Un ángel de tras de mi
Capítulo 14
Declimer: los personajes no me pertenecen le pertenecen a CLAMP, pero la historia es completamente mía, no busco ningún lucro con esto.
¿Creen en los ángeles, demonios o cualquier otro tipo de misteriosos seres de luz o de aquellos que viven en la obscuridad?, ¿alguna vez te has sentido observado?, ¿alguna vez has sentido que no estás solo?, ¿despertado con alguna marca?, ¿tener la sensación de no poder moverte ni hablar cuando te encontrabas dormida?, sakura respondería que si a cada una de estas preguntas, descubre por qué…
El sonido de unas campanas repicando la despertó de golpe, era el sonido del reloj que se encontraba en tomoeda, pasó sus ojos alrededor de todo su habitación hasta que pudo reconocerla, se sentó en la cama, la luz que entraba por su ventana le decía que apenas el día comenzaba, no sabía cuánto tiempo había dormido, pero seguramente había sido el que su cuerpo necesitaba, porque se sentía ligera. Se levantó y decidió buscar a los demás, la casa estaba vacía, recorrió cada cuarto y no había rastro alguno de shaoran, ni de kero y tampoco de aquel bonito unicornio, salió de su casa solo para encontrarse con un lugar lleno de luz, de color blanco como las nueves del cielo azul, ¿Dónde estaba?.
—Hola, ¿alguien está aquí?- alzó la voz para ver si alguien aparecía, pero en ese inmenso lugar parecía solo escucharse su voz repicar por el eco.
Siguió caminando… el tiempo pasaba pero ella no sentía ningún cambio en ese lugar, suspiro. Era mejor regresar a su casa. No sabía cómo pero estaba segura que Shaoran la encontraría. Se dio la vuelta. Pero en ese mismo segundo sintió una presencia, sacó las sei y se puso en guardia. Espero a lo que sea que sea apareciera… Una luz muy resplandeciente apareció ante ella evitando que pudiera ver lo que estaba frente a ella.
—no temas, princesa del reino luna.
— ¿qué?, ¿Quién eres tú?, ¿y cómo que princesa?
—Yo soy zatfiel, uno de los siete arcángeles del rey de cielo, hay muchas cosas que tengo que explicarte princesa.-
—Perdona pero no creo estar entendiendo nada.-
—Empezaremos con lo más simple…- en seguida aquel arcángel abrió sus alas, alrededor de todo ese lugar, fueron apareciendo imágenes, había una mujer muy hermosa que tenía el cabello blanco como la nieve, en sus brazos yacía un bebé a la cual arrullaba —esa niña eres tú y ella es tu madre, la reina de la luna- muy pronto toda esa escena fue interrumpida por un hombre, encima de su cabeza llevaba una gran corona, lo que hacía suponer que era el rey de ese lugar. Mantenía un dialogo con la reina, uno no muy favorable.
—Mi reina- dio una pequeña reverencia y se acercó a ella- intentan invadir nuestro reino, el ejército ya está al frente intentado controlar su poder, peor están siendo aniquilados, debo ir al frente y tratar de detenerlo- dijo con firmeza.
— ¡no!-gritó la reina.
—Cariño, es algo que tengo que hacer-pero él no quiso someterse a la petición de la reina. Se despidió de su reina y de su hija con un beso y marcho al frente...
Se llevaba una gran batalla en todo reino, al frente estaba él rey, tratando de proteger lo que amaba, no quería exponer a sus habitantes a tal ejecución. Pero los ángeles eran mayores en número. Fue entonces que utilizó el último recurso que tenía, un poder oculto y prohibido en ese reino, concentro todo su poder, sus ojos grises cambiaron a un color morado y cuando estuvo listo enfrentó a todos los seres alados que tenía al frente, al momento todos se detuvieron, poco a poco los fue destruyendo desde adentro. Esa arma tan poderosa tenía una contraparte letal, al terminar con su cometido, el rey cayó muerto. Todo su poder no pudo contener a todos los enemigos, cientos y cientos de ángeles llegaban, la reina a pesar de su dolor decidió que la muerte de su rey no sería en vano, toda su energía seria liberada, pero antes tenía que poner a salvo a sus habitantes y a su hija, transportó a todos hasta un reino lejano, un reino en donde no sentía presencia enemiga, cuando todos fueron transportados. Se preparó y estallo todo su poder, sacrificándose y sacrificando a su reino, hizo brillar a todo su reino con una luz quemante que destruyó todo.
