Hasta qué la muerte nos separe, no… es por toda la eternidad

Por Amelia Salazar Smeraldtsuki

Capítulo 12 Historia 7 Capitulo 1 Época moderna

En cualquier ciudad capitalista moderna de nuestro planeta tierra, vivían una familia muy grande, la familia Li.

Toda la familia era de dinero, todos vivían en grandes residencias como vecinos pero eran familiares, había personas que ya venían a ser parientes lejanos.

Era la relación que había entre Syaoran Li y su prima lejana Meiling Li, los dos de cinco años.

Meiling se sentía muy enamorada de Syaoran pues era un niño muy guapo, y a quien más le decía que él era su novio.

O sea que si se querían casar entre ellos como ya eran parientes lejanos bien podrían hacerlo.

Era una familia muy numerosa pero a pesar de todo convivían entre sí.

Un día se organizó un día de campo, todos se estaban divirtiendo mucho, pero después de comer los adultos se pusieron a tomar y jugar cartas, y platicar de lo que platican los adultos.

Pero había un grupo de primos más o menos niños de entre tres a doce años de edad que desde luego no querían estar con los adultos, y empezaron a caminar para disfrutar del campo.

También había un grupo de adolescentes y jóvenes que desde luego no querían hacer de niñeras de los niños, así que cada quien se fue por diferentes rumbos.

Siendo campo que podía pasar, estaban en una gran llanura, si se veían pequeñas lomas, pero los adultos no se preocupaban porque aunque se alejaran los podían ver de lejos.

Ninguno de los niños corría algún peligro por estar en el campo.

Cuando de repente Meiling cayó en una grieta en el piso y Syaoran la alcanzó a sostener de una mano.

Desde luego que todos empezaron a tratar de sacar a Meiling y empezaron todos a gritar.

Gritos que desde luego escucharon todos.

Syaoran estaba sudando del esfuerzo que estaba haciendo pues ya prácticamente estaba acostado en el piso con el dorso en el hoyo donde cayó Meiling.

Los demás niños estaban agarrándolo con todas sus fuerzas para que Syaoran no cayera también, los adolescentes y los adultos se dieron cuenta del problema y corrieron para ver qué pasaba.

En contra de los deseos de Syaoran, Meiling que también estaba sudando por el esfuerzo no resistió más, y se resbalo más en el agujero soltándose en contra de su voluntad de Syaoran.

Los adultos llegaron y jalaron a Syaoran para sacarlos de ahí, pero ya era demasiado tarde Meiling se deslizo más al fondo del agujero.

Todo era un caos, los niños gritaban y lloraban todos empezaron a tratar de escavar para ver si se acercaban más a Meiling pero en cada intento Meiling se hundía más.

Llamaron a los bomberos, y llegaron los equipos de emergencia y un sinfín de personas para ayudar a rescatar a la niña que solo lloraba y no quería ni respirar porque sentía de que cualquier movimiento que hacia se hundía más.

Pasaron tres horas más y los equipos de rescate por más cosas que hacían no podían sacar a la niña pues cada movimiento que hacían la niña se hundía más.

Ya habían encendido luces para alumbrar el lugar y poder seguir intentando hacer algo para rescatar a la niña.

Ya habían hecho un hoyo a unos metros para tratar de hacer una cueva por donde entrar y llegar más debajo de donde estaba la niña y rescatarla, pero al tratar de acercarse se empezó a derrumbar también por donde intentaban acercarse.

Ya llevaban horas tratando de rescatar a la niña, todos estaban desesperados hasta que uno de los rescatistas dijo:

- Tengo una idea para tratar de sacar a la niña… pero el hoyo es muy angosto y ningún adulto o adolecente va a caber para la idea que tengo para sacar a la niña –dijo uno de los socorristas

- Cualquier cosa… tenemos que intentar lo que sea –dijo desesperado el papá de Meiling

- Vamos a atar de las piernas a uno de los niños y lo vamos a meter por el hoyo y cuando llegue a donde está la niña la va a agarrar muy fuerte y los vamos a sacar –dijo otro de los socorristas

- Yo me ofrezco –dijo de inmediato Syaoran

- ¿de qué tamaño es la niña? –pregunto un bombero

- Son más o menos iguales Syaoran y Meiling –dijo la mamá de Meiling

- Bueno en ese caso vamos a intentarlo –dijo el jefe de bomberos

- Te vamos a amarrar de tus piernas y te vamos a meter de cabeza por el hoyo… tú tienes que llevar las manos "arriba" que al meterte en el hoyo van a quedar asía abajo para que agarres a tu prima y cuando la tengas nos gritas y los vamos a jalar para poder sacarlos –le explicaba el jefe de los rescatistas

