Hasta qué la muerte nos separe

No… es por toda la eternidad

Por Amelia Salazar Smeraldtsuki

Capítulo 6 historia 4-1 Desierto del Sahara

Perdón por la tardanza, bueno del otro capítulo, lo que pasa es que me acaban de poner el internet y bueno he estado viendo anime por internet, y vi toda la seria de Sailor Moon y las películas, ya casi no me acordaba de nada, y bueno he leído muchas historias, y entre una cosa y otra no me concentraba para escribir.

Felicidades Monika chan, por tu cumpleaños y a todos los que cumplen años en estos días.

Y bueno lo que me paso ahora es que cuando termine el otro capítulo no tenía ni idea de en donde la iba a escribir.

Se supone que pasan como 400 años después de la última historia, pero hace algunos días se me ocurrió un lugar, una vez vi un documental de una ciudad construida entre las rocas de unas montañas en el desierto del Sarah, es una ciudad hecha o mejor dicho esculpida entre las rocas, tiene poco que se descubrió y por los vestigios fue una ciudad muy rica, con palacio y panteón para sus reyes, un templo en donde todos acudían y con diversas zonas para cultivar, y ductos por donde corría el agua.

O sea el agua corría por toda las casas de la ciudad, y desde luego había fosas para bañarse la gente.

A decir verdad parte de la entrada a esa ciudad aparece en una de las películas de Indiana Jhons en donde aparece su papá, la entrada que sacan para el lugar "dónde" esta la supuesta copa de Jesús o "Santo rial"

Esa entrada es la entrada a la ciudad del desierto no me acuerdo cómo la llamaron ni cuánto tiempo tiene de antigüedad ni cuando fue abandonada por algo que paso y se quedaron sin agua.

O sea no hubo pelea por conquistar esa ciudad en especial, era un oasis en pleno desierto, pero al quedarse sin agua el principal sustento para cualquier ciudad, fue abandonada.

Entonces vamos a ubicar esta ciudad en el año 800 de nuestra era.

Cómo mencione, había una familia real, que era la que dirigía a todas las personas que vivían en esa ciudad

Acuérdense, para no enredarnos con Reyes, Jeques, Jefes de tribus, etc. Etc. Todos van a ser reyes, príncipes, princesa, etc.

Y cómo ya mencione, en la ciudad había una familia real, y el príncipe heredero se llamaba Syaoran.

Y desde que tenía uso de conciencia fue criado para ser rey de la ciudad.

Y también sabía que se tenía que casar con la princesa Sakura.

Joven que nunca había visto en su vida, pero que pronto llegaría a la ciudad para convertirse en su esposa.

A su alrededor, todos sus amigos, eran parte de la aristocracia de la ciudad, y formaban parte de su guardia, personal.

Fue entrenado desde chico en el arte de la guerra para defender la ciudad.

Rara vez eran atacados porque la ubicación de la ciudad era estratégica, y servía para ayudar a los comerciantes a cruzar por el desierto, un oasis en medio del desierto.

En la ciudad se podía encontrar de todo, pues mucha de la mercancía que transportaban los comerciantes, la vendían ahí y también ellos vendían mercancía que se producía en la ciudad que era transportada por los mismos comerciantes.

Había una joven llamada Meiling también perteneciente a la aristocracia de la ciudad que estaba eternamente enamorada del príncipe Syaoran porque una vez cuando era chica el príncipe Syaoran la ayudo cuando se le perdió su mascota.

Mientras todos le decían:

- Ya ni modo que después te compran otra mascota

- Olvídate de esa mascota

- Era una lata tú mascota

- Se fue al desierto… se va a morir

Y un sinfín de comentarios por el estilo.

Ella solo lloraba por la pérdida de su mascota.

El príncipe Syaoran fue en busca de su mascota y no regreso hasta que la encontró.

Y desde ese momento ella deseo casarse con el príncipe Syaoran a quien le importo su dolor.

