"Adueñado."
Por B.B. Asmodeus.
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Fandom: Game Of Thrones/A Song of Ice and Fire.
Parejas/Advertencia: Tyrion Lannister/Oberyn Martell. Pre-Jaime Lannister/Brienne of Tarth. Insinuaciones de Jaime/Cersei y Ellaria/Oberyn.
Resumen: ¿Un Omega en Celo, suelto por la Capital? Hablaba de peligro seguro. Oberyn tan siquiera quería asegurarse de que medidas justas fueran aplicadas a este tipo de situación—Y no, su interés no tenía nada que ver con el gruñido naciendo en su garganta, o la dureza de sus músculos, preparándose para defender lo que había descubierto primero que nadie…
Rating: Mature.
Línea del tiempo: Principios de la 4ta temporada, antes de la Boda Púrpura. He manipulado el tiempo transcurrido entre 4x01 y 4x02. En este fic Tyrion corrió a Shae antes de la boda, y el lapso entre los dos eventos será más prolongado por el bien de la trama.
Notas:
(1.) Historia centrada en un Universo Alfa/Omega/Beta.
(2.) El Mundo Necesita Tyrion/Oberyn. ¡Amo esta pareja, y es triste que no haya nada de ellos!
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"Este amor vengador que tengo
Quiere consumirte
Y luego escupirte."
-Digital Daggers ("Fear the Fever").
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7.
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"No luce como un Alfa."
Tyrion escogió una de las múltiples piezas de tela que una de las doncellas de Lady Olena le había puesto enfrente. Al lado opuesto de la cama, Sansa hacía lo mismo con la doncella de Cersei.
"¿Quién, mi lady?"
"Príncipe Oberyn."
Tyrion realzó sus cejas. "¿Cómo crees que debería ser un Alfa?"
"No lo sé exactamente… ¿Menos relajado?"
Tyrion sonrió. "Los cuentos de Ellaria Sand ciertamente están fascinándote. ¿Qué hay de malo en ser relajado? No todos los Alfas son ogros como mi padre."
Sansa lo tomó desprevenido con su soltura de más de tres palabras por día. "Es sólo que… Robb era un alfa. Jon también. Y ellos siempre se comportaron de manera distinta. Como si su título fuera un peso, no algo divertido."
Tyrion pensó bien, antes de abrir su boca a lo tonto. Tendría que mandarle a Sand una canasta de frutas, por el tiro de cuerda que había provocado. "Creo… que fueron otros factores los que los hacían serios. Tu hermano Robb era el heredero, y eso conllevaba mucha responsabilidad sobre sus hombros. Jon Snow, por otra parte, siempre lidió con lo contrario. Ser un bastardo… No es fácil." -¿No es fácil? ¿Es todo lo que tienes? Tyrion casi se abofeteó la frente. "Además, Snow sí tiene un sentido del humor, por más recóndito que lo esconda. Aparte de ser testigo de ello, fui causante."
Sansa no sonrió, ni preguntó por más detalles sobre meadas por murallas gigantescas—Lástima, porque una de las hazañas favoritas de Tyrion—pero, tampoco se apagó rotundamente con los recuerdos de su familia. Tyrion lo consideró una victoria.
"Sansa." Al ser invocada, los ojos de la chica se conectaron a los suyos. "Tienes razón. Oberyn Martell no es un Alfa acoplado a lo acostumbrado. Él cree en la equidad entre géneros, a tal nivel que planea llevar a una hija bastarda a la Boda Real. Créeme, ese es un avance a favor. Si nos remontáramos a la Era donde Omegas todavía abundaban, los Alfas no serían nada como el Príncipe." Por lo menos, eso había sido lo que había leído de pequeño, y lo que siempre había salido de la incesante boca de su padre. "He terminado con mis deberes. ¿Me necesitas para algo más, querida esposa?"
Sansa negó con su cabecita pelirroja. Tyrion se apresuró a dejar la recámara, aprensivo a lo que encontraría del otro lado.
La mesa estaba desocupada.
Tyrion avanzó un par de pasos, después de asegurar las puertas adjuntas.
"Todavía, no te he visto completamente desnudo."
¿Quién podía culparlo por casi terminar con la cara plantada en el suelo, al escuchar tal irreverencia? "Que catástrofe."
