Importante: Algunos personajes pertenecen a J.K. Rowling...y los utilizo sin fin de lucro...el resto de los personajes son mios.
Capitulo XI: "Conferencia para TIMOS"
22 de noviembre de 1985
Entrada de Hogwarts, Reino Unido
09:40 hrs
Elizabeth, Remus y James se encontraban en la puerta principal para entrar a los terrenos de Hogwarts. Los tres venían de todo un fin de semana de solucionar varios problemas en sus tierras…..la verdad es que venían casi muertos, y es que nadie había dicho nada de tener que dirigir, administrar y actuar como un señor feudal en los diferentes territorios mágicos que heredaron de sus familias…y la verdad es que es un trabajo agotador, revisar que todo estuviera en orden en cada uno de los aspectos, hasta lo mas mínimos, ya que las personas que ahí habitan no querían realizar nada sin su previa autorización. Pero ya habían acabado, y ahora se encontraban de regreso a Hogwarts para tener un relajado inicio de semana en la escuela y luego poder descansar hasta el día siguiente…y de hecho sí que lo necesitaban, ya que apenas habían descansado durante todo el fin de semana.
Por lo que ahora, los chicos se encontraban encaminándose al Gran Comedor con la esperanza de poder alcanzar algo de comida para un desayunar rápido…. y luego poder ir a clases con algo en el estomago, y así resistir el hambre hasta la comida.
Después de diez minutos, los chicos se encontraban ingresando al Gran Comedor esperando que sus esperanzas fuera realidad pero simplemente encontraron al Comedor vacio…..bueno con varios elfos domésticos limpiándolo después del desayuno. El trío se acerco a la mesa más cercana, que resulto ser la de Slytherin, para pedirles algo de comida para llevar a los elfos domésticos que se encontraban ahí, ya que no veía que fuera posible desayunar de otra manera.
Al acercarse a la mesa, distinguieron a un figura conocida…frente a ellos se encontraba uno de los elfos domésticos de la familia de Liz que se había empecinado en ir a trabajar a Hogwarts para atender a los jóvenes amos.
"Tiny…buenos días"- dijo Liz con voz suave mas sobresalto a varios elfos que se encontraban en la mesa.
"Ama…buenos días, joven ama"- contesto Tiny de manera tímida.
"Tiny, nos preguntábamos si era posible que nos proporcionaras un poco de fruta y tostadas para desayunar"- dijo Remus de manera amable.
"y un poco de jugo y café, por favor"- dijo James de manera rápida pero amable.
"Por supuesto, jóvenes amos pero….."- dijo Tiny pero calló abruptamente dejando inconclusa la frase.
"¿Qué sucede Tiny?"- pregunto Elizabeth un poco desconcertada y curiosa.
"Es que Tiny no quiere ser maleducada, Tiny es una buena elfa domestica….."- dijo Tiny tímidamente mientras se agarraba el dobladillo de la falda que esta vistiendo y giraba sobre su propio eje.
"Dinos que sucede Tiny, y te aseguramos que no va a ser una mala elfa domestica"- dijo Remus de manera calma.
"Lo que sucede es que Tiny se pregunta qué hacen los jóvenes amos aquí cuando deben estar en la conferencia"- dijo Tiny mirando el suelo.
"¿Conferencia?"- pregunto James totalmente perdido.
"Si, el profesor Dumbledore dijo el viernes que hoy los alumnos de 5to tendrían una conferencia para sus TIMOS"- contesto Tiny.
"¿Y sabes dónde y a qué hora es?"- pregunto Elizabeth.
"Si, es el macro-salón del 4to piso, a las 10:00 hrs"-contesto Tiny.
"Son las 9:55….a penas llegamos"- dijo Remus tras mirar su reloj.
"si y no hemos desayunado"-dijo James con pesar mientras se sobaba la panza que ya rugía de hambre.
"Tiny le puede llevar una canasta con los víveres al salón…..Tiny puede prepararla en lo que ustedes llegan"- dijo Tiny con alegría mientras veía fijamente a los tres jóvenes amos.
