Hasta qué la muerte nos separe

No… es por toda la eternidad

Por Amelia Salazar Smeraldtsuki

Capítulo 5-historia 3-2 Isla de Pascua

Y así el joven Syaoran zarpó en su lancha sin saber a dónde iría… pero de una cosa estaba seguro a las islas cercanas no podía ir porque todos se conocían y supuestamente le iban a decir a Meiling que lo habían matado para darle una lección y si llegaba a una isla en donde pudiera ir Meiling efectivamente su vida corría peligro si lo encontraba.

Y cómo sabía de la ubicación de las otras islas tomo rumbo para el otro lado… no sabía si iba a encontrar alguna otra isla o si llegaba al fin del mundo y se caería… lo único que sabía era que se tenía que alejar de donde había vivido toda su vida para salvarse.

El primer día navego con la esperanza de pronto encontrar otra isla, para la época que era ellos solo conocían esas islas, no sabía de la existencia de continentes, ni que hubiera más islas, mucho menos que el planeta era redondo, su mundo se resumía al grupo de islas que había a su alrededor.

Si pensó que a lo mejor encontraría otra isla que estuviera más alejada de la zona donde ellos conocían, también existían los relatos de animales monstruos enormes devoradores de hombres, por eso todos tenían solo un límite a donde podían navegar sin que corrieran riesgos.

Sabía de la existencia de tiburones y también delfines.

Los tiburones se lo podían comer en un instante, pero si había cerca delfines ellos lo ayudarían.

Los pescadores le dieron la barca más grande que tenían para darle la oportunidad de que llegara a cualquier otra isla que no estuviera cerca de donde ellos vivían y tuviera los elementos indispensables para sobre vivir.

Llevaba redes para pescar, algunas viejas, pero también le dieron redes nuevas, para ayudarlo lo más que pudiera en el vieja, nadie sabía que pasaría en el viaje, o si llagaría a algún lugar.

O cómo todos sabían podría llegar a la orilla del mar y caerse.

Para todos en la isla era un vieja a la muerte, pero de alguna forma era una oportunidad de sobre vivir que le dio el príncipe Touya, porque bien el príncipe Touya podía haberlo matado porque su prometida la princesa Meiling se había fijado en él.

Ya llevaba tres días navegando cuando una gran tormenta lo atrapo, era imposible dirigir o tratar de dirigir la embarcación y no le quedo de otra que pedirle a los Dioses que lo ayudaran en esa tormenta que lo llevaba a lugares desconocidos.

Si las estrellas que veía en el cielo en las noches eran las mismas que veían en sus islas, aunque a distintas horas.

Llevaba cañas de pescar que también le dieron así que procuro no echar las redes solo pescaba con las cañas de pescar, la embarcación contaba con un cuarto cerrado en donde se protegió de la tormenta, llevaba cobijas y algo de ropa de la que ellos usaban aunque no mucha pues ellos vivían en zona donde hace calor pero como no sabían que clima se iba a encontrar.

La tormenta paso llegando la calma a un océano inmenso que parecía que allí nunca había pasado nada.

Se veía tan tranquilo.

Cuando de repente un pez salto a su embarcación ¿eso era un pez?

Lo veía y lo veía y no entendía que era ese animal tan raro que veía.

Era blanco con negro, tenía pico y plumas, se podría decir que era un ave, pero ¿Por qué un ave estaba nadando?

¿Ha donde lo había llevado la tormenta?

El ave lo veía con curiosidad, de repente vio un pescado que Syaoran acababa de pescar y se lo comió.

Desde luego eso sorprendió a Syaoran, esa ave ahora le estaba robando su comida.

Desde luego que empezó a perseguirlo para espantarlo y que se bajara.

Pero el ave no volaba solo saltaba de un lado para otro.

Hasta que Syaoran se dio por vencido y lo dejo a bordo.

Y bueno ahora pescaba un poco más porque ese pájaro raro le robaba sus pescados, qué comodidad para el animal ahora le robaba su comida.

Pero había que ver el lado bueno, por lo menos tenía compañía.

Cuando empezó a sentir mucho frío y empezó a ver grandes montañas flotando en el agua, pero todas eran blancas, ¿Qué era eso?

Syaoran nunca había visto el hielo, ni sabía de su existencia.

De repente empezó a escuchar un canto.

Él puso mucha atención, no sabía quiénes cantaban, pero se escuchaba un canto, había escuchado hablar de las sirenas, que eran mujeres, mitad mujer mitad pez, nunca había escuchado una, ni visto una.