Oberyn sonrió, refundido más allá del centro del aposento. Estaba solo, reinando la oficina del Omega desde el diván incómodo que Tyrion no podía ni alcanzar, en sus mejores días. Sus largas piernas estaban dividas entre estar acostadas o levantadas, una rodilla por aquí, la otra rodilla por allá. Uno de los brazos del Príncipe caía del sillón con desdén, sus yemas a poca distancia del suelo.
Era una vista digna de apreciar en un momento de absorción. Cuando Tyrion hizo justamente eso, el efecto fue inmediato. El gusano entre sus piernas se endureció, ya sin protesta, de su mente o de su cuerpo. Aunque fue de nula ayuda, el Enano carraspeó su garganta. "¿A dónde se fue mi hermano?"
El cuerpo tendido se tornó hacia él, perezoso. Seductivo. "Asuntos serios de la Guardia Real que realmente no me importan."
Tyrion rodó sus ojos. Típico. Jaime no sabía cómo divertirse. Caminó hacia el Alfa con precaución. "Tuve una visita muy interesante esta mañana."
"Mm." Cazadoras pupilas oscuras se adhirieron a la silueta del Omega. "Define interesante."
Tyrion se detuvo. "De tu amante. La señorita Sand."
Algo de la soltura en Oberyn se solidificó con tensión. Una exhalación fue producida. "Lo siento. Ellaria es una romántica de corazón. Al olerte en mí, debió de haber llegado a sus propias conclusiones."
-Así que, sigues acostándote con ella. Tyrion hundió el pensamiento, tan repentinamente como había emergido. "No fue tan malo. Fue bastante informativa, a decir verdad."
Otro suspiro. "Como dije ya. Romántica. Tienes ideales fuertes respecto a nuestra… cultura. No significa que siempre tenga razón."
"En verdad, no fue tan malo. Considerando que mis testículos sobrevivieron el encuentro."
Una de las piernas de Oberyn se estiró hasta que la punta de su bota alcanzara a picotear el estómago de Tyrion. "Ellaria no te tocaría."
Ante otro suave empuje, Tyrion rodeó la bota con sus manos. "¿Por qué tan seguro?"
Oberyn aprovechó estar sujeto para empujar al Omega en su dirección. "Sin mi permiso para hacerlo, otro Alfa perdería la mano si lo intentara."
Tyrion se congeló. "Pero, ella es tú… ¿La lastimarías?"
"Ellaria conoce las reglas. Supongo que te compartió parte de su naturaleza durante esta visita informativa."
"Sí. Pero, aun así—"
"Ella me castraría si los papeles estuvieran al revés. Es imperdonable. En especial porque somos quienes somos, uno para el otro. Ella sabría mejor que nadie, que una ofensa a mi territorio, multiplicaría mi ira."
Tyrion intentó encontrarle sentido a todo este embrollo. No pudo. Necesitaría más libros. "Justo cuando creo tener una clara idea en lo que me he metido, nuevas palabras salen de tu boca para removerme del piso firme."
Por la diversión brillando en los ojos del galán acastañado, lo tomó como cumplido. "¿Qué más te dijo?"
La distancia se había acabado entre los dos, y Tyrion ni se había dado cuenta. De repente, frente al león, una V de piernas esbeltas se postró a su disposición. Si la Víbora había querido distraerlo, lo logró. Todo lo que Tyrion pudo reproducir en su cabeza fue la repetitiva fantasía de follar lo que yacía entre las piernas del dornindense. "¿No… No está molesta?" -¿O sintiéndose insultada? Ser compartida con el Gnomo no debía dejar un rico sabor de boca.
Oberyn abrió sus túnicas con aire casual, desvelando la dureza bajo sus ropas interiores, lentamente. Parecía estar leyendo la mente de Tyrion, si la sutil ondulación de sus caderas podía tomarse como evidencia. "No lo sé. Podría estarlo. Nunca sabes con las mujeres."
Saliva llenó la boca de Tyrion. ¿Lo dejaría la Víbora? ¿Le permitiría encontrar asilo entre la suculenta fricción de su cuerpo? Tyrion sacudió su cabeza. -Por los Siete, concéntrate. Nunca habías encontrado una pija tan antojable antes, no comiences a cegarte ahora. "De ser tú, no creería prudente incitar su enojo. Especialmente, cuando verla desnuda debe ser doblemente apetecible, a comparación mía."
El torso del Martell se elevó de la superficie curvada del sofá, apoyándose sobre sus codos. "¿Cómo podría decidirlo, si no me dejas ver?"
Tyrion bufó. "Ya has visto lo más importante."
