Disclaimer: los personajes le pertenecen a J.K. Rowling, yo solo uso sus personajes para divertirme. La historia es mía y pertenece al reto "En el filo de la oscuridad"

Capítulo 1

Harry se hallaba acostado boca arriba, jadeando como si hubiera estado corriendo. Se incorporó con dificultad, su visión estaba borrosa, algo a lo que no estaba acostumbrado desde que un hechizo había curado sus ojos. Con manos temblorosas cogió las gafas y se las puso, mientras se incorporaba y se levantaba de la cama. Por la forma de la habitación y al notar su cuerpo escuálido sabía que se encontraba con los Dursley, al mirar el calendario que tenía arriba vio la fecha.

15 de Agosto de 1994

Por lo tanto su cumpleaños ya había pasado y ahora contaba con catorce años de edad, un adolescente imberbe con un cuerpo débil, lo bueno de todo esto es que su cicatriz no dolía por lo que supuso que el horrocrux no estaba. Convocó su magia para detectar algún hechizo maligno en su cuerpo y no encontró ninguno. Mejor. Un problema menos.

Era la hora de hacer cambios, tenía que ir al banco para abrir sus bóvedas familiares y reclamar el señorío de su casa, ya que al ser el último vástago de una noble y antigua casa ya podía ser el cabeza de familia y por lo tanto legalmente ser un adulto a los ojos del mundo de los magos. Siendo Señor de su casa podía exigir un juicio justo para Sirius Black, su padrino, que actualmente estaría fuera del país; después, iría a St Mungo para que le dieran las pociones correspondientes para tener un cuerpo sano y acorde a su edad y por último derrotar tanto a Dumbledore como a Voldemort y ser feliz con su único amor, Hermione.

Con las ideas bien claras, se dispuso a dormir, ya que le esperaban grandes cosas para estas últimas semanas, ya que si bien no se equivocaba este mes era la Copa Mundial de Quidditch y el principio de su manipulación.

-0-

A la mañana siguiente y un poco más espabilado, Harry se vistió haciendo una mueca por la horrible ropa que debía ponerse, intentó tranquilizarse ya que el odio hacia sus parientes había hecho que el ambiente se volviera tenso y no quería otra carta del Ministerio.

"Pronto lo pagarán, esto es un solo mero trámite, hoy será el último día que esté con estas personas horribles que arruinaron mi vida"

Un poco más sereno, Harry salió de la habitación para dirigirse hacia la puerta, era temprano, por lo que no tendría que encontrarse con ninguno de sus tíos ni su primo. Salió hacia la calle y con su varita en la mano, llamó al autobús Noctámbulo.

En un segundo en autobús paró y el joven Stan empezó con su retahíla.

—Bienvenido al autobús Noctambulo para el mago y la bruja. El precio de un viaje desde Little Whinging a Londres es 11 sickles. Por 13 sickles recibes una taza de chocolate caliente y si pagas 15 sickles recibes una bolsa de agua caliente y un cepillo de dientes del color que escojas…

Harry miró al mago alzando una ceja y le dio 11 sickles a Stan, el cual al mirar a Harry se dio cuenta de quién era.

—Por las barbas de Merlín, si es Harry Potter…

—Sí, sí. Lo soy. Quiero ir al callejón Diagón. —dijo Harry Potter mientras se sentaba en uno de los asientos e ignoraba los chillidos de emoción de Stan.

—Enseguida Señor Potter. Ernie, dale vida a la máquina. —dijo Stan volviendo a su asiento.

El autobús Noctámbulo fue veloz como un rayo hasta la entrada muggle del Callejón Diagón. Habían llegado en apenas dos minutos ya que Harry era el único cliente, hecho raro ya que eran las 07:00 a.m.

Harry se despidió con un ademán de la mano y entró en el Pub de Tom sin molestarse en ponerse un disfraz. ¿Por qué iba a necesitar uno? No, una vez él pudo haberse acobardado de su fama, pero ahora no lo haría y nunca más lo haría de nuevo, era hora de sacarle partido.

