EL REY DE LOS SUEÑOS
Por Fanny-Camili
Capítulo X
1.-
Miró a su alrededor con cuidado.
Sintió como si ya hubiera estado ahí.
Miró las calles y edificios. Todo gris y abandonado.
- ¿Qué significa esto?
Miró el cielo, en lo alto estaba la luna.
Escucho el batir de unas alas y luego todo se oscureció, miro a su lado izquierdo y al final de la calle estaba Sakura.
- ¿Sakura? –susurro.
Pero no tuvo tiempo de moverse y, aunque hubiera querido, su cuerpo no le respondía.
Vio formarse una gárgola, vio correr a Sakura, escuchó rugir a la gárgola que se formó. Vio también como Sakura salía volando de un edificio y cuando quiso salir corriendo tras ella, todo desapareció.
Volvió a mirar a su alrededor, pero ahora no veía nada.
Estaba todo oscuro.
Ahora si sabía dónde estaba, pero no entendía qué hacía en un sueño de Sakura.
- ¿Sakura?
- ¿Qué?
Se sobresaltó al escuchar cerca de su oído la voz de Sakura.
- ¿Qué hacemos en tu sueño?
- No lo sé.
- Espera un momento, ¿estás feliz?
- Si, ¿por qué?
- Estamos en tu sueño, está oscuro y…
- Estoy contigo. Si estoy contigo, todo estará bien.
Shaoran sintió felicidad, pero algo le parecía extraño.
- Sakura, ¿usas la carta sueño?
- ¿Carta sueño? ¿De qué hablas?
Shaoran guardó silencio y siguió mirando la sonrisa en el rostro de su prometida.
- ¿Qué tienes, Shaoran?
- ¿Por qué?
- Estás muy extraño hoy.
Ahora con una sensación de vacío decidió seguir caminando. Espero que la Sakura de sus sueños o la de los sueños de ella, lo siguiera o quisiera detenerlo, pero no hubo ni lo uno ni lo otro.
Como caminaba en la oscuridad no sabía realmente si avanzaba.
Una luz al fondo llamó su atención. Se acercó, alumbraba una cama.
En un lado estaba Fujitaka y Touya llorando, al otro, Tomoyo y Eriol.
Asustado corrió y llego a los pies de la cama.
Él veía todo, pero nadie lo veía a él.
En la cama, tendida y pálida estaba Sakura, a su lado el libro de las Cartas Sakura, estaba sellado de nuevo.
- ¿Está…?
- Así es –respondió la misma Sakura que se le había acercado.
- ¿Pero y tú, quién eres? Y ¿ella?
- Ella es tu Sakura –le explico- Yo, soy la de tu sueños.
- Sakura…murió.
- No lo sé –dijo sincera- Ella aún respira, pero no despierta.
- No puede ser.
Se acercó a Sakura y la zamarreó para que despertara. La movió, la llamó, pero nada. Sakura no respondía.
- Deberías dejarla partir –dijo nuevamente la voz de la Sakura de sus sueños.
- Jamás podría dejarla ir.
- Ella no es feliz contigo.
- ¿Ella no…? –preguntó sorprendido- Pero ella siempre me dijo que era feliz.
- Ella nunca heriría tus sentimientos, así que nunca te diría la verdad si no es feliz.
Shaoran miró a la Sakura en cama y luego a la de sus sueños.
Sintió algo oscuro cubrirle el corazón.
Sakura no era feliz con él y ella misma a través de sus sueños le decía que era mejor morir.
La oscuridad de su corazón ocupo todo el lugar y se encontró sentado en el suelo negro, a su lado la Sakura de sus sueños.
- Soy feliz ahora.
- ¿Ahora que te dejaré partir?
- Si, me agobiabas.
- ¿Y por qué no me lo dijiste?
- No podría. Fuiste mi novio de siempre.
- ¿Sólo por eso seguiste conmigo?
- Si, eres lo único que conozco.
Shaoran sintió ese vacío en su corazón que contrastaba a la perfección con la sonrisa de la Sakura a su lado.
- Te amo y quise hacerte feliz.
- Lo sé, pero no fue suficiente –la vio ponerse de pie- Ahora me voy. Gracias por dejarme, es lo mejor que has hecho para hacerme feliz.
La vio alejarse tarareando una canción. Realmente iba feliz de que él la dejara.