Si sabía que el príncipe estaba comprometido con una princesa de quien sabe qué lugar, y se le hacía muy injusto que obligaran a casar al príncipe con una persona que ni siquiera conocía.

Por eso se puso cómo meta hacer que el príncipe Syaoran se fijara en ella de alguna manera y de está forma se tendría que casar con ella, que siempre había estado enamorada de él.

Había zonas en donde se podían bañar la gente de la ciudad, muy cerca de sus casas casi siempre, pero la zona más alta de la ciudad, en donde nacía la principal fuente de abastecimiento de agua era para la realeza y la aristocracia de la ciudad.

Pero a pesar que la aristocracia se podía bañar cerca de las bañeras de los reyes y príncipes, no estaban juntas.

Si había veces que podían bañarse los aristócratas con la familia real, pero era solo por invitación personal.

Y cómo Meiling era amiga de las princesas tenía acceso tanto a la zona de las bañeras como a palacio.

El día que se enteró que ya venía la princesa Sakura para casarse con él príncipe Syaoran.

Pensó que éste era el momento para seducir al príncipe sí quiero que se case con ella.

Syaoran estaba en una de tantas terrazas que había en palacio, muy pensativo.

- ¿En qué piensas? –le pregunto Eriol uno de sus amigos, uno de los condes solteros del lugar y guardia personal del príncipe Syaoran.

- ¿Qué me gustaría por lo menos saber cómo es mi futura esposa? –príncipe Syaoran

- Es muy bella –dijo Touya

Mensajero de la ciudad de dónde provenía la princesa Sakura, vizconde de esa ciudad y también amigo de Syaoran, pues a pesar que no se conocían los príncipes comprometidos, cada dos meses iban a darle noticias de cómo estaba la princesa Sakura y viceversa, o sea que también mantenían a la princesa Sakura informada de cómo estaba el príncipe Syaoran.

- ¿La has visto? –pregunto el príncipe Syaoran

- Bueno no… a decir verdad nadie la ha visto, porque ya sabes que usan sus túnicas, y velos en la cara, hasta sus ojos están bajo los velos, y pues nadie solo vos la va a poder ver –dijo Touya

- ¿Nadie la ha visto? –pregunto Syaoran

- Solo un grupo muy reducido de mujeres que la ayudan al momento de bañarse la pueden ver… pero nadie más –Touya

- Eso me gusta –Príncipe Syaoran

- Yo prefiero saber con quién me voy a casar –dijo Eriol

- A mí también me gustaría –dijo Touya

- Y por cierto… ¿para cuándo se piensan ustedes casar? –pregunto el príncipe Syaoran

- No tengo ni idea –dijo Touya

- Ni yo… nadie me ha llamado la atención y mira que hay mujeres muy bellas en la ciudad… pero nadie con la que quiera compartir mi vida –dijo Eriol

- Ni yo… es un royo buscar esposa… aquí ustedes les pueden ver las caras a las mujeres… de dónde vengo, una mujer que se le ve la cara se está ofreciendo a que le hagan cualquier hombre lo que quiera sin necesidad de responsabilizarse de ella… quien cómo tú que te comprometieron desde chico así no tienes que buscar esposa y pasar por estos problemas –dijo Touya

- Eso si… pero me gustaría saber algo de mi futura esposa, me tengo que casar con ella me guste o no así es la ley –dijo el príncipe Syaoran

- Eso sí... nosotros podemos elegir mientras ustedes están destinados a seguir un futuro planeado por otros –dijo Eriol

- Bueno… basta de platica… me estoy rostizando… me gustaría bañarme… no sé cómo aguantan tanto calor –dijo Touya

- Puedes bañarte en mi bañera real… una parte le da el sol, pero en la otra da la sombra, ahí puedes quedarte todo el rato que quieras, yo al rato voy a bañarme, deja pienso en mi futuro… en tres días me tengo que casar –dijo el príncipe Syaoran

- ¿No vienes? –pregunto Touya a Eriol

- Al rato voy… deja acompaño a mi amigo en su sufrimiento –dijo Eriol burlón

- ¿Su sufrimiento?… se va a casar con la princesa más encantadora que existe –dijo Touya

- ¿Encantadora? –preguntaron los dos

- Es mi princesa que quieren que les diga –protesto Touya

- Al rato te alcanzamos –solo dijo Eriol

Así Touya llego a la "bañera" real, que bien podía ser una gran alberca de agua fría corriendo, pero cómo estaban en el desierto a nadie le importaba que fuera fría.

