hombre que acompañaba a la mujer habló.

-Descortesía de mi mujer, perdonala.-sonrio él mostrando por unos segundos la misma hilera de colmillos quel resto del grupo-, soy Dimitri Dálaras, y ella es mi mujer, Anhelis* Dikmutt.

-Son amigos de trabajo.-susurró a mi oído el oso.

-Vaya, Fazbear, no sabía que eras de las... humanas.-sonrió la mujer y me observó-, eres toda una dulzura, querida.

-Muchas gracias por el cumplido, déjamelo devolvértelo.-sonreí levemente, ella aplaudió apenas. Observé sus manos, tan delicadas y llenas de anillos de oro y plata y uñas uñas largas y pintadas de un color caramelo perlado.

-Oh, creo que nos llevaremos muy bien.

-¿Quieren hablar tranquilas las señoritas?-musitó Freddy, Dimitri sonrió negando.

-Siempre haciendo sociales, Ann.

La mujer dejó caer unos rizos rojos cobrizos sobre su cara y con una sonrisa pícara agarró de ambas manos como si fuéramos las mejores amigas hasta ir a una de las mesas vacías cerca de los dos hombres; estos, apenas nos sentamos, empezaron a reír y se dieron un abrazo amistoso mientras comenzaron a hablar.

-Dime.-comenzó apoyando la pera en ambas manos con delicadeza y entrecerró sus ojos, sus pestañas resaltaban como nunca había visto antes, ¿Serían reales o postizas? No, ella debe ser un demonio de todas formas, está con uno, ¿No?-, ¿Qué sientes ahora?

-¿Perdón?

-Me refiero, a qué sientes respecto al gran demonio que tienes ante tus pies, querida.

-¿Fred? Oh... él... es todo.-sonreí mirando a un costado y suspiré enamorada.

Anhelis rió risueña.

-Ay, el amor.-cerró levemente los ojos suspirando-, es lo más hermoso de los seres humanos, es una pena que nosotras no podemos sentirlo.

La observé por un instante, bajó las manos por unos segundos y se abrazó a si misma, como si buscara refugio en sí misma.

-Entonces... ¿Quieres decir que...?

-Dima es mi pareja arreglada. Así son las cosas en el otro mundo.-explicó ella-, ahí, los demonios eligen a la mujer que quieren, y se hace un pacto obligatoriamente. Luego de esto, la pareja es para siempre. Y es la sucesora de la sangre.

-Pero, de cierta forma, ¿Eso no es...?

-Nada que ver.-negó-, eso ni se quiera se parece a lo que ustedes llaman enamorarse.

La volví a observar y luego cambié la mirada a ambos hombres que nos observaban concentrados mientras bebían unas botellas de cerveza con el resto del grupo.

-Eres una suertuda, ¿Lo sabes?

-Ya me lo han dicho.-dije con vagueza, ella negó riendo.

-Me refiero a que... te has encariñado con un demonio, uno de los más queridos por allí

-Es lo que dice la gente.-sonreí, ella volvió a cerrar los ojos sonrientes.

-Tienes cada actitud.

Volví a mirar a Freddy por un instante, él sonreía placentero mientras hablaba de quien-sabe-que-cosa con Dimitri.

-Te tengo envidia.

-¿Porqué?

-Lo amas. Y él ha pagado mucho por... imitar lo mismo.

-Yo no entiendo por que no pueden ser como los humanos.

-Oh, querida.-bufó-, los demonios y súcubos no podemos sentir ya que somos otros seres. Así que somos muy diferentes a los que los humanos son realmente. Podemos hacer lo posible para parecernos a ustedes, pero, no basta a veces, ¿Sabes?

Asentí.

-¿A qué quieres llegar?-fruncí ceño, ella abrió los ojos más de lo normal, sorprendida.

-Vaya, si que él tenía razón cuando dijo que eras muy astuta...-sonrió-, voy al grano: Cuida de él. Está haciendo lo imposible por tí, ¿Tu alma tiene tanto valor para él que quiere hasta renunciar a todo?

Ahora era yo la sorprendida.

-¿Qué él qué?-levanté tono, el gran oso observó con nervios hacia aquí.

-Solo digo... que él está... fuera de control, ¿No te parece?-miró hacia ellos-, ya... no razona como antes.

La observé y dí vuelta el tablero de ajedrez.

-¿Cómo se conocen tú con Freddy y tu marido?

-¿Él?-ladeó la cabeza pensativa-, fue hace tanto... eramos unos niños.

-¿Los demonios pueden ser niños?-suspiré sorprendida.

Ella asintió sonriente.

Noté como Freddy ladeó la cabeza levemente hacia acá, como si estuviera escuchando.

-Claro que sí. Por suerte, a diferencia de otras especies, podemos quedar embarazadas las mujeres y tener hijos. Así que, podría decirse que hay niños demonios. Y ahora me hiciste acordar lo tierno que era tu pareja.

Tragándome la saliva con nerviosismo, la palabra embarazo quedó resonado en la mente. Olvidaba admitir que en todas las ocasiones que tuve encontronazos con Fazbear fue sin protección.