"Me parece bien Tiny, muchas gracias"- dijo Elizabeth mientras salía del Gran Comedor y se dirigía al macro-salón para escuchar la conferencia.
Cinco minutos después, los chicos se encontraban corriendo desde el Gran Comedor cuando por fin visualizaron la estatua que se encontraba frente al macro-salón del 4to piso. Los tres, darse cuenta de esto, apuraron mas el paso; y al tratar de frenar para quedar frente a la puerta, los tres patinaron un poco quedando ligeramente hacia la izquierda. Los chicos tomaron un pequeño respiro antes de ingresar al salón.
El salón se encontraba a rebosar, todos los alumnos de quinto año se encontraban en el salón, además de algunos extranjeros (que al tomar clases de manera privada en sus casas, no tenían acceso a clase de conferencia por lo que habían tenido que ir a Hogwarts a escuchar la conferencia). Además se encontraban varios maestros, entre ellos Dumbledore y McGonagall, para controlar a los alumnos, quienes en estos momentos se encontraban sentados en las sillas que se encontraban por todo el salón…..platicando en pequeños grupos, para ver si alguien sabia de que iba la conferencia. Las diversas conversaciones estaban generando que hubiera mucho ruido en salón, ya que algunos se encontraban emocionados, otros indiferentes, algunos otros nerviosos ya que nadie le había dicho de que era la conferencia, solo que se tenía que presentar en ese salón a las 10:00 hrs.
Mientras la mayoría de los alumnos solamente se preocupan por el tema de la conferencias, había dos grupos de alumnos que estaban preocupados por la falta de sus amigos. Sirius y Peter (y también Lily aunque nunca lo admitiría) se encontraban preocupados por el paradero de James, ya que no había avisado a nadie antes de desaparecer. También se encontraban preocupados por Remus, pero él les había avisado que tenía que salir por asuntos familiares y que regresaría el domingo por la noche pero aun no regresaba, por lo que están un poco preocupados pero como iba con su familia tal vez solamente se entretuvo con ellos.
Por el otro lado, había algunos Slytherin que nunca admitiría que están preocupados (ya que la apariencia ante todo) por Elizabeth; ella solamente les había dicho que saldría y nadie había preguntado nada al respecto pero eso había sido el viernes y aun no regresaba. Por lo que, ahora Lucius, Severus, Narcisa, Andrómeda y Regulus se encontraban preocupados por ella.
En cambio, los profesores se encontraban platicando con los conferencistas…los cuales eran dos. El primero era un hombre mayor, que tenía el cabello entrecano; vestido de negro, de los pies a la cabeza y tenia semblante oscuro. En cambio, el otro conferencista era un hombre joven que iba vestido con una capa azul cielo; se encontraba ansioso de dar su conferencia y esperanzado de alguno de los alumnos compartiera su punto de vista sobre el tema y no se dejaran guiar por las historias esparcidas a través del tiempo.
Tanto alumnos como profesores, y conferencistas, se encontraban cada quien en su mundo particular cuando la puerta del salón fue abierta, de manera un tanto brusca, ocasionando que llamara la atención de todos los ahí presentes.
En la puerta se encontraban tres jóvenes, dos hombres y una mujer, que ninguno de los presentes pudieron reconocer a los jóvenes a simple vista. Los jóvenes iban vestidos con ropas muy ricas y elegantes.
El primer joven iba vestido con unos pantalones negros que se encontraban sobre sus piernas como si fuera una segunda provocando que se notara lo trabajo de los músculos de sus piernas, calzaba unas botas altas negras que le llegaban hasta un poco antes de la rodilla, sobre su pecho tenía una camisa blanca (que se encontraba fajada), la cual tenía botones de oro que iban desde su abdomen hasta poco antes del cuello en donde la camisa se abría y generaba un cuello alto (tipo camisa chinas). Los puños de la camisa se encontraban bordados con hilos dorados, como si fuera de oro, mientras la mangas se encontraban ligeramente infladas (no sé cómo ponerlas, pero sería con las camisas de época); sobre lo anterior tenía una capa abierta. La capa era de color rojo con bordados dorados en el cuello (el cual se levantaba al igual que la camisa), todo el borde de la parte de enfrente y abajo; la capa era sin mangas y le llegaba a los pies, por la parte de enfrente se encontraba totalmente abierta y solo se abrochaba en la cintura por un botón dorado que tenía un león grabado, generando que se hicieran dos aberturas. El joven tenía cabello azabache y ojos de color de avellana.
