Nota:Este fic participa del Reto "Pecados Capitales" del foro "221B Baker Street".
Disclaimer: Los personajes de Sherlock son propiedad de Sir Arthur Conan Doyle. Y la serie de la BBC pertenece a sus respectivos dueños. Solo la historia me pertenece y no gano absolutamente nada de ello, solo la satisfacción de imaginar a Sherlock y John juntos.
Advertencias:Ninguna creo…
NA:Este fic va dedicado a todos aquellos que se tomen el tiempo de leerlo y dejar un review. Muchas gracias a mi Beta Roberto (te quiero). Y sin más espero que sea de su agrado.
Ira
John subía los escalones de Baker Street con una sonrisa bobalicona adornando su rostro. Se sentía extasiado. Su relación con Sherlock estaba en un nivel que ni él en sus más locas fantasías creía que se volvería realidad. Cada día que pasaba era completamente irreal para John; ahora compartían pequeñas caricias cuando realizaban algún caso; escasos besos a escondidas que en la intimidad de su hogar se volvían apasionados y llenos de deseo que ocasionaban que hicieran el amor en lugares impensables del apartamento.
Pero a pesar de todo el amor que se profesaban había momentos en que John sufría pequeños ataques de ira gracias a la insensatez de Sherlock. Justo como en ese momento, el apartamento se encontraba en un completo desastre. Archivos y papeles esparcidos por todos lados, la mesita y los sillones derribados; las cortinas arrancadas de la ventana; parecía que un huracán hubiera pasado por la sala.
John empezaba a sentir un fuerte dolor de cabeza a consecuencia de la ira que se apoderaba de su cuerpo. Se repetía una y otra vez: "calma John" pero todo empeoró cuando divisó pequeñas manchas de sangre esparcidas en la alfombra. Siguió el camino hasta la mesa de la cocina donde estaban esparcidos varios tipos de órganos humanos escurriendo sangre. Manchando todo alrededor.
— ¡No, no, no! ¡¿SHERLOCK?!
John podía sentir la ira viajar por todo su cuerpo. Empezó a buscar a Sherlock descontroladamente por cada habitación y al momento de subir las escaleras se encontró con un par de calcetines en un escalón; el pantalón y la playera del pijama de Sherlock más adelante.
Se descolocó un poco y la ira desapareció por completo al contemplar a Sherlock completamente desnudo recostado en su cama.
—Bienvenido John.
Lo bueno de Sherlock es que sabía como controlar la ira de John…