Cuando de repente su compañero de viaje salto al agua y se perdió en las profundidades, cuando vio más de cerca al ser que cantaba.

Era un enorme animal gris, igual que el anterior nunca había visto uno así, pero si era una sirena, que fea era.

Cuando de repente vio a un enorme animal, una ballena esas si las había visto en algunas ocasiones, que atacaba al otro animal.

La ballena era blanca con negro, sabía que había de diferentes tipos, pero también sabía que estos animales se lo podían comer.

Se quedó petrificado viendo a esas enormes ballenas, porque aunque al principio vio solo una ahora eran un grupo cómo de cinco.

Y vio como empezaron a despedazar a al otro animal, y cómo se lo comían.

Y bueno Syaoran pensó que el siguiente en el menú pues era él.

Pero se sorprendió cuando empezó a ver que los animales solo nadaban cerca de él, es más se acercaron a su embarcación a ver qué era eso, pero no le hicieron nada.

Es más por un buen rato lo estuvieron siguiendo y movieron la embarcación para jugar con ella, pero no la trataron de destruir o de voltear.

Cuando de repente sintió un gran movimiento y que empezó a mover rápido la embarcación alejándolo de las ballenas y de la zona en donde estaba pues una gran corriente marítima lo empezó a arrastrar.

Dejándolo de nuevo en medio de la nada.

Ya había pasado más de sesenta días pero no veía ni en donde se acababa el mundo ni en donde podría encontrar una isla.

No sabía hacia dónde dirigirse, las islas de las que salió ya no tenía ni idea en donde quedaban estaba ya deshidratándose, el agua dulce que llevaba ya se le había acabado, y aunque juntaba agua de lluvia había días en los que no llovía.

Y por más estaba ya muy quemado, casi inconsciente.

Vio que se le acercaron tiburones, ganas no le faltaban para arrojarse al mar y que lo mataran de una vez esos animales.

Pero ya estaba tan cansado, deshidratado, quemado, que la verdad no vio que un grupo de delfines se acercó a la embarcación y cómo guardianes lo empezaron a llevar a una isla que alcanzo a ver a lo lejos.

Se encontraba tan mal que pensó que estaba soñando con esa isla y perdió el conocimiento.

- hay alguien en eso –escucho a una chica que gritaba a alguien más para que la ayudaran

De repente sintió cómo un ángel lo tocaba y volvió a perder el conocimiento.

Tres días estuvo inconsciente, tres días que no entendía que era lo que le estaba pasando.

De repente pensaba que estaba muerto, que cualquiera de los grandes animales que vivían en el mar se lo iban a comer.

Pero sentía que le ponían algo frío y húmedo que lo relajaba y descansaba.

También sentía que lo hacían beber cosas y medio comía algo, pero volvía a perder el conocimiento.

Hasta que por fin un día despertó no entendía en dónde estaba, pero ya no estaba en su embarcación.

Vio a su alrededor estaba en una cueva y vio a una joven que estaba dormida sentida al lado de él, como vigilando que él estuviera bien.

¿En dónde estaba?

Se movió un poco y la joven despertó de sopetón

- ¿Se encuentra bien? –le pregunto la joven

- Creo que si –dijo Syaoran enderezándose

- ¿En dónde estoy? –pregunto Syaoran

- En la isla de Pascua… ¿de dónde viene? Pensábamos que solo nosotros existíamos –dijo la joven viendo a Syaoran

- Bueno… no son los únicos, pero creo que estamos muy lejos, las islas de dónde vengo esta cómo a noventa días de distancia –dijo Syaoran

- ¿noventa días? ¿Ha viajado por noventa días y no ha encontrado otra isla? –pregunto la joven

- No… ustedes son los primeros que encuentro –dijo Syaoran

- ¿Y no se lo comieron los monstruos marinos? –pregunto la joven

- Desde luego que no… no ves que estoy aquí… aunque si vi muchos monstruos, aunque no les interese cómo comida –dijo Syaoran

- Bueno quizás porque estas muy quemado –dijo la joven

- Me llamo Syaoran –dijo Syaoran sonriendo a la joven

- Yo soy Sakura el otro día lo encontré en la playa en una como cama de algún material raro –dijo Sakura