Siendo el desierto en las noches llegaba a hacer mucho frio, por eso preferían bañarse de día, eso sí tenían horarios, los reyes se bañaban temprano en la mañana, después era el turno de los príncipes y por último se bañaban las princesas, o sea nunca se bañaban juntos a menos que fueran bebés o niños pequeños que bueno hay que ayudarlos a bañarse.

A determinada edad ya se bañaban "solos" por decirlo así porque todos tenían sirvientes que los ayudaban para bañarse.

Y desde luego cuando Touya llego, lo ayudaron a bañarse, pero cuando termino de bañarse les dijo a los sirvientes que lo dejaran solo porque quería estar un rato en la bañera descansando.

Los sirvientes se fueron a un rincón para no molestarle a la espera de cuando el joven Touya quisiera salirse le envolvieran en una toalla y ayudarlo a secarse.

Los dos sirvientes estaban en un rincón, Touya se fue en una esquina de la bañera donde daba la sombra y prácticamente solo tenía afuera la cara disfrutando del agua fría que corría alrededor de su cuerpo.

Cuando de repente vio que una mujer se acercaba del otro lado de la bañera, se quiso enderezar para avisarle a la mujer que él estaba ahí.

Pero vio que los sirvientes como que se escondían.

¿Qué estaba pasando?

Cuando empezó a ver cómo la mujer se empezó a desvestirse, no dijo nada, solo se le quedo viendo.

Touya había estado flotando bajo el agua, ahora ya se había enderezado, pero solo sacaba parte de su cabeza del agua viendo cómo esa mujer se desvestía.

No era que no hubiera visto a mujeres desvistiéndose en algún espectáculo… pero nada se podía comparar con esta mujer.

Que forma de ir quitándose la ropa… era una mujer hermosa, que hermosa ni que hermosa… era preciosa.

Y no podía ser una mujer cualquiera porque los sirvientes la hubieran corrido.

Pero ellos también estaban ocultos viendo a la mujer cómo se desvestía.

Cuando Meiling se enteró que había ido un mensajero para avisarle que su prometida ya iba en camino, no lo pensó dos veces y dijo que tenía que aprovechar la oportunidad para seducir a Syaoran.

Ella sabía a la perfección los horarios de bañarse que tenían los reyes, los príncipes y las princesas.

En la mañana hasta las nueve se bañaban los reyes, de las nueve a las diez los príncipes y de las diez a las once las princesas.

Porque después de esa hora hacia muchísimo calor y prácticamente todos estaban dentro de sus casas o quizás trabajando porque por dentro se podía pasar de una casa a otra por medio de túneles que tenían conectada a toda la ciudad.

O sea ella no podía estar a esa hora en ese lugar.

Desde luego Meiling estaba desde la parte de abajo en donde podían entrar los invitados a bañarse, vigilando para ver en qué momento llegaba Syaoran a bañarse.

Si vio cuando fueron llegando los otros príncipes, y le pedía a Dios que Syaoran se quisiera bañar solo, porque de otra forma no iba a poder hacer lo que quería hacer.

Vio que todos los príncipes salían del baño real pero faltaba el príncipe Syaoran, o sea que se iba a bañar solo, eso era perfecto para su plan.

Cuando escucho que alguien entro, no vio quien fue, pues estaba agachada, pero cómo Syaoran era el único que faltaba por bañarse, pensó que era él.