- Ojala esto funcione –dijo alguien más

Y así procedieron a ponerle una faja a Syaoran en el abdomen para que no se lastimara por el esfuerzo que iba a hacer, después le pusieron protecciones en brazos y piernas para que se raspara lo menos posible, le pusieron un caso para impedir que se golpeara la cabeza y por último después de poner las protecciones en las piernas procedieron a ponerles cuerdas de seguridad tanto en la cintura como en las piernas, aunque la principal era la de las piernas de donde iban a sostener a Syaoran para meterlo y luego a sacar a los dos niños.

Y así con mucho cuidado hicieron una base en donde colgaron a Syaoran boca abajo y lo empezaron a deslizar dentro del hoyo.

Syaoran llevaba una lámpara en el caso para ver por dónde iba, Meiling ya estaba muy hondo en el hoyo, sabía que iban a bajar a Syaoran para tratar de sacarla de ahí.

Cuando vio la luz de la lámpara del casco de Syaoran empezó de nuevo a llorar porque sentía que ahí se iba a morir.

Desde luego Meiling estaba entumida tenia los brazos arriba casi no se quería ni mover porque a cada intento sentía como se deslizaba más por el hoyo.

Syaoran empezó a hablar con ella para tranquilizarla

- Aquí vengo Meiling, no te preocupes, te voy a sacar –decía Syaoran

- Si Syaoran… si me rescatas me voy a casar con tigo y gamas me alejare de ti –decía Meiling sollozando

- Si Meiling nos vamos a casar… pero primero te tenemos que sacar de aquí –Syaoran para tratar de tranquilizarla

Cuando de repente Syaoran sintió que rozo las manos de Meiling grito

- Ya casi la tengo –grito Syaoran

Todos dejaron de bajar a niño, para que pudiera agarrar bien a la niña

- Meiling… no te muevas… te voy a agarrar de los antebrazos y tú me vas a agarrar también los antebrazos y cuando ya estemos agarrados voy a gritar para que nos saquen –Syaoran

- Si –dijo Meiling

Y así Syaoran agarro por los antebrazos a Meiling y en el momento que sintió que Meiling le agarraba firmemente de los antebrazos en ese momento grito

- Ya la tengo –Syaoran

Y todos los que estaban sosteniendo la cuerda la empezaron a jalar, en un principio con mucho cuidado porque Meiling estaba atorada en el hoyo, pero poco a poco empezaron a sentir que los podían sacar más rápido y en un instante eterno para todos lograron sacar a los niños de ese hoyo natural del suelo.

Desde luego que estaban también ambulancias a las que subieron de inmediato a los niños y los llevaron al hospital.

En donde pasaron una noche para checar que los niños estaban bien.

Pero desde ese momento prácticamente Meiling no se quería separar de Syaoran

Y con que se iban a casar pues para donde iba Syaoran iba Meiling

Y como eran de la misma edad pues iban hasta en la misma escuela.

Los papás de Meiling consentían muchísimo a la niña porque casi sintieron que la perdían ese día que cayó en el hoyo, así que le daban todo lo que quería Meiling.

Así se hicieron adultos, desde luego siempre que Syaoran quería salir con alguna chica Meiling siempre le decía que ellos dos se iban a casar que para que buscaba a alguien más.

Syaoran ya le había dicho infinidad de veces que ellos no se iban a casar porque eran primos y que él no la amaba.

Pero a Meiling eso no le importaba, ella se iba a casar con él, pero si encontraba a alguna chica que le gustara entonces su compromiso se iba a romper.

Claro que siempre que encontraba a Syaoran tratando de hablar con alguna chica, Meiling prácticamente les gritaba y les decía que ellos estaban comprometidos.

Aunque Syaoran no decía nada, así termino sus estudios, si conoció a varias mujeres, claro a escondidas de Meiling, pero siempre sentía que ellas no eran lo que él quería.

Una vez que fueron a cenar a un restaurante Eriol y Syaoran, Syaoran se sorprendió al momento que iba saliendo del baño y se chocó con una joven muy bonita, tenía el cabello largo hasta la cintura, de un negro muy intenso y de unos hermosos ojos azules

- Disculpe señorita –dijo Syaoran viendo a la joven

- Estas bien –dijo Eriol a la chica con la que chocó Syaoran

Pero nada más verse se sintieron extraños y la joven Sonrió

- No se preocupen estoy bien –dijo la joven

Y cuál fue su sorpresa cuando descubrieron que estaban sentados en mesas continuas.