- Soy pescador, tuve que dejar mi isla por algunos problemas y bueno me vine en una embarcación, que usamos para pescar desde luego y el material es madera, de los árboles que es de donde sacamos la madera desde luego –dijo Syaoran

- ¿Qué es un árbol? –pregunto Sakura

- ¿Cómo qué que es un árbol? –pregunto Syaoran

- Si… ¿Qué es un árbol? –volvió a preguntar Sakura

- Un árbol se forma de un tronco de madera, desde luego y con muchas hojas, o también hay palmeras –dijo Syaoran viendo lo tonto de la pregunta

- No sé qué es una palmera –dijo Sakura

- ¿No sabes que es un árbol ni que es una palmera? –pregunto Syaoran

- No… nunca hemos visto algo así –dijo Sakura

- Mira aquí en la tierra te puedo dibujar un árbol –y Syaoran se puso a dibujar un árbol

La cosa más simple del mundo, hasta un niño pequeño sabe dibujar un árbol, al lado dibujo una palmera, Sakura veía los dibujos extrañada, nunca había visto objetos así.

- Este es un árbol… y está es una palmera –dijo Syaoran

- Nunca he visto cosas así –dijo Sakura

- ¿Nunca? –pregunto Syaoran que extraña era esta chica, ¿en qué mundo vivía?

- ¿Quieres comer algo? –pregunto Sakura

- Si… tengo hambre –dijo Syaoran

- Permíteme… voy a traerte algo –dijo Sakura

Levantándose de donde estaba y saliendo de la cueva, era una cueva pequeña en donde estaba pero estaba dentro de otras cuevas.

- Aquí tienes –Sakura le entrego un plato hondo de barro con verduras y pescado

- Gracias –solo contesto Syaoran

Empezando a comer con desesperación, tenía tiempo que solo comía pescado crudo, algo cocido y caliente le vendría bien y desde luego otras cosas

- Por cierto ¿Qué hora es? –pregunto Syaoran

- Va empezando el día, cómo la siete de la mañana –dijo Sakura

- Es muy tarde hay que ir a pescar –dijo de repente Syaoran levantándose

Y cuál fue su sorprenda el descubrir que estaba desnudo

Regresándose a acostar y tapándose con una especie de cobije con la que estaba tapado, pero se sentía como de ¿hierba?

- O lo siento… lo que traías puesto estaba roto y te lo tuvimos que quitar porque estabas muy ampollado por las quemadas de sol que tenías –dijo Sakura entregándole algo de las ropas que ellos usaban

A Syaoran le sorprendió esa vestimenta, eran taparrabos y pequeñas faldas todas hechas de hierbas, que raros, ellos también usaban las palmas para hacerse ropas.

Syaoran se puso lo que le dieron y por lo menos ya no se sintió que estaba desnudo.

Salieron de la cueva y se encontraron con más personas que lo saludaron y querían saber más cosas de él, de donde venía y en que había llegado.

Syaoran se presentó y platico más o menos de donde venía, de su viaje, de los animales raros que se encontró, y de la embarcación en la que llego.

Todos lo miraban con atención y mucho respeto, cosa que lo destanteo, porque él era más que un humilde pescador.

Lo que no sabía era que todos estaban sorprendidos de que un hombre llegara en una cosa que flotaba en el agua, ¿de qué material era eso en donde llego?

Pero más se sorprendió Syaoran al salir de la cueva y ver con sus propios ojos que en la isla en donde se encontraba no había ningún árbol o ninguna palmera y enormes piedras con diferentes imágenes todas viendo al cielo.

- ¿No hay árboles? –dijo Syaoran sorprendido

- Te dije que no sabíamos que eran los árboles –dijo Sakura

Y Syaoran voltio a ver el mar… en la orilla sobre la playa estaba su embarcación y mucha gente tratando de ver de qué era eso que podía flotar sobre el agua, aunque había dos hombres cuidando de que no se acercaran a ella.

Y sin saberlo Syaoran se convirtió en el hombre rico de la isla, pues aunque vivían de la pesca, pues pescaban desde la orilla de la playa o encima de rocas, con redes que ellos hacían con hierbas, y de vegetales que cultivaban en la isla, pero también eran pocos los vegetales que tenían.

Syaoran entre las cosas que llevaba también llevaba semillas para sembrar y empezar a cultivar otros tipos de vegetales.