Se esperó a que se terminara de bañar y pidió qué Syaoran se quisiera quedar otro rato a solas y la verdad se sorprendió cuando vio que los sirvientes se iban a un rincón para esperar a que su amo saliera del baño.

A ella le hubiera gustado hacer lo que pensaba hacer solo en presencia de Syaoran, ojala los sirvientes se hubieran ido, pero ni modo, si lo iba a hacer no podía desaprovechar la oportunidad.

Y así entró y fingió no ver a nadie y se empezó a desvestir.

Poco a poco para que se fijara bien en ella.

Se metió y se mojó toda, bien podía bañarse dentro del agua cómo siempre lo hacía, pero el chiste era que Syaoran la viera.

No lo había visto directamente a los ojos, pero sabía que estaba en el rincón contrario a donde ella estaba.

Así que una vez mojada salió de nuevo para que la viera completamente desnuda y se empezó a enjabonar.

Si… los sirvientes tenían caras de bobos por lo que estaban viendo, ojala Syaoran también estuviera así, lástima que no lo podía ver directamente a los ojos porque se suponía que ella estaba sola bañándose.

Touya no podía creer lo que estaba viendo, estaba fascinado con esa chica, ¿Chica? Ella era una mujer… y que mujer

Touya casi ni respiraba de lo tenso que estaba viéndola.

Cuando de repente llego Syaoran por la entrada del palacio junto con Eriol y se sorprendió ver a Meiling bañándose fuera de la bañera y a una hora que no le correspondía.

- ¿Qué haces bañándote a estas horas y fuera de la bañera Meiling? –Le pregunto muy enojado Syaoran

Él junto con Eriol desde luego que todavía estaban vestidos pues apenas se iban a meter a bañar.

- Syaoran… ¿Pero quién es él? –protesto Meiling señalando el rincón donde estaba Touya

- Es el mensajero que me vino a avisar que mi prometida ya viene en camino para acá… el vizconde Touya… Sáquenla de mi vista –grito Syaoran

En el acto los sirvientes corrieron a donde estaba Meiling la envolvieron en una toalla y la sacaron por donde entro

- Pero yo creí que eras túúúú –gritaba Meiling mientras la jalaban

- ¿Cómo estás? –Syaoran pregunto a Touya

- Sorprendido… el espectáculo estuvo fantástico… y necesito agua helada para tranquilizarme esta agua está caliente –contesto Touya

- No está caliente… está fría –dijo Eriol

- Si hubieras visto el espectáculo que me acaba de dar esa joven… sentirías el agua hirviendo –dijo Touya

- Bueno vamos a apurarnos dentro de poco toca el baño de las princesas y tenemos que salir nosotros –dijo Syaoran

Ya no se dijo nada… pero todo el día Syaoran estuvo muy pensativo ¿qué estaba haciendo Meiling? O sea una mujer que hacía algo cómo lo que hizo Meiling, inmediatamente era denigrada junto con toda su familia.

Eso lo tenía que saber a la perfección Meiling, iba en contra de todos los principios que se seguían en esa ciudad.

No era qué no hubiera visto a mujeres desnudas… había espectáculos para ver eso… pero en lugares especiales, y esas mujeres cuando estaban fuera de su "lugar de trabajo" tenían que ir vestidas como era debido.

¿En qué estaría pensando Meiling?

Era amiga de la familia, una de las mejores amigas de sus hermanas.

¿Cómo se había atrevido a hacer algo así?

Tenía que hablar con su padre el rey para platicarle lo que paso durante el baño… porque ella sabía a la perfección el horario de los baños, no podía justificarse con "me equivoque de horario"

Todo el día estuvo dando vueltas en palacio y no hablaba con nadie.

Touya y Eriol no decían nada.

¿Ellos que podían opinar?

Sabían a la perfección que significaba que una mujer hiciera cualquier cosa fuera de lo normal o se descubriera más de lo normal ante cualquier gente.

Ya en la noche después de cenar había pedido a su padre que quería hablar con él.