Se aferró a sus rodillas y quiso llorar como un niño.
Nunca se había planteado la idea de que Sakura siguiera con él por costumbre y no por amor.
¿Cómo no se había dado cuenta?
Pasaron algunos minutos, horas o quizás días.
Cuando lo notó.
La presencia.
- ¡Idiota!-se gritó.
- Shaoran, despierta.
- ¡Shaoran!
Y el castaño abrió los ojos. El aire volvió a él.
Sakura lo abrazó y sollozó.
Aturdido aún la abrazo y la tranquilizó.
- ¿Qué sucedió?
- ¡No respirabas!
Ante lo dicho, Shaoran la empujo un poco para que ambos se sentaran en la cama.
- ¿Qué estás diciendo?
- Eso –dijo Sakura entre sollozos- Te movías mucho y de pronto te quedaste quiero, pero luego dejaste de respirar… -y volvió a romper en llanto- E intente despertarte y no me escuchabas.
- Yo lo siento…no sé…
Pero Sakura realmente no lo escuchaba, se abrazaba a él en un intento de verificar que efectivamente estaba ahí con ella.
Pasaron varios minutos antes que la castaña se tranquilizara y pudieran volver a dormir. Por suerte esa noche se había quedado con Sakura, porque de no ser así no sabía realmente que hubiera sucedido.
Se recostó de nuevo con Sakura abrazada a él.
No se durmió de inmediato. Estaba seguro que de ese sueño era responsable el mismo ser que molestaba a Sakura.
Tendría que esperar a mañana para conversarlo con Eriol y los demás.
2.-
El ambiente que se había formado en el comedor era un tanto denso.
Sentados en la gran mesa de la mansión Li, estaban Kero, Yue, Eriol, Shaoran, Sakura, Tomoyo, Meiling, y de cabecera de mesa, Ieran Li.
- Yo también he tenido sueños –comento Eriol mirando de reojo a su prometida y con algo de frustración- He podido reprimirlos, pero casi a diario intentan entrar.
- Nosotros no hemos tenidos sueños –comentó Kero- Pero si hemos sentido que nuestros poderes disminuyen cuando Sakura es la que tiene pesadillas. Incluso, me cuesta trabajo regresar a mi verdadera forma.
Shaoran suspiró.
- Yo también las he tenido –dijo refiriéndose a las pesadillas.
Sakura no pudo evitar poner un rostro sombrío al recordar lo que había sucedido.
- Tomoyo, Meiling, ¿han tenido pesadillas? -ambas negaron con la cabeza ante la pregunta de la Señora Li- No es erróneo creer que ataca solo a personas con poderes mágicos- Y de esa forma trata de debilitarlos.
Todos asintieron con la teoría planteada por la madre de Li, sin embargo, quedo en la cabeza de todos la preguntan rondando: ¿Por qué había insistido en atacar a Sakura primero y ahora a todos?
- Madre –llamo Shaoran- ¿Usted también ha sido atacada?
Ieran poso su mirada maternal y orgullosa en su hijo y respondió.
- No, pero lo han intentado –espero unos segundos y explicó- Tengo un amuleto que cargo siempre –tomo el amuleto de entre sus atuendos y los mostró- Este amuleto me mantiene protegida de la magia indirecta como que ataquen por sueños o las ilusiones.
Todos asintieron, entonces la magia del sujeto no era tan poderosa. Quizás aún tenían esperanza.
- Ahora –continuó Ieran Li- Lo mejor es que tengamos comunicación, todos dirán qué sueños han tenido, en lo posible, con mucho detalle, inclusive la versión de quien estuviera con ustedes en ese momento –dijo mirando de reojo a la pareja de castaños y luego Eriol y Tomoyo.
Los cuatro se sintieron avergonzados. Bien creía que la Señora Li no se enteraba de todo.
- Sé todo lo que pasa en mi casa –les advirtió y sudaron frío- Pero ese no es el tema ahora, solo quiero que compartan los detalles de las pesadillas –miró a Sakura- Lo ideal sería empezar con los tuyos, Sakura, has sido la más atacada. Eso, y de que existe una posibilidad que el orden en que los ataca sea una señal, como puede que no, pero es mejor no descartar ninguna teoría.