— ¿y qué pasó después?-
— Sigue mirando.- el ángel extendió sus brazos y los movió de un lado a otro para nuevamente recrear la escena. Al instante apareció un lugar, uno en el que ya había estado antes, lo miró. Había un bebé con el cabello castaño, aquella niña estaba en brazos de un chico de cabello dorado, «es igual que el chico que apareció» pensó. Al momento un estallido se escuchó en lo más alto del lugar, el chico miro a todos lados, no tenía idea a donde ir, estaba en un lugar que no conocía, pero debía de proteger a esa niña a como diera lugar. Corrió sin rumbo hasta encontrar un refugio.
Mientras tanto en el palacio de la reina tierra…
Las fuertes explosiones hicieron que ella saliera para saber que estaba sucediendo. Vio una gran explosión a lo lejos en la dirección donde se encontraba el reino de su esposo, el rey sol. Al poco tiempo también el reino Luna había explotado. No podía creerlo… Los habitantes de reino cielo venían hacia la tierra, no tendía que era lo que pasaba, pero no tardó mucho en darse cuenta que aquellos ángeles no venían en son de paz, comenzó una batalla entre humanos y ángeles. La reina veía como su reino se desplomaba, sus habitantes estaba muriendo, había sangre por todos lados, no había humano que no luchase en contra de esos invasores, ella no podía quedarse de brazos cruzados… Tenía que salvarlos a todos, había sentido nuevas presencias, estaba segura que los habitantes de los dos reinos habían sido enviados a ese lugar. Ellos habían depositado su confianza en ella y no pensaba defraudarlos. Encomendó a su pequeño hijo de tres años a un gran león alado subió hasta lo más alto de su palacio… extendió los brazos, de sus manos brotaba una especie de humo de color verde, se esparció por todo su reino lentamente, «tal vez no podía derrotarlos, pero al menos los pondría a salvo por un largo tiempo.» Eran demasiados que con solo su poder no bastaba. Lo que iba hacer podía ser un poco egoísta pero necesitaba de la ayuda de todos sus súbditos, así es como la reina fue extrayendo los poderes de cada uno al mismo tiempo que su memoria era borrada para no caer en una revelación por el arrebatamiento de sus poderes. La tierra comenzó a temblar y en el centro de su palacio, un agujero en medio de la tierra se abrió… mostrando el centro de reino que ardía en llamas. La esencia verde que rodeaba a cada ángel se fue conduciendo hacia dentro de aquel agujero, llevando consigo a los ángeles y encerrándolos en el centro de su reino.
— ¿Qué sucedió con la reina y conmigo?- preguntó Sakura aquel ángel que la miró sin mostrar alguna expresión.
— la reina utilizó todo su poder, y al poco tiempo murió.- ella abrió los ojos con sorpresa— El rey del cielo ordenó a todos los habitantes nuevos esconderse de los humanos ya que estos al perder la memoria y los poderes no entenderían, además esto se volvería un caos así es como las enormes serpientes se escondieron en los mares, los elfos, hadas, unicornios seres lunares se escondieron en lo más profundo de las cuevas y bosques, por su parte los dragones, en general seres alados y algunos de fuego fueron recibidos en el reino cielo.-la chica trataba de analizar la situación, pero había muchas cosas sueltas-Tú y el príncipe fueron entregados a los humanos y crecieron sin saber sobre sus poderes, sin embargo… cada día el sello que puso la reina se va debilitando y así la gran guerra pronto llegará.-
— Pero… ¿Qué tengo que hacer yo?- el ángel pasó su mano frente a ella.
— Eso es algo que deberás descubrir por tu propia cuenta.- fue lo último que recordó cuando despertó, a su lado estaba él, aquel chico que la tenía en brazos al llegar a este reino.
— ¿Es verdad que soy la princesa de la luna?- quería realmente comprobar que no había soñado esa historia.
—Así es princesa- Sakura bajo la mirada, todo lo que le fue revelado, en realidad la había confundido más. — Todo estará bien princesa- trató de alentarla. Podía sentir la enorme confusión que sentía la chica.
— No me llames así-dijo con amabilidad — soy Sakura, ¿y tú cómo te llamas?-le sonrió.
— Ah- le había sorprendido tanto que ella aun pudiera sonreír a pesar de todo lo que había vivido. — soy staratelja, pero puedes llamarme Ki lin, como solías hacerlo…-la chica pusó un dedo en su mentón.
—ki lin será- volvió a sonreír. Él ya no pudo quedarse sin hacer nada, abrió los brazos para atraparla entre ellos.
—no tienes que ser fuerte frente a mí, puedes contarme- sus ojos mostraban total sinceridad- Soy tu guardián y la persona que más te quiere, respeta y admira en este reino-la chica solo quedo inmóvil, apoyando su cabeza en los hombros de él.
—¿Quieres soltarla?- dijo Shaoran con toda la paciencia que le quedaba.
—no, ella me necesita.- a pesar de su mirada totalmente inocente y su aura pura, su temple era firme.
— ¡que la sueltes te digo!- grito.
—Serás muy príncipe, pero a la única que debo respeto es a Sakura-la chica se encontraba en medio de semejante altercado, pero en lo único que podía pensar era en aquellas palabras que su guardián había dicho «príncipe… entonces él… »
La tierra retumbo, el piso no era estable, staratelja tomo en brazos a la chica y salió rápidamente por la ventana. Cuando estuvieron fuera desde el aire pudieron ver a muchas serpientes, todas ellas se encontraban en el patio trasero de la casa de la castaña.
—Tengo que bajar- le dijo al chico, el asintió e hizo lo que ella pedía. Cuando ya estuvo a bajo, dio un paso adelante para hacerse notar, entre todas aquellas serpientes una muy grande de color verde se abría paso e hizo frente a Sakura.—¿nigarther?- preguntó la castaña. La serpiente enseguida se transformó… la mitad de su cuerpo se había convertido en mujer.
—Tu ejército está listo princesa…- dio una pequeña reverencia y después de ella, las serpientes acompañantes también lo hicieron.
Shaoran desplegó sus alas y subió muy alto, tanto que podía alcanzar las nueves… desde allí pudo ver a todos… seres guerreras que habían reclutado estaban reunidos en los bosques que podía alcanzar a ver.
El sonido estruendoso llegó del cielo, shaoran dirigió su mirada hacia arriba. La séptima trompeta. Todo estaba por empezar… bajo la vista hacia donde se encontraba Sakura, ella estaba seria, demasiado. Pronto vio como no muy lejos de allí, la tierra se abría lentamente…
Continuara...
Hola, ¿alguien? Jajaja, bueno, si alguien le esto sabe que he tardado siglos para actualizar, ahh, si, ya en la próximo cap empezara la pelea pero no prometo terminarlo en ese, tal vez como en dos cap mas o tres , si perdón por no explicar antes todo, ya llevo mucho explicado en este cap y el anterior. En fin les agradezco que sigan leyendo esto. Me despido chicas, bye, bye
Leyda mellark: jajaja, el venado es importante pero no en estos caps XD, ¿en serio? Shaoran tenía que ser príncipe jajajaja .-. Con respecto a la médium… buen… es que al principio lo pensé así pero no me basto para explicar todo el contenido, es por eso que Tomoyo tuvo que aparecer.
Nelly- san: ¡hola peque!, jajajajaja, ¿gracias?, y no me molesta en lo absoluto que escriba tanto, al contrario me encanta leer tus comentarios.
Lunabsc:jajajaja pues no fue tan pronto amiguis , pero si la batalla está empezando ya!
Rosa: gracias
Sake more.