Syaoran hablo con Touya y le dijo que quería pedirle de favor que él se durmiera en su recamara porque no sabía si a Meiling se le fuera a ocurrir otra cosa.

"Cómo meterse a la recamara del príncipe por accidente"

Mientras iba a hablar con su padre para platicarle la situación.

Desde luego que en el momento que Syaoran le platico de lo que Meiling había hecho, mando llamar a todos los Príncipes y princesas para hablar con todos.

Nadie podía creer lo que les estaba platicando Syaoran, y bueno los sirvientes estaban de testigos de lo que hizo la joven.

Nadie podía creer que Meiling se hubiera rebajado a hacer algo así.

En esa discusión estaban mientras en el cuarto de Syaoran, Touya ya se había acostado.

¿Qué exagerado era Syaoran? La joven pensaba que no había nadie en los baños, por eso se metió a bañar.

Si estaba varias situaciones cómo le habían dicho

Una… ella no tenía que estar en la bañera real a menos que fuera invitada.

Y si fue invitada, no era horario para las princesas

Y suponiendo que pensara que era más tarde de todos modos no podía estar ella ahí sola, tendría que estar con alguna de las princesas.

Pero segura de que no habría nadie del sexo opuesto.

O sea que antes de bañarse las princesas, llegaban los guardianes de las princesas a ver si el lugar ya estaba desocupado para que las princesas se pudieran bañar.

Si de casualidad los príncipes estaban todavía bañándose las princesas se esperaban a que todos salieran.

Y ella había entrado con tres hombres en la bañera, o sea Touya y los dos sirvientes, porque por muy sirvientes que fueran eran hombres, y les estaba dando una invitación para que hicieran con ella lo que quisieran, por el simple hecho que era una mujer soltera.

Y a pesar que estaban en la bañera real, eran hombres los que vieron el "espectáculo" que dio.

Pues las personas encargadas de atender a las princesas todas eran mujeres, a pesar que las rodeaban guardias por su seguridad, todas las que les servían y ayudaban en cualquier cosa a las princesas eran mujeres.

Y Meiling se había metido al baño real, no siendo invitada, en horario que no le correspondía, y dando un espectáculo.

Touya estaba acostado en la cama, tapado solo con sábanas, no era muy tarde, tenía poco que había apagado la lámpara, pero todavía se sentía calor, se quitó la ropa y se acostó.

No se había dormido, estaba pensando en el espectáculo que le dio la joven cuando de repente vio cómo abrían la puerta de la recamara, entraba alguien y se empezaba a desvestir.

Touya no podía creer lo que estaba viendo… era de noche, estaba oscuro, aunque no tanto por el brillo de la luna que iluminaba tenuemente la recamara, no sabía que estaba pasando, cuando sintió que alguien se acostaba a su lado, lo abrazaba y lo empezaba a besar.

Y bueno hay que aprovechar el momento, quizás cómo Syaoran era el príncipe tenía accedo a determinadas cosas que los demás no… lo que fuera.

Touya empezó a besar a la chica se estaba en su cama, que besar ni que besar, a tocar, a disfrutar de la mujer que tenía en la cama.

No iba a perder una oportunidad cómo la que le estaban dando, y en un momento que se juntó más a ella se dio cuenta que era su primera vez… pero eso ya que importaba lo que Touya quería era terminar para conocer a la joven que se entregó a él… bueno a él no, sino al príncipe…

Pero qué suerte tenía el príncipe que las mujeres se fueran a entregar a su propia cama.

Touya acababa de terminar cuando se abrió de sopetón la puerta de la recamara y entro el rey, seguido del príncipe Syaoran, la reina, los demás príncipes y las princesas.

Servidumbre y escoltas desde luego, y con lámparas que iluminaron todo el lugar.

- Joven Touya ¿Cómo está? –grito el rey

Entrando a la recamara pues sabía que Touya estaría ahí porque Syaoran se lo dijo, pero quería otra versión de lo sucedido en la mañana sobre lo que había hecho Meiling porque era algo muy grave.