Y así lo hicieron, empezó Sakura contando su primer sueño, ese que tuviera en Japón. Las veces que volvió a tenerlo y cómo fue modificando. Contó, con mucha vergüenza, que soñaba que Shaoran la dejaba y que Eriol la besaba. Contó con pesar la soledad que sintió cuando todos en su sueño la abandonaron. Tras todos sus relatos nadie paso desapercibido al gato. En todos los sueños el gato la despertaba, pero nadie hizo comentario alguno.
- A mi me atacaron anoche, así que el siguiente sueño es el de Eriol –hablo Shaoran a lo que el peli azul asintió.
Relato con una sonrisa el sueño. Cómo se había dicho que no podía volver a permitir que le sucediera eso. Las miradas que intercambiaban Eriol y Sakura, era una complicidad que se consigue solo con un hermano que no es de sangre, pero que es más que un amigo. Misteriosamente, para ella, Shaoran no se enojó. Eriol relato que sintió la presencia y supo que todo era un sueño. Tomoyo, por su parte, relato que él se movía inquietamente, que intento despertarlo y que luego él temblaba y tenía un brillo opaco en los ojos.
Ieran Li solo asentía y tomaba una especie de apuntes.
- Bueno yo…
Empezó el castaño contando con lujo de detalles su sueño, puesto que recordaba todo al haber sido la noche anterior. A diferencia de Eriol, él tardó un poco más en notar la presencia, pero cuando lo había hecho había despertado. Lo primero que hizo fue tomar una bocanada de aire.
Ieran Li miró con atención a Sakura cuando ella contó que Shaoran al igual que Eriol se movía inquietamente, pero que de un momento a otro se había tranquilizado y su respiración de tranquila había pasado a desaparecer. Ella no sabía precisar si fueron segundos o minutos, porque para ella habían sido horas. Shaoran no respiraba y ella no podía despertarlo.
- Tu caso es bien peculiar, hijo –comentó Ieran Li luego de unos segundos de silencio y meditación- Intentó matarte en el primero sueño. Con Sakura tardó varios sueños y cuando la ataco en serio, la tuvo dormida tres días. Con Eriol, no duro mucho. Pero contigo… es extraño.
Todos asintieron.
- A lo mejor solo fui el más débil –comento serio Shaoran, teniendo la atención de todos- Sakura no es una maga muy poderosa, pero la fuente de la que emana su poder es muy poderosa, aunque ella quizás nunca termine por conocer los límites de ese poder. Eriol es la reencarnación del Mago Clow y, por lo tanto, sigue siendo uno de los magos más poderosos. Por mi parte, soy descendiente de Clow, pero su poder se refleja en mí en una mínima parte y se le pudo hacer más fácil al mago atacarme luego de haberlos atacados a ellos dos.
- No digas eso…-empezó Sakura, pero él la detuvo.
- No lo digo con pensar –explicó Li- Es la verdad.
Todos asintieron, pues Shaoran podía tener razón. En ese lugar, en magia, él podía ser el más débil.
- Bueno –llamó la atención de todos, la madre de Shaoran- De los distintos sueños, podemos decir que el sujeto ataca los miedos de cada uno. Se mete en sus subconscientes, revisa sus miedos y los vuelve en su contra. Trabaja en base a la soledad que cada uno pueda sentir. Las pesadillas de Sakura fueron las más elaboradas, porque al final vino a rematar con el sentimiento de vacío y soledad.
- No es que seas el que tiene menos magia –habló solemne Yue- A lo mejor y eres el que representa más peligro –Li lo miró interesado- El sujeto ya tiene que haber descubierto la fuente de poder de la magia de Sakura. Si te tiene a ti, la tiene a ella –espero unos momentos- Y si la tiene a ella –miró de reojo a Eriol- Lo tiene a él.
Shaoran miró a Yue sorprendido. La teoría de Yue sonaba bastante razonable. Y supo de inmediato que él era el Talón de Aquiles de Sakura, como ella lo era de él. Instintivamente se aferró a su mano.
- No permitiré que me pase nada, descuida.
Luego de eso la conversación se dio por terminada y todos volvieron a sus labores normales.
3.-
Estaban sentados en la cama de la habitación de Sakura.
Todos habían aceptado seguir la sugerencia que el día anterior había dado Tomoyo.
- Tal vez, lo mejor, es hacerle frente al este "señor del sueño" –había dicho la amatista y todos se habían quedado con eso en sus cabezas.