Sin escatimar ni un segundo vistazo a Tom, que estaba todavía un poco sorprendido después de la sorpresa de ver al chico-que vivió en su local tan temprano, él siguió adelante y accedió al Callejón Diagón. Había más actividad ya que algunos padres aprovechaban el ir con sus hijos para comprar o pasar el día. Vio como mucha gente se le quedaba mirando, y como algunas chicas le miraban de forma lasciva al reconocerlo, él simplemente se encogió de hombros, con una máscara de desdén e indiferencia. Ninguna de ellas merecía su tiempo. Ninguna de ellas era su querida Hermione.

Él siguió caminando y se dio cuenta de un pequeño puesto, que vendía libros raros y antiguos a muy buen precio. Harry pensó que podría ser muy buena idea comprar algunos para Hermione. Solo él sabía lo mucho que adoraba a los libros y pronto sería su cumpleaños y si las cosas le salían bien, sería su novia dentro de poco. Ya quería ver su cara de felicidad cuando le diera los libros y algunas otras cosillas y quien sabría a lo mejor Hermione se sentía tan agradecida que quizás pudiera llevarle a hacer algún tipo de acción cercana.

Él negó con la cabeza, sus pensamientos se habían ido convirtiendo cada vez más sucios desde que había llegado, y se estaba frustrando. Lo atribuyó a las hormonas de la adolescencia pero también que llevaba años imaginando su sabor y su olor, el cómo sería estar con ella íntimamente. Durante esos años mientras buscaba la manera de llegar a este tiempo, había estado con un sinfín de brujas pero ninguna le habían llenado. Su amor por Hermione era tal que no había disfrutado plenamente con ninguna bruja.

Con esos pensamientos llegó hasta la entrada de Gringotts, tratando de recobrar la compostura, reunió sus pensamientos y entró en el banco. Él tenía algunas cosas importantes que discutir con un cierto duende.

—Buenos días, que vuestro oro fluya y que vuestros enemigos mueran en el filo de vuestra espada. —dijo Harry Potter al duende que estaba en su mostrador. — Me gustaría hablar con el director, o cualquier otro que pueda estar en condiciones de ayudarme. Me gustaría discutir algunas cosas con respecto a la finca Potter, así como una posible emancipación.

El duende lo miró con sorpresa, la fortuna de los Potter era vasta y poderosa, además que él podía ver la cicatriz en forma de rayo y solo podía significar que era el Niño Que Vivió, una persona con fama en el mundo de los magos.

—Con mucho gusto, señor. — respondió el duende, sorprendido por las buenas maneras del joven. Dankor, como así se llamaba el duende, contactó inmediatamente a sus superiores. Luego llevó a Harry a una pequeña, oficina vacía, elegantemente decorada y le ofreció un asiento. Unos momentos más tarde, una figura pequeña intervino. Dankor salió rápidamente, con el fin de darles privacidad.

—Señor Potter—dijo el viejo duende— Mi nombre es Ragnok. Soy el director. Me alegro de verle aquí. Me han dicho que desea hablar conmigo, con respecto a su patrimonio.

—Exacto, como último vástago de la familia Potter, pido mi emancipación. —dijo el chico con una sonrisa inteligente.

—En efecto Señor Potter, lo esperábamos desde los 12 años, pero nunca se presentó aunque le enviamos cartas tanto a Hogwarts como a su casa de Privet Drive. —dijo el duende con preocupación.

—Nunca he recibido ninguna de sus cartas, creo imaginar que cierto mago "no quería preocuparme por esos asuntos" —dijo el chico irónicamente. —Por eso estoy aquí.

Ragnok asintió ya que el chico no le estaba pidiendo nada fuera de la ley.

—Firme aquí, es una pluma de sangre que lo identificará como heredero de los Potter, está hecha para que ningún otro mago pueda hacerse pasar por usted. Una vez firmado, el acta irá mágicamente al ministerio, borrando su jurisdicción de menor de edad. Usted será el Señor de su Casa.

Harry asintió mientras cogía la pluma y firmaba el papel, la sangre caía por el pergamino pero no sentía dolor alguno. Al terminar de firmar un anillo de oro con una piedra gris apareció en su dedo.

—Es el anillo del jefe de la Familia Potter. No se puede perder ni robar, es indestructible, lleva en su familia miles de generaciones. Este anillo también tiene el poder de indicarle si alguna bebida o comida tiene alguna poción o veneno. Lo puso un familiar suyo en la Edad Media, cuando era muy común envenenar a los Nobles. Además protege su mente y los hechizos de menor nivel. —explicó el duende mientras Harry asentía.

En su otra vida, no había firmado ningún papel ya que había confiado todos sus asuntos del banco a la familia Weasley y por eso nunca había tenido el anillo.

—Otra cosa, aquí tiene un papel donde le indica donde está Potter Manor, así como algunas de otras casas que su familia posee. —dijo el director dándole el pergamino.

Harry miró el pergamino asintiendo, estaba Potter Manor, varias casas solariegas en España, Francia e Italia, una finca de caballos en Texas y el Nº4 de Privet Drive.

— ¿Privet Drive me pertenece? —preguntó Harry con una mirada siniestra.

—Sí, sus tíos solo viven ahí hasta que usted sea mayor de edad. No se sabe cómo pasó pero creemos que vino el cambio desde el ministerio. Esa casa fue un regalo de su padre a sus abuelos maternos, cuando éstos murieron, la casa permaneció cerrada hasta que usted nació. Cuando nació, la casa fue dada a sus tíos. Nos pusimos en contacto con sus padres, pero estaban en la clandestinidad.

Harry lo vio todo rojo, esa casa era suya y había estado viviendo debajo de las escaleras. Nunca se había sentido tan furioso. Y sabía de quien era la culpa.

—Señor Director, quiero que esa casa se venda, no me importa el dinero. Mis tíos me han tratado peor que aun elfo doméstico y no se merecen vivir ni un segundo más en MI casa. —dijo Harry Potter muy enfadado. — Quiero que la venta se efectúe ya, a más tardar en cuanto termine el mes.

El director asintió mientras escribía en su pergamino haciendo que la venta de la casa apareciera en una de las oficinas muggles que tenían conexiones con los duendes aunque los muggles no sabían quién eran sus socios.

—Perdone señor, mi estallido de malhumor, no ha sido educado cuando usted no tiene la culpa de los errores de otras personas. —dijo Harry mientras el duende se quedaba con la boca abierta ya que era la primera vez que un mago de gran categoría se disculpaba con un duende.

—No se preocupe Señor Potter, es normal si nos atenemos a las circunstancias. ¿Alguna otra cosa más?

—Sí y esto es un tema delicado sé a ciencia cierta que en la cámara de los Lestrange hay algo maligno y oscuro escondido en su bóveda. Un horrocrux.

Al decir esa última palabra el duende abrió mucho los ojos y en su lengua llamó a varios duendes que enseguida llegaron con espadas y a la orden del director se fueron corriendo con miradas furiosas e incrédulas.

—Sabes que una afirmación como esa como no sea verdad se verá reflejada en una gran multa por mentir a un duende. —dijo el director enfadado y compungido.

Harry no dijo nada, se limitó a tamborilear sus dedos en su asiento y en esperar a que llegaran los duendes. No tuvo que esperar mucho, a los pocos minutos, una horda de duendes llegó con un objeto envuelto en una pequeña manta y la dejaron en el suelo muy lentamente. Ragnok quitó la manta y pudo ver la copa de Helga Hufflepuff mancillada ya que pudo notar como la magia maligna la corrompía. Ragnok no perdió el tiempo y con una de sus dagas la rompió por la mitad mientras hablaba en lengua duende, diciendo como una especie de conjuro. La masa maligna salió dando un alarido terrible.

—La nación duende y yo mismo le debe una disculpa por no haberle creído en primer lugar, como recompensa, la mitad de la bóveda Lestrange será suya y la mitad de las riquezas permanecerá en el banco por el insulto de haber tenido en nuestro banco esa infamia. —dijo el duende mientras recogía la copa y la depositaba con suavidad en su escritorio.

—Muchas gracias director, no le he hecho por las riquezas sino porque ese horrocrux le pertenece a Lord Voldemort, yo mismo tuve uno mismo en mi cuerpo, pero gracias a la magia pude deshacerme de él.

El director miró asombrado la cicatriz y la tocó y pudo notar que solo era una cicatriz normal.

—Creo director que ya he tomado bastante de su tiempo, pero necesito solo una cosa más. Quiero saber si hay en algunas de mis bóvedas algún collar o anillo para mi novia. —dijo Harry con una sonrisa.

—Por supuesto Señor Potter, hay una gran variedad de ello, algunos son solo para su esposa, pero usted puede elegir cualquiera. Le acompañaré a su bóveda. —dijo Ragnok con una sonrisa.

Harry siguió al duende y montaron en unos de los carros hasta que llegaron a la parte más oscura del banco. Ragnok acompañó a Harry hasta su bóveda y vio que era inmensa.

—Después de que se vaya, tendremos que remodelar su bóveda para dar cabida a la riqueza de los Lestrange ya que usted tendrá mucho más oro. Veremos también que no haya más artefactos malignos.

Harry miraba su bóveda perfectamente ordenada y si dirigió hacia las joyas, había una gran variedad pero se fijó en un bonito colgante en forma de corazón, sencillo pero muy hermoso.

—Ese collar pertenece a su familia desde hace generaciones. Según lo que tenemos entendido, uno de los enemigos de su familia, drogó a la esposa del patriarca con filtro de amor y la mancilló, cuando la esposa se dio cuenta de lo que había hecho se intentó suicidar, pero el patriarca lo impidió. Para que no volviera a pasar mandó a hacer este collar a Morgana La Fay ya que ésta le debía una deuda de vida y Morgana hizo este collar a prueba de filtros de amor y hechizos de esa índole. —explicó el director mientras Harry cogía el collar.

—Me lo llevo director, hay una persona especial que quiero proteger y si todo sale bien, esa persona será la futura Señora Potter. —dijo Harry mientras ponía el collar en su bolsillo y cogía dinero para sus futuras compras.

Después de coger todo lo necesario, el director y él fueron de nuevo a su despacho para despedirse.

—Señor Potter ha sido un placer hacer negocios con usted. Solo una cosa más, como Señor de la Noble Casa de Los Potter solo con su firma usted podrá pagar en los establecimientos del Callejón Diagón y Hogsmeade y el dinero será quitado de su cuenta para pagar lo que usted haya comprado.

—Muchas gracias por todo y por su hospitalidad. No le quito más tiempo. Que su oro fluya y que sus enemigos mueran al filo de su espada. —dijo Harry Potter feliz de que todo haya salido bien.

-0-

Después de salir del banco fue directo a hacer unas compras como comprarse ropa nueva, algunos libros que le interesaban, utensilios para pociones. Viendo que tenía muchas cosas y todavía tenía que hacer varias paradas se acordó de una persona que también había sido fiel a él.

—Dobby.

Un estallido y el elfo domestico Dobby apareció ante sus ojos. Harry lo abrazó ya que nunca olvidaría que Dobby le había salvado la vida arriesgando la suya propia.

—Señor Harry Potter, es un honor que usted quiera abrazar a Dobby. ¿Qué puede hacer Dobby por usted?

—Dobby ahora mismo soy un mago emancipado y me gustaría que fueses mi elfo doméstico. Obviamente te pegaría cinco galeones cada semana y librarías todos los domingos del mes. —dijo Harry mientras se sentaba en la mesa más alejada de un restaurante y pedía algo de comer.

—Es un honor Señor Harry Potter, un verdadero honor, pero Dobby no quiere tanto dinero. Dobby es un elfo que le gusta trabajar. Será un placer para Dobby ser su elfo por un galeón al mes y un día libre al mes —dijo Dobby llorando a lágrima viva.

—Yo el Señor Harry Potter, Primogénito y único de los Potter, convoco al elfo Dobby como elfo de la Noble Casa Potter. —dijo Harry mientras un haz de luz envolvía al elfo haciendo que sus ropas fueran un uniforme bien vestido y con la cresta de la familia Potter en la solapa.