- Excelente con el regalo que me mandaron –dijo Touya

- ¿QQQQQuuuuuééééé? –grito Meiling jalando la sabana para cubrirse y levantándose de la cama

- No lo podía creer cuando Syaoran me conto lo que habías hecho… eres amiga de las princesas… una persona de confianza, qué clase de amiga se acuesta con los invitados de palacio –termino gritando el rey

- Pero yo pensé que era el Príncipe Syaoran –dijo llorando Meiling

- Meiling… te acabas de convertir en una mujerzuela… y te llevaste con tus locuras a toda tu familia… por lo que acabas de hacer… ellos pierden su posición social, sus títulos y quedan marcados por no saber educar a su hija –dijo el rey

- Pero yo me quiero casar con el príncipe Syaoran –dijo desesperada Meiling

- Todas te dijimos que estaba comprometido –gritaron las princesas

- Pero… si encargaba un bebé… él tendría que casarse con migo –dijo Meiling

- ¿De donde se te ocurrió esa idea? –pregunto Syaoran

- Porque tú te preocupas por las personas y no ibas a permitir que un hijo tuyo se criara solo –dijo Meiling

- El príncipe Syaoran está comprometido… a decir verdad todos mis hijos están comprometidos con personas de distintos pueblos vecinos… es una forma de mantener la paz entre los pueblos… ellos no tienen opción de casarse más qué con sus prometidos… si alguno de ellos rompe esa promesa es una declaración de guerra porque significa que estamos despreciando a la gente de ese pueblo –dijo el rey

- ¿Cómo? –pregunto Meiling

- Meiling… acabas de convertirte en una cualquiera, ya no tienes derecho a casarte con nadie… a menos que el príncipe te quiera tomar cómo amante… puedes ser de quien quiera estar con tigo… perdiste tu derecho a ser protegida por un hombre y pasaste a ser de cualquier hombre que quiera pasar el rato con tigo –dijo el rey

- Pero me puedo casar con él –dijo Meiling desesperada comprendiendo las consecuencias de lo que había hecho señalando a Touya quien se sorprendió

- Si él se hubiera metido a tu casa… a tu recamara… y hubiera abusado de ti… desde luego que los casaría… pero él es invitado de palacio y nunca se imaginó que una cualquiera se iba a meter en la cama del príncipe donde le asignaron para pasar la noche mientras él dormía en ella… no lo podemos obligar a casarse con tigo por una tontería que tú hiciste –dijo el rey

Meiling se puso pálida no sabía qué hacer.

- Llamen a sus padres… tienen que desocupar la casa donde viven… no sé si quieran seguir viviendo en la ciudad en la zona baja o irse a vivir a otro lado pues toda la familia ya quedo marcada –dijo el rey

- Me caso con ella –dijo Touya

Continuara:

Ya termine… ya termine… tengo cosas que hacer y al rato me voy a casa de mi hija, y si no terminaba hoy el capítulo no sé cuándo lo iba a terminar, es interesante todas las ideas que se pueden escribir con los personajes "malos" de las historias, con Meiling me doy vuelo.

Gracias por seguir leyendo mis historias, Monika Chan que bueno que te gusto Ilusión, esa historia no sé por qué tarde en escribirla diez años, o sea ya tengo más de 12 años escribiendo, y les recomiendo que lean "El secreto de Esperanza" y su continuación "La unión de poderes" mis primeras historias que escribí.

Me acuerdo cuando empecé a escribir, tenía cómo cuatro o cinco historias y alguien me pregunto si ya tenía veinte, yo me quede pensando que loquera cuando voy a escribir más de veinte historia, y ahora ya son más de treinta, esta historia en particular está compuesta por siete historias diferentes, que al final voy a unir… pero son siete.

Los quiero mucho, besos y abrazos a todos.

Dios que todo salga bien, te quiero muchísimo.

Amelia Salazar Smeraldtsuki

8:55 de la mañana del 11 de octubre de 2014.