Oberyn lo atrapó con sus muslos y mirada lóbrega. Las manos de Tyrion se perdieron entre la textura dorada de las túnicas. Sólo el diván le impedía trepar más allá.
"Lo más dulce, sí. Pero me falta por conquistar. Quiero saber si tienes cicatrices. Si sentirás cosquillas cuando roce mis pulgares bajo tus brazos…"
Tyrion prefirió alimentarse de la franja de piel descubierta en el pecho aceitunado, que en sí, darle la cara al dueño. Fue más fácil. En contrataque, los muslos del Alfa se apretaron alrededor de la cintura de león, rítmica y letalmente. Para serenarlos, Tyrion acarició los duros muslos con la suavidad que solía acariciar los gatitos de Tommen. "No soy cosquilludo."
"¿De acuerdo con quién? ¿Tu lobilla?"
Tyrion frunció su ceño. "¿Sansa?"
"¿Me tiene ventaja? ¿Ella te ha visto desnudo?"
Whoa. Tyrion sintió su rostro comenzar a calentarse con la mera idea. Confusión se mezcló con disgusto. Sus instintos sobreprotectores se activaron. "¿Te incumbiría saberlo?"
Oberyn guardó silencio un momento. Sin embargo, Tyrion percibió sus ojos examinarlo de botas a melena. El tesorero lo detesto un poco, por hacerlo sentir tan inseguro en su propia piel. "La deseas. Lo pude ver desde el primer día que los vi interactuar en los jardines. Singular juego que tienen los dos entre manos: tratas de acercártele con cubierta de cordero, ella se aleja de ti, pretendiendo que no tiene instinto asesino en el fondo. Engaña a muchos, pero no a mí. Algún día, quizás estaría lista para devorarte."
"No sabes nada de mi matrimonio." Tyrion gruñó en advertencia. En un tiempo impresionablemente rápido, el Lannister recordó con qué clase de persona se encontraba a solas. Recordó la confianza que no existía entre ellos. Recordó que eran enemigos. "Muchos menos conoces a Sansa, como para—"
"Hablé con tu padre esta mañana."
Tyrion sintió todo su ser paralizarse, los primeros indicios de pasión tornándose en hielo. Sus manos se pasmaron. El anuncio fue el impulso necesario para levantar su rostro hacia la maldita Víbora. "Y por hablar, ¿quieres decir…?"
Pestañas negras volaron en preludio. Los labios del moreno se presionaron juntos en una mueca. "Debes entender. En esta clase de situación, es mejor llevar la delantera. Al no tener algo que esconder, Lord Tywin no tiene la última palabra."
Tyrion comenzó a luchar dentro de la jaula de muslos. "¿La última palabra? ¿Qué diablos le dijiste?"
Oberyn buscó tranquilizarlo, rodeando la espalda de Tyrion con uno de sus brazos. Algo de su arrogancia perdió fervor. Desafortunadamente, toda la respuesta que Tyrion necesitó, se dibujó en la reservada expresión que nació en el semblante del Príncipe.
A Tyrion sólo le quedo carcajear, ni una pizca de humor siendo detectable. "Lo sabe todo, ¿cierto? Le contaste sobre nosotros." En renovados esfuerzos, intentó deshacerse de todas aquellas extremidades que lo querían embobar. Huyó del brazo de Oberyn. Peló sus dientes cuando el rostro del Alfa quiso acercársele. Si en ese momento, el hombre intentaba tocarlo, Tyrion estaba certero de que le mordería los dedos. "¿Puedo preguntar por el día de mi ejecución, Lord Alfa? ¿O ni siquiera esa consideración piensas darme?"
Con gruñidos propios, Oberyn trató de contener al Omega, sin mucho éxito. Hizo todo lo posible por adueñarse del mentón de Tyrion, pero el león le fue elusivo hasta para eso. "Puedo darte un estimado de tiempo, pero no de muerte. Serás libre, una vez que la Boda Real transcurra su curso."
Era como si escuchara las palabras, pero en un idioma ajeno a su conocimiento. Tyrion se vio así mismo como títere descompuesto, destinado a sólo imitar y repetir lo que su Maestro intentaba instruir. "¿Libre?"
"Tu matrimonio con Lady Sansa será disuelto, como la Ley Alfa y Omega, lo exige."
Oh.
Oh.
Por las tetas de todas las putas del Desembarco.
