Tengo hambre… algo de horrorografía … Y OoC… ¡Sorry! Hice lo que pude c:
Los personajes no son míos, si lo fueran, habría muchas Crackparings, mucho de todo (?) Hetalia es de Himaruya, yo solo los "tomo prestados" para entretenerme, no tengo a nadie secuestrado en mi mansión/rancho/choza, Alfred les mintió, solo quiere volver a estrellar un auto en mi territorio por Iggy (¿?)
[Centro comercial, librería; Jueves 16 de Marzo, 13:40 hrs]
Scott observo el libro que tenía entre sus manos, su pequeña hermana agradecería ese libro, o eso esperaba, aunque para ser sinceros, la conocía como a la palma de su mano.
Sabía todo de ella, y ese libro entraba entre sus gustos.
… o al menos eso esperaba.
No soportaría la cara de decepción de la menor, le rompe internamente.
Dudó unos momentos antes de ir a la caja a pagarlo, cuando lo hizo y salió del pequeño local donde había encontrado el libro, saco una cajetilla de cigarros y sacó uno para después guardar la pequeña caja.
Lo encendió e inhaló el humo del mismo. Necesitaba despejar su atormentada mente.
Sintió una pequeña vibración en el bolsillo de su pantalón e inmediatamente tomó el celular que vibraba, era un mensaje de uno de sus hermanos.
Exactamente de Ryan.
`Bryan se puso en plan de molestar a Dylan, es demasiado tentador.
No vamos a alcanzar a ir por la enana, ve tú que estas de vago probablemente en algún bar.
Tu muy AMADO hermano Ryan´
No sabía si agradecer en silencio la mentalidad infantil de sus hermanos o golpearlos al llegar a la casa.
Lo más probable es que hiciera de las dos cosas, por dejar a la enana en un segundo plano solo por hacer enojar a su hermano mayor.
Negó con la cabeza y exhaló el insistente humo.
.
[Escuela primaria "Gakuen"; 14:23 hrs]
El Kirkland mayor observó desde su cómodo lugar a su enana, estaba junto con un rubio de ojos azules y lentes que le sonreía con genuidad.
Scott sintió unas ganas de golpearlo al ver que ese desgraciado abrazaba a su hermana pequeña.
Cuando estaba a punto de ir por ella, Alice tenía la mirada fija en él, o eso parecía.
Ella sonrió y se alejó corriendo del niño que la acompañaba, para ir con él. Se despidió a lo lejos de él y entró al auto con el de cabellos rojizos.
– Te tomaste tu tiempo enana– murmuró molesto.
– Yo también estoy feliz de verte Scott– sonrió ella.
Él negó con la cabeza y bufó aparentemente molesto.
Ella sabía que era su forma de expresarse, lo sabía, aunque todos se conocían.
Todo cambio desde que sus padres los dejaron en un accidente de tráfico.
Los tres mayores que ella la tomarían contra la menor, no permitiría que eso pasara.
– Te traje un jodido libro, estaba en oferta y recordé que me habías estado molestando desde hace un tiempo con eso de un libro nuevo, espero que con eso ya dejes de estar jodiendo– murmuró el escoces.
La Kirkland rubia asintió felizmente.
– Gracias hermano– sonrió ella al ver el libro que ella había esperado por meses.
Las defensas del mayor cayeron al ver el rostro de su hermana menor.
Al menos sabía que las vueltas a toda la ciudad habían valido la pena. Su hermana le había dedicado una de sus sonrisas y le había agradecido.
Era suficiente paga para él.
.
[Casa "Kirkland"; 15:17 hrs]
Scott observó a su pequeña hermana por la ventana de la cocina que daba al patio trasero.
Ella tomaba el té como toda una señorita junto con unos peluches.
Le parecía tan inocente.
– Señor Teddy, deje de hacer preguntas indecorosas hacia su pareja por favor– le escuchó murmurar mientras negaba con la cabeza.
¿Desde cuándo sabía lo que era la palabra "indecoroso"? ¿Y desde cuando sabía lo que era una pregunta indecorosa? ¿Sabría lo que es una pregunta subida de tono?
Solo esperaba que no.
La observó detenidamente con cuidado de que alguien dentro de la casa lo viera en ese estado. No debía mostrarlo, sería un desastre muy grande.
– London bridge is falling down, falling down – ella abrazó un conejo de peluche casi igual de grande que ella y le sonrío al peluche– Falling down, London bridge is falling down, my fair lady–
Negó con la cabeza para volver a lo que estaba, observó la comida apenas comestible que había cocinado minutos antes, pero por estar vigilando a la menor se…
Dejémosle en que se bronceó como la comida de todos sus hermanos, incluyéndolo.
La familia Kirkland jamás había tenido buena mano para la cocina, excepto su madre.
Y al parecer Alice parecía que no tendría tan mala suerte con la cocina.
*Flashback*
[¿?; 30 de Noviembre 21:37 hrs]
Scott Kirkland estaba que golpeaba a cualquiera que se le pasara por enfrente.
Su día no podría ir más de la mierda, simplemente lo sabía.
El día de su cumpleaños, cuando solo quería llegar a su casa después de salir temprano, a fumar sus tan amados cigarrillos en su sillón favorito, nada más.
Aunque, tal vez podría ver lo que Alice hizo para él.
El año pasado había sido un pequeño libro echo por ella, con muchos escritos y dibujos mal hechos e igualmente coloreados. Pero lo había hecho ella para él.
Nadie sabía que lo tenía en el primer cajón de su escritorio bajo llave.
Y así se mantendría por mucho tiempo.
Apresuró su paso cuando sintió el aire más frio que cuando salió de la empresa.
¿Cómo por qué debía quedarse él hasta tarde si él era el presidente de la empresa? No tenía sentido.
Bueno, sí. Pero jamás lo aceptaría.
"Solo espero que los bastardos de los gemelos no hayan hecho un desmadre, si no, no podrán tener hijos, ninguno de los dos"
Esperaba que no lloviera ese día, probablemente solo eso podría empeorarlo.
.
[Casa "Kirkland"; 21:52 hrs]
Llegó a la casa cansado, no había entrado en ella, pero se escuchaban los gritos de sus hermanos y un leve llanto.
Tal vez su día si podía empeorar.
Suspiró ya cansado de todo en su día, no quería entrar a ese lugar, algo le decía que algo muy malo pasaría.
Entró con lentitud, con un cigarrillo encendido y en su boca, observó la aparente calma en la sala, hizo una mueca y rápidamente fue hacia la cocina.
No tenía muchas esperanzas de encontrar algo pasible. La experiencia se lo decía.
Encontró a los gemelos llenos de harina y a su pequeña hermana llena de masa.
También había cabello rubio esparcido en el piso.
– ¿¡Que mierda pasó aquí!?– preguntó muy molesto él.
Los gemelos solo rieron a carcajadas apuntando a la menor en el piso.
El mayor observó a la menor que sollozaba, mientras que los irlandeses seguían riendo aun llenos de harina, Ryan dejo de reír cuando sintió la mirada amenazante de su hermano mayor, el otro siguió durante un rato más.
– Eh… Quiso prender el horno por sí sola, ¿Sabes lo peligroso que es eso con un Kirkland?– negó Bryan.
Alice subió la mirada fulminándoles con sus ojos llorosos desde abajo.
Se sentía tan débil en esos momentos.
El mayor sabía que esa no era la verdad, aunque le preocupaba que estuviera ligada a la verdad, pero no lo demostraría. A nadie.
– ¡Quiero la cocina limpia para la cena!– gritó el de cabellos rojizos.
Los gemelos asintieron energéticamente y con una sonrisa de lado a lado, en cambio la pequeña rubia solo asintió con una mueca disgustada y algo asustada.
Luego hablaría con ellos tres por separado y se dirigió hacia su habitación a cambiarse.
En cambio Ryan y Bryan dejaron a la menor limpiando sola el desastre mientras ellos iban a asearse.
Pero ella sabía que aunque terminaran no irían a ayudarle.
Tomo una escoba y con lentitud barrio el piso empolvado y pegajoso por la mezcla de pan, con una sonrisa cansada recordó el cómo terminaron así.
Ella solo quería hacerle algún postre que pudiera hacer sim muchas complicaciones a su hermano mayor, pero no podía usar el horno. Les había pedido ayuda a sus hermanos gemelos pero se habían negado después de mucho burlarse de ella y cuando Dylan accedió a ayudarle con la condición de que él no lavaría lo que ella ensuciara llegaron ellos alegando que le ayudarían, aunque significaba problemas.
En vez de eso solo hicieron un desastre en la cocina, pero gracias a su hermano castaño pudo hacer un pequeño "pastel" que estaba en el horno.
Mientras los irlandeses no se enteraran todo iba a estar bien.
Observó que Dylan llegaba a la cocina echa un desastre y negaba con la cabeza, para después sacar el pequeño pan que había sobrevivido a la masacre de sus infantiles hermanos.
Alice agradeció en silencio el gesto del mayor y el que se quedara un rato a limpiar con ella, o al menos lo que ella no podría alcanzar.
Después de un rato se fue en dirección a su habitación y ella después de decorar un poco el ahora pastel lo guardo en el horno de nuevo y siguió limpiando sin prisas.
Si Scott la encontraba limpiando aun en la hora de la cena probablemente la castigaría, pero ya no tenía nada que perder, el mayor estaba enojado con ella.
Adiós feliz cumpleaños para su hermano mayor.
.
[22:20 hrs]
Scott Kirkland no tenía palabras para lo que se encontraba en su mesa de noche.
El pequeño y no tan mal echo "pastel" que estaba en el lugar antes dicho no se veía tan mal. O al menos para la familia Kirkland, se veía bien.
Entonces las horrorosas palabras de sus hermanos menores eran ciertas, Alice había querido usar el horno sola.
O había pedido ayuda, lo más probable era la última.
Pero no ha tenido tiempo de agradecerle el pequeño gesto, aunque no lo haría directamente.
No era su estilo.
Tal vez antes de probarlo le sacaría una foto, tan solo tal vez.
Con cuidado le sacó un pequeño pedazo y lo comió con cuidado, tenía que tener en mente que ella tenía el apellido Kirkland, así que debería tener cuidado con el sabor.
Para su sorpresa no estaba carbonizado debajo de la cubierta, tenía un buen sabor.
Tal vez… no se molestaría si ella quería volver a intentar cocinar por si sola.
Una pequeña sonrisa adorno su rostro al pensar lo que había querido hacer su hermana favorita.
Con cuidado de mantener la postura salió de su habitación y se dirigió a la de su hermana, con algo de rapidez golpeo levemente la puerta, cuando escuchó un leve "adelante" abrió la puerta y entró al cuarto ajeno.
La encontró frente al espejo de su cuarto con su pijama azul pastel, se veía con molestia y tristeza mientras tocaba levemente su cabello mal cortado.
– ¿Qué pasa enana?– preguntó él.
– Los gemelos cortaron mi cabello…– murmuró ella.
– N-no…– dudó unos momentos– No se ve tan mal–
– ¿Tan?– preguntó ella– No es eso…–
– ¿Entonces que mierda de pasa?– preguntó nuevamente bufando.
– Si no lo tengo largo… ¿Cómo me podrás peinar? Es lo único que te mantiene un rato conmigo antes de irte a trabajar– susurró la menor gimoteando un poco.
"Es lo único que te mantiene un rato conmigo"
¿Lo único que lo mantenía con ella?
No sabía si sentirse bien y que le necesitaban o reírse por la lógica de la menor.
Pero no quería hacer lo último, la haría llorar.
Bufó un poco antes de acercarse a la rubia y acomodar su -ahora- irregular y corto cabello en una media coleta de lado.
Intentó mantener su postura seria e indiferente enfrente de ella cuando esta le sonrió y le abrazó con mucho cariño.
*Fin flashback*
No había sido un cumpleaños tan malo tenía que aceptarlo.
Desgraciadamente ahora él tenía que ir siempre por su hermana, o la mayoría de las veces. Realmente no sabía porque los gemelos le hacían la vida imposible.
Probablemente por el simple hecho de ser la "consentida" de sus padres.
Realmente había muchas cosas por las cuales se ganó su odio, o desprecio…
Pero volviendo a lo importante… ¿De qué había estado hablando?
Negó con la cabeza nuevamente y volvió a fijar su mirada a la rubia que ahora pateaba en la entrepierna a Bryan.
Ouch.
Ryan se reía a una distancia prudente de ella, al menos no era tan estúpido como parecía.
Tal vez podía compadecerse por una vez en su vida de su hermano menor que se estaba retorciendo en el césped del patio trasero, tal vez… Pero no saldría a defender a nadie, tenía que hacer una comida decente, o al menos intentarlo.
O simplemente ordenar comida a domicilio.
La carne se veía muy carbonizada, mejor ordenaba pizza.
.
[Viernes 17 de Marzo, 06:53 hrs]
Scott volvía a dar una calada a su cigarrillo, estaba en su casa, ¿Qué más daba? No pasaría nada malo.
Exhalo el humo del cigarrillo, tenía que despejar la mente, mantener la cabeza fría, tenía que regresar a trabajar.
No pasaría nada malo, solo es una suposición.
No…
Presentía algo malo, y él jamás se equivocaba.
Con un suspiro frustrado fijó su mirada en el hermoso reloj de pie que tenían en su cuidada sala, todavía tenían tiempo de sobra para manejar cómo y por donde le diera la maldita gana.
Como a él le gustaba.
Casi correr de las autoridades con la menor gritando que lo matara si no la lleva a la escuela a tiempo y si lo atrapan.
Su niña de siete años podría tener una lengua filosa si se le provocaba, ya la había probado varias veces, y la ha castigado muchísimas veces.
Hizo una mueca asemejándose a una sonrisa cuando recordó tantos insultos hacia su persona cuando ella llego tarde por lo mismo, le encantaba hacerla rabiar. Le divertía muchísimo.
Realmente no sabía lo que pasaría si su pequeña hermanita le dejaba.
Aunque faltaba mucho tiempo para que ella quisiera ser dependiente de él.
O de ellos, pero daba lo mismo. Ella no se separaría de él.
Volvió a observar el magnífico reloj y siguió fumando con tranquilidad, a las 7:10 era demasiado temprano para que no estuviera un escándalo en la cocina.
Demasiado tranquilo…
Escuchó unos gritos, los femeninos se escuchaban más cerca y rápidamente vio a la rubia correr con su mochila y un libro bajo su brazo.
– ¡Enciende el auto!– gritó ella entre unas pequeñas risas.
– Si te das cuenta, el auto está ahí afuera y nosotros en la sala de la casa, no lo puedo encender desde aquí– negó con la cabeza exhalando el humo del cigarrillo.
La pequeña solo se rio aún más.
– No estoy en la clase de español o algo parecido, solo vámonos antes de que Ryan y Bryan se den cuenta de lo demás– le apresuró.
– No me apresures enana– murmuró él.
– Por favor– susurró ella alargando la palabra.
– No me vas a ganar así– negó el mayor.
– Poo-or favor– volvió a insistir.
El de cabellos rojizos solo bufó y murmuró unas palabras incomprensibles a los oídos de la menor
– Solo vámonos ya– volvió a murmurar.
– ¡Yay!–
Momentos después, cuando estaban a punto de partir se escuchó unos gritos y risas ahogadas, después golpes.
Cuando salió Bryan corriendo de la casa ellos ya estaban doblando en la calle más cercana.
Obviamente no sin antes burlarse del menor-mediano.
.
[Escuela primaria "Gakuen", 7:27 hrs]
Scott hizo una mueca cuando recibió un beso en la mejilla de la menor, realmente no acostumbraba al contacto humano.
O al menos a las muestras de afecto.
Mucho cuidar de sus hermanos menores lo hizo ser así.
Ser el mayor.
Ser el sustento de la familia.
Y ser el…
Alice se despedía con la mano desde la distancia, ella iba a entrar a la escuela y mientras le despedía nuevamente.
Sentimientos encontrados.
Realmente, esa pequeña coneja sabía cómo hacer que sus días fueran menos mierda de lo que ya eran, sinceramente, no sabría que hacer sin ella.
.
[14:02 hrs]
Desde el mismo lugar se encontraba Scott Kirkland, asechando a su pequeña hermana, cuidándola.
O según sus palabras "asegurarse de que la coneja no hiciera ninguna estupidez que requiriera de su magnífica presencia", pero aun así ahí estaba esperándola, observándola desde lejos.
Asesinando con la mirada a cualquiera que osara acercarse más de la cuenta a la menor de los Kirkland.
Especialmente a los dos rubios de ojos azules, pero aún más al afeminado que se le acercaba muchísimo más con muchísimas más probabilidades de querer ligarla.
Como lo odiaba con todas sus escocesas fuerzas.
Mandaría a Dylan para la próxima, necesitaba averiguar mucho más sobre ese pequeño afeminado.
Quería saber que clase de gentuza le hacía compañía a su pequeña.
.
[20 de Marzo, Casa "Kirkland", 06:20 hrs]
El de cabellos rojizos estaba acostado en la cama observando el techo, normalmente estaba peinando a su pequeña niña.
Él quería pensar que ella se había quedado dormida o algo parecido.
De hecho, revisaría en su habitación para levantarla de su sueño, ella no era precisamente rápida desayunando cuando estaba dormida, lo sabían de sobra.
No admitiría que le preocupaba su hermana menor, su forma de demostrar cariño era muy diferente a todas las demás.
Cuando llegó a la habitación de la menor no encontró a nadie, la cama estaba hecha y la mochila estaba en su lugar ya acomodada.
Realmente no entendía, no estaba en el baño, lo sabía porque no se escuchaba el agua de la ducha.
A las quince apara las siete se encontraba Alice en el comedor con Dylan.
Él en esos momentos se sentía tan abandonado por la menor.
Ella estaba bien peinada con el cabello suelto, traía una media cola.
Y no la había hecho él.
No le pidió a él que le llevara a la escuela.
Probablemente se enteró de que de todas formas no la llevaría, aunque realmente no sabía si era bueno o malo.
Desgraciadamente el mayor de los Kirkland no sabía todo.
Y eso era una de las cosas que le aquejaban.
Aun así con sigilo salió de la casa detrás de ellos, aunque preferiría ir en auto, llamaría muchísimo la atención, y aunque le gustara eso, no debía hacerlo en esos momentos.
.
[¿?, 7:14 hrs]
Ambos caminaban por las frías calles, no faltaba mucho para llegar a la escuela de su pequeña, solo unas pocas calles y ya.
Nada del otro mundo.
Pero todo cambio después de diez minutos cuando ya habían llegado a la escuela, Dylan se agacho y deposito un beso en la frente de la menor mientras este le abrazaba.
Realmente no le molestaba eso, le molestaba que, cuando ella entró a la escuela se encontró con el afeminado que le decía algunas cosas mientras ella se sonrojaba fuertemente.
Ella tocó su cabello levemente mientras él le daba una sonrisa.
Oh Dios…
¡Su bebé estaba creciendo!
.
Alice Kirkland sonrió sonrojada cuando Francis le dijo que se miraba bien con el cabello suelto.
Pero solo quedó su sonrojo cuando le dijo nuevamente que él prefería verla con coletas.
Así le había conocido y aunque ningún cambio en ella es malo, él prefería verla como realmente es.
Una sonrisa apareció de nuevo en su pequeño rostro cuando comprendió las palabras que él le decía, aun así se quedaría con ese peinado, su hermano se había esforzado en peinarla antes que Scott para la ocasión.
Luego le contaría los sucesos a su hermano, Dylan no la sobreprotegía como el mayor de todos.
Aunque en cierta forma le agradaba la protección del mayor, no quería ser sobreprotegida, era algo…
Incómodo.
Pero no diría nada, solo se mantendría callada por algunos días, semanas e incluso puede que meses.
Solo el tiempo lo diría, ella seguiría detrás del lindo niño francés de ojos azules y cabello rubio.
Puede y que él también se sienta tan extraña como ella en esos momentos, sentía cosas extrañas en el estómago, nerviosismo quizás.
Ella no era creyente de las "mariposas en el estómago".
Sus hermanos no eran tan crueles como para darle de comer huevos de mariposa u orugas, todos tenían un límite ahí que se tiene que respetar.
¡Cómo ella cuando le puso mucho picante a la comida de su hermano!
Eso entraba en los límites, así que no esta tan mal.
Se sonrojó cuando el francés le tomo la mano para correr hacia algún salón para platicar, probablemente el de artes o en el de ella.
"Para que tu no llegues tarde a tu clase y te regañen o castiguen por mi culpa"
Eso era lo que siempre le decían, y cuando le decía él que lo regañaron por llegar tarde, siempre lo dice con una sonrisa que irradiaba felicidad.
"¿Por qué sonrió si me regañaron? Porque sé que valió la pena"
"¿Por qué? Alice, haces muchas preguntas"
"Enserio, haces muchas preguntas Liz, pero no juego a la botellita* porque siento que le soy infiel a mis sentimientos al besar a cualquiera"
Aunque realmente no sé porque había preguntado tantas cosas, solo eran amigos, y nada más.
– ¡Ey! Alicia– saludó un castaño.
– Hi Anthony – murmuró ella en un saludo.
– Ah, ¿De casualidad tienes un hermano de cabello rojo?– preguntó él sonriente.
La rubia apretó el agarre de la mano del otro rubio cuando pensó en su hermano mayor, no estaba haciendo nada malo, pero su hermano era demasiado celoso con ella.
Scott observaba desde lejos a su pequeña hermana agarrada de la mano del afeminado, estaba molesto.
¿Para eso le habían mandado al carajo? ¿Para arreglarse para el afeminado? ¿Enserio?
Lo único que sabían ambos es que por pura suerte la casa no ardería en llamas por la furia del mayor de ojos esmeraldas.
.
[14:13 hrs]
– Estará bien mon chérie– le intento calmar.
– No lo sé, le dejare a Dylan mi testamento– murmuró ella.
– No fue una pregunta Alice, ira bien, no somos nada realmente, mejores amigos tal vez– desvió la mirada.
Kirkland le miró de forma desafiante, mientras él se reía nervioso por lo dicho anteriormente.
– Si, tienes razón, no somos nada más que mejores amigos– murmuró ella saliendo del lugar.
El de cabellos rojizos observó de forma amenazante a los dos rubios, uno de tras del otro.
En este caso Alice iba caminando rápidamente hacia él mientras el afeminado intentaba darle alcance.
Cuando ella subió al auto después de murmurar un "buenas tardes", lo cual hizo que el mayor se alertara.
– ¿Paso algo interesante Bunny?– preguntó él– ¿Algo de lo que me tenga que enterar?–
Ella negó con la cabeza mientras suspiraba.
– No me mientas enana–
Le volvió a observar de reojo.
– No me dejes hablando sola bicho malcriado– murmuró molesto.
– ¿Quieres saber?– susurró ella observándole molesta.
– Creo que por algo te estoy preguntando–
– Me gusta un niño, uno que odio, uno con el que solo soy su "amiga", ¡Eso es lo que pasa!– ella ya estaba al borde del llanto.
– No me levantes la voz mocosa– murmuró– Llegaremos un poco tarde a la casa, necesitamos hablar sobre algunos asuntos–
.
Bonnefoy se reprendió por decir esas cosas.
Él más que nadie quería avanzar con la inglesa.
Pero simplemente no quería traerle problemas con sus hermanos mayores, especialmente el "demonio rojo" como todos le llamaban.
Lo único que él quería, era no traerle problemas a la pequeña Kirkland.
Aunque al parecer tenía una oportunidad con ella, el hermano castaño le estaba ayudando de alguna u otra forma aun con esa indiferente faceta suya.
¿Realmente era necesario meterse en problemas para que le dejaran estar con ella?
Ya no sabía qué hacer.
Lo único que sabía era que sus hermanos no se la pondrían fácil, y todos lo sabían.
Antonio era antiguo amigo de la familia.
O al menos su familia era cercana a los Kirkland.
Tenía que aprender tantas cosas si quería que lo aceptaran, solo las necesarias o indispensables.
Solo por si acaso.
"Alice, espera a por mí, yo te desprenderé del demonio rojo y serás mi pequeña princesa"
* Pues eso, es un juego que consiste en girar una botella en medio de un circulo de personas, depende de cómo lo jueguen, puede ser a base de "verdad o reto" o simplemente besos, realmente no se mucho sobre este juego, yo siempre lo jugué de esas dos formas, no sé cómo sea en otros lugares, pero yo así lo hago o hacía xD (Mi explicación es demasiado pobre (¿?)).
"Pase adelante el gran señor sol
Hoy esta agradable como esta canción
Las señoras nubes pasen al frente
Si es que se tropezaran disculpas se darán"