Viendo esta isla y cómo vivían sus habitantes comprendió que las islas de dónde venían eran muy ricas por todas las cosas que tenían, principalmente los árboles… nunca se le había ocurrido pensar en lo valioso que podía ser un árbol pues a donde viera en cualquiera de las islas había tantos árboles que apenas se podía caminar, y se podían hacer muchas cosas con los árboles.

Cosas que aquí nunca iba poder hacer.

Sin darse cuenta Syaoran les abrió un pequeño nuevo mundo a la gente de la isla, les enseño a pescar en mar abierto, a cosechar nuevas hortalizas y sin darse cuenta lo nombraron rey de la isla.

Pues sabía hacer muchísimas cosas. Que con lo que llevaba en su embarcación, lo convertía en una persona rica y sabía.

Y desde luego le ofrecieron a cualquier mujer de la isla para convertirla en su esposa.

Desde luego que eso molesto a Yukito pues últimamente veía que Sakura estaba mucho con este joven, porque aunque sabía muchas cosas era muy joven pues tenía dieciséis años y bueno Sakura tenía trece años.

Pero cómo ella lo encontró y prácticamente se quedó a cuidarlo para que se recuperara, y bueno todos querían que se recuperara para que les explicara para que servían todas las cosas que llevaba.

Claro él era uno de los principales interesados, pues quería demostrar que era capaz de hacer cualquier cosa que hacia este extraño, porque ya se quería casar y desde siempre le había justado la joven Sakura, pero desde la llegada del joven Syaoran, Yukito había pasado a segundo plano.

Claro que también Yukito tenía algo de culpa y era porque como sabía que le gustaba a Sakura pues en cierta forma la ignoraba, pero estaba seguro que en el momento que él la pidiera en matrimonio, ella lo iba a aceptar.

Nakuru… si su "amiga" con ella pasaba buenos momentos, pero así como para hacerla su esposa, para nada.

Yukito siempre había estado seguro de los sentimientos de Sakura y bueno no le había importado mucho fomentarlos, pero ahora con éste intruso era otra cosa diferente.

Y Syaoran viendo la oferta que le estaban dando y la verdad desde que vio a la joven Sakura se enamoró de ella y él la pidió cómo su futura esposa, por varias razones:

Ella prácticamente lo rescato del mar, cuido de él, y siempre estaba al pendiente de que estuviera bien.

Si había más mujeres que querían estar cerca de él, es más hasta dormir con él, pero eso lo puso a pensar, podía tener a cualquier mujer de la isla, y la que demostraba más interés y preocupación en él era Sakura.

Así que no lo pensó demasiado y la eligió a ella cómo esposa.

Aunque si noto que Yukito se molestó, y ahí empezó a aplicar su autoridad cómo rey y dijo que Yukito se iba a casar con Nakuru a fin de cuentas eran "amigos" y se entendían muy bien.

Yuki quiso protestar, pero se le armo una buena con Nakuru, porque muchas veces Yukito para tener lo que quería le decía que él día menos pensado él le iba a pedir en matrimonio.

Cosa totalmente fuera de la realidad que pensaba Yukito, pero ahora o aceptaba casarse con Nakuru o seria desterrado a la zona más árida y desolada de la isla.

Y entonces se resignó.

Syaoran vivió muchos años feliz con Sakura en la isla.

La embarcación la cuidaba muchísimo, y enseño a sus hijos a usarla, pero por más cuidados que le tuvo la madera se pudrió y termino por dejar de servirles, así que pescaban desde la playa, pues al quedar inservible la embarcación ya no tenía medio de transporte para regresar a las islas que lo vieron nacer.

Aunque por otra parte estuvo tanto tiempo en el mar para llegar a esta isla, que dudaba que la embarcación lo ayudara a regresar en ese viaje tan largo.

O encontrar la orilla del mar y caerse.

Chueco o derecho la oportunidad que le dio el príncipe Touya para salvar su vida, le resulto muy buena porque encontró a una mujer que lo amaba tanto como él la amaba, y formaron una bonita familia, y los dos murieron de vejes, tranquilos dentro de los límites de una isla solitaria en medio de un inmenso mar.

Y con respecto a Touya y Meiling, se casaron y Touya le demostró a Meiling que podía ser tan tierno y dulce dentro de su dormitorio como firme y fuerte era fuera del dormitorio con el resto de la gente.

Fin de la historia 3

Continuara:

Gracias por leerme, los quiero mucho

Besos a todos

Dios que todo salga bien.

Amelia Salazar Smeraldtsuki

Son las 8:20 de la noche.

12 de septiembre del 2014.