—Dobby por favor lleva mis compras a esta dirección, y ven enseguida, que tenemos que ir al Ministerio de Magia. —dijo Harry con cariño mientras Dobby lloraba y besaba a Harry.

Con un suave "Plof" Dobby desapareció con sus compras mientras Harry comía una deliciosa comida. Al cabo de media hora Dobby apareció muy feliz.

—Disculpe a Dobby por llegar tarde, pero Dobby se ha entretenido limpiando el hogar del Maestro para su llegada.

—Muchas gracias Dobby, eres un elfo fantástico. Por favor, condúceme hasta la entrada muggle del Ministerio de Magia. —dijo Harry mientras firmaba la cuenta.

-0-

En pocos minutos Harry llegó al Ministerio, los recuerdos lo inundaron pero los echó a un lado.

—Dobby quiero que vayas a donde está Sirius Black que es mi padrino y es inocente voy a apelar su caso a Madame Bones. Quiero que lo lleves a Potter Manor y no le dejes salir. Dale de comer y que descanse.

Dobby hizo una reverencia y se fue con estallido. Mientras Harry entraba en la cabina, marcó los números y se identificó como Harry Potter.

Al llegar a la puerta los guardias se quedaron asombrados al verlo, pero Harry no les hizo caso. Se dirigió hacia los ascensores y se subió en uno de ellos, directo al despacho de Amelia Bones. Al tocar la puerta y al indicarle que pasara se encontró cara a cara con Umbridge y con el Ministro Fudge.

—Me parece insultante que este niño se aparezca en el Ministerio de Magia con esas fachas muggles, es una falta de respeto hacia nosotros los magos. —dijo Umbridge sin darse cuenta a quien estaba insultando mientras Amelia y Fudge se quedaban con la boca abierta.

— ¿Quién es usted para decirme que tengo o no que llevar? —preguntó Harry Potter con ira.

—Soy Dolores Umbridge, Subsecretaria Tercera del Ministro de Magia. No le permito que me hable en ese tono, joven insolente.

—Yo soy el Señor Harry James Potter, último vástago de la Noble y Antigua Casa de Potter, conocido por Gran Bretaña como el niño que venció al Señor Oscuro o como yo lo llamó, Voldemort.

Umbridge se quedó con la boca abierta mientras balbuceaba, pero el ministro fue más rápido y empezó a darle la mano mientras se disculpaba.

—Gracias ministro Fudge, hoy se me ha reconocido el derecho de ser la Cabeza de mi Noble Casa y estoy aquí para hablar con la señora Bones del no juicio de mi padrino Sirius Black. No puedo comprender como otros magos tuvieron su juicio como es el caso de los Malfoy y los Lestrange y mi padrino no. Exijo un juicio. Quiero mirarlo a la cara cuando me diga por qué traicionó a mis padres, quiero saber todo. —dijo Harry Potter con ímpetu.

—Señor Potter, es cierto que el Señor Black no tuvo juicio pero fueron tiempos oscuros y…

—No me importan sus excusas. Quiero que se cumpla mi condición, quiero saber. ¿Acaso no tengo derecho de saber porque se me negó el no tener a mis padres conmigo? —dijo Harry con voz lastimera falsa interrumpiendo a la señora Bones.

—Usted no es nadie para exigir nada en este gobierno. —dijo la cara sapo con furia.

—Ministro Fudge ya son dos veces que su subordinada me ha insultado, si así es como tratan al héroe del mundo mágico y a un Señor de su Noble Casa, no tendré más remedio que ir a los medios, ya que es un atropello contra mi persona y si sigue en esa línea pondré una queja que irá hasta el Tribunal de los Magos.

El ministro de Magia se quedó blanco, la población de Gran Bretaña amaba y veneraba a Harry Potter, si llegaban a saber cómo lo estaba tratando un subordinado suyo, seguro que le mandarían millones de quejas.