Perfecto, [Nombre], eres una tarada con título, y además, toda una perra.

Anhelis, me miró extrañada y preocupada.

-¿[Nombre], estás bien?

-Me sorprende oír eso.-mentí-, saber que... si pueden ser como los humanos.

-Ya veo.

-¿Y qué más?

-¿Qué más...?-ladeó la cabeza.

-Sobre Freddy, ¿Cómo era de niño? ¿Su familia?

Ella ahí ya negó.

-No te podría contar.

-¿Porqué no?

-No me dejan, preguntáselo por tí misma. Eres su pareja después de todo.

Dimitri se paró dejando la botella vacía y miró hacia acá, Freddy se levantó igual.

-Anhelis, tenemos que irnos, es tarde.

-¡Claro...!

Ella se levantó, me volvió a agarrar de las manos y volvió a sonreír.

-Me encantó hablar un rato contigo, [Nombre], tal vez, nos encontremos en otro momento y con más tiempo.

-Seguro.

La acompañé de vuelta con los demás hasta acercarme a Freddy y me este me sujetara por las caderas.

-Bueno, fue divertido verte, Faz.

-Hm-hm. El gusto es mio, Dima.

-¿Nos veremos allá?

-Si alguien se digna a ir, te veré.-sonrió. ¿A qué se refería?

-Bueno. Nos vemos, entonces.

-Adiós.

Con unos saludos más al resto, se retiraron del local.

Al fin de al cabo, quedamos los de siempre.

Todos suspiramos.

-Qué tensión.

-Raro que ellos vinieran...-murmuró Foxy.

-Solo fue una vicita rápida, ellos no se quedan mucho en este mundo.

Miré a otro lado.

-[Nombre].-llamó Freddy-, ¿Ann te resultó agradable?

-Claro que sí, me explicó bastantes cosas interesantes.-sonreí.

-¿Ah, si?-preguntó Bonnie-, ¿Cómo qué?

-Oh, cosas de humanos.-mentí.

Chica rió.

-Claro claro. Humanos.

Freddy besó mi frente y mandó a todos a dormir, nosotros nos quedamos en el escenario, ensima de él le empecé a besar.

-Eres un atrevido.-mascullé, él me miró dudativo-, me has elegido para toda la eternidad.

Él besó mi cuello con tranquilidad.

-... en fín. Escuché otra cosa también...

-¿Ah, sí?

-Eres como un hombre normal, así que... puedo llegar a quedar embarazada.

-Así es.

Le golpeé la cabeza.

-¡Y no usamos protección!-lloriqueé, bufó.

-[Nombre], debe ser un caso RARO para que quedes embarazada, no te preocupes, es imposible que eso pase.

-¿Seguro?-le miré con los pelos en la cara.

-Seguro.

Sonreí. Pero por dentro me desgarré el alma.

-Bueno. Suena bien eso.-mentí.

...

*Anhelis= Se pronuncia Ángelis. Solo anoto eso.

Morí con este capítulo, y no sé por qué.

Hoy casi ni lo podía subir por que estuve toda la tarde en la casa de mi BBF haciendo cada tontería. -Y no dormí nada, desde ayer, acá en Uruguay se adelantó una hora más, y eso me afectó, no me dejó dormir y hasta las 2 o 3, no dormí. Y 3 horas de descanso me puso muy idiota y risueña hoy, además de estar cabeceando como loca.-

En fín, disfruten como siempre mis lectoras y festejen conmigo que en este capitulo... *Redoblante de tambores* ¡1,700 Views! Oh, Zalgo, no saben lo emosionada que estoy que a este paso tenga tantos Views! Muchisimas gracias! Ahora para festejar, ustedes decidiran algo para el fic, lo que deseen.

Oh, gracias a Mexico -170-, Chile -103- y Venezuela -92- por ser los tops de Views del fanfic! Felicidades!

Freddy y yo, estaremos emosionados mientras hagamos los próximos capítulos.

Sigamos avanzando, gente! Mil gracias!

Reviews:

Rebeka-KH: Salseo de ahora en más amiga -/¬/- Fazz-Fazz es un loquillo, se inventa cualquiera por llamar la atención (? A mi, por ejemplo, me la llama andando sin camisa por toda la casa -deja las drogas, Ury- y lo de la muzzarella, sinceramente, fue algo que yo pensé cuando... bueno, roleaba y dije "Wii! Muzzarella! La adoro! Quiero muzzarella!" sabiendo ya ese mal pensamiento ewe

Crystalchan2D: Oh, yeah, soy maldita -u- Bueno, hola y bienvenida al fic, sientete a gusto mientras sigas leyendo. Me agrada saber que te causó esa reacción sorpresa el capitulo. Sigue asi!

Lukagasai: *Mira el helado* Nee-sama~ yo quiero más que helado uwu Además, ya me he llenado con otras cosas ewe fufufufu...

Karoru Gengar: *Se baja la cabeza de animatronic* C'mon bitch! Ven contra Mami! *Risa malvada mientras saca granadas* Ataque! Gyaaah!

uwu Bueno, ya. Empecemos con las cosas buenas, honey!