Tyrion estaba tan abrumado, tan furioso y sobrecargado de emociones distintas, que cuando su puño botó directo al pomposo rostro de Oberyn Martell, lo último que le importó fueron las consecuencias de asaltar a un Alfa con semejante violencia.
Sólo así, Tyrion fue liberado.
Lamentablemente, ni todo el espacio que la oficina podía darle, se sintió vasto para respirar. "¿Y qué seguirá? ¿Me convertiré en su linda esposa dornindense, destinada a limpiar su pito cuando acabe conmigo, cada noche, Su Majestad? ¿Debo sentirme privilegiado porque ahora contamos con la aprobación de mi Señor Padre, para poder follar?"
¿Por qué? ¿Cómo? ¿Cuál había sido el ángulo que había convencido a su padre de romper su matrimonio con Sansa, después de haber fastidiado tanto por conseguirlo?
Entonces, tan rápido como se lo preguntó, las piezas cayeron en su lugar adecuado. El rompecabezas se completó cínicamente.
-Por supuesto. Todo se reduce a parir con ese hombre. "Oh, no te molestes con explicaciones. Me siento tonto, por no haberlo visto antes. Uno de mis deberes como obediente esposa será darte un heredero, ¿cierto? Esa sería la única razón para que mi cabeza todavía perdurara en mi cuello, a estas alturas. Ese viejo quiere nietos, sin importar si tienen que salir de Sansa o de mí."
Oberyn estaba masajeando su quijada. No aportó nada nuevo, más que su silencio delatador. Bajo otras circunstancias, sería risible verlo tirado en el sofá, ojos engrandecidos, y pecho agitado.
Tyrion alargó su boca en una parodia de sonrisa que sabía que daba miedo. Bronn se lo había afirmado. "Si los Dioses son justos, lo que recibirá serán bebés desfigurados al igual que yo."
Todavía nada. Oberyn solamente se relamió los labios.
Tyrion se dio la vuelta, tirando copas en su camino. "O mejor aún, leones puros para ti. Leones que tendrías que criar como tuyos. ¿Crees poder sobrevivir la hipocresía?" Colérico, guiado por el brote de inmensa desilusión en su pecho, Tyrion no se molestó con esperar a que Oberyn irradiara más encanto manipulador. No deseó darle la oportunidad de entumecerlo con feromonas o caricias dulces. Tumbando una silla del pequeño comedor que tenía armado en la oficina, el León optó por súbita retirada.
Súbita, desesperada, retirada.
-León o Víbora, no hay diferencia. Ambos son unos cabezas duras. No supo a donde se dirigía con exactitud al dejar su suite; todo lo que pensó fue estar lo más lejos del estúpido Alfa en su oficina. Tyrion necesitaba respirar. Necesitaba patear más objetos inertes para sentirse satisfecho. –¿Quien diría que terminaría comprendiendo el dilema de Sansa y Cersei a este nivel? ¡Los Dioses debes estar enloqueciendo!
Después de aquel maravilloso espectáculo, la culpa morando en el Omega por haber ingerido té de la Luna pocas horas atrás, se redujo precipitadamente, hasta no ser más que un bufido de incorpóreo vapor.
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Fin de Parte 7.
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NdA: Debo decir que ponerles trabas primero a estos dos tontines, hará el porno reconciliatorio más sabroso. Lo prometo. Quería que pelearan, porque tienen que, conociendo sus temperamentos. Además, me encantan esos celos que todavía ni reconocen que son celos. –risa malévola- Para aquellos multishippers allá afuera: me gusta el Tyrion/Sansa (aunque Sansa no es mi gusto generalmente), y no tengo nada en contra del Ellaria/Oberyn, sin embargo, debo recalcar que la pareja principal, y final, es y será Tyrion/Oberyn. Sé que hacer monógamo a Oberyn sería algo WTF. Pero, para eso tengo el universo Alfa/Omega de mi lado. No puedes tener todas las tortas, Oberyn. Sorry. Así comienzan las infecciones.
Y por lo menos, sabemos que Tyrion se toma sus anticonceptivos seriamente.
Por ahora.
¿A quién engaño? ¡Levanten la mano el que quiera una Quimerita Marca Lannister-Martell, aparte de Hydra Delphine y de mí! :)
Este fic ahora tiene fanmix (mezcla de canciones), bajo el mismo nombre. Lo puedes encontrar en mi página de profile.
¡De nuevo, gracias por sus comentarios! –Les avienta galletas Oreo-
¡Ahora sí, a disfrutar la Quinta Temporada, motherfuckers!