Tanto, que al día siguiente habían decidido hacerle frente.
Volvieron todos a mirarse.
Las vestimentas de esa ocasión por su puesto habían sido diseñadas por Tomoyo, quien no había aceptado un no por respuesta. Ella al igual que con la carta sellada confiaba que cuando Sakura usaba sus trajes volvía sana y salva.
Sakura y Eriol ya tenía transformado su báculo, Shaoran tenía su espada y los guardianes estaban en su forma original. Ieran Li, por su parte, estaba con su amuleto colgando del cuello, como siempre y otro en la mano que extendió a su hijo.
- Toma, te ayudará a estar anclado a este mundo –espero que Shaoran lo tomara para continuar hablando- La carta los llevara al sueño, pero no podemos permitir que los engañe –le regalo una sonrisa maternal- Úsalo sólo cuando creas estar perdido.
Tras eso, volvieron los presentes a intercambiar miradas y esta vez, todos asintieron.
Sakura elevo la carta y extendiendo su báculo, solicitándole que los llevara a todos al mundo de los sueños.
Una luz salió de la carta y una especie de ráfaga color naranja envolvió a los tres magos y a los dos guardianes.
- Eso no debía pasar –Ieran rompió el silencio al instante que todos habían desaparecido- Ellos solo debían quedarse dormidos –puntualizo preocupada.
- ¿Qué hacemos ahora? –pregunto asustada Tomoyo.
Ieran Li elevó ambos hombros y negó con la cabeza.
- Solo nos queda esperar y rogar para que nada malo les pase.
4.-
El viento agitaba suavemente su cabello. Era esa suave brisa que anunciaba la proximidad del invierno. Sus pasos eran pausados, pero no torpes y esta vez, se dijo, lo afrontaría todo con la frente en alto. Ahora no estaba sola.
Miró al cielo, ya que al igual como había ocurrido en ocasiones anteriores, éste había oscurecido. Shaoran, a su lado, tomo su mano.
De pronto y sin previo aviso dos cartas descendieron dos cartas que se fueron a posar a las manos de Sakura, desconcertando a todos, sin embargo, ya en la mano de la castaña no pudieron mirarlas con detalle, ya que cientos de aves se arremolinaron alrededor de la luna, oscureciendo aún más el cielo.
El cielo rugió con furia al tiempo que grandes gotas de lluvia empezaban a caer.
Sakura miró a todos lados, tomando fuertemente su Báculo y las cartas, a lo lejos y en la misma dirección de siempre, estaba la farola iluminada con fuerza y bajo ella la gata.
- ¡Ven! –le dijo, pero ninguno hizo caso, habían ido ahí a enfrentarlo y eso haría- ¡Que vengan! –les grito la gata, pero nadie le hizo caso- ¡Con un demonio! –soltó exasperada- ¡No es un sueño! –termino desesperada esperando que le creyeran, pero ninguno se movió.
Sakura aprovechó de mirar las cartas en lo que Eriol ponía una barrera de protección para todos. Una de las cartas era la carta Sueño, la otra, era una nueva carta. Sakura leyó su nombre: Dimensión, y en ella aparecían dos Mokonas*, una blanca tomada de la mano de una negra.
Estaba en eso la castaña cuando la barrera puesta con Eriol no había funcionado, pues las aves habían empezado a entrar.
- ¡Corran! –fue Shaoran el que gritó y todos le hicieron caso corriendo en dirección a la farola.
En su carrera a la farola miraban hacia atrás y veían como las aves daban contra el piso, uniéndose y formando una gárgola.
La gárgola se movió violentamente apenas terminó de formarse.
- ¡Están perdidos! –grito con orgullo la gárgola.
- Nunca debieron venir –fue lo primero que le dijo la gata cuando hubieran llegado todos a la farola.
Las sombras comenzaron de a poco a meterse a la luz de la farola y les cubrían los pies.
- Tienen que llegar a la casa de la colina –susurro la gata preocupada- No lo lograran si ayuda –miró a Sakura- Yo iré por ayuda. No se separen.
Y de un momento a otro la gata brilló con intensidad, Sakura no pudo evitar quedarse embelesada mirándola, sólo pudo despegar su vista cuando sintió que Shaoran tiró de ella para correr. Dejo de mirar a la gata y llamó a la carta vuelo, pidiéndole que se uniera a su báculo, como las primeras veces; subió a su báculo junto con Shaoran, mientras que Kero llevaba en su lomo a Eriol y Yue les cuidaba la espalda.