—Por supuesto Señor Potter, su queja ya está escrita, como madrina de la futura Señora de la casa Bones sé que un atropello de esta índole y delante del ministro de Magia es totalmente inapropiado. Buscaremos a Sirius Black y haremos un juicio justo, con suero de la verdad. —dijo Amelia mientras tramitaba la nueva búsqueda y captura de Sirius Black y Fudge rápidamente la firmaba.

—Muchas gracias, señora Bones, ministro Fudge, Umbridge. Espero que tengan un buen día. —dijo Harry Potter mientras Amelia sonreía, Fudge suspiraba fuerte, alegre de los acontecimientos y Umbridge se ponía roja de la rabia.

—Rápido Amelia, hay que encontrar al Señor Black, el Señor Potter necesita un cierre para su tragedia vivida desde pequeño. —dijo Fudge mientras ya se veía en los titulares como el ministro que ayudaba al pequeño Harry Potter a seguir su vida.

-0-

Después de salir del Ministerio de Magia con una sonrisa, Harry llamo a Dobby para que lo condujera a . Dobby le dijo que Sirius Black ya estaba en Potter Manor y que dormía en una de las habitaciones.

Al llegar al hospital de los magos, Harry entró y esperó pacientemente su turno. Cuando lo fue, le explicó al sanador su problema y éste corriendo le dio varias pociones nutritivas. Harry tuvo que beberse seis pociones y el sanador le dio pociones para dos meses. Con esas pociones su cuerpo estaría fuerte y sano correspondiente a su edad.

Con una sonrisa y un agradecimiento, Dobby condujo a Harry a Potter Manor.

-0-

Sirius Black no era una persona impresionable, pero esto era lo más surrealista que le había pasado nunca. Se encontraba en Suiza en las montañas intentado descansar cuando un elfo domestico lo cogió por las solapas y diciéndole que Harry Potter lo quería en su casa lo llevó a Potter Manor. Conocía la casa porque había pasado aquí muchos veranos cuando fue repudiado por su madre.

El elfo le había dado de comer, lo había bañado y lo había conducido a un dormitorio para que descansase. Él se había dejado hacer, como un palito arrastrado por el cauce del río.

Al despertarse en la cama mullida, se levantó y bajó por las escaleras hasta llegar a una habitación en donde se encontró a su ahijado hablando con el elfo doméstico, en cuanto lo vio, Harry Potter se echó en sus brazos, sollozando mientras le decía lo mucho que lo había echado de menos. Sirius se conmovió por esa gran muestra de afecto y lo abrazó con fuerza, prometiéndole que nunca más se iba a ir de su lado.

—Harry muchacho me alegro mucho de verte, ¿qué hacemos aquí? Tienes mucho que contarme. —dijo Sirius mientras se sentaban en el gran sofá.

—He reclamado mi lugar como Jefe y Señor de la casa Potter, eso significa emancipación. No más Dursley. —dijo Harry enseñándole el anillo. —Hoy he ido al Ministerio para que te den un juicio, debe salir mañana en el profeta.

—Ya era hora, me presentaré con el periódico en el Ministerio y me someteré al suero de la verdad. Por fin se hará justicia. —dijo Sirius con una sonrisa llorosa. —Gracias Harry.

—A la familia hay que cuidarla Sirius. Te he echado mucho de menos. —dijo Harry mientras lo abrazaba de vuelta.

Los dos juntos se abrazaron mientras veían el atardece y hablaban de su vida.

-0-

A la mañana siguiente una bonita chica de catorce años se levantó al oír a la lechuza que traía su correo mágico, le pagó y con ojos soñolientos le echó un vistazo al primer plano y al leerlo, abrió los ojos con fuerza.

¿Sirius Black inocente o culpable?

Se ha dado a conocer en este periódico que el mago más buscado en el último año, Sirius Black en realidad no tuvo un juicio, por lo tanto no se sabe realmente si él fue el culpable de la muerte de esos muggles y de Peter Pettigrew. La investigación empezó ayer y ahora se busca a Black para un juicio ya que por orden den nuestro Ministro de Magia:

"Nos merecemos saber la verdad de esa noche cuando el bebé Harry Potter se quedó huérfano, debemos saber de primera mano si él es el culpable, para darle a nuestro salvador un cierre justo."