El segundo joven iba, igualmente, vestido con unos pantalones negros que se encontraban sobre sus piernas como si fuera una segunda provocando que se notara lo trabajo de los músculos de sus piernas, calzaba unas botas altas negras que le llegaban hasta un poco antes de la rodilla, sobre su pecho tenía una camisa blanca (que se encontraba fajada), la cual tenía botones de plata que iban desde su abdomen hasta poco antes del cuello en donde la camisa se abría y generaba un cuello alto (tipo camisa chinas). Los puños de la camisa se encontraban bordados con hilos plateados, como si fuera de plata o oro blanco, mientras la mangas se encontraban ligeramente infladas (no sé cómo ponerlas, pero sería con las camisas de época); sobre lo anterior tenía una capa abierta. La capa era de color azul muy obscuro casi negro con bordados plateados en el cuello (el cual se levantaba al igual que la camisa), todo el borde de la parte de enfrente y abajo; la capa era sin mangas y le llegaba a los pies, por la parte de enfrente se encontraba totalmente abierta y solo se abrochaba en la cintura por un botón de plata que tenía un águila grabado, generando que se hicieran dos aberturas. El joven tenía cabello castaño claro y ojos de color de miel.
Por el otro lado, la joven iba vestida con unos pantalones a la cadera negros que se encontraban sobre sus piernas como si fuera una segunda provocando que se notara lo trabajo de los músculos de sus piernas, calzaba unas botas altas de tacón (de cómo unos 10 cm) negras que le llegaban hasta un poco antes de la rodilla, sobre su pecho tenía una camisa blanca (que se encontraba fajada). Sobre la camisa tenia con corset negro se le amoldaba delicadamente a su figura, el cual le cubría el pecho y terminada con una pequeña curvatura, en donde la camisa se abría y generaba un cuello alto (tipo camisa chinas). Los puños de la camisa se encontraban bordados con hilos plateados y dorados, como si fuera de plata y oro respectivamente, mientras la mangas se encontraban ligeramente infladas (no sé cómo ponerlas, pero sería con las camisas de época); sobre lo anterior tenía una capa abierta. La capa era de color verde muy obscuro casi negro con bordados blanco en el cuello (el cual se levantaba al igual que la camisa), todo el borde de la parte de enfrente y abajo; la capa era sin mangas y le llegaba a los pies, por la parte de enfrente se encontraba totalmente abierta y solo se abrochaba en la cintura por un botón de marfil que tenía un león y una serpiente, generando que se hicieran dos aberturas. La joven tenía cabello negro, el cual se encontraba recogido en una coleta alta, y ojos de color de azul.
Todos los ahí presentes se encontraba impactados por los jóvenes, algunas de las jóvenes se preguntaban si ambos hombres era soltero, al igual que los hombre se preguntaba de la mujer. Los profesores se encontraban desconcertados sobre la identidad de los jóvenes en Hogwarts y sobre qué asunto lo podría tener ahí.
"Buenos Días, mis señores"- dijo un Dumbledore aun un poco desconcertado pero siguiendo la etiqueta básica establecida para tratar con esos jóvenes, por lo que hizo un pequeña reverencia.
"Buenos Días, profesor Dumbledore"- contestaron los tres jóvenes totalmente del comportamiento del profesor.
"Disculpen, señores… y dama por supuesto… ¿Cuál es el honor de su visita a esta institución?"- pregunto Dumbledore.
"¿Disculpe?"- contestaron los tres jóvenes totalmente perdidos por la pregunta hecha.
"Si jóvenes, ¿Cuál es el asunto que los ha traído aquí?"- pregunto McGonagall de manera más sencilla pensando que los chicos era de lenta compresión.