El brillo que expedía la gata duro lo suficiente como para que ellos alcanzaran a llegar a la casa en la colina que les había mostrado la gata.
Cuando pusieron los pies en tierra firme y entrado a la casa, Sakura habló.
- Juro que vi una mujer dentro de esa luz.
- Lo que quisiera saber es cómo es que estamos aquí si la carta Sueño ya no está funcionando –dijo Shaoran con frustración.
- No estamos dormidos, entramos completamente –expreso Kero.
- Posiblemente –empezó Eriol con ese tono de voz característico de cuando hablaba de sus memorias como Clow-, los sueños que tenías no eran tales. Tal vez, era una proyección a otra dimensión –cayó dos segundos- Eso explicaría por qué no sentíamos, exactamente, de dónde provenía su presencia y por qué apareció la carta cuando pediste venir a este lugar –miro a Sakura.
Pero todos asintieron atando cabos.
- Lo que aun no entiendo es qué tiene que ver Ryu en todo esto –expreso la castaña confundida.
Pero nadie tuvo tiempo de contestarle, ya que de repente se escuchó los ruidos propios de una gran tormenta y la tierra tembló.
- Aquí se siente, claramente, de dónde proviene la presencia –dijo Yue contrariado y sorprendido por notarlo- Pero, si no me equivoco, esta casa es como un portal entre mundos.
- Es normal que tengas esos conocimientos –le comentó Eriol comprensivo- Sakura acaba de crear la carta Dimensión –le sonrío- Y gracias a eso tu puedes sentir ese tipo de energía.
- Lo mejor será salir de aquí –dijo Sakura y elevando una de sus cartas quiso darle una orden con su báculo.
- ¡No te atrevas a hacer eso aquí! –dijo una voz muy conocida detrás de ellos y Sakura se detuvo.
- ¿¡Ryu!? –exclamaron todos al reconocer al chico con la gata en brazos.
- Dije que iría por ayuda –fue la gata la que hablo orgullo y saltando de los brazos de Ryu.
- ¡Sabía que era tu gata! –acuso Sakura- ¿Qué tienes que ver con todo esto? –le exigió saber.
Shaoran tomó del brazo a su prometida calmándola un poco, y miró con el ceño fruncido a Ryu.
- ¿Ayuda? –preguntaron al unísono Eriol y Shaoran.
- No has hablado con ninguno –le riño la gata mirando a Ryu- Si tan solo por una vez me hicieras caso, ¡pero no!. Te dije miles de veces que no puedes terminar con esto solo.
Todos quedaron boquiabierto mirando la escena: una gata retaba a su dueño y éste solo agachaba la cabeza, apenado.
- Lo siento, madre –le escucharon decir- La verdad, tenía miedo de que no me creyeran, ya sospechaban de mi…
- ¿Madre? –no pudo evitar interrumpir Sakura- Pero dijiste que tu madre estaba…
- ¿Muerta? –termino la frase la gata con naturalidad- Y lo estoy, si esa es tu duda.
Sakura ante eso no pudo evitar soltar un gritito de susto y saltar a los brazos de Shaoran. Nadie podía culparla por su reacción pues ella se consideraba una mujer fantasmofóbica.
La gata se sentó elegantemente y suspiró.
- Mejor siéntense –les dijo- Pues esto tardara un poco –ante la poca disposición de todos a bajar la guardia les dijo- Aquí no nos sentirá a menos que usemos magia.
Todos se miraron buscando la aprobación. Sakura fue la primera en sentarse una vez su novio la volvió a dejar en el suelo. Tras eso Ryu se sentó tras su gata y los demás hicieron lo mismo que Sakura.
- El responsable de todo esto es mi padre –informó Ryu sin rodeo, pues el tiempo de hablar con la verdad había llegado y no había marcha atrás.
NOTAS DE LAS AUTORAS:
PUES COMO BIEN DIJERON EN UN COMENTARIO ESTAMOS EN LA RECTA FINAL DE ESTA HISTORIA CON TAN SOLO DOS CAPITULOS MAS ASI QUE HAGANOS SABER SI LES GUSTA Y SUS DUDAS.
NOS ESTAMOS LEYENDO!