La joven se presentó como la señorita Tomoyo Daidoji y les presento a su mejor amiga Rica Sasaki.

Y ya que estaban sentados en mesas continuas, juntaron las mesas y empezaron a disfrutar de una cena que nadie había imaginado.

Para no hacerles la historia tan larga Eriol y Tomoyo se hicieron novios y en menos de un mes se estaban casando.

Boda a la que fueron desde luego Syaoran con Meiling y en ese momento Meiling decidió que ya era hora de que ellos también se casaran.

Ya tenía veintiocho años, cuando Meiling empezó en que ya era muy grande y se tenían que casar.

Desde luego Syaoran no quería casarse con Meiling a decir verdad hasta le caía mal de lo encimosa que era.

Pero con el conque de que se iban a casar.

Por más cosas que Syaoran alegaba de que no se quería casar con ella, que no le gustaba, que no le caía bien, que entre ellos no había química, chispa o lo que sea que debe existir entre las parejas para casarse.

Meiling estaba terca en que se iban a casar.

A decir verdad Syaoran hasta hablo con sus tíos para que no permitieran a Meiling hacer lo que quisiera.

Syaoran sabía que Meiling no era esa persona especial que tenía que conocer con la que quería compartir toda su vida.

Si ya lo sabía, y en contra de los deseos de Meiling la había estado buscando, pero hasta el momento no la había encontrado.

Pero cómo los papás de Meiling adoraban a Meiling desde luego que le cumplieron su capricho y en contra de su voluntad le tendieron una trampa a Syaoran para obligarlo a casar.

Por lo que Syaoran acepto casarse con Meiling.

Desde luego Meiling estaba feliz porque por fin se iba a casar con la persona que toda su vida había amado, y que la había rescatado de morir.

Ella estaba feliz, se mandó a hacer el vestido de novia más esplendido que hubiera, ella tenía que ser la novia más bonita del mundo.

Syaoran no decía nada, solo dejaba que Meiling hiciera lo que quisiera.

Desde luego escogió la casa más grande que vio, y la amueblo a su antojo.

Syaoran vio que el sótano era como un pequeño apartamento con una pequeña recamara en donde cabía apenas una cama individual, con un pequeño baño con ducha. Pero además tenía una sala comedor con una cocineta.

Se suponía que la sala era sala para ver películas o jugar juegos de vídeo, el comedor era una mesa de juegos, para jugar cartas, ajedrez, damas pues tenía un tablero pintado en la mesa, y cualquier juego de mesa y bueno la cocineta supuso que era para no tener que transportar desde la cocina que estaba hasta el otro lado de la casa, bocadillos y poderlos cocinar ahí.

Para ser un "cuarto de juegos" estaba muy completo.

Un pequeño departamento para él.

Y sin pensarlo dos veces, les dijo a las personas encargadas de decorar la casa, cómo quería que amueblaran el sótano, y que le dieran a él la llave de la puerta para entrar al sótano.

También le gusto que tenía una puerta que comunicaba con el estacionamiento y el jardín, se puede decir que cerrando la puerta de la casa ese sótano quedaba totalmente independiente.

Así que también mando a poner un seguro que solo desde dentro se abriera y cerrara.

La boda fue un gran acontecimiento, todos estaban felices por los novios.

Meiling se sentía inmensamente feliz por casarse con la persona de la que toda su vida había estado enamorada.

Syaoran no decía nada, Meiling se encargó del traje del novio y bueno de todo lo de la fiesta.

La boda y la fiesta estuvieron hermosas, a cual más los felicitaban aunque Meiling se sentía extraña.

No sabía que pensar pero al final de la ceremonia cuando le dijeron a Syaoran que podía besar a la novia, él se le quedo viendo de frente, en ese momento Meiling se dio cuenta que Syaoran no la quería besar.

Se sintió morir, cuando Syaoran levanto sus mano, le tomo la cara, la bajo un poco y solo le dio un beso rápido en la frente.

Continuara:

El siguiente ya es el último capítulo y en donde explico de donde se me ocurrió esta historia. ¿O historias?

Dios que todo salga bien y gracias por estar con migo.

Los quiero mucho.

6 de marzo de 2015 son las 5 de la tarde.

El 4 de marzo cumplimos 30 años de casada por el civil.