Este periódico esta conmovido por las bonitas palabras del Ministro ya que todos sabemos que el joven Black era el mejor amigo de James Potter y su supuesta vinculación al lado oscuro traicionó muchos de nuestros corazones. Si alguien ha visto a Sirius Black o sabe de su paradero que llame a los aurores, éstos llevarán a Black directamente a un juicio en el Tribunal de los Magos donde se le administrará Suero de la Verdad.

Espero que no tengamos que esperar mucho para estas buenas noticias. Les ha informado Sally Bécquer para las noticias jurídicas del Profeta.

Hermione se quedó con la boca abierta, ésta podría ser la gran oportunidad de Harry para demostrar la inocencia de Sirius. Tenía que escribirle rápidamente, pero no tenía ninguna lechuza consigo y no sabía su número de teléfono ya que sus horribles parientes lo habían cambiado desde que les dio su número en el verano de su primer curso.

Estaba sumida en sus pensamientos cuando Hedwig voló hasta su regazo acompañado de una pequeña lechuza de color negra con rayas blancas.

Querida Hermione

Supongo que habrás leído el artículo del profeta, conociéndote como te conozco seguro que querrías escribirme una carta. Tengo que darte muchas noticias, me ha pasado algo maravilloso pero no puedo escribirlo por carta pero necesito verte, quiero verte. ¿Puedes decirles a tus padres que te lleven mañana al Callejón Diagón en Londres? Tengo mucho que explicarte y decirte y esperemos que mañana sea cuando Sirius por fin sea libre. Contéstame lo más rápido que puedas por favor.

Con amor.

Harry.

P.D. La pequeña lechuza es para ti, no digas nada. Es un regalo de agradecimiento de Sirius por haberlo salvado, puedes llamarla como quieras.

Hermione se quedó con la boca abierta mientras las lechuzas la miraban, no era por el contenido de la carta en sí sino por una palabra.

Con amor.

Ella estaba enamorada de Harry desde el año pasado, había sufrido mucho cuando no le hablaba por culpa de una escoba y esa palabra hacia que su corazón estallase de la emoción.

"Calma Hermione, Harry es tu mejor amigo, claro que quiere verte, solo lo ha escrito con cariño, quizás se ha equivocado de palabra. Oh Harry no sabes cuánto desearía que me amaras de verdad"

Hermione se tumbó en la cama intentado controlar sus emociones. Tenía muchas ganas de ver a Harry así que le preguntaría a sus padres si le podían llevar. No pensaba que hubiera ningún problema ya que ellos tenían la clínica en Londres y les pillaba de camino al trabajo. Con una sonrisa, acaricio a las dos lechuzas.

—Creo que te llamaré Lynx, eres una lechuza muy hermosa. —dijo Hermione acariciando a su nueva lechuza mientras su gato la miraba con desconfianza.

Hermione con una sonrisa bajó corriendo para hablar con sus padres antes de que se fueran. Ella no sabía que esa carta marcaría el inicio de un amor.

-0-

¿Qué os ha aparecido?. Espero vuestros comentarios, dudas, ideas, todo lo que me queráis decir es bienvenido. Gracias por vuestros comentarios, reviews, favoritos y además. Podéis contactar conmigo por Facebook PrincesLynx o por mi página de Facebook: www. Facebook Parejas No Canon 100 Hermione (todo junto).

Por cierto echadles un vistazo a las demás historias de este reto, son las siguientes:

Ander Ghjyyt (publicado: www. Fanfiction s / 10534632 / 1 / Stabbing – the – black – souls – Reto – En – e l – filo – de – la – oscuridad)

Rosy Martinez (Publicado: www . fanfiction s / 10543836 / 1 / )

Nanny Pgranger (publicado: www . fanfiction s /10561459 / 1 /In – the – Shadows – En – el – filo – de – la – oscuridad )

(TODO JUNTO)

***PrincesLynx***