"Nosotros…nosotros….."-dijeron los chicos mientras se volteaban a ver entre ellos y viendo que los otros dos estaban tan perdidos como ellos mismos- "….profesora McGonagall, ¿de verdad no nos reconoce?"- termino preguntando un desconcertado joven.
"¿Debería reconocerlos?"- pregunto McGonagall. Los chicos iban a contestar cuando de la nada se escucho un grito de alegría y asombro, ocasionando que varios se asustaran.
"Oh gran Merlín! No puedo creerlo…los trajes son hermosos…"- dijo el conferencista más joven mientras se acercaba a los jóvenes, provocando que los tres jóvenes se acercaran mas entre si y se pusieran en posición de defensa automáticamente- "…..son mejor de lo que había pensado…pero tiene algunos errores….."-dijo mientras empezaban a dar vueltas alrededor de los jóvenes provocando que se pusieran ligeramente nerviosos- "…pero eso se puede solucionar fácilmente, aunque sería una lástima, ya que arruinar tan bellas capas….espero que el diseñador me dé un descuento si no nunca podre pagarlas"- finalizo mientras sacaba su varita y se disponía a apuntar con ella a los jóvenes pero fue detenido en el acto por el joven de cabello castaño, quien sostuvo firmemente la muñeca del conferencista con una de sus manos.
"¿Se puede saber que intenta hacer?"- dijo la joven de manera firme mientras se cruzaba los brazos sobre su pecho, al igual que el joven de cabello azabache.
"Arreglar las capas, ya que ese no era el diseño….. y deben decirle a su diseñador que ve de un descuento o no podre pagar las capas"- dijo el conferencista.
"Jajaja, lleva toda la razón…..no podrá pagar las capas….."-dijo el joven de cabello azabache.
"Claro, a menos que tenga 700 galeones…."- dijo la joven con una sonrisa en los labios.
"Bueno, creo que puedo juntar el dinero…"-empezó a decir el conferencista de manera pensativa.
"para cada una….."-termino de decir el joven de cabello castaño.
"¿Queeeee?"- dijo el conferencista en shock
"Lo que oyó, no podrá pagarlas a menos que tenga 700 galeones para cada una"- dijo el joven de cabello azabache.
"claro, que ya incluyendo su generoso descuento"- termino de decir la joven, provocando que el conferencista empezara a caminar hacia atrás mientras negaba de manera compulsiva.
"Jóvenes, ¿ya nos pueden comunicar el honor de su visita?"- volvió a preguntar de manera seria pero con una sonrisa en los labios.
"¿Visita? ¿En serio, no nos reconocen?"- pregunto la joven de manera seria e incrédula.
"y les vuelvo a preguntar…. ¿debería?"- dijo la McGonagall
"Bueno, era de esperarse…ya que no vivimos prácticamente en su despacho…."- dijo el joven de cabellos castaños.
"….o en el despacho del profesor Dumbledore…"-dijo el joven de cabellos azabache.
"…ya que de una u otra manera terminamos ahí"- termino de decir la joven.
"Pero sí, yo nunca lo he visto"- dijo la profesora de manera automática.
"¿Está segura?"- dijo la joven mientras veía a la profesora con una sonrisa socarrona.
"Si…..oh Merlín! Joven Dumbledore, Sr. Potter, Sr. Lupin... ¿son ustedes?"-pregunto McGonagall con sorpresa.
"Claro, profesora…..conoce a alguien más que pase tanto tiempo en su despacho o en el despacho del profesor Dumbledore"- contesto James con diversión.
"Pero…..pero ¿Qué hacen vestidos así?"-pregunto totalmente desconcertada la profesora.
"Venimos de solucionar un problemas familiares"- contesto Remus con simpleza.
"Así es, y requerían que nos vistiéramos de esta manera"- agrego Elizabeth.
De pronto se escucho una pequeña aparición, provocando que todos giraran al origen de ella; la cual había provocado un elfo domestico que venía con una pequeña canasta.
"Ama…buenos días, joven ama….. Tiny ha traído lo que pidieron los jóvenes amos"- contesto Tiny de manera tímida.
"Muchas gracias, Tiny"- dijo Remus de manera amable.
"Tiny, no olvidaste lo jugos ¿verdad? Muero de sed"- dijo James de manera rápida pero amable.
"Por supuesto que no, jóvenes amos…Tiny es una buena elfa domestica"- dijo Tiny de manera seria
"Claro que lo eres, Tiny…"- dijo Elizabeth con una sonrisa en los labios mientras se acercaba a Tiny.
"Aquí esta su desayuno, joven ama"- dijo Tiny mientras le extendía la canasta a Elizabeth.
"Muchas gracias Tiny…eres la mejor"- dijo Elizabeth sonriendo.
"Tiny solo hace su trabajo…Tiny se pregunta si los jóvenes amos necesitan algo mas"- dijo con timidez.
"No Tiny, muchas gracias"-contestaron James y Remus a una voz. Tiny asintió en su dirección y desapareció.
"Me podrían explicar que está pasando"- dijo McGonagall.
"No hemos desayunado profesora…. Y Tiny nos ha traído algo para comer"- explico con simpleza.
"Antes que diga nada, ya sabemos que esto no está del todo permitido pero la verdad tenemos hambre"- dijo James con la cara inocente.
"Bien, lo pasare por esta vez pero no se acostumbre a estar pidiendo comida a los elfos"-dijo McGonagall de manera seria.
"Gracias, profesora"- dijo Remus con una sonrisa en los labios.
"Por nada jóvenes…. ¿ahora ya puede tomar asiento o necesita algo más?"-pregunta McGonagall
"Bueno, ya que pregunta nos gustaría saber sobre que es la conferencia"- dijo Elizabeth de manera inocente.
"Es sobre una parte de la historia de la magia"- dijo McGonagall de manera misteriosa.
"¿Qué parte de la historia?"- pregunto Remus con curiosidad.
"La antigua"- dijo Dumbledore de manera seria
"¿Y qué parte de la antigua?"- pregunto James con igual curiosidad.
"La parte en que nuestro mundo se estructura por un grupo de hechiceros muy poderosos y como fue de decayeron en la historia"- dijo Dumbledore de manera misteriosa.
"¿Estructura de nuestro mundo?"- pregunto Remus con cierto nerviosismo.
"Si, la conferencia va a ser el grupo que estructuro las bases del mundo mágico"- dijo McGonagall provocando que los tres jóvenes se voltearan a ver de manera rápida.
"No van a hablar sobre los Sangre Pura, ¿verdad?"- pregunto Elizabeth con seriedad y el cuerpo ligeramente tenso.
"Si, la conferencia es sobre los Sangre Pura"- dijo McGonagall con sorpresa que los chicos reconocieran el tema con tan poca información. Provocando que los adultos se preguntaran el por qué de su reacción. Y sobre todo que McGonagall y Dumbledore se preguntaran el por qué de la mirada de miedo que tuvieron los chicos por algunos segundos.
Después de la respuesta de la profesora McGonagall los chicos se quedaron en shock por algunos segundos, en los cuales fue más que evidente para todos que el tema no era de su agrado. Antes de que cualquiera pudiera preguntar sobre su reacción, los tres chicos sacudieron la cabeza para despejarse un poco y empezaron a buscar un lugar en cual sentarse los tres juntos, el cual encontraron en la parte de atrás del salón de su lado derecho (lo cual era genial, ya que desde esa posición podrían ver perfectamente a todos los que se encontraban en el salón). Los tres jóvenes tomaron asiento ante la penetrante mirada de todos en el salón.
"Jóvenes, ¿no piensas desayunar? Pensé que esa era la causa de que su elfa domestica haya traído comida"- dijo McGonagall con ligera preocupación en tono, ya que los chicos se veían aun en estado de shock.
"Jóvenes…"-dijo Dumbledore cuando los chicos no contestaron y seguían en el espacio.
"Disculpe, ¿nos hablaba?"- pregunto James mas por cortesía que porque realmente quisiera saber.
"Si…..le decía si"- empezó a decir McGonagall.
"¿De verdad la conferencia es sobre los Sangre Pura?"- pregunto Elizabeth con voz baja sacando algunos jaleos de miedo por la mención de los Sangre Pura.
"Si, pero no entiendo el por qué de su reacción"- dijo McGonagall desconcertada y preocupada.
"Nosotros…..nuestra reacción…"- empezó a decir Remus tratando de coordinar sus ideas.
"Ustedes…ustedes conocen personalmente a los Sangre Puras…."- dijo una voz entre el salón.
Los chicos giraron rápidamente su cabeza hacia el origen de esa voz, frente a los ellos se encontraba el joven conferencista que había tratado de arreglar sus vestuarios porque estaban mal diseñados. El joven se encontraba con los ojos brillando de felicidad por el descubrimiento hecho mientras los chicos luchaban con la necesidad de gritar y salir corriendo de ahí como si de ellos dependiera su vida. Después de analizar lo dicho por el conferencista, a los chicos le llego de golpe la gravedad de la situación que están viviendo en esos momentos por lo que mandaran al fondo de su cabeza el miedo que estaban teniendo y se pusieron la máscara de yo-soy-mejor-que-tu-y-jodete-si-no-te-gusta, ante la completa sorpresa de todos los ahí presentes por el cambio tan rápido presentado en los cuerpos de los chicos.
"No sabes de que está hablando"- contesto James con seriedad
"Y maldito demonio que no saben!...ustedes conocen personalmente a los sangre puras….y hasta juraría que han convivido con ellos…..si no hay otra explicación para su reacción ante el tema de la conferencia, o de su vestimenta, o de su actitud…..o… o…. de lo rápido que comprendieron el tema de la conferencia"- dijo el conferencista joven tratando de intimidar un poco a los chicos para que soltaran prenda.
Pero ante él no se encontraban tres jóvenes asustados o intimidados…no ante él se encontraban tres jóvenes con sonrisas socarronas en los labios, con un lenguaje corporal que decía total y completamente que lo dicho no les afectaba en los mas mínimo, ya que ellos eran los dueños de la situación y te lo decían con toda la arrogancia que se podía….frente a él se encontraban tres jóvenes valiente (ningún miedo se mostraba en su semblante o su cuerpo), sus cuerpos manifestaban soberbia y altanería por todas partes; haciendo que se vieran malditamente hermosos; además tenía en la mirada un brillo que te decía a lenguas que saldría airosos de esta situación y que ellos eran perfectamente conscientes de ello…joder, eran la maldita arrogancia personificada.
Los dos chicos frente a él ampliaron sus sonrisas cuando detectaron algo en él, ya que no habían quitado la fija mirada de él, y se recostaron en el respaldo de sus asientos, cruzaron una de sus piernas sobre la otra a la altura de las rodillas, colocaron sus codos en los descansa-brazos de sus sillas y cruzaron sus manos sobre su abdomen. Por el otro lado, la joven había recargado su cuerpo hacia adelante, recargando sus codos sobre sus muslos, las piernas las tenia ligeramente abiertamente (un poco mas de los normal pero al grado de ser escandalosa su posición), sus manos las cruzo de tal manera que formaban un pirámide. Su mirada nunca había dejado la suya; sus ojos brillaban más que antes, y tenían ese brillo que te indicaba cierto grado de burla; su sonrisa socarrona se había ampliado, al grado que se podía considerar que también era una burla… joder, los chicos tenía el mango del sartén en la mano, y lo sabían perfectamente.
"Pruébelo"- dijo la joven ante él con una voz burlona y de seda que sus instintos de supervivencia se dispararon.
Oh mierda! ….con quién demonios se había metido a pelear una lucha de poderes…. Fue su pensamiento, y los chicos ante él ampliaron su sonrisa como si hubieran leído su mente y estuvieran complacidos con lo leído en ella.
Nota Autora:
Gracias por leer mi historia...por favor dejen comentarios para saber si les ha gustado la historia o no...(miren que no es obligatorio pero de verdad se agradece) y saber si continuo o no con la trilogia, no sean muy malos que es la segunda historia que escribo en mi vida.
Si tienen dudas sobre alguna cosa que no deje en claro en el capitulo, avisarme para poder incluir una explicación.
Atte.
Lady Elendil